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viernes, 10 de diciembre de 2021

10 a帽os de trabajo de DIFUSI脫N REBELDE. Origenes, linea editorial, activismo y un futuro lleno de lucha comunicacional.


El blog Difusi贸n Rebelde comenz贸 su andadura en abril de 2011, cuando se cre贸 su perfil en la plataforma Blogger. blogger.com+1

Desde sus inicios, defini贸 como uno de sus objetivos principales desenmascarar lo que consideraba “la manipulaci贸n informativa” por parte de los grandes medios, y dar voz a realidades perif茅ricas, cr铆ticas, alternativas o silenciadas. difusionrebelde.blogspot.com+2difusionrebelde.blogspot.com+2

En su entrada “La importancia de convertir las noticias en informaci贸n” (6 de abril de 2011), Difusi贸n Rebelde ya denuncia c贸mo “los sistemas noticiosos (…) transmiten la menor cantidad posible de informaci贸n” y advierte sobre la necesidad de construir un periodismo desde la conciencia, independiente del mercado y del poder. difusionrebelde.blogspot.com

Poco despu茅s, republico un art铆culo provocador titulado “¿Hemos entrado los espa帽oles en guerra?”, en respuesta a la implicaci贸n de Espa帽a en conflictos militares internacionales (Libia, etc.), anticipando la cr铆tica social que vendr铆a en los a帽os siguientes. difusionrebelde.blogspot.com

A lo largo de los a帽os siguientes, Difusi贸n Rebelde fue consolidando una l铆nea editorial consistente en denunciar injusticias, cuestionar medios dominantes, y visibilizar luchas sociales, realidades perif茅ricas y solidaridad internacional. Por ejemplo:

  • En 2013 public贸 “¿Qui茅n est谩 detr谩s de los medios de comunicaci贸n en Espa帽a?”, una reflexi贸n sobre la concentraci贸n medi谩tica y sus v铆nculos con el poder pol铆tico y econ贸mico. difusionrebelde.blogspot.com

  • A lo largo de varias entradas, abordaron conflictos en Am茅rica Latina, especialmente aquellos relacionados con intervenciones imperialistas, violaciones de derechos humanos, y medios de manipulaci贸n. difusionrebelde.blogspot.com+2difusionrebelde.blogspot.com+2

De este modo, el blog se consolid贸 como un espacio de pensamiento cr铆tico, internacionalista y comprometido pol铆ticamente, m谩s all谩 de lo local o nacional.

Desde temprano, Difusi贸n Rebelde no se limit贸 a reproducir noticias: tambi茅n actu贸 como plataforma de convocatoria, solidaridad y activismo. Por ejemplo:

  • El 15 de octubre de 2012, public贸 un llamamiento a una charla-debate sobre el 12 de octubre, en un contexto de cr铆tica al colonialismo, al neocolonialismo y en solidaridad con pueblos ind铆genas y latinoamericanos. difusionrebelde.blogspot.com+1

  • En sus categor铆as, el blog mezclaba noticias, comunicados, manifiestos, v铆deos, documentales, cr铆ticas culturales, reflexiones y propuestas de acci贸n, lo que contribu铆a a generar v铆nculos entre colectivos, militantes, lectores y simpatizantes. difusionrebelde.blogspot.com+2difusionrebelde.blogspot.com+2

As铆, Difusi贸n Rebelde se posicion贸 no solo como un medio de informaci贸n, sino como una herramienta de movilizaci贸n social y de tejido comunitario, uniendo espacios dispares bajo una cr铆tica com煤n al sistema dominante.

Al cumplirse esa primera d茅cada, Difusi贸n Rebelde mostr贸 que los medios alternativos, contrainformativos tienen un papel esencial: romper el monopolio simb贸lico y medi谩tico del poder, ofrecer espacios de cr铆tica radical, mantener viva la memoria y construir solidaridad desde abajo.

Pero tambi茅n queda claro que este tipo de proyectos enfrentan dificultades constantes: difusi贸n limitada, censura indirecta o desinter茅s generalizado. Que Difusi贸n Rebelde haya sobrevivido diez a帽os — manteniendo un volumen considerable de publicaciones — ya constituye en s铆 mismo un logro.

En este balance, la primera d茅cada de Difusi贸n Rebelde no solo representa un ejercicio de periodismo cr铆tico: es un testimonio de coherencia, de persistencia y de esperanza en la posibilidad de comunicaci贸n libre, honesta y militante.




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s谩bado, 27 de noviembre de 2021

El «sandinismo puro» que apoya Golpes de Estado (II): las alianzas del MRS con los Estados Unidos

Por Ben Norton

La ret贸rica de MRS es casi indistinguible de la del candidato republicano Marco Rubio y el lobby de Florida. El partido antisandinista demoniza al gobierno socialista de Cuba como una “dictadura” “totalitaria”, mientras colabora estrechamente con activistas cubanos contrarrevolucionarios.

Cuando Washington y la oligarqu铆a neofascista patrocin贸 un golpe militar de extrema derecha en Bolivia en 2019, el gobierno sandinista de Ortega se opuso y conden贸 firmemente el complot, apoy谩ndose firmemente en el presidente electo de Bolivia, Evo Morales.

El partido MRS, por su parte, apoy贸 p煤blicamente el golpe de Bolivia, acusando falsamente a Morales de “fraude” electoral y afirmando que el golpe fue una inspiraci贸n para los nicarag眉enses que quer铆an derrocar a su propio gobierno.

Dora T茅llez aplaudi贸 personalmente el golpe, calumniando a Morales como un aspirante a dictador y afirmando que Bolivia era «mejor» con 茅l derrocado. Su colega del MRS Hugo Torres Jim茅nez , otro ex-revolucionario convertido en partidario del golpe de derecha, tambi茅n elogi贸 el derrocamiento violento y antidemocr谩tico de Morales.

T茅llez declar贸 con j煤bilo que el golpe de Estado en Bolivia hab铆a “aterrorizado” al gobierno sandinista y expres贸 su esperanza de que los oficiales militares nicarag眉enses se sintieran inspirados para lanzar su propio golpe. El l铆der del MRS alab贸 a la Organizaci贸n de Estados Americanos (OEA) dominada por Estados Unidos y a su l铆der hiperintervencionista Luis Almagro , pidi茅ndole que expulsara a Nicaragua .

T茅llez dijo a AFP que el golpe de Bolivia dio un ejemplo positivo que podr铆a asustar al gobierno sandinista. Luego realiz贸 una entrevista con el medio de oposici贸n Confidencial, financiado por el gobierno de Estados Unidos, titulada “Dora Mar铆a T茅llez: ‘La [familia] Ortega-Murillo est谩 desmoralizada por la salida de Evo Morales»

Tras el golpe de Estado contra Morales, Nicaragua est谩 “desmoralizada, desesperada, aislada, golpeada”, se regode贸. Y lo que pas贸 en “Bolivia les dice que este modelo no es viable”.

T茅llez expres贸 su esperanza de que el “s铆ndrome de Bolivia” env铆e un mensaje a los l铆deres de las Fuerzas Armadas nicarag眉enses para lanzar un golpe de Estado propio, alegando que “hay una parte muy importante del cuerpo de oficiales que” no es tan leal al sandinismo.

