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s谩bado, 27 de junio de 2026

Situaci贸n actual de la CAMPA脩A INTERNACIONAL "¡NICARAGUA SE RESPETA!"


CAMPA脩A INTERNACIONAL "¡NICARAGUA SE RESPETA!"
La deuda hist贸rica de Estados Unidos con Nicaragua


La Campa帽a Internacional "¡Nicaragua se Respeta!" se creo e impulso desde el Comit茅 Europeo de Solidaridad con la Revoluci贸n Popular Sandinista. Naci贸 con un objetivo muy claro: defender la soberan铆a de Nicaragua y exigir el cumplimiento de una sentencia dictada por el m谩ximo 贸rgano judicial de las Naciones Unidas.

Los objetivos de esta campa帽a son muy sencillos y cualquier colectivo de solidaridad internacional los puede entender perfectamente: defender el derecho de los pueblos a su soberan铆a y exigir que se cumpla una sentencia internacional que, casi cuarenta a帽os despu茅s, sigue pendiente.

Para comprender el origen de esta campa帽a tendr铆amos que remontarnos muchos a帽os atr谩s.

No vamos a remontarnos a explicar toda la historia de como se conformo la Contra, como fue financiada o o como fue el Juicio en la Haya y su resultado final. Para explicar los origenes de esta campa帽a vamos a irnos a enero de 2007, cuando el Frente Sandinista de Liberaci贸n Nacional volvi贸 a asumir nuevamente el Gobierno de Nicaragua, tras su victoria electoral.

Fue entonces cuando muchos compa帽eros internacionalistas comprobamos que aquella reivindicaci贸n hist贸rica segu铆a viva y volv铆a a ocupar un lugar importante en la pol铆tica exterior del pa铆s.

Desde entonces, el Gobierno de Nicaragua ha recordado de forma constante que la sentencia de la Corte Internacional de Justicia sigue plenamente vigente y que la obligaci贸n de reparar los da帽os nunca ha desaparecido.

El comandante Daniel Ortega ha hecho referencia a esta deuda hist贸rica en numerosos discursos, insistiendo en que el incumplimiento de la sentencia no es solo un problema para Nicaragua, sino una cuesti贸n de justicia y de respeto al Derecho Internacional.

Adem谩s, Nicaragua ha llevado esta reivindicaci贸n a diferentes foros internacionales, especialmente en las Naciones Unidas (aqu铆 puedes a帽adir la fecha o el momento concreto), denunciando el incumplimiento de la sentencia y reclamando el respeto a su soberan铆a.

Por eso, no estamos hablando de una reivindicaci贸n nueva. Estamos hablando de una demanda que se ha mantenido viva durante casi dos d茅cadas en esta segunda etapa de la Revoluci贸n Popular Sandinista.

Y es precisamente en ese contexto donde nace la Campa帽a Internacional "¡Nicaragua se Respeta!".

La iniciativa surgi贸 durante el IX Encuentro Europeo de Solidaridad con la Revoluci贸n Popular Sandinista, celebrado en Alemania en 2024, y la presentamos oficialmente el (revisar fecha: 4 de mayo o 4 de noviembre de 2025).

Nuestro objetivo era muy claro: internacionalizar esta reivindicaci贸n y movilizar a organizaciones, sindicatos, movimientos sociales, acad茅micos, intelectuales y personas solidarias de todo el mundo para exigir el cumplimiento de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia.

¿Qu茅 persigue esta campa帽a?

En primer lugar, exigir que Estados Unidos cumpla la sentencia de la Corte Internacional de Justicia.

En segundo lugar, reclamar la reparaci贸n por los enormes da帽os humanos, materiales y econ贸micos provocados durante la guerra de los a帽os ochenta.

Tambi茅n queremos defender la soberan铆a de Nicaragua frente a cualquier forma de injerencia externa y fortalecer una red internacional de solidaridad que difunda informaci贸n rigurosa y ayude a combatir la desinformaci贸n que, con frecuencia, difunden los grandes medios de comunicaci贸n.

Por eso, el a帽o pasado iniciamos una recogida de firmas en toda Europa desde los colectivos que formamos el Comit茅 Europeo.

Estas firmas no son un fin en s铆 mismas. Lo que buscamos es que cada persona y cada colectivo que se adhiera haga suya esta reivindicaci贸n, la difunda en su territorio y consiga implicar a m谩s personas en esta causa.

Y ahora, despu茅s de este 煤ltimo del X Encuentro Europeo, celebrado en Catalunya-Espa帽a, hemos decidido dar un nuevo impulso a la campa帽a.

Hemos entrado en una segunda etapa.

Por un lado, estamos contactando con plataformas y organizaciones de solidaridad con Nicaragua en otras partes del mundo.

Y, por otro lado, estamos elaborando art铆culos de opini贸n, materiales pedag贸gicos y contenidos audiovisuales. Queremos disponer de herramientas que ayuden a explicar esta reivindicaci贸n, generar debate y facilitar la organizaci贸n de conferencias como esta, adem谩s de cinef贸rums, debates, encuentros sindicales y otras iniciativas internacionales que puedan surgir.

En definitiva, queremos que esta campa帽a deje de ser una iniciativa puntual y se convierta en una plataforma permanente de coordinacion de solidaridad internacional con Nicaragua.

Porque "¡Nicaragua se Respeta!" no es 煤nicamente una campa帽a de apoyo a un pa铆s.

Es tambi茅n la defensa de un principio fundamental: que las sentencias de los tribunales internacionales deben cumplirse y que ning煤n Estado deber铆a situarse por encima del Derecho Internacional.

Casi cuarenta a帽os despu茅s de la sentencia de La Haya, esa deuda sigue pendiente.

Y esta campa帽a nace precisamente para recordar que la memoria hist贸rica, la justicia y el respeto a la soberan铆a de los pueblos siguen siendo principios fundamentales para la convivencia entre las naciones.

