El domingo 11 de julio piquetes de protestas aisladas de entre 100 y 500 personas, algunos de ellos violentos, tienen lugar en una docena de puntos focalizados de Cuba, supuestamente por la alarma ante un repunte de los casos de coronavirus en el pa铆s as铆 como por inconformidades ante la falta de alimentos y los problemas con el servicio el茅ctrico.
En todos los doce puntos, los mismos gritos, las mismas consignas, las mismas palabras: “Cuba Decide”, la marca de la fundaci贸n de la contrarrevolucionaria Rosa Mar铆a Pay谩, en Miami, con estrechos contactos con el establishment estadounidense y la derecha golpista de Am茅rica Latina y Europa.
La campa帽a comenz贸 primero en las redes sociales con una ola de tuits de cuentas de artistas y otras reci茅n creadas pidiendo “ayuda humanitaria” para Cuba.
Seg煤n una investigaci贸n del analista espa帽ol Juli谩n Mac铆as Tovar, la primera cuenta en usar el hashtag #SOSCuba fue una localizada en Espa帽a, que entre el s谩bado 10 y el domingo 11 public贸 m谩s de 1.000 trinos y una frecuencia de retuiteo de 5 mensajes por segundo.
Temprano en la ma帽ana del domingo los medios occidentales comienzan a agitar con una "crisis humanitaria" en Cuba, a pesar de que la isla, con niveles de mortalidad de 0.65%, dos vacunas nacionales aprobadas y m谩s de un tercio de la poblaci贸n totalmente vacunada, es uno de los pa铆ses menos afectados del hemisferio. Circulan por las redes v铆deos, a menudo fragmentarios, de saqueos, ataques a bienes p煤blicos y a polic铆as.
No pasaron muchas horas y la tendencia #SOSCuba se volv铆a global. El espacio medi谩tico mundial dominado por occidente pasa a llenarse de titulares, ya no solo sobre la "crisis humanitaria" en Cuba, sino sobre una "revuelta popular" contra el "r茅gimen". De nada sirve que los manifestantes que defienden al Gobierno y a la revoluci贸n y salen a las calles de todas las ciudades de la isla sean inmensamente mayoritarios sobre el terreno: La narrativa insurreccional se ha instaurado en buena parte del subconsciente colectivo global.
No importa que hace apenas un par de semanas la ONU por en茅sima vez votara casi un谩nimemente contra el bloqueo estadounidense a la isla, unos pocos clicks bastaron para crear un clima propicio para la idea de que ser铆a positivo "ayudar" a Cuba humanitariamente, es decir, enviar armas y todo tipo de medios militares para que grupos violentos dentro de la isla causen el caos, y si eso no fuera suficiente, mandar tambi茅n botas sobre el terreno.
Ahora le toca el turno a "La Habana", supuestamente "ablandada" por 62 a帽os de un bloqueo brutalmente recrudecido por Trump y continuado con Biden, que antes de asumir la presidencia hab铆a prometido lo contrario. Guerra de 'cuarta generaci贸n', 'h铆brida', 'golpe suave', 'revoluci贸n de colores' en fin... hay un dicho que, adaptado a las circunstancias, dice que "el ni帽o que es querido (por el imperio y sus marionetas) tiene muchos nombres..."
“Estamos en presencia de un guion preconcebido y para los nicarag眉enses no va a ser dif铆cil entenderlo, porque ya lo han vivido en carne propia”, expres贸 el Embajador de Cuba, Juan Carlos Hern谩ndez Padr贸n, esta semana en la televisi贸n local. Por cierto, Hern谩ndez Padr贸n vivi贸 esos meses decisivos entre abril y julio de 2018 en Managua durante el derrotado intento de "golpe suave".
Es cierto que muchas de las estrategias implementadas por el imperio para desestabilizar a Cuba y Nicaragua tambi茅n han sido implementadas, por ejemplo, en los casos de Venezuela y Bolivia, pero lo que pas贸 esta semana en Cuba, presenta unos paralelos asombrosos con lo que sucedi贸 en Nicaragua hace tres a帽os. La primera y la segunda revoluci贸n socialista triunfante de Am茅rica Latina fueron objeto del mismo tratamiento imperial. En ambos casos, el objetivo ha sido el mismo: desvirtuar el orden institucional y la soberan铆a del pa铆s para forzar un "cambio de r茅gimen" con una intervenci贸n extranjera.