T茅llez y sus colegas del MRS han adoptado una posici贸n a煤n m谩s dura hacia Venezuela. Si bien la administraci贸n del presidente Ortega ha apoyado firmemente al gobierno chavista de izquierda de Venezuela contra numerosos intentos de golpe de Estado en Estados Unidos, el MRS aboga abiertamente por el derrocamiento del gobierno venezolano, calific谩ndolo tambi茅n de «dictadura».

Hugo Torres public贸 un video en las plataformas de redes sociales del MRS elogiando al gobierno de Donald Trump por acusar absurdamente al presidente venezolano Nicol谩s Maduro de narcotr谩fico, mientras se refer铆a a Venezuela como un “estado terrorista”.

T茅llez incluso expres贸 su apoyo al t铆tere venezolano de Washington, Juan Guaid贸, y al oligarca opositor de extrema derecha Leopoldo L贸pez, proclamando: “Caminamos juntos”.

Para 2020, T茅llez y su partido MRS se hab铆an movido tanto a la derecha que decidieron abandonar cualquier pretensi贸n de fidelidad al sandinismo, quitando de su plataforma todas las referencias al movimiento sandinista y cambiando el nombre del Movimiento Renovador Sandinista a Uni贸n Democr谩tica. Renovadora (Uni贸n de Renovaci贸n Democr谩tica), o UNAMOS.

La UNAMOS ha elogiado abiertamente a los l铆deres latinoamericanos de derecha , como el banquero multimillonario convertido en presidente de Ecuador, Guillermo Lasso .

Mientras tanto, T茅llez y sus colegas de UNAMOS han presionado p煤blicamente al gobierno de Estados Unidos y a la Uni贸n Europea para que se impongan sanciones m谩s agresivas a su propio pa铆s, que ya han da帽ado la econom铆a de la naci贸n.



Relacionado:
https://difusionrebelde.blogspot.com/2021/11/de-revolucionarios-nicaraguenses.html 

De revolucionarios nicarag眉enses a informantes de la embajada de Estados Unidos: c贸mo Washington reclut贸 a ex sandinistas como Dora Mar铆a T茅llez y su partido MRS [I]


La historia de c贸mo la ex guerrillera de Nicaragua Dora Mar铆a T茅llez y su partido antisandinista MRS se aliaron con la derecha y se convirtieron en informantes golpistas de la embajada de Estados Unidos.

Una de las opositoras m谩s destacadas del gobierno sandinista de Nicaragua justifica postura con su pasado como revolucionaria. Y mientras los medios internacionales la alaban constantemente, lo que no mencionan es que ella abandon贸 la pol铆tica revolucionaria hace mucho tiempo y se ha convertido en un activo clave en la campa帽a de guerra no convencional del gobierno de Estados Unidos contra Nicaragua.

Cuando ten铆a solo 22 a帽os, Dora Mar铆a T茅llez luch贸 como guerrillera en la Revoluci贸n Sandinista de Nicaragua, junto al actual presidente Daniel Ortega. Pero rompi贸 con el sandinismo hace m谩s de dos d茅cadas y se ha ido desviando constantemente hacia el ala derecha respaldada por Estados Unidos.

T茅llez es una figura clave en un grupo de exrevolucionarios, muchos de 茅lite, de clase alta, que se unieron como una escisi贸n de derecha del Frente Socialista Sandinista de Liberaci贸n Nacional (FSLN) en la d茅cada de 1990. Juntos, formaron un partido pol铆tico centrista llamado Movimiento de Renovaci贸n Sandinista (Movimiento Renovador Sandinista, o MRS), negociando sus historias revolucionarias para promover una contrarrevoluci贸n neoliberal.

Bajo el liderazgo de T茅llez y sus colegas, el MRS desarroll贸 una estrecha relaci贸n con la oligarqu铆a derechista de Nicaragua. Tambi茅n colabor贸 ​​extensamente con el gobierno de los Estados Unidos, trabajando con miembros neoconservadores del Congreso y el lobby de cambio de r茅gimen de Miami, todo mientras recaudaba fondos de organizaciones intervencionistas estadounidenses.

Cables clasificados del Departamento de Estado publicados por WikiLeaks y analizados por la revista The Grayzone muestran que T茅llez y otros l铆deres de su partido MRS se han reunido con frecuencia con la embajada de Estados Unidos y han servido como informantes durante a帽os.

En reuniones peri贸dicas con funcionarios estadounidenses, T茅llez, Sergio Ram铆rez, Hugo Torres Jim茅nez, V铆ctor Hugo Tinoco y otras altas figuras del MRS proporcionaron inteligencia a Estados Unidos sobre el FSLN y la pol铆tica interna nicarag眉ense, en un intento por evitar que los sandinistas regresaran al poder. Luego ayudaron a Washington a intentar desestabilizar el gobierno del presidente Daniel Ortega despu茅s de que gan贸 las elecciones de 2006.

La embajada declar贸 claramente que «la posici贸n del gobierno de los Estados Unidos [es] que el MRS es una opci贸n viable y constructiva, con quien Estados Unidos mantendr铆a buenas relaciones».

La embajada agreg贸 con aprobaci贸n, «si el MRS puede cambiar los votos del FSLN y obtener algunos de los votos indecisos, todav铆a es una opci贸n viable y podr铆a ser la clave para evitar que Ortega gane».

Hoy en d铆a, T茅llez y su MRS est谩n abiertamente aliados con la derecha, incluso cuando ella y sus seguidores explotan c铆nicamente su antigua bona fides revolucionaria para dividir el apoyo de izquierda a los sandinistas y confundir a los observadores progresistas fuera del pa铆s.

El MRS jug贸 un papel clave en un violento intento de golpe de Estado en Nicaragua en 2018, en el que fuerzas extremistas respaldadas por Estados Unidos paralizaron la naci贸n levantando barricadas mientras persegu铆an, torturaban y asesinaban a activistas sandinistas.

Con fondos sustanciales de los recortes de la CIA dedicados a promover el cambio de r茅gimen, los l铆deres del MRS ayudaron a organizar y liderar el fallido golpe de Estado. Y utilizaron sus posiciones influyentes en los medios de comunicaci贸n, el sector de las ONG y la academia para dise帽ar c贸mo se comercializ贸 la operaci贸n violenta en el resto del mundo.

Continuar谩.


Fuente:
https://mpr21.info/de-revolucionarios-nicaraguenses-a-informantes-de-la-embajada-de-estados-unidos-como-washington-recluto-a-ex-sandinistas-como-dora-maria-tellez-y-su-partido-mrs-i/

domingo, 14 de noviembre de 2021

S谩hara Occidental: la descolonizaci贸n que Espa帽a dej贸 pendiente

Por Javier Huerta

De la colonia espa帽ola al regreso de la guerra

Hay conflictos que el paso del tiempo convierte en una noticia lejana, casi olvidada, aunque para quienes los viven contin煤en formando parte de la vida cotidiana. El S谩hara Occidental es uno de ellos. Durante d茅cadas, el pueblo saharaui ha vivido dividido entre un territorio ocupado, unos campamentos de refugiados levantados en el desierto argelino y una di谩spora extendida por distintos pa铆ses. Mientras tanto, Naciones Unidas mantiene el S谩hara Occidental como un Territorio No Aut贸nomo pendiente de descolonizaci贸n y reconoce el derecho de su poblaci贸n a la libre determinaci贸n. Sin embargo, m谩s de cuatro d茅cadas despu茅s de la salida espa帽ola, ese proceso contin煤a sin concluir y el pueblo saharaui sigue esperando una soluci贸n que le permita decidir libremente su futuro.