M谩s informaci贸n en:

https://www.ces-rps.com/nicaragua-se-respeta/




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28/06/26 Ponencia online con Augusto Zamora -NICARAGUA ¡40 a帽os de dignidad frente al imperio! Sumate a la conmemoraci贸n hist贸rica!


El pr贸ximo
27 de junio se cumplen cuatro d茅cadas de un hito que marc贸 un antes y un despu茅s en la historia del derecho internacional: el fallo de la Corte Internacional de Justicia a favor de Nicaragua, condenando las acciones de Estados Unidos.

Hoy, la exigencia sigue vigente: ¡Nicaragua se respeta! 

Para analizar la vigencia hist贸rica de este fallo, por qu茅, hoy m谩s que nunca, es necesario exigir el pago de la indemnizaci贸n y profundizar en la lucha por la soberan铆a, te invitamos a una ponencia online imperdible a cargo del reconocido experto Augusto Zamora. Destacado jurista, experto en derecho internacional y exembajador nicarag眉ense. Durante la d茅cada de 1980, ejerci贸 como director jur铆dico del Ministerio del Exterior de su pa铆s. En ese rol, fungi贸 como abogado de Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya y lider贸 la exitosa demanda.

��️ ¿Cu谩ndo? Domingo, 28 de junio de 2026.

● Hora: 18:30 h (Hora Espa帽a).

● Consulta en la imagen los horarios espec铆ficos para tu pa铆s.


Presentaci贸n de la Campa帽a: ¡NICARAGUA SE RESPETA!

Durante este encuentro, realizaremos la presentaci贸n oficial de la nueva Campa帽a Internacional "¡Nicaragua se respeta!".

✊ ¡Hacemos un llamado a la solidaridad internacional!

Convocamos a todos los Comit茅s de Solidaridad, organizaciones sociales, colectivos y personas comprometidas con la autodeterminaci贸n de los pueblos,y amigos del proceso revolucionario a nivel mundial a unirse a este espacio. Es momento de alzar la voz, recordar nuestra historia y fortalecer la exigencia de ¡que se pague la deuda hist贸rica!.

 

�� El enlace de acceso - Inscripci贸n al seminario web - Zoom

https://zoom.us/webinar/register/WN_ifs1D8HMRFCGKrzjw84YkA#/registration







comparte esta convocatoria en todos tus espacios! No dejemos que el silencio borre la memoria.

En defensa del Derecho Internacional y la Soberan铆a de los Pueblos.


#NicaraguaSeRespeta

#SolidaridadInternacional

#Revoluci贸nSandinista

#Soberan铆a

#DerechoInternacional

#AugustoZamora

#40A帽osDelFallo

#JusticiaParaNicaragua

#Soberan铆a l

ORGANIZA Y CONVOCA:

-Comite Europeo de Solidaridad con la Revoluci贸n Popular Sandinista

-Nicaragua Solidarity Coalition





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Nicaragua contra Estados Unidos: 40 a帽os de una sentencia hist贸rica que sigue esperando justicia


NOTA CONMEMORATIVA EMITIDA POR EL CES-RPS

Este 2026 se cumplen cuarenta a帽os de una de las sentencias m谩s importantes de la historia contempor谩nea. El 27 de junio de 1986, la Corte Internacional de Justicia de La Haya dict贸 su fallo en el caso Nicaragua contra Estados Unidos, una decisi贸n que marc贸 un antes y un despu茅s en la defensa de la soberan铆a de los pueblos y en la definici贸n de los l铆mites del derecho internacional.

Actualmente, aquel caso contin煤a estudi谩ndose en universidades de todos los continentes y sigue siendo una referencia fundamental para comprender principios como la soberan铆a de los Estados, la no intervenci贸n y la prohibici贸n del uso de la fuerza.


La sentencia de La Haya demostr贸 que incluso la mayor potencia del planeta pod铆a ser llevada ante un tribunal internacional y declarada responsable de violar principios fundamentales del derecho internacional. Para muchos pueblos del mundo, aquella decisi贸n represent贸 una victoria de la raz贸n jur铆dica frente a la fuerza y una demostraci贸n de que el derecho pod铆a convertirse en una herramienta de defensa para los pa铆ses frente a las presiones de las grandes potencias.


EEUU nunca cumpli贸 la sentencia ni indemniz贸 a Nicaragua por los da帽os causados. Y aunque el fallo orden贸 a Washington cesar su apoyo armado, continuaron financiando y asistiendo a los grupos insurgentes hasta la firma de los acuerdos de paz a finales de la d茅cada. La Corte pudo establecer responsabilidades, pero carec铆a de mecanismos efectivos para imponer el cumplimiento de sus decisiones. De esta forma qued贸 al descubierto una de las contradicciones fundamentales del sistema internacional contempor谩neo: la existencia de normas jur铆dicas universales cuya aplicaci贸n, en muchas ocasiones, depende de la voluntad pol铆tica de quienes poseen m谩s poder.


Durante m谩s de seis d茅cadas, Cuba ha vivido bajo un bloqueo econ贸mico impuesto por EE.UU que ha condicionado profundamente su desarrollo econ贸mico y social. A帽o tras a帽o, la mayor铆a de los pa铆ses representados en la ONU ha reclamado el fin de esta pol铆tica. Sin embargo, esas resoluciones han sido insuficientes para acabar con el bloqueo.


Para numerosos movimientos sociales y organizaciones de solidaridad, el caso cubano constituye uno de los ejemplos m谩s evidentes de la distancia que puede existir entre la voluntad expresada por la comunidad internacional y la capacidad real para hacerla efectiva. La cuesti贸n de fondo es la misma que plante贸 Nicaragua hace cuarenta a帽os: ¿qu茅 sucede cuando el poder se sit煤a por encima de las normas?


