Becca Renk Foster *, 24 de julio 2026
Este art铆culo se public贸 originalmente en Kawsachun News
Estados Unidos se entromete en las elecciones de Nicaragua al declararar falsamente que ya no habr谩 m谩s elecciones en el pa铆s

El 19 de julio, en un discurso ante 70,000 personas reunidas en la Plaza de la Fe de Managua para conmemorar el 47 aniversario del triunfo de la Revoluci贸n Popular Sandinista, el copresidente nicarag眉ense Daniel Ortega hizo referencia a los grupos de oposici贸n respaldados por Estados Unidos.
«…All谩 est谩n ellos agazapados, ya quisieran ellos ganar Elecciones para hacer riales con las Escuelas.», dijo, recordando que, durante administraciones anteriores, los funcionarios del gobierno cobraban por servicios p煤blicos que seg煤n la constituci贸n de la rep煤blica eran gratuitos.
«Pero que se olviden, aqu铆 no volver谩n a haber Elecciones, no volver谩n a haber Elecciones, para que por ah铆 intenten ellos atrapar el Gobierno, atrapar el Poder.», continu贸. «Y vamos a trabajar, con la Asamblea Nacional y con las Organizaciones correspondientes, las Leyes, porque hay que hacer las Leyes que les pongan un muro, un bloque, a los Golpistas, a los Vendepatrias, y que por mucha plata que les den los yanquis, ¡No Podr谩n, ¡No Podr谩n! ¡No Podr谩n!!»
Al amanecer el d铆a siguiente, The New York Times decidi贸 publicar el titular: «El l铆der nicarag眉ense dice que planifica abolir las elecciones». Una versi贸n de este titular inexacto se repiti贸 alrededor del mundo de manera orquestada, algo inusual para un pa铆s que rara vez sale en las noticias internacionales.
El Secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, se lanz贸 al respecto y emiti贸 un comunicado:
«La declaraci贸n de Daniel Ortega que, bajo la dictadura de su familia, Nicaragua nunca volver谩 a celebrar elecciones pone al descubierto su verdadera naturaleza autoritaria… Estados Unidos exhorta a la comunidad internacional a unir fuerzas para demostrarle a la dictadura de Murillo-Ortega que no puede esperar mantener situaci贸n normal con otras naciones cuando est谩 obstaculizando los principios b谩sicos de nuestro hemisferio democr谩tico».
Como era de esperarse, esta declaraci贸n desencaden贸 denuncias p煤blicas destinadas a aislar a Nicaragua de los pa铆ses de la regi贸n que participan en la iniciativa imperialista estadounidense «Escudo de las Am茅ricas».
Distorsi贸n Intencionada
Jill Clark-Gollub, quien tiene una maestr铆a en traducci贸n e interpretaci贸n y est谩 certificada para interpretar en los tribunales federales de EE. UU., est谩 desconcertada por la traducci贸n err贸nea de los comentarios de Ortega publicados en el New York Times y repetidos en otros medios.
«Se trata de un orador que hace pausas y utiliza la repetici贸n como estilo oratorio», afirma. «Interrumpirlo antes de que termine la oraci贸n, como si estuviera diciendo que nunca m谩s habr铆a elecciones, me parece una distorsi贸n intencionada de su mensaje. Si un int茅rprete hiciera esto en un contexto profesional, estar铆a sujeto a medidas disciplinarias».
Este error de traducci贸n intencionado del mensaje de Ortega parece haber dado inicio precisamente a la campa帽a de injerencia en los asuntos internos de Nicaragua sobre la que Ortega advert铆a en su discurso. Tras la avalancha medi谩tica, el aparato opositor de Nicaragua, respaldado por Estados Unidos, parece dispuesto a aprovechar lo que percibe como una ventaja. En consecuencia, ha pasado de las condenas verbales a llamar a una «revoluci贸n de colores» con especulaciones sobre «una posible protesta social en la que (Estados Unidos) pueda ejercer su presi贸n».
Una Temporada de Injerencia Electoral
Esta r谩pida intensificaci贸n se produce en un momento de fuerte presi贸n de Estados Unidos sobre Am茅rica Latina. Incluso sin mencionar el reciente secuestro del presidente de Venezuela o el actual estrangulamiento a Cuba —ambos hechos que Ortega mencion贸 y conden贸 en su discurso—, durante el 煤ltimo a帽o Estados Unidos ha interferido en elecciones en toda la regi贸n.
En Argentina, Bolivia, Honduras, Per煤 y Colombia, Estados Unidos ha vinculado expl铆citamente su apoyo econ贸mico a candidatos de la derecha, ha recibido a sus candidatos preferidos en la Casa Blanca y ha impuesto sanciones a partidos de izquierda. Legisladores estadounidenses tambi茅n movilizaron a colombianos conservadores que viven en el extranjero, lo que gener贸 votos desde el exterior que resultaron decisivos en el recuento final.
