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jueves, 4 de junio de 2026

Campaña Internacional VIGILIA #PetróleoPaCuba 5 de junio ante la Embajadas de EE. UU.


Organizaciones vinculadas al MESC (Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba) han convocado concentraciones y vigilias, para este viernes 5 de junio, en diversos puntos de la geografía del Estado español, para denunciar el bloqueo energético y la política de agresión contra Cuba. Concretamente, han sido convocadas en Madrid, Barcelona, València y Las Palmas.

Concentraciones y vigilias el día 5 de junio:

#PetróleoPaCuba: convocan para el 5 de junio una vigilia ante la Embajada de EE. UU. en Madrid para exigir el fin del bloqueo energético a Cuba

Convocan una vigilia ante el consulado de EE. UU. en Barcelona en apoyo a la campaña internacional #PetróleoPaCuba: 5 de junio

València se plantará contra el bloqueo petrolero y en defensa de la soberanía y la paz en Cuba frente al consulado de EEUU el próximo 5 de junio

Las Palmas de Gran Canaria, 5 de junio: convocan concentración ante el Consulado de EE.UU. en apoyo a Cuba y contra el bloqueo energético

Esta protesta se enmarca en una campaña internacional de convocatorias, frente a sedes diplomáticas de EE. UU., que se desarrollará del 30 de mayo al 7 de junio, bajo las consignas “#PetróleoPaCuba”, “#LetCubaLive” y “#CubaNoEstaSola”.


Las organizaciones convocantes señalan que la acción se realiza “por el derecho a la vida, por la soberanía y por la paz”, en un contexto marcado por las dificultades energéticas que atraviesa la Isla como consecuencia del endurecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington.

Las vigilias buscan visibilizar la solidaridad con el pueblo cubano y exigir el fin de las medidas coercitivas que afectan gravemente al acceso a combustibles, electricidad y recursos esenciales para la vida cotidiana y el funcionamiento de servicios básicos en Cuba.


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lunes, 1 de junio de 2026

Nicaragua y la solidaridad norteamericana

Por Stephen Sefton

Las luchas revolucionarias alrededor del mundo siempre han inspirado admiración y apoyo entre los movimientos populares de los países capitalistas occidentales. La auténtica opinión progresista occidental defiende los ideales de la igualdad entre las personas, la hermandad entre las naciones, la no agresión y la autodeterminación de las pueblos. En cambio. desde la perspectiva de las anti-democráticas élites gobernantes occidentales, los procesos revolucionarios son una doble amenaza. En primer lugar desafían el poderoso dominio político y económico sobre el mundo mayoritario de la cúpula empresarial y financiera occidental. En segundo lugar, las revoluciones exitosas ofrecen modelos de una sociedad más justa que responde a las aspiraciones y necesidades de las mayorías y no a los mezquinos intereses de una pequeña, avara élite.

En el caso de los Estados Unidos norteamericanos, el Triunfo de la Revolución Popular Sandinista en 1979 dividió la opinión pública del país que estaba poniendo atención al desenlace de la insurrección en Nicaragua. Mientras los sectores más reaccionarios apoyaban la barbarie de la dictadura somocista, el consenso entre los sectores liberales y progresistas apoyaba su derrocamiento. La llegada al gobierno norteamericano en enero 1981 del fanático anti-Comunista Ronald Reagan señaló nuevas políticas reaccionarias cada vez más agresivas hacia los movimientos revolucionarios de América Latina. Para Centroamérica, el resultado era una intensificación de la intervención militar yanquí en la región, lo cual en Nicaragua tomó la forma de una cruel guerra terrorista contra el pueblo, acompañada por un sádico bloqueo económico.

En la vida pública norteamericanos en ese período, el espacio político y mediático, aun en las limitadas formas posibles dentro del plutocracia norteamericana, fue mucho mayor que ahora. Durante la década de los años 1980s, el movimiento norteamericano de la solidaridad con Nicaragua y su Revolución Popular Sandinista podía influir hasta cierto punto en los procesos políticos y en la formación de la opinión pública de una manera que desde hace más de treinta años ha llegado a ser progresivamente menos factible. Y era en ese tiempo de la guerra en Nicaragua que la solidaridad norteamericana floreció entre muchos de los sectores progresistas de la sociedad estadounidense.

El compañero Brian Willson es el ejemplo paradigmático sin par del amor a Nicaragua y su Revolución desplegada por la solidaridad norteamericana. Este año en la Asamblea Nacional, Brian explicó como sus experiencias en Vietnam y Nicaragua le ayudó a perder el miedo de tener miedo y comentó, “No es heroico. Es seguir la empatía de tu corazón… para mí, el pueblo de Nicaragua es heroico, como lo es el pueblo de Vietnam. Me inspiró a unirme a ellos en la lucha contra el imperialismo occidental liderado por Estados Unidos.” El sentir de Brian es común a muchos activistas de la solidaridad norteamericana que conocían a Nicaragua durante la guerra terrorista impuesta por el presidente Reagan y han logrado transmitir ese amor a Nicaragua a nuevas generaciones de jóvenes de su país.  

El reconocido abogado y activista por la Paz, Dan Kovalik quien vino a Nicaragua a la edad de 19 años en 1987, dice,»Ser testigo del coraje y la perseverancia del pueblo nicaragüense frente a la implacable guerra de terror de Estados Unidos contra ellos me inspira incluso hasta el día de hoy.” El Dr. Arnold Matlin, incansable en su apoyo a Nicaragua durante 49 años, recuerda que, “Mi primer viaje a Nicaragua fue en enero de 1988, durante la guerra. Descubrí que Nicaragua es un país que lucha por mantener su independencia contra un ejército de mercenarios apoyados por Estados Unidos. Decidí en ese momento que Nicaragua era una nación a la que quería llamar mi segundo país.”

El compañero Jeffrey Higgins seguía desde muy joven el desarrollo de la lucha revolucionaria sandinista y la guerra terrorista contra el pueblo nicaragüense y comenta, “…el ejemplo sandinista se me había grabado y pensé que debía hacer más. En mi caso, el momento llegó en 1987 cuando me convertí en colaboradora internacionalista en El Salvador con el FMLN. Entonces, como el ejemplo dado por Cuba ha sido una inspiración para que muchos den un paso al frente y sean contados, fue y es la Revolución Sandinista la que inspira a mí.” Para casi todos las y los activistas de la solidaridad norteamericana, el ejemplo de compromiso con el desarrollo humano de las familias nicaragüenses es inextricable del enfático ejemplo de la defensa de la soberana dignidad nacional de Nicaragua.

