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lunes, 25 de julio de 2022

¿Está capacitado el Foro Económico Mundial para evaluar correctamente a Nicaragua?

Por Stephen Sefton

Pocas personas dudan ahora de que los acontecimientos contemporáneos en todo el mundo apuntan a un declive acelerado de los países de América del Norte y Europa como líderes mundiales en prácticamente cualquier esfera de la actividad humana. El colapso alrededor de todo el mundo en la aceptación de la vacua autoridad moral y política de los Estados Unidos o la Unión Europea es evidente por la negativa de la mayoría de los países del mundo mayoritario a apoyar las ilegales medidas coercitivas dirigidas por los Estados Unidos y sus aliados contra la Federación de Rusia. Puede ser que el mundo sigue amenazado por las pálidas sombras del antiguo dominio imperialista, pero éstas están siendo desplazadas rápidamente por los sueños vibrantes y las nuevas perspectivas de esperanza que rápidamente están tomando forma y llegando a ser realidad.
En este contexto incierto, cuando aparece un informe como el del Foro Económico Mundial de este año sobre la Brecha de Género Global, las personas que viven en el mundo mayoritario naturalmente echan un vistazo a sus principios subyacentes, su visión moral y sus suposiciones fundamentales. Esto es especialmente cierto en el caso de países como Cuba, Nicaragua y Venezuela, u otros países de todo el mundo, que están siendo atacados de manera similar por las mismas élites corporativas y políticas occidentales que controlan el propio Foro Económico Mundial. Una característica importante del informe del FEM es su dependencia de los datos y presupuestos de diversas instituciones y organizaciones occidentales financiados por gobiernos o grandes intereses empresariales. Sin embargo, a pesar de este contexto aparentemente desfavorable, el informe del FEM sí reconoce los tremendos avances en igualdad para las mujeres en Nicaragua, como se resume en el gráfico.
La escritora y trabajadora de salud comunitaria, Becca Mohally Renk, ha analizado en detalle para la red norteamericana de solidaridad con Nicaragua los resultados de este informe del FEM. Ella señala que Nicaragua es líder en igualdad de género en términos de los logros educativos y ocupa el quinto lugar en el mundo en términos de empoderamiento político. Becca también podría haber agregado que Nicaragua está a solo 0,002 puntos del primer lugar en el índice de Salud y Supervivencia del FEM. En relación con ese logro, Becca señala que aunque se informa que poco más del 30% de las mujeres nicaragüenses se casan jóvenes, el FEM informa que la edad promedio de las mujeres cuando que tienen su primer hijo es ahora un poco menos de 27 años, mientras que la tasa de fertilidad total (nacimientos por mujer) se informa que es de 2,38.
Además, el informe ubica a Nicaragua en el primer lugar de igualdad de género para
- trabajadoras profesionales y técnicas
- tasa de alfabetización de las mujeres
- matriculación de mujeres en la enseñanza terciaria
- mujeres en el parlamento
- mujeres en puestos ministeriales (gabinete)
Becca también explicó en sus notas para la red de solidaridad que, de acuerdo con el informe del FEM Nicaragua de igual forma ha logrado la igualdad de derechos o casi la igualdad de derechos en las siguientes áreas:
- acceso a la justicia
- acceso a los servicios financieros
- acceso a los activos de la tierra
- acceso a activos no terrestres
- derechos de herencia para viudas e hijas
- libertad de circulación
- derecho al divorcio
En general, los datos del FEM reflejan de manera positiva a Nicaragua, aunque se podría objetar que, por ejemplo, que el informe omite los logros del país en otras áreas relevantes para la igualdad de las mujeres, como la formación profesional y técnica gratuita, una mayor disponibilidad de agua potable o el apoyo con comidas escolares y suministros escolares gratuitos para las y los niños que asisten a la escuela preescolar y primaria. Empero el informe tiene dos fallas fundamentales en términos de dar cuenta de manera adecuada como un relato narrativo y estadístico de la igualdad de las mujeres en el país.
En primer lugar, deja en el aire la pregunta de cómo Nicaragua, dada su historia como país, podría haber logrado una igualdad de género tan sorprendentemente impresionante.
