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viernes, 28 de febrero de 2014
Dilluns 3 març 19:30h DIEGO CAÑAMERO a Cornellà de Llobregat. MARXA DE LA DIGNITAT
jueves, 27 de febrero de 2014
Ucrania y el proyecto euroasiatico
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Los líderes de las antiguos estados soviéticos de Bielorrusia y Kazajstán destacaron la presencia de “dificultades” que enfrentan los países en el proceso de integración, ellos creen que esto es un gran progreso en ese tema idea que es compartida por sociólogos expertos en el tema y para quienes este es un paso crucial y un gran éxito tanto para Rusia, Bielorrusia y Kazajstán.
El presidente ruso, Dmitry Medvedev, cree que la economía de Rusia, es más sólida que las economías de la mayoría de los países de la UE. En este aspecto el presidente ruso recordó que “en Rusia el PIB crece más cada año, y este año se registró un aumento del 4,5%, mientras que en la zona euro el crecimiento ronda entre 0-1-2%”.
En lo concerniente a la deuda Medvedev aseguró: “tenemos una buena relación entre deuda y PIB.” ”La deuda nacional se ubica actualmente en 12%, mientras que en la mayoría de los países desarrollados de Europa es de 80-90-100%”, en cuanto al intercambio de divisas agregó: “Tenemos un Estado estable, nuestra moneda, se compra y se vende, tenemos los recursos, tanto en moneda nacional y extranjera”, - continuó.
Según el presidente de Kazakstán: “Si bien estamos hablando de la unión económica; esta podría ampliarse y en el futuro puede ser una alianza política y militar dijo el presidente Nursúltan Nazarbayev. Estas declaraciones no son de extrañar para los analistas, quienes preveen que para 2015 se esté creando un Parlamento Euroasiático, respetando la soberanía política de cada país y garantizando al mismo tiempo la seguridad colectiva de los Estados miembros.
El analista político Sergei Markov opina que el acuerdo revela una nueva tendencia hacia la integración, que es muy importante a la luz amenazante de una nueva crisis económica, ya que los tres países juntos; en gran medida podrán reducir el posible impacto, “Tenemos más oportunidades para enfrentar la crisis, es posible confiar en el mercado interno”, – añadió.
A su vez, el presentador de televisión y analista político Alexei Pushkov; dijo que la firma del tratado – marca el inicio de un proceso que va a crear una nueva comunidad económica: “Este acuerdo de Bielorrusia y Kazajstán abren un mercado para 142 millones de rusos y es una ventaja, ya que es rentable para Rusia, porque Rusia desde comienzos del siglo XXI es una vía natural para integrar espacio post-soviético y desempeñar el papel de locomotora en tal integración” – dijo Pushkov.
También destacó que el presidente de Rusia ha jugado un papel clave en la firma del acuerdo. ”Como líder del país más grande de esta nueva unión, quién también es el líder que ha sentado las bases de la misma y quién va a impulsarla,” – concluyó.
La idea de una Unión Euroasiática fue presentada en 1994, por el presidente de Kazajistán, Nursúltan Nazarbayev. A principios de octubre de 2011 en un artículo para “la noticia” el primer ministro ruso, Vladimir Putin, escribió que la base para la formación de una Unión Euroasiática, en el futuro sería creada por Rusia, Bielorrusia y Kazakstán caracterizadas por una Unión Aduanera y un espacio económico común.
La nueva comunidad podría verse como una versión de la Unión Europea pero está preparada para no cometer los mismos errores que la UE, comunidad en la que no se han tenido en cuenta las diferencias en el potencial económico de cada país miembro al mismo tiempo que se precipitó en gran medida a su ampliación, según expertos.
25 verdades sobre las manifestaciones en Venezuela
El caso Snowden y sus consecuencias para la geopolítica europea y las relaciones transatlánticas
Han pasado varios meses desde que Edward Snowden, antiguo colaborador de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA), revelara la existencia de una extensa red de vigilancia electrónica a escala global. Lo que inicialmente parecía una filtración sobre la recopilación masiva de datos de ciudadanos estadounidenses ha terminado convirtiéndose en uno de los mayores desafíos políticos para las relaciones transatlánticas desde el final de la Guerra Fría.