La compañera Barbara Larcom cuenta de su visita a Nicaragua en 1989, cuando visitó a San Juan de Limay y quedó en la casa de una familia recién desplazada de su comarca por un ataque terrorista. “El estado de ánimo que sentí entonces de casi todas y todos fue de esperanza y determinación: que juntos estaban trabajando para crear un país donde las personas se cuidaran unas a otras y trabajaran para satisfacer las necesidades de todas y todos. El 19 de julio, en Managua, asistimos a la celebración del décimo aniversario del Triunfo… La energía y el entusiasmo eran contagiosos, y sucumbí al amor eterno por el país y su gente.” De la misma manera, la compañera Susan Lagos recuerda, “Cuando vine a Nicaragua en 1987 con Maestros por la Paz, me enamoré de los nicaragüenses y su espíritu Revolucionario, feroz en su defensa contra el imperio estadounidense, que ha tratado de controlar Nicaragua y sus recursos.”

La compañera Kathy Hoyt vivía en Matagalpa antes del Triunfo de 1979. Ella atendía como trabajadora social a muchos niñas y niños desnutridos. Ella recuerda que, en ese entonces, más de 60% de las y los niños en Nicaragua padecían de desnutrición. Kathy comenta, “después de que triunfó la Revolución en 1979, trabajé como trabajadora social y de salud… pesaba y medía a los niños cada mes y los veía recuperarse de la desnutrición. En esos primeros años de la revolución, la desnutrición infantil fue prácticamente eliminada.” La compañera Nan McCurdy quien vino a Nicaragua en 1985 y vivía en San Juan de Limay durante más de tres años, dice “Apoyo al Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional porque es un ejemplo para el mundo de lo que significa ser una nación soberana, una nación antiimperialista. Ver este ejemplo es especialmente crucial para los países pequeños que aún están bajo la bota de los Estados Unidos.”

Durante los 17 años de desgobierno neoliberal desde 1990 hasta 2007, la solidaridad internacional con Nicaragua mantenía valiosos niveles de respaldo moral y de solidaridad práctica para combatir la constante guerra psicológica norteamericana y mantener vivas las relaciones de hermandad entre los pueblos. Muchas compañeras y compañeros norteamericanas lucharon con solidez moral, astucia política y prudencia sensata ante el constante divisionismo promovido por desleales ex-sandinistas que tenían mucha influencia maligna en la opinión extranjera. Los acontecimientos de 2018 desmostraron la solidaridad genuina de cientos de valiosas activistas norteamericanos con auténticos principios revolucionarios y un verdadero amor para Nicaragua y la Revolución Sandinista.

Como comentó el compañero Stansfield Smith, “Sabía lo suficiente como para saber que… Estados Unidos solo quiere  derrocar a los gobiernos de los países que están llevando a cabo programas progresistas, defienden su soberanía nacional y no están bajo el dominio del imperio estadounidense.” Las y los activistas de la solidaridad ven claramente la innegable realidad de la exitosa transformación de Nicaragua por la Revolución Popular Sandinista liderada por el Comandante Daniel y la Compañera Rosario.

La compañera Jill Clark-Gollub nota que “Nicaragua es un ejemplo de dignidad y humanismo en un mundo que carece de valores humanos; es un oasis de paz y prosperidad en un mundo tumultuoso. Es un lugar en donde las mujeres, los jóvenes, los campesinos, los trabajadores y los y las afrodescendientes e indígenas conquistan más derechos cada día. Pero Nicaragua no mira solamente hacia adentro, sino que levanta su voz en el escenario mundial para defender lo correcto.”  El destacado compañero escritor Roger Harris ha observado “Es hermoso ver a la Juventud Sandinista conectarse con una revolución considerablemente mayor que ellos al celebrar las canciones de la revolución. Es difícil no enamorarse de la tierra de lagos y volcanes. Para nosotros, los internacionalistas, Nicaragua es una inspiración y una visión de lo que puede ser una buena sociedad.”

La compañera Susan Lagos, quien vive en Ciudad Darío, asevera, “Bajo el gobierno del FSLN con Daniel Ortega y Rosario Murillo, he visto con mis propios ojos las ruinas del terremoto de Managua de 1972 transformadas en una hermosa ciudad moderna con parques, estadios y pistas modernas… Cualquiera en su sano juicio preferiría vivir aquí en paz en lugar de en los EE.UU., donde los servicios públicos están en ruinas, los costos de atención médica y educación son fuera de alcance y la gente vive con miedo bajo un gobierno constantemente en guerra.”

La escritora y activista por la paz Gloria Guillo comparte el criterio de Susan. Gloria comenta, “Si más gente estadounidense entendiera el éxito de Nicaragua, esperarían más de nuestro propio liderazgo en Washington. Creo que esta es la verdadera razón por la que Washington ve a Nicaragua como una amenaza y por la que impone en su contra medidas coercitivas económicas ilegales tan dañinas. Nuestros líderes tienen miedo de que nos demos cuenta de lo que ellas y ellos dejan de hacer por nosotros en nuestro país en comparación con  lo que el gobierno de Nicaragua hace por su pueblo.” De igual manera el compañero Michael Boudreau, quien vive en Carazo, declara, “Sería difícil encontrar otro gobierno que haya hecho tanto por su pueblo como el gobierno sandinista de Nicaragua. No se me ocurre nada más importante que promover, apoyar y defender la Revolución Sandinista y el actual gobierno sandinista, porque representa lo mejor de nosotras y nosotros y, además, una verdadera resistencia al imperialismo estadounidense.”

Muchos de las y los compañeros de la solidaridad norteamericana acompañaban las elecciones nacionales de 2021. El compañero Rick Sterling de la organización Veteranos por la Paz recuerda, “Fue impresionante observar los protocolos, procedimientos y dignidad de la gran cantidad de ciudadanos nicaragüenses que votaron con orgullo. Esto fue durante la crisis del COVID-19 y todos llevaban mascarilla, procediendo con calma en un proceso muy claro y transparente… En cada lugar de votación habían representantes de los diferentes partidos. En resumen, observé una elección clara y limpia…  Nicaragua es bella, acogedor y, en comparación a otros países, muy segura.”