La economía y la sociedad de Nicaragua se están recuperando del legado del colonialismo genocida español, seguido de más de 170 años de repetidas intervenciones militares de Estados Unidos y una dictadura promovida por Estados Unidos, una década de guerra contrarrevolucionaria fomentada por Estados Unidos, 17 años de subdesarrollo deliberado neoliberal y luego la destrucción económica al por mayor infligida por el fallido intento de golpe de Estado de 2018. Ahora, el país también se está recuperando de los efectos de las medidas globales implementadas para enfrentar el Covid-19 y los dañinos efectos económicos globales de las medidas coercitivas ilegales de Occidente contra la Federación de Rusia.
Una segunda falla es que el informe del FEM utiliza supuestos esencialmente neocoloniales de los países ricos sobre cómo funciona realmente la economía de Nicaragua. La economía de Nicaragua tiene poco en común con una economía occidental avanzada basada principalmente en el empleo formal y salarios relativamente altos. Nicaragua es una economía de inspiración socialista con más del 70% de su economía basada en el sector familiar, cooperativo y asociativo, a menudo llamado economía popular. Es esta economía popular que ha permitido a Nicaragua ser prácticamente autosuficiente en la producción sostenible de alimentos sanos.
Además, Nicaragua cuenta con la mejor infraestructura de salud pública de Centroamérica. La atención de salud pública es gratuita. La educación es gratuita, incluida la educación técnica vocacional. los hogares de bajos ingresos reciben subsidios para sus facturas de electricidad. Los gastos de transporte público están subvencionados. Hay becas universitarias disponibles para estudiantes de bajos ingresos. Las y los niños en edad preescolar y primaria reciben una merienda escolar gratis y apoyo con los útiles escolares.
El 99% del país tiene electricidad, de la cual hasta el 70% se genera en base a fuentes renovables. El sistema de carreteras de Nicaragua se valora entre los mejores de América Latina. Nicaragua se encuentra entre los países más seguros de América Latina y el Caribe. y entre las economías más dinámicas de América Latina, con un crecimiento actual de alrededor del 5,5%. Todas estas características económicas tienen una importante dimensión de género, la cual apenas se refleja adecuadamente en el informe del Foro Económico Mundial.
Por lo tanto, el informe sobre la Brecha Global de género del FEM evade reconocer lo que implica todos estos detalles de la estructura social y económica de Nicaragua para la promoción de la igualdad de las mujeres. Y esa evasión en sí misma deja abierta la pregunta de cómo Nicaragua ha logrado superar su historia de agresión imperialista en su contra para poder defender los derechos y la igualdad de las mujeres mejor que otras naciones mucho más ricas y económicamente más avanzadas. De hecho, este año Nicaragua dará la respuesta número 43 a esa pregunta cuando su pueblo celebre el 43 Aniversario del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista el 19 de julio de 1979.
Esa victoria se produjo apenas diez años después de la publicación del histórico programa revolucionario de 1969, que se declaró explícitamente para la emancipación y la igualdad de la mujer como uno de sus principales objetivos. Estados Unidos trató de sofocar ese programa con una década de guerra contrarrevolucionaria y luego añadió por encima de ese brutal ataque militar y económico otros 17 años de destrucción sistemática neoliberal. A pesar de todos sus esfuerzos, Estados Unidos y sus aliados nunca lograron destruir la Revolución Sandinista.
Desde enero de 2007, el programa revolucionario original del FSLN se ha hecho realidad, llevado a cabo por el Frente Sandinista de Liberación Nacional. Dirigida por el Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, la Revolución Nicaragüense ha rescatado la igualdad de las mujeres del feudal callejón sin salida de una cultura política basado en la identidad la cual siembra la división social y cultural al servicio de los intereses de clase de las élites gobernantes occidentales.
Nuestro Comandante Daniel y nuestra Compañera Rosario con los gobiernos del FSLN han devuelto el pleno significado a los derechos de las mujeres en términos de justicia de clase. Es por ese motivo que Nicaragua ha logrado reivindicar su historia y sus principios revolucionarios al liderar la lucha por los derechos de las mujeres en América Latina y el Caribe. Pero eso nunca lo aprenderás de los informes del Foro Económico Mundial.