La historia de esta situaci贸n comienza mucho antes de que Marruecos y el Frente Polisario se enfrentaran militarmente. El origen se encuentra en el colonialismo espa帽ol y en una descolonizaci贸n que nunca lleg贸 a completarse. Espa帽a administr贸 el territorio desde finales del siglo XIX y, durante d茅cadas, el S谩hara Occidental permaneci贸 bajo dominio colonial. Cuando el proceso de descolonizaci贸n africano comenz贸 a transformar el mapa pol铆tico del continente, la cuesti贸n saharaui pas贸 a formar parte de la agenda de Naciones Unidas. En 1963, la organizaci贸n incluy贸 el territorio en la lista de Territorios No Aut贸nomos, reconociendo que su poblaci贸n ten铆a derecho a alcanzar la libre determinaci贸n.

A partir de ese momento, Naciones Unidas reclam贸 reiteradamente a Espa帽a que avanzara hacia la descolonizaci贸n. La cuesti贸n no era simplemente sustituir una administraci贸n colonial por otra, sino permitir que los habitantes del territorio pudieran determinar su futuro pol铆tico. Durante los a帽os sesenta y setenta surgi贸 adem谩s una conciencia nacional saharaui cada vez m谩s fuerte, que acabar铆a cristalizando en la creaci贸n del Frente Popular para la Liberaci贸n de Saguia el Hamra y R铆o de Oro, conocido como Frente Polisario, en 1973. Su aparici贸n modific贸 profundamente el escenario pol铆tico, porque la poblaci贸n saharaui comenz贸 a organizarse para reclamar el fin del dominio colonial y la independencia.

1975: el final de Espa帽a y el comienzo del conflicto

El momento decisivo lleg贸 en 1975. Espa帽a se encontraba en los 煤ltimos meses de la dictadura franquista y el futuro del territorio estaba sometido a fuertes presiones internacionales. Marruecos defend铆a que el S谩hara Occidental formaba parte de su espacio territorial hist贸rico, mientras que Mauritania tambi茅n manten铆a reivindicaciones sobre una parte del territorio. Frente a estas posiciones, el Frente Polisario defend铆a la independencia y Naciones Unidas sosten铆a el principio de autodeterminaci贸n.

En octubre de aquel a帽o, el Tribunal Internacional de Justicia emiti贸 una opini贸n consultiva sobre el S谩hara Occidental. El tribunal reconoci贸 que exist铆an determinados v铆nculos jur铆dicos entre el sult谩n de Marruecos y algunas poblaciones del territorio, as铆 como determinados v铆nculos con Mauritania, pero concluy贸 que no exist铆an v铆nculos de soberan铆a territorial que impidieran la aplicaci贸n del principio de autodeterminaci贸n. Es decir, la existencia de relaciones hist贸ricas no pod铆a utilizarse para negar al pueblo saharaui la posibilidad de decidir su futuro.

Sin embargo, la situaci贸n sobre el terreno evolucion贸 en otra direcci贸n. Marruecos organiz贸 la denominada Marcha Verde, mediante la cual decenas de miles de personas fueron movilizadas hacia el territorio. Espa帽a, debilitada por la crisis final del franquismo y ante la presi贸n marroqu铆, termin贸 abandonando el S谩hara. Los Acuerdos de Madrid de noviembre de 1975 establecieron una administraci贸n provisional en la que participaron Marruecos y Mauritania, aunque estos acuerdos no resolvieron jur铆dicamente la cuesti贸n de la soberan铆a ni sustituyeron el proceso de descolonizaci贸n reconocido por Naciones Unidas.

La retirada espa帽ola tuvo consecuencias enormes. Para Marruecos comenz贸 una etapa de consolidaci贸n del control sobre gran parte del territorio; para el Frente Polisario comenz贸 una guerra por la independencia; y para miles de saharauis comenz贸 el exilio. El territorio que Espa帽a hab铆a administrado durante d茅cadas qued贸 sumido en un conflicto que la potencia colonial hab铆a abandonado sin permitir que la poblaci贸n pudiera decidir su futuro.

La guerra y el exilio saharaui

La guerra transform贸 por completo la vida del pueblo saharaui. El Frente Polisario se enfrent贸 primero a las fuerzas marroqu铆es y mauritanas y, despu茅s de la retirada de Mauritania, concentr贸 su lucha contra Marruecos. Miles de civiles abandonaron las zonas de combate y buscaron refugio en territorio argelino. En las proximidades de Tinduf comenzaron a establecerse los campamentos de refugiados saharauis que contin煤an existiendo hasta nuestros d铆as.

Aquellos campamentos no fueron concebidos como un lugar de residencia permanente. Se levantaron como una consecuencia directa de la guerra y del desplazamiento de la poblaci贸n, pero con el paso de los a帽os terminaron convirti茅ndose en el hogar de varias generaciones. La prolongaci贸n del conflicto hizo que muchas personas nacieran, crecieran y formaran sus propias familias en el exilio, sin haber podido regresar al territorio del que proced铆an sus padres y abuelos.

La situaci贸n tambi茅n produjo una profunda divisi贸n territorial. Marruecos fue consolidando el control sobre las principales ciudades y buena parte de las zonas econ贸micamente m谩s importantes del S谩hara Occidental, mientras el Frente Polisario mantuvo presencia en 谩reas situadas al este de la berma y en los territorios pr贸ximos a Argelia. A finales de los a帽os ochenta, Marruecos hab铆a construido una enorme barrera defensiva que se extiende aproximadamente durante 2.700 kil贸metros y que pas贸 a dividir f铆sicamente el territorio.

El muro se convirti贸 en el s铆mbolo m谩s visible de una realidad que contin煤a afectando a miles de personas. No solamente separa dos zonas bajo diferentes controles militares, sino que tambi茅n ha contribuido a separar familias y comunidades que durante generaciones hab铆an compartido un mismo espacio. La presencia de minas y de instalaciones militares alrededor de la berma a帽ade adem谩s un riesgo permanente para la poblaci贸n.

1991: el alto el fuego y la promesa del refer茅ndum

Despu茅s de diecis茅is a帽os de enfrentamiento, Marruecos y el Frente Polisario aceptaron en 1988 un plan de arreglo impulsado por Naciones Unidas y la Organizaci贸n para la Unidad Africana. El acuerdo abri贸 la posibilidad de poner fin a la guerra mediante un alto el fuego y la celebraci贸n de un refer茅ndum de autodeterminaci贸n.

