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mi茅rcoles, 29 de abril de 2026

Nicaragua prioriza la paz

Por Yosbel Bulla铆n


En abril de 2018 grupos violentos utilizaron el mismo guion empleado en otros pa铆ses de Am茅rica Latina para desestabilizar los Gobiernos de izquierda y seguir la agenda norteamericana de dominio continental seg煤n la doctrina Monroe.

Esos grup煤sculos hicieron cuanto pudieron para tratar de eliminar al Ejecutivo sandinista y destruir un pa铆s que, antes de la intentona golpista, mostraba resultados econ贸micos sobresalientes a nivel regional.

Violencia por doquier, asesinatos de sandinistas, una feroz campa帽a medi谩tica y noticias falsas, centraron el accionar de los golpistas durante casi tres meses con decenas de muertos entre ellos, m谩s de 20 oficiales de la Polic铆a Nacional, seg煤n cifras oficiales.

No obstante, el pa铆s centroamericano logr贸 superar esa etapa, y con el esfuerzo y sacrificio de su pueblo avanz贸 por sendas de desarrollo y progreso.

Recientemente la copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, durante un acto que celebr贸 aqu铆 el D铆a Nacional de la Paz -19 de abril-, sostuvo que quienes “profanaron el amor sagrado” hoy a帽oran lo que perdieron, pero “no pueden ni podr谩n” revertir el curso de la historia en el pa铆s.

“Hoy quisieran retroceder el calendario, los relojes, las agujas, las campanas, los soles, los d铆as, los salmos, las lunas; pero no pueden ni podr谩n”, afirm贸.

Subray贸 que Nicaragua avanza con dignidad hacia el futuro, guiada por valores como el honor, el amor, la valent铆a y el orgullo patrio.

“Del pasado no se vuelve; al futuro se camina erguido, nunca de rodillas, y el presente es donde hemos llegado caminando con honor, con valor y con amor grande”, destac贸.

MANIPULACI脫N MEDI脕TICA

Para el analista pol铆tico nicarag眉ense Xavier D铆az-Lacayo, en 2018 se realiz贸 en Nicaragua una penetraci贸n de contenidos manipulados que, difundidos principalmente a trav茅s de redes sociales no certificadas, impactaron en la percepci贸n colectiva.

D铆az-Lacayo identifica como punto de inflexi贸n la proliferaci贸n de noticias falsas que simulaban normalidad informativa, pero que en el fondo conten铆an elementos distorsionados.

“Estas narrativas, amplificadas por figuras p煤blicas y dirigidas a sectores con menor formaci贸n pol铆tica o ideol贸gica, generaron estados de alarma social, miedo e incertidumbre sobre la estabilidad del pa铆s”, declar贸 a Prensa Latina.

El analista afirm贸 que la desinformaci贸n no fue un fen贸meno aislado, sino que respondi贸 a objetivos concretos.

Por un lado, distorsionar la gobernabilidad para propiciar la salida del gobierno o un quiebre institucional; y por otro, impulsar escenarios m谩s extremos, incluyendo acciones dirigidas contra el liderazgo pol铆tico del pa铆s.

Asimismo, resalt贸 la influencia de organizaciones no gubernamentales y fuentes de financiamiento externo que, en su interpretaci贸n, habr铆an contribuido a din谩micas desestabilizadoras.

EL GOBIERNO SE FORTALECI脫

La violencia golpista que intent贸 destruir Nicaragua fortaleci贸 al Gobierno del Frente Sandinista de Liberaci贸n Nacional (FSLN) en unidad con el pueblo.

En ese sentido, el experto se帽al贸 un fortalecimiento de la institucionalidad con la implementaci贸n de nuevos mecanismos de prevenci贸n y control, sin abandonar -afirm贸- los objetivos de desarrollo social ni la apertura hacia quienes desean integrarse al pa铆s.

“La institucionalidad crece dotando de nuevas firmas de advertencia sin perder la ternura, nuevas formas de prevenci贸n sin perder la objetividad hacia el desarrollo de las personas”, subray贸.

VERDAD PALPABLE

A decir de la copresidenta nicarag眉ense, la realidad del pa铆s es visible en los avances en infraestructura, salud, educaci贸n y programas sociales, los cuales -destac贸- reflejan el esfuerzo sostenido por mejorar la calidad de vida de la poblaci贸n.

“Cualquiera que recorre las comunidades, que utiliza las carreteras o accede al sistema de salud y educaci贸n, sabe cu谩l es la verdad”, expres贸.

La mandataria enfatiz贸 que el Gobierno contin煤a construyendo el porvenir “paso a paso, con calma, fe y certeza de bien com煤n”, promoviendo la unidad como principal fortaleza del pueblo nicarag眉ense.

En ese sentido, resalt贸 que, en un contexto internacional marcado por conflictos, la defensa de la paz constituye un deber esencial, especialmente para quienes profesan valores cristianos.

Murillo reiter贸 que la verdad “se ve, se toca y se vive”, y asegur贸 que el pueblo nicarag眉ense se distingue por su “valent铆a espiritual” y su capacidad de avanzar pese a los desaf铆os.

Reafirm贸 el compromiso de seguir trabajando por un futuro de desarrollo, justicia social y lucha contra la pobreza, “con verdades verdaderas que derrotan la mentira”, y exalt贸 el orgullo nacional y la vocaci贸n de progreso del pa铆s.

Para D铆az-Lacayo, existe una percepci贸n mayoritaria en la poblaci贸n de que el pa铆s vive en paz y que esta debe ser preservada, lo cual refuerza la importancia de consolidar espacios de entendimiento social.

De cara al futuro, proyecta un escenario de prudencia, pero tambi茅n de consolidaci贸n. Considera que la sociedad nicarag眉ense ha aprendido a valorar el crecimiento alcanzado y a resguardar la estabilidad como un bien estrat茅gico.

Manifest贸 que los fundamentos ideol贸gicos y pol铆ticos del pa铆s -basados en la identidad nacional, la dignidad, la soberan铆a y la independencia- contin煤an siendo, a su juicio, el eje sobre el cual se sostiene el modelo de desarrollo en Nicaragua.

Desde esa perspectiva, no visualiza una alternativa que supere las condiciones actuales de estabilidad para esta naci贸n centroamericana.

“Yo no veo una oferta mejor en el mundo para Nicaragua que no sea la estabilidad sandinista”, subray贸.

RESPALDO POPULAR

El Gobierno Sandinista goza hoy d铆a de un amplio respaldo popular; de acuerdo con el m谩s reciente estudio de opini贸n p煤blica de la encuestadora M&R Consultores, el 88,4 por ciento de la poblaci贸n nicarag眉ense aprueba la gesti贸n del Ejecutivo que lidera el copresidente Daniel Ortega.

El sondeo correspondiente al primer trimestre de 2026 destac贸 que el 86 por ciento de los encuestados calific贸 de positivo el trabajo que realiza la copresidenta Rosario Murillo.

En cuanto al 铆ndice de predisposici贸n pol铆tica, el 86,7 por ciento corresponde al Frente Sandinista de Liberaci贸n Nacional, mientras a la oposici贸n solo la respalda un 13,5 de los encuestados.

A帽adi贸 que el 90,9 por ciento de los entrevistados opin贸 que el Gobierno les genera esperanza. Asimismo, consideraron que bajo ning煤n concepto se debe poner en riesgo la paz ni la estabilidad econ贸mica del pa铆s.

arb/ybv



Fuente:

domingo, 26 de abril de 2026

Nicaragua se reafirma en las calles y en encuestas su apuesta por la paz, estabilidad y soberan铆a. La Revoluci贸n continua.

Abril, Mes de la Paz: movilizaci贸n popular sin precendentes, memoria hist贸rica y reafirmaci贸n del pueblo como protagonista de la Revoluci贸n

Abril de 2026 ha sido asumido en Nicaragua como un mes de profunda significaci贸n hist贸rica, pol铆tica y emocional. Declarado como el Mes de la Paz, este periodo ha concentrado una amplia agenda de actividades que han involucrado a instituciones, comunidades y ciudadan铆a en general, reafirmando la paz como el principal valor del pa铆s y como el eje central del modelo pol铆tico impulsado por el Gobierno de Reconciliaci贸n y Unidad Nacional.