Barbara Larcom comparte los sentimientos de admiración y cariño para Nicaragua y su revolución “He seguido inspirándome en la esperanza y determinación de los sandinistas, fomentando la participación de todos para construir un país en el que las personas puedan prosperar y desarrollarse como seres humanos. Nicaragua es increíble! Vivo en los Estados Unidos, donde anhelamos este mismo progreso: el florecimiento de la atención médica universal y la educación universal y launidad entre las personas, acompañado de un plan decidido ahora en progreso para erradicar la pobreza. Es un hermoso ejemplo para todos nosotras y nosotros.”

La compañera Becca Renk vive en Ciudad Sandino donde ha promovido actividades de desarrollo comunitario durante más de 25 años. Dice “No puedo expresar con palabras el alivio, la esperanza y el orgullo que uno siente simplemente por vivir en una sociedad donde el gobierno tiene la voluntad política de atender a su población y combatir la pobreza. El solo hecho de estar aquí en Nicaragua es un gran cambio de paradigma para mí luego de crecer todo mi niñez en el imperio, e incluso un cuarto de siglo después, uno siente que hay mucho que aprender… es un honor ser aceptado aquí en este país y siempre atesoro la oportunidad de poder vivir aquí.”

La destacada escritora y activista incansable del Black Alliance for Peace, Margaret Kimberley, ha escrito que “…ver por mí mismo que podría existir un estado socialista en este hemisferio donde casi todas las naciones se doblegan ante nuestro pais, EE.UU, ha sido un soplo de aire fresco. Visitar Nicaragua revitalizó mi determinación de luchar contra los dictados del capitalismo y el imperialismo. Lo que se nos dice que no puede existir, en realidad existe en Nicaragua.”

Veterano escritor y activista por la paz Fred Morris consta como se mudó a Nicaragua con su familia en 2007 y como “…nos hemos regocijado de cómo el gobierno sandinista ha dedicado un esfuerzo increíble a satisfacer las necesidades de la mayoría empobrecida. Desde el primer momento la educación es gratuita. ¡Han construido más de 40 hospitales!!… Aparte de nacionalizar la atención médica; construyeron más de 100 hospicios de maternidad. Las mujeres tienen más derechos en Nicaragua hoy que en todos los países excepto los escandinavos…En 2021 me convertí con orgullo en ciudadano de Nicaragua.”

Muchas de las personas norteamericanas que han decidido hacer sus vidas en Nicaragua han recibido el privilegio de la ciudadanía nicaraguënse.  La compañera Nan McCurdy comenta, “Tengo el honor de ser ciudadana nicaragüense, gracias a nuestros Copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo. Y ahora tengo una nieta de siete meses que es nicaragüense… Una de las razones más importantes por las que apoyo al Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional es porque es un ejemplo para el mundo de lo que significa ser una nación soberana, una nación antiimperialista. Este ejemplo es especialmente crucial para los países pequeños que aún están bajo la bota de los Estados Unidos.”

La activista política Sarah Flounders tambien valora el gran ejemplo del gobierno Sandinista en  Nicaragua, “He estado muy consciente de los asombrosos logros de Nicaragua, aun bajo las continuas medidas coercitivas de los Estados Unidos, las cuales tienen la intención de frustrar el desarrollo y la modernización de Nicaragua… El desarrollo no es un proceso pasivo. Nicaragua tiene cientos de iniciativas a nivel de base… No importa a quién le pregunté,  todas y todos contaron el montón de  cambios y mejoras concretas…  Eso es orgullo nacional y orgullo colectivo. El gobierno sandinista / FSLN avanza con gran determinación. Una visita a Nicaragua da nueva energía a todos los que luchan y se organizan por el cambio para un mundo mejor.”

Nicaragua acoge de manera generosa y humilde todos los gestos de la solidaridad norteamericana, ejemplificado por la entrega heroica del hermano Brian Willson, celebrado hace poco en la Asamblea Nacional en un Acto que expresó la auténtica dignidad del alma nicaragüense. De la misma manera nuestro Copresidente Comandante Daniel comentó en 2021, “Hay muchos norteamericanos que son Amigos de los Pueblos, que nos escriben, que nos dan Solidaridad, y a esos Hermanos norteamericanos les decimos: Gracias, ustedes honran al Pueblo norteamericano…”.  Y nuestra Copresidenta Compañera Rosario resalta el aporte esencial de la solidaridad cuando saluda “a nuestr@s Compañer@s y Herman@s de la Hermosa, Intensa, Solidaridad, esa Gran Fraternidad que lucha y vence, que hemos, luchado y estamos venciendo, creando Junt@s un Mundo Nuevo, Mejor, de Alegría, Justicia, Trabajo, Amistad. Un Mundo de Paz, Paz, Paz…!”


Fuente:
https://nuevaya.com.ni/opinion-ya/nicaragua-y-la-solidaridad-norteamericana/

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miércoles, 27 de mayo de 2026

Arbúcies y Palacagüina celebran 40 años de Hermanamiento solidario

Por Javier Huerta

Este sábado 23 de mayo, el municipio de Arbúcies ha celebrado el 40.º aniversario del Hermanamiento con Palacagüina, una iniciativa de solidaridad internacional que, desde 1986, ha unido a ambos pueblos en un proyecto de cooperación, intercambio humano y compromiso social.


La conmemoración reunió a más de un centenar de amigos y amigas del Hermanamiento y a una veintena de entidades colaboradoras que, a lo largo de estas cuatro décadas, han contribuido a mantener vivo este vínculo entre Catalunya y Nicaragua. El acto se convirtió, sobre todo, en un espacio de reencuentro emocional entre brigadistas, activistas, representantes institucionales y personas que han participado directamente en los distintos proyectos solidarios desarrollados durante estos 40 años.


Durante la celebración se recordaron los orígenes de esta relación, oficializada el 4 de septiembre de 1986, cuando los ayuntamientos de Arbúcies y Palacagüina firmaron el acuerdo de hermanamiento con la voluntad compartida de “contribuir a la creación de un mundo más justo, libre y solidario”.