El alto el fuego entr贸 en vigor el 6 de septiembre de 1991 y Naciones Unidas cre贸 la Misi贸n de las Naciones Unidas para el Refer茅ndum del S谩hara Occidental, conocida como MINURSO. Su misi贸n era preparar las condiciones para que la poblaci贸n pudiera votar y determinar el futuro del territorio. La consulta deb铆a ofrecer dos posibilidades fundamentales: la independencia o la integraci贸n con Marruecos.

Parec铆a entonces que el conflicto pod铆a entrar finalmente en una etapa diferente. Despu茅s de a帽os de guerra, la comunidad internacional hab铆a conseguido establecer un mecanismo pol铆tico y una misi贸n internacional sobre el terreno. Sin embargo, la celebraci贸n del refer茅ndum comenz贸 a encontrar obst谩culos relacionados con la identificaci贸n de los votantes y con las posiciones enfrentadas de las partes. El proceso, que inicialmente deb铆a desarrollarse con relativa rapidez, comenz贸 a prolongarse.

El problema del censo adquiri贸 una importancia enorme. Determinar qui茅n deb铆a participar en la consulta no era una cuesti贸n puramente administrativa, porque de esa decisi贸n depend铆a la composici贸n del cuerpo electoral y, por tanto, el resultado del refer茅ndum. Las discrepancias entre Marruecos y el Frente Polisario terminaron paralizando el proceso durante a帽os. Mientras tanto, la presencia de Naciones Unidas se prolongaba y el territorio permanec铆a dividido.

La paradoja era evidente: Naciones Unidas hab铆a conseguido detener la guerra, pero no hab铆a conseguido completar el proceso pol铆tico que deb铆a sustituirla.

Cuando el tiempo se convierte en parte del problema

La prolongaci贸n de la situaci贸n modific贸 tambi茅n las condiciones pol铆ticas del conflicto. Una soluci贸n que en 1991 parec铆a vinculada a un refer茅ndum comenz贸 a convertirse, con el paso de los a帽os, en una negociaci贸n cada vez m谩s compleja sobre el futuro del territorio. Diferentes enviados especiales y distintas propuestas intentaron desbloquear la situaci贸n, pero ninguna consigui贸 reunir el consenso necesario.

Para el pueblo saharaui, cada a帽o sin soluci贸n significaba continuar dividido entre el exilio, la ocupaci贸n y una situaci贸n pol铆tica sin resolver. Para Marruecos, mientras tanto, el paso del tiempo permit铆a consolidar su presencia sobre el terreno y desarrollar estructuras administrativas y econ贸micas en las zonas bajo su control. El conflicto empezaba as铆 a convertirse en una disputa en la que el paso de los a帽os no afectaba de igual manera a todos los actores.

Esta es una de las cuestiones centrales para entender la historia del S谩hara Occidental. Un conflicto congelado no significa necesariamente que las posiciones permanezcan inm贸viles. Mientras las negociaciones internacionales contin煤an, la realidad sobre el terreno sigue cambiando. Las generaciones se suceden, las ciudades crecen, las estructuras econ贸micas se consolidan y las poblaciones se acostumbran a vivir dentro de una situaci贸n que originalmente deb铆a ser provisional.

Por eso la ausencia de una soluci贸n no puede considerarse neutral. El paso del tiempo tambi茅n modifica el equilibrio existente.

El silencio internacional y la responsabilidad de Espa帽a

En esta historia, Espa帽a ocupa un lugar que no puede ser ignorado. No fue simplemente un pa铆s que observ贸 el conflicto desde fuera, sino la potencia colonial que administr贸 el territorio hasta 1975 y que abandon贸 el proceso de descolonizaci贸n sin haber permitido que el pueblo saharaui ejerciera su derecho a decidir.

La responsabilidad hist贸rica espa帽ola contin煤a siendo objeto de debate. Para una parte importante de la sociedad espa帽ola, la cuesti贸n saharaui mantiene adem谩s una dimensi贸n moral y pol铆tica particular. Miles de personas han desarrollado durante d茅cadas campa帽as de solidaridad con el pueblo saharaui, mientras numerosas asociaciones han reclamado que Espa帽a asuma un papel m谩s activo en la defensa del derecho de autodeterminaci贸n.

La posici贸n oficial espa帽ola, sin embargo, ha estado condicionada durante d茅cadas por sus relaciones con Marruecos. La proximidad geogr谩fica, los intereses econ贸micos, las cuestiones migratorias, la cooperaci贸n en materia de seguridad y la importancia estrat茅gica del pa铆s magreb铆 han pesado sobre la pol铆tica exterior espa帽ola. El S谩hara Occidental ha terminado convirti茅ndose as铆 en un asunto en el que la defensa de determinados principios internacionales convive con intereses pol铆ticos y diplom谩ticos muy concretos.

Esta contradicci贸n no afecta 煤nicamente a Espa帽a. Tambi茅n pone de manifiesto las limitaciones de la pol铆tica internacional cuando los derechos de los pueblos chocan con los intereses de los Estados. El S谩hara Occidental contin煤a siendo un territorio pendiente de descolonizaci贸n, pero la comunidad internacional no ha encontrado la voluntad pol铆tica necesaria para hacer efectivo el derecho que reconoce sobre el papel.

2020: el alto el fuego vuelve a romperse

Durante casi tres d茅cadas, la situaci贸n se mantuvo bajo un alto el fuego fr谩gil. Pero en noviembre de 2020 la tensi贸n acumulada termin贸 provocando un nuevo enfrentamiento.

La crisis se produjo en la zona de Guerguerat, un paso situado en el extremo sur del territorio, pr贸ximo a la frontera con Mauritania. Marruecos despleg贸 fuerzas en la zona para abrir una carretera que el Frente Polisario consideraba una violaci贸n del acuerdo militar establecido tras el alto el fuego. El Polisario respondi贸 declarando que el alto el fuego hab铆a quedado roto y anunci贸 el regreso a la lucha armada.

A partir de ese momento, el conflicto entr贸 en una nueva etapa. Aunque la intensidad de los enfrentamientos no era comparable con la guerra de las d茅cadas anteriores, el hecho pol铆tico era de enorme importancia: despu茅s de casi treinta a帽os, el alto el fuego de 1991 hab铆a dejado de funcionar como antes.

La reanudaci贸n de las hostilidades deber铆a haber servido como una llamada de atenci贸n para la comunidad internacional. El modelo basado en mantener indefinidamente una situaci贸n provisional hab铆a demostrado sus l铆mites. Sin una soluci贸n pol铆tica capaz de responder a las aspiraciones del pueblo saharaui, el riesgo de que el conflicto permaneciera abierto segu铆a existiendo.

Un conflicto que no desapare

Ahora nuevamente, en este a帽o 2021, el S谩hara Occidental vuelve a encontrarse ante una situaci贸n que muchos hab铆an considerado imposible despu茅s de tres d茅cadas de alto el fuego: la guerra hab铆a regresado. El conflicto que comenz贸 tras la retirada espa帽ola en 1975 no hab铆a sido resuelto, sino simplemente contenido durante un periodo prolongado.