El punto de mayor relevancia dentro de este mes es el 19 de abril, D铆a Nacional de la Paz, fecha que no solo tiene un car谩cter conmemorativo, sino tambi茅n profundamente pol铆tico e hist贸rico. Este d铆a recuerda los acontecimientos de abril de 2018, cuando —seg煤n la narrativa oficial— Nicaragua enfrent贸 un intento de golpe de Estado promovido por grupos violentos con apoyo externo, particularmente de Estados Unidos y sectores de la Uni贸n Europea. Estos hechos dejaron v铆ctimas mortales, destrucci贸n de infraestructura, p茅rdidas econ贸micas y una fuerte afectaci贸n a la estabilidad social.

En este contexto, el D铆a de la Paz simboliza la decisi贸n del pueblo nicarag眉ense de no volver a ese escenario de violencia. Se presenta como una victoria hist贸rica frente al caos, una reafirmaci贸n de la soberan铆a nacional y una expresi贸n de la voluntad colectiva de vivir en estabilidad.


Las jornadas del 18, 19 y 20 de abril constituyeron el momento culminante de este proceso. El 18 de abril se desarrollaron caminatas comunitarias en todo el pa铆s, en barrios, municipios y zonas rurales, como antesala de las grandes movilizaciones. Estas caminatas reflejaron la participaci贸n directa del pueblo en la defensa de la paz, mostrando que esta no es solo una pol铆tica estatal, sino una construcci贸n social cotidiana.

El 19 de abril, D铆a de la Paz, se realizaron marchas masivas y simult谩neas en todo el territorio nacional. Miles de personas participaron en una movilizaci贸n que combin贸 lo pol铆tico, lo cultural y lo emocional. Familias, j贸venes, trabajadores y organizaciones sociales llenaron las calles en un ambiente de celebraci贸n, memoria y reivindicaci贸n.

Las consignas presentes en pancartas y c谩nticos reflejaban con claridad el sentir colectivo:

  • “Nicaragua es Paz, es Dignidad, es Soberan铆a”
  • “Nuestra Victoria es la Paz”
  • “Todos Juntos, Siempre M谩s All谩, Abril”

Estas expresiones sintetizan una identidad pol铆tica en la que la paz se concibe como una conquista hist贸rica y como un compromiso permanente. Las marchas no solo celebraban la estabilidad actual, sino que tambi茅n rechazaban expl铆citamente la violencia y cualquier intento de desestabilizaci贸n.

El ambiente fue festivo, con m煤sica, expresiones culturales y participaci贸n masiva, pero tambi茅n cargado de memoria hist贸rica. Abril de 2018 estuvo presente como referencia constante, reforzando la idea de que la paz actual es resultado de una experiencia vivida y superada.

En este marco, la paz se vincula directamente con el desarrollo. Se plantea que la estabilidad permite consolidar la econom铆a, atraer inversiones, garantizar el empleo y sostener programas sociales en 谩reas como salud, educaci贸n, vivienda y electrificaci贸n. La lucha contra la pobreza, seg煤n esta visi贸n, depende de la continuidad de un entorno pac铆fico.

El modelo promovido por el Gobierno de Reconciliaci贸n y Unidad Nacional —definido como cristiano, socialista y solidario— se presenta como el garante de esta estabilidad, combinando pol铆ticas sociales con actividad econ贸mica y participaci贸n del sector privado.

El acto central del 20 de abril: soberan铆a, paz y posicionamiento internacional


El 20 de abril tuvo lugar el acto central en la Avenida de Bol铆var a Ch谩vez, junto al Parque de los H茅roes de la Dignidad Nacional, un espacio de gran valor simb贸lico que conecta las luchas hist贸ricas por la soberan铆a con el presente pol铆tico.

El acto fue presidido por los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo, quienes desarrollaron un discurso amplio que abarc贸 temas nacionales e internacionales.

En el plano interno, Ortega reiter贸 que la paz es urgente y fundamental para garantizar el desarrollo econ贸mico, la estabilidad pol铆tica y el bienestar social. Insisti贸 en que sin paz no es posible sostener los programas sociales ni avanzar en la reducci贸n de la pobreza.

Murillo, por su parte, enfatiz贸 la dimensi贸n espiritual y emocional de la paz, present谩ndola como una victoria del pueblo frente al odio, la violencia y la desestabilizaci贸n.

Uno de los elementos m谩s significativos del discurso fue la reivindicaci贸n hist贸rica frente a Estados Unidos. Ortega volvi贸 a exigir que ese pa铆s cumpla con la indemnizaci贸n pendiente derivada de la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de 1986, que conden贸 a Washington por sus acciones contra Nicaragua durante la guerra de los a帽os 80. Este fallo, que establec铆a la obligaci贸n de reparar los da帽os causados, sigue siendo presentado como una deuda hist贸rica no saldada.

Este reclamo no es un elemento aislado, sino que cumple varias funciones dentro del discurso:

  • Conecta el pasado con el presente, estableciendo una continuidad en la relaci贸n conflictiva con Estados Unidos
  • Refuerza la idea de Nicaragua como pa铆s que ha sido agredido hist贸ricamente
  • Legitima la defensa actual de la soberan铆a frente a sanciones y presiones externas

En este mismo marco, Ortega denunci贸 las sanciones impuestas por Estados Unidos, se帽alando que afectan al pueblo nicarag眉ense y constituyen una forma de injerencia. Estas medidas fueron interpretadas como intentos de debilitar la estabilidad del pa铆s.

El discurso tambi茅n abord贸 la situaci贸n internacional. Ortega conden贸 las pol铆ticas de Estados Unidos hacia Ir谩n, as铆 como las sanciones contra Cuba y Venezuela, se帽alando que estas acciones afectan la paz mundial. En este contexto, Nicaragua se posiciona como un pa铆s que defiende no solo su propia soberan铆a, sino tambi茅n el derecho de otras naciones a decidir su destino sin presiones externas.

La cr铆tica directa a la pol铆tica estadounidense, incluyendo referencias a Donald Trump, marc贸 un endurecimiento del discurso, reflejando un posicionamiento m谩s confrontativo en el escenario internacional.

En conjunto, el acto central integr贸 memoria hist贸rica (guerra de los 80 y 2018), legitimaci贸n del modelo pol铆tico, defensa de al soberan铆a y posicionamiento geopol铆tico, reforzando la idea de que la paz en Nicaragua est谩 ligada tanto a factores internos como externos.

presentaci贸n resultados de Encuestas: datos completos sobre percepci贸n social y respaldo al modelo

El 22 de abril se dieron a conocer los resultados de una encuesta de M&R Consultores, que aportan datos concretos sobre la percepci贸n de la poblaci贸n.

Los nicarag眉enses percibe una base s贸lida en los principios que sostienen al pa铆s. Principios como la estabilidad y seguridad; la autodeterminaci贸n, soberan铆a y la Paz Social, tienen 铆ndices de aprobaci贸n que superan el 90%.

Los resultados muestran niveles muy altos de consenso en torno a la paz y la estabilidad:

  • 97,2% considera que la paz no debe ponerse en riesgo bajo ninguna circunstancia
  • 93,7% percibe que el pa铆s vive en condiciones de estabilidad y seguridad
  • 91,8% aprueba el desempe帽o de la Polic铆a Nacional
  • 97,8% considera que existe libertad para opinar dentro de un marco de respeto

En cuanto al liderazgo pol铆tico:

  • 88,1% aprueba la gesti贸n de Daniel Ortega
  • 86,3% respalda a Rosario Murillo

En el 谩mbito econ贸mico:

  • 80,7% considera que el pa铆s progresa
  • 82,7% percibe que su situaci贸n econ贸mica personal ha mejorado o se mantiene estable

Otros datos relevantes incluyen:

  • Mayor铆a de la poblaci贸n se identifica con posiciones de izquierda
  • Reconocimiento del papel del sector privado en la econom铆a
  • Alta valoraci贸n de la seguridad como logro del modelo pol铆tico

Estos datos refuerzan la narrativa de que existe un amplio respaldo social al modelo basado en paz, estabilidad y desarrollo. La coincidencia entre movilizaci贸n popular, discurso pol铆tico y resultados de encuestas construye una imagen de cohesi贸n nacional.