Los diversos discursos institucionales y testimoniales pusieron en valor el carácter transformador de un proyecto que ha ido mucho más allá de la ayuda material. En las diferentes intervenciones se destacó que el Hermanamiento ha sido, durante cuarenta años, “un compromiso de pueblo a pueblo”, basado en el intercambio, la convivencia y el acompañamiento mutuo.

Y es que en su fundación, no fue un simple hermanamiento entre municipios, sino de una iniciativa que formaba parte de un movimiento político, social y solidario mucho más amplio, surgido en Catalunya durante los años ochenta en apoyo a Nicaragua y a los procesos de liberación y transformación social que se desarrollaban en Centroamérica.

En este contexto, el Hermanamiento entre Arbúcies y Palacagüina no solo fue una de las experiencias pioneras de solidaridad municipalista con Nicaragua, sino que también formó parte de un movimiento de cooperación internacional que contribuyó a impulsar y consolidar herramientas colectivas entre hermanamientos, como el Fons Catalá de Cooperación al Desarrollo, para coordinar esfuerzos, financiar proyectos, compartir experiencias y fortalecer la interlocucción.


El acto también sirvió para reconocer la labor de muchas personas que han sido esenciales para mantener vivo el proyecto a lo largo del tiempo. También se puso en valor la dedicación de numerosos brigadistas, activistas y colaboradores históricos.

65 proyectos solidarios en 40 años


Uno de los momentos más destacados de la conmemoración fue el repaso histórico a los principales proyectos impulsados gracias al Hermanamiento. Según los datos recogidos en el libreto conmemorativo de los 40 años, a lo largo de este período se han desarrollado un total de 65 proyectos solidarios.

Las actuaciones han abarcado ámbitos muy diversos:

  • construcción de escuelas e infraestructuras educativas,
  • viviendas sociales,
  • redes de agua potable,
  • programas de alfabetización,
  • centros infantiles,
  • apoyo a mujeres emprendedoras,
  • proyectos agrícolas,
  • atención a jóvenes y personas mayores,
  • e iniciativas de salud comunitaria.

Entre los proyectos más emblemáticos destacan la Escuela Campesina Manuel Bonfill, el Centro Social de Ancianos de Palacagüina, el Centro de Desarrollo Infantil, la construcción de 550 viviendas de autoconstrucción tras los devastadores huracanes que afectaron a Nicaragua, o las 39 brigadas solidarias organizadas entre 1988 y 2025.


Tal como se recuerda en el libreto conmemorativo, “los 65 proyectos llevados a cabo hasta hoy” son solo “la constatación material” de una experiencia mucho más profunda, basada en “los inabarcables vínculos personales y colectivos forjados desde 1986”.




Un impacto económico y humano

Un papel fundamental en la continuidad del Hermanamiento lo han desempeñado SOARPAL (Solidaridad Arbúcies-Palacagüina) y FUNDARPAL, las dos entidades encargadas de canalizar, coordinar y gestionar buena parte de los proyectos impulsados entre Catalunya y Nicaragua. Mientras SOARPAL ha actuado desde Arbúcies como motor de la sensibilización ciudadana, la búsqueda de financiación, la organización de brigadas y otras actividades solidarias, FUNDARPAL se ha consolidado como el principal interlocutor y ejecutor de los proyectos sobre el terreno en Palacagüina. El trabajo conjunto de ambas entidades ha sido clave para garantizar la continuidad, la transparencia y el impacto social de una experiencia de cooperación que ha sabido adaptarse a los cambios y desafíos de cada momento histórico.

Aunque no existe un cálculo económico global oficial, el Hermanamiento entre Arbúcies y Palacagüina ha movilizado durante estas cuatro décadas cientos de miles —e incluso millones— de euros destinados a proyectos educativos, sociales, sanitarios y comunitarios desarrollados en Nicaragua.

A lo largo de estos 40 años, instituciones públicas, entidades sociales y centenares de personas han contribuido económica y humanamente a sostener una de las experiencias de cooperación municipal más duraderas y activas de Cataluña.

El impacto humano de este trabajo ha sido especialmente relevante en Palacagüina y en las comunidades rurales de su entorno. Los proyectos impulsados han contribuido a mejorar las condiciones de vida de miles de personas mediante el acceso a la vivienda, la educación, la salud, la formación profesional y la organización comunitaria.

Entre las actuaciones más destacadas figura la construcción de 550 viviendas de autoconstrucción, que permitieron ofrecer un hogar digno a centenares de familias afectadas por los huracanes. También se han impulsado escuelas, centros infantiles, redes de agua potable, programas de becas y proyectos agrícolas y comunitarios que han beneficiado a diversas generaciones de niños, jóvenes y familias de la zona.

Las campañas de alfabetización, los programas de formación técnica y las iniciativas de apoyo a mujeres emprendedoras han generado nuevas oportunidades educativas, laborales y sociales. Solo los programas más recientes de formación y empoderamiento femenino llegaron a capacitar a más de 200 personas, 188 de ellas mujeres.

Y es que SOARPAL y FUNDARPAL, estas dos entidades hermanas han sido las auténticas columnas vertebrales del Hermanamiento, haciendo posible que la solidaridad entre Arbúcies y Palacagüina se transformara en acciones concretas de cooperación, desarrollo comunitario e intercambio humano. La perseverancia y el compromiso de las personas que las han impulsado y sostenido durante décadas han sido determinantes para que esta experiencia de solidaridad internacional continúe viva, activa y con capacidad de afrontar los retos del futuro.

Más de 279 brigadistas


El componente humano del Hermanamiento ha sido, sin duda, una de sus grandes fortalezas. Durante estos 40 años se han organizado 39 brigadas solidarias y un total de 279 brigadistas han viajado a Nicaragua para colaborar sobre el terreno y convivir con la población local.

Estas brigadas han sido definidas por los organizadores como “el principal activo relacional y de intercambio entre las dos partes del Hermanamiento”. Muchas de las personas participantes han mantenido un compromiso continuado durante décadas, convirtiendo esta experiencia en un auténtico vínculo humano, cultural y emocional entre Arbúcies y Palacagüina.


Durante la conmemoración también se puso en valor la implicación de las numerosas entidades, escuelas, ayuntamientos, asociaciones y colectivos sociales que han apoyado el proyecto solidario a lo largo de los años. Hasta 49 entidades colaboradoras aparecen recogidas en el documento conmemorativo.