La historia de estos a帽os permite entender por qu茅 no basta con hablar del S谩hara Occidental como una disputa territorial entre Marruecos y el Frente Polisario. En su origen existe un proceso de descolonizaci贸n inconcluso; detr谩s de la guerra existe una poblaci贸n que reivindica su derecho a decidir; y detr谩s del bloqueo diplom谩tico aparecen los intereses de diferentes Estados y potencias que han convertido el conflicto en una pieza m谩s del complejo tablero pol铆tico del norte de 脕frica.

M谩s de cuatro d茅cadas despu茅s de la retirada espa帽ola, el pueblo saharaui contin煤a esperando una soluci贸n que le permita decidir su futuro. Una parte de su poblaci贸n permanece en los campamentos de refugiados de Tinduf; otra vive en los territorios controlados por Marruecos; y otra se encuentra repartida por diferentes pa铆ses. Entre todas esas comunidades permanece una misma reivindicaci贸n: que el futuro del S谩hara Occidental no sea decidido por las potencias que han intervenido en su historia, sino por su propia poblaci贸n.

El regreso de la guerra en 2020 demuestra que ning煤n conflicto desaparece simplemente porque deje de ocupar las primeras p谩ginas de los peri贸dicos. La paz de 1991 consigui贸 detener durante casi treinta a帽os los enfrentamientos a gran escala, pero no resolvi贸 la cuesti贸n que los hab铆a provocado. El refer茅ndum nunca lleg贸 a celebrarse y la descolonizaci贸n qued贸 pendiente.

El S谩hara Occidental contin煤a siendo, por tanto, una de las grandes asignaturas pendientes del proceso de descolonizaci贸n africano. Y mientras Naciones Unidas siga reconociendo el derecho del pueblo saharaui a la libre determinaci贸n sin conseguir garantizar las condiciones para que pueda ejercerlo, la historia iniciada con la retirada espa帽ola en 1975 seguir谩 sin escribir su 煤ltimo cap铆tulo.

Con el regreso de las hostilidades, la pregunta vuelve a ser inevitable: ¿cu谩nto tiempo puede mantenerse una situaci贸n provisional antes de que se convierta en una injusticia permanente? Para el pueblo saharaui, la respuesta se mide ya en generaciones.



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viernes, 27 de agosto de 2021

E-book: «Nicaragua paz y bien. Desarmando los demonios del odio»


Lea el libro sobre c贸mo Nicaragua se encamina hacia su segunda independencia tras haber derrotado ideol贸gicamente a la oligarqu铆a vendepatria y sus patrones del imperio. Un recorrido por la Nicaragua que ha surgido tras la derrota del intento de golpe de 2018, por Jorge Capel谩n.

Descargue aqu铆 y lea el libro sobre c贸mo Nicaragua se encamina hacia su segunda independencia tras haber derrotado ideol贸gicamente a la oligarqu铆a vendepatria y sus patrones del imperio. Un recorrido por la Nicaragua que ha surgido tras la derrota del intento de golpe de 2018, por Jorge Capel谩n.





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domingo, 15 de agosto de 2021

CUANDO TOMAS BORGE VISIT脫 CLANDESTINO LIMA

Por Manuel Robles


Fue en el a帽o 70, cuando conoc铆 a Tom谩s. Yo editaba p谩ginas inactuales en el vespertino Extra, un exitoso tabloide vespertino que, junto a Expreso, hab铆a sido expropiado por el gobierno de Velasco y en cuya administraci贸n y manejo period铆stico participaba nuestro Frente 脷nico de Trabajadores, periodistas y gr谩ficos, lo que abri贸 la informaci贸n a nuevas ideas y nuevos temas a los que la prensa tradicional daba escasa o nula importancia.

Me lo present贸 mi jefe de entonces y maestro y amigo de toda la vida, Juan Gargurevich, quien me indic贸 que eran opositores al dictador Somoza y que iban a publicar una serie de trabajos, de a p谩gina por d铆a y durante una semana, sobre el h茅roe nacional nicarag眉ense Sandino.

El tema me entusiasm贸 mucho porque por mi padre, amigo de Esteban Pavletich, quien fue secretario de Sandino, me hab铆a hablado mucho desde ni帽o de aquel luchador asesinado por el primer Somoza y hab铆a le铆do el libro “Sandino, general de hombres libres”, del argentino Gregorio Selser, quien a帽os despu茅s, persegudo por la dictadura argentina, se refugi贸 una temporada en Lima

Alguien dijo que los nicarag眉enses hab铆an llegado en barco encubiertos como vaporinos y no recuerdo los nombres que me dieron o si me dieron alguno. Era obvio que se trataba de enviados del FSLN, pero solo a帽os despu茅s me enter茅 que eran Tom谩s Borge y Henry Ruiz y que ten铆an como anfitri贸n al Partido Comunista Peruano (PCP).

Cuando, pensando que, como ocurre muchas veces, me iban a dar los elementos para que yo escriba la historia, Tom谩s, hombre de pocas palabras y muy cuidadoso con las normas de clandestinidad, me dijo que no me moleste, que 茅l se encargaba, lo que me sorprendi贸.

Coordinamos fecha de entrega, extensi贸n de cada cap铆tulo y le d铆 cuartillas con medidas, de las que se usaban en aquellos tiempos. Cuando volvi贸 el d铆a acordado, trajo un texto muy bien escrito, ordenado por cap铆tulos, 谩gil y adecuado al tipo de peri贸dico al que estaba destinado, lo entreg贸 en medio de aquel a帽orado tronar de las m谩quinas de escribir, y se despidi贸.

La serie fue un 茅xito, a tono con los tiempos, en los que hab铆a hambre de saber de las luchas de otros pueblos.Fui muy feliz cuando triunfaron los sandinistas y me sent铆 orgulloso de haber conocido a aquel comandante que se har铆a cargo de la revoluci贸n, aquel poeta hasta en la lucha y la victoria -es poes铆a pura incurrir en la grandeza de perdonar al esbirro que lo tortur贸 en la c谩rcel- que se hizo cargo de la sacrificada tarea de cuidar a la revoluci贸n de sus enemigos de adentro y de afuera.

Cuando volvi贸 a Lima como embajador, lamentablemente yo estaba trabajando como corresponsal en Bolivia, y solo lo volv铆 a ver, saludar y conocer a su gran compa帽era, Marcela, en enero de 2006, en la celebraci贸n de la toma de posesi贸n del Jefazo Evo Morales, en un Palacio Quemado colmado de pueblo, de fiesta y de victoria.

Fuente:

mi茅rcoles, 21 de julio de 2021

La Habana y Managua: Dos golpes gemelos

Por Jorge Capel谩n, 
Managua con Amor, 16 de julio 2021


El domingo 11 de julio piquetes de protestas aisladas de entre 100 y 500 personas, algunos de ellos violentos, tienen lugar en una docena de puntos focalizados de Cuba, supuestamente por la alarma ante un repunte de los casos de coronavirus en el pa铆s as铆 como por inconformidades ante la falta de alimentos y los problemas con el servicio el茅ctrico.

En todos los doce puntos, los mismos gritos, las mismas consignas, las mismas palabras: “Cuba Decide”, la marca de la fundaci贸n de la contrarrevolucionaria Rosa Mar铆a Pay谩, en Miami, con estrechos contactos con el establishment estadounidense y la derecha golpista de Am茅rica Latina y Europa.