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sábado, 30 de abril de 2022

Tomás Borge: el centinela de la ternura y la revolución

Por Javier Huerta

Evaluar a Tomás Borge requiere entender la dualidad del ser humano en contextos extremos. Fue el guerrillero que pasó hambre en las montañas, el prisionero que no se doblegó ante el látigo, el ministro que gestionó el poder en tiempos de guerra y el poeta que soñó con un mundo sin fronteras.
Borge enseñó que la política sin mística es administración vacía, y que la revolución, antes que un cambio de gobierno, es un cambio en la sensibilidad humana. A 10 años de su partida, su frase "Solidaridad: la ternura de los pueblos" sigue resonando como el testamento de un hombre que, por encima de todo, creía en la capacidad redentora del amor organizado.
Tomás Borge fue un creyente absoluto en la justicia, un hombre cuya vida demostró que, a veces, la impaciencia es la única forma digna de esperar el futuro.

Hablar de Tomás Borge Martínez (1930-2012) es adentrarse en el corazón de la historia contemporánea de Nicaragua. Su figura está íntimamente ligada al desarrollo del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y, en consecuencia, a los procesos políticos y sociales que marcaron el siglo XX en el país. Borge no fue únicamente un líder político o militar; fue también un pensador, un poeta y un revolucionario que logró unir la acción con la reflexión, la firmeza con la sensibilidad.

Nacido en Matagalpa, en una región profundamente marcada por las desigualdades sociales, su juventud estuvo influenciada por el legado de Sandino, símbolo de resistencia y dignidad nacional. A diferencia de otros revolucionarios que llegaron a la lucha a través de la teoría, Borge lo hizo movido por una profunda indignación moral frente a la dictadura de la familia Somoza. Esta convicción lo llevó, en 1961, a fundar junto a Carlos Fonseca Amador y Silvio Mayorga el FSLN, una organización que en sus inicios parecía un sueño idealista, pero que con el tiempo transformaría el destino de Nicaragua.

Uno de los momentos más significativos de su vida ocurrió durante su encarcelamiento en 1976. Tras ser capturado, fue sometido a torturas y aislamiento, experiencias que marcaron profundamente su pensamiento. Sin embargo, tras el triunfo de la Revolución en 1979, sorprendió al mundo con una respuesta inesperada: en lugar de buscar venganza, propuso la reconciliación. En su poema “Mi venganza personal”, expresó que su mayor triunfo sería garantizar que los hijos de sus verdugos tuvieran acceso a educación y salud. Esta idea dio origen a una de sus frases más recordadas: “la solidaridad es la ternura de los pueblos”.

Con el triunfo revolucionario, Borge asumió el cargo de Ministro del Interior, desempeñando un papel clave durante la década de 1980, marcada por el conflicto con la “Contra”. Desde esta posición, tuvo la difícil tarea de garantizar la seguridad del Estado en un contexto de guerra, lo que lo convirtió en una figura controvertida. No obstante, su discurso siempre mantuvo un componente humanista, defendiendo la idea de que un revolucionario podía ser firme sin perder la sensibilidad.

Además de su labor política, Borge destacó como escritor. Su obra La paciente impaciencia, reconocida con el Premio Casa de las Américas en 1989, refleja sus vivencias y pensamientos sobre la lucha, el miedo, la lealtad y la esperanza. Su estilo, intenso y emocional, revela a un autor que entendía la palabra como una herramienta fundamental en la construcción de la memoria histórica.

El internacionalismo fue otro pilar en su pensamiento. Para Borge, la Revolución Sandinista no era un fenómeno aislado, sino parte de una lucha global contra la injusticia. Su estrecha relación con Fidel Castro y sus constantes viajes por distintos continentes evidencian su compromiso con los movimientos de liberación en todo el mundo. Nicaragua, en su visión, era solo una trinchera dentro de una causa universal.

Tras la derrota electoral del FSLN en 1990, Borge se mantuvo fiel a sus ideales y a su partido, acompañando el liderazgo de Daniel Ortega en momentos de crisis interna. En sus últimos años, ocupó cargos como diputado y embajador, pero su papel más importante fue el de custodio de la memoria histórica del sandinismo.

Tomás Borge falleció el 30 de abril de 2012, marcando el fin de una generación fundadora de Frente Sandinista. Fue un hombre de contrastes: guerrillero y poeta, estratega y soñador, firme en la lucha pero profundamente humano en sus ideales.

En definitiva, Borge demostró que la revolución no solo implica cambios políticos, sino también una transformación en la forma de entender la humanidad. Su vida y pensamiento siguen recordándonos que la justicia y la ternura no son opuestas, sino complementarias, y que la esperanza, aunque impaciente, puede ser una fuerza poderosa para construir el futuro.