La tragedia que vive el pueblo palestino devuelve estas preguntas al centro del debate internacional. La destrucci贸n de ciudades e infraestructuras, el sufrimiento y aniquilaci贸n de la poblaci贸n civil, los desplazamientos masivos y las acusaciones de graves violaciones del derecho internacional por parte de Israel con el apoyo de los EEUU, han generado una profunda conmoci贸n mundial. ¿pueden las instituciones internacionales responder ante situaciones de extrema gravedad?.


La situaci贸n de Venezuela a帽ade otra dimensi贸n a este debate. Adem谩s de a帽os de sanciones econ贸micas y restricciones internacionales impulsadas principalmente por EEUU, la denuncia venezolana sobre el secuestro de su presidente y ser juzgado por tribunales estadounidenses plantea interrogantes fundamentales sobre soberan铆a, jurisdicci贸n e igualdad entre Estados. La cuesti贸n de fondo es inquietante: ¿c贸mo puede defenderse diplom谩tica y jur铆dicamente un pa铆s cuando considera que una potencia extranjera act煤a contra sus m谩ximas autoridades al margen de los mecanismos internacionales? ¿Puede un Estado atribuirse la facultad de detener y juzgar al presidente de otro pa铆s?


M谩s all谩 de las diferencias hist贸ricas y jur铆dicas entre cada caso, existe un elemento com煤n que conecta a Nicaragua, Cuba, Venezuela y Palestina: la cuesti贸n de fondo es si un pa铆s dispone realmente de mecanismos eficaces para defenderse cuando considera que una potencia extranjera vulnera su soberan铆a.


La impunidad nunca afecta 煤nicamente al pasado. Tambi茅n condiciona el futuro. Cuando una violaci贸n del derecho internacional queda sin consecuencias efectivas, se env铆a un mensaje peligroso: que el incumplimiento puede resultar rentable y que la fuerza contin煤a teniendo m谩s peso que el derecho. Por el contrario, cuando existen mecanismos capaces de garantizar la aplicaci贸n de las normas internacionales, se fortalece la capacidad disuasoria del propio sistema y se reducen los incentivos para nuevas agresiones, intervenciones o pol铆ticas de injerencia.


Por eso la sentencia de La Haya sigue siendo mucho m谩s que un episodio de la historia de Nicaragua. Es un s铆mbolo de la defensa de la soberan铆a de los pueblos y un recordatorio de que la construcci贸n de un orden internacional basado en la justicia, el derecho y la igualdad entre las naciones contin煤a siendo una tarea pendiente.

Cuarenta a帽os despu茅s, la cuesti贸n ya no es 煤nicamente qu茅 ocurri贸 en los a帽os ochenta. La verdadera pregunta es qu茅 nos ense帽a hoy aquel proceso y qu茅 revela sobre los l铆mites del derecho internacional cuando entra en conflicto con los intereses de las grandes potencias.

Desde esta perspectiva, la cuesti贸n pendiente no es 煤nicamente la indemnizaci贸n a Nicaragua, por leg铆tima que sea esa reivindicaci贸n. Lo que est谩 en juego es algo m谩s profundo: la credibilidad misma del derecho internacional.

Esa es, probablemente, la ense帽anza m谩s importante que nos deja el caso Nicaragua. No fue 煤nicamente una batalla jur铆dica entre dos pa铆ses. Fue una advertencia para el mundo sobre los l铆mites de la justicia internacional y, al mismo tiempo, una demostraci贸n de que los pueblos pueden resistir, denunciar y hacer o铆r su voz incluso frente a los poderes m谩s grandes.





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domingo, 21 de junio de 2026

Cuba en la mira: la guerra cognitiva y el viejo fantasma del intervencionismo estadounidense

Por Javier Huerta

Las recientes declaraciones de Donald Trump sobre una posible acci贸n militar contra Cuba han vuelto a encender las alarmas en Am茅rica Latina. M谩s all谩 de si se trata de una amenaza concreta, una maniobra electoral o una provocaci贸n calculada, el episodio obliga a reflexionar sobre algo mucho m谩s profundo: la persistencia de una l贸gica imperial que, desde hace m谩s de un siglo, considera a Am茅rica Latina como un espacio de influencia natural de Washington.

En este contexto, las amenazas contra Cuba no pueden analizarse como un hecho aislado ni como una simple ocurrencia de Trump. Forman parte de una estrategia pol铆tica, comunicacional y geopol铆tica donde la presi贸n econ贸mica, la intimidaci贸n diplom谩tica y la guerra cognitiva act煤an como herramientas complementarias para condicionar la soberan铆a de los pueblos.

La confusi贸n como arma de guerra

Cada cierto tiempo, Cuba vuelve a aparecer en el discurso pol铆tico estadounidense como una amenaza, una anomal铆a o un problema por resolver. Cambian los presidentes, cambian los lenguajes y cambian los escenarios internacionales, pero la obsesi贸n permanece. Desde la Enmienda Platt hasta las recientes declaraciones de Donald Trump sobre una posible acci贸n militar contra la isla, la historia parece repetirse con distintos rostros: la dificultad de Washington para aceptar la existencia de una naci贸n latinoamericana que reclama el derecho a decidir su propio destino.

Las palabras de Trump han generado preocupaci贸n dentro y fuera de Cuba. Algunos las interpretan como una provocaci贸n electoral, otros como una demostraci贸n de fuerza dirigida a determinados sectores pol铆ticos de Estados Unidos. Sin embargo, centrar el debate 煤nicamente en la figura del expresidente ser铆a un error. La cuesti贸n de fondo es mucho m谩s profunda y tiene que ver con una larga tradici贸n pol铆tica que atraviesa administraciones republicanas y dem贸cratas por igual: la convicci贸n de que Estados Unidos posee el derecho de influir, condicionar o incluso determinar el rumbo pol铆tico de aquellos pa铆ses que considera estrat茅gicos para sus intereses.

