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domingo, 16 de agosto de 2026

Cien años de Fidel, sin Fidel, con Fidel

Por Fabrizio Casari

Hace cien años nació el Comandante en Jefe de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, el estadista más grande del siglo XX que hizo de Cuba el primer territorio libre de las Américas. Hace 10 nos dejó físicamente para mudarse en nostalgia. La gigantesca estatua erigida en Managua recuerda el vínculo indisoluble entre las dos revoluciones. Un acto de reconocimiento y afecto en la Nicaragua revolucionaria, porque Fidel está en el olimpo de los grandes revolucionarios que cambiaron el curso de la historia. Una historia que fue capaz de anticipar, afrontar y dominar. Fue maestro y guía para todos aquellos que, en cualquier rincón de la tierra, hayan intentado hacer del mundo un lugar más justo y digno que el que tenían ante sus ojos.

Fidel es el patrimonio histórico y humano de Cuba y de los cubanos, pero no solamente de ellos. Se lo puede encontrar precisamente en la estatua erigida en la Avenida Bolívar de Managua, donde, a poca distancia, descansan los restos de Carlos Fonseca Amador y Tomás Borge. Pero en realidad, al igual que los dos fundadores del FSLN, Fidel está en cada calle, en cada aula y en cada hospital de Nicaragua, donde, si hoy pudiera caminar, comprobaría cómo aquello que se prometió se ha cumplido. Y se lo puede encontrar en las calles destruidas de Gaza y en las ciudades liberadas del Donbás como en los países de África que le deben parte de su libertad. Fidel fue y continúa siendo el ejemplo que cada uno de nosotros exhibe con orgullo al argumentar, protagonista del relato de los mejores ideales, de las mayores victorias, de nuestros sueños más hermosos.

Fidel solo supo vencer. Se había acostumbrado a la victoria al derrotar a Batista y a Estados Unidos, que lo apoyaba con la ayuda de la mafia ítalo-estadounidense. Desde su entrada el 1.º de enero de 1959, La Habana se convirtió en una ciudad cubana; Miami, en cambio, fue condenada a convertirse en el basurero de América, todavía incubadora de los restos de toda tiranía, cloaca que contiene toda náusea. Allí viven terroristas, contrarrevolucionarios y antiguos supuestos revolucionarios, aquellos que por dinero y ambición personal traicionaron todo y a todos: aquellos contra los que Fidel era implacable.

En Nicaragua como en Venezuela, como antes en Vietnam, las victorias fueron guiadas por líderes y comandantes que encontraron en Fidel al mejor amigo y al mejor consejero, aquel capaz de exaltar las cualidades y corregir los defectos de cada proceso político, que podía leer desde lejos como si estuviera inmerso en él y que, por más íntimamente involucrado que estuviera, sabía apartarse para observar las cosas desde la distancia adecuada. Era el padre de todo anhelo de libertad y el hermano de todos aquellos que luchaban por ella. Nada de lo que sugería podía ser subestimado, para bien o para mal: después de todo, lo que no sabía sobre revoluciones se podía escribir en el reverso de un sello postal.

Fidel es sinónimo de rebelión victoriosa, de esa extraordinaria matemática de los sueños que calcula el número de enemigos y su poder únicamente para comprender cómo derrotarlos. Enseñó a no tener miedo, a buscar en cada detalle, por pequeño que sea, la posibilidad de poner a nuestro favor incluso el escenario más problemático. Que, por poderoso y formidable que sea el opresor, los oprimidos son mayoría y pueden convertirse en el todo. Enseñó a creer que la batalla de las ideas es decisiva en la lucha por conquistar la justicia. A construir una sociedad diferente donde se pueda recorrer ese surco que separa la democracia formal de la sustancial, a no confundir el número de partidos con los índices de desarrollo. Recordó a todos que la diferencia entre independentismo y anexionismo también se expresa en el rechazo o la aceptación de la injerencia extranjera, y que las certificaciones de democracia otorgadas por el imperio poscolonial no tienen ningún valor, ni político ni ético.

Lo hizo señalando que los derechos son de todos y que la búsqueda de la igualdad es un presupuesto fundamental para definir qué es democracia y qué no lo es, convirtiendo a una isla en ejemplo global de independencia y dotándola de un extraordinario antídoto contra el veneno ideológico que se inocula desde fuera. Enseñó a leer la deuda del Sur global con las lentes adecuadas, aquellas que muestran la enorme expoliación de recursos de la que se apropia el Norte sin derecho alguno. A denunciar la insostenibilidad de un mundo en el que el 4 % de su población consume el 26 % de los recursos disponibles. Y, sobre todo, demostró al mundo entero cómo la palabra solidaridad es prólogo, desarrollo y epílogo del libro de los abrazos a escala global.

Se puede hablar de él y de sus hazañas, de su grandeza y de su carisma, leyendo sus palabras y observando sus acciones, nunca en contradicción entre sí. Se puede hablar de él como el mayor icono del Socialismo, artífice del renacimiento de Cuba y de su proyección internacional, que convirtió a la isla en la mayor reserva de fuerza moral y solidaridad con cada movimiento revolucionario, tanto en América Latina como en África. Enseñó que la defensa de la Patria no es solo nacionalismo, sino punto de partida del internacionalismo. La isla fue refugio y consuelo, laboratorio de ideas y principios, escuela del hacer y del pensar. No hay victoria revolucionaria o liberación nacional que se haya consolidado sin su contribución política, humana y también militar cuando fue necesario.

Estos años sin Fidel no han conseguido que nos acostumbremos a su ausencia. Imaginar el mundo, pensar cómo analizarlo e intentar cambiarlo no es lo mismo con Fidel que sin Fidel. Su ausencia nos privó de su extraordinaria capacidad de análisis e interpretación de los fenómenos, de su lucidez estratégica, de su grandeza política. Todos necesitamos reconstruir una teoría y una práctica de la transformación, y sería útil contar con su visión de futuro, con su capacidad para prever los procesos históricos y la dirección política que toman. Nos habría ofrecido una lectura de lo inmanente con otras categorías y otros paradigmas, sin sucumbir al encanto de esta supuesta modernidad ideológica que es la otra cara de la moneda de la rendición. Hoy, cuando el imperio en decadencia ha descubierto el paso del tiempo como un reloj de arena invertido que señala su final, hoy que el Sur parece querer mezclar todas sus lenguas para conseguir hablar con una sola voz, la presencia de Fidel habría sido fundamental.

