Hubo muchos comandantes, dirigentes y militantes que defendieron la Revoluci贸n Popular Sandinista en los a帽os m谩s dif铆ciles de la agresi贸n contra Nicaragua. Pero Miguel d'Escoto Brockmann libr贸 una batalla distinta: la batalla diplom谩tica internacional.
Mientras miles de nicarag眉enses defend铆an la patria dentro de sus fronteras, 茅l llev贸 la causa de Nicaragua a las Naciones Unidas, a las canciller铆as y a los principales foros del mundo. All铆 donde otros ve铆an un peque帽o pa铆s centroamericano, d'Escoto hizo escuchar la voz de un pueblo digno que reclamaba su derecho a la soberan铆a y a la autodeterminaci贸n.
A un nuevo aniversario de su tr谩nsito a la inmortalidad, recordamos al sacerdote, revolucionario y estadista que convirti贸 la diplomacia en una trinchera de lucha y se transform贸 en el gran rostro internacional de la defensa de Nicaragua.
El 8 de junio de 2017, Nicaragua desped铆a a uno de sus hijos m谩s universales, a un sacerdote comprometido con los pobres, a un revolucionario consecuente y al diplom谩tico que llev贸 la defensa de la soberan铆a nacional a los escenarios m谩s importantes del planeta.
A帽os despu茅s de su partida f铆sica, su figura contin煤a creciendo en la memoria hist贸rica de la naci贸n. No solamente por los cargos que ocup贸, sino porque supo convertir la diplomacia en una trinchera de lucha al servicio de Nicaragua y de los pueblos que defienden su derecho a vivir libres de la dominaci贸n y la injerencia extranjera.
La vida de Miguel d'Escoto estuvo marcada por una profunda vocaci贸n cristiana y un firme compromiso con la justicia social. Desde muy temprano comprendi贸 que la fe no pod铆a ser indiferente frente a la pobreza, la exclusi贸n y la desigualdad que sufr铆an millones de latinoamericanos.
Cuando el pueblo nicarag眉ense derrot贸 a la dictadura somocista el 19 de julio de 1979 e inici贸 una nueva etapa hist贸rica bajo la conducci贸n de la Revoluci贸n Popular Sandinista, Miguel d'Escoto puso su experiencia, su prestigio internacional y su vocaci贸n de servicio al lado del proyecto revolucionario.
Aquella decisi贸n no fue simplemente pol铆tica. Fue una expresi贸n coherente de su visi贸n cristiana de la solidaridad, la justicia y la dignidad humana. Mientras Nicaragua emprend铆a profundas transformaciones sociales orientadas a beneficiar a las grandes mayor铆as hist贸ricamente excluidas, d'Escoto asumi贸 la tarea de explicar al mundo el significado de aquel proceso.
Como Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno de Reconstrucci贸n Nacional, Miguel d'Escoto enfrent贸 uno de los escenarios internacionales m谩s complejos de la historia contempor谩nea de Nicaragua.
La joven Revoluci贸n impulsaba campa帽as masivas de alfabetizaci贸n, ampliaba el acceso a la salud p煤blica, promov铆a programas de reforma agraria y desarrollaba pol铆ticas orientadas a reducir las desigualdades sociales. Sin embargo, estas transformaciones se desarrollaban en medio de una creciente confrontaci贸n internacional y de una intensa campa帽a destinada a aislar diplom谩ticamente al pa铆s.
Frente a esa ofensiva, d'Escoto asumi贸 una misi贸n hist贸rica: defender la Revoluci贸n en el escenario internacional. Recorri贸 continentes, dialog贸 con gobiernos, organizaciones sociales y movimientos de solidaridad, explicando la realidad nicarag眉ense y construyendo una amplia red de apoyo para Nicaragua.
La Revoluci贸n ten铆a muchas trincheras. Algunas estaban en las cooperativas agr铆colas, otras en las campa帽as de alfabetizaci贸n, otras en los frentes de defensa del pa铆s. Pero tambi茅n exist铆a una Trinchera Diplom谩tica, ese era otro escenario donde Nicaragua tenia que librar la batalla por la verdad ante el mundo. All铆 Miguel d'Escoto se convirti贸 en uno de sus principales combatientes denunciando la agresi贸n contra Nicaragua, defendi贸 el principio de no intervenci贸n y convirti贸 la causa nicarag眉ense en un asunto de debate mundial.