Veamos las similitudes:
Planificaci贸n a largo plazo El financiamiento permanente de Estados Unidos a la contrarrevoluci贸n en Cuba es bien conocido, pero en Nicaragua ese financiamiento a gran escala a la derecha antisandinista tambi茅n ha sido permanente, arreciando cuando el Frente Sandinista regres贸 al poder en 2007.
En Cuba, las promesas de campa帽a del actual presidente Joe Biden en el sentido de volver a normalizar las relaciones con Cuba destrozadas por su antecesor Donald Trump fueron totalmente ignoradas por Biden, que m谩s bien aprovech贸 la grave situaci贸n causada por el endurecimiento del bloqueo para intentar una operaci贸n de "cambio de r茅gimen".
Tanto en Cuba como en Nicaragua, los Estados Unidos crearon y financiaron “medios independientes” que durante a帽os han venido difundiendo informaci贸n distorsionada, estableciendo nichos de consumidores por origen social, franjas etarias, etc茅tera, acostumbr谩ndolos a una ret贸rica cada vez m谩s confrontacional con medias verdades y hechos tergiversados, buscando sabotear la institucionalidad vigente.
Mientras que en Cuba, adem谩s de la manipulaci贸n de las dificultades causadas por el bloqueo de los EE. UU., se apelaba a supuestas libertades de las que gozar铆an los ciudadanos del “mundo libre” occidental, en Nicaragua los discursos se centraban en promover visiones t茅tricas del futuro y, sobre todo, en sembrar la percepci贸n de que en Nicaragua se estaba instaurando una dictadura cuando en realidad lo que estaba teniendo lugar era un proceso muy fuerte de acumulaci贸n sandinista de mayor铆as pol铆ticas y apoyo popular y de restituci贸n de derechos de la poblaci贸n a la educaci贸n, la salud, la vivienda, el transporte, el espacio p煤blico, la cultura y la identidad.
Escasez (real o inventada), supuesta mala gesti贸n del gobierno, dictadura, corrupci贸n de la polic铆a, arbitrariedades de las organizaciones de masas, violencia, y la supuesta necesidad de un cambio fueron ejes comunes de este tipo de propaganda, tanto en Cuba como en Nicaragua: En Nicaragua el “golpe blando” cont贸 con el canal de televisi贸n 100% Noticias (que tenia firmado un acuerdo de cooperaci贸n con el medio de la contrarrevolucionaria cubana Yoani S谩nchez de 14yMedio), Confidencial, La Prensa, Art铆culo66, BacanalNica y otros, adem谩s de una mir铆ada de p谩ginas de Facebook y cuentas de Twitter. En Cuba, con medios como El Estornudo, ADN Cuba, Ciber Cuba, Periodismo de Barrio, y tambi茅n la consabida mir铆ada de cuentas en redes sociales.
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La embajadora estadounidense Laura Dogu visita las instalaciones del medio golpista "100% Noticias" en Managua |
El elemento paraestatal
Las embajadas de Estados Unidos y otros pa铆ses, especialmente europeos, jugaron un papel fundamental en la organizaci贸n del "golpe blando", tanto recolectando inteligencia como coordinando a los actores en el terreno. En Nicaragua, la embajadora estadounidense Laura Dogu durante varios a帽os condujo una diplomacia p煤blica en apariencia totalmente contraria al verdadero trabajo que estaba realizando, que era el de preparar el "golpe blando" contra el Gobierno sandinista. Tanto en Cuba como en Nicaragua, el Gobierno de los Estados Unidos se cuid贸 muy bien de no aparecer como el instigador del golpe, por m谩s que sea imposible ocultar el origen 煤ltimo de los fondos utilizados y los intereses 煤ltimos a los que sirve el "cambio de r茅gimen".
El dinero fraudulento
El financiamiento de las acciones desestabilizadoras en base a proyectos (tareas) ejecutados por recursos en el terreno o subcontratistas usando esquemas de triangulaci贸n de dinero fraudulentos. En Cuba las actividades desestabilizadoras se financian por el env铆o de dinero a trav茅s de emisarios, as铆 como por la utilizaci贸n de cursos, premios, becas, etc. y las recargas telef贸nicas desde el exterior.