Diez años después de sus exequias, resuena como memoria y, al mismo tiempo, como presente y futuro, la voz del Comandante Sandinista Daniel Ortega, quien, desde la Plaza de la Revolución de La Habana, frente a un millón de cubanos, preguntaba: «¿Dónde está Fidel?».

Estaba allí, residente de todas partes. Nunca se fue, Comandante Daniel. Los hombres como Fidel no se van un día precisamente porque no llegan un día. Están desde siempre y para siempre, independientemente del tiempo y de la biología, de los enemigos y los amigos, de la historia y de la crónica. Su existencia biológica es solo una parte de su existencia política. Están porque ese conjunto de hombres y pueblos, de circunstancias y condiciones que la historia se empeña en mezclar y que nosotros, por brevedad, llamamos destino, se cumple. Y esto lo han comprendido todos aquellos que saben que revolucionar el mundo es la única manera de salvarlo.

Por eso Fidel está en cada lugar donde hace falta, allí donde alguien lucha y se desvive por identificarse con el destino de todos. Está para quienes han elegido no abjurar de los ideales de justicia e igualdad, a quienes les brillan los ojos ante los humildes que se convierten en titulares de derechos. Está para quienes no han titubeado ante las oleadas reaccionarias, quienes no han retrocedido frente a las dificultades y no han traicionado a sus compañeros ni a su pueblo; para quienes no se han vendido al enemigo ni siquiera cuando este se presentó vestido con las ropas de la sensatez y la moderación. Está para quienes prefieren morir antes que arrodillarse y que no han renunciado a levantar su bandera de combate. Todos ellos son quienes pueden sentirse parte de su legado. Quienes tienen derecho a decir: «Yo soy Fidel».

Fidel estuvo, está y estará: porque, ante la inútil espera de la justicia divina, la justicia de los hombres tarde o temprano llega. Quizás tarde, pero llega. Y tiene su rostro.


fuente:

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jueves, 6 de agosto de 2015

Discurso de Fidel Castro - 7 de Diciembre de 1989 (VIDEO)

La Habana, 7 de diciembre de 1989

En el acto de duelo por los internacionalistas cubanos caídos durante el cumplimiento de misiones civiles y militares en África y en otras partes del mundo, celebrado en El Cacahual (lugar que guarda los restos de Antonio Maceo y su ayudante el capitán Francisco Gómez Toro,así como los de otros patriotas cubanos), Fidel Castro habló sobre el inminente derrumbe de la Unión Soviética y el impacto que tendría en Cuba.








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El testimonio de Fidel Castro sobre el Che (VIDEO)

Entrevista concedida al periodista italiano Gianni Mina.
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(VIDEO) Histórico diálogo entre Fidel Castro y Salvador Allende (Completo)

Histórico diálogo entre Fidel Castro y Salvador Allende

Por estos días la televisión pública argentina difundió El Diálogo de América, charla en noviembre de 1971 entre el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, y el extinto presidente Salvador Allende, durante la visita de tres semanas realizada por el primero a Chile. 
Una información de Prensa Latina señala que filmado por el cineasta Álvaro Covacevich y con la participación, como entrevistador, del destacado periodista chileno y asesor personal de Allende, Augusto Olivares, El Diálogo de América fue estrenado mundialmente en París en abril de 1972 como testimonio de la lucha por el proceso chileno.

Hace referencia a que el diario argentino Página 12 recuerda que sus presentadores entonces fueron el fallecido escritor y poeta chileno Pablo Neruda y el actor Marcel Marceau.

Este documental, restaurado por la televisión pública argentina fue difundido por primera vez en el país, tras ser recuperado recientemente entre el patrimonio de Covacevich, quien luego del golpe militar de 1973 se exilió en México.

La distendida conversación tuvo lugar en los jardines de la casa presidencial, en la cual temas como la llamada Vía chilena, emprendida por la Unidad Popular (UP) para encaminar las transformaciones en el país, o la decisiva participación de la clase obrera en los procesos de cambio en una y otra sociedad, fueron analizados por ambos estadistas.

También se refirieron a los principales obstáculos enfrentados por la UP para llevar adelante su programa, y por la Revolución cubana para lograr su supervivencia y avanzar.

Estos obstáculos, precisó Allende en aquel entonces, nacen de una oligarquía con bastante experiencia que defiende muy bien sus intereses y tiene el respaldo del imperialismo.

En el caso de Cuba, Fidel Castro indicó que el principal obstáculo era de orden exterior, y mencionó al imperialismo norteamericano, que ejerce, dijo, una formidable oposición, utilizando para ello armas políticas, económicas y militares, pese a lo cual no tiene -aseguró- la más remota posibilidad de aplastar a la Revolución.

 

Discurso del Comandante Fidel Castro - Universidad de La Habana (CUB 2005) (video)


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Discurso de Fidel Castro sobre la Desintegración de la Union Sovietica (VIDEO)

DISCURSOS DEL COMANDANTE FIDEL CASTRO SOBRE LA DESINTEGRACIÓN DE LA UNIÓN SOVIÉTICA Y EL IMPACTO EN EL CAMPO SOCIALISTA.



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martes, 14 de octubre de 2014

Lo que no podrá olvidarse nunca. Por Fidel Castro

Por Fidel Castro

Ayer, domingo 12 de octubre, por la mañana, la edición dominical en Internet del The New York Times —órgano de prensa que en determinadas circunstancias traza pautas sobre la línea política más conveniente a los intereses de su país—, publicó un artículo que tituló “Tiempo de Acabar el Embargo a Cuba”; con opiniones de lo que a su juicio, debe seguir el país.

