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lunes, 5 de agosto de 2013

XII Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del ALBA-TCP. Declaraci贸n del ALBA desde el Pac铆fico


Este martes 30 de julio, los presidentes de los estados integrantes de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Am茅rica - Tratado de Comercio de los pueblos (ALBA - TCP) se runieron en Guayaquil, tras lo cual dieron a conocer una declaraci贸n, que compartimos.

Declaraci贸n del ALBA desde el Pac铆fico XII Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del ALBA-TCP

Guayaquil, 30 de julio de 2013

En primer lugar, saludamos el ingreso de Santa Luc铆a a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Am茅rica. Ello reivindica la vigencia de este proyecto de integraci贸n y complementariedad.

Las fuerzas progresistas han avanzado sustantivamente en la regi贸n a lo largo de los 煤ltimos a帽os, tras el fracaso de las pol铆ticas neoliberales y la voluntad de los poderes f谩cticos por imponer esquemas de libre comercio sobre nuestros pueblos, al punto de querer convertirlos en instrumentos para la satisfacci贸n de las necesidades de los mercados. Este avance se ha traducido en un empoderamiento de las mayor铆as a partir de un aumento de la militancia en movimientos sociales y de la llegada al poder de gobiernos revolucionarios en Latinoam茅rica y el Caribe, lo que ha mejorado sensiblemente la calidad de vida de nuestras poblaciones.

Sin embargo, actualmente asistimos a la aparici贸n de nuevas formas de explotaci贸n, por la v铆a de la imposici贸n de herramientas como los tratados bilaterales de protecci贸n de inversiones y del funcionamiento de instancias internacionales de arbitraje como el CIADI, los cuales anteponen los intereses del capital a los intereses de la sociedad, de la naturaleza, y de la propia institucionalidad democr谩tica, en el contexto de la proliferaci贸n de Tratados de Libre Comercio (TLCs). Es a trav茅s de estos nuevos mecanismos de dominaci贸n que se pone en riesgo la estabilidad de nuestros pa铆ses -incluso hasta su solvencia econ贸mica- a partir de procesos judiciales claramente viciados de nulidad, por abuso y colusi贸n de intereses. Sin duda, los casos de Oxy y Chevron en el Ecuador constituyen claros ejemplos de estas pr谩cticas, por lo que expresamos nuestro respaldo a este hermano pa铆s perjudicado por las mismas; pero 茅stas se extienden a otros pa铆ses, y en diferentes magnitudes.

Todo lo anterior no implica el rechazo taxativo de la Inversi贸n Extranjera Directa, sino m谩s bien un relacionamiento inteligente con ella, de modo que pueda ser aprovechada en beneficio de las naciones, y no optimizada a su costa. Para ello, se hace imprescindible un mecanismo de integraci贸n como el ALBA, en tanto que como bloque podemos imponer las condiciones para evitar que primen los intereses del capital por sobre los de la poblaci贸n.

Por otro lado, manifestamos el derecho y la necesidad que tienen nuestros pa铆ses de aprovechar, de manera responsable y sustentable, sus recursos naturales no renovables, los cuales cuentan con el potencial de ser utilizados como una importante fuente para financiar el desarrollo econ贸mico, la justicia social y, en definitiva, el bienestar de nuestros pueblos, teniendo claro que el principal imperativo social de nuestro tiempo -y de nuestra regi贸n- es combatir la pobreza y la miseria. En este sentido, rechazamos la posici贸n extremista de determinados grupos que, bajo la consigna del anti-extractivismo, se oponen sistem谩ticamente a la explotaci贸n de nuestros recursos naturales, exigiendo que esto se pueda hacer solamente sobre la base del consentimiento previo de las personas y comunidades que viven cerca de esa fuente de riqueza. En la pr谩ctica, esto supondr铆a la imposibilidad de aprovechar esta alternativa y, en 煤ltima instancia, comprometer铆a los 茅xitos alcanzados en materia social y econ贸mica.

El ALBA se propone trabajar en conjunto para que, cada vez m谩s, la educaci贸n, la salud, la atenci贸n a personas con discapacidad, entre otros, sean garantizados gratuitamente, como servicios p煤blicos de calidad. Debemos reimpulsar las misiones sociales en todos los pa铆ses del ALBA. Por ello, nos proponernos convertir a nuestros pa铆ses, no ya en zonas de libre comercio, sino en zonas libres de hambre, analfabetismo, miseria y marginaci贸n.

Buscamos extender este enfoque en toda Am茅rica Latina, adem谩s de al 脕frica y a otras regiones del mundo de modo que, en el marco de la cooperaci贸n Sur-Sur, podamos multiplicar los beneficios de estos programas. Mientras algunas grandes empresas transnacionales se acercan a estas regiones con intenciones depredadoras, el ALBA busca favorecer y privilegiar al ser humano all谩 donde le sea posible hacerlo.