Un modelo de cooperación referente

El Hermanamiento entre Arbúcies y Palacagüina está considerado una de las primeras experiencias de cooperación solidaria municipal impulsadas en Cataluña con Nicaragua. Aunque muchas iniciativas similares nacieron casi simultáneamente a mediados de los años ochenta, a raíz de la Revolución Sandinista y del inicio del movimiento del 0,7 %, el proyecto arbuciense figura claramente entre los pioneros del país.

Desde 1986, en Cataluña se han creado cerca de cuarenta hermanamientos con municipios nicaragüenses promovidos por ayuntamientos, entidades sociales y movimientos populares. Con el paso del tiempo, sin embargo, muchos de estos vínculos han desaparecido o han quedado inactivos por motivos políticos, económicos o por la falta de relevo generacional.

Hoy en día, solo una decena mantienen una actividad regular y continuada, lo que convierte al Hermanamiento Arbúcies-Palacagüina en una de las iniciativas más longevas, activas y consolidadas de cooperación internacional y municipalismo solidario entre Cataluña y Nicaragua.

Estos cuarenta años de intercambio han convertido al Hermanamiento en un auténtico referente de la cooperación descentralizada catalana. A lo largo de cuatro décadas, el proyecto ha sido capaz de superar cambios políticos, crisis económicas, huracanes, pandemias y momentos especialmente difíciles, manteniendo siempre vivo el compromiso humano y solidario entre ambas comunidades.

Una mirada hacia el futuro

Más allá del balance de los proyectos realizados y de los resultados alcanzados, el acto del 40.º aniversario también sirvió para abrir una reflexión colectiva sobre el futuro del Hermanamiento.

Uno de los grandes retos de los próximos años será garantizar el relevo generacional y la implicación de las nuevas generaciones en este proyecto de solidaridad internacional. Muchas de las personas que han sostenido el Hermanamiento durante cuatro décadas continúan vinculadas emocional y activamente a esta experiencia, pero al mismo tiempo se considera imprescindible que los jóvenes de hoy puedan conocer, entender y hacer suyo este legado solidario.

En este sentido, se puso sobre la mesa la necesidad de encontrar nuevas formas de cooperación adaptadas a la realidad actual, muy diferente de la de los años ochenta cuando nació el Hermanamiento. Los cambios sociales, políticos y tecnológicos obligan a replantear los mecanismos de cooperación internacional, potenciando aún más los intercambios humanos, la formación, el trabajo en red y los proyectos comunitarios sostenibles.

Recuperar la participación juvenil, incentivar nuevas brigadas y continuar fomentando el intercambio directo entre ambos pueblos aparece como una de las claves para garantizar la continuidad del proyecto y mantener vivo el espíritu que durante décadas ha unido a Arbúcies y Palacagüina.

El Hermanamiento afronta el futuro con nuevos desafíos, pero también con la fuerza acumulada de cuarenta años de experiencia compartida. Los vínculos humanos creados entre ambas comunidades, la memoria colectiva construida y el compromiso internacionalista mantenido durante generaciones continúan siendo el principal motor para que esta experiencia de solidaridad entre pueblos siga viva y activa durante muchos años más.

Porque, tal como se recordó durante la celebración, el Hermanamiento no es solo un conjunto de proyectos ejecutados, sino sobre todo una manera de entender la solidaridad, el compromiso social y la necesidad de seguir construyendo, desde el ámbito local, un mundo más justo, libre y solidario.






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martes, 26 de mayo de 2026

Sandinismo y el florecimiento cultural en Nicaragua


Por Stephen Sefton

En el progreso hacia un orden mundial basado en relaciones de igualdad y respeto entre los pueblos, la identidad cultural e histórica y los valores morales tradicionales son elementos centrales. El compañero Mikhail Ledenev, Embajador de Rusia en Nicaragua, comentó en febrero de este año, “En un mundo multipolar el concepto de soberanía adquiere un nuevo significado y contenido. Un factor de la competitividad de los estados es la capacidad de garantizar una soberanía integral, que hoy incluye dimensiones tecnológicas, financieras y culturales… La soberanía cultural está relacionada con la preservación de la identidad histórica, los valores y la cohesión social.” 

Solo el Sandinismo rescata la cultura nacional

En el caso de Nicaragua, el compañero Co-director del Instituto de Cultura, Luis Morales ha recordado la destrucción cultural impuesto por los poderes imperialistas, “perdimos muchas cosas, toda nuestra historia, solamente quedó aquello que por tradición oral se fue transmitiendo de nuestros grupos culturales, de nuestros pueblos originarios. Incluso se nos dijo que solo era cultura la literatura clásica, la ópera, el ballet clásico, la música clásica. Pero la Revolución Sandinista dijo, también es cultura lo nuestro, nuestras artesanías, nuestras tradiciones, nuestros bailes, nuestro teatro popular callejero, nuestras comidas. Eso ha sido una eclosión, un furor, porque fue un reconocimiento, un renacimiento de nuestro país, de los jóvenes de Nicaragua. Es un reencuentro con nuestra cultura autentica.” 

De hecho, únicamente una fuerza revolucionaria como el Sandinismo jamás va a defender la soberanía cultural, porque las otras fuerzas políticas convencionales abrazan el capitalismo neoliberal de los poderes occidentales, lo cual implica el efectivo abandono de una genuina política de cultura nacional.  En ese sentido, el compañero Luis Morales también nos recuerda el dicho de la poeta hondureña Clementina Suarez, “La Revolución Sandinista es la Flor de América”. En Nicaragua, liderado por nuestra Copresidencia Comandante Daniel y Compañera Rosario, la defensa de la soberanía cultural ha sido integral a la lucha del Sandinismo para el desarrollo humano de las familias nicaragüenses y la reducción de la pobreza. 

Nuestra Constitución Política estipula en su Artículo 3 que “El Estado nicaragüense se fundamenta en valores cristianos, ideales socialistas, prácticas solidarias, desde la cultura e identidad nicaragüenses.” Y el Artículo 56  consta que “El Estado reconoce el derecho del Pueblo de crear y disfrutar de todas las formas de arte y cultura. Valora la identidad, la idiosincrasia y la cultura nacional en sus múltiples expresiones artísticas, étnicas, lingüísticas y folclóricas. El Estado rescata, valora y promueve la identidad y cultura nicaragüenses como afirmación del orgullo patrio, dignidad nacional y conciencia soberana.” 