Hay momentos en que tales artículos son suscritos por algún prestigioso periodista, como alguien a quien tuve el privilegio de conocer personalmente en los primeros días de nuestra lucha en la Sierra Maestra con los restos de una fuerza que había sido casi totalmente eliminada por la aviación y el ejército de Batista. Éramos entonces bastante inexpertos; ni siquiera concebíamos que dar esa impresión de fortaleza a la prensa constituía algo que pudiera merecer una crítica.

No era así como pensaba aquel valiente corresponsal de guerra con una historia que le dio nombre en los tiempos difíciles de la lucha contra el fascismo: Herbert Matthews.

Nuestra supuesta capacidad de lucha en febrero de 1957 era un poco menor, pero más que suficiente para desgastar y derrotar al régimen.

Carlos Rafael Rodríguez, dirigente del Partido Socialista Popular, fue testigo de lo que, después de la Batalla del Jigüe ―en que una unidad completa de tropas selectas fue obligada a capitular tras 10 días de combate, expresé sobre mi temor de que las fuerzas del régimen fueran a rendirse en julio de 1958, cuando sus tropas élites se retiraban precipitadamente de la Sierra Maestra, a pesar de estar entrenadas y asesoradas por los vecinos del norte. Habíamos encontrado la forma adecuada para derrotarlas.

Era ineludible extenderme un poco en este punto si deseaba explicar el ánimo con que leí el mencionado ar­tículo del periódico norteamericano el pasado domingo. Citaré sus partes esenciales que irán entre comillas:

“…el Presidente Obama debe sentir angustia al contemplar el lamentable estado de las relaciones bilaterales que su administración ha intentado reparar. Sería sensato que el líder estadounidense reflexione seriamente sobre Cuba, donde un giro de política podría representar un gran triunfo para su gobierno.

“Por primera vez en más de medio siglo, cambios en la opinión pública estadounidense y una serie de reformas en Cuba, han hecho que sea políticamente viable reanudar relaciones diplomáticas y acabar con un embargo insensato. El régimen de los Castro ha usado dicho embargo para excusar sus fallas y ha mantenido a su pueblo bastante aislado del resto del mundo. Obama debe aprovechar la oportunidad para darle fin a una larga era de enemistad, y ayudar a un pueblo que ha sufrido enormemente desde que Washington cortó relaciones diplomáticas en 1961, dos años después de que Fidel Castro llegó al poder.”

“…el deplorable estado de su economía ha obligado a Cuba a implementar reformas. El proceso se ha vuelto más urgente a raíz de la crisis financiera en Venezuela, dado que Caracas le proporciona petróleo subsidiado. Con el temor de que Venezuela tenga que recortar su ayuda, líderes en la isla han tomado pasos importantes para liberalizar y diversificar una economía que históricamente ha tenido controles rígidos.”

“…el gobierno cubano ha comenzado a permitir que sus ciudadanos se empleen en el sector privado y que vendan propiedades como automóviles y casas. En marzo, la Asamblea Nacional de Cuba pasó una ley con el fin de atraer inversión extranjera. (…) En abril, diplomáticos cubanos comenzaron a negociar los términos de un tratado de cooperación que esperan firmar con la Unión Europea. Han asistido a las primeras reuniones preparados, ansiosos y conscientes de que los europeos van a pedir mayores reformas y libertades ciudadanas.

“El gobierno autoritario sigue acosando disidentes, quienes frecuentemente son detenidos por períodos cortos. La Habana no ha explicado la sospechosa muerte del activista político Oswaldo Payá.”

Como puede apreciarse una acusación calumniosa y gratuita.

“El año pasado se flexibilizaron las restricciones de viaje para los cubanos, lo cual permitió que disidentes prominentes viajaran al exterior. En la actualidad, existe un ambiente de mayor tolerancia para aquellos que critican a sus líderes en la isla, pero muchos aún temen las repercusiones de hablar francamente y exigir mayores derechos.

“El proceso de las reformas ha sido lento y ha habido reveses. Pero en conjunto, estos cambios demuestran que Cuba se está preparando para una era post-embargo. El gobierno afirma que reanudaría con gusto las relaciones diplomáticas con Estados Unidos sin condiciones previas.

“Como primer paso, la Casa Blanca debe retirar a Cuba de la lista que mantiene el Departamento de Estado para penalizar países que respaldan grupos terroristas. Actualmente, las únicas otras naciones en la lista son Sudán, Irán y Siria. Cuba fue incluida en 1982 por su apoyo a movimientos rebeldes en América Latina, aunque ese tipo de vínculos ya no existen. Actualmente, el gobierno estadounidense reconoce que La Habana está jugando un papel constructivo en el proceso de paz de Colombia, sirviendo de anfitrión para los diálogos entre el gobierno colombiano y líderes de la guerrilla.

“Las sanciones por parte de Estados Unidos a la isla comenzaron en 1961 con el objetivo de expulsar a Fidel Castro del poder. A través de los años, varios líderes estadounidenses han concluido que el embargo ha sido un fracaso. A pesar de eso, cualquier iniciativa para eliminarlo ha traído consigo el riesgo de enfurecer a miembros del exilio cubano, un grupo electoral que ha sido decisivo en los comicios nacionales. (…) la generación de cubanos que defienden el embargo está desapareciendo. Miembros de las nuevas generaciones tienen distintos puntos de vista, y muchos sienten que el embargo ha sido contraproducente para fomentar un cambio político. Según una reciente encuesta, el 52 por ciento de norteamericanos de origen cubano en Miami piensan que se debe terminar el embargo. Una amplia mayoría quiere que los países vuelvan a tener relaciones diplomáticas, una posición que comparte el electorado norteamericano en general.

“Cuba y Estados Unidos tienen sedes diplomáticas en sus capitales, conocidas como secciones de interés, que desempeñan las funciones de una embajada. Sin embargo, los diplomáticos estadounidenses tienen pocas oportunidades de salir de la capital para interactuar con el pueblo cubano y su acceso a los dirigentes de la isla es muy limitado.