Ensayos
Tanto en Cuba como en Nicaragua se dieron incidentes preparatorios antes del lanzamiento del “golpe suave”. En Cuba, es conocido el caso del denominado “Movimiento San Isidro” a fines de 2020 cuando lo que en un inicio parec铆an una serie de reclamos m谩s o menos justificados de artistas hacia las autoridades culturales pronto degener贸 en una serie de provocaciones ofensivas de la moral p煤blica y a pedidos abiertos a desafiar el orden institucional del pa铆s. Una provocaci贸n similar, aunque de menor cuant铆a, se produjo a fines de junio con el ingreso al pa铆s de Hamlet Lavastida, un elemento que desde el exterior hab铆a hecho repetidos llamados desde la Internet a violar las leyes y fue procesado en suelo cubano por incitaci贸n al delito. En Nicaragua, primero el Movimiento OcupaINSS en junio de 2013, result贸 un fallido intento de organizaciones juveniles de derecha por instrumentalizar la situaci贸n de los jubilados y luego la campa帽a para instrumentalizar con pretextos ecologistas un incendio en la Reserva de Indio Ma铆z en R铆o San Juan, jugaron un papel similar con el objetivo de poner a prueba las diversas estrategias golpistas y medir la respuesta de las autoridades a esas agresiones.
Liderazgo a la carta
Promoci贸n de "nuevos liderazgos" desde varios segmentos, como lgtbi, de g茅nero, jur铆dicos, artistas, ambientalistas y otros que permitan diversificar y transmitir los mismos mensajes, pero dando la idea de que se trata de un movimiento respaldado por una amplia mayor铆a de la sociedad. A diferencia de movimientos sociales org谩nicos, salidos de las contradicciones intr铆nsecas de la sociedad, estos "liderazgos" muestran una violencia ret贸rica inusual y una tambi茅n inusual propensi贸n a aliarse con sectores de ultraderecha, a menudo caracterizados por tomar posiciones diametralmente opuestas. Por ejemplo, grupos que dicen defender los derechos de los gais de pronto ali谩ndose con personajes y sectores abiertamente hom贸fobos.
Autobombo
Capacitaciones, premios y eventos internacionales que reciben amplia cobertura medi谩tica en el exterior con el fin de dar prestigio a la matriz de opini贸n imperial y visibilidad medi谩tica a los liderazgos que se pretende promover. Por ejemplo, en Nicaragua en 2018, , durante el “golpe suave”, varias figuras intelectuales exsandinistas (Sergio Ram铆rez, Ernesto Cardenal y Gioconda Belli) vinculadas a la oposici贸n golpista recibieron varios premios internacionales. En Cuba, la organizaci贸n de Rosa Mar铆a Pay谩 en Miami organiz贸 un seminario internacional en el que entreg贸 premios a reconocidas figuras de la ultraderecha en el parlamento europeo.
El momento 贸ptimo
Selecci贸n del momento oportuno, de m谩ximo impacto propagand铆stico, para lanzar el "golpe". En el caso de Nicaragua, tras la campa帽a de desinformaci贸n sobre el incendio de la reserva de Indio Ma铆z, se decidi贸 lanzar el golpe en toda regla con motivo de la reforma del sistema de pensiones, cuyo contenido era del pleno conocimiento de la patronal golpista, ya que hab铆a sido discutida con sus dirigentes durante largo tiempo. En Cuba, tras el incidente sobre el regreso al pa铆s de Hamlet Lavastida, se decidi贸 lanzar el verdadero golpe 11 de julio aprovechando un repunte en los casos de Covid-19 en la isla. Tanto en Cuba como en Nicaragua, los pretextos para el golpe fueron totalmente exagerados y sacados de contexto para implantar la matriz de opini贸n golpista tanto a lo interno como en el exterior.
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Nicaragua: Si era para denunciar verdaderas violaciones a los DDHH, las "Normas Comunitarias" eran inflexibles...
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Facebook y Twitter
El uso de las redes sociales como herramientas pol铆tico-militares de propaganda y control social. Llegado el momento, tanto en Cuba como en Nicaragua, las redes sociales estallaron con la etiqueta "#SOS" (#SOSCuba, #SOSNicaragua...). De la nada surgieron cuentas de grupos desconocidos o poco conocidos repitiendo los mismos ejes, as铆 como cuentas falsas (bots) publicando y reenviando mensajes a un ritmo imposible para un ser humano.
Tanto en Cuba como en Nicaragua, la campa帽a de propaganda telem谩tica vino del exterior. En el caso de Nicaragua, se conoci贸 de la existencia de "granjas" de "bots" en El Salvador que enviaban miles y miles de mensajes por minuto con medios fuera del alcance de grupos de hackers no profesionales. La propaganda en las redes sociales se caracteriz贸 por su alto impacto emocional y su agresividad.