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lunes, 17 de enero de 2022

Organizaciones norteamericanas expresan respaldo al sistema político nicaragüense y rechazan sanciones internacionales

Por Javier Huerta

Diversas organizaciones sociales y de solidaridad de Estados Unidos y Canadá han manifestado en distintos momentos su respaldo al modelo político impulsado por el Gobierno de Nicaragua, destacando avances en áreas como infraestructura, programas sociales, salud y educación, así como la defensa de la soberanía nacional frente a presiones externas. Según estas agrupaciones, el país ha desarrollado mecanismos institucionales que permiten la participación ciudadana y la ejecución de políticas orientadas al bienestar social.

Las organizaciones sostienen que gran parte de las críticas internacionales hacia Nicaragua responden a visiones políticas influenciadas por intereses geopolíticos y cuestionan la aplicación de sanciones económicas por parte de gobiernos occidentales. Desde esta perspectiva, las medidas coercitivas unilaterales afectarían el desarrollo económico y limitarían la capacidad del Estado para ejecutar programas públicos.

Por otra parte, gobiernos de Estados Unidos y Canadá han mantenido posiciones críticas hacia la administración nicaragüense durante los últimos años. No obstante, sectores solidarios con Nicaragua consideran que dichas posturas no pueden analizarse al margen de los intereses geopolíticos históricos que Washington ha mantenido en América Latina. Desde esta perspectiva, las críticas al Gobierno Sandinista responderían también a una estrategia de presión política dirigida a debilitar un proyecto político que ha defendido posiciones soberanas e independientes frente a la influencia estadounidense en la región.

Sobre las diversas organizaciones internacionales de derechos humanos, medios de comunicación y organismos multilaterales que han denunciado presuntas restricciones a las libertades civiles, limitaciones a la libertad de prensa y acciones contra organizaciones de la sociedad civil tal vez se deberian de cuestionar debido a la imparcialidad de algunas de estas organizaciones, señalando que varias reciben financiamiento de agencias gubernamentales occidentales o de entidades vinculadas a programas de promoción política internacional, como la National Endowment for Democracy (NED), USAID y otras instituciones europeas. Según esta visión, dicho financiamiento podría influir en la construcción de narrativas críticas hacia gobiernos que no se alinean con los intereses de las principales potencias occidentales.

Respecto a los acontecimientos de 2018, mientras numerosos informes internacionales describen aquellos sucesos como protestas cívicas reprimidas por el Estado, hay otros análisis que sostienen que la realidad fue más compleja. Desde esta interpretación, durante los meses de crisis se produjeron acciones violentas protagonizadas por grupos radicalizados que instalaron tranques, restringieron la libre circulación de los ciudadanos y generaron situaciones de inseguridad que afectaron a amplios sectores de la población. Diversos registros audiovisuales difundidos en medios y redes sociales muestran episodios de agresiones, persecuciones y ataques contra personas identificadas como simpatizantes del Gobierno Sandinista, así como daños a instituciones públicas y privadas.

En relación con la libertad de prensa, podemos decir que Nicaragua ha mantenido históricamente una amplia diversidad de medios de comunicación con líneas editoriales críticas hacia el Ejecutivo, incluyendo canales de televisión, emisoras de radio, periódicos online o impresos y blogs y otras plataformas digitales. No olvidemos que durante la crisis de 2018 numerosos medios opositores continuaron operando y transmitiendo información sin restricciones generalizadas. Desde esta perspectiva, algunas coberturas realizadas durante ese período habrían contribuido a la difusión de versiones inexactas o descontextualizadas de los acontecimientos, influyendo en la percepción internacional del conflicto y alimentando narrativas contrarias al Gobierno.

El debate sobre la realidad política de Nicaragua refleja dos visiones contrapuestas. Por un lado, sectores de solidaridad internacional consideran que el país representa un modelo de defensa de la soberanía y desarrollo social frente a presiones externas. Por otro, organismos internacionales, gobiernos occidentales y organizaciones de derechos humanos afirman que persisten serias preocupaciones sobre la calidad democrática y el respeto de los derechos fundamentales.

En este contexto, el respaldo expresado por organizaciones de Estados Unidos y Canadá se suma a un escenario internacional donde Nicaragua continúa siendo uno de los temas más debatidos en materia de democracia, soberanía y derechos humanos en América Latina.

Enlace a Intervenciones de los compañer@s representantes de organizaciones de EEUU y Canada:

Intervenciones de las Compañeras Margaret Kimberley y Jemima Pierre de la Alianza Negra por la Paz en Conferencia de Prensa de la Solidaridad Norteamericana con Nicaragua.

