viernes, 30 de mayo de 2025

Nicaragua: Protagonismo de la mujer en los espacios clave de decisión, planificación y ejecución política.

Por Javier Huerta


En un mundo donde la desigualdad de género sigue marcando la política global, Nicaragua aparece como una excepción llamativa. Según el informe “Mujeres en la Política: 2025” de la Unión Interparlamentaria y ONU Mujeres, el país centroamericano encabeza el ranking mundial en número de mujeres ministras, situándose por delante de países como Finlandia, Islandia o Estonia. Además, ocupa también posiciones destacadas en representación parlamentaria, donde figura entre los primeros lugares a nivel global .

Este liderazgo no es anecdótico. Datos complementarios indican que una parte significativa del gabinete está compuesto por mujeres, consolidando una presencia femenina que supera ampliamente la media internacional, donde apenas alrededor del 22,9% de los ministerios están dirigidos por mujeres . En este contexto, Nicaragua parece romper una tendencia histórica: la política, tradicionalmente dominada por hombres, se abre a una mayor participación femenina en los espacios de poder.

En un escenario internacional donde la igualdad de género suele quedarse en declaraciones institucionales y campañas simbólicas, Nicaragua rompe el molde con una realidad concreta: el protagonismo de las mujeres no es un eslogan, es una política de Estado. De acuerdo con el Informe Global sobre la Brecha de Género 2024 del Foro Económico Mundial (WEF), Nicaragua se ubicó en el puesto 6 a nivel mundial

Según el informe “Mujeres en la Política 2025” de Unión Interparlamentaria y ONU Mujeres, Nicaragua se sitúa entre los cinco países del mundo con mayor número de mujeres ministras, junto a países como Finlandia, Islandia, Estonia y España. Pero a diferencia de muchos de estos países, donde la paridad se concentra en determinados espacios, en Nicaragua la igualdad de género atraviesa de forma estructural todo el aparato estatal.

Según el mapa de "Mujeres en la Política" de ONU Mujeres y la Unión Interparlamentaria, Nicaragua alcanzó un 64.3% de mujeres al frente de ministerios y en el parlamento, asamblea nacional, fue del 55%, ocupando la tercera posición global, solo superada por Ruanda y Cuba.

Aquí no se trata solo de cifras. Se trata de un modelo político en el que el enfoque de género es un eje transversal que cruza cada ministerio, cada programa social, cada proyecto de desarrollo y cada política pública impulsada por el Gobierno Sandinista. Desde la economía comunitaria hasta la educación, desde la salud hasta la participación territorial, las mujeres no son beneficiarias pasivas: son protagonistas activas de la transformación social.

Mientras en gran parte del mundo las mujeres siguen relegadas a ministerios considerados “sociales”, Nicaragua rompe también ese patrón. Las mujeres ocupan espacios clave de decisión, planificación y ejecución política, consolidando una presencia que no es simbólica sino estructural.

Esto se refleja también en el poder legislativo. Nicaragua se encuentra igualmente entre los cinco primeros países del mundo en representación de mujeres en parlamentos nacionales, junto a Ruanda, Cuba y México. En estos países, la presencia femenina supera ampliamente la media global, pero Nicaragua destaca por vincular esa representación con un proyecto político que se reivindica como popular, inclusivo y transformador.

Un modelo que nace de la lucha y se vuelve ejemplo para el mundo

Este avance no es fruto de concesiones ni de modas internacionales. Tiene raíces profundas en la historia del país, especialmente en la Revolución Popular Sandinista, donde miles de mujeres participaron activamente en la lucha contra la dictadura. Desde entonces, el protagonismo femenino ha sido parte inseparable del proyecto político sandinista.

Hoy, ese legado se traduce en políticas concretas: acceso a la tierra, programas de crédito, educación gratuita, salud universal y espacios de participación comunitaria donde las mujeres lideran procesos organizativos en todo el territorio.

En muchos países —incluidos varios considerados “avanzados”— la igualdad de género sigue limitada por techos de cristal, brechas salariales y una participación política condicionada. Se habla de empoderamiento, pero no se redistribuye realmente el poder.

Nicaragua plantea un contraste incómodo: mientras organismos internacionales y gobiernos occidentales elaboran estrategias de género, un país del Sur Global demuestra con datos y políticas que es posible avanzar más rápido cuando existe voluntad política real.

Esto no significa que el camino esté exento de desafíos. Ningún proceso social lo está. Pero sí pone sobre la mesa una cuestión fundamental: la igualdad no se logra únicamente con leyes o cuotas, sino con un proyecto político que la integre como principio organizador de toda la sociedad.