La campa帽a comenz贸 primero en las redes sociales con una ola de tuits de cuentas de artistas y otras reci茅n creadas pidiendo “ayuda humanitaria” para Cuba.

Seg煤n una investigaci贸n del analista espa帽ol Juli谩n Mac铆as Tovar, la primera cuenta en usar el hashtag #SOSCuba fue una localizada en Espa帽a, que entre el s谩bado 10 y el domingo 11 public贸 m谩s de 1.000 trinos y una frecuencia de retuiteo de 5 mensajes por segundo.

Temprano en la ma帽ana del domingo los medios occidentales comienzan a agitar con una "crisis humanitaria" en Cuba, a pesar de que la isla, con niveles de mortalidad de 0.65%, dos vacunas nacionales aprobadas y m谩s de un tercio de la poblaci贸n totalmente vacunada, es uno de los pa铆ses menos afectados del hemisferio. Circulan por las redes v铆deos, a menudo fragmentarios, de saqueos, ataques a bienes p煤blicos y a polic铆as.

No pasaron muchas horas y la tendencia #SOSCuba se volv铆a global. El espacio medi谩tico mundial dominado por occidente pasa a llenarse de titulares, ya no solo sobre la "crisis humanitaria" en Cuba, sino sobre una "revuelta popular" contra el "r茅gimen". De nada sirve que los manifestantes que defienden al Gobierno y a la revoluci贸n y salen a las calles de todas las ciudades de la isla sean inmensamente mayoritarios sobre el terreno: La narrativa insurreccional se ha instaurado en buena parte del subconsciente colectivo global.

No importa que hace apenas un par de semanas la ONU por en茅sima vez votara casi un谩nimemente contra el bloqueo estadounidense a la isla, unos pocos clicks bastaron para crear un clima propicio para la idea de que ser铆a positivo "ayudar" a Cuba humanitariamente, es decir, enviar armas y todo tipo de medios militares para que grupos violentos dentro de la isla causen el caos, y si eso no fuera suficiente, mandar tambi茅n botas sobre el terreno.

Ahora le toca el turno a "La Habana", supuestamente "ablandada" por 62 a帽os de un bloqueo brutalmente recrudecido por Trump y continuado con Biden, que antes de asumir la presidencia hab铆a prometido lo contrario. Guerra de 'cuarta generaci贸n', 'h铆brida', 'golpe suave', 'revoluci贸n de colores' en fin... hay un dicho que, adaptado a las circunstancias, dice que "el ni帽o que es querido (por el imperio y sus marionetas) tiene muchos nombres..."

“Estamos en presencia de un guion preconcebido y para los nicarag眉enses no va a ser dif铆cil entenderlo, porque ya lo han vivido en carne propia”, expres贸 el Embajador de Cuba, Juan Carlos Hern谩ndez Padr贸n, esta semana en la televisi贸n local. Por cierto, Hern谩ndez Padr贸n vivi贸 esos meses decisivos entre abril y julio de 2018 en Managua durante el derrotado intento de "golpe suave".

Es cierto que muchas de las estrategias implementadas por el imperio para desestabilizar a Cuba y Nicaragua tambi茅n han sido implementadas, por ejemplo, en los casos de Venezuela y Bolivia, pero lo que pas贸 esta semana en Cuba, presenta unos paralelos asombrosos con lo que sucedi贸 en Nicaragua hace tres a帽os. La primera y la segunda revoluci贸n socialista triunfante de Am茅rica Latina fueron objeto del mismo tratamiento imperial. En ambos casos, el objetivo ha sido el mismo: desvirtuar el orden institucional y la soberan铆a del pa铆s para forzar un "cambio de r茅gimen" con una intervenci贸n extranjera.

Veamos las similitudes:

Planificaci贸n a largo plazo
 

El financiamiento permanente de Estados Unidos a la contrarrevoluci贸n en Cuba es bien conocido, pero en Nicaragua ese financiamiento a gran escala a la derecha antisandinista tambi茅n ha sido permanente, arreciando cuando el Frente Sandinista regres贸 al poder en 2007

En Cuba, las promesas de campa帽a del actual presidente Joe Biden en el sentido de volver a normalizar las relaciones con Cuba destrozadas por su antecesor Donald Trump fueron totalmente ignoradas por Biden, que m谩s bien aprovech贸 la grave situaci贸n causada por el endurecimiento del bloqueo para intentar una operaci贸n de "cambio de r茅gimen".  

Tanto en Cuba como en Nicaragua, los Estados Unidos crearon y financiaron “medios independientes” que durante a帽os han venido difundiendo informaci贸n distorsionada, estableciendo nichos de consumidores por origen social, franjas etarias, etc茅tera, acostumbr谩ndolos a una ret贸rica cada vez m谩s confrontacional con medias verdades y hechos tergiversados, buscando sabotear la institucionalidad vigente.

Mientras que en Cuba, adem谩s de la manipulaci贸n de las dificultades causadas por el bloqueo de los EE. UU., se apelaba a supuestas libertades de las que gozar铆an los ciudadanos del “mundo libre” occidental, en Nicaragua los discursos se centraban en promover visiones t茅tricas del futuro y, sobre todo, en sembrar la percepci贸n de que en Nicaragua se estaba instaurando una dictadura cuando en realidad lo que estaba teniendo lugar era un proceso muy fuerte de acumulaci贸n sandinista de mayor铆as pol铆ticas y apoyo popular y de restituci贸n de derechos de la poblaci贸n a la educaci贸n, la salud, la vivienda, el transporte, el espacio p煤blico, la cultura y la identidad.

Escasez (real o inventada), supuesta mala gesti贸n del gobierno, dictadura, corrupci贸n de la polic铆a, arbitrariedades de las organizaciones de masas, violencia, y la supuesta necesidad de un cambio fueron ejes comunes de este tipo de propaganda, tanto en Cuba como en Nicaragua: En Nicaragua el “golpe blando” cont贸 con el canal de televisi贸n 100% Noticias (que tenia firmado un acuerdo de cooperaci贸n con el medio de la contrarrevolucionaria cubana Yoani S谩nchez de 14yMedio), Confidencial, La Prensa, Art铆culo66, BacanalNica y otros, adem谩s de una mir铆ada de p谩ginas de Facebook y cuentas de Twitter. En Cuba, con medios como El Estornudo, ADN Cuba, Ciber Cuba, Periodismo de Barrio, y tambi茅n la consabida mir铆ada de cuentas en redes sociales.

La embajadora estadounidense Laura Dogu visita las
instalaciones del medio golpista "100% Noticias" en Managua


El elemento paraestatal 

Las embajadas de Estados Unidos y otros pa铆ses, especialmente europeos, jugaron un papel fundamental en la organizaci贸n del "golpe blando", tanto recolectando inteligencia como coordinando a los actores en el terreno. En Nicaragua, la embajadora estadounidense Laura Dogu durante varios a帽os condujo una diplomacia p煤blica en apariencia totalmente contraria al verdadero trabajo que estaba realizando, que era el de preparar el "golpe blando" contra el Gobierno sandinista. Tanto en Cuba como en Nicaragua, el Gobierno de los Estados Unidos se cuid贸 muy bien de no aparecer como el instigador del golpe, por m谩s que sea imposible ocultar el origen 煤ltimo de los fondos utilizados y los intereses 煤ltimos a los que sirve el "cambio de r茅gimen".

