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jueves, 2 de enero de 2014

Lenin es una gran figura histórica de primer orden.

“Son muchos los contemporáneos de Lenin, y no estricta ni necesariamente marxistas, que reconocieron que era una figura histórica de primer orden”: Entrevista a Francisco Fernández Buey sobre Lenin


Marta Camps Calvet
Mientras Tanto
Nota edición mientras tanto: Recuperamos para el boletín de mt.e de este mes una interesante entrevista que Francisco Fernández Buey concedió hace un decenio [la entrevista está fechada en mayo de 2003] en torno a la figura de V. I. Lenin. El texto puede ser considerado un complemento del n.º 119 de la revista mientras tanto, el monográfico en homenaje a PFB.
* * *
Lenin, figura histórica ¿Cuáles fueron las corrientes ideológicas que influyeron directamente en la figura de Lenin? Es decir, ¿me podría explicar un poco el Lenin de juventud premarxista?
Probablemente, la primera influencia que tuvo Lenin fue la de los populistas o “narodniks”, que habían desempeñado un papel importante en la Rusia de los años setenta-ochenta. Incluso por motivos familiares, porque su hermano estaba directamente vinculado a esta forma de resistencia, populista o “narodnik”, ante el absolutismo zarista. O sea que yo diría que la primera influencia fue esta, y inmediatamente después ya la lectura de Marx y de los marxistas de la época.

¿Qué nuevas aportaciones hizo Lenin respecto a la teoría de Marx y Engels? Sobre todo en lo que se refiere a la idea de partido.
Yo creo que la aportación principal de Lenin es, en primer lugar, una aplicación de la teoría económica, como decía Marx, de la ciencia económica, a el análisis de les condiciones económico-sociales de la Rusia de comienzos de siglo. Este punto es importante, porque probablemente la primera aportación substancial de Lenin es su análisis del desarrollo del capitalismo en Rusia, y este análisis está muy inspirado en el punto de vista económico de Marx. Y esto es anterior a cualquier juicio que hagamos sobre otras aportaciones. La segunda, y yo creo que la más importante, digamos que es su teoría política. En Marx hay muchos apuntes, muchas consideraciones, muchas cosas interesantes para una teoría del partido, pero Marx no tuvo partido, y este es un punto importante. Conoció la Liga de los Comunistas, estuvo allí unos meses; conoció la Primera Internacional, pero esta tampoco era un partido en un sentido propio, y, por lo tanto, Lenin es probablemente de los primeros que se han planteado el asunto específico de lo que podía ser un partido político socialdemócrata, que era la palabra que se usaba inicialmente en 1903, en 1905, y esto yo diría que muy adaptado a las características específicas de la situación rusa de la época.
Hay otras aportaciones a la teoría marxista del partido; por ejemplo, la de Rosa Luxemburg. Pero la de Lenin es una consideración del partido específicamente adaptada a las condiciones del absolutismo zarista de la época, a la necesidad de un partido clandestino y con una organización profesional muy específica; esto no estaba en Marx.
Esta es una novedad radical. Esto no estaba en la obra de Marx.

Lenin aportaba nuevos aspectos ideológicos a la teoría marxista. ¿Qué factores de la realidad con que se encontró lo llevaron a hacer estos nuevos planteamientos, algunos contradictorios con la visión de Marx?
Tanto como contradictorios con la visión de Marx yo no diría. Aquí haría una precisión que sería la siguiente: se tendría que distinguir entre el Lenin teórico del partido y de la revolución, hasta 1917, y el Lenin estadista. Si consideramos el Lenin teórico del partido, de la revolución y del estado, yo diría que no hay contradicción con la visión de Marx, sino más bien una adaptación de su visión sobre el capitalismo, el estado y su función en la sociedad capitalista, a condiciones nuevas que estarían caracterizadas por dos cosas. La primera es que Rusia era todavía un país relativamente atrasado en comparación con la Europa central y occidental. Lenin está pensando en una situación considerablemente distinta de la que era la situación en Alemania, en Francia, en Inglaterra; y dos, que es una cosa que Marx difícilmente podía prever, aunque ya en el Manifiesto comunista está la previsión, digamos, de una cierta globalización del capital y del capitalismo, pero que no podía prever la forma en que se produjo, que es el paso a una nueva fase del capitalismo, lo que Lenin y otros [pensadores] de su época llamaban “imperialismo”. Esto es muy importante, porque aunque no esté en contradicción con la visión de Marx, es una ampliación importante de su aportación. Y aún existiría otro factor también importante que no podía prever Marx: es lo que representó la Primera Guerra Mundial, de 1914 a 19; la consideración de las consecuencias de la Primera Guerra Mundial fue clave para la formación de una teoría política y de una filosofía social en Lenin. O sea, en resumen: no hay contradicción, hay una ampliación desde el punto de vista de Marx. Se podrían ver contradicciones, por ejemplo, en su formulación de la teoría del partido, pero no tanto porque esto entre en contradicción con lo que Marx dijo sino porque Marx dijo muy poca cosa sobre este tema.

¿Por qué Lenin no mostró interés por la Revolución de 1905? ¿Qué carácter tenía para Lenin esta revolución?
Bien, yo no diría esto, no diría que no mostró interés por la Revolución de 1905. Yo diría que la Revolución de 1905 sorprendió a Lenin como a mucha otra gente, no solamente a Lenin. La verdad es que la Revolución de 1905 sorprendió a casi todo el mundo, sorprendió también a Rosa Luxemburg, por ejemplo. ¿Por qué? Pues porque la Revolución de 1905 tiene un origen muy complicado, es una revolución de carácter muy espontáneo que tiene sus raíces en la protesta en parte de los campesinos y en parte de los trabajadores industriales contra el zarismo, pero que viene desencadenada por la participación de persones como Gapon y gente de estas características que no tenían nada a ver con la resistencia social y política de la época. En este sentido es en el que se puede decir que a Lenin le sorprendió la Revolución de 1905, pero que mostró mucho interés por la Revolución de 1905 queda demostrado por el hecho que inmediatamente después escribió mucho. Caracterizó la revolución de 1905 como una revolución inicialmente democrático-burguesa, antiabsolutista, digamos, un poco haciendo la comparación histórica con lo que fue la primera Revolución Francesa, la revolución de 1789. Y, claro, consideró que esta no era una revolución socialista, una revolución proletaria, en el sentido que no se podía decir que la vanguardia de esta revolución fuera el proletariado.
Probablemente, lo que Lenin no vio con toda la dimensión que tenía fue el carácter de una de las instituciones claves de la Revolución de 1905, que es el nacimiento de los soviets en una forma aún muy espontánea. Y eso sí, como que Lenin tenía una concepción muy, como decirlo, muy cerrada del partido político como organización, ante esta forma abierta del soviet, que no era ni el sindicato característico de les sociedades europeas occidentales ni el partido político de profesionales en el que él pensaba, sí que tuvo problemas para interpretar qué significaban los soviets en 1905.