“En 2009, la administración Obama tomó una serie de pasos importantes para flexibilizar el embargo, facilitando el envío de remesas a la isla y autorizando a un mayor número de cubanos radicados en Estados Unidos a viajar a la isla. También creó planes que permitirían ampliar el acceso a telefonía celular e internet en la isla. Aún así, sería posible hacer más. Por ejemplo, se podría eliminar los límites a las remesas, autorizar mecanismos de inversión en las nuevas microempresas cubanas y expandir las oportunidades para norteamericanos que deseen viajar a la isla.

“Washington podría hacer más para respaldar a las empresas norteamericanas que tienen interés en desarrollar el sector de telecomunicaciones en Cuba. Pocas se han atrevido por temor a las posibles repercusiones legales y políticas.

“De no hacerlo, Estados Unidos estaría cediendo el mer­cado cubano a sus rivales. Los presidentes de China y Ru­sia viajaron a Cuba en julio con miras a ampliar vínculos.

“El nivel y envergadura de la relación podría crecer significativamente, dándole a Washington más herramientas pa­ra respaldar reformas democráticas. Es factible que ayu­de a frenar una nueva ola migratoria de cubanos desesperanzados que están viajando a Estados Unidos en balsas.

“Una relación más saludable podría ayudar a resolver el caso de Alan Gross, un experto en desarrollo que lleva casi cinco años detenido en la isla. Más aún, crearía nuevas oportunidades para fortalecer la sociedad civil, con lo cual gradualmente se disminuiría el control que ejerce el estado sobre la vida de los cubanos. Si bien la Casa Blanca puede tomar ciertos pasos unilateralmente, desmantelar el embargo requeriría una acción legislativa en Washington”.

“… varios líderes del hemisferio se reunirán en Ciudad de Panamá con motivo de la séptima Cumbre de las Américas. Varios gobiernos de América Latina insistieron en invitar a Cuba, rompiendo así con la tradición de excluir a la isla por exigencia de Washington.

“Dada la cantidad de crisis a nivel mundial, es posible que la Casa Blanca considere que darle un giro sustancial a su política respecto a Cuba no es una prioridad. Sin embargo, un acercamiento con la isla más poblada del Caribe que incentive el desbloqueo del potencial de los ciudadanos de una de las sociedades más educadas del hemisferio, podría representar un importante legado para la administración. También ayudaría a mejorar las relaciones de Estados Unidos con varios países de América Latina y a impulsar iniciativas regionales que han sufrido como consecuencia del antagonismo entre Washington y La Habana.”

“…a raíz de la invitación a Cuba a la cumbre, la Casa Blanca no ha confirmado si Obama asistirá.

“Tiene que hacerlo. Sería importante que hiciera presencia y lo considerara como una oportunidad para de­sencadenar un logro histórico.”

¡¡¡¡Una de las sociedades más educadas del hemisferio!!!! Eso sí que es un reconocimiento. Pero, por qué no lo dice de una vez, que en nada se parece a la que nos legó Harry S. Truman cuando su aliado y gran saqueador del tesoro público Fulgencio Batista asaltó el poder el 10 de marzo de 1952, a solo 50 días de las elecciones generales. Aquello no podrá olvidarse nunca.

El artículo está escrito, como puede apreciarse, con gran habilidad, buscando el mayor beneficio para la política norteamericana en la compleja situación, cuando los problemas políticos, económicos, financieros y comerciales se acrecientan. A ello se suman los derivados del cambio climático acelerado; la competencia comercial; la velocidad, precisión y poder destructivo de armas que amenazan la supervivencia de la humanidad. Lo que hoy se escribe tiene una connotación muy diferente de lo que divulgaban hace solo 40 años cuando nuestro planeta se veía ya obligado a albergar y abastecer de agua y alimentos al equivalente de la mitad de la población mundial actual. Esto sin mencionar la lucha contra el Ébola que amenaza la salud de millones de personas.

Añádase que dentro de unos días la comunidad mundial expondrá ante Naciones Unidas si está de acuerdo o no con el bloqueo a Cuba.

Octubre 13 de 2014 8 y 30 p.m.

Texto tomado de la publicación: http://www.cubadebate.cu

*Líder histórico de la Revolución Cubana. Ha escrito numerosos artículos, reflexiones y libros sobre la situación mundial, la historia de Cuba y su actualidad.


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jueves, 9 de octubre de 2014

El porvenir incierto. Por Fidel Castro

Por Fidel Castro
En su evolución, el Homo Sapiens, como ser pensante único entre millones de especies vivas, jamás tuvo idea de la naturaleza y la razón de su existencia. Dotado de la capacidad de pensar, estaba regido por severos instintos. Nada sabía del resto de su maravilloso planeta. No se conoce siquiera desde cuándo posee esa capacidad; en raros casos se afirma que hace un millón de años o un poco más, pero en general se considera que no más de 200 mil años.
Hoy se conoce que el número de planetas con apariencias similares al nuestro se eleva a miles de millones en la misma galaxia donde se ubica el nuestro, dentro de lo que se denomina universo. Espero no ofender a nadie por abordar el tema de lo que somos o creemos que somos.
Hace dos días, el 5 de octubre, el sitio web del canal de televisión Russia Today, un medio de divulgación serio, publicó que Laura Mersini-Houghton, prestigiosa profesora de la Universidad de Carolina del Norte, ha demostrado que los supermasivos agujeros negros no existen, y que la teoría del Big Bang es infundada. Esto, pienso, implica un trauma para muchas personas que convirtieron tal teoría en un acto de fe.
La mayor autoridad en este tema sería el científico británico Stephen Hawking, un hombre de excepcionales méritos por su consagración a la ciencia, a pesar de una cruel afección que lo obligó a grandes sacrificios para comunicarse con los demás, cuando era todavía muy joven.
Los científicos más conocedores de estos temas se comunican e incluso publican sus resultados en términos técnicos difíciles de comprender por los que no hemos tenido el privilegio de familiaridad alguna con esa ciencia.
Stephen Hawking se convirtió, con la publicación de la “Historia del Tiempo”, en el autor de un libro sobre el importante tema, cuyas ventas ascendieron a más de 10 millones de ejemplares. Seguramente que, aparte de su interés intrínseco, los principales compradores fueron los miembros de la comunidad de científicos dedicados al estudio de estos trascendentes temas que suman ya varios millones de eminentes investigadores. Haré lo posible por leer y comprender esa obra, cuando mi actual tarea relacionada con la producción de alimentos en cantidad y calidad suficientes es prioritaria, y en la que todavía el esfuerzo se puede traducir en un importante beneficio.
Es mucho lo que ignoramos y muy poco lo que sabemos de nuestra propia ignorancia.
El segundo ejemplar de Hawking, “El universo en una cáscara de nuez”, escrito según él en un lenguaje más inteligible para los profanos en la materia, lo leí y subrayé muchas de las ideas que más me interesaron.
Jamás en su evolución el género humano tuvo ni podía tener una idea clara de su propia existencia, porque esta sencillamente no existía, simplemente evolucionaba con el mismo ritmo de todo lo que existe. Es una realidad que no surge contra nadie ni debe ofender a nadie.
Cada día podemos aprender algo nuevo. Ayudar a los demás y ayudarnos en lo posible a nosotros mismos.
Ayer escuchaba las declaraciones del nuevo Secretario General de la OTAN, antiguo Primer Ministro de Noruega, quien desde el pasado primero de octubre, hace solo seis días, asumió el cargo. ¡Cuánto odio en el rostro! ¡Qué increíble empeño en promover una guerra de exterminio contra la Federación Rusa! ¿Quiénes resultan más extremistas que los propios fanáticos del Estado Islámico? ¿Qué religión practican? Después de eso, ¿se puede disfrutar la vida eterna en la diestra del Señor?
Fidel Castro Ruz
Octubre 7 de 2014
9 y 30 p.m.