Después del Triunfo de la Revolución en 1979, el primer paso fundamental en defensa de la soberanía cultural del país fue la tremenda epopeya de la Gran Cruzada Nacional de la Alfabetización. El compañero Germán van de Velde valora como, “La Gran Cruzada Nacional de Alfabetización sacó a miles de nicaragüenses de la oscurana y proporcionó las herramientas necesarias para que el Pueblo de Nicaragua decida su propio destino, decida Ser Libre. Esta acción puede ser considerada como un gran evento de liberación para abrir caminos hacia la prosperidad, hacia la productividad, hacia el florecimiento de las familias.”

La educación y soberanía cultural

Hoy el sistema de educación nacional sigue priorizando la defensa de la soberanía cultural, como ha afirmado el compañero Salvador Vanegas, Asesor Presidencial para la Educación, “…esta Educación está apostando a la formación en valores, y esta Educación está apostando a desarrollar todas las potencialidades de est@s niñ@s y adolescentes que están transitando el sistema educativo, lo cual significa trabajar los talentos. O sea, aquí vos mirás cada vez más el Arte, la Cultura, el rescate de nuestras tradiciones floreciendo; entonces tenés niñ@s, que nunca soñaron estar en una Orquesta Sinfónica, y hoy están con violines, con chelos, con flauta, con percusiones… se esté desarrollando un semillero de una nueva generación de Estudiantes que hagan florecer en los próximos años también el Arte, las Bellas Artes, la Pintura, el Teatro, las Danzas, la Poesía, la Literatura”

El Ministro Asesor Presidencial para la Cultura, compañero Wilmor López, confirma la transformación cultural en el sistema de educación cuando comenta, “…ahora en Educación hay una Revolución, ahora los chavalos leen; entonces si usted le lleva una letra te van a decir que es un poema, usted tiene que llevar una partitura y el chavalo lee la partitura y ya puede ejecutar.” El protagonismo de la juventud es fundamental para la defensa y el florecimiento de la cultura en Nicaragua. El compañero Xavier Díaz-Lacayo Ugarte nota que, “El protagonismo juvenil articula la participación cívica para mejorar procesos que aporten al equilibrio social, optimizando tecnologías de transformación de energía, calidad de salud, educación y ambiente; asegurando políticas y proyectos con resultados sostenibles. El universitario comprende que el desarrollo amerita conciencia histórica para fortalecer identidad, dignidad y soberanía cultural. Asegurándose un pensamiento crítico propio con fuerza orientadora hacia el futuro y en defensa de identidad frente a la colonización cultural.”

Un aspecto esencial en el desarrollo de la soberanía cultural en Nicaragua ha sido la creación de espacios de educación cultural fuera del sistema de la educación formal. El Movimiento Cultural “Leonel Rugama”  de la Juventud Sandinista ha movilizado y capacitado a decenas de miles de jóvenes alrededor del país en todo tipo de actividades culturales y se ha reforzado y expandido grandemente el trabajo de las Casas de Cultura y Creatividad en todos los municipios del país. Ahora hay más de 600 Escuelas de Arte en el campo y más de 200 Casas de Cultura y Creatividad que ofrecen cursos de todo tipo, como de los diversos estilos de baile folklórico, ballet y danza contemporánea, de las artes plásticas y del muralismo, de aprendizaje de instrumentos musicales y canto, entre muchas actividades más. 

Cultura y Economía Creativa

Como ha notado el compañero Pedro Pablo Castillo de la Alcaldía de Managua, el reto no es solamente fomentar el aprendizaje sino también de “crear los escenarios para que ell@s pueden presentarse y proyectar el talento que han aprendido en las Casas de Cultura; no solamente aprender sino también demostrar lo que aprendiste.” La democratización de la educación cultural y el desarrollo de los escenarios para exponer los talentos adquiridos va de la mano con los progresivos avances de la Economía Creativa. 

La Constitución Política consta que la Economía Creativa es “… un pilar fundamental para el desarrollo sostenible del país, apoyando la innovación, el emprendimiento y la generación de empleo. El Estado impulsará políticas y programas que fomenten el talento local, el patrimonio cultural y la integración tecnológica de los y las protagonistas en el ámbito de la economía creativa.” Para cumplir con ese compromiso se coordina el desarrollo de la Economía Creativa entre más de 20 ministerios y otras instituciones del Estado, además de las Alcaldías Municipales en todo el país,. 

Esta compleja interacción e interrelación en defensa de la soberanía cultural influye en casi todos los niveles y espacios de la vida nacional. El éxito del impulso que se ha dado a la creatividad cultural se evidencia claramente en los numerosos diferentes eventos y concursos promovido todo el año alrededor del país por Nicaragua Diseña, por la Red Nacional de Ciudades Creativas además de importantes actividades anuales como el Hackathon. Todas estas importantes iniciativas demuestran la impresionante florecimiento de talento hecho posible por la visión cultural de la Revolución Popular Sandinista, la extraordinaria gama de las expresiones culturales que se promueven y las diferentes dimensiones de la cultura nacional que comprende. 

Las diferentes expresiones culturales

En la literatura nicaragüense, alrededor de la figura del inmortal Rubén Darío, se celebran también extraordinarios escritores demasiado numerosos a nombrar,  aunque vale la pena notar que el preámbulo a nuestra Constitución, en adición al gran Rubén, honra al heroico poeta guerrillero Leonel Rugama. Grandes pintores como Rodrigo Peñalba o Alejandro Arosteguí, entre muchas y muchos artistas más, han proyectado el talento artístico de Nicaragua en toda Ameríca Latina. La Costa Caribe ha sido esencial en sus aportes a la cultura nacional y regional por medio de grandes figuras como el poeta Carlos Rigsby y la pintora June Beer,

Además de los aportes sin par de los grandes talentos individuales nicaragüenses, el actuar de las instituciones nacionales también cubre la gama completa de la vida cultural del país. La programación del Teatro Nacional Ruben Darío, por ejemplo, incluye presentaciones de todo tipo de música, exhibiciones de arte, complejas obras de ópera, diferentes expresiones del teatro, maravillosos espectáculos de danza y exposiciones culturales magistrales de poesía y de temas culturales nacionales e internacionales. La mayoría de la programación promueve el gran talento nacional, entre muchos ejemplos más, de las orquestas sinfónicas, de la Camerata Bach, de Incanto, de los numerosos grupos de coro, de teatro, de baile folklórico y ballet y de los innumerables artistas individuales que enriquecen el desarrollo de la danza, de la música y canto y de las artes plásticas en el país.  