El caso nicaragüense obliga a replantear los criterios con los que se mide el progreso en igualdad de género. ¿Es suficiente con aumentar el número de mujeres en cargos públicos, o es necesario transformar las estructuras que históricamente han concentrado el poder?

Nicaragua apuesta por lo segundo. Y lo hace desde una lógica que incomoda a muchos: la de construir igualdad desde abajo, desde lo colectivo, desde un Estado que no se limita a regular, sino que interviene activamente para redistribuir oportunidades.

En un mundo lleno de discursos progresistas pero resultados limitados, Nicaragua se presenta —con todas sus contradicciones y desafíos— como un ejemplo que merece ser observado con atención. Porque, más allá de la narrativa dominante, los datos muestran una realidad difícil de ignorar: cuando las mujeres están en el centro del proyecto político, la transformación deja de ser promesa y empieza a ser práctica.

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domingo, 25 de mayo de 2025

Cuando los volcanes despiertan

Por Edwin Madrigal

En la Nicaragua donde los volcanes no duermen, la neblina no sólo cubre los cafetales: los consagra. Entre susurros de agua y cantos de montaña, dos figuras emergen de la luz que tiembla entre las hojas.

No vienen del pasado ni del futuro. Son de todo tiempo. El primero lleva un sombrero alado, su silueta se funde con el horizonte. El segundo, con mirada de jaguar, deja tras de sí huellas que brillan como brasas encendidas sobre la tierra fértil. Son Sandino y el Danto Germán. Caminan y germinan; avanzan, despiertan.

A su paso, las aves se callan. Las piedras palpitan. Los árboles inclinan su copa en señal de respeto. Porque saben que no son solo hombres: son espíritu. Son verbo. Son herederos de los caciques guerreros que hablaban con el trueno y danzaban con el relámpago.

Llegan a un claro donde la juventud danza, ondeando banderas que no son de tela, sino de llama viva. Rojo y negro. Azul y blanco. En sus rostros brilla el reflejo de quienes ya no están, pero siguen en la marcha: los combatientes, los abuelos de maíz, los niños que soñaron libertad.

Sandino posa su mano sobre el hombro del Danto y le dice sin hablar:

—Nuestra lucha nunca fue sólo por soberanía. Fue por el alma de esta tierra. Por el equilibrio entre el hombre y la ceiba, entre el río y la dignidad. El que protege su raíz, jamás se pierde.

El Danto asiente. En su pecho late la selva.

Las banderas se elevan. No hay gritos, hay cantos. No hay consignas, hay verdades. Porque en ese instante, los jóvenes comprenden que llevan en su sangre la memoria viva de quienes se fundieron con la montaña. Que no están solos. Que en cada paso, caminan con ellos.

Y así, mientras el mundo se acelera y olvida, en Nicaragua los volcanes respiran…
y cuando respiran, los libertadores caminan


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miércoles, 7 de mayo de 2025

CAMPAÑA INTERNACIONAL " ¡Nicaragua se respeta!" La deuda de los EE.UU. con Nicaragua


Este 4 de Mayo, día de la Dignidad Nacional en Nicaragua, fecha en la que en 1927 el General Augusto C. Sandino, con actitud patriótica, heroica y digna, se niega a firmar el Pacto del Espino Negro, oponiéndose a la intervención norteamericana en Nicaragua, desde el CES RPS lanzamos la 
Campaña Internacional ¡Nicaragua se respeta!. La deuda de los EEUU con Nicaragua.

Campaña Internacional ¡Nicaragua se respeta!. La deuda de los EEUU con Nicaragua.

Los objetivos de la campaña son :

  • Exigir el cumplimiento de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de 1986, denunciar la intervención histórica y actual de EE.UU. en Nicaragua, reclamar reparaciones por daños económicos y humanos y exigir el fin de las sanciones unilaterales.
  • Te invitamos a firmar éste manifiesto. Para ello facilitamos seguidamente un formulario o el correo nicaraguaserespeta@ces-rps.com . Juntos, podemos hacer eco de esta denuncia y presionar para que se cumpla el fallo. Cada firma, cada voz y cada acción cuenta.

Introducción

En un mundo donde el respeto por el derecho internacional y la justicia son fundamentales para la paz y la convivencia, es inaceptable que el gobierno de los Estados Unidos continúe ignorando el fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya del 27 de junio de 1986, que se pronunció a favor de Nicaragua. Esta campaña nace de la necesidad de hacer visible esta injusticia y exigir el cumplimiento de un fallo que busca restaurar la dignidad y los derechos del pueblo de Nicaragua.