Interventions by Compañeras Margaret Kimberley and Jemima Pierre of the Black Alliance for Peace at the Press Conference of the North American Solidarity with Nicaragua.

Declaración del Congreso Canadiense por la Paz en Conferencia de Prensa de la Solidaridad Norteamericana con Nicaragua.

Declaration by the Canadian Peace Congress at the Press Conference of the North American Solidarity with Nicaragua.

Intervención del Compañero Arjae Rebmann  del Partido Mundo Obrero, en Conferencia de Prensa de la Solidaridad Norteamericana con Nicaragua. 12 de enero de 2022

Intervention by Comrade Arjae Rebmann from the Workers World Party at the Press Conference of the North American Solidarity with Nicaragua. January 12, 2022

Mensaje del Compañero S. Brian Willson, Héroe de la Solidaridad, en Conferencia de Prensa de la Solidaridad Norteamericana con Nicaragua. 12 de enero de 2022

Message from Comrade S. Brian Willson, Hero of Solidarity, at the Press Conference of the North American Solidarity with Nicaragua. January 12, 2022

 



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miércoles, 12 de enero de 2022

Pueblo Presidente: quince años de protagonismo popular en Nicaragua

Por Javier Huerta

Una aproximación al significado político e histórico de un concepto que, desde el retorno del Frente Sandinista al Gobierno en 2007, ha definido una manera de entender el poder, la participación ciudadana y la construcción de un proyecto nacional basado en la restitución de derechos y la soberanía.


Hay palabras que nacen para una campaña electoral y desaparecen cuando concluye el recuento de los votos. Otras, en cambio, sobreviven al paso del tiempo porque consiguen expresar una determinada visión de la historia y terminan convirtiéndose en parte de la identidad política de un pueblo. En Nicaragua, una de esas expresiones es "Pueblo Presidente". Quince años después del retorno del Frente Sandinista de Liberación Nacional al Gobierno, aquel concepto había dejado de ser una simple consigna para transformarse en uno de los pilares del discurso político de la Nicaragua contemporánea. Más que una frase, sintetizaba una forma distinta de entender el ejercicio del poder: la convicción de que el pueblo no debía limitarse a elegir periódicamente a sus gobernantes, sino participar activamente en la construcción del país, en la definición de sus prioridades y en la defensa de su soberanía.

Sin embargo, reducir el origen de esta idea al año 2007 sería desconocer una parte esencial de la historia nicaragüense. El concepto de Pueblo Presidente hunde sus raíces en una tradición política mucho más antigua, nacida de las luchas por la independencia y la justicia social que marcaron el siglo XX. Augusto C. Sandino no levantó las armas únicamente para expulsar la ocupación militar estadounidense; combatió porque entendía que Nicaragua debía recuperar el derecho a decidir libremente su destino, sin imposiciones extranjeras ni oligarquías subordinadas a intereses ajenos. Décadas después, Carlos Fonseca retomó ese legado al fundar el Frente Sandinista de Liberación Nacional, convencido de que la transformación del país solo sería posible si el pueblo dejaba de ser un espectador de la historia para convertirse en su principal protagonista. Esa concepción del sujeto popular como motor del cambio político atravesó toda la trayectoria del sandinismo y sobrevivió incluso a los años más difíciles de la derrota electoral de 1990.

Durante los dieciséis años de gobiernos neoliberales, Nicaragua experimentó profundas transformaciones económicas y sociales. La reducción del papel del Estado, las privatizaciones, el deterioro de numerosos servicios públicos y el incremento de las desigualdades alimentaron un creciente malestar entre amplios sectores de la población. Mientras los sucesivos gobiernos defendían la liberalización económica como única vía para el desarrollo, el Frente Sandinista reconstruía su proyecto político alrededor de una idea que con el tiempo se convertiría en una de sus principales señas de identidad: la restitución de derechos. No se trataba únicamente de regresar al poder, sino de recuperar para las mayorías el acceso a la salud, la educación, la producción, la energía, la vivienda y otros derechos que, según el discurso sandinista, habían sido debilitados durante la etapa neoliberal.