Lenin creía que se podía pasar, en el casa de Rusia, de una sociedad semifeudal a una socialista sin pasar por la dolorosa fase capitalista. ¿Piensa que la revolución de octubre de 1917 forzó la historia?
¿Si lo pienso yo? Sí, sí que lo pienso, y creo que Lenin también lo pensaba. Quiero decir, esta idea de que se podía pasar, en el caso de Rusia, de una sociedad semifeudal a una sociedad socialista es una idea muy extendida en la Rusia de la época. Creo que se podría decir que muy extendida en Rusia desde los años ochenta del siglo XIX. Esta era una idea que tenían ya los populistas rusos desde Chernichevski, y el problema aquí es que Marx ya de viejo llegó a pensar también esto en cierto modo. Cuando Vera Sassulich consulta a Marx si Rusia se podría ahorrar los sufrimientos del capitalismo, pues Marx, en 1880, se lo pensó mucho cómo contestar a esta pregunta. ¿Por qué? Porque era una pregunta complicada para el mismo Marx, sobretodo era complicada porque Marx había escrito en el volumen I de El Capitalpasajes que parecían dar la idea que para llegar al socialismo era absolutamente necesario pasar por una etapa capitalista. Marx y también Engels hicieron la precisión en este momento, hacia el 80 del siglo XIX, que era posible en Rusia pasar de una sociedad semifeudal a una sociedad socialista, siempre y cuando, y esta era la condición, la revolución rusa coincidiese con la revolución en la Europa occidental; estaban pensando en Alemania, en Francia, en Inglaterra. Y lo dijeron muy explícitamente: si se produce esta coincidencia, probablemente Rusia podría ahorrarse los sufrimiento de…; esta idea, pues, Lenin la heredó de Marx. Ahora bien, hacia el 17, Rusia no era ya solamente una sociedad semifeudal; Rusia era dos cosas al mismo tiempo: en gran parte una sociedad semifeudal, pero en gran parte una sociedad con puntas de desarrollo capitalista importante. Y, pensando en ello, Lenin reconstruyó la teoría, digamos, pensando en la posibilidad de que, en esta ambigüedad entre las dos cosas, se podría llegar a una fórmula que fuese intermedia entre la revolución democrático-burguesa y la revolución socialista. Por esta razón habla de una cosa que en la Europa occidental parece como contradictoria, esta idea de la dictadura democrática del proletariado y del campesinado, que, en nuestro lenguaje, es una cosa un poco extraña. Esto de dictadura democrática quería decir una formación social y económica revolucionaria con una vanguardia proletaria sobre un océano de campesinos, de payeses pobres. De todas formas, la verdad es que, hacia el 14-15, Lenin no tenía demasiadas esperanzas en una revolución inmediata en Rusia. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, la verdad es que Lenin, llegó un momento…, y lo dijo explícitamente: “Yo ya soy viejo como para ver…”, etc., etc. Lo que cambió la cosa radicalmente fue la guerra, fue la Primera Guerra Mundial, fue esta inesperada cosa que los campesinos y los obreros durante la guerra, llegó un momento que, dada la situación en la que estaban, girasen las armas contra el zar y contra sus dirigentes. Y, en este sentido, creo que sí que se puede decir que el octubre de 1917 forzó la historia.
Bien, de hecho, podríamos decir que todas las revoluciones han forzado la historia, no solamente esta, también la Revolución francesa fue un forzamiento inesperado de la historia.

¿El hecho que la “dictadura del proletariado” en la URSS no llevara a la extinción del estado como Lenin predice en El estado y la revolución, y, en cambio, hubiera un crecimiento de la burocracia, un peligro que Lenin denuncia en su testamento, se puede explicar sólo por las causas externas, o hubo internas también?
No, yo creo que hay internas, creo que hay internas. Veamos, esta idea de la extinción del estado, que es una idea no solamente de Lenin, sino también de Marx, que correspondería a la etapa superior del socialismo, o sea el comunismo, pues no fue formulada ni por Marx ni por Lenin con demasiada precisión. De hecho, cuando Lenin publica El estado y la revolución, las personas que se interesan más por este punto de vista son los anarcocomunistas, digamos, de la época. Había pocos socialistas en Europa que pensasen en la posibilidad de la extinción o desaparición del estado; en Alemania probablemente nadie. Normalmente, la tradición socialista, después socialdemócrata, más bien pensaba en la función, como decirlo, educativa y renovadora del estado alternativo, de ”otro” estado, pero no pensaba en la extinción o desaparición del estado. Esta idea de la extinción o desaparición del estado es más bien anarquista o anarcocomunista. Ahora bien, El Estado y la revolución es, por así decirlo, una declaración de principios generales. Cuando después de la revolución, los bolcheviques se encuentren en una situación real que es, primero, de guerra civil y, después, de cerco militar exterior, lo que hacen inmediatamente es reforzar el estado. Cambian muchas cosas, pero se encuentran en una situación, como decirlo, de necesidad. Entre que hubo una situación de necesidad, que esto tiene que ver con las causas externas, y que no hubo una teoría precisa sobre cómo tenía que evolucionar el estado para llegar a la extinción, pues la verdad es que las dos cosas juntas lo que hicieron, sobre todo inmediatamente después de la muerte de Lenin, que en el Testamento es que ya vio que esto no iba nada bien, es una prolongación de lo fue el estado zarista con una nueva forma. ¿Por qué? Porque tuvieron que recurrir a funcionarios del viejo aparato del estado existente, y ello condicionó muy mucho la cosa.
Se podría ir un poco más allá. Quiero decir, es probable que, ya en la discusión que tuvieron Marx y Bakunin sobre esto de la dictadura del proletariado y la extinción o desaparición del estado, el mismo Marx ya “no hilara muy fino”, y este “no hilar muy fino”, pues, haya tenido su influencia también en la reflexión del Lenin estadista, no tanto del Lenin revolucionario deEl estado y la revolución, sino del Lenin del 18 al 22. La prueba es que el Lenin más viejo, no solamente el del Testamento, sino el del 21-22, es un Lenin un poco melancólico sobre estos problemas, porque siempre da muchísima importancia a la educación, a la formación, a lo que él llama la revolución cultural, que es básicamente alfabetización del campesinado, no podía ser otra cosa, ¿no?

Si Lenin no hubiera llegado a culminar su acción como revolucionario con el triunfo de la Revolución Rusa y la asunción del poder al frente del Consejo de los Comisarios del Pueblo, ¿cómo se consideraría su aportación teórica frente a los Plejánov, Kautsky, Bernstein, Bebel, etc.?
Pues la verdad es que no sabría como responder a esta pregunta, porque se ha contestado de formas muy diferentes. Yo diría que hasta los años setenta de este siglo [XX] el hecho que Lenin hubiera culminado su acción como revolucionario con el triunfo de la Revolución Rusa ha sido el motivo para considerar que Lenin era uno de los grandes teóricos y prácticos de la política del siglo XX. Después, cuando se fundió el sistema socialista en estos últimos años, la consideración de Lenin ha cambiado completamente. Hoy nadie diría, o muy pocos diríamos, que Lenin fue un gran teórico de la política y probablemente una de les personalidades políticas más importantes del siglo XX, o sea que yo supongo que, si esto no hubiera ocurrido, pues sí que se consideraría desde hace mucho tiempo que, en comparación con Kautsky, Bernstein, Bebel, etc., que Lenin fue un romántico sin importancia desde el punto de vista político como a veces se considera a Guevara o a otros que han perdido.
Es muy difícil contestar a una pregunta como esta, porque normalmente eso que llaman el juicio de la historia está directamente condicionado por lo que pasa hoy. Siempre se hace un juicio desde la situación actual. Ahora bien, yo creo que desde un punto de vista estrictamente comparativo entre Plejánov, Kautsky, Bernstein y Lenin se podría decir lo siguiente, independientemente del asunto de si habría triunfado o no habría triunfado: probablemente, desde el punto de vista teórico general, Kautsky es más potente que Lenin. Y la prueba es que muy probablemente sin la teorización de Kautsky no hay Lenin. Ahora bien, desde el punto de vista de la teoría política y de la concepción de la política, creo que, independientemente de esta cuestión, Lenin, todavía hoy, es mucho más importante que Kautsky, que fue sobre todo un teórico. Lenin fue mucho más que un teórico de la política, fue un dirigente de la acción muy importante en el siglo. Pero esto, ya digo, independientemente de que haya triunfado o no haya triunfado.