El dinero fraudulento

El financiamiento de las acciones desestabilizadoras en base a proyectos (tareas) ejecutados por recursos en el terreno o subcontratistas usando esquemas de triangulaci贸n de dinero fraudulentos. En Cuba las actividades desestabilizadoras se financian por el env铆o de dinero a trav茅s de emisarios, as铆 como por la utilizaci贸n de cursos, premios, becas, etc. y las recargas telef贸nicas desde el exterior.

Ensayos

Tanto en Cuba como en Nicaragua se dieron incidentes preparatorios antes del lanzamiento del “golpe suave”. En Cuba, es conocido el caso del denominado “Movimiento San Isidro” a fines de 2020 cuando lo que en un inicio parec铆an una serie de reclamos m谩s o menos justificados de artistas hacia las autoridades culturales pronto degener贸 en una serie de provocaciones ofensivas de la moral p煤blica y a pedidos abiertos a desafiar el orden institucional del pa铆s. Una provocaci贸n similar, aunque de menor cuant铆a, se produjo a fines de junio con el ingreso al pa铆s de Hamlet Lavastida, un elemento que desde el exterior hab铆a hecho repetidos llamados desde la Internet a violar las leyes y fue procesado en suelo cubano por incitaci贸n al delito. En Nicaragua, primero el Movimiento OcupaINSS en junio de 2013, result贸 un fallido intento de organizaciones juveniles de derecha por instrumentalizar la situaci贸n de los jubilados y luego la campa帽a para instrumentalizar con pretextos ecologistas un incendio en la Reserva de Indio Ma铆z en R铆o San Juan, jugaron un papel similar con el objetivo de poner a prueba las diversas estrategias golpistas y medir la respuesta de las autoridades a esas agresiones.

Liderazgo a la carta

Promoci贸n de "nuevos liderazgos" desde varios segmentos, como lgtbi, de g茅nero, jur铆dicos, artistas, ambientalistas y otros que permitan diversificar y transmitir los mismos mensajes, pero dando la idea de que se trata de un movimiento respaldado por una amplia mayor铆a de la sociedad. A diferencia de movimientos sociales org谩nicos, salidos de las contradicciones intr铆nsecas de la sociedad, estos "liderazgos" muestran una violencia ret贸rica inusual y una tambi茅n inusual propensi贸n a aliarse con sectores de ultraderecha, a menudo caracterizados por tomar posiciones diametralmente opuestas. Por ejemplo, grupos que dicen defender los derechos de los gais de pronto ali谩ndose con personajes y sectores abiertamente hom贸fobos.

Autobombo

Capacitaciones, premios y eventos internacionales que reciben amplia cobertura medi谩tica en el exterior con el fin de dar prestigio a la matriz de opini贸n imperial y visibilidad medi谩tica a los liderazgos que se pretende promover. Por ejemplo, en Nicaragua en 2018, , durante el “golpe suave”, varias figuras intelectuales exsandinistas (Sergio Ram铆rez, Ernesto Cardenal y Gioconda Belli) vinculadas a la oposici贸n golpista recibieron varios premios internacionales. En Cuba, la organizaci贸n de Rosa Mar铆a Pay谩 en Miami organiz贸 un seminario internacional en el que entreg贸 premios a reconocidas figuras de la ultraderecha en el parlamento europeo.

El momento 贸ptimo

Selecci贸n del momento oportuno, de m谩ximo impacto propagand铆stico, para lanzar el "golpe". En el caso de Nicaragua, tras la campa帽a de desinformaci贸n sobre el incendio de la reserva de Indio Ma铆z, se decidi贸 lanzar el golpe en toda regla con motivo de la reforma del sistema de pensiones, cuyo contenido era del pleno conocimiento de la patronal golpista, ya que hab铆a sido discutida con sus dirigentes durante largo tiempo. En Cuba, tras el incidente sobre el regreso al pa铆s de Hamlet Lavastida, se decidi贸 lanzar el verdadero golpe 11 de julio aprovechando un repunte en los casos de Covid-19 en la isla. Tanto en Cuba como en Nicaragua, los pretextos para el golpe fueron totalmente exagerados y sacados de contexto para implantar la matriz de opini贸n golpista tanto a lo interno como en el exterior.

Nicaragua: Si era para denunciar verdaderas violaciones
a los DDHH, las "Normas Comunitarias" eran inflexibles...



Facebook y Twitter

El uso de las redes sociales como herramientas pol铆tico-militares de propaganda y control social. Llegado el momento, tanto en Cuba como en Nicaragua, las redes sociales estallaron con la etiqueta "#SOS" (#SOSCuba, #SOSNicaragua...). De la nada surgieron cuentas de grupos desconocidos o poco conocidos repitiendo los mismos ejes, as铆 como cuentas falsas (bots) publicando y reenviando mensajes a un ritmo imposible para un ser humano. 

Tanto en Cuba como en Nicaragua, la campa帽a de propaganda telem谩tica vino del exterior. En el caso de Nicaragua, se conoci贸 de la existencia de "granjas" de "bots" en El Salvador que enviaban miles y miles de mensajes por minuto con medios fuera del alcance de grupos de hackers no profesionales. La propaganda en las redes sociales se caracteriz贸 por su alto impacto emocional y su agresividad. 

Tanto en Cuba como en Venezuela se mostraron im谩genes de otros pa铆ses y se dijo toda clase de falsedades con el fin de enga帽ar a la poblaci贸n tanto a lo interno como en el exterior. Tanto en Cuba como en Nicaragua, las "reglas comunitarias" de las redes sociales fueron aplicadas selectivamente en contra de quienes defend铆an al Gobierno o no se plegasen a la l铆nea de la propaganda golpista, mientras que los promotores del golpe eran libres de publicar lo que quisiesen sin ning煤n tipo de censura.

Aunque no existan pruebas, es l贸gico suponer que el tr谩fico de las redes sociales ha sido (y es) utilizado por el Gobierno de Estados Unidos como fuente de inteligencia para buscar todo tipo de correlaciones y patrones de interacci贸n social de las poblaciones blanco de la pol铆tica de agresi贸n.


...pero si de azuzar el odio golpista
se trataba, los criterios eran otros...

Los influencers

El empleo de "influencers" para promover el golpe, dirigi茅ndose a distintos segmentos sociales pero especialmente a los j贸venes. Mientras que en Nicaragua se us贸 la cuenta de Miss Nicaragua, en Cuba se us贸 la de la actriz porno Mia Khalifa. A estos "influencers" se les sumaron r谩pidamente artistas, periodistas y otras personalidades.