Cuando Daniel Ortega asumió nuevamente la Presidencia de la República el 10 de enero de 2007, el cambio que se anunciaba pretendía ir más allá de la alternancia política. El nuevo Gobierno presentó el inicio de una etapa definida por la reconciliación nacional, la lucha contra la pobreza y la construcción de un modelo de desarrollo cristiano, socialista y solidario, en el que el Estado recuperaría un papel activo en la promoción del bienestar colectivo. Fue en ese contexto cuando comenzó a consolidarse la expresión Pueblo Presidente, utilizada para transmitir la idea de que el centro de la acción política ya no debía situarse en las élites económicas o en los organismos financieros internacionales, sino en las familias trabajadoras, las comunidades rurales, las mujeres, los jóvenes y los pequeños productores que constituían la mayoría de la sociedad nicaragüense.

Desde entonces, la expresión fue adquiriendo una presencia cada vez mayor en los discursos oficiales, en los actos públicos y en la comunicación institucional. Pero su importancia no residía únicamente en su fuerza simbólica. El concepto aspiraba a describir un modelo de gobierno donde las políticas públicas se construían, según la narrativa oficial, desde las necesidades concretas de la población y con una fuerte participación de las comunidades. La creación de espacios de organización territorial, el fortalecimiento de los mecanismos comunitarios y la articulación entre instituciones públicas y organizaciones locales fueron presentados como expresiones prácticas de esa filosofía política. Gobernar con el pueblo y no simplemente para el pueblo pasó a ser una de las ideas recurrentes del discurso sandinista.

Esa visión encontró su traducción en un amplio conjunto de políticas sociales y económicas que marcaron la primera década y media del nuevo ciclo político. La recuperación de la gratuidad de la salud y de la educación públicas fue presentada como uno de los símbolos más visibles de la restitución de derechos. Programas como Hambre Cero, el Bono Productivo Alimentario, Usura Cero o las iniciativas dirigidas a fortalecer la economía familiar y campesina buscaron ampliar las oportunidades de miles de hogares tradicionalmente excluidos del acceso al crédito y a los recursos productivos. Al mismo tiempo, el país emprendió un importante esfuerzo de inversión pública en carreteras, electrificación, agua potable, hospitales, escuelas y universidades, con el objetivo de reducir las históricas desigualdades territoriales que durante décadas habían separado el Pacífico del interior y de las regiones del Caribe.

La lógica que articulaba todas estas iniciativas respondía a una misma narrativa política. El desarrollo no debía medirse exclusivamente por el crecimiento económico o por los indicadores macroeconómicos, sino por la capacidad del Estado para garantizar derechos, reducir la pobreza y crear condiciones para que las familias pudieran mejorar sus condiciones de vida. En ese sentido, el concepto de Pueblo Presidente pretendía expresar una forma de gobernar donde las personas dejaban de ser simples beneficiarias de políticas asistenciales para convertirse, al menos en el plano discursivo, en protagonistas de su propio desarrollo. Cada nueva escuela, cada centro de salud, cada vivienda entregada, cada comunidad electrificada o cada pequeño productor incorporado a un programa de apoyo era presentado como el resultado de una acción colectiva y no únicamente de una decisión administrativa.

Pero el significado del Pueblo Presidente trascendía el ámbito de las políticas sociales. También estaba estrechamente vinculado a la defensa de la soberanía nacional. La historia de Nicaragua ha estado marcada por intervenciones extranjeras, ocupaciones militares y constantes intentos de condicionar su vida política desde el exterior. Esa memoria histórica ha ocupado siempre un lugar central en la identidad del sandinismo. Por ello, el protagonismo popular no se entendía únicamente como participación en el desarrollo económico o en la gestión comunitaria, sino también como la capacidad de un pueblo para decidir libremente su destino sin aceptar imposiciones externas.

Los acontecimientos de 2018 reforzaron todavía más esa dimensión del discurso oficial. Mientras el Gobierno denunció que el país enfrentaba un intento de desestabilización promovido desde el exterior, la defensa de la paz y del orden constitucional pasó a integrarse plenamente en el significado político del Pueblo Presidente. Según esta interpretación, el pueblo no solo construía escuelas, hospitales o carreteras; también defendía la estabilidad institucional, protegía la convivencia y preservaba la independencia nacional frente a las presiones internacionales. La soberanía dejó de entenderse exclusivamente como un principio jurídico para convertirse en una responsabilidad compartida entre el Estado y la ciudadanía organizada.