Asimismo, acordamos constituir una comisi贸n de t茅cnicos de muy alto nivel y representantes directos de los jefes de gobierno, para elaborar una propuesta para la creaci贸n de una Zona Econ贸mica Complementaria entre pa铆ses del ALBA, del Mercosur y de Petrocaribe, la cual ser谩 puesta en consideraci贸n de estas instancias. En este sentido, deben privilegiarse la complementariedad y la solidaridad como lineamientos de la integraci贸n econ贸mica, antes que la competencia entre nuestros pa铆ses, como 煤nica v铆a para fortalecer la base material del proyecto alternativo que representa el ALBA y, de este modo, asegurar la continuidad y el reimpulso de los exitosos programas sociales que caracterizan la Alianza.

Ello exige una visi贸n integral y alternativa de desarrollo, que no se limite a buscar s贸lo acuerdos comerciales para someternos a la dictadura de los mercados, la privatizaci贸n de servicios b谩sicos, o la precarizaci贸n de la fuerza laboral para ganar competitividad. Por el contrario, debemos garantizar un desarrollo productivo en aquellos 谩mbitos en los que podemos construir sinergias, al contar con fortalezas sensibles en nuestros pa铆ses. Particularmente, en 谩reas como la energ铆a, el comercio intrarregional, la producci贸n de alimentos, las industrias intermedias, inversiones y financiamiento. Igualmente, se debe buscar nuevos relacionamientos a nivel internacional, [....] para lo cual se presentar谩 como propuesta al grupo de pa铆ses que forman parte del denominado BRICS.

Adicionalmente, acordamos la constituci贸n de un grupo consultivo permanente y multidisciplinario del ALBA, para que alerte sobre los riesgos y atienda aquellos requerimientos de pa铆ses -o grupos de pa铆ses- que requieran de un alto nivel de an谩lisis debido a la complejidad de los problemas socioecon贸micos por los que pudieran estar atravesando.

Por otro lado, instancias como la Organizaci贸n de Estados Americanos, as铆 como ciertos mecanismos adscritos a la misma como el Sistema Interamericano de Derechos Humanos merecen profundos cambios, para ponerlos efectivamente al servicio de nuestros pueblos, de sus derechos humanos, y no de los intereses de determinados grupos de poder como los emporios medi谩ticos y aquellos escondidos bajo el manto de ONGs. Es por ello que planteamos la necesidad de que la sede de la Comisi贸n Interamericana de los Derechos Humanos pase a radicarse en un Estado Parte de la Convenci贸n Americana de Derechos Humanos.

Atendiendo al principio de indivisibilidad de los Derechos Humanos, consideramos intolerable que ciertos derechos humanos primen sobre otros. Por otro lado, debe superarse la idea extempor谩nea, oenegista occidental, de que s贸lo los Estados pueden violar los derechos humanos. Sin duda, existen otros poderes -como los corporativos- que pueden ser tambi茅n violadores de estos derechos.

El ALBA convoca a un encuentro contra el fascismo, en Caracas, el pr贸ximo 11 de septiembre, en homenaje al compa帽ero Presidente Salvador Allende, en el 40潞 aniversario de su asesinato.

El ALBA resuelve constituir un equipo t茅cnico-jur铆dico que estudie la preparaci贸n de una demanda contra el Gobierno de los Estados Unidos de Am茅rica por la implantaci贸n de un sistema de espionaje masivo a nivel mundial, violatorio de la Declaraci贸n Universal de los Derechos Humanos, as铆 como de otras normas internacionales en la pr贸xima sesi贸n de la Asamblea General.

Teniendo en cuenta los importantes resultados alcanzados en Hait铆 en materia de cooperaci贸n, los pa铆ses del ALBA han decidido reforzar la misma en salud, educaci贸n y programas sociales. De igual forma, se ha decidido una inmediata evaluaci贸n del plan especial sobre Hait铆, para reimpulsarlo y estudiar alternativas de financiamiento, para hacer sostenibles los programas sociales contenidos en dicho plan.

Se acord贸 revisar las metodolog铆as para la realizaci贸n de los encuentros multilaterales del ALBA, incluidas las cumbres. De este modo, se debe partir siempre de una consulta con las m谩s altas autoridades respecto al contenido que tendr铆an los debates y las declaraciones en el evento, y no a la inversa.

Se dispuso hacer m谩s visibles los resultados obtenidos por los proyectos ALBA a partir de campa帽as de comunicaci贸n que permitan visibilizar los 茅xitos de los programas del ALBA.

Se plante贸 la necesidad de evaluar los proyectos econ贸micos y sociales que el ALBA ha impulsado, para as铆 establecer prioridades y definir, en funci贸n de lo anterior, ajustes, e incluso nuevas metas.

Finalmente, saludamos el Encuentro Internacional por la Defensa de los Derechos Humanos y la Soberan铆a de Nuestros Pueblos que se realizar谩 en la ciudad de Cochabamba, Bolivia del 31 de julio al 2 de agosto de 2013.
 

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