La injerencia en las elecciones de Honduras en noviembre del a帽o pasado ha puesto al descubierto un complot m谩s amplio para desestabilizar la regi贸n: el presidente estadounidense Donald Trump indult贸 al expresidente hondure帽o Juan Orlando Hern谩ndez, un narcotraficante condenado, apenas dos d铆as antes de las elecciones. Desde entonces, una gran cantidad de grabaciones de audio filtradas, bautizadas como «Hondurasgate», ha revelado que Hern谩ndez est谩 confabulado con funcionarios del Partido Republicano y produce activamente propaganda contra los gobiernos progresistas de toda Am茅rica Latina.
Un precedente para la injerencia en Nicaragua
La flagrante intromisi贸n de Estados Unidos en las elecciones y los asuntos internos de Nicaragua no termin贸 cuando el Frente Sandinista de Liberaci贸n Nacional (FSLN) derroc贸 a Somoza en 1979. Tras el triunfo de la Revoluci贸n, Estados Unidos organiz贸 y financi贸 a las fuerzas contrarrevolucionarias «contras», lo que provoc贸 50,000 muertos en 10 a帽os; oblig贸 a los nicarag眉enses a elegir entre la continuaci贸n de la guerra y el candidato estadounidense en las elecciones de 1990; y gobern贸 de facto el pa铆s durante 16 a帽os de gobiernos neoliberales.
A pesar del continuo injerencismo estadounidense, el FSLN gan贸 las elecciones de 2006 y se ha mantenido en el poder desde entonces, ganando tres elecciones posteriores y obteniendo el 76% de los votos en 2021. De hecho, cualquier oposici贸n leg铆tima al partido sandinista tendr谩 que presentar una plataforma excepcionalmente s贸lida para competir con los logros del partido gobernante durante los 煤ltimos 19 a帽os, que incluyen 50 nuevos hospitales y atenci贸n m茅dica universal gratuita; educaci贸n gratuita, incluida la universitaria; 5,000 kil贸metros de nuevas carreteras; un crecimiento anual del PIB del 4-5%; adem谩s, Nicaragua es uno de los pa铆ses m谩s seguros de la regi贸n. Dada la calidad de vida del nicarag眉ense promedio hoy en d铆a, no es de extra帽ar que las recientes encuestas muestren que Ortega goza de un 铆ndice de aprobaci贸n del 88.5 %.
¡Nunca, nunca, nunca!
Durante su discurso del 19 de julio, Ortega record贸 el violento intento de golpe de Estado de 2018, cuando grupos armados de la oposici贸n paralizaron el pa铆s con violentos bloqueos de carreteras y murieron unas 270 personas. Las investigaciones han demostrado que el gobierno de EE. UU. Financi贸 la violencia.
Desde entonces, Nicaragua ha trabajado para garantizar que los responsables de la violencia no puedan seguir socavando la paz del pa铆s, que tanto cost贸 construir. En su discurso, Ortega advirti贸 a los nicarag眉enses que las amenazas a la seguridad del pa铆s persisten.
«…No crean que porque no hay guerra estamos en Paz... ¡No! Ellos viven conspirando ah铆, organizando, buscando c贸mo organizar Partidos, para que en una Elecci贸n que ellos se suponen, entonces que esos Partidos ganen las Elecciones.», dijo.
«Y aqu铆 se acab贸 la historia de que los Partidos puestos por los yanquis, puestos por los somocistas, volver谩n a llegar al Gobierno... ¡Jam谩s! ¡Jam谩s! ¡Jam谩s!».
«Elecciones, s铆»
A pesar del revuelo internacional por los comentarios mal traducidos de Ortega, Nicaragua sigue adelante con la propuesta del copresidente.
«Somos los nicarag眉enses los que decidimos cu谩ndo y c贸mo ser谩n nuestras elecciones», declar贸 a los periodistas el Dr. Gustavo Porras, presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua. Confirm贸 que los legisladores ya est谩n trabajando para «no dejar ni un resquicio para que se pueda meter la manipulaci贸n terrible de los imperios y sus lacayos».
La copresidenta Rosario Murillo tambi茅n aclar贸 que Nicaragua celebrar谩 elecciones.
«Elecciones, s铆, pero Elecciones propias», dijo a los medios de comunicaci贸n, «y cuando decimos propias, son de nuestro Pueblo Bendito, dise帽adas, organizadas, desde nuestra Soberan铆a Nacional, desde nuestra Dignidad Nacional, para elegir a los mejores nicarag眉enses.»
* Becca Renk Foster es originaria de Idaho, EE. UU. Desde hace 25 a帽os, vive en Nicaragua y trabaja en desarrollo comunitario sostenible. Coordina el trabajo de Casa Benjam铆n Linder en Managua y forma parte de la Coalici贸n de Solidaridad con Nicaragua.
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