Tanto en Cuba como en Venezuela se mostraron im谩genes de otros pa铆ses y se dijo toda clase de falsedades con el fin de enga帽ar a la poblaci贸n tanto a lo interno como en el exterior. Tanto en Cuba como en Nicaragua, las "reglas comunitarias" de las redes sociales fueron aplicadas selectivamente en contra de quienes defend铆an al Gobierno o no se plegasen a la l铆nea de la propaganda golpista, mientras que los promotores del golpe eran libres de publicar lo que quisiesen sin ning煤n tipo de censura.
Aunque no existan pruebas, es l贸gico suponer que el tr谩fico de las redes sociales ha sido (y es) utilizado por el Gobierno de Estados Unidos como fuente de inteligencia para buscar todo tipo de correlaciones y patrones de interacci贸n social de las poblaciones blanco de la pol铆tica de agresi贸n.
...pero si de azuzar el odio golpista
se trataba, los criterios eran otros...Los influencers
El empleo de "influencers" para promover el golpe, dirigi茅ndose a distintos segmentos sociales pero especialmente a los j贸venes. Mientras que en Nicaragua se us贸 la cuenta de Miss Nicaragua, en Cuba se us贸 la de la actriz porno Mia Khalifa. A estos "influencers" se les sumaron r谩pidamente artistas, periodistas y otras personalidades.
En el caso de Nicaragua, por ejemplo, la cantante Katia Cardenal (previamente no identificada p煤blicamente como opositora) difundi贸 graves mentiras, como la de que el Gobierno de Nicaragua estaba rociando la ciudad de Masaya con armas qu铆micas, lo que luego fue republicado por la influencer global Bianca Jagger y le dio la vuelta al mundo.
La dictadura medi谩tica
Los 贸rganos de la dictadura medi谩tica occidental como la CNN, los diarios El Pa铆s y ABC en Espa帽a, las agencias EFE y DW en Europa, etc茅tera, se sumaron al estridente coro de mentiras sobre lo que estaba sucediendo en Cuba el 11 de julio y lo mismo hicieron sobre lo que estaba sucediendo en Nicaragua en 2018.
Inventaron renuncias de ministros, compitieron entre s铆 a ver qui茅n destilaba m谩s veneno contra el Gobierno revolucionario, escondieron hasta donde pudieron el car谩cter violento de las manifestaciones golpistas tanto como la movilizaci贸n de los pueblos cubano y nicarag眉ense en defensa de sus respectivas revoluciones.
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Patricia Janiot (izquierda), presentadora colombiana de Univision no se pudo aguantar, dej贸 el micr贸fono a un lado y se uni贸 a la "protesta pac铆fica" en Managua en 2018… aunque no hubieran muchos “protestantes” en la calle. Por su parte, Camilo Ega帽a en julio de 2021 desde la CNN le explicaba al p煤blico que el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba sencillamente no existe. |
Guerra pol铆tica rel谩mpago
El empleo de la estrategia de Blitzkrieg o "guerra rel谩mpago" con la creaci贸n de focos de vandalismo en r谩pida sucesi贸n que dan la impresi贸n de un levantamiento generalizado.
A menudo estos focos son coordinados por medio de las redes sociales y tienden a movilizar a personas j贸venes. Todo el tiempo se debe provocar a las autoridades para obligarlas a responder con la fuerza. Im谩genes impactantes, cortas, tomadas a ras del suelo y a menudo manipuladas con sonidos superpuestos son usadas como insumo para la campa帽a en las redes sociales.
En ciudades como Managua o La Habana, que rondan los dos millones de habitantes, varios cientos, o incluso mil personas en la calle no son representativas de la opini贸n general de la poblaci贸n, pero en el contexto de una campa帽a golpista y publicadas en las redes sociales, se convierten en una "revoluci贸n".
No negociar nada
El escalamiento constante de las demandas. En Nicaragua: "Es la jubilaci贸n de los viejitos. No, ya no es la jubilaci贸n de los viejitos, es el adelanto de las elecciones. No, ya no es el adelanto de las elecciones, ahora es que usted, se帽or presidente, debe montarse en un avi贸n e irse del pa铆s..."