Abril nos muestra un pueblo comprometido con su revoluci贸n

Abril de 2026 se presenta en Nicaragua como una s铆ntesis de historia, pol铆tica y geopol铆tica. Las marchas del 18, 19 y 20 de abril, el acto central en Managua y los datos de opini贸n p煤blica configuran una narrativa en la que la paz aparece como eje central de la vida nacional.

La incorporaci贸n del reclamo hist贸rico de indemnizaci贸n a Estados Unidos refuerza esta narrativa, conectando pasado y presente en una misma l铆nea de defensa de la soberan铆a. Al mismo tiempo, el posicionamiento internacional sit煤a a Nicaragua dentro de un marco m谩s amplio de cr铆tica al intervencionismo y defensa de la autodeterminaci贸n.

En este contexto, la paz no es solo un objetivo: es una victoria, una identidad y una herramienta pol铆tica que articula el presente y proyecta el futuro del pa铆s.


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lunes, 16 de febrero de 2026

Nicaragua, todo por la paz

por: Fabrizio Casari

Toda sociedad es fruto del modelo social y pol铆tico que la dise帽a, pero todas, sin excepci贸n, tienen en la paz interna la condici贸n indispensable para su desarrollo. La paz, sin embargo, no es solo ausencia de guerra, sino tambi茅n compartir y reconocimiento mutuo entre los distintos actores pol铆ticos. Y, como en cualquier parte del mundo, tampoco en Nicaragua puede confundirse la libertad de opini贸n con la libertad de subversi贸n.

La primera es la sal de la democracia - sea formal o sustancial - y se apoya en el respaldo popular y en las reglas del sistema. La segunda es la tumba de la democracia. La libertad puede conducir a la construcci贸n de una opci贸n pol铆tica alternativa, a la formaci贸n de organizaciones de m煤ltiples orientaciones, pero todo se sostiene 煤nicamente si ocurre dentro del marco del mandato constitucional, con la observancia de las leyes y el respeto de lo dispuesto por los c贸digos civil, penal y administrativo que establecen los l铆mites de la contienda pol铆tica.

Dos son las condiciones para que pueda delinearse un desarrollo: la paz y la democracia, con la segunda que no puede existir en ausencia de la primera. La paz no conduce necesariamente a la democracia, pero la democracia, sin paz, simplemente no puede existir. La adhesi贸n a tales condiciones nunca puede presentarse como una mordaza, como una represi贸n preventiva, como si fuera un impedimento a la circulaci贸n de ideas y programas distintos de los que gobiernan. Al contrario, es precisamente el respeto a lo previsto por las leyes que sostienen la estructura jur铆dica de la naci贸n lo que garantiza el ejercicio de la cr铆tica propio de una democracia.

En la Nicaragua de este tercer milenio se persigue la democracia salvaguard谩ndola antes que declam谩ndola. Fuera de la trayectoria hist贸rico-pol铆tica nicarag眉ense, discutirla ser铆a una cuesti贸n abstracta y sin relevancia. La reconciliaci贸n nacional, antes que cualquier otro objetivo, ha tenido y tiene el de permitir la paz y forjar un destino compartido de naci贸n.

Y puesto que el texto solo tiene valor si se inserta en un contexto, hablar de paz y democracia en Nicaragua requiere t茅rminos, referencias, comparaciones y paralelos propios de la historia del pa铆s. Cada pa铆s tiene su historia y las diferencias no pueden reducirse a un 煤nico patr贸n: un poco como sucede con las lenguas de ra铆ces etimol贸gicas similares, donde algunas palabras se parecen, pero la fon茅tica luego induce a equ铆vocos y errores de comprensi贸n.
Las lecciones de la historia
La historia dice que en Nicaragua, con la excepci贸n de la cesi贸n del poder por parte del FSLN tras las elecciones de 1990, la democracia nunca ha sido un proceso indoloro para el pa铆s: su afirmaci贸n siempre ha visto la oposici贸n de la derecha. Desde la dictadura somocista hasta la guerra terrorista de los contras, llegando al intento de golpe de Estado de 2018, la democracia y la derecha nunca han sido amigas. En estas tres p谩ginas negras de la historia nicarag眉ense hay varios elementos que se repiten, pero hay uno en particular: la indisposici贸n de la derecha y de la oligarqu铆a a reconocer como leg铆timo un gobierno que no est茅 al servicio de sus intereses.

El hilo negro que une el papel de la oligarqu铆a nicarag眉ense en estas tres tremendas p谩ginas de la historia nacional es el rechazo a aceptar las reglas del juego de una democracia plena. Tanto cuando esta se present贸 en la modalidad liberadora y revolucionaria de los a帽os ochenta, como en la de rescate socioecon贸mico, modernizaci贸n del pa铆s y justicia social propia de los 煤ltimos 19 a帽os. En los periodos hist贸ricos gobernados por el sandinismo, la derecha olig谩rquica ha alternado el rechazo al veredicto de las urnas con la solicitud de invasi贸n extranjera.

El rechazo de las reglas democr谩ticas es la verdadera se帽a de identidad de la derecha, hist贸ricamente indispuesta a reconocer la victoria pol铆tica de sus antagonistas. La cuesti贸n de la alternancia, que es sustancia de la democracia, encuentra as铆 un obst谩culo previo, representado por el ultraconservadurismo feudal del latifundio nicarag眉ense, que no tolera ser derrotado.
¿Por qu茅? Porque no cree que corresponda al pueblo decidir qui茅n gobierna, sino al censo; no soporta la idea de un pa铆s independiente, considerando que ser colonia de Estados Unidos (quiz谩s en calidad de favorita) es la m谩xima aspiraci贸n posible para Nicaragua. Por ello el sandinismo, que nace, lucha y vence para la defensa del pueblo y de la independencia nacional, resulta insoportable para la visi贸n olig谩rquica.

La historia de Nicaragua cuenta, sin temor a desmentidos, que la oligarqu铆a primero rindi贸 pleites铆a al somocismo y luego apoy贸 a los contras en los a帽os ochenta, cuando utiliz贸 su fuerza editorial y pol铆tica para legitimar su agresi贸n, mientras defin铆a como dictadura al gobierno leg铆timo que era v铆ctima de esa agresi贸n.

En unos diez a帽os, Nicaragua perdi贸 su desarrollo potencial y a casi 50.000 de sus mejores hijos, quienes, como quienes combatieron contra el somocismo, defendieron el derecho a vivir en paz, su tierra, la soberan铆a de su pa铆s y la seguridad de su pueblo; todos elementos que, cualquiera sea su enfoque, son primordiales para la democracia, su premisa ineludible. Por ello el sandinismo y sus m谩rtires deben considerarse los padres constituyentes del pa铆s.

Desde 2006, el mismo guion: los oligarcas decidieron no reconocer las victorias electorales del gobierno sandinista y comenzaron a estudiar c贸mo revertir el resultado de las urnas para impedir que el sandinismo gobernara. Al menos, no en paz. As铆 la deslegitimaci贸n de la institucionalidad del pa铆s y de su voluntad electoral. Para colmo de indecencia, se negaba el derecho del gobierno a gobernar, mientras se presentaban reivindicaciones de todo tipo llam谩ndolas “di谩logo”. Pero la existencia del reconocimiento rec铆proco es la base de cualquier di谩logo: si no se reconoce al gobierno, ¿c贸mo se le puede pedir que dialogue? ¿C贸mo se dialoga con quien no existe?