Esta concepción no puede analizarse al margen del contexto latinoamericano de comienzos del siglo XXI. Diversos procesos políticos de la región reivindicaron nuevas formas de participación popular y cuestionaron el predominio de las recetas neoliberales aplicadas durante las décadas anteriores. Aunque cada experiencia respondió a realidades nacionales diferentes, todas compartían la aspiración de fortalecer el papel del Estado, ampliar los derechos sociales y recuperar márgenes de soberanía frente a los condicionamientos externos. En Nicaragua, el concepto de Pueblo Presidente adquirió una identidad propia al enlazar esa corriente latinoamericana con la tradición histórica del sandinismo y con el legado de Sandino y Carlos Fonseca.


Quince años después del retorno del Frente Sandinista al Gobierno, aquella expresión seguía ocupando un lugar central en la narrativa política del país. Sus defensores la consideran la síntesis de un modelo basado en la restitución de derechos, la participación popular y la defensa de la soberanía nacional. Sus críticos sostienen interpretaciones muy diferentes sobre su alcance y su aplicación práctica. Esa diversidad de lecturas forma parte del debate político nicaragüense y acompaña inevitablemente a cualquier concepto que aspire a definir un proyecto de país.

Lo que resulta difícil discutir es que Pueblo Presidente dejó de ser hace tiempo una simple consigna electoral. Durante estos quince años se convirtió en una categoría política mediante la cual el sandinismo explicó su forma de entender el Estado, el desarrollo y la participación ciudadana. En una nación cuya historia ha estado atravesada por intervenciones extranjeras, guerras, profundas desigualdades y permanentes luchas por la soberanía, esa expresión terminó simbolizando la aspiración de situar al pueblo en el centro de la vida nacional. Porque las revoluciones no solo transforman las instituciones, la economía o las leyes. También crean un lenguaje propio para nombrar el mundo que intentan construir. Y pocas expresiones resumen con tanta claridad el proyecto político desarrollado en Nicaragua desde enero de 2007 como aquella que proclama, con sencillez y con vocación histórica, que el verdadero presidente de la República debe ser siempre su pueblo.

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viernes, 10 de diciembre de 2021

10 años de trabajo de DIFUSIÓN REBELDE. Origenes, linea editorial, activismo y un futuro lleno de lucha comunicacional.


El blog Difusión Rebelde comenzó su andadura en abril de 2011, cuando se creó su perfil en la plataforma Blogger. blogger.com+1

Desde sus inicios, definió como uno de sus objetivos principales desenmascarar lo que consideraba “la manipulación informativa” por parte de los grandes medios, y dar voz a realidades periféricas, críticas, alternativas o silenciadas. difusionrebelde.blogspot.com+2difusionrebelde.blogspot.com+2

En su entrada “La importancia de convertir las noticias en información” (6 de abril de 2011), Difusión Rebelde ya denuncia cómo “los sistemas noticiosos (…) transmiten la menor cantidad posible de información” y advierte sobre la necesidad de construir un periodismo desde la conciencia, independiente del mercado y del poder. difusionrebelde.blogspot.com

Poco después, republico un artículo provocador titulado “¿Hemos entrado los españoles en guerra?”, en respuesta a la implicación de España en conflictos militares internacionales (Libia, etc.), anticipando la crítica social que vendría en los años siguientes. difusionrebelde.blogspot.com

A lo largo de los años siguientes, Difusión Rebelde fue consolidando una línea editorial consistente en denunciar injusticias, cuestionar medios dominantes, y visibilizar luchas sociales, realidades periféricas y solidaridad internacional. Por ejemplo:

  • En 2013 publicó “¿Quién está detrás de los medios de comunicación en España?”, una reflexión sobre la concentración mediática y sus vínculos con el poder político y económico. difusionrebelde.blogspot.com

  • A lo largo de varias entradas, abordaron conflictos en América Latina, especialmente aquellos relacionados con intervenciones imperialistas, violaciones de derechos humanos, y medios de manipulación. difusionrebelde.blogspot.com+2difusionrebelde.blogspot.com+2

De este modo, el blog se consolidó como un espacio de pensamiento crítico, internacionalista y comprometido políticamente, más allá de lo local o nacional.

Desde temprano, Difusión Rebelde no se limitó a reproducir noticias: también actuó como plataforma de convocatoria, solidaridad y activismo. Por ejemplo:

  • El 15 de octubre de 2012, publicó un llamamiento a una charla-debate sobre el 12 de octubre, en un contexto de crítica al colonialismo, al neocolonialismo y en solidaridad con pueblos indígenas y latinoamericanos. difusionrebelde.blogspot.com+1

  • En sus categorías, el blog mezclaba noticias, comunicados, manifiestos, vídeos, documentales, críticas culturales, reflexiones y propuestas de acción, lo que contribuía a generar vínculos entre colectivos, militantes, lectores y simpatizantes. difusionrebelde.blogspot.com+2difusionrebelde.blogspot.com+2

Así, Difusión Rebelde se posicionó no solo como un medio de información, sino como una herramienta de movilización social y de tejido comunitario, uniendo espacios dispares bajo una crítica común al sistema dominante.