La Cinemateca Nacional es otra institución central al desarrollo de la soberanía cultural en Nicaragua.  Sus actividades de proyección cinematográfica en Managua y en los departamentos y sus diferentes proyecciones de Cine Móvil impulsan mayores y mejores conocimientos de los artes audiovisuales y cinematográficos entre las familias nicaragüenses. Además, su labor de conservación del histórico patrimonio audiovisual nacional ha sido esencial para proteger la memoria y significado de las luchas revolucionarias que hicieron posibles las victorias del Sandinismo y del pueblo nicaragüense. 

La política cultural revolucionaria cubre desde las instituciones bicentenarios como el Museo Nacional y la Biblioteca Nacional hasta las nuevas Casas de Cultura y Creatividad y las múltiples expresiones de arte público como los innumerables murales o los espacios públicos y parques, como el reciente inaugurado Paseo Edith Gron. Especialmente notables como una expresión cultural de la visión moral  del Sandinismo han sido los Árboles de la Vida que iluminan las noches en Managua y muchas otras partes del país, con alegría y presencia espiritual. Como ha afirmado el compañero Stalin Centeno, los Árboles de la Vida “son, en definitiva, una metáfora viva de la capacidad de Nicaragua para renacer, florecer y seguir adelante con dignidad y valentía.” 

Otra acción esencial del gobierno ha sido el rescate y promoción de elementos muy tradicionales de la cultura nacional. En agosto 2023 por ejemplo se decretó la declaración del Huipil Nicaragüense como Patrimonio Inmaterial, Artístico y Cultural de la Nación. Y vale la pena recordar que, en 2008, se inscribió la obra El Guegüense en Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Aparte de las diferentes celebraciones de El Guegüense, cada año hay cientos de otros festivales tradicionales alrededor del país que reflejan las vigorosas tradiciones culturales, religiosas y espirituales de la población, las cuales las políticas de soberanía cultural del Sandinismo transmiten a las nuevas generaciones.

Como ha comentado la compañera Brenda Flores de parte de la Juventud Sandinista, “…como nicaragüenses, como Juventud y Familias debemos conocer también y de seguirnos formando en esta formación continua del Arte y la Cultura. Hoy por hoy vemos esa formación, nuestra Identidad desde la Educación Inicial hasta la Educación en las Universidades; vemos que nuestra Juventud va a poder contar con ese espacio de formación, de Educación y de esa Conciencia Cultural que necesitamos como País.”  

En 2021 en el 42 aniversario del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista, nuestro Copresidente Comandante Daniel saludó al hermano cantante El Guadalupano y comentó sobre la riqueza cultural de la juventud, felicitando “… a todos estos Jóvenes, esta nueva generación de Artistas. Aquí no hay Artistas imprescindibles, porque Nicaragua tiene una enorme producción de Artistas, de Creadores, con una gran riqueza cultural, con una gran fuerza vital y con un Alma inmensa para cantarle a su Pueblo.” 

Y nuestra Copresidenta Compañera Rosario siempre relaciona la conciencia y los valores culturales del pueblo con la cultura de Paz tan fundamental para afianzar el desarrollo humano del país, por ejemplo cuando declara, “Somos bendecidos, privilegiados, con una Cultura que nos llega por Tradición, por Historia, una Cultura que és de Poesía y que és de Valor, de exigencia de lo que merecemos : Soberanía, Dignidad, Paz!”


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domingo, 24 de mayo de 2026

NICARAGUA: 40 aniversario del paso a la inmortalidad del compañero solidario e internacionalista AMBROSIO MOGORRÓN



No llegó con el fusil, sino con el maletín sanitario. No vino a conquistar tierra, sino a sembrar conciencia.

Ambrosio Mogorrón, enfermero vasco, hijo de mineros emigrantes, encontró en Nicaragua mucho más que un destino: halló una causa por la que dar la vida.

Llego a Nicaragua, allá por el año 80, con la brigada de alfabetización, cuando la Cruzada Nacional ardía en cada rincón del país. Pero pronto comprendió que enseñar a leer era apenas el primer paso en una tierra herida por siglos de abandono. Por eso cuando el Ministerio de Salud lo destinó a San José de Bocay, no dudó. Allí en esa zona montañosa y de difícil acceso, la guerra contrarrevolucionaria impulsada desde el Norte golpeaba con saña. Y junto al miedo, crecían las enfermedades olvidadas.

Allí, en el Bocay con recursos mínimos y voluntad infinita, Ambrosio combatió la lepra de montaña –esa cruel leishmaniasis que devora la piel y la esperanza- extrajo muelas con manos de cirujano improvisado, escuchó pesadumbres con alma de psicólogo y rastreó enfermedades con tenacidad investigador. La necesidad lo volvió dentista, terapéutica, científico. La solidaridad lo hizo hermano.

De hablar suave, de apariencia humilde, nadie habría dicho que dentro de ese hombre menudo habitaba una fuerza inconmovible.

Los campesinos del Bocay recuerdan a su “doctorcito” caminando bajo la lluvia,, cruzando ríos, subiendo lomas para llegar hasta aquel que lo necesitara.

Imponía respeto por la entrega, no pedía nada a cambio, salvo que el compañero y la compañera se curaran, aprendieran, se levantaran.

El 24 de Mayo de 1986, la guerra que él combatía con vacunas y palabras le salió al encuentro. Ambrosio Mogorrón cayó asesinado junto con otros 8 compañeros nicaragüenses, cuando en una furgoneta del ministerio de Salud se dirigían a recoger las vacunas para la campaña de vacunación contra la Polio y el sarampión.

Una bomba de fabricación Norteamericana estalló al paso del vehículo.

Ambrosio Mogorrón cayó junto a sus compañeros víctimas de esa contrarrevolución que sembraba muerte para matar la esperanza. Pero su luz no se extinguió.