Los oligarcas no somet铆an sus actividades editoriales, asociativas y religiosas a leyes, normas y obligaciones, aun cuando sosten铆an su l铆nea pol铆tica subversiva. Con mayor descaro a煤n, exig铆an respeto para sus falsas ONG, aut茅ntica cadena de distribuci贸n de dinero extranjero, que actuaban sin siquiera cumplir con las certificaciones de actividades obligadas por las mismas leyes (muchas de ellas, por cierto, redactadas durante los diecis茅is a帽os de su propio gobierno). Emblem谩tico el caso de Cristiana Chamorro: el magistrado le pide cuentas por transferencias no trazadas de millones de d贸lares y la heredera oligarca responde que ya habl贸 con la embajada de Estados Unidos, por lo tanto est谩 en regla.

Tanto en los a帽os ochenta como desde 2007, la derecha ha optado por confiar en Estados Unidos y no en los nicarag眉enses. Pero recurrir a un Estado extranjero, en cualquier pa铆s del mundo, se considera alta traici贸n. Organizar, gracias a financiaci贸n exterior, actividades pol铆ticas, editoriales, asociativas o de cualquier otro tipo para incidir en la pol铆tica interna se considera “inteligencia con el enemigo” y se castiga en el 谩mbito civil y penal.
Democracia o subversivismo
La cuesti贸n democr谩tica, en la historia nicarag眉ense, es toda esta. A lo largo de su historia, la derecha olig谩rquica se ha caracterizado por expresar ese “subversivismo de las clases dirigentes” del que hablaba Antonio Gramsci. Pero esto no pod铆a quedar impune. Si para la derecha la acci贸n siempre se ha basado en la fuerza (econ贸mica, editorial, militar) y nunca en el Derecho, el sandinismo gobierna con el consenso popular y, en Derecho, se arroga el monopolio de la fuerza, que para cualquier gobierno, en cualquier parte del mundo, es una piedra angular inamovible.

La derecha en Nicaragua reconoce el voto popular solo si gana: si no gana con el voto, intenta la subversi贸n armada. Esta es la diferencia sustancial con el sandinismo, que cedi贸 democr谩ticamente el poder en 1990, aun en unas elecciones como m铆nimo desiguales, y que, entre 1990 y 2006, cuando no tuvo los votos para ganar, pese a tener la fuerza, nunca intent贸 tomar por las armas lo que las urnas le negaban, aun cuando mediaron fraudes y maniobras concertadas entre socios centro y norteamericanos en calidad de “observadores”.

Por lo tanto, nadie puede dar lecciones de democracia al sandinismo, capaz de mantenerse dentro del cauce democr谩tico aun teniendo razones para rechazarlo y la fuerza para subvertirlo. La elecci贸n siempre estuvo dictada no por la prevalencia del FSLN, sino por la de la paz, de la que Nicaragua siempre ha tenido desesperada necesidad. Se llama inter茅s nacional y lo persigue quien se opone al inter茅s de casta.

Las pol铆ticas son siempre la s铆ntesis de intereses divergentes y el compromiso es la mediaci贸n entre impulsos contrapuestos. Pero para construir pol铆ticas se necesitan principios, que lo son precisamente porque no son negociables. Son las pol铆ticas las que deben basarse en los principios, no al rev茅s.

La paz es uno de esos principios sagrados, no negociables, no sujetos a presiones internas ni externas. Para un pa铆s como Nicaragua, que ha conocido invasiones, guerras, terrorismo, agresiones externas, traiciones y un intento de golpe de Estado, la paz tiene un valor mayor que en cualquier otro lugar del mundo. Alterarla, amenazarla o condicionarla desde el exterior es uno de los peores cr铆menes. En una naci贸n marcada por una historia de violencia, la paz asume un valor supremo. No es solo ausencia de guerra, sino din谩mica de crecimiento, de progreso, de reducci贸n constante de la pobreza. Es la paz alcanzada la que permite el progreso y la organizaci贸n social indispensable para vivir con seguridad y prosperar. Es imposible prescindir de ella.

Pensar en imponer voluntades extranjeras en direcci贸n contraria a la voluntad popular ser铆a una ilusi贸n fatal. No puede participar en el juego democr谩tico quien ve en la democracia una amenaza para sus intereses de casta. Se llama principio de realidad. Tomar nota de los resultados de la democracia y respetarlos es el 煤nico camino posible para quien dice inspirarse en ella. No hay otros camino.


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martes, 17 de julio de 2018

¿QU脡 PASA REALMENTE EN NICARAGUA?


Una an谩lisis de dos expertos norteamericanos que nos dan una informaci贸n que jam谩s ver谩s en los Medios corporativos.

por Kevin Zeese y Nils McCune*


Hay una gran cantidad de informaci贸n falsa e inexacta sobre Nicaragua en los medios. Incluso en la izquierda, algunos simplemente han repetido las afirmaciones dudosas de la CNN y los medios olig谩rquicos de Nicaragua para apoyar la destituci贸n del presidente Ortega. La narrativa de manifestantes no violentos versus escuadrones antidisturbios y paramilitares progubernamentales no ha sido cuestionada por los medios internacionales.
Este art铆culo busca corregir el registro, describir lo que est谩 sucediendo en Nicaragua y por qu茅. Mientras escribimos esto, el golpe parece estar fallando, la gente se ha unido para la paz (como demostr贸 esta marcha masiva por la paz el s谩bado 7 de julio) y la verdad est谩 saliendo (por ejemplo, el escondite de armas descubierto en una Iglesia Cat贸lica Martes, 9 de julio). Es importante entender lo que est谩 ocurriendo porque Nicaragua es un ejemplo de los tipos de golpes de estado violentos que Estados Unidos y los ricos usan para poner en marcha gobiernos neoliberales dominados por los negocios. Si las personas entienden estas t谩cticas, ser谩n menos efectivas.
Mezclando los intereses de la clase
En parte, los expertos estadounidenses est谩n obteniendo su informaci贸n de los medios de comunicaci贸n, como La Prensa de Jaime Chamorro-Cardenal, y el Confidencial de la misma familia olig谩rquica, que son los elementos m谩s activos de los medios golpistas. Repetir y amplificar su narrativa deslegitima al gobierno sandinista y presenta la rendici贸n incondicional de Daniel Ortega como la 煤nica opci贸n aceptable. Estos expertos protegen a los infames intereses internos y externos que se han propuesto controlar el pa铆s m谩s pobre y, a la vez, rico en recursos naturales de Centroam茅rica.