Una historia que se repite

La relaci贸n entre Estados Unidos y Cuba no comenz贸 con la Revoluci贸n de 1959 ni con la llegada de Fidel Castro al poder. Sus ra铆ces se hunden mucho m谩s atr谩s, en una historia marcada por la dificultad de Washington para aceptar una Cuba plenamente soberana. Tras la guerra hispano-estadounidense de 1898, Estados Unidos se present贸 ante el mundo como el libertador de la isla frente al dominio colonial espa帽ol. Sin embargo, aquella liberaci贸n pronto mostr贸 sus l铆mites. La Enmienda Platt, impuesta en 1901 bajo presi贸n estadounidense, otorg贸 a Washington el derecho de intervenir militarmente en Cuba cuando considerara amenazados sus intereses y consolid贸 una relaci贸n profundamente desigual que inclu铆a la cesi贸n de territorios estrat茅gicos como Guant谩namo.

Aquella disposici贸n jur铆dica no fue un episodio aislado, sino la expresi贸n temprana de una doctrina que consideraba a Am茅rica Latina como una zona natural de influencia estadounidense. Esta visi贸n hund铆a sus ra铆ces en la Doctrina Monroe de 1823, resumida en la c茅lebre f贸rmula "Am茅rica para los americanos", que con el paso del tiempo termin贸 interpret谩ndose como el derecho de Washington a intervenir en los asuntos del continente cuando considerara amenazados sus intereses estrat茅gicos. Cuba pod铆a ser formalmente independiente, pero no completamente libre para decidir su propio destino.

Por primera vez, un gobierno latinoamericano desafiaba abiertamente la hegemon铆a de Washington a escasos kil贸metros de sus costas. La respuesta lleg贸 en abril de 1961, cuando la CIA organiz贸 y financi贸 la invasi贸n de Bah铆a de Cochinos mediante una fuerza de exiliados cubanos entrenados para derrocar al nuevo gobierno revolucionario. La operaci贸n termin贸 en un fracaso hist贸rico para Estados Unidos, pero dej贸 al descubierto algo mucho m谩s importante: la disposici贸n de la principal potencia mundial a intervenir cuando un proceso pol铆tico escapa a su control.

Lejos de representar una excepci贸n, Bah铆a de Cochinos form贸 parte de un patr贸n que se repetir铆a en distintos momentos y lugares del continente. En 1954, Estados Unidos impuls贸 el derrocamiento del gobierno democr谩tico de Jacobo 脕rbenz en Guatemala. En 1965 intervino militarmente en Rep煤blica Dominicana. Durante las d茅cadas de 1970 y 1980 respald贸 o colabor贸 con dictaduras militares que asolaron buena parte de Am茅rica Latina. La Operaci贸n C贸ndor, coordinada entre diversos reg铆menes autoritarios sudamericanos, dej贸 miles de desaparecidos, presos pol铆ticos, torturados y asesinados bajo la bandera de la lucha anticomunista. Detr谩s de aquellos acontecimientos exist铆a un mismo principio: impedir que surgieran proyectos pol铆ticos capaces de cuestionar los intereses estrat茅gicos de Washington.

Por eso las amenazas actuales contra Cuba no pueden interpretarse como simples declaraciones coyunturales. Forman parte de una continuidad hist贸rica que atraviesa generaciones y administraciones. Cambian los m茅todos, cambian los discursos y cambian las justificaciones, pero la l贸gica de fondo permanece sorprendentemente intacta.

La guerra cognitiva y la doble vara de Washington

En el siglo XXI, sin embargo, las formas de presi贸n han evolucionado. Las guerras ya no se libran exclusivamente mediante invasiones militares o golpes de Estado. Hoy tambi茅n se combaten a trav茅s de sanciones econ贸micas, campa帽as medi谩ticas, operaciones psicol贸gicas y estrategias de influencia destinadas a moldear la percepci贸n p煤blica.

Es en este contexto donde adquiere relevancia el concepto de guerra cognitiva. No se trata simplemente de difundir informaci贸n falsa. La guerra cognitiva busca crear incertidumbre, generar miedo, saturar el debate p煤blico con mensajes contradictorios y erosionar la capacidad de las sociedades para distinguir entre hechos, interpretaciones y propaganda. Su objetivo es conquistar la mente antes que el territorio.

Trump ha convertido esta l贸gica en una herramienta habitual de comunicaci贸n pol铆tica. Sus declaraciones ambiguas y provocadoras generan impacto inmediato, desplazan el debate hacia el terreno emocional y obligan a gobiernos, medios de comunicaci贸n y ciudadanos a reaccionar constantemente ante escenarios inciertos. Pero reducir este fen贸meno a la personalidad de Trump ser铆a quedarse en la superficie. Lo verdaderamente importante es que la incertidumbre se ha convertido en un instrumento de poder dentro de una estrategia m谩s amplia de presi贸n geopol铆tica.

La amenaza, incluso cuando no llega a concretarse, ya cumple una funci贸n pol铆tica.

A ello se suma una herramienta que durante d茅cadas ha demostrado ser tan eficaz como silenciosa: las sanciones econ贸micas. El bloqueo impuesto contra Cuba constituye uno de los ejemplos m谩s prolongados de coerci贸n econ贸mica contempor谩nea. Durante m谩s de sesenta a帽os, la isla ha enfrentado restricciones comerciales, financieras y tecnol贸gicas que han condicionado profundamente su desarrollo econ贸mico y social. Las dificultades para acceder a cr茅ditos internacionales, adquirir determinados bienes o establecer relaciones comerciales normales con numerosos pa铆ses han tenido un impacto directo sobre la vida cotidiana de millones de cubanos.

Washington presenta estas medidas como instrumentos destinados a promover la democracia y los derechos humanos. Sin embargo, resulta dif铆cil ignorar una contradicci贸n evidente. Si el objetivo es mejorar las condiciones de vida de la poblaci贸n cubana, ¿c贸mo justificar pol铆ticas que contribuyen precisamente a deteriorarlas? La l贸gica parece responder menos a una preocupaci贸n humanitaria que a una estrategia de desgaste destinada a generar presi贸n interna sobre el gobierno de la isla.