Al cumplirse esa primera década, Difusión Rebelde mostró que los medios alternativos, contrainformativos tienen un papel esencial: romper el monopolio simbólico y mediático del poder, ofrecer espacios de crítica radical, mantener viva la memoria y construir solidaridad desde abajo.

Pero también queda claro que este tipo de proyectos enfrentan dificultades constantes: difusión limitada, censura indirecta o desinterés generalizado. Que Difusión Rebelde haya sobrevivido diez años — manteniendo un volumen considerable de publicaciones — ya constituye en sí mismo un logro.

En este balance, la primera década de Difusión Rebelde no solo representa un ejercicio de periodismo crítico: es un testimonio de coherencia, de persistencia y de esperanza en la posibilidad de comunicación libre, honesta y militante.




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sábado, 27 de noviembre de 2021

El «sandinismo puro» que apoya Golpes de Estado (II): las alianzas del MRS con los Estados Unidos

Por Ben Norton

La retórica de MRS es casi indistinguible de la del candidato republicano Marco Rubio y el lobby de Florida. El partido antisandinista demoniza al gobierno socialista de Cuba como una “dictadura” “totalitaria”, mientras colabora estrechamente con activistas cubanos contrarrevolucionarios.

Cuando Washington y la oligarquía neofascista patrocinó un golpe militar de extrema derecha en Bolivia en 2019, el gobierno sandinista de Ortega se opuso y condenó firmemente el complot, apoyándose firmemente en el presidente electo de Bolivia, Evo Morales.

El partido MRS, por su parte, apoyó públicamente el golpe de Bolivia, acusando falsamente a Morales de “fraude” electoral y afirmando que el golpe fue una inspiración para los nicaragüenses que querían derrocar a su propio gobierno.

Dora Téllez aplaudió personalmente el golpe, calumniando a Morales como un aspirante a dictador y afirmando que Bolivia era «mejor» con él derrocado. Su colega del MRS Hugo Torres Jiménez , otro ex-revolucionario convertido en partidario del golpe de derecha, también elogió el derrocamiento violento y antidemocrático de Morales.

Téllez declaró con júbilo que el golpe de Estado en Bolivia había “aterrorizado” al gobierno sandinista y expresó su esperanza de que los oficiales militares nicaragüenses se sintieran inspirados para lanzar su propio golpe. El líder del MRS alabó a la Organización de Estados Americanos (OEA) dominada por Estados Unidos y a su líder hiperintervencionista Luis Almagro , pidiéndole que expulsara a Nicaragua .

Téllez dijo a AFP que el golpe de Bolivia dio un ejemplo positivo que podría asustar al gobierno sandinista. Luego realizó una entrevista con el medio de oposición Confidencial, financiado por el gobierno de Estados Unidos, titulada “Dora María Téllez: ‘La [familia] Ortega-Murillo está desmoralizada por la salida de Evo Morales»

Tras el golpe de Estado contra Morales, Nicaragua está “desmoralizada, desesperada, aislada, golpeada”, se regodeó. Y lo que pasó en “Bolivia les dice que este modelo no es viable”.

Téllez expresó su esperanza de que el “síndrome de Bolivia” envíe un mensaje a los líderes de las Fuerzas Armadas nicaragüenses para lanzar un golpe de Estado propio, alegando que “hay una parte muy importante del cuerpo de oficiales que” no es tan leal al sandinismo.

Téllez y sus colegas del MRS han adoptado una posición aún más dura hacia Venezuela. Si bien la administración del presidente Ortega ha apoyado firmemente al gobierno chavista de izquierda de Venezuela contra numerosos intentos de golpe de Estado en Estados Unidos, el MRS aboga abiertamente por el derrocamiento del gobierno venezolano, calificándolo también de «dictadura».

Hugo Torres publicó un video en las plataformas de redes sociales del MRS elogiando al gobierno de Donald Trump por acusar absurdamente al presidente venezolano Nicolás Maduro de narcotráfico, mientras se refería a Venezuela como un “estado terrorista”.

Téllez incluso expresó su apoyo