El intento de golpe trajo las divisiones de clase en Nicaragua a la luz p煤blica. Piero Coen, el hombre m谩s rico de Nicaragua, due帽o de todas las operaciones nacionales de Western Union y una compa帽铆a de agroqu铆micos, lleg贸 personalmente al primer d铆a de protestas en la Universidad Polit茅cnica de Managua para alentar a los estudiantes a seguir protestando, prometiendo su apoyo continuo.
La oligarqu铆a terrateniente tradicional de Nicaragua, liderada pol铆ticamente por la familia Chamorro, publica ultim谩tums constantes al gobierno a trav茅s de sus medios de comunicaci贸n y financia los bloqueos que han paralizado al pa铆s durante las 煤ltimas ocho semanas.
La Iglesia Cat贸lica, aliada por mucho tiempo con los oligarcas, ha puesto todo su empe帽o en crear y sostener acciones antigubernamentales, incluyendo sus universidades, escuelas secundarias, iglesias, cuentas bancarias, veh铆culos, tweets, sermones dominicales y un esfuerzo unilateral para mediar el Di谩logo Nacional . Los obispos han amenazado de muerte al presidente y su familia, y se ha filmado a un sacerdote que supervisa la tortura de los sandinistas. El Papa Francisco pidi贸 un di谩logo de paz e incluso llam贸 al cardenal Leonaldo Brenes y al obispo Rolando Alvarez a una reuni贸n privada en el Vaticano ,lo que desencaden贸 rumores de que los monse帽ores nicarag眉enses esta estaban siendo rega帽ados por su evidente participaci贸n en el conflicto que est谩n mediando oficialmente. La iglesia sigue siendo uno de los pocos pilares que mantienen vivo el golpe.
Un reclamo com煤n es que Ortega se ha alineado con la oligarqu铆a tradicional, pero lo contrario es cierto. Este es el primer gobierno desde la independencia nicarag眉ense que no incluye a la oligarqu铆a. Desde la d茅cada de 1830 hasta la d茅cada de 1990, todos los gobiernos nicarag眉enses, incluso durante la Revoluci贸n Sandinista, incluyeron personas de la 茅lite "apellidos" de Chamorro, Cardenal, Belli, Pellas, Lacayo, Montealegre, Gurdi谩n. El gobierno desde 2007 no lo hace, por lo que estas familias apoyan el golpe.
Los detractores de Ortega reclaman su di谩logo en tres partes, incluidos los sindicatos, los capitalistas, y el Estado es una alianza con las grandes empresas. De hecho, ese proceso ha producido la tasa de crecimiento m谩s alta en Centroam茅rica y el salario m铆nimo anual aumenta de 5 a 7 por ciento por encima de la inflaci贸n, mejorando las condiciones de vida de los trabajadores y sacando a las personas de la pobreza. El proyecto Borgen contra la pobreza informa que la pobreza disminuy贸 en un 30 por ciento entre 2005 y 2014.
El gobierno liderado por el FSLN ha puesto en marcha un modelo econ贸mico basado en la inversi贸n p煤blica y en el fortalecimiento de la red de seguridad para los pobres. El gobierno invierte en infraestructura, tr谩nsito, mantenimiento de agua y electricidad dentro del sector p煤blico y mueve los servicios privatizados. por ejemplo, cuidado de la salud y educaci贸n primaria en el sector p煤blico. Esto ha asegurado una estructura econ贸mica estable que favorece a la econom铆a real sobre la econom铆a especulativa. La mayor parte de la infraestructura en Nicaragua se ha construido en los 煤ltimos 11 a帽os, algo comparable a la era del New Deal en los EE. UU., Incluidas las plantas de electricidad renovable en todo el pa铆s.
Lo que los comentaristas liberales e incluso izquierdistas pasan por alto es que a diferencia del gobierno de Lula en Brasil, que redujo la pobreza a trav茅s de pagos en efectivo a familias pobres, Nicaragua ha redistribuido el capital productivo para desarrollar una econom铆a popular autosuficiente. El modelo FSLN se entiende mejor como un 茅nfasis en la econom铆a popular sobre el Estado o las esferas capitalistas.
Mientras que el sector privado emplea alrededor del 15% de los trabajadores nicarag眉enses, el sector informal emplea a m谩s del 60 por ciento. El sector informal se ha beneficiado de $ 400 millones en inversiones p煤blicas, gran parte de los fondos de la alianza ALBA para financiar microcr茅ditos para peque帽as y medianas empresas agr铆colas. Las pol铆ticas para facilitar el cr茅dito, el equipo, la capacitaci贸n, los animales, las semillas y el combustible subsidiado respaldan a煤n m谩s a estas empresas. Los peque帽os y medianos productores de Nicaragua han llevado al pa铆s a producir del 80 al 90 por ciento de sus alimentos y terminar con su dependencia de los pr茅stamos del FMI.
Como tal, los trabajadores y campesinos, muchos de los cuales trabajan por cuenta propia y accedieron al capital productivo a trav茅s de la Revoluci贸n Sandinista y las luchas subsiguientes, representan un tema pol铆tico importante del desarrollo social estable de posguerra de la 煤ltima d茅cada, incluidos los cientos de miles de campesinos que han recibido el t铆tulo de propiedad de la tierra y casi la cuarta parte del territorio nacional que ha recibido el t铆tulo colectivo como territorio de naciones ind铆genas. Los movimientos sociales de los trabajadores, los campesinos y los grupos ind铆genas fueron la base del apoyo popular que llev贸 al FSLN de nuevo al poder.
La titulaci贸n de tierras y la asistencia a peque帽as empresas tambi茅n han enfatizado la igualdad para las mujeres, lo que resulta en que Nicaragua tiene el nivel m谩s bajo de desigualdad de g茅nero en Am茅rica Latina y ocupa el lugar 12 entre 145 pa铆ses en el mundo, justo detr谩s de Alemania.
Con el tiempo, el gobierno del FSLN ha incorporado este sector de autoempleo masivo, as铆 como los trabajadores de maquiladoras (es decir, trabajadores textiles en plantas de propiedad extranjera ubicadas en zonas de libre comercio creadas por gobiernos neoliberales anteriores) en el sistema de salud y pensiones, causando los compromisos financieros para crecer que requer铆an una nueva f贸rmula para garantizar la estabilidad fiscal. Las propuestas de reformas a la Seguridad Social fueron el desencadenante del sector privado y las protestas estudiantiles el 18 de abril. El lobby empresarial convoc贸 las protestas cuando Ortega propuso aumentar las contribuciones patronales en un 3,5% a los fondos de pensiones y salud, mientras que las contribuciones de los trabajadores aumentaron ligeramente en 0,75% y transferir el 5% de la transferencia de efectivo de los pensionistas a su fondo de asistencia m茅dica. La reforma tambi茅n puso fin a una laguna jur铆dica que permit铆a a las personas de altos ingresos reclamar unos ingresos bajos para acceder a los beneficios de salud.
Esta fue una contrapropuesta a la propuesta del FMI para elevar la edad de jubilaci贸n y m谩s del doble del n煤mero de semanas que los trabajadores tendr铆an que pagar en el fondo de pensiones para acceder a los beneficios. El hecho de que el gobierno se sintiera lo suficientemente fuerte como para negar las demandas de austeridad del lobby empresarial y del FMI era una se帽al de que la fuerza de negociaci贸n del capital privado hab铆a disminuido, ya que el impresionante crecimiento econ贸mico de Nicaragua , un 38 por ciento peque帽os productores y gasto p煤blico. Sin embargo, la oposici贸n utiliz贸 anuncios manipuladores de Facebook que presentaban la reforma como una medida de austeridad, m谩s falsas noticias de la muerte de un estudiante el 18 de abril, para generar protestas en todo el pa铆s el 19 de abril. Inmediatamente, la m谩quina de cambio de r茅gimen se puso en movimiento.
El Di谩logo Nacional muestra los intereses de clase en conflicto. La Alianza C铆vica para la Justicia y la Democracia de la oposici贸n tiene como figuras clave: Jos茅 Adan Aguirre, l铆der del lobby empresarial privado; Maria Nelly Rivas, directora de Cargill en Nicaragua y jefa de la C谩mara de Comercio de Estados Unidos y Nicaragua; los estudiantes universitarios privados del Movimiento 19 de abril; Michael Healy, gerente de una corporaci贸n azucarera colombiana y jefe del lobby de agronegocios; Juan Sebasti谩n Chamorro, que representa a la oligarqu铆a vestida de civil; Carlos Tunnermann, ex ministro sandinista de 85 a帽os y ex canciller de la Universidad Nacional; Azalea Sol铆s, directora de una organizaci贸n feminista financiada por el gobierno de EE. UU.; y Medardo Mairena, un "l铆der campesino" financiado por el gobierno de los Estados Unidos, que vivi贸 17 a帽os en Costa Rica antes de ser deportado en 2017 por trata de personas. Tunnermann, Sol铆s y los estudiantes del 19 de abril est谩n todos asociados con el Movimiento para la Renovaci贸n del Sandinismo (MRS), un peque帽o partido sandinista que, sin embargo, merece una atenci贸n especial.
En la d茅cada de 1980, muchos de los cuadros de alto nivel del Frente Sandinista eran, de hecho, los hijos de algunas de las famosas familias olig谩rquicas, como los hermanos Cardenal y parte de la familia Chamorro, a cargo de los ministerios de Cultura y Gobierno del gobierno revolucionario. La educaci贸n y sus medios, respectivamente. Despu茅s de la derrota electoral del FSLN en 1990, los ni帽os de la oligarqu铆a organizaron un 茅xodo del partido. Junto con ellos, algunos de los cuadros intelectuales, militares y de inteligencia m谩s notables dejaron y formaron, con el tiempo, el MRS. El nuevo partido renunci贸 al socialismo, culp贸 a Daniel Ortega de todos los errores de la Revoluci贸n y con el tiempo se hizo cargo de la esfera de las organizaciones no gubernamentales (ONG) en Nicaragua, incluidas las organizaciones feministas, ecologistas, juveniles, de los medios de comunicaci贸n y de derechos humanos.
Desde 2007, el MRS se ha vuelto cada vez m谩s cercano con la extrema derecha del Partido Republicano de los Estados Unidos. Desde el estallido de la violencia en abril, muchas, si no la mayor铆a, de las fuentes citadas por los medios occidentales (incluida, inquietantemente, Democracy Now de Amy Goodman) provienen de este partido, que cuenta con el apoyo de menos del 2 por ciento del electorado nicarag眉ense. Esto permite a los oligarcas expresar su violento intento de reinstalar el neoliberalismo en un discurso de izquierdistas de antiguos sandinistas cr铆ticos con el gobierno de Ortega.
Es una farsa afirmar que los trabajadores y los campesinos est谩n detr谩s de los disturbios. La V铆a Campesina , el Sindicato Nacional de Agricultores y Ganaderos, la Asociaci贸n de Trabajadores Rurales, el Frente Nacional de Trabajadores , la Naci贸n ind铆gena Mayangnay otros movimientos y organizaciones han sido inequ铆vocos en sus demandas para poner fin a la violencia y su apoyo a la Gobierno de Ortega Este malestar es una operaci贸n de cambio de r茅gimen a gran escala llevada a cabo por oligarcas medi谩ticos, una red de ONGs financiadas por el gobierno de los EE. UU., Elementos armados de familias de terratenientes de 茅lite y la Iglesia Cat贸lica, y ha abierto la puerta a los c谩rteles de la droga y al crimen organizado para ganar un punto de apoyo en Nicaragua.
El elefante en el cuarto
Lo que nos lleva a la participaci贸n del gobierno de Estados Unidos en el golpe violento.