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sábado, 6 de septiembre de 2014

Fidel Castro: Triunfarán las ideas justas o triunfará el desastre

Por Fidel Castro Ruz
Si hoy resulta posible prolongar la vida, la salud y el tiempo útil de las personas, si es perfectamente posible planificar el desarrollo de la población en virtud de la productividad creciente, la cultura y desarrollo de los valores humanos ¿Qué esperan para hacerlo?
La sociedad mundial no conoce tregua en los últimos años, particularmente desde que la Comunidad Económica Europea, bajo la dirección férrea e incondicional de Estados Unidos, consideró que había llegado la hora de ajustar cuentas con lo que restaba de dos grandes naciones que, inspiradas en las ideas de Marx, habían llevado a cabo la proeza de poner fin al orden colonial e imperialista impuesto al mundo por Europa y Estados Unidos.
En la antigua Rusia estalló una revolución que conmovió al mundo.
Se esperaba, que la primera gran revolución socialista tendría lugar en los países más industrializados de Europa, como Inglaterra, Francia, Alemania y el Imperio Austrohúngaro. Ésta, sin embargo, tuvo lugar en Rusia, cuyo territorio se extendía por Asia, desde el norte de Europa hasta el Sur de Alaska, que había sido también territorio zarista, vendido por unos dólares al país que sería posteriormente el más interesado en atacar y destruir la revolución y al país que la engendró.
La mayor proeza del nuevo Estado fue crear una Unión capaz de agrupar sus recursos y compartir su tecnología con gran número de naciones débiles y menos desarrolladas, víctimas inevitables de la explotación colonial. ¿Sería o no conveniente en el mundo actual una verdadera sociedad de naciones que respetara los derechos, creencias, cultura, tecnologías y recursos de lugares asequibles del planeta que a tantos seres humanos les gusta visitar y conocer?¿Y no sería mucho más justo que todas las personas que hoy, en fracciones de segundo se comunican de un extremo a otro del planeta, vean en los demás un amigo o un hermano y no un enemigo dispuesto a exterminarlo con los medios que ha sido capaz de crear el conocimiento humano?
Por creer que los seres humanos podrían ser capaces de albergar tales objetivos, pienso que no hay derecho alguno a destruir ciudades, asesinar niños, pulverizar viviendas, a sembrar terror, hambre y muerte en todas partes. ¿En qué rincón del mundo se podrían justificar tales hechos? Si se recuerda que al final de la masacre de la última contienda mundial el mundo se ilusionó con la creación de las Naciones Unidas, es porque gran parte de la humanidad la imaginó con tales perspectivas, aunque no estuviesen cabalmente definidos sus objetivos. Un colosal engaño es lo que se percibe hoy cuando surgen problemas que insinúan el posible estallido de una guerra con el empleo de armas que podrían poner fin a la existencia humana.
Existen sujetos inescrupulosos, al parecer no pocos, que consideran un mérito su disposición a morir, pero sobre todo a matar para defender privilegios bochornosos.
Muchas personas se asombran al escuchar las declaraciones de algunos voceros europeos de la OTAN cuando se expresan con el estilo y el rostro de las SS nazis. En ocasiones hasta se visten con trajes oscuros en pleno verano.
Nosotros tenemos un adversario bastante poderoso como lo es nuestro vecino más próximo: Estados Unidos. Le advertimos que resistiríamos el bloqueo, aunque eso podía implicar un costo muy elevado para nuestro país. No hay peor precio que capitular frente al enemigo que sin razón ni derecho te agrede. Era el sentimiento de un pueblo pequeño y aislado. El resto de los gobiernos de este hemisferio, con raras excepciones, se habían sumado al poderoso e influyente imperio. No se trataba por nuestra parte de una actitud personal, era el sentimiento de una pequeña nación que desde inicios de siglo era una propiedad no solo política, sino también económica de Estados Unidos. España nos había cedido a ese país después de haber sufrido casi cinco siglos de coloniaje y de un incalculable número de muertos y pérdidas materiales en la lucha por la independencia.
El imperio se reservó el derecho de intervenir militarmente en Cuba en virtud de una pérfida enmienda constitucional que impuso a un Congreso impotente e incapaz de resistir. Aparte de ser los dueños de casi todo en Cuba: abundantes tierras, los mayores centrales azucareros, las minas, los bancos y hasta la prerrogativa de imprimir nuestro dinero, nos prohibía producir granos alimenticios suficientes para alimentar la población.
Cuando la URSS se desintegró y desapareció también el Campo Socialista, seguimos resistiendo, y juntos, el Estado y el pueblo revolucionarios, proseguimos nuestra marcha independiente.
No deseo, sin embargo, dramatizar esta modesta historia. Prefiero más bien recalcar que la política del imperio es tan dramáticamente ridícula que no tardará mucho en pasar al basurero de la historia. El imperio de Adolfo Hitler, inspirado en la codicia, pasó a la historia sin más gloria que el aliento aportado a los gobiernos burgueses y agresivos de la OTAN, que los convierte en el hazmerreír de Europa y el mundo, con su euro, que al igual que el dólar, no tardará en convertirse en papel mojado, llamado a depender del yuan y también de los rublos, ante la pujante economía china estrechamente unida al enorme potencial económico y técnico de Rusia.