¿Podría explicar brevemente la importancia histórica de la figura de Lenin, más allá de los análisis de combate —positivos o negativos— que se hacen de su figura?
Pues ya he dicho alguna cosa de ello. Lo esencial creo que es muy difícil a la hora de analizar la figura histórica de Lenin hacer abstracción de los análisis de combate, es muy difícil, porque Lenin fue un hombre de partido y con una concepción del mundo de la política muy explícito, y no hay quien pueda escribir o tratar sobre la figura de Lenin que no se sienta desde el primer momento motivado por la simpatía o antipatía del personaje desde el punto de vista político. Lo mejor en estos casos es ver qué dijeron de él sus contemporáneos y comparar qué dijeron. Y la verdad es que son muchos los contemporáneos de Lenin, y no estrictamente marxistas ni necesariamente marxistas, que reconocieron que esta era una figura histórica de primer orden. Decir después que esta ya no es una figura histórica de primer orden porque las cosas fueron de otra forma de la que pensaba Lenin es como decir que Napoleón no tuvo ningún tipo de importancia. Resumiendo, desde mi punto de vista, Lenin estaría entre las cinco, seis personas del siglo XX más importantes desde el punto de vista político.

Lenin y la sociedad actual
¿Qué papel tienen en la izquierda actual las teorías de Lenin? Y en lo que se refiere a los partidos autodefinidos marxistas-leninistas, ¿tienen ahora alguna validez?

Esto ya me resulta más difícil, la verdad. Bien, la izquierda actual, y ¿qué es eso? La izquierda actual o ya no sabe quién era Lenin o en general no le interesa. Hay personas, individuos y pequeños grupos, y sobre todo no en Europa, en América Latina, que aún tienen interés por las teorías de Lenin, pero yo diría que, si por izquierda actual entendemos la izquierda entre comillas europea, el papel de las teorías de Lenin es 0,1. Y partidos autodefinidos marxistas-leninistas en este momento pienso lo mismo, es que son muy pocos los partidos autodefinidos así en Europa; otra cosa es en otros continentes. Por ejemplo, el Partido Comunista de Colombia sigue considerando que Lenin es el más grande del siglo XX, y Sendero Luminoso, y seguramente hay más. Pero la izquierda, así, en general, yo creo que ya ha abandonado Lenin hace demasiado y que ya no ni tan solo se lee, o sea que cómo pueden saber cuáles son las ideas de Lenin. Si haces la prueba de ir a una librería barcelonesa o madrileña a comprar las obras de Lenin no las encontrarás, bien, encontrarás un par de biografías más bien recientes, ya desde la consideración del final del mundo comunista, pero las obras de Lenin, no. Hasta los años setenta las podías encontrar en cualquier librería de Barcelona las obras completas, o una selección de las obras. En este momento… No sé, por ejemplo, El estado y la revolución, que sería una de las obras más interesantes de Lenin, hace aproximadamente tres años que un editor barcelonés me dijo: “Podríamos hacer una nueva edición de El estado y la revolución, y han pasado tres años y no se ha hecho.

En un momento histórico como el actual, en el que parece que las contradicciones propias del capitalismo no traen cambios sociales, ¿piensa que el voluntarismo ideológico propuesto por Lenin podría ser útil? ¿O quizá la etapa actual del neoliberalismo, con la globalización, apunta hacia una posible crisis, como ya anunciaba Marx?
Bien, yo creo que sin voluntad no hay revolución. Quiero decir, eso que las contradicciones internas del capitalismo sea globalizado o menos globalizado pueden llevar a la revolución y al socialismo yo no lo creo, y creo que Marx tampoco. Cuando Marx hablaba del “viejo topo”, pues no pensaba solamente en las contradicciones internas del propio sistema, pensaba que la gente, proletarios y no solamente proletarios, se movilizarían; eso tiene a ver directamente con la voluntad. Bien, una cosa es la voluntad y otra cosa es el voluntarismo ideológico; aquí la discusión estaría en cuándo pasamos de la afirmación de la importancia de la voluntad y la subjetividad de los individuos al voluntarismo ideológico. Por cierto, yo pienso que Lenin no es un voluntarista ideológico; a mi me parece que Lenin fue sobre todo un gran analista político y muy poco ideológico, porque una cosa es la afirmación constante de los principios, de las convicciones morales y políticas, y otra es esto del voluntarismo ideológico. Es posible que Lenin no haya sido el principal dirigente marxista o comunista de la época en poner en primer plano la voluntad. Mucho más voluntarista que Lenin era Gramsci, por ejemplo, y otros. En cualquier caso, yo no creo que la actual etapa del neoliberalismo, con la globalización, apunte hacia una crisis si por crisis se entiende exclusivamente una crisis económica; si por crisis entendemos una crisis en un sentido más profundo, cultural o sociocultural, pues a veces sí. Pero, en cualquier caso, una nueva crisis del capitalismo globalizado sin voluntad de transformación revolucionaria o radical no conducirá, pienso, a otra cosa que a una nueva forma de fascismo, como pasó en los años veinte-treinta. Esto, digo, si no hay la voluntad explícita de transformación radical y revolucionaria en un sentido alternativo a la sociedad existente, y desde este punto de vista yo pienso que, llamémosle voluntad concreta o voluntarismo ideológico como dices tú, esto es necesario. Sin esto no habrá cambios importantes.

Lenin afirma: “Sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario”; ¿piensa que la izquierda actual tiene construida o está construyendo una teoría que pueda dar lugar a transformaciones económico-sociales? ¿O contrariamente piensa que la izquierda, utilizando palabras de Lenin, actúa por espontaneísmo?
Yo creo que es verdad que sin teoría revolucionaria no hay movimiento revolucionario. Creo que la izquierda no tiene aún, bien, que la izquierda sin comillas, que la izquierda de verdad, que la izquierda que se opone de verdad al capitalismo, no tiene aún una teoría; tiene teorías en plural, en competición y discusión; no tiene una teoría revolucionaria. Esto está claro; tiene una importante capacidad de análisis de las contradicciones del sistema, pero no tiene una teoría revolucionaria, y la prueba de esto es que hoy en día la palabra revolución ha desaparecido de la mente de casi todo el mundo. A veces se habla de revolución o de revolucionarios retóricamente, en contextos digamos que no tienen gran cosa a ver con lo que se dirá a continuación sobre lo que hemos de hacer. Por lo tanto, desde mi punto de vista estamos en una fase, o la izquierda está en una fase, más bien de resistencia, no de elaboración de una teoría revolucionaria. La prueba de ello es que la palabra equivalente hoy en día a revolución o a revolucionario es desobediencia, civil o no civil, pero desobediencia. Solamente de manera muy minoritaria, y normalmente cuando es de manera muy minoritaria con más voluntad que teoría, por decirlo así, se podría hablar de carácter revolucionario. Espontaneísmo no estoy seguro, no creo que la izquierda actual sea muy espontaneísta, la verdad, al menos en Europa; es más bien conformista más que espontaneísta.

Según Lenin, el partido de cuadros con un núcleo dirigente muy claro es el único que puede conducir a una revolución desde el principio hasta al final. ¿Piensa que los partidos con esta estructura han llevado a fracasos? ¿Es un modelo útil para la izquierda actual?
Pues pienso que sí que han llevado a fracasos, que más allá del éxito del partido de Lenin, en la mayoría de los casos este tipo de partido de cuadros con un núcleo dirigente muy claro, pues ha fracasado. Estoy convencido que el Lenin de 1922 ya lo pensaba. Quiero decir que una de las últimas intervenciones de Lenin, me parece que fue en el IV Congreso de la Tercera Internacional, ya apunta a este problema cuando hable del peligro de la rusificación de los partidos en Europa, lo dijo muy explícitamente. Reconoció que eso era un error. Yo creo que tenía razón, y creo que el único dirigente comunista que de verdad ha dado la importancia que tenían a las palabras de Lenin el 1922 fue Gramsci, que fundó en esta consideración de Lenin la idea que para una sociedad en la que el estado no lo es todo, sino que hay muchas “casamatas”, como decía él, y la sociedad civil no es tan gelatinosa como era en Rusia, el caso de Alemania, Francia, Inglaterra, la misma Italia o España, un partido exclusivamente de cuadros con un núcleo dirigente fuerte es insuficiente; hace falta un partido más grande, digamos, no exclusivamente de cuadros profesionalizados. Por precisar un poco más, seguramente se podría decir que este tipo de partido solamente ha tenido éxito, o ha jugado un papel positivo, en situaciones de clandestinidad, quiero decir, en situaciones de dictadura: en Italia en el momento del fascismo, en España en el momento del franquismo, en Grecia en el momento de la dictadura, en Portugal en el momento de la dictadura, pero después de esta fase me parece muy evidente que esto, este tipo, este modelo, es insuficiente y que no vale para la izquierda actual.