Las revelaciones publicadas desde junio de 2013 han mostrado que los servicios de inteligencia estadounidenses no solo dirigían sus capacidades de vigilancia contra potenciales amenazas terroristas, sino que también recopilaban información de millones de ciudadanos, empresas e incluso gobiernos aliados. La noticia de que el teléfono móvil de la canciller alemana Angela Merkel pudo haber sido intervenido por la NSA provocó una fuerte reacción en Europa y puso de manifiesto una realidad incómoda: en el mundo de la inteligencia no existen aliados permanentes, sino intereses permanentes.
Para comprender el alcance de este escándalo es necesario retroceder más de una década. Los atentados del 11 de septiembre de 2001 transformaron profundamente las prioridades de seguridad de las democracias occidentales. En nombre de la lucha contra el terrorismo, Estados Unidos desarrolló capacidades de vigilancia sin precedentes, respaldadas por avances tecnológicos que permitían recopilar y procesar enormes cantidades de información. Europa, golpeada posteriormente por los atentados de Madrid en 2004 y Londres en 2005, acompañó en gran medida este proceso, aceptando una cooperación cada vez más estrecha con Washington en materia de inteligencia y seguridad.
Sin embargo, las revelaciones de Snowden han puesto en cuestión los límites de esa cooperación. La crisis no radica únicamente en el espionaje, una práctica tan antigua como la propia diplomacia, sino en la magnitud de los sistemas de vigilancia desplegados y en el hecho de que estos alcanzaran también a gobiernos considerados socios estratégicos de Estados Unidos. Alemania encabezó las protestas, pero no fue la única. Francia expresó igualmente su malestar y exigió explicaciones a Washington, mientras que las instituciones comunitarias reclamaron aclaraciones sobre el alcance de las operaciones de vigilancia y la posible recopilación de información relativa a funcionarios europeos.
El caso ha puesto de relieve una de las principales vulnerabilidades europeas: su dependencia tecnológica de Estados Unidos. Buena parte de las comunicaciones digitales del continente circulan a través de infraestructuras, plataformas y empresas estadounidenses. Correos electrónicos, redes sociales, servicios en la nube y sistemas de almacenamiento de datos se encuentran en gran medida bajo jurisdicción norteamericana. Las filtraciones han demostrado que la superioridad tecnológica se ha convertido en una fuente de poder comparable a la capacidad militar o económica.
Las consecuencias no afectan únicamente a los gobiernos. Las revelaciones de Snowden también han generado preocupación sobre la posición de grandes empresas tecnológicas estadounidenses como Google, Facebook, Microsoft o Yahoo, cuyos servicios son utilizados diariamente por millones de europeos. La posibilidad de que los datos almacenados en estas plataformas pudieran ser objeto de vigilancia ha comenzado a plantear dudas sobre la confianza y la seguridad en la economía digital.
Esta situación adquiere una importancia especial para una Unión Europea que todavía busca definir su papel en el escenario internacional. Desde la caída del Muro de Berlín en 1989 y el fin de la división bipolar del continente, Europa ha disfrutado de un entorno de relativa estabilidad bajo el paraguas estratégico estadounidense. Sin embargo, la crisis económica iniciada en 2008, el ascenso de nuevas potencias como China y las tensiones en la vecindad oriental europea han comenzado a cuestionar algunas de las certezas sobre las que se construyó el orden posterior a la Guerra Fría.
Las filtraciones también han reabierto un debate que trasciende la diplomacia y la seguridad. Diversas organizaciones de defensa de los derechos civiles sostienen que la vigilancia masiva supone una amenaza para la privacidad, la libertad de expresión y la protección de los datos personales. En distintos países europeos han comenzado a plantearse revisiones legislativas y mecanismos de control destinados a garantizar que la lucha contra el terrorismo no implique una erosión desproporcionada de los derechos de los ciudadanos.
Para muchos observadores, el caso Snowden se suma a una serie de controversias —desde la prisión de Guantánamo hasta la invasión de Irak— que han contribuido a erosionar la imagen de Occidente como espacio plenamente coherente con los valores democráticos que proclama defender.
Al mismo tiempo, el escándalo ha evidenciado las dificultades de la Unión Europea para responder de manera coordinada a los desafíos de la seguridad digital y el espionaje electrónico. Aunque existe consenso sobre la necesidad de reforzar la protección de los datos y las infraestructuras críticas, los Estados miembros continúan manteniendo enfoques y prioridades diferentes. La capacidad de Europa para desarrollar una estrategia común en materia de ciberseguridad será determinante para su peso político en las próximas décadas.