Ambrosio se hizo bengala. Su memoria brilla permanente desde esa humilde tumba en la montaña, donde nunca falta una flor.Hay muertes que son derrotas y muertes que son semillas, tu muerte, Ambrosio fue una hoguera que no cesa.

A 40 años de tu muerte no te lloramos, te honramos con el compromiso de seguir luchando por ese país que fue también tu patria.

Ambrosio Mogorrón, enfermero, hermano, mártir de la solidaridad, tu legado en una luz que no se apaga.

AMBROSIO MOGORRÓN, PRESENTE!!! PRESENTE!!! PRESENTE!!!

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lunes, 18 de mayo de 2026

Sandino: La Dignidad Convertida en Arma

Por Javier Huerta

Augusto C. Sandino transformó la historia de Nicaragua al convertir una pequeña guerrilla campesina en el primer gran freno al expansionismo militar de los Estados Unidos en el siglo XX. Su aparición no solo cambió el destino de una nación; también encendió una llama de dignidad que atravesó América Latina y llegó hasta todos los pueblos que soñaban con ser libres. Porque hombres de ese calibre no nacen todos los días. La historia parece reservarlos únicamente para los momentos más decisivos, como si la propia historia necesitara reservar siglos para volver a crear figuras irrepetibles capaces de cambiar el rumbo de una nación.

Antes de Sandino, Nicaragua vivía atrapada en guerras interminables entre liberales y conservadores. Ambos bandos recurrían constantemente a la intervención extranjera para sostenerse en el poder, debilitando la soberanía nacional y condenando al pueblo a una dependencia permanente. Pero en 1927, cuando el Pacto del Espino Negro aceptó la tutela militar de Washington sobre Nicaragua, Sandino se negó a entregar las armas. Fue entonces cuando la historia dejó de ser una simple lucha bipartidista entre élites y comenzó a convertirse en una auténtica guerra de liberación nacional.

Al frente del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua, Sandino convirtió campesinos, indígenas y obreros humildes en una fuerza capaz de desafiar al ejército más poderoso del continente. En las montañas y selvas de Las Segovias, el “General de Hombres Libres” transformó la pobreza en resistencia y la dignidad convertida en arma. Su estrategia militar, basada en la movilidad constante, el conocimiento del terreno, el apoyo campesino y la guerra de desgaste, terminó agotando a los Marines estadounidenses hasta obligarlos a abandonar Nicaragua en 1933. Aquella victoria demostró algo que parecía imposible para la época: que un pueblo pequeño podía derrotar política y moralmente a un imperio.

La repercusión de Sandino trascendió inmediatamente las fronteras centroamericanas. En una época dominada por la “Política del Gran Garrote”, cuando el intervencionismo estadounidense parecía incuestionable en América Latina y el Caribe, Sandino destruyó el mito de la invencibilidad imperial. Intelectuales de talla mundial como Gabriela Mistral, Henri Barbusse y Romain Rolland elevaron su lucha a una causa universal. Mistral llegó a definirlo como un “héroe legítimo”, convirtiendo la resistencia nicaragüense en símbolo moral de todos los pueblos sometidos.

La lucha de Nicaragua dejó entonces de pertenecer únicamente a Nicaragua. Comités de solidaridad con Sandino comenzaron a surgir en México, Europa y China. Intelectuales, obreros, estudiantes y movimientos populares entendieron que la resistencia de aquel pequeño ejército campesino representaba algo mucho más grande: la defensa de la dignidad humana frente al colonialismo y la dominación extranjera. Por primera vez, Nicaragua se convirtió en una causa mundial, en una bandera compartida por todos aquellos pueblos que soñaban con emanciparse del poder imperial.

Pero la grandeza de Sandino no se limitó al terreno militar. Su legado político e ideológico terminó convirtiéndose en doctrina para generaciones enteras de movimientos revolucionarios y antiimperialistas. Sandino unió la defensa de la soberanía nacional con la justicia social, la reforma agraria y la dignidad de los sectores más humildes, sentando las bases del pensamiento antiimperialista moderno en América Latina. Su visión defendía una patria libre no solo de ocupaciones militares, sino también de la explotación económica y de la dependencia política extranjera.

En el plano estratégico, su guerra de guerrillas dejó una huella imborrable en los movimientos de liberación del siglo XX. El uso del terreno, la construcción de una base campesina organizada y la guerra de desgaste inspiraron directamente las tácticas empleadas posteriormente por la Revolución Cubana y por las luchas de liberación en Vietnam, además de numerosos movimientos insurgentes en América Latina, África y Asia. Sandino demostró que la voluntad organizada de un pueblo podía resistir incluso frente a ejércitos tecnológicamente superiores.

Al mismo tiempo, Sandino impulsó una visión profundamente latinoamericanista y bolivariana. Creía en la unidad de América Latina frente a las potencias del norte y concebía la soberanía de Nicaragua como parte de una causa continental mucho más amplia. Esa idea de una América Latina unida contra el intervencionismo extranjero sobrevivió durante toda la Guerra Fría y continuó inspirando los discursos de soberanía y autodeterminación hasta el siglo XXI.

Décadas después de su asesinato, su pensamiento volvería a levantarse en la historia de Nicaragua. El sandinismo no fue simplemente un recuerdo simbólico para el Frente Sandinista de Liberación Nacional; fue su motor conceptual, político y moral. Carlos Fonseca comprendió que la figura de Sandino representaba la continuidad histórica de la lucha por la soberanía y convirtió su pensamiento en la base ideológica del FSLN. Gracias a ello, la Revolución Sandinista de 1979 no apareció como un hecho aislado, sino como la continuación histórica de aquella lucha iniciada en las montañas segovianas décadas antes.

Y es ahí donde la historia vuelve a recordarnos que existen hombres que nacen solamente una vez en generaciones enteras. Sin Augusto C. Sandino, sin Carlos Fonseca y sin Daniel Ortega, Nicaragua jamás habría sido la misma. La Revolución Sandinista no habría tenido el mismo espíritu, la misma fuerza ni la misma continuidad histórica. Son figuras extraordinarias que aparecen muy pocas veces en la vida de los pueblos, hombres que parecen surgir cuando la patria más los necesita y cuya huella termina siendo imposible de borrar. Porque mientras algunos simplemente viven dentro de la historia, otros nacen una sola vez para cambiarla para siempre.



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