Todo el impulso revolucionario del siglo XX parece que haya desembocado en estos movimientos tan heterogéneos como los que se reúnen bajo el término antiglobalización. ¿Usted lo ve como un avance positivo o realmente es la constatación de un fracaso?
No, yo lo veo como un avance positivo. La constatación del fracaso es anterior al nacimiento del movimiento antiglobalización. Quiero decir, todo el mundo hablaba de derrota, fracaso, desbandada, lo que quieras, precisamente antes del surgimiento del movimiento antiglobalización. Tal era la fragmentación, la sensación de derrota y todo esto. O sea que, desde este punto de vista, a mí me parece que se ha de considerar que por heterogéneos que sean estos movimientos, y aunque el término antiglobalización tampoco es muy apropiado, porqué, ¿cómo decirlo?, este es un movimiento de movimientos, tiene una parte positiva, no solamente “anti”, crítica de la globalización. Y en este sentido yo pienso que es un avance positivo y una esperanza. Es lo que vino después del reconocimiento del fracaso y de la derrota, y probablemente tiene una virtualidad, que es que, por primera vez en mucho tiempo, con independencia de les diferencias ideológicas, políticas, etc., en este movimiento hay una línea de actuación concreta y, además, unificada. Todavía está por ver, claro, porque no creo que haya motivo de idealizar Porto Alegre, el foro social mundial y todo eso, pero hay cosas importantes, por ejemplo, la convicción muy extendida que en este movimiento se está esbozando una forma de democracia alternativa a la democracia formal representativa existente, una transformación al menos de la democracia formal representativa en democracia participativa. Y, en esta transformación de la democracia representativa en democracia participativa, yo veo un potencial de transformación social importante.

Por cierto, ¿este movimiento tan heterogéneo recuerda de algún modo la Primera Internacional?
Pues sí, es a lo que más se parece. No es, digamos, la Primera Internacional en el sentido que probablemente es aún mas heterogéneo que la Primera Internacional. Pero, si tenemos que hacer comparaciones con las internacionales que en el mundo han sido, se parece más, mucho más, a la Primera que a la Segunda, o a la Tercera o a la Cuarta. Sí, sí.

¿Usted cree que es posible en algún lugar del mundo, con un imperialismo tan dominante, que una estrategia como la bolchevique pudiera llevar al triunfo de la Revolución? ¿O tenemos que considerar que episodios como las revoluciones del siglo XX son hechos arqueológicos?
Bien, esto son dos preguntas. Primero la segunda, yo no creo que episodios como las revoluciones del siglo XX sean hechos arqueológicos; hay tantas veces que se ha afirmado que se ha terminado para siempre la época de las revoluciones y después ha habido más, que no me atrevería a hacer afirmaciones de este tipo, no se tiene que descartar. Y es posible que hoy en día, en algunos de los países de América Latina todavía se producen situaciones revolucionarias que recuerdan otras del siglo XX; aún no sabemos bien qué pasará en Venezuela, qué pasará en Colombia, qué pasará en Perú, qué pasará en Uruguay o Paraguay, o en Ecuador, de aquí a unos años. Yo creo que en estos países ha pasado de nuevo muy a primer plan lo que podríamos llamar la lucha de clases y no está descartado que haya episodios revolucionarios; ahora bien, también es verdad que las revoluciones no se repiten, la Revolución Rusa no tuvo nada a ver con la Revolución Francesa; después, con posterioridad, se hace la teoría comparativa, pero fueron muchas les diferencias; lo que sí creo que modelos como el del Palacio de Invierno del octubre del 17, pues probablemente no se producirán, pero no descartaría otros episodios revolucionarios. En cambio, sí que descartaría que una estrategia como la bolchevique pueda llevar al triunfo de la revolución hoy en día, no creo que esto sea ya trasladable a la situación actual. Probablemente ya no lo era en los años veinte-treinta en una parte importante del mundo, así que hoy menos aún. Por ejemplo, ni la revolución china, ni la revolución cubana han sido continuación de la estrategia bolchevique. Mao Tse-tung inicia una Larga Marcha que dicen que es más bien una retirada estratégica que tiene muy poco a ver con el proceso revolucionario en Rusia. Y lo que hicieron Fidel Castro y Guevara en Cuba, pues tampoco es comparable a lo que pasó en la Revolución del 17. Así que han sucedido demasiadas cosas como para pensar que una estrategia como la bolchevique pudiera llevar al triunfo de la revolución en el siglo XXI, no lo creo.


Dos horas más con Fidel

Este relato, además de dar a conocer algunas reflexiones actuales del líder cubano, sólo aspira a responder a la curiosidad de tantas personas que se preguntan, con buenas o malas intenciones: ¿cómo está Fidel Castro?...

Yo había llegado a Cuba cuatro días antes. Venía de la Feria de Guadalajara (México) donde estuve presentando mi nuevo libro Hugo Chávez. Mi primera vida (1), conversaciones con el líder de la revolución bolivariana. En La Habana, se estaba celebrando con inmenso éxito, como cada año por estas fechas, el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Y su director, Iván Giroud, tuvo la gentileza de invitarme al homenaje que el Festival deseaba rendirle a su fundador, Alfredo Guevara, un auténtico genio creador, el mayor impulsor del cine cubano, fallecido en abril de 2013.

Como siempre cuando llego a La Habana, había preguntado por Fidel. Y a través de varios amigos comunes le había transmitido mis saludos. Hacía más de un año que no lo veía. La última vez había sido el 10 de febrero de 2012 en el marco de un gran encuentro “por la Paz y la preservación del Medio Ambiente”, organizado al margen de la Feria Internacional del Libro de La Habana, en el que el Comandante de la revolución cubana conversó con una cuarentena de intelectuales (2).

Se abordaron, en aquella ocasión, los temas más diversos, empezando por el “poder mediático y la manipulación de las mentes” del que me tocó hablar en una suerte de ponencia inaugural. Y no se me olvida la pertinente reflexión que hizo Fidel al final de mi exposición: “El problema no está en las mentiras que los medios de comunicación dominantes dicen. Eso no lo podemos impedir. Lo que debemos pensar hoy es cómo decimos y difundimos nosotros la verdad”.

Durante las nueve horas que duró esa reunión, el líder cubano impresionó a su selecto auditorio. Demostró que, a sus entonces 85 años de edad, conservaba intacta su vivacidad de espíritu y su curiosidad mental. Intercambió ideas, propuso temas, formuló proyectos, proyectándose hacia lo nuevo, hacia el cambio, hacia el futuro; sensible siempre a las transformaciones en curso del mundo.

¿Cuán cambiado lo hallaría ahora, diecinueve meses después? Esto me preguntaba yo a bordo del vehículo que me acercaba a él. Fidel había hecho pocas apariciones públicas en las últimas semanas y había difundido menos análisis o reflexiones que en años anteriores (3).

Llegamos. Acompañado de su sonriente esposa, Dalia Soto del Valle, Fidel me esperaba a la entrada del salón de su casa, una pieza amplia y luminosa abierta sobre un soleado jardín. Lo abracé con emoción. Se le veía en estupenda forma. Con esos ojos brillantes cual estiletes sondeando el alma de su interlocutor. Impaciente ya de iniciar el diálogo, como si se tratase, diez años después, de proseguir nuestras largas conversaciones que dieron lugar al libro Cien horas con Fidel (4).