La información se ha convertido en uno de los recursos estratégicos fundamentales del siglo XXI. Si durante gran parte del siglo XX la influencia internacional dependía de la fuerza militar, el acceso a materias primas o la capacidad industrial, hoy la ventaja competitiva reside cada vez más en la capacidad de recopilar, procesar y controlar información. El ciberespacio se ha transformado en un nuevo escenario de competencia entre Estados, donde las fronteras tradicionales resultan más difíciles de delimitar y proteger.
Las revelaciones de Snowden no solo abrieron un debate sobre la privacidad y la seguridad. También pusieron a prueba uno de los pilares del orden occidental posterior a la Guerra Fría: la confianza mutua entre democracias aliadas. Al demostrar que ni siquiera los socios más próximos quedaban al margen de las actividades de vigilancia estadounidenses, el escándalo alimentó la percepción de que, incluso en el seno de las alianzas más estrechas, los intereses nacionales continúan prevaleciendo sobre cualquier principio de solidaridad internacional.
A comienzos de este 2014 todavía es imposible prever todas las consecuencias del caso Snowden y hasta donde llegue todo este entramado. Sin embargo, las filtraciones ya han provocado una crisis de confianza entre aliados, han impulsado el debate sobre la protección de la privacidad y han puesto en cuestión la dependencia tecnológica europea respecto a Estados Unidos. Más allá de las repercusiones inmediatas, el escándalo ha abierto una discusión de fondo sobre soberanía, seguridad y poder en la era digital. La respuesta europea a estos desafíos contribuirá a definir no solo el futuro de sus relaciones con Washington, sino también su posición en el nuevo orden internacional que comienza a configurarse.
BARCELONA: V JORNADA DE REFLEXIO DE DEFENSEM CUBA - RESOLUCIÓN SOBRE VENEZUELA
miércoles, 26 de febrero de 2014
ESPAÑA: 50 Entidades, Movimientos sociales de solidaridad y partidos, repudian prácticas terroristas de la ultraderecha venezolana y expresan su respaldo al gobierno del presidente Maduro (VIDEO)
Para el vocero de Izquierda Unida, esa violencia no es casual, "surge de una nueva derrota política de la derecha venezolana, que perdió las elecciones municipales el pasado mes de diciembre. Les ha bastado solo un mes y medio para no aceptar en definitiva esa derrota política y para cambiar de estrategia, de forma equivocada, porque por un lado les va a conducir a una condena muy clara de la opinión pública internacional y por otro lado de los países del Alba, del Mercosur, de Unasur, porque afortunadamente Venezuela no está sola. "En Venezuela, acotó el dirigente español, hay una derecha que tiene el dilema siguiente: elegir entre una opción democrática que es aguantarse cuando pierde las elecciones y por tanto acumular fuerza política, hacer su trabajo, plantear alternativas políticas a lo que el gobierno de Maduro plantee, u optar por una vía violenta de ultraderecha que todavía tienen tiempo a frenar, "nosotros creemos que se han metido por esa deriva de una forma desesperada porque no aguantan democráticamente tantas derrotas electorales, primero con el presidente Chávez y ahora con el presidente Maduro".http://www.embajadadevenezuela.es/
¿Quién es Leopoldo López, la nueva criatura de la CIA para Venezuela?
texto de Jean-Guy Allard – Blog “Isla mía” (Cuba).- Los medios internacionales nos presentan a Leopoldo López, líder derechista e instigador de la reciente ola de violencia en Venezuela, como una inocente víctima política de lo que llaman “régimen chavista”.MADRID: Acto de apoyo a la Revolución Bolivariana en Madrid – 27F
María del Carmen Almendras, Embajadora del Estado Plurinacional de Bolivia
Ángeles Diez, profesora de sociología de la Universidad Complutense de Madrid
y un representante del Movimiento Mundial de Solidaridad con Venezuela
RUSIA PUEDE ABRIR BASES MILITARES EN VENEZUELA, NICARAGUA Y CUBA
martes, 25 de febrero de 2014
Nicaragua: Grupo de Trabajo del Foro de Sao Paulo rechaza plan desestabilizador en Venezuela
sábado, 22 de febrero de 2014
ACTO INTERNACIONALISTA en Madrid IN MEMORIAM del General de Hombres Libres, Augusto C. SANDINO
Queremos pues aprovechar la ocasión para compartir esta conmemoración con todas y todos vosotras/os,