Es aqu铆 donde emerge con claridad la doble vara que caracteriza buena parte de la pol铆tica exterior estadounidense. Estados Unidos se presenta frecuentemente como defensor global de la democracia, los derechos humanos y el orden internacional basado en normas. Sin embargo, a lo largo de su historia ha mantenido estrechas alianzas con monarqu铆as absolutas, gobiernos autoritarios y reg铆menes responsables de graves violaciones de derechos humanos cuando estos resultaban funcionales a sus intereses geopol铆ticos.

La contradicci贸n es dif铆cil de ocultar. Washington condena determinadas vulneraciones de derechos fundamentales mientras guarda silencio ante otras. Defiende con firmeza su soberan铆a nacional frente a cualquier injerencia externa, pero cuestiona la de aquellos pa铆ses que se niegan a alinearse con sus prioridades estrat茅gicas. Exige respeto a las normas internacionales cuando estas favorecen sus intereses, mientras no duda en ignorarlas cuando las considera un obst谩culo.

No se trata de una incoherencia accidental, sino de una forma de entender las relaciones internacionales donde los principios universales suelen quedar subordinados a los intereses de poder.

Am茅rica Latina ante un desaf铆o hist贸rico

La discusi贸n sobre Cuba trasciende ampliamente las fronteras de la isla. Cuba representa mucho m谩s que un peque帽o pa铆s del Caribe. Para millones de personas en Am茅rica Latina simboliza la posibilidad —con todas sus contradicciones, aciertos y errores— de sostener un proyecto pol铆tico independiente frente a la principal potencia del planeta. Esa dimensi贸n simb贸lica explica en parte por qu茅 sigue ocupando un lugar tan relevante en el imaginario pol铆tico regional y por qu茅 contin煤a siendo objeto de una presi贸n tan persistente.

Cada amenaza de intervenci贸n, cada nueva sanci贸n y cada intento de aislamiento env铆an un mensaje que va mucho m谩s all谩 de La Habana. El mensaje es que la autonom铆a pol铆tica sigue teniendo l铆mites cuando entra en conflicto con determinados intereses geopol铆ticos. Por eso el debate no deber铆a reducirse a la simpat铆a o antipat铆a que cada persona pueda sentir hacia el gobierno cubano. La cuesti贸n central es otra: si una potencia extranjera tiene derecho a decidir qu茅 gobiernos son leg铆timos y cu谩les deben ser reemplazados.

Las declaraciones de Trump deben entenderse dentro de ese marco m谩s amplio. No son simplemente una an茅cdota ni una excentricidad pol铆tica. Son el reflejo de una visi贸n del mundo que contin煤a considerando leg铆timo ejercer presi贸n permanente sobre aquellos pa铆ses que intentan seguir caminos propios.

La historia latinoamericana demuestra que las intervenciones externas rara vez han tra铆do democracia, estabilidad o prosperidad duradera. Lo que s铆 han dejado con frecuencia son heridas profundas, dependencia econ贸mica, fracturas sociales y generaciones enteras marcadas por la violencia pol铆tica.

Tal vez la pregunta no sea cu谩ndo dejar谩 Estados Unidos de intervenir, presionar o amenazar a los pa铆ses de Am茅rica Latina. Tal vez la verdadera pregunta sea cu谩ndo Am茅rica Latina terminar谩 de convencerse de que su soberan铆a no puede depender de la autorizaci贸n de ninguna potencia extranjera.

Porque la independencia no se pierde 煤nicamente cuando desembarcan los marines. Tambi茅n se pierde cuando los pueblos aceptan que otros tienen derecho a decidir por ellos.

Y mientras esa l贸gica contin煤e vigente, la soberan铆a latinoamericana seguir谩 siendo una tarea pendiente, una conquista inacabada y uno de los grandes desaf铆os pol铆ticos de nuestro tiempo.

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s谩bado, 20 de junio de 2026

La Uni贸n Sovi茅tica y la derrota del fascismo: "85 a帽os de la Gran Guerra Patria, la lecci贸n antifascista que Europa no debe olvidar"


Por Javier Huerta

Este junio del 2026 se cumplen 85 a帽os del inicio de la Gran Guerra Patria, la lucha heroica librada por los pueblos de la Uni贸n Sovi茅tica contra la invasi贸n nazi entre 1941 y 1945. Aquella guerra, que constituy贸 el principal frente de la Segunda Guerra Mundial en Europa, no fue 煤nicamente una confrontaci贸n militar entre Estados. Fue una batalla decisiva por el futuro de la humanidad, una lucha existencial contra el fascismo, el racismo, el colonialismo y la barbarie representados por el Tercer Reich.

En la madrugada del 22 de junio de 1941, la Alemania hitleriana lanz贸 la Operaci贸n Barbarroja, la mayor invasi贸n militar de la historia. M谩s de tres millones de soldados, apoyados por miles de tanques, piezas de artiller铆a y aviones, atravesaron las fronteras sovi茅ticas con el objetivo de destruir la Uni贸n Sovi茅tica, esclavizar a sus pueblos y convertir amplias regiones de Europa Oriental en colonias al servicio de la maquinaria nazi.

Hitler y sus generales estaban convencidos de que la campa帽a concluir铆a en pocas semanas. Tras las r谩pidas victorias obtenidas en gran parte de Europa occidental, los dirigentes del Tercer Reich cre铆an que el Estado sovi茅tico se derrumbar铆a ante el empuje de la Alemania nazi. Se equivocaron.