Aún no nos habíamos sentado y ya me formulaba infinidad de preguntas sobre la situación económica en Francia y la actitud del Gobierno francés... Durante dos horas y media, charlamos de todo un poco, saltando de un tema a otro, como viejos amigos. Obviamente se trataba de un encuentro amistoso, no profesional. Ni grabé nuestra conversación, ni tomé apunte alguno durante el transcurso de ella (5). Y este relato, además de dar a conocer algunas reflexiones actuales del líder cubano, sólo aspira a responder a la curiosidad de tantas personas que se preguntan, con buenas o malas intenciones: ¿cómo está Fidel Castro?

Ya lo he dicho: estupendamente bien. Le pregunté por qué aún no había publicado nada sobre Nelson Mandela, fallecido hacía ya más de una semana. “Estoy en ello –me declaró–, terminando el borrador de un artículo (6). Mandela fue un símbolo de la dignidad humana y de la libertad. Lo conocí muy bien. Un hombre de una calidad humana excepcional y de una nobleza de ideas impresionante. Es curioso ver cómo los que ayer amparaban el Apartheid, hoy se declaran admiradores de Mandela. ¡Qué cinismo! Uno se pregunta, si únicamente tenía amigos, ¿quién entonces metió preso a Mandela? ¿Cómo el odioso y criminal Apartheid pudo durar tantos años? Pero Mandela sabía quiénes eran sus verdaderos amigos. Cuando salió de prisión, una de las primeras cosas que hizo fue venir a visitarnos. ¡Ni siquiera era todavía presidente de Sudáfrica! Porque él no ignoraba que sin la proeza de las fuerzas cubanas, que le rompieron el espinazo a la elite del Ejército racista sudafricano en la batalla de Cuito Cuanavale [1988], y favorecieron así la independencia de Namibia, el régimen del Apartheid no se hubiese derrumbado y él se hubiera muerto en la cárcel. ¡Y eso que los sudafricanos poseían varias bombas nucleares, y estaban dispuestos a utilizarlas!”

Hablamos después de nuestro amigo común Hugo Chávez. Sentí que aún estaba bajo el dolor de la terrible pérdida. Evocó al Comandante bolivariano casi con lágrimas en los ojos. Me dijo que se había leído, “en dos días”, el libro Hugo Chávez. Mi primera vida. “Ahora tienes que escribir la segunda parte. Todos queremos leerla. Se lo debes a Hugo”, añadió. Ahí intervino Dalia para señalarnos que ese día (13 de diciembre), por insólita coincidencia, se cumplían 19 años del primer encuentro de los dos Comandantes cubano y venezolano. Hubo un silencio. Como si esa circunstancia le confiriera de pronto una indefinible solemnidad a nuestra visita.

Meditando para sí mismo, Fidel se puso entonces a recordar aquel primer encuentro con Chávez del 13 de diciembre de 1994. “Fue una pura casualidad –rememoró–. Me enteré de que Eusebio Leal lo había invitado a dar una conferencia sobre Bolívar. Y quise conocerlo. Lo fui a esperar al pie del avión. Cosa que sorprendió a mucha gente, incluido al propio Chávez. Pero yo estaba impaciente por verlo. Nos pasamos la noche conversando”. “Él me contó –le dije–, que más bien sintió que usted le estaba haciendo pasar un examen...” Se echa a reír Fidel. “¡Es cierto! Quería saberlo todo de él. Y me dejó impresionado... Por su cultura, su sagacidad, su inteligencia política, su visión bolivariana, su gentileza, su humor... ¡Lo tenía todo! Me di cuenta de que estaba frente a un gigante de la talla de los mejores dirigentes de la historia de América Latina. Su muerte es una tragedia para nuestro continente y una profunda desdicha personal para mí que perdí al mejor amigo...”

“¿Vislumbró usted, en aquella conversación, que Chávez sería lo que fue, o sea el fundador de la revolución bolivariana?” “Él partía con una desventaja: era militar y se había sublevado contra un presidente socialdemócrata que, en realidad, era un ultraliberal... En un contexto latinoamericano con tanto gorila militar en el poder, mucha gente de izquierdas desconfiaba de Chávez. Era normal. Cuando yo conversé con él, hace hoy pues diecinueve años, entendí inmediatamente que Chávez se reclamaba de la gran tradición de los militares de la izquierda en América Latina. Empezando por Lázaro Cárdenas [1895-1970], el general-presidente mexicano que hizo la mayor reforma agraria y nacionalizó el petróleo en 1938...”

Hizo ahí Fidel un amplio desarrollo sobre los “militares de la izquierda” en América Latina e insistió sobre la importancia, para el Comandante bolivariano, del estudio del modelo constituido por el general peruano Juan Velasco Alvarado. “Chávez lo conoció en 1974, en un viaje que efectuó a Perú siendo aún cadete. Yo también me encontré con Velasco unos años antes, en diciembre de 1971, regresando de mi visita al Chile de la Unidad Popular y de Salvador Allende. Velasco hizo reformas importantes pero cometió errores. Chávez analizó esos yerros y supo evitarlos”.

Entre las muchas cualidades del Comandante venezolano, subrayó Fidel una en particular: “Supo formar a toda una generación de jóvenes dirigentes; a su lado adquirieron una sólida formación política, lo cual se reveló fundamental, después del fallecimiento de Chávez, para la continuidad de la revolución bolivariana. Ahí está, en particular, Nicolás Maduro con su firmeza y su lucidez que le han permitido ganar brillantemente las elecciones del 8 de diciembre. Una victoria capital que lo afianza en su liderazgo y le da estabilidad al proceso. Pero en torno a Maduro hay otras personalidades de gran valor como Elías Jaua, Diosdado Cabello, Rafael Ramírez, Jorge Rodríguez... Todos ellos formados, a veces desde muy jóvenes, por Chávez”.

En ese momento, se sumó a la reunión su hijo Álex Castro, fotógrafo, autor de varios libros excepcionales (7). Se puso a sacar algunas imágenes “para el recuerdo” y se eclipsó luego discretamente.
También hablamos con Fidel de Irán y del acuerdo provisional alcanzado en Ginebra el pasado 24 de noviembre, un tema que el Comandante cubano conoce muy bien y que desarrolló en detalle para concluir diciéndome: “Irán tiene derecho a su energía nuclear civil”. Para, en seguida, advertir del peligro nuclear que corre el mundo por la proliferación y por la existencia de un excesivo número de bombas atómicas en manos de varias potencias que “tienen el poder de destruir varias veces nuestro planeta”.

Le preocupa, desde hace mucho, el cambio climático y me habló del riesgo que representa al respecto el relanzamiento, en varias regiones del mundo, de la explotación del carbón con sus nefastas consecuencias en términos de emisión de gases de efecto invernadero: “Cada día –me reveló–, mueren unas cien personas en accidentes de minas de carbón. Una hecatombe peor que en el siglo XIX...”

Sigue interesándose por cuestiones de agronomía y botánica. Me mostró unos frascos llenos de semillas: “Son de morera –me dijo–, un árbol muy generoso del que se pueden sacar infinitos provechos y cuyas hojas sirven de alimento a los gusanos de seda... Estoy esperando dentro de un momento a un profesor, especialista en moreras, para hablar de este asunto”.

“Veo que no para usted de estudiar”, le dije. “Los dirigentes políticos –me respondió Fidel–, cuando están en activo, carecen de tiempo. Ni siquiera pueden leer un libro. Una tragedia. Pero yo, ahora que ya no estoy en la política activa, me doy cuenta de que tampoco tengo tiempo. Porque el interés por un problema te lleva a interesarte por otros temas relacionados. Y así vas acumulando lecturas, contactos, y pronto te das cuenta de que el tiempo te falta para saber un poco más de tantas cosas que quisieras saber...”