En el caso de Nicaragua, por ejemplo, la cantante Katia Cardenal (previamente no identificada p煤blicamente como opositora) difundi贸 graves mentiras, como la de que el Gobierno de Nicaragua estaba rociando la ciudad de Masaya con armas qu铆micas, lo que luego fue republicado por la influencer global Bianca Jagger y le dio la vuelta al mundo.
La dictadura medi谩tica

Los 贸rganos de la dictadura medi谩tica occidental como la CNN, los diarios El Pa铆s y ABC en Espa帽a, las agencias EFE y DW en Europa, etc茅tera, se sumaron al estridente coro de mentiras sobre lo que estaba sucediendo en Cuba el 11 de julio y lo mismo hicieron sobre lo que estaba sucediendo en Nicaragua en 2018.

Inventaron renuncias de ministros, compitieron entre s铆 a ver qui茅n destilaba m谩s veneno contra el Gobierno revolucionario, escondieron hasta donde pudieron el car谩cter violento de las manifestaciones golpistas tanto como la movilizaci贸n de los pueblos cubano y nicarag眉ense en defensa de sus respectivas revoluciones.

Patricia Janiot (izquierda), presentadora colombiana de Univision
no se pudo aguantar, dej贸 el micr贸fono a un lado y se uni贸 a
la "protesta pac铆fica" en Managua en 2018… aunque no hubieran
muchos “protestantes” en la calle. Por su parte, Camilo Ega帽a
en julio de 2021 desde la CNN le explicaba al p煤blico que el bloqueo
de Estados Unidos contra Cuba sencillamente no existe.




Guerra pol铆tica rel谩mpago

El empleo de la estrategia de Blitzkrieg o "guerra rel谩mpago" con la creaci贸n de focos de vandalismo en r谩pida sucesi贸n que dan la impresi贸n de un levantamiento generalizado.

A menudo estos focos son coordinados por medio de las redes sociales y tienden a movilizar a personas j贸venes. Todo el tiempo se debe provocar a las autoridades para obligarlas a responder con la fuerza. Im谩genes impactantes, cortas, tomadas a ras del suelo y a menudo manipuladas con sonidos superpuestos son usadas como insumo para la campa帽a en las redes sociales.

En ciudades como Managua o La Habana, que rondan los dos millones de habitantes, varios cientos, o incluso mil personas en la calle no son representativas de la opini贸n general de la poblaci贸n, pero en el contexto de una campa帽a golpista y publicadas en las redes sociales, se convierten en una "revoluci贸n".

No negociar nada

El escalamiento constante de las demandas. En Nicaragua: "Es la jubilaci贸n de los viejitos. No, ya no es la jubilaci贸n de los viejitos, es el adelanto de las elecciones. No, ya no es el adelanto de las elecciones, ahora es que usted, se帽or presidente, debe montarse en un avi贸n e irse del pa铆s..."

En Cuba: "Es la covid. No, ya no es la covid, es la falta de comida. No, ya no es la covid ni la falta de comida, ahora es que el Gobierno debe dimitir, el Partido debe disolverse y los marines deben venir a Cuba". La esencia del "golpe blando" no es negociar nada, es alcanzar un "cambio de r茅gimen" para imponer pol铆ticas totalmente ajenas a los intereses del pa铆s, incluso a los intereses de la mayor铆a de los que se definen como opositores al Gobierno.

Delincuentes

El empleo de delincuentes para la realizaci贸n de actos violentos. El objetivo del "golpe suave" es sobre todo el de sembrar determinadas percepciones en la poblaci贸n blanco. Los actos violentos deben en lo posible ser extremos de manera que pongan fuera de funcionamiento las defensas racionales del p煤blico, causando p谩nico y p茅rdida de fe en la solidaridad social.

Para este tipo de tareas se emplean delincuentes. En el caso de Nicaragua, miles de delincuentes fueron empleados para destruir bienes p煤blicos, secuestrar, asesinar e incluso torturar gente en los "tranques de la muerte". Un caso conocido es el de Cristhian Josu茅 Mendoza, alias "El Viper", un sujeto asociado al narcotr谩fico.

En Cuba, est谩 el caso del ladr贸n y asaltante Esteban Rodr铆guez L贸pez, cabecilla del grupo que mont贸 la falsa huelga de hambre en apoyo al tambi茅n delincuente Luis Manuel Otero Alc谩ntara, elevado a la categor铆a de "artista perseguido" por los medios occidentales.

Los s铆mbolos

El manejo premeditado de s铆mbolos para la "revuelta". As铆 como con las etiquetas o "hashtags", el uso altamente disciplinado de s铆mbolos (lo que es contradictorio con una revuelta "espont谩nea") es un ingrediente propagand铆stico clave para definir la realidad, tanto para la poblaci贸n objeto del golpe como ante la opini贸n internacional. Tanto en Cuba com en Nicaragua (cuyos pueblos tienen un nacionalismo muy revolucionario) la bandera fue el s铆mbolo de preferencia.

En Nicaragua, el empleo de la bandera nacional con el escudo al rev茅s y manchas de sangre fue ampliamente utilizada y difundida, pero termin贸 causando mucho rechazo entre la poblaci贸n ya que en realidad se trataba de un irrespeto. En Cuba, tal vez por la lecci贸n aprendida, el s铆mbolo de preferencia ha sido la bandera nacional a secas. Otro s铆mbolo utilizado son las fechas: En el caso de Nicaragua, el "19-A" (19 de abril de 2018) y en Cuba, 11/07.

Conclusiones

Detalles del recuento que acabamos de hacer se encuentran en todas las campa帽as de injerencia pol铆tica de Estados Unidos realizadas en el presente siglo dentro y fuera de Am茅rica Latina, pero la similitud entre lo ocurrido esta semana en Cuba y hace tres a帽os en Nicaragua es verdaderamente pasmosa.

Es importante resaltar que se trata de golpes de Estado, aunque en ellos no hayan participado ni la polic铆a ni las fuerzas armadas, ya que son conspiraciones con reducido apoyo popular, totalmente dependientes del factor sorpresa y con fines que no son expresados de manera expl铆cita porque de lo contrario ser铆an repudiados por el pueblo.

En Nicaragua, el derrotado “golpe suave” de 2018 galvaniz贸 a la sociedad y la hizo tomar conciencia de los verdaderos intereses en pugna. Ese golpe fallido dej贸 unos 200 muertos y miles de millones de d贸lares en p茅rdidas.

Desde entonces se han recompuesto las alianzas en el pa铆s y el pueblo, empoderado econ贸micamente gracias a las pol铆ticas sandinistas, se ha ido recuperando de sus graves efectos. La oligarqu铆a, por su parte, evidenci贸 su compromiso con agendas antinacionales y antipopulares empe帽ando para siempre su influencia ideol贸gica y pol铆tica en la sociedad a pesar de los continuos intentos de Estados Unidos de seguir aplicando el fracasado guion injerencista. 

En Cuba, aunque es muy temprano para cantar victoria, los disturbios del 11 y 12 de julio acabaron tan pronto como comenzaron y la situaci贸n ha regresado a la normalidad. El saldo hasta el momento de escribir estas l铆neas ha sido de solo un muerto. Seguramente, como en el caso de Nicaragua, la experiencia del “golpe blando” ha fortalecido la conciencia de la poblaci贸n y tambi茅n seguramente, como en el caso de Nicaragua, el guion injerencista continuar谩.