La resistencia sovi茅tica alter贸 por completo los planes nazis. En diciembre de 1941, el Ej茅rcito Rojo fren贸 a las fuerzas alemanas a las puertas de Mosc煤, infligiendo la primera gran derrota estrat茅gica a Hitler y desmontando el mito de la invencibilidad de la Wehrmacht. Poco despu茅s, la ciudad de Leningrado resisti贸 cerca de 900 d铆as de asedio, convirti茅ndose en uno de los mayores s铆mbolos de resistencia popular de toda la guerra. Sin embargo, ser铆a en Stalingrado donde se producir铆a el gran punto de inflexi贸n del conflicto. Entre 1942 y 1943, las tropas sovi茅ticas cercaron y destruyeron al Sexto Ej茅rcito alem谩n, cambiando definitivamente el rumbo de la guerra. Meses despu茅s, la victoria sovi茅tica en Kursk, la mayor batalla de tanques de la historia, acab贸 con la capacidad ofensiva del ej茅rcito nazi en el frente oriental.

Frente a la maquinaria de guerra m谩s poderosa de su tiempo se levant贸 la resistencia de millones de trabajadores, campesinos, soldados, mujeres y j贸venes sovi茅ticos que comprendieron que aquella guerra no era 煤nicamente una cuesti贸n de fronteras o intereses geopol铆ticos. Era una lucha por la supervivencia de sus pueblos y por la defensa de un proyecto social que el fascismo pretend铆a exterminar.

Para los pueblos de la Uni贸n Sovi茅tica, aquella guerra fue mucho m谩s que una campa帽a militar. Fue una lucha por la supervivencia nacional frente a un proyecto de conquista y exterminio que pretend铆a convertir amplias regiones del Este europeo en territorios coloniales sometidos al dominio nazi. La magnitud de aquella amenaza explica por qu茅 la memoria de la Gran Guerra Patria contin煤a ocupando un lugar central en la conciencia hist贸rica de millones de personas.

La victoria sovi茅tica transform贸 el curso de la historia. El frente oriental constituy贸 el escenario principal de la Segunda Guerra Mundial en Europa. Fue all铆 donde Alemania concentr贸 la mayor parte de sus fuerzas militares y donde sufri贸 sus p茅rdidas m谩s devastadoras. Mientras otros frentes contribuyeron al esfuerzo aliado com煤n, fue en territorio sovi茅tico donde se decidi贸 fundamentalmente la suerte del Tercer Reich.

Fue en las estepas, bosques y ciudades de la Uni贸n Sovi茅tica donde el nazismo sufri贸 sus principales derrotas. Fue el Ej茅rcito Rojo quien liber贸 amplias regiones de Europa del dominio nazi y quien finalmente iz贸 la bandera de la victoria sobre las ruinas del Reichstag en Berl铆n en mayo de 1945.

Ning煤n pa铆s pag贸 un precio tan elevado por la derrota del fascismo como la Uni贸n Sovi茅tica. Las estimaciones hist贸ricas sit煤an en torno a 27 millones las v铆ctimas sovi茅ticas entre militares y civiles. Miles de ciudades, pueblos y aldeas fueron destruidos por la guerra y regiones enteras quedaron devastadas por la ocupaci贸n nazi. La victoria de 1945 fue tambi茅n la victoria de un pueblo que soport贸 el mayor sacrificio humano de toda la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, ochenta y cinco a帽os despu茅s, la memoria de aquella gesta sigue siendo objeto de disputas y tergiversaciones. En demasiadas ocasiones se minimiza el papel decisivo desempe帽ado por la Uni贸n Sovi茅tica en la derrota del fascismo o se pretende reducir su contribuci贸n a una simple nota al pie de p谩gina de la historia. Frente a esos intentos de revisionismo hist贸rico, resulta necesario reivindicar los hechos: sin el sacrificio de los pueblos sovi茅ticos y sin la resistencia organizada de millones de comunistas y antifascistas en toda Europa, la derrota de Hitler habr铆a sido impensable.

Durante d茅cadas, buena parte de la cultura popular occidental ha tendido a presentar el desembarco de Normand铆a como el acontecimiento decisivo de la guerra, relegando a un segundo plano el papel desempe帽ado por el frente oriental. Sin restar importancia a la contribuci贸n de los aliados occidentales, los hechos hist贸ricos muestran que fue en territorio sovi茅tico donde el Tercer Reich sufri贸 sus principales derrotas militares y humanas. Reconocer este hecho no implica restar m茅rito a otros pueblos que combatieron al fascismo, sino situar los acontecimientos en su justa dimensi贸n hist贸rica.

Pero recordar la Gran Guerra Patria no es 煤nicamente un ejercicio de memoria hist贸rica. Tambi茅n es una reflexi贸n sobre el presente. En una Europa donde vuelven a crecer fuerzas ultraderechistas, nacionalistas excluyentes y movimientos que cuestionan conquistas sociales y democr谩ticas logradas durante d茅cadas de lucha popular, las ense帽anzas de la victoria sobre el fascismo adquieren una renovada actualidad.

La memoria como herramienta de combate

Ochenta y cinco a帽os despu茅s del inicio de la Gran Guerra Patria, la principal lecci贸n que nos deja aquella gesta hist贸rica no pertenece 煤nicamente al pasado. Tambi茅n interpela directamente a nuestro presente.

La victoria sobre el fascismo no cay贸 del cielo. No fue fruto de la casualidad ni de una supuesta evoluci贸n natural de la historia. Fue conquistada mediante la organizaci贸n popular, el sacrificio colectivo y el compromiso pol铆tico de millones de personas que comprendieron que el fascismo representaba una amenaza existencial para los trabajadores, para las libertades democr谩ticas y para el futuro de la humanidad.

Los pueblos sovi茅ticos derrotaron al nazismo porque decidieron resistir. Porque entendieron que la neutralidad ante la barbarie favorece siempre a los opresores. Porque comprendieron que los derechos conquistados solo pueden defenderse mediante la movilizaci贸n consciente de quienes se benefician de ellos.