Las dos horas y media pasaron volando. Empezaba a caer la tarde sin crepúsculo en La Habana, y el Comandante aún tenía otros encuentros previstos. Me despedí con cariño de él y de Dalia, particularmente feliz por haber constatado que sigue teniendo Fidel su espectacular entusiasmo intelectual de siempre.



(1) Ignacio Ramonet, Hugo Chávez. Mi primera vida, Debate, Barcelona, 2013.
(2) Nueve horas de diálogo con el líder de la Revolución: “Es el Fidel de siempre”
(3) Léase, en particular, Fidel Castro: “Las verdades objetivas y los sueños”, Cubadebate, La Habana, 14 de agosto de 2013.
(4) Título de la edición cubana de Fidel Castro. Biografía a dos voces, Debate, Barcelona, 2006.
(5) Todas las citas de Fidel Castro en este artículo son de memoria; no son textuales. Se trata de una reconstrucción a posteriori basada en los recuerdos del autor. En ningún caso pueden atribuírsele tal cual a Fidel Castro.
(6) Fidel Castro, “Mandela ha muerto ¿Por qué ocultar la verdad sobre el Apartheid?”, Cubadebate, 18 de diciembre de 2013.
(7) Léase, en particular:  Alex Castro et al.., Fidel, fotografías, Ediciones Boloña, La Habana, 2012.



El Ejército Zapatista de Liberación Nacional cumple 20 años en busca de un mundo nuevo

Sin pretender “la toma del poder” sino “apenas algo más difícil: un mundo nuevo”, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) irrumpió en la vida de México el 1 de enero de 1994 -el mismo día en que entró en vigencia el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, en inglés)-, con el copamiento de siete ciudades del estado sureño Chiapas.

Aquel día, del que se cumplirán pasado mañana 20 años, sorpresivamente y sin que mediara una declaración previa, grupos de indígenas armados ocuparon las cabeceras municipales de San Cristóbal de Las Casas, Altamirano, Las Margaritas, Ocosingo, Oxchuc, Huixtán y Chanal.

En la misma jornada, el EZLN atacó la sede de la 31ra. Zona Militar, en un combate que duró 10 horas y en el que no tuvo éxito, por lo que se replegó a la selva.

Paralelamente se desarrolló la batalla de Ocosingo, una de las más sangrientas de aquellos enfrentamientos iniciales, en la que fue muerto el Subcomandante Pedro, jefe del estado mayor del EZLN.

Una vez producidas las ocupaciones, el grupo emitió la Declaración de la Selva Lacandona, bajo el reclamo de “trabajo, tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz”.

El 3 de enero los rebeldes secuestraron al general Absalón Castellanos, ex gobernador de Chiapas, pero al día siguiente el Ejército ya había tomado el control de las siete ciudades copadas por los guerrilleros. Esos primeros enfrentamientos dejaron 57 muertos y 40 heridos, según datos oficiales.

El 6 el presidente Carlos Salinas de Gortari dirigió un mensaje a la Nación en el que negó que se tratara de un alzamiento indígena y ofreció perdón a quienes depusieran las armas.

A la vez, el EZLN negó que recibiera apoyo extranjero y denunció abusos de los militares que lo combatían.

Sin haber podido alcanzar su objetivo de “marchar hasta la ciudad de México”, el EZLN buscó una salida negociada y propuso como mediadores de un diálogo al obispo de San Cristóbal de Las Casas, Samuel Ruiz; a la Premio Nobel de la Paz guatemalteca Rigoberta Menchú y al periodista Julio Scherer.

Mientras tanto, volvió a tirotear el cuartel de la 31ra. Zona Militar, atentó contra torres de transmisión eléctrica y un gasoducto de la empresa estatal Pemex, e hizo detonar coches bomba en la capital del país y en zonas cercanas.

Salinas nombró el 10 a Manuel Camacho como comisionado para la Paz y la Reconciliación en Chiapas, y dos días más tarde ordenó un cese del fuego unilateral del Ejército como primer paso para iniciar el diálogo, mientras envió al Congreso un proyecto de ley de amnistía. Para entonces, la cantidad de muertos había ascendido a 108, según reportes oficiales.

En los días siguientes renunció el gobernador interino de Chiapas, Elmar Setzer, y el EZLN aceptó a Camacho, quien estableció una agenda de cuatro puntos para negociar y admitió la propuesta guerrillera de intercambiar al exgobernador secuestrado por zapatistas presos. Paralelamente, unas 70.000 personas marcharon en el distrito federal pidiendo paz.

Con el resguardo de la Cruz Roja y la policía militar, el 16 de febrero comenzaron las negociaciones en San Cristóbal de las Casas. El diálogo terminó el 22 de marzo, sin acuerdos. En medio de esa crisis, y aunque no tuvo relación directa con ella, al día siguiente fue asesinado el candidato oficialista a la sucesión de Salinas, Luis Donaldo Colosio.

A mediados de 1994 las fuerzas armadas tenían apostados al menos 12.000 efectivos y cientos de retenes, lo que permitió al gobierno recuperar de a poco el control político de la situación.

El EZLN convocó en agosto a una “convención nacional democrática” que comenzó a sesionar con el objeto de redactar una nueva carta magna, pero se diluyó tras las elecciones que consagraron al oficialista Ernesto Zedillo como sucesor de Salinas.

Ya en 1995, Zedillo reveló que el Subcomandante Marcos, que había quedado al frente del EZLN tras la muerte de Pedro, era el profesor y filósofo Rafael Guillén, entonces de 38 años, y ordenó su captura.

El sexenio de Zedillo transcurrió entre negociaciones, búsquedas de acuerdos y enfrentamientos aislados, y a fines de 2000 asumió el gobierno el conservador Vicente Fox, quien retiró al Ejército de la zona del conflicto.

Con nuevas marchas y contramarchas se llegó al 1 de enero de 2005, cuando el EZLN anunció que dejaba las armas y se dedicaría a la política.

Mandela y Fidel (DOCUMENTAL)

Celebrarán en México aniversario 20 del alzamiento armado zapatista

México, 31 dic (PL).- El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) celebrará desde hoy el 20 aniversario de su levantamiento armado contra el Gobierno mexicano, ocurrido el 1 de enero de 1994 en el estado de Chiapas.

Desde las 22:00, hora local, comenzará una ceremonia de recordación de los acontecimientos iniciados ese día, cuando los zapatistas ya tenían todo listo para la insurrección, que empezó con las campanadas del fin de año y los cohetes del anuncio del Año Nuevo.

Según un comunicado firmado por el subcomandante insurgente Moisés, los festejos se realizarán en las regiones conocidas como Caracoles, sedes de Juntas de Buen Gobierno, mecanismos a través de los cuales opera la autonomía del EZLN, reconocida de facto por el Gobierno, aunque no jurídicamente.

Habrá celebraciones en El Caracol de La Realidad, sitio que dio refugio a la comandancia zapatista después de la persecución de febrero de 1995; así como en el de Oventik, sede de la Junta de Buen Gobierno Altos, donde viven indígenas tzotziles y tzeltales; y en el de La Garrucha, en el municipio de Ocosingo, escenario de tzeltales.

Las actividades por las dos décadas del alzamiento también ocurrirán en los caracoles de Morelia, donde, además de tzeltales, viven tzotziles y tojolabales; y en el de Roberto Barrios, lugar de origen de choles y zoques.


Para las celebraciones que comenzarán este martes y concluirán mañana, los zapatistas convocaron a todas las organizaciones solidarias y distintos grupos que deseen integrarse al festejo, excepto los medios de comunicación, porque, aseguraron, no reflejan lo que se vive en el estado de Chiapas ni el acoso en su contra.

De acuerdo con el líder del EZLN, el subcomandante Marcos, al igual que hace dos décadas, cuando se alzaron en armas, el movimiento está ahora cobijado por la rebeldía.