Algo que se ha convertido en un símbolo de la política imperial es el cinismo.
Como se conoce, John McCain fue el candidato republicano a las elecciones de 2008. El personaje salió a la luz pública cuando en su condición de piloto fue derribado mientras su avión bombardeaba la populosa ciudad de Hanói. Un cohete vietnamita lo alcanzó en plena faena y nave y piloto cayeron en un lago ubicado en las inmediaciones de la capital, colindante con la ciudad.
Un antiguo soldado vietnamita ya retirado, que se ganaba la vida trabajando en las proximidades, al ver caer el avión y un piloto herido que trataba de salvarse se movió para auxiliarlo; mientras el viejo soldado prestaba esa ayuda, un grupo de la población de Hanói, que sufría los ataques de la aviación, corría para ajustar cuentas con aquel asesino. El mismo soldado persuadió a los vecinos que no lo hicieran, pues era ya un prisionero y su vida debía respetarse. Las propias autoridades yankis se comunicaron con el Gobierno rogando que no se actuara contra ese piloto.
Aparte de las normas del Gobierno vietnamita de respeto a los prisioneros, el piloto era hijo de un Almirante de la Armada de Estados Unidos que había desempeñado un papel destacado en la Segunda Guerra Mundial y estaba todavía ocupando un importante cargo.
Los vietnamitas habían capturado un pez gordo en aquel bombardeo y como es lógico, pensando en las conversaciones inevitables de paz que debían poner fin a la guerra injusta que le habían impuesto desarrollaron la amistad con él, que estaba muy feliz de sacar todo el provecho posible de aquella aventura. Esto, desde luego, no me lo contó ningún vietnamita, ni yo lo habría preguntado nunca. Lo he leído y se ajusta completamente a determinados detalles que conocí más tarde. También leí un día que Mister McCain había escrito que siendo prisionero en Vietnam, mientras era torturado, escuchó voces en español asesorando a los torturadores qué de­bían hacer y cómo hacerlo. Eran voces de cubanos, según McCain. Cuba nunca tuvo asesores en Vietnam. Sus militares conocen sobradamente cómo hacer su guerra.
El General Giap fue uno de los jefes más brillantes de nuestra época, que en Dien Bien Phu fue capaz de ubicar los cañones por selvas intrincadas y abruptas, algo que los militares yankis y europeos consideraban imposible. Con esos cañones disparaban desde un punto tan próximo que era imposible neutralizarlos sin que las bombas nucleares afectaran también a los invasores. Los demás pasos pertinentes, todos difíciles y complejos, fueron empleados para imponer a las cercadas fuerzas europeas una bochornosa rendición.
El zorro McCain sacó todo el provecho posible de las derrotas militares de los invasores yankis y europeos. Nixon no pudo persuadir a su consejero de Seguridad Nacional Henry Kissinger, de que aceptara la idea sugerida por el propio Presidente cuando en momentos de relajamiento le decía ¿Por qué no le lanzamos una de esas bombitas Henry? La verdadera bombita llegó cuando los hombres del Presidente trataron de espiar a sus adversarios del partido opuesto ¡Eso sí que no podía tolerarse!
A pesar de eso lo más cínico del Sr. McCain ha sido su actuación en el Cercano Oriente. El senador McCain es el aliado más incondicional de Israel en las marañas del Mossad, algo que ni los peores adversarios habrían sido capaces de imaginar. McCain participó junto a ese servicio en la creación del Estado Islámico que se apoderó de una parte considerable y vital de Irak, así como según se afirma, de un tercio del territorio de Siria. Tal Estado cuenta ya con ingresos multimillonarios, y amenaza a Arabia Saudita y otros Estados de esa compleja región que suministra la parte más importante del combustible mundial.
¿No sería preferible, luchar por producir más alimentos y productos industriales, construir hospitales y escuelas para los miles de millones de seres humanos que los necesitan desesperadamente, promover el arte y la cultura, luchar contra enfermedades masivas que llevan a la muerte a más de la mitad de los enfermos, a trabajadores de la salud o tecnólogos que según se vislumbra, podrían finalmente eliminar enfermedades como el cáncer, el ébola, el paludismo, el dengue, la chikungunya, la diabetes y otras que afectan las funciones vitales de los seres humanos?
Si hoy resulta posible prolongar la vida, la salud y el tiempo útil de las personas, si es perfectamente posible planificar el desarrollo de la población en virtud de la productividad creciente, la cultura y desarrollo de los valores humanos ¿Qué esperan para hacerlo?
Triunfarán las ideas justas o triunfará el desastre.

jueves, 14 de agosto de 2014

Gracias, Fidel

Hace pocos días fue de los primeros en denunciar lo que podía esconderse con el derribo del avión malayo al sobrevolar Ucrania. Algunos pensaron se había precipitado pero los hechos, una vez más, parecen darle la razón.

“El viejo zorro caribeño Fidel Castro nunca se fue con la finta y sin titubeos señaló la culpabilidad de Ucrania en el derribo del avión, en coincidencia con el inicio del infanticidio de palestinos por la potencia nuclear Israel”, escribió el periodista mexicano Alfredo Jalife-Rahme.