Como Tom Ricker inform贸 al principio de esta crisis pol铆tica, hace varios a帽os el gobierno de EE. UU. Decidi贸 que, en lugar de financiar a los partidos pol铆ticos de oposici贸n, que han perdido enorme legitimidad en Nicaragua, financiar铆a el sector de la sociedad civil de ONG. National Endowment for Democracy ( NED) otorg贸 m谩s de $ 700,000 para construir la oposici贸n al gobierno en 2017, y ha otorgado m谩s de $ 4.4 millones desde 2014. El objetivo principal de este financiamiento fue "proporcionar una estrategia coordinada y voz de los medios para los grupos de oposici贸n en Nicaragua". Ricker contin煤a:
"El resultado de esta consistente construcci贸n y financiamiento de los recursos de la oposici贸n ha sido crear una c谩mara de resonancia que sea amplificada por comentaristas en los medios internacionales, la mayor铆a de los cuales no tienen presencia en Nicaragua y dependen de estas fuentes secundarias".
El padre fundador de NED, Allen Weinstein, describi贸 a NED como la CIA abierta , diciendo: "Mucho de lo que hacemos hoy fue hecho encubiertamente hace 25 a帽os por la CIA". En Nicaragua, en lugar de la derecha tradicional, NED financia a la MRS organizaciones afiliadas que plantean cr铆ticas izquierdistas al gobierno sandinista.Los activistas del cambio de r茅gimen usan esl贸ganes, canciones y s铆mbolos sandinistas incluso cuando queman monumentos hist贸ricos, pintan sobre los marcadores rojos y negros de los m谩rtires ca铆dos y atacan f铆sicamente a los miembros del partido sandinista.
De los grupos opositores en el Di谩logo Nacional, la organizaci贸n feminista de Azalea Sol铆s y la organizaci贸n campesina de Medardo Mairena se financian a trav茅s de becas NED , mientras que los estudiantes del 19 de abril permanecen en hoteles y realizan viajes pagados por Freedom House , otro 贸rgano de cambio de r茅gimen financiado por NED y USAID. NED tambi茅n financia Confidencial, la organizaci贸n de medios de Chamorro. Las subvenciones de NED financian el Instituto de Estudios Estrat茅gicos y Pol铆ticas P煤blicas (IEEPP), cuyo Director Ejecutivo, F茅lix Maradiaga, es otro cuadro de MRS muy cercano a la Embajada de los Estados Unidos. En junio, Maradiaga fue acusado de dirigir una red criminal llamada Viper que, desde el campus UPOLI ocupado, organiz贸 robos de autom贸viles, incendios y asesinatos para crear caos y p谩nico durante los meses de abril y mayo.
Maradiaga creci贸 en los Estados Unidos y se convirti贸 en miembro del Aspen Leadership Institute , antes de estudiar pol铆tica p煤blica en Harvard. Fue secretario en el Ministerio de Defensa del 煤ltimo presidente liberal, Enrique Bola帽os. Es un Joven L铆der Global en el Foro Econ贸mico Mundial y en 2015, el Consejo de Asuntos Globales de Chicago le otorg贸 la Beca Gus Hart, entre los que se incluyen los disidentes cubanos Yoani S谩nchez y Henrique Capriles Radonski, el l铆der de la oposici贸n venezolana que atac贸 a los cubanos. embajada durante el intento de golpe de 2002
Sorprendentemente, Maradiaga no es el 煤nico l铆der del intento de golpe que es parte de la Red Mundial de Liderazgo Aspen . Maria Nelly Rivas, directora en Nicaragua del gigante corporativo estadounidense Cargill , es uno de los principales voceros de la oposici贸n, Civic Alliance. Rivas, quien actualmente tambi茅n dirige la C谩mara de Comercio de Estados Unidos y Nicaragua , est谩 siendo preparado como un posible candidato presidencial en las pr贸ximas elecciones. Debajo de estos l铆deres preparados por los Estados Unidos, hay una red de m谩s de 2.000 j贸venes que han recibido capacitaci贸n con fondos de NED sobre temas tales como las habilidades de las redes sociales para la defensa de la democracia. Este batall贸n de guerreros de las redes sociales fue capaz de dar forma y controlar inmediatamente a la opini贸n p煤blica en Facebook en los cinco d铆as del 18 al 22 de abril, lo que provoc贸 protestas violentas espont谩neas en todo el pa铆s.
Sobre la violencia
Una de las formas en que los informes sobre Nicaragua se han aventurado m谩s lejos de la verdad es llamar a la oposici贸n "no violenta". El gui贸n de violencia, inspirado en las protestas de la guarimba de 2014 y 2017 en Venezuela , es organizar ataques armados contra edificios gubernamentales, tentar a la polic铆a para enviar escuadrones antidisturbios, participar en enfrentamientos filmados y publicar videos editados en l铆nea alegando que el gobierno est谩 siendo violento contra los manifestantes no violentos.

M谩s de 60 edificios gubernamentales han sido quemados, escuelas, hospitales, centros de salud atacados, 55 ambulancias da帽adas, al menos $ 112 millones en da帽os a la infraestructura, peque帽as empresas han sido cerradas y 200,000 empleos perdidos causando un impacto econ贸mico devastador durante las protestas. La violencia ha incluido, adem谩s de miles de lesiones, 15 estudiantes y 16 polic铆as muertos, as铆 como m谩s de 200 sandinistas secuestrados, muchos de ellos torturados p煤blicamente. Las violentas atrocidades de la oposici贸n fueron mal informadas como represi贸n gubernamental. Si bien es importante defender el derecho del p煤blico a protestar, independientemente de sus opiniones pol铆ticas, no es ingenuo ignorar que la estrategia de la oposici贸n requiere y se alimenta de la violencia y las muertes .
Las noticias nacionales e internacionales reclaman muertes y lesiones debido a la "represi贸n" sin explicar el contexto . Los medios de comunicaci贸n ignoran los c贸cteles molotov, los lanzadores de mortero, las pistolas y los rifles de asalto utilizados por los grupos de oposici贸n, y cuando los simpatizantes sandinistas, la polic铆a o los transe煤ntes son asesinados, son contados falsamente como v铆ctimas de la represi贸n estatal. Se ha demostrado que los reclamos explosivos de la oposici贸n, como las masacres de ni帽os y los asesinatos de mujeres, son falsos, y los casos de tortura, desapariciones y ejecuciones extrajudiciales por parte de las fuerzas policiales no se han corroborado con prueba 
s o debido proceso.