Es territorio zapatista, es Chiapas, es México, es Latinoamérica, es la Tierra. Y es diciembre del 2013, hace frío como hace 20 años, y, como entonces, hoy una bandera nos cobija: la de la rebeldía, señaló un comunicado difundido este fin de semana por el dirigente guerrillero.

Como parte del texto, envió un abrazo a todos sus compañeros zapatistas, ateos y creyentes, con motivo del aniversario.

A los que de noche se cargaron a la espalda la mochila y la historia, a los que tomaron con las manos el relámpago y el trueno, a los que se calzaron las botas sin futuro, a los que se cubrieron el rostro y el nombre, recordó Marcos en el texto.

El 1 de enero de 1994, el EZLN, que se había formado en la clandestinidad 10 años atrás, proclamó la Declaración de la Selva Lacandona, donde postuló sus demandas, principalmente de justicia, libertad y a favor de los pueblos indígenas, además de declarar la guerra al Gobierno y al Ejército mexicano.

Castro: “La revolución hizo dueño de la tierra y la industria al pueblo cubano”

El presidente de Cuba, Raúl Castro, expresó que el pueblo cubano ha sido y es el verdadero protagonista de la Revolución Cubana, tras cumplirse este miércoles 55 años de este hecho histórico que conmemora el derrocamiento del dictador Fulgencio Batista, cuya misión estuvo liderada por el Comandante Fidel Castro.


En el marco de la conmemoración de esta fecha, el jefe de Estado de Cuba, expresó que nada fácil ha resultado en este “largo y azaroso camino”, al tiempo que aseveró que ello ha sido posible en primer lugar gracias a la inmensa capacidad de resistencia y lucha de varias generaciones del noble y heroico pueblo cubano.
Estas declaraciones, las ofreció Castro desde el parque “Carlos Manuel de Céspedes” en el mismo sitio donde el Comandante Raúl Castro anunció el triunfo del alzamiento armado que lideró contra la dictadura de Fulgencio Batista, en la ciudad de Santiago de Cuba, ubicada en el oriente de la Isla.
Desde allí, el máximo jefe del Ejecutivo cubano, expresó que con esta conmemoración se le rinde un merecido tributo a quienes entregaron sus vidas en montañas, campos y ciudades. “A los combatientes del ejército rebelde y luchadores clandestinos, aquellos que después del triunfo cayeron en las honrosas misiones”, dijo.
De igual modo, mencionó que no puede dejar de mencionar la contribución decisiva de las mujeres cubanas a lo largo del proceso revolucionario, como dignas ejemplares y que estuvieron sometidas a la vulgar persecución.
En la ocasión, destacó que por motivo a los 55 años de aniversario, la TV pública cubana está difundiendo un histórico seriado sobre la labor clandestina de esta mujeres, como justo homenaje a las “valorosas muchachitas”.
El pueblo de Cuba conmemora este 1 de enero el aniversario número 55 del triunfo de la Revolución, que fue encabezada por el Comandante Fidel Castro.
Con grandes retos, el Gobierno del país caribeño celebra los avances y trabaja por la actualización del modelo económico y social establecido tras el derrocamiento de la dictadura de Fulgencio Batista.
En la actividad estuvo presente el canciller venezolano, Elías Jaua, como invitado especial a la conmemoración.

Revolución Cubana trabaja para el pueblo

El presidente de Cuba, Raúl Castro, resaltó que la revolución cubana siempre ha trabajado por y para el pueblo “al quien hizo dueño de la tierra y la industria, construyendo escuelas especiales para todos los niños, escuelas de deportes, preparando médicos para Cuba y el mundo (…) que nos han llevado a tener buenos indices de educación y salud referencia para todo el mundo.”
El mandatario destacó estos grandes avances que ha tenido la isla durante los años de revolución tras destacar Cuba antes de la revolución era famosa en América como un “paraíso para el juego, la prostitución y destino preferido de sucias inversiones, pero se transformó mediante el proceso revolucionario en símbolo de dignidad y humanismo.”
“Jamás hemos cedido ni cederemos ante agresiones, chantajes, ni amenazas de los países imperiales” agregó el dignatario.
Telesur

Nicolás Maduro condena el terrorismo de potencias contra Siria, Libia, y atentados en Rusia (VIDEO)



301213 Presidente Nicolás Maduro condena el terrorismo promovido por potencias contra Siria, Libia, la devastación del norte de África y los atentados en Rusia 30121

20 Aniversario 1994: Alzamiento Zapatista en Chiapas (1994) (VIDEO)

Primero de Enero de 1994: Alzamiento Zapatista en Chiapas. Techo, tierra, trabajo, pan, salud, educación, independencia, democracia y libertad. Para todos todo.

El general en jefe del ejercito libertador del sur Emiliano Zapata Manifiesto Zapatista en Nagua-
Al pueblo de México:
A los pueblos y gobiernos del mundo:
Hermanos:
Hermanos nosotros nacimos de la noche
en ella vivimos
y moriremos en ella
pero la luz será mañana para los más,
para todos aquellos que hoy lloran la noche,
para quienes se niega el día.
Para todos la luz,
para todos todo.
Nuestra lucha es por hacernos escuchar y el mal gobierno
grita soberbia y tapa con cañones sus oídos,
nuestra lucha es por un trabajo justo y digno y el mal gobierno compra y vende cuerpos y vergüenza,
nuestra lucha es por la vida y el mal gobierno oferta muerte como futuro,
nuestra lucha es por la justicia y el mal gobierno se llena de criminales y asesinos,
nuestra lucha es por la paz y el mal gobierno anuncia guerra y destrucción.
Techo, tierra, trabajo, pan, salud, educación, independencia, democracia, libertad,
estas fueran nuestras demandas en la larga noche de los 500 años,
estas son hoy nuestras exigencias.

Caminantes. (DOCUMENTAL)

Sinopsis: "Caminantes", un documental dirigido por Fernando León de Aranoa y producido por José Ibáñez y Luis Fernández, nos sumerge de lleno en la vida de las comunidades indígenas de México, concretamente en la vida del pueblo purépecho. Narra las vivencias de esta comunidad indígena, su cultura, su modo de entender la vida...en definitiva, sus costumbres.

Y es que el documental denuncia claramente las condiciones casi infrahumanas en las que viven los purépechos. Niños que se quedan sin padres porque éstos se han visto obligados a emigrar a Estados Unidos, con lo que son las hijas de tan sólo 10 años las que tienen que tomar las riendas de su casa y cuidar de ella mientras se hacen cargo de sus hermanos pequeños, casas que no tienen puertas y por lo tanto todo se hace en una misma habitación: cocinar, recibir a los invitados, dormir, asearse, etc.

Dirección y guión: Fernando León de Aranoa.
Duración: 55 minutos, 9 segundos.
País: España.
Año: 2001.
Género: Documental.
Música: Alfonso Arias.
Fotografía: Jordi Abusada.
Montaje: Mariela Cádiz.

Entrevista de Ramonet a Fidel sobre el Che Guevara (VIDEO)

miércoles, 1 de enero de 2014

Aniversario 55 de la Revolución Cubana. por Pedro Martínez Pírez

por Pedro Martínez Pírez

Pocos en el mundo, y menos aún en América Latina, pensaron que la Revolución Cubana podría sobrevivir 55 años al enorme desafío que desde el primero de enero de 1959 planteó el imperio yanqui a los jóvenes barbudos de la Sierra Maestra.

Pero la Revolución Cubana no solamente sobrevivió y resistió más de medio siglo la confrontación con este poderoso vecino del Norte que no acepta, hasta hoy, la existencia de una Cuba independiente y soberana, sino que la Mayor de las Antillas, con el esfuerzo y sacrificio de su pueblo, elevó su prestigio en todo el mundo.