Quién duda que hay mucha sabiduría y experiencia política en Fidel. “Oye la hierba crecer y ve lo que está pasando al doblar la esquina”, decía Raúl Roa en frase memorable que mi padre no se cansaba de repetir.
“Viaja al futuro, regresa y lo explica” se suele citar lo que ha dicho sobre él presidente argelino Abdelaziz Bouteflika, luego de referirse a su lealtad a los principios:  “Hemos tenido el inmenso privilegio de tener como amigo al compañero Fidel, que nunca nos ha fallado”.

Admirado por gente tan disímil como Nelson Mandela, Gabriel García Márquez, Gore Vidal, el Che Guevara o Diego Armando Maradona, Fidel no nos pertenece sólo a los cubanos. América Latina y África no serían las mismas si su impronta de soberanía y justicia no hubiera marcado toda una época desde el llamado Tercer Mundo.

Es que en Fidel hay cultura, enorme inteligencia pero también valentía, ética y principios, por eso es que nunca le ha fallado a los agredidos de este mundo, de Viet Nam a Namibia; a los pescadores cubanos secuestrados por piratas y al padre del niño Elián que reclamaba a su hijo retenido tramposamente en Miami.
Los cubanos, que hemos tenido el privilegio de ser sus compatriotas y contemporáneos, lo hemos visto ir delante en cada batalla, enfrentando a la policía del dictador Batista, cortando caña, disparándole a los buques yanquis en Playa Girón, encabezando el reclamo porque regresen los Cinco antiterroristas prisioneros en Estados Unidos, o donando sangre para un pueblo herido.

Solemos aprender de nuestros seres queridos la bondad, pero como ha dicho Silvio Rodríguez, Fidel nos “enseñó qué hacer con ella”. Si no que lo digan los millones de alfabetizados en recónditos rincones del planeta, los que por primera vez conocieron un médico o pudieron ver de nuevo la luz del sol a través de la Operación Milagro, por la solidaridad que él convirtió en parte esencial de la cultura de los cubanos.
Gracias, Fidel, por dedicar cada día de tu existencia a los humildes de nuestra tierra y el mundo. Que tengamos la sabiduría y firmeza para no traicionar jamás tu ejemplo y tu legado.


lapupilainsomne

miércoles, 6 de agosto de 2014

Fidel Castro: Holocausto palestino en Gaza

De nuevo ruego a Granma no emplear espacio de primera plana para estas lí­neas, relativamente breves, sobre el genocidio que se está cometiendo con los palestinos.
Las escribo con rapidez solo para dejar constancia de lo que se requiere meditar profundamente.
Pienso que una nueva y repugnante forma de fascismo está surgiendo con notable fuerza en este momento de la historia humana, en el que más de siete mil millones de habitantes se esfuerzan por la propia supervivencia.
Ninguna de estas circunstancias tiene que ver con la creación del imperio romano hace alrededor de 2400 años o con el imperio norteamericano que en esta región del mundo, hace apenas 200 años, fue descrito por Simón Bolívar cuando exclamó que: “… Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la Libertad”.
Inglaterra fue la primera real potencia colonial que utilizó sus dominios sobre gran parte de África, Medio Oriente, Asia, Australia, Norteamérica, y muchas de las islas antillanas, en la primera mitad del siglo XX.
No hablaré en esta ocasión de las guerras y los crímenes cometidos por el imperio de Estados Unidos a lo largo de más de cien años, sino solo dejar constancia que quiso hacer con Cuba, lo que ha hecho con otros muchos países en el mundo y solo sirvió para probar que “una idea justa desde el fondo de una cueva puede más que un ejército”.
La historia es mucho más complicada que todo lo dicho, pero es así, a grandes rasgos, como la conocieron los habitantes de Palestina y es lógico igualmente que en los medios modernos de comunicación se reflejen las noticias que diariamente llegan, así ha ocurrido con la bochornosa y criminal guerra de la Franja de Gaza, un pedazo de tierra donde vive la población de lo que ha quedado de Palestina independiente, hasta hace apenas medio siglo.
La agencia francesa AFP informó el 2 de agosto: “La guerra entre el movimiento islamista palestino Hamas e Israel ha causado la muerte de cerca de 1.800 palestinos […] la destrucción de miles de viviendas y la ruina de una economía ya de por sí debilitada”, aunque no señale, desde luego, quien inicio la terrible guerra.
Después añade: “… el sábado a me­diodía la ofensiva israelí había matado a 1.712 palestinos y herido a 8.900. Na­ciones Unidas pudo verificar la identidad de 1.117 muertos, en su mayoría civiles […] UNICEF contabilizó al menos 296 menores muertos”.
“Naciones Unidas estimó […] (unas 58.900 personas) sin casa en la Franja de Gaza”.
“Diez de los 32 hospitales cerraron y otros once resultaron afectados”.
“Este enclave palestino de 362 Km² no dispone tampoco de las infraestructuras necesarias para los 1,8 millones de habitantes, sobre todo en términos de distribución de electricidad y de agua.
“Según el FMI, la tasa de desempleo sobrepasa el 40% en la Franja de Gaza, territorio sometido desde 2006 a un bloqueo israelí. En 2000, el desempleo afectaba al 20% y a un 30% en 2011. Más del 70% de la población depende de la ayuda humanitaria en tiempos normales, según Gisha”.
El gobierno de Israel declara una tregua humanitaria en Gaza a las 07:00 GMT de este lunes, sin embargo, a las pocas horas rompió la tregua al atacar una casa en la que 30 personas en su mayoría, mujeres y niños, fueron heridos y entre ellos una niña de ocho años que murió.
En la madrugada de ese mismo día, 10 palestinos murieron como consecuencia de los ataques israelitas en toda la Franja y ya ascendió a casi 2000 el número de palestinos asesinados.
A tal punto llegó la matanza, que “el ministro de Asuntos Exteriores de Fran­cia, Laurent Fabius, ha anunciado este lunes que el derecho de Israel a la seguridad no justifica la ‘masacre de civiles’ que está perpetrando”.
El genocidio de los nazis contra los judíos cosechó el odio de todos los pueblos de la tierra.¿Por qué cree el gobierno de ese país que el mundo será insensible a este macabro genocidio que hoy se está cometiendo contra el pueblo palestino? ¿Acaso se espera que ignore cuánto hay de complicidad por parte del imperio norteamericano en esta desvergonzada masacre?
La especie humana vive una etapa sin precedente en la historia. Un choque de aviones militares o naves de guerras que se vigilan estrechamente u otros hechos similares, pueden desatar una contienda con el empleo de las sofisticadas armas modernas que se convertiría en la última aventura del conocido Homo sapiens.
Hay hechos que reflejan la incapacidad casi total de Estados Unidos para enfrentar los problemas actuales del mundo. Puede afirmarse que no hay gobierno en ese país, ni el Senado, ni el Congreso, la CIA o el Pentágono quienes determinarán el desenlace final. Es triste realmente que ello ocurra cuando los peligros son mayores, pero también las posibilidades de seguir adelante.
Cuando la Gran Guerra Patria los ciudadanos rusos defendieron su país como espartanos; subestimarlos fue el peor error de los Estados Unidos y Europa. Sus aliados más cercanos, los chinos, que como los rusos obtuvieron su victoria a partir de los mismos principios, constituyen hoy la fuerza económica más dinámica de la tierra. Los países quieren yuanes y no dólares para adquirir bienes y tecnologías e incrementar su comercio.
Nuevas e imprescindibles fuerzas han surgido. Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, cuyos vínculos con América Latina, la mayoría de los países del Caribe y África, que luchan por el desarrollo, constituyen la fuerza que en nuestra época están dispuestos a colaborar con el resto de los países del mundo sin excluir a Estados Unidos, Europa, Japón.
Culpar a la Federación Rusa de la destrucción en pleno vuelo del avión de Malasia es de un simplismo anonadante. Ni Vladímir Putin, ni Serguéi Lavrov, ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, ni los demás dirigentes de ese Gobierno harían jamás semejante disparate.
Veintiséis millones de rusos murieron en la defensa de la Patria contra el nazismo. Los combatientes chinos, hombres y mujeres, hijos de un pueblo de milenaria cultura, son personas de inteligencia privilegiada y espíritu de lucha invencible, y Xi Jinping es uno de los líderes revolucionarios más firme y capaz que he conocido en mi vida.
Fidel Castro Ruz
Agosto 4 de 2014
10 y 45 p.m.

