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lunes, 30 de mayo de 2011

Fukushima y "la prueba del algod贸n" en las nucleares


 
Mientras que est谩n siendo vertidas miles de toneladas de agua altamente radioactiva que tendr谩 un impacto ecosist茅mico incalculable e imprevisible sobre nuestro oc茅ano com煤n, cada vez se alzan m谩s voces de preocupaci贸n y de indignaci贸n en la comunidad cient铆fica y ciudadana sobre la real magnitud del desastre y sobre la generalizada irresponsabilidad institucionalizada hacia la peligrosa energ铆a nuclear.
 
Enviado por: DAVID HAMMERSTEIN, 06/04/2011
 
"Es inexplicable e incomprensible en nuestro marco convencional del conocimiento. Nos vemos obligados utilizar toda nuestra imaginaci贸n moral para comenzar a entender lo que estamos haciendo ahora al afectar con radioactividad a las pr贸ximas 12 mil generaciones (el plutonio tiene una media vida de 25 mil a帽os). No alcanzamos entender el error por la naturaleza infinita e invisible del problema de la radiaci贸n ". As铆 se expres贸 una experta en desarme nuclear de la ONU Kathleen Sullivan sobre la cat谩strofe de Fukushima.  Sullivan explica que cuando se trata de materiales radioactivos persistentes, adem谩s de ser cancer铆genos tienen efectos inter-generacionales que son mutantes de la estructura gen茅tica de la vida y ella a帽ade que "esto es permanente y irreversible."

Otra experta nuclear, Jacqueline Cabasso del Western Legal Foundation, refuta tajantemente las palabras tranquilizadoras de las autoridades japonesas sobre la supuesta inocuidad de la exposici贸n a niveles bajos de radiaci贸n nuclear, y afirma que "no existe una dosis segura de radioactividad porque estas son acumulativas en el cuerpo. Son totalmente falsas todas estas afirmaciones de las autoridades sobre lo que una persona puede asimilar anualmente sin problemas de salud.  Los supuestos umbrales y los niveles m谩ximos son engendros de la industria at贸mica."  Cita estudios concluyentes de la Academia de las Ciencias, la Agencia de Medio Ambiente y del Departamento de Energ铆a de EE.UU  para afirmar que incluso unas dosis bajas de radiaci贸n ionizante entra帽a peligros para la salud. La conclusi贸n de la Academia de las Ciencias apunta a que la "evidencia cient铆fica actual es consistente con la hip贸tesis de que existe una relaci贸n lineal, sin umbral de dosis, entre la exposici贸n a la radiaci贸n ionizante y el desarrollo de c谩ncer en seres humanos."

Pero las autoridades siguen muy indiferentes y desprecian  De hecho, la comparaci贸n con Chernobyl ya se puede hacer: El Instituto Central de Meteorolog铆a y Geodin谩mica de Viena afirm贸 el 24 de marzo que "la planta nuclear de Fukushima ha estado emitiendo yodo y cesio radioactivos a niveles que se acercan a los de Chernobyl en 1986. Cient铆ficos austriacos han utilizado una red mundial de detectores de radiaci贸n (dise帽ada para controlar a las pruebas de armamento nuclear) para mostrar que el yodo 131 liberado de Fukushima Daichi llega a niveles diarios a 73% de aquellos del desastre at贸mico del 1986. La cantidad diaria de cesio 137 liberada es alrededor de un 60% de la cantidad liberada de Chernobyl. El mismo grupo de cient铆ficos afirman que "Fukushima tiene alrededor de 1760 toneladas de combustible nuclear fresco y usado mientras que Chernobyl solo ten铆a 180 toneladas."
      La "prueba del algod贸n" del test de estr茅s para las nucleares europeas 

Para calmar las preocupaciones de la opini贸n p煤blica ante los peligros de la energ铆a nuclear ahora la Uni贸n Europea anuncia la realizaci贸n de "stress tests" para validar la seguridad de las plantas nucleares europeas. As铆, con nuevos controles t茅cnicos, se plantea recuperar la maltrecha imagen de la industria nuclear y convencer a la ciudadan铆a de que "esto no es Jap贸n".  