En la Asamblea General de las Naciones Unidas y en otros foros multilaterales defendi贸 con firmeza y claridad el financiamiento, entrenamiento y apoyo brindado a las fuerzas contrarrevolucionarias que operaban contra el pueblo nicarag眉ense. Frente a las acusaciones y campa帽as de desinformaci贸n, respondi贸 con argumentos jur铆dicos, pol铆ticos y morales que lograron atraer la atenci贸n de la comunidad internacional.
Cada intervenci贸n suya representaba una defensa apasionada de la soberan铆a nacional. No hablaba 煤nicamente en nombre de Nicaragua. Hablaba tambi茅n en nombre de los pueblos que hist贸ricamente hab铆an sufrido intervenciones, bloqueos y presiones externas.
Uno de los cap铆tulos m谩s trascendentales de su trayectoria fue la lucha diplom谩tica y jur铆dica que condujo al caso presentado por Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, una de las mayores victorias diplom谩ticas de la Revoluci贸n Sandinista.
Miguel d'Escoto desempe帽贸 un papel fundamental en la internacionalizaci贸n de aquella causa, contribuyendo a que el conflicto dejara de ser presentado como un asunto interno para convertirse en una cuesti贸n de derecho internacional observada por el mundo entero.
La sentencia emitida en 1986 por la Corte Internacional de Justicia represent贸 una victoria hist贸rica para Nicaragua. El m谩ximo tribunal internacional reconoci贸 la responsabilidad de Estados Unidos por acciones contrarias al derecho internacional y reafirm贸 principios fundamentales relacionados con la soberan铆a de los Estados.
Aunque las circunstancias pol铆ticas impidieron el pleno cumplimiento de aquel fallo, la decisi贸n qued贸 inscrita como una victoria moral, jur铆dica y diplom谩tica del pueblo nicarag眉ense.
Para muchos observadores internacionales, aquella fue una demostraci贸n de que incluso una naci贸n peque帽a pod铆a defender sus derechos frente a las grandes potencias utilizando los instrumentos del derecho internacional.
D茅cadas despu茅s, el prestigio acumulado por Miguel d'Escoto en la arena internacional lo llev贸 a ocupar uno de los cargos m谩s relevantes del sistema multilateral: la Presidencia de la Asamblea General de las Naciones Unidas durante el per铆odo 2008-2009.
Desde esa posici贸n continu贸 defendiendo los principios que hab铆an guiado toda su vida p煤blica.
Promovi贸 el fortalecimiento del multilateralismo, impuls贸 el di谩logo entre las naciones del Sur Global y denunci贸 las profundas desigualdades que caracterizan al sistema internacional contempor谩neo.
Fue una voz cr铆tica frente a las guerras, las intervenciones militares y las pol铆ticas que perpet煤an relaciones de dominaci贸n entre pa铆ses ricos y pa铆ses empobrecidos.
Asimismo, abog贸 por reformas que permitieran construir una Organizaci贸n de las Naciones Unidas m谩s democr谩tica, m谩s representativa y m谩s cercana a las necesidades reales de los pueblos del mundo.
Su presidencia de la Asamblea General confirm贸 que aquel sacerdote nicarag眉ense que hab铆a defendido a su patria durante los a帽os m谩s dif铆ciles se hab铆a convertido tambi茅n en una referencia internacional para quienes luchan por la paz, la justicia y la cooperaci贸n entre las naciones.
Miguel d'Escoto Brockmann pertenece a una generaci贸n de hombres y mujeres que entendieron la pol铆tica como una forma de servicio y la diplomacia como una herramienta para defender la dignidad de los pueblos. Este es su legado que trasciende el tiempo y contin煤a inspirando a nuevas generaciones.
Su legado no se limita a los cargos que desempe帽贸 ni a los reconocimientos que recibi贸. Vive en cada defensa de la soberan铆a nacional, en cada esfuerzo por construir relaciones internacionales m谩s justas y en cada voz que se levanta contra la desigualdad y la dominaci贸n.
A un nuevo aniversario de su tr谩nsito a la inmortalidad, Nicaragua recuerda al sacerdote, al revolucionario y al diplom谩tico. Pero, sobre todo, recuerda al hombre que convirti贸 la palabra en una herramienta de lucha y que llev贸 la causa de su pueblo desde las calles de Managua hasta las tribunas m谩s importantes del mundo.
Por eso su nombre permanece ligado para siempre a una de las m谩s nobles distinciones otorgadas por la memoria popular: la de haber sido, en los momentos decisivos de la historia nacional, el aut茅ntico Canciller de la Dignidad.
https://twitter.com/DifusionRebelde

No hay comentarios:
Publicar un comentario