(Tomado de Granma)
Cubadebate.cu





miércoles, 30 de abril de 2014

Cuando los gusanos se enfrentan con un gigante ¿Qué es lo que tiene Fidel?. por Carlos Aznárez

por Carlos Aznárez
(Director de Resumen Latinoamericano)



Lo intentaron asesinar en 638 oportunidades. Utilizaron todos los métodos posibles, desde lapiceras explosivas hasta morteros que iban a ser disparados en la propia Plaza de la Revolución, durante la conmemoración de un 26 de julio, en La Habana. Pero Fidel, como los gatos, siguió viviendo.

Trataron, la CIA y sus prolíficos empleados, de destruir de mil maneras la imagen, el prestigio, el respeto, la moral, y sobre todo, la ética revolucionaria de quien en muy pocos años derrocó a una de las dictadura más sanguinarias y mejor pertrechadas del continente. Pero tampoco pudieron, ya que Fidel siempre emergía intocable y más rebelde que nunca, de cada una de esas campañas.

Desesperados, apelaron a personajes siniestros como Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, quienes en su obsesión criminal no sólo gestaron decenas de atentados contra el jefe revolucionario cubano, sino que trataron de hacer todo el mal posible a la población cubana. Así, se enorgullecieron de haber volado el avión de Cubana frente a las costas de Barbados, donde murieron 73 personas. Sin embargo, a pesar de la atrocidad de sus actos, no pudieron cambiar el rumbo de la Revolución, que una y otra vez emergió triunfante.

Secuestraron al niño Elián González, y también a los 5 héroes cubanos, pero no doblegaron ni a Fidel ni a su pueblo. Al contrario, Elián volvió y hoy es un joven fidelista. Y qué decir de René y Fernando, comandantes de la solidaridad con sus otros tres hermanos en prisión.

Actualmente, cuando Cuba no sólo es admirada y defendida por los pueblos del mundo, sino que ha recuperado cada uno de los sitios del continente de donde sus enemigos intentaron  hacerla desaparecer, los enemigos del proceso revolucionario no cejan en sus malas intenciones.

Lo nuevo desde el punto de vista del odio anticubano, puede ser visibilizado en las redes sociales. Desde innumerables foros se ocupan de tergiversar las conquistas revolucionarias, desvalorizando 55 años de construcción permanente de una sociedad totalmente distinta a aquellas que están instaladas en el capitalismo consumista, anulador de los emprendimientos colectivos y desestructurador de la conciencia humanista. Pero también desde las redes, ahora que el Comandante ya no gobierna pero cada tanto regala al mundo sus reflexiones atinadas y de alto contenido estratégico, los anhelos expresados por el Pentágono se siguen traduciendo en más amenazas de muerte. Poe eso, es probable que a nadie le haya sorprendido que recientemente, cuando el mundo se conmovía por la partida de ese gran camarada de Fidel y la cultura con mayúsculas, que es Gabriel García Márquez, otra vez las redes estallaran con el repetido sonsonete: “Murió Fidel”, “La Habana está militarizada”, “de un momento a otro se dará la noticia”. Los autores de la campaña, tres gusanos de poca monta, Yusnaby Pérez, Orlando Luis Pardo Lazo y Anyer Antonio Blanco, se dedicaron a inundar el mundo de los twitters vendiendo la falsa versión, logrando ubicar la “noticia” en lo más alto de la cima virtual. Pero la realidad, no es muy afin a las computadoras y Fidel, otra vez, se salió con la suya. Desde el corazón de un pueblo que lo ama y lo admira volvió a demostrarles que no pueden con él ni con la Revolución tan empeñosamente gestada en todos estos años.

Lo volverán a intentar una y mil veces. Sin dudas que lo harán. Pero aún en la peor de las circunstancias, no saben que Fidel seguirá viviendo, y ellos, con sus anuncios necrológicos son los verdaderos cadáveres de esta historia. Sencillamente porque abrazan un sistema que como dijera Hugo Chávez, “huele a azufre”.