El problema con estos "controles de seguridad" proyectados para las centrales europeas es que estar谩n dise帽ados por los mismas agencias tecno-optimistas y pro-nucleares, por unos expertos poco o nada nada independientes. Los mismos que llevan d茅cadas promocionando las nucleares, ocultando datos y encubriendo los fallos intr铆nsecos de esta tecnolog铆a. Tanto la Asociaci贸n Internacional de la energ铆a at贸mica como Euratom son los mismos organismos que han permitido y han promocionado la expansi贸n irresponsable de la centrales nucleares al ritmo de la exigencias de la industria y de espaldas a cualquier participaci贸n y transparencia democr谩tica. Por ejemplo, Euratom est谩 fuera de cualquier capacidad de control y decisi贸n por parte del Parlamento Europeo. Ante el peligro de da帽os at贸micos atroces en su magnitud es evidente que necesitamos expertos y datos independientes sin conflictos de intereses particulares o profesionales con las empresas y el gran negocio at贸mico.  

    ¿Existen criterios para la gesti贸n de los riesgos y peligros at贸micos?  

Una primera respuesta de sensatez ha de obligar a la aplicaci贸n del Principio de Precauci贸n a las centrales que ya han llegado al final de su ciclo de vida. Se debe exigir el cierre inmediato de todas la centrales at贸micas que  ya han cumplido su trayectoria de "vida t茅cnica", lo que significar谩 el cerrar a las centrales construidas antes de 1980. Nada de alargamientos y nuevos plazos a la vida 煤til de maquinarias envejecidas y temibles. Tambi茅n se deber铆a proceder a cerrar las plantas que solo tienen un sistema de refrigeraci贸n, las que se encuentran en una zona s铆smica y en una zona susceptible de inundaciones o de grandes tormentas del mar. Adem谩s, se deber铆a prohibir inmediatamente la utilizaci贸n del fuel MOX con plutonio por su tit谩nica fuerza de contaminaci贸n destructiva.   

En cuanto a las "pruebas de estr茅s" en las plantas nucleares en funcionamiento, 茅stas no deben depender solo de un reduccionista  y enga帽oso an谩lisis probabil铆stico sobre el riesgo y la seguridad. Tambi茅n deben hacerse pruebas deterministas, como son la acumulaci贸n de acontecimientos raros aunque sean muy improbables, incluyendo los fallos humanos. Los "test de estr茅s" deben contemplar tambi茅n las situaciones inusuales, como pueden ser la ca铆da de un avi贸n comercial encima de un reactor y  la realizaci贸n de un atentado terrorista o de un sabotaje.

La apuesta por una cauta gesti贸n de la "seguridad nuclear" tambi茅n debe implicar una reforma institucional, como es la de dar fin a la condici贸n antidemocr谩tica del organismo Euroatom, instaurando las exigencias procedimentales de co-decisi贸n en el Parlamento Europeo y de transparencia marcada por el Tratado de Lisboa. 

Dentro de este marco de nuevas exigencias para la gesti贸n de los peligros at贸micos tambi茅n se debe revisar la escasa responsabilidad civil de una industria at贸mica que no asume los posibles costes y p茅rdidas econ贸micas del funcionamiento de sus plantas nucleares, incluyendo todo el ciclo de vida de su producci贸n y los residuos generados. Es econ贸micamente muy anticompetitivo e injusto el que esta fuente de energ铆a goce de un "seguro de vida" pagado por las arcas p煤blicas de los Estados. Hay que acabar de una vez con esta doble vara de medir: las empresas crean los incalculables da帽os y peligros que se expanden ilimitadamente en el espacio y el tiempo, pero ante posibles cat谩strofes, somos nosotros, los ciudadanos-contribuyentes, los que las sufrimos y las reflotamos al asumir los costes econ贸micos de su continuidad. La responsabilidad civil directa e indirecta de las plantas at贸micas ante da帽os, accidentes, y ante el largu铆simo ciclo de vida de los residuos radioactivos, ha de ser asumida 铆ntegramente por las mismas empresas energ茅ticas.   

Las centrales nucleares que no puedan cumplir con estos m铆nimos requisitos sobre la gesti贸n de los peligros que intr铆nsecamente conllevan, junto a otros imperativos de participaci贸n ciudadana e institucional, deber铆an verse obligadas a presentar un plan de cierre antes del 1 de  enero del 2012.  
DAVID HAMMERSTEIN

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