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s谩bado, 12 de marzo de 2011

Intereses que se est谩n jugando en Libia a costa del pueblo


El diario italiano Il Manifesto ha publicado un art铆culo repasando los intereses que se est谩n jugando en Libia a costa del pueblo libio. Tras el cuento estilo Sada Hussein que tan bien funciono entonces aplicado ahora a Gadaffi, EEUU y la UE se estan jugando la hegemonia econ贸mica, amenazada cada vez mas por el crecimiento chino. Libia es un objetivo esencial en la lucha por el control de todo el continente africano. El Imperialismo no puede dejar escapar esta pieza, Pekin est谩 preocupado por la situacion (en la que estaba cada vez mas presente), y los trabajadores libios, los que tienen el mayor nivel de vida de toda Africa, se estan jugando su soberania nacional y econ贸mica.
No s贸lo familias que temen por sus vidas e inmigrantes pobres de otros pa铆ses norteafricanos huyen de Libia. Hay decenas de miles de “refugiados” que son repatriados por sus gobiernos en barcos y aviones: sobre todo son ingenieros y ejecutivos de grandes compa帽铆as petroleras. No s贸lo de ENI, que realiza cerca de un 15% de sus ventas desde Libia, sino otras multinacionales europeas, en particular: BP, Royal Dutch Shell, Total, BASF, Statoil, Repsol. Cientos de empleados de Gazprom tambi茅n se vieron obligados a abandonar Libia y m谩s de 30.000 trabajadores chinos de la compa帽铆a petrolera y de la construcci贸n. Una imagen simb贸lica de c贸mo la econom铆a libia est谩 interconectada con la econom铆a global, dominada por las multinacionales. Gracias a sus ricas reservas de petr贸leo y gas natural, Libia tiene una balanza comercial positiva de 27.000 millones de d贸lares al a帽o y un ingreso per c谩pita medianamente elevado de 12.000 d贸lares, seis veces mayor que el de Egipto. A pesar de fuertes diferencias en los ingresos bajos y altos, el nivel de vida promedio de la poblaci贸n de Libia (s贸lo 6,5 millones de habitantes en comparaci贸n con los casi 85 millones de Egipto) es por lo tanto mayor que el de Egipto y otros pa铆ses norteafricanos. Lo muestra el hecho de que casi un mill贸n y medio de inmigrantes, sobre todo del norte de 脕frica, trabajan en Libia. Cerca de un 85% de las exportaciones libias de energ铆a van a Europa: Italia tiene el primer lugar con un 37%, seguida por Alemania, Francia y China. Italia tambi茅n ocupa el primer lugar en importaciones de Libia, seguida por China, Turqu铆a y Alemania. Este marco ahora revienta como resultado de lo que se puede caracterizar no como una revuelta de masas empobrecidas, como las rebeliones en Egipto y T煤nez, sino como una verdadera guerra civil, debida a una divisi贸n del grupo gobernante. Quienquiera que diese el primer paso ha explotado el descontento contra el clan de Gadafi, que prevalece sobre todo entre las poblaciones de Cirenaica y los j贸venes en las ciudades, en un momento en el cual todo el norte de 脕frica ha tomado el camino de la rebeli贸n. A diferencia de Egipto y T煤nez, sin embargo, el levantamiento libio se planific贸 y organiz贸 con anterioridad. Las reacciones en la arena internacional tambi茅n son simb贸licas. Pek铆n ha dicho que est谩 extremadamente preocupado por los sucesos de Libia y llam贸 a “un r谩pido retorno a la estabilidad y la normalidad”. El motivo es obvio: el comercio chino-libio ha crecido considerablemente (cerca de un 30% s贸lo en 2010), pero ahora China puede ver que toda la estructura de las relaciones econ贸micas con Libia, de donde importa cantidades crecientes de petr贸leo, se ha puesto en juego. Mosc煤 se encuentra en una posici贸n semejante. Diametralmente opuesta es la se帽al de Washington: el presidente Barack Obama, que cuando se vio enfrentado a la crisis egipcia minimiz贸 la represi贸n desencadenada por Mubarak y llam贸 a una “transici贸n ordenada y pac铆fica”, ha condenado rotundamente al gobierno libio y anunci贸 que EE.UU. prepara “toda la gama de opciones que tenemos a nuestra disposici贸n para responder a esta crisis, incluidas ‘acciones que ponemos emprender solos y otras que podemos coordinar con nuestros aliados a trav茅s de instituciones multilaterales’.” El mensaje es evidente: existe la posibilidad de una intervenci贸n militar de EE.UU. y la OTAN en Libia, oficialmente para detener el derramamiento de sangre. Las verdaderas razones son obvias: Si se derroca a Gadafi EE.UU. podr铆a derribar todo el marco de las relaciones econ贸micas con Libia y abrir el camino a las multinacionales basadas en EE.UU., que hasta ahora est谩n casi totalmente excluidas de la explotaci贸n de reservas de energ铆a en Libia. Por lo tanto, EE.UU. podr铆a controlar el grifo de las fuentes de energ铆a de las que depende en gran parte Europa y que tambi茅n provee a China. Estos son las apuestas en el gran juego de la divisi贸n de los recursos africanos, por los que tiene lugar una creciente confrontaci贸n, en especial entre China y EE.UU. La creciente potencia asi谩tica, con la presencia en 脕frica de cerca de 5 millones de gerentes, t茅cnicos y trabajadores, construye industrias e infraestructuras a cambio de petr贸leo y otras materias primas. EE.UU., que no puede competir en ese terreno, puede utilizar su influencia sobre las fuerzas armadas de los pa铆ses africanos importantes, que entrena mediante el Comando 脕frica (AFRICOM), su principal instrumento para la penetraci贸n del continente. La OTAN tambi茅n entra ahora en el juego, ya que est谩 a punto de concluir un tratado de cooperaci贸n militar con la Uni贸n Africana que incluye a 53 pa铆ses. La central de la cooperaci贸n de la Uni贸n Africana con la OTAN ya se est谩 construyendo en Addis Abeba: una estructura moderna, financiada con 27 millones de euros de Alemania, bautizada: “Construyendo paz y seguridad”. Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=23413

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