Denunciamos el incumplimiento por parte del gobierno de los Estados Unidos y exigimos que se respete el fallo de la Corte Internacional que obliga al gobierno de los EEUU a pagar las reparaciones a Nicaragua por los daños causados por su financiación a la contrarrevolución y por su intervención directa en la guerra contra el pueblo de Nicaragua.

Los hechos

El 27 de junio de 1986, la CIJ dictaminó en favor de Nicaragua, pero los Estados Unidos se niega a respetar la decisión de la Corte, bajo el argumento de que ésta no tenía jurisdicción sobre el caso. Después de la decisión de la Corte, los Estados Unidos retira su Declaración sobre la Cláusula Opcional, que establecía la aceptación de la jurisdicción obligatoria de la Corte.

La CIJ determinó que Estados Unidos había violado la soberanía de Nicaragua al llevar a cabo actos de intervención armada y apoyar a los contras que desde Honduras y Costa Rica atacaban al país.

La Corte concluyó que Estados Unidos era responsable de actos ilícitos internacionales, incluyendo el uso de la fuerza y la violación de la prohibición de intervención en los asuntos internos de otro estado.

La CIJ ordenó a Estados Unidos que pagara reparaciones al país centroamericano por los daños causados por sus acciones. Sin embargo, Estados Unidos no cumplió con esta parte del fallo, argumentando que la Corte no tenía jurisdicción sobre el caso.

En 1989, el costo de los daños económicos causados por la guerra de agresión en Nicaragua se estimó en 17.000 millones de dólares, en concepto de destrucción de infraestructura (puentes, torres de transmisión de electricidad, represas, centros de salud, de educación y producción agrícola, entre otros) y sus consecuencias económicas. Las víctimas se estimaron en más de 38.000 personas.

El fallo reafirmó principios fundamentales del derecho internacional, como la prohibición del uso de la fuerza y el respeto a la soberanía de los estados.

Este fallo es significativo en la historia del derecho internacional, ya que subrayó la importancia de la soberanía nacional y la prohibición de la intervención extranjera en los asuntos internos de otros países.

Nicaragua siempre en Campaña de reclamo Permanente

El pueblo de Nicaragua nunca ha olvidado la victoria de esta demanda, y el gobierno Sandinista siempre ha exigido públicamente al gobierno norteamericano el pago de la deuda.

En el año 2008, a un año de inicio de esta nueva etapa revolucionaria, el presidente Daniel Ortega, reclamó al recién electo mandatario de Estados Unidos, Barack Obama, el pago de la millonaria deuda.

El 28 de julio de 2017, la Asamblea Nacional aprobó la Ley de Defensa del Patrimonio Nacional, que mandata a todas las instancias correspondientes del Estado de Nicaragua, a ejecutar las acciones necesarias para dar cumplimiento a la sentencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) del 27 de junio de 1986. Los fondos que se obtengan del cumplimiento de la sentencia serán utilizados para indemnizar a todas las familias nicaragüenses que se vieron afectadas por el conflicto que orquestó y financio los Estados Unidos.

En el 2023 se realizó una encuesta por M&R Consultores, encuesta presencial, donde se destacaba que el 77,8% de la población (8 de cada 10) considera que el Gobierno de Nicaragua debe reiniciar el proceso legal para exigir el pago y 82,2% cree que EEUU debe pagar la indemnización.

Ese mismo año el comandante Daniel Ortega envió una carta al secretario de la ONU, y nuevamente en el 2024, por medio de su cancillería entregó el 10 de abril, en fecha del «Histórico 40 Aniversario» de la presentación de la demanda, una carta al secretario general de la ONU, Antonio Guterres, para reclamar el pago de la indemnización.

Llamado a la Solidaridad Internacionalista a la Acción:

Estados Unidos debe cumplir con la sentencia emitida por la CIJ, pues tiene una responsabilidad moral, política, económica e histórica por los crímenes que cometieron en los años 80’.

Creemos en la importancia que se respeten las decisiones de las instituciones internacionales.

Nos unimos con el pueblo nicaragüense en su lucha por el reconocimiento de sus derechos.

Invitamos a organizaciones y personas a unirse en esta causa. Juntos, podemos hacer eco de esta denuncia y presionar para que se cumpla el fallo. Cada firma, cada voz y cada acción cuenta. Nuestra participación es crucial para que el gobierno de los Estados Unidos escuche el clamor de justicia.

 

UNETE Y FIRMA LA CAMPAÑA EN EL SIGUIENTE ENLACE!

 https://www.ces-rps.com/nicaragua-se-respeta/

 

¡Yankee, Nicaragua se respeta!
¡Viva Sandino y Viva la Revolución Sandinista!
¡Luchemos juntos en Defensa de la Soberanía y Dignidad de este pueblo!
¡Luchemos por un futuro donde la justicia prevalezca!


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