Y en estos días los cubanos recuerdan las últimas horas de la dictadura de Fulgencio Batista, el hombre de Estados Unidos en Cuba hasta el 31 de diciembre de 1958. Y en la memoria de los cubanos sigue viva la gesta de los comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto Che Guevara, enviados desde oriente hasta occidente por el Comandante Fidel Castro, en la etapa final de la lucha contra la tiranía.

Camilo y el Ché comandaron las columnas revolucionarias que llevaron la Revolución hasta La Habana, reeditando la lucha de los mambises en la gesta por la primera independencia. La Batalla de Santa Clara, que este 30 de diciembre, cumple su 55 aniversario, fue decisiva y en ella brilló la estrella del Comandante Ernesto Che Guevara.

Estados Unidos trató hasta último momento de impedir el triunfo de los barbudos, maniobró para instalar una Junta Militar dócil a sus mandatos, pero la Revolución alcanzó la victoria, se desplomó el ejército de Batista, y el 8 de enero entró en La Habana triunfante el Comandante Fidel Castro.

Se abrió un nuevo capítulo en las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos. Washington hizo cuanto pudo por destruir la Revolución. Rompió relaciones diplomáticas el 3 de enero de 1961, entrenó, armó y lanzó en abril de ese año la invasión de Playa Girón, inició el bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, que todavía mantiene, provocó la Crisis de Octubre de 1962, y se empeñó en aislar a Cuba mediante su expulsión de la OEA y luego de las llamadas Cumbres de las América.

Pero Cuba y su obra solidaria se impusieron y este año que termina Estados Unidos recibió en la Asamblea General de la ONU la más aplastante derrota diplomática de su historia cuando 188 países exigieron el fin del bloqueo, y Cuba, que durante este año ejerció la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, organiza en La Habana, para finales del próximo mes de enero, la Segunda Cumbre de la CELAC, institución que agrupa a 33 países de la región.

Por eso el próximo miércoles, en la oriental ciudad de Santiago de Cuba, a las seis de la tarde, los cubanos celebrarán el aniversario 55 de la Revolución. Allí donde hace 60 años los jóvenes encabezados por Fidel asaltaron el Cuartel Moncada para iniciar un proceso revolucionario que se mantiene hasta hoy.


Y quien venga en estos días a La Habana o a cualquier otra provincia cubana, podrá ver a un pueblo que ríe, canta y baila, pero que está consciente de los sacrificios que entraña mantener la soberanía y la dignidad, así como la necesidad de continuar perfeccionando la obra de la Revolución, 55 años después del triunfo del primero de enero.

Foto y articulo recogidos del blog de la Asociación Nacional de Cubanos Residentes en Brasil- José Martí.

EE.UU., el país que más amenaza la paz

¿Qué país representa la principal amenaza para la paz mundial? ¿Tal vez Siria o Irak por el derramamiento de sangre o quizá Egipto por sus revueltas? Una encuesta a nivel mundial señala a Estados Unidos. 

Según una encuesta realizada por la consultora WIN/Gallup International, casi una cuarta parte de la población mundial (24%) ve hoy en día a Estados Unidos como la mayor amenaza para la paz en el mundo.

La encuesta de opinión realizada en 65 países revela que no solo desconfían de EE.UU. los países considerados sus rivales, como Rusia y China, donde el 54% y 49% de los encuestados, respectivamente, consideran a EE.UU. una amenaza, sino que también lo hacen algunos aliados suyos, socios de la OTAN como Grecia y Turquía (45%), o países como Pakistán (44%), que pasa por ser uno de los principales receptores de la ayuda de EE.UU.  

Otros dos países en los que predomina una visión negativa de EE.UU. son Bosnia (49%) y Argentina (46%). Entre las naciones de América Latina que consideran una amenaza a EE.UU. destacan México (37%), Brasil (26%) y Perú (24%). Incluso el 13% de los estadounidenses coincide en este punto.

Asimismo, en segundo lugar de la lista de países considerados una amenaza para la paz mundial se encuentra Pakistán (8%), por delante de China (6%) y seguido de Afganistán, Irán, Israel y Corea del Norte (con el 5%), así como por India, Irak y Japón (4%), así como por Siria (3%). El listado lo completa Rusia (2%), seguida por Australia, Alemania, Arabia Saudita, Somalia, Corea del Sur y Gran Bretaña (1%).

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10 razones para abandonar Facebook en 2014

Cada vez son más personas en todo el mundo, entre ellos muchos jóvenes, las que pierden interés por Facebook. 'The Huffington Post' enumeró las causas por las que la gente cansada de la popular red social algún día puede dejarla.

1. Nadie quiere leer sobre lo que estás haciendo.
Muchos internautas opinan que para seguir las actualizaciones de todos los amigos de la lista hay que disponer de tiempo libre. Hoy en día incluso los jóvenes confiesan que no siempre tienen tiempo para meterse en Facebook y leer todas las actualizaciones que hay.

2. Se pierde privacidad.
Este año la mayoría de los usuarios encontró problemas con los cambios en la configuración de privacidad. Hoy en día, la única manera de asegurarse de que ciertas personas no pueden acceder a tu perfil es bloquearlos. O puedes cambiar el nombre para que nadie pueda encontrarte.

3. Tus padres y abuelos te siguen.
Son cada vez más los padres y abuelos que se enganchan a esta red social. Y eso significa que cada vez que escribes un 'post' lo leen tus parientes, lo que a menudo termina con reproches y disputas familiares. A veces incluso 'online'.

4. Además esos parientes publican fotos que tú nunca querrías que alguien vea.
Se trata de las fotos de infancia que a menudo no son nada glamourosas comparadas con las que aparecen en tus álbumes de hoy. A las madres y abuelas les encanta colgar estas imágenes que les recuerdan tiempos felices, como suelen decir.

5. La autocensura en 'los desechos' de los usuarios.
Facebook registra todo lo que los usuarios escriben en la red social, incluidos los mensajes que los internautas deciden eliminar antes de publicar, según un estudio denominado 'La autocensura en Facebook' que ha seguido los hábitos de casi cuatro millones de personas.

6. Facebook entristece.
Las fotos rebosantes de alegría, sonrisas y felicidad compartidas a través de Facebook afligen a los usuarios que las observan. El último estudio realizado en la Universidad de Utah reveló que la abrumadora mayoría de usuarios de esta red social entre los 400 estudiantes encuestados reconoció que se considera menos feliz que los demás.

7. Abundancia de amigos que ni siquiera conoces.
Una de las formas en las que Facebook intenta aumentar las conexiones entre los usuarios es el algoritmo de 'sugerencias de amigos'. Así, resulta que en la lista de amigos, además de los más íntimos, figuran decenas y hasta centenares de 'amigos de amigos'.

8. Los anuncios de compromisos.
Para muchos no hay nada más desagradable que ver cómo día a día los amigos anuncian su compromiso a través de Facebook, publicando fotos y los detalles del momento romántico. Y como es lógico, esos compromisos pronto acaban en bodas que también será de acceso público.

9. Los excesivos anuncios.
Las páginas con mucha publicidad molestan a los internautas. Facebook no es una excepción y está llena de todo tipo de anuncios que despierta el descontento de muchos de sus usuarios.

10. Amores y amarguras.
Cuando termina una relación amorosa, las actualizaciones de Facebook hacen que ese ex aparezca constantemente. Además, salir con alguien se vuelve un problema: basta con revisar el 'timeline' de la persona que te interesa para saber su pasado amoroso.

actualidad.rt

El actor Willy Toledo habla del Rey: “Con lo hinchado que está espero que dure poco” (VIDEO)

Barcelona. Concentració contra la pujada del transport public. Divendres 3 a les 19h. RENFE TORRE BARO #TRANSPORTPÚBLICGRATUÏT

cartell de la convocatòria de divendres a la Zona Nord contra la pujada del preu del transport. Ens veiem a les 19h a la RENFE Torre Baró (desprès de la xocolatada) y ens sumarem a la resta de convocatòries en barris i viles de l'àrea metropolitana. #NouBarris#CiutatMeridiana