Hoy, cuando en numerosos pa铆ses europeos observamos el crecimiento de fuerzas ultraderechistas, xen贸fobas, racistas y reaccionarias, la memoria de la Gran Guerra Patria adquiere una nueva relevancia.

La historia demuestra que el fascismo nunca aparece de un d铆a para otro. Crece progresivamente aprovechando las crisis econ贸micas, el descontento social, el miedo y la desmovilizaci贸n popular. Avanza cuando las fuerzas democr谩ticas y progresistas renuncian a organizarse y a disputar la conciencia de la sociedad.

Por ello, recordar la victoria sovi茅tica no debe limitarse a la colocaci贸n de flores ante los monumentos o a la celebraci贸n de efem茅rides hist贸ricas. Debe servir para extraer ense帽anzas 煤tiles para nuestro tiempo.

La mejor forma de honrar a quienes combatieron en Mosc煤, Leningrado, Stalingrado, Kursk o Berl铆n es continuar defendiendo los valores por los que lucharon millones de antifascistas: la solidaridad entre los pueblos, la igualdad social, la justicia econ贸mica, la paz, la cooperaci贸n internacional y la defensa de los derechos de las mayor铆as trabajadoras.

La lucha pol铆tica del siglo XXI no se libra en los campos de batalla de la Segunda Guerra Mundial. Se libra en los centros de trabajo, en las universidades, en los barrios, en los sindicatos, en los movimientos sociales, en los medios de comunicaci贸n y en las instituciones democr谩ticas. Se libra en el terreno de las ideas y de la organizaci贸n popular.

La defensa de los valores antifascistas exige tambi茅n participaci贸n democr谩tica. La historia demuestra que la desmovilizaci贸n de los sectores populares deja espacio al avance de proyectos reaccionarios. Por ello, la implicaci贸n ciudadana en la vida pol铆tica, sindical, asociativa y electoral constituye una herramienta fundamental para defender y ampliar los derechos conquistados durante generaciones de lucha social. Ninguna conquista democr谩tica puede preservarse si quienes se benefician de ella renuncian a participar activamente en su defensa.

El papel de los comunistas en la resistencia antifascista europea

La victoria sobre el fascismo no fue 煤nicamente el resultado de grandes operaciones militares. Tambi茅n fue fruto de la resistencia organizada de millones de hombres y mujeres que, en los territorios ocupados, decidieron enfrentarse a la barbarie nazi.

En pr谩cticamente todos los pa铆ses europeos ocupados por el Tercer Reich, los comunistas desempe帽aron un papel destacado en la organizaci贸n de movimientos clandestinos, redes de sabotaje, guerrillas y estructuras de resistencia popular.

Desde Francia hasta Grecia, desde Italia hasta Yugoslavia, miles de militantes comunistas participaron en primera l铆nea de la lucha contra el fascismo, pagando en muchos casos un precio extremadamente alto en forma de encarcelamientos, torturas y ejecuciones. Particularmente significativa fue la experiencia de Yugoslavia, donde los partisanos dirigidos por Josip Broz Tito lograron construir uno de los movimientos de resistencia m谩s eficaces de toda Europa. Del mismo modo, en Italia, las Brigadas Garibaldi desempe帽aron un papel fundamental en la lucha contra el r茅gimen de Mussolini y la ocupaci贸n nazi, mientras que en Francia numerosos combatientes comunistas participaron activamente en la Resistencia.

La historia del antifascismo europeo tambi茅n mantiene una estrecha relaci贸n con Espa帽a. La Guerra Civil Espa帽ola fue uno de los primeros escenarios de confrontaci贸n contra el fascismo internacional y miles de voluntarios de las Brigadas Internacionales acudieron a defender la legalidad republicana frente al golpe militar apoyado por Hitler y Mussolini. Tras la derrota de la Rep煤blica, numerosos exiliados espa帽oles continuaron la lucha contra el fascismo integr谩ndose en la Resistencia francesa y en otros movimientos de liberaci贸n europeos. Del mismo modo, la oposici贸n antifranquista mantuvo durante d茅cadas la defensa de los valores democr谩ticos y antifascistas frente a la dictadura.

La propia Uni贸n Sovi茅tica vio surgir una poderosa red de partisanos que actu贸 tras las l铆neas enemigas. Estos grupos llevaron a cabo operaciones de sabotaje contra infraestructuras militares, l铆neas ferroviarias y centros log铆sticos alemanes, dificultando enormemente las operaciones de ocupaci贸n.

Tras expulsar a las fuerzas nazis de su territorio, el Ej茅rcito Rojo particip贸 decisivamente en la liberaci贸n de Polonia, Checoslovaquia, Hungr铆a, Ruman铆a, Bulgaria y otros pa铆ses europeos sometidos por el Tercer Reich. Miles de soldados sovi茅ticos murieron lejos de sus hogares durante estas operaciones, que culminaron con la batalla de Berl铆n y la derrota definitiva del r茅gimen hitleriano.

Fascismo y poder econ贸mico: una alianza hist贸rica

La llegada de Hitler al poder en 1933 no puede entenderse sin el apoyo de importantes sectores industriales, financieros y empresariales alemanes que ve铆an en el movimiento nazi una herramienta para frenar el crecimiento del movimiento obrero organizado.

Las grandes organizaciones patronales y numerosos grupos empresariales consideraban que el nazismo pod铆a garantizar la estabilidad de un sistema econ贸mico amenazado por la crisis y por el avance de las organizaciones obreras.

Frente a la econom铆a de guerra nazi, la Uni贸n Sovi茅tica demostr贸 una extraordinaria capacidad de movilizaci贸n productiva. Durante los primeros meses de la invasi贸n, miles de f谩bricas fueron trasladadas desde las zonas amenazadas hacia los Urales, Siberia y Asia Central. Aquella gigantesca operaci贸n permiti贸 mantener la producci贸n industrial y garantizar el suministro de armamento al Ej茅rcito Rojo. La planificaci贸n econ贸mica y el esfuerzo colectivo de millones de trabajadores constituyeron un factor decisivo para la victoria sobre el fascismo.