Si bien hay evidencia para apoyar el reclamo de la oposici贸n de los manifestantes, de los manifestantes asesinos de francotiradores, no hay una explicaci贸n l贸gica para el Estado que use francotiradores para aumentar el n煤mero de muertos, y los contra-manifestantes tambi茅n han sido v铆ctimas de disparos de francotiradores, lo que sugiere un "tercero" papel provocador en la violencia desestabilizadora. Cuando toda una familia sandinista fue quemada en Managua, los medios de la oposici贸n citaron a un testigo que afirm贸 que la polic铆a hab铆a prendido fuego a la casa , a pesar de que la casa se encontraba en un vecindario cerrado por el acceso policial.
La Polic铆a Nacional de Nicaragua ha sido reconocida desde hace mucho tiempo por su modelo de polic铆a comunitaria (en contraste con la polic铆a militarizada en la mayor铆a de los pa铆ses centroamericanos), su relativa falta de corrupci贸n y la mayor铆a de sus altos mandos femeninos. La estrategia golpista ha buscado destruir la confianza p煤blica en la polic铆a a trav茅s del uso atroz de noticias falsas, como las muchas afirmaciones falsas de asesinatos, palizas, torturas y desapariciones en la semana del 17 al 23 de abril. Varios j贸venes cuyas fotos fueron llevadas a manifestaciones de la oposici贸n como v铆ctimas de la violencia policial han resultado estar vivos y bien.
La polic铆a ha sido totalmente inadecuada y no est谩 preparada para los enfrentamientos armados. Los ataques a varios edificios p煤blicos en la misma noche y los primeros grandes ataques incendiarios llevaron a los trabajadores del gobierno a vigilar con barriles de agua y, a menudo, palos y piedras, para defenderse de los atacantes. La oposici贸n, frustrada por no lograr m谩s conflictos policiales, comenz贸 a construir barricadas en todo el pa铆s y quemando las casas de los sandinistas, incluso disparando y quemando a las familias sandinistas en atroces cr铆menes de odio .En contraste con la versi贸n de los hechos de La Prensa, los nicarag眉enses han sentido la clara falta de presencia policial y la p茅rdida de seguridad en sus barrios, mientras que muchos fueron blanco de la violencia.
Desde mayo, la estrategia de la oposici贸n ha sido construir barricadas armadas en todo el pa铆s, cerrando el transporte y atrapando a las personas. Los barricadas, generalmente construidos con grandes adoquines, est谩n tripulados por entre 5 y 100 hombres armados con pa帽uelos o m谩scaras. Mientras que los medios informan sobre j贸venes idealistas que realizan barricadas, la gran mayor铆a de los controles de carretera son mantenidos por hombres pagados que provienen de un fondo de delitos menores .Cuando grandes 谩reas de ciudades y pueblos est谩n bloqueadas por las fuerzas gubernamentales y policiales, las actividades relacionadas con las drogas se intensifican, y las bandas de narcotraficantes ahora controlan muchas de las barricadas y pagan los salarios.
Estos bloqueos han sido los centros de violencia, los trabajadores que necesitan pasar por los controles son a menudo robados, golpeados, insultados y, si se sospecha que son sandinistas, atados, desnudados, torturados , pintados en azul y blanco, y algunas veces delicado. Hay tres casos de personas que mueren en ambulancias que no pueden atravesar los controles de carretera, y un caso de una ni帽a de 10 a帽os secuestrada y violada en el ret茅n de Las Maderas. Cuando los vecinos organizados o la polic铆a despejan los controles de carretera, los grupos armados huyen y se reagrupan para quemar edificios, secuestrar o herir a personas en venganza. Todas las v铆ctimas que produce esta violencia son contadas por los medios de comunicaci贸n como v铆ctimas de la represi贸n, una falsedad total.
El gobierno nicarag眉ense se ha enfrentado a esta situaci贸n al mantener a la polic铆a fuera de las calles, para evitar encuentros y acusaciones de represi贸n. Al mismo tiempo, en lugar de simplemente arrestar manifestantes violentos, lo que sin duda le habr铆a dado a la oposici贸n las muertes de batalla que anhela, el gobierno pidi贸 un Di谩logo Nacional , mediado por la Iglesia Cat贸lica , en el que la oposici贸n pueda presentar cualquier propuesta para humanos derechos y reforma pol铆tica. El gobierno cre贸 una Comisi贸n Parlamentaria de Verdad y Paz y lanz贸 una consulta independiente del Ministerio P煤blico.
Con la polic铆a fuera de las calles, la violencia de la oposici贸n se intensific贸 a lo largo de mayo y junio. Como resultado, se desarroll贸 un proceso de autodefensa del vecindario. Las familias que han sido desplazadas, los j贸venes golpeados, robados o torturados y los veteranos de la insurrecci贸n de 1979 y / o la Guerra Contra, realizan una vigilia alrededor de las oficinas centrales del Frente Sandinista en cada ciudad. En muchos lugares, construyeron barricadas contra los ataques de la oposici贸n y han sido etiquetados falsamente como fuerzas paramilitares en los medios de comunicaci贸n. En las ciudades que no cuentan con barricadas organizadas por la comunidad, el costo humano de la violencia de la oposici贸n es mucho mayor. La Uni贸n Nacional de Estudiantes Nicarag眉enses ha sido particularmente blanco de la violencia de la oposici贸n. Un estudiante delegado del Di谩logo Nacional, Leonel Morales, fue secuestrado, disparado en el abdomen y arrojado a una zanja para morir en junio, para sabotear el di谩logo y castigarlo por desafiar el derecho de los estudiantes del 19 de abril a hablar en nombre de todos los nicarag眉enses estudiantes.
Desde abril, se han realizado cuatro concentraciones principales de la oposici贸n, dirigidas a movilizar a los nicarag眉enses de la clase media alta que viven en los suburbios entre Managua y Masaya. Estos m铆tines incluyeron a qui茅n-qui茅n de la alta sociedad, incluyendo reinas de belleza, due帽os de negocios y oligarcas, as铆 como estudiantes universitarios del Movimiento 19 de Abril, el terreno moral para la oposici贸n.
Tres meses despu茅s del conflicto, ninguna de las v铆ctimas mortales ha sido burguesa. Todos han venido de las clases populares de Nicaragua. A pesar de los reclamos de represi贸n total, la burgues铆a se siente perfectamente segura de participar en las protestas p煤blicas de d铆a, aunque la 煤ltima manifestaci贸n diurna termin贸 en un ataque ca贸tico por manifestantes contra ocupantes ilegales en una propiedad de, curiosamente, Piero Coen, el hombre m谩s rico de Nicaragua. Los ataques armados nocturnos generalmente han sido llevados a cabo por personas que provienen de vecindarios pobres, muchos de los cuales reciben de dos a cuatro veces el salario m铆nimo diario por cada noche de destrucci贸n.
Desafortunadamente, la mayor铆a de las organizaciones nicarag眉enses de derechos humanos son financiadas por NED y controladas por el Movimiento para la Renovaci贸n Sandinista.Estas organizaciones han acusado al gobierno nicarag眉ense de dictadura y genocidio durante la presidencia de Ortega. Las organizaciones internacionales de derechos humanos, incluida Amnist铆a Internacional, han sido criticadas por sus informes unilaterales, que no incluyen ninguna informaci贸n proporcionada por el gobierno o personas que se identifican como sandinistas.
El gobierno invit贸 a la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA, una entidad con sede en Washington notoriamente hostil a los gobiernos de izquierda, a investigar los eventos violentos de abril y determinar si la represi贸n hab铆a ocurrido. La noche de una pol茅mica escaramuza en la carretera a las afueras de la Universidad Agraria de Managua puso fin a una tregua negociada de 48 horas, el director de la CIDH, Paulo Abrao, visit贸 el sitio para declarar su apoyo a la oposici贸n . La CIDH ignor贸 la violencia generalizada de la oposici贸n y solo inform贸 sobre la violencia defensiva del gobierno. No solo fue categ贸ricamente rechazado por el canciller nicarag眉ense Denis Moncada como un "insulto a la dignidad del pueblo nicarag眉ense", una resoluci贸n que aprueba el informe de la CIDH fue apoyada por solo diez de 34 pa铆ses.
Mientras tanto, el Movimiento 19 de Abril, compuesto por estudiantes universitarios actuales o anteriores a favor del cambio de r茅gimen, envi贸 una delegaci贸n a Washington y logr贸 alienar a gran parte de la sociedad nicarag眉ense sonriendo a la c谩mara con los miembros intervencionistas de extrema derecha del Congreso de Estados Unidos, incluida la representante Ileana Ros Lehtinen, el senador Marco Rubio y el senador Ted Cruz. Los l铆deres de M19 tambi茅n aplaudieron las belicosas advertencias del vicepresidente Mike Pence de que Nicaragua figura en la lista de pa铆ses que pronto conocer谩n el significado de libertad de la administraci贸n Trump y se reunieron con el partido ARENA de El Salvador, conocido por sus v铆nculos con los escuadrones de la muerte que asesinaron te贸logo de la liberaci贸n arzobispo Oscar Romero. Dentro de Nicaragua, la masa cr铆tica de estudiantes dej贸 de manifestarse hace semanas, las grandes protestas c铆vicas de abril y mayo han menguado, y los mismos rostros familiares de la pol铆tica de derecha nicarag眉ense se quedan con la cuenta por el da帽o material masivo y la p茅rdida de vidas. .
Por qu茅 Nicaragua?
Ortega gan贸 su tercer mandato en 2016 con un 72,4 por ciento de los votos con un 66 por ciento de participaci贸n, muy alto en comparaci贸n con las elecciones en los Estados Unidos. Nicaragua no solo ha establecido una econom铆a que trata a los pobres como productores, con resultados notables que elevan su nivel de vida en 10 a帽os, sino que tambi茅n tiene un gobierno que rechaza consistentemente el imperialismo estadounidense, ali谩ndose con Cuba, Venezuela y Palestina, y voces apoyan la independencia puertorrique帽a y una soluci贸n pac铆fica a la crisis coreana. Nicaragua es miembro de la Alianza Bolivariana de las Am茅ricas y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, una alternativa latinoamericana a la OEA, ni incluye a los EE. UU. Ni a Canad谩. Tambi茅n se ha aliado con China para un proyecto de canal propuesto y Rusia para la cooperaci贸n de seguridad. Por todas estas razones, Estados Unidos quiere instalar un gobierno nicarag眉ense amistoso con los Estados Unidos.