En Cuba: "Es la covid. No, ya no es la covid, es la falta de comida. No, ya no es la covid ni la falta de comida, ahora es que el Gobierno debe dimitir, el Partido debe disolverse y los marines deben venir a Cuba". La esencia del "golpe blando" no es negociar nada, es alcanzar un "cambio de r茅gimen" para imponer pol铆ticas totalmente ajenas a los intereses del pa铆s, incluso a los intereses de la mayor铆a de los que se definen como opositores al Gobierno.
Delincuentes
El empleo de delincuentes para la realizaci贸n de actos violentos. El objetivo del "golpe suave" es sobre todo el de sembrar determinadas percepciones en la poblaci贸n blanco. Los actos violentos deben en lo posible ser extremos de manera que pongan fuera de funcionamiento las defensas racionales del p煤blico, causando p谩nico y p茅rdida de fe en la solidaridad social.
Para este tipo de tareas se emplean delincuentes. En el caso de Nicaragua, miles de delincuentes fueron empleados para destruir bienes p煤blicos, secuestrar, asesinar e incluso torturar gente en los "tranques de la muerte". Un caso conocido es el de Cristhian Josu茅 Mendoza, alias "El Viper", un sujeto asociado al narcotr谩fico.
En Cuba, est谩 el caso del ladr贸n y asaltante Esteban Rodr铆guez L贸pez, cabecilla del grupo que mont贸 la falsa huelga de hambre en apoyo al tambi茅n delincuente Luis Manuel Otero Alc谩ntara, elevado a la categor铆a de "artista perseguido" por los medios occidentales.
Los s铆mbolos
El manejo premeditado de s铆mbolos para la "revuelta". As铆 como con las etiquetas o "hashtags", el uso altamente disciplinado de s铆mbolos (lo que es contradictorio con una revuelta "espont谩nea") es un ingrediente propagand铆stico clave para definir la realidad, tanto para la poblaci贸n objeto del golpe como ante la opini贸n internacional. Tanto en Cuba com en Nicaragua (cuyos pueblos tienen un nacionalismo muy revolucionario) la bandera fue el s铆mbolo de preferencia.
En Nicaragua, el empleo de la bandera nacional con el escudo al rev茅s y manchas de sangre fue ampliamente utilizada y difundida, pero termin贸 causando mucho rechazo entre la poblaci贸n ya que en realidad se trataba de un irrespeto. En Cuba, tal vez por la lecci贸n aprendida, el s铆mbolo de preferencia ha sido la bandera nacional a secas. Otro s铆mbolo utilizado son las fechas: En el caso de Nicaragua, el "19-A" (19 de abril de 2018) y en Cuba, 11/07.
Conclusiones
Detalles del recuento que acabamos de hacer se encuentran en todas las campa帽as de injerencia pol铆tica de Estados Unidos realizadas en el presente siglo dentro y fuera de Am茅rica Latina, pero la similitud entre lo ocurrido esta semana en Cuba y hace tres a帽os en Nicaragua es verdaderamente pasmosa.
Es importante resaltar que se trata de golpes de Estado, aunque en ellos no hayan participado ni la polic铆a ni las fuerzas armadas, ya que son conspiraciones con reducido apoyo popular, totalmente dependientes del factor sorpresa y con fines que no son expresados de manera expl铆cita porque de lo contrario ser铆an repudiados por el pueblo.
En Nicaragua, el derrotado “golpe suave” de 2018 galvaniz贸 a la sociedad y la hizo tomar conciencia de los verdaderos intereses en pugna. Ese golpe fallido dej贸 unos 200 muertos y miles de millones de d贸lares en p茅rdidas.
Desde entonces se han recompuesto las alianzas en el pa铆s y el pueblo, empoderado econ贸micamente gracias a las pol铆ticas sandinistas, se ha ido recuperando de sus graves efectos. La oligarqu铆a, por su parte, evidenci贸 su compromiso con agendas antinacionales y antipopulares empe帽ando para siempre su influencia ideol贸gica y pol铆tica en la sociedad a pesar de los continuos intentos de Estados Unidos de seguir aplicando el fracasado guion injerencista.
En Cuba, aunque es muy temprano para cantar victoria, los disturbios del 11 y 12 de julio acabaron tan pronto como comenzaron y la situaci贸n ha regresado a la normalidad. El saldo hasta el momento de escribir estas l铆neas ha sido de solo un muerto. Seguramente, como en el caso de Nicaragua, la experiencia del “golpe blando” ha fortalecido la conciencia de la poblaci贸n y tambi茅n seguramente, como en el caso de Nicaragua, el guion injerencista continuar谩.