Las lecciones de la Gran Guerra Patria para la Europa del siglo XXI

El antifascismo del siglo XXI debe responder al crecimiento de la extrema derecha con inteligencia pol铆tica, organizaci贸n y participaci贸n social.

La mejor respuesta frente al avance reaccionario no consiste 煤nicamente en denunciar discursos de odio. Tambi茅n exige construir alternativas capaces de mejorar las condiciones materiales de vida de la mayor铆a social: empleo digno, vivienda accesible, servicios p煤blicos de calidad, derechos laborales garantizados, igualdad efectiva y defensa de la paz.

Del mismo modo que las generaciones que derrotaron al fascismo comprendieron la importancia de organizarse y actuar colectivamente, las generaciones actuales tienen la responsabilidad de participar activamente en la vida democr谩tica. La abstenci贸n, la apat铆a y la desmovilizaci贸n nunca han favorecido a las mayor铆as trabajadoras. La defensa de los derechos sociales, de los servicios p煤blicos y de las libertades democr谩ticas exige una ciudadan铆a consciente, organizada y comprometida con la construcci贸n de alternativas pol铆ticas capaces de frenar cualquier retroceso reaccionario.

La historia no se repite de forma mec谩nica, pero s铆 ofrece ense帽anzas valiosas. Una de ellas es que ning煤n avance social est谩 garantizado para siempre. Otra, que los pueblos organizados poseen una capacidad transformadora mucho mayor de la que a menudo imaginan.

La victoria sobre el fascismo pertenece a la historia. La construcci贸n de una Europa m谩s justa, democr谩tica y solidaria pertenece al presente. Y su futuro depender谩, como entonces, de la capacidad de los pueblos para organizarse, participar y luchar por 茅l.

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jueves, 18 de junio de 2026

Cumbre de la unidad de los pueblos contra la OTAN. Barcelona 2026 (RETRANSMISI脫N EN VIVO)


La cumbre de la OTAN que se celebrar谩 en Ankara los d铆as 7 y 8 de julio de 2026 no es una reuni贸n diplom谩tica cualquiera. Refleja c贸mo se est谩 reorganizando el orden militar mundial en medio de una crisis econ贸mica profunda, rivalidades geopol铆ticas y un aumento de la desigualdad social.



Es un momento clave donde se toman decisiones sobre orientaci贸n militar, estructuras de mando y prioridades operativas. All铆 se prev茅 establecer uno de los mayores cuerpos militares de la regi贸n para hacer guerras imperialistas.



El gobierno turco, colaborador del imperialismo estadounidense, se alinear谩 con esas exigencias. La posici贸n geopol铆tica de Turqu铆a —puente entre Europa, Asia occidental, el C谩ucaso y Asia Central— la convierte en un nodo central para la OTAN, por lo que lo que se decida en Ankara tendr谩 repercusiones globales.



En respuesta a esta cumbre, se convoca una Cumbre Anti-OTAN en Barcelona (Catalunya) a finales de junio de 2026. Ambos eventos est谩n conectados: uno es la consolidaci贸n del plan imperialista; el otro, el intento de construir una resistencia internacional coordinada.


 BARCELONA LUGAR PARA LA CUMBRE DE LA UNIDAD DE LOS PUEBLOS CONTRA LA OTAN.


Barcelona acoger谩 la Cumbre de la Unidad de los Pueblos contra la OTAN los d铆as 27 y 28 de junio de 2026 en la Casa de la Solidaritat. El evento re煤ne a organizaciones progresistas, antiimperialistas e internacionalistas de toda Europa y de otros lugares para debatir y coordinar acciones colectivas contra la OTAN y la agresi贸n imperialista.


La cumbre se celebra en el contexto previo a la Cumbre de la OTAN de 2026, prevista para los d铆as 7 y 8 de julio en Ankara, Turqu铆a. Los organizadores buscan ofrecer un espacio para el an谩lisis cr铆tico del papel global de la OTAN, sus estrategias militares y sus consecuencias sociales, pol铆ticas y econ贸micas.

La conferencia se centrar谩 en:

Construir la solidaridad internacional antiimperialista

Desarrollar un programa com煤n de lucha contra la OTAN

Analizar el impacto de las alianzas militares y las bases extranjeras, tambi茅n en el Estado espa帽ol

Fortalecer la coordinaci贸n entre movimientos y organizaciones antiimperialistas


Los participantes incluir谩n organizaciones pol铆ticas y redes de solidaridad comprometidas con la justicia y la lucha contra las agresiones imperialistas en todo el mundo.

Los organizadores, People’s Front (Turqu铆a) y el Anti-Imperialist Front, junto con los coorganizadores Grup Yorum, Partido Comunista de los Pueblos de Catalunya, Asambleas Catalanas contra el Imperialismo y la OTAN, Plataforma Antirepressiva de Barcelona y Samidoun Barcelona, hacen un llamamiento a todas las organizaciones e individuos interesados a asistir, contribuir y participar en la construcci贸n de una respuesta unificada frente al imperialismo y las pol铆ticas de guerra de la OTAN.






Detalles del evento:

Retransmision en VIVO y Contenido Multimedia: Canales de activismo pol铆tico como Anti Imperialist Front TV han programado paneles de discusi贸n en DIRECTO y retransmisiones en v铆deo vinculadas a las ponencias de la cumbre.
PRIMER DIA (27/06/26)


Fechas: 27–28 de junio de 2026

S脕BADO 11:00 – 20:00

DOMINGO 12:00 – 16:00
Acto en directo del segundo d铆a 28/06/26


Concierto de Grup Yorum y artistas invitados 18:00 – 20:00

Lugar: Casa de la Solidaritat, Carrer de Vistalegre 15, Barcelona






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