M谩s importante es el ejemplo que Nicaragua ha establecido para un modelo social y econ贸mico exitoso fuera de la esfera de dominaci贸n estadounidense. Generando m谩s del 75 por ciento de su energ铆a a partir de fuentes renovables, Nicaragua fue el 煤nico pa铆s con la autoridad moral para oponerse al Acuerdo Clim谩tico de Par铆s por ser demasiado d茅bil (m谩s tarde se uni贸 al tratado un d铆a despu茅s de que Trump retirara a los EE. UU. Acuerdo de Par铆s fuera de responsabilidad, los Estados Unidos se opone por irresponsabilidad "). El gobierno del FMLN en El Salvador, aunque menos dominante pol铆ticamente que el Frente Sandinista, ha tomado el ejemplo del buen gobierno de Nicaragua, que recientemente prohibi贸 la miner铆a y la privatizaci贸n del agua. Incluso Honduras, el basti贸n eterno del poder de Estados Unidos en Centroam茅rica, mostr贸 signos de un giro hacia la izquierda hasta el golpe militar respaldado por Estados Unidos en 2009 .Desde entonces, ha habido una represi贸n masiva de activistas sociales, una elecci贸n claramente robada en 2017 , y Honduras ha permitido la expansi贸n de las bases militares de los EE. UU. Cerca de la frontera nicarag眉ense.
En 2017, la C谩mara de Representantes de los Estados Unidos aprob贸 por unanimidad la Ley de Condicionalidad de Inversi贸n Nicarag眉ense ( Ley NICA), que si es aprobada por el Senado obligar谩 al gobierno de los EE. UU. A vetar los pr茅stamos de las instituciones internacionales al gobierno nicarag眉ense. Este imperialismo de los Estados Unidos da帽ar谩 la capacidad de Nicaragua de construir carreteras, actualizar hospitales, construir plantas de energ铆a renovable y hacer la transici贸n de una ganader铆a extensiva a sistemas integrados de silvicultura, entre otras consecuencias. Tambi茅n puede significar el final de muchos programas sociales populares, como electricidad subsidiada, tarifas estables de autobuses y tratamiento m茅dico gratuito de enfermedades cr贸nicas.
El Poder Ejecutivo de EE. UU. Ha utilizado la Ley Magnitsky Global para apuntar a las finanzas de los l铆deres de la Corte Suprema Electoral, la Polic铆a Nacional, el gobierno de la ciudad de Managua y la corporaci贸n ALBA en Nicaragua. Los agentes de polic铆a y los bur贸cratas de salud p煤blica han recibido el aviso de que sus visas estadounidenses han sido revocadas. El punto, por supuesto, no es si estos funcionarios han cometido o no cometieron actos que merecen su reprimenda en Nicaragua, sino si el gobierno de los EE. UU. Debe tener la jurisdicci贸n para intimidar y acorralar a los funcionarios p煤blicos de Nicaragua.
Mientras la violencia s谩dica contin煤a , la estrategia de los golpistas para expulsar al gobierno ha fracasado. La resoluci贸n de la crisis pol铆tica vendr谩 a trav茅s de elecciones, y es probable que el FSLN gane esas elecciones, salvo una nueva ofensiva dram谩tica e improbable por parte de la oposici贸n de derecha.
Una guerra de clases al rev茅s
so debido proceso.ender la naturaleza de los golpes estadounidenses y olig谩rquicos en esta era y el papel de los medios y el enga帽o de las ONG porque se repite en m煤ltiples pa铆ses de Am茅rica Latina y otros pa铆ses. Podemos esperar un ataque similar contra el recientemente elegido Andr茅s Manuel L贸pez Obrador en M茅xico si 茅l busca los cambios que ha prometido.

Estados Unidos ha tratado de dominar Nicaragua desde mediados del siglo XIX . Los ricos en Nicaragua han buscado el retorno del gobierno aliado de Estados Unidos desde que los sandinistas subieron al poder. Este golpe fallido no significa el final de sus esfuerzos o el final de la desinformaci贸n de los medios corporativos. Saber lo que realmente est谩 ocurriendo y compartir esa informaci贸n es el ant铆doto para derrotarlos en Nicaragua y en todo el mundo.
Nicaragua es una guerra de clases patas arriba. El gobierno ha elevado los niveles de vida de la mayor铆a empobrecida a trav茅s de la redistribuci贸n de la riqueza. Los oligarcas y los Estados Unidos, incapaces de instalar el neoliberalismo a trav茅s de las elecciones, crearon una crisis pol铆tica, destacada por la cobertura falsa de los medios para obligar a Ortega a renunciar. El golpe est谩 fallando, la verdad est谩 saliendo, y no debe ser olvidada.
*Kevin Zeese es un abogado que codirige la resistencia popular de los Estados Unidos. Nils McCune est谩 en el equipo t茅cnico de IALA Mesoam茅rica (Instituto Agroecol贸gico de Am茅rica Latina en Nicaragua) y becario de investigaci贸n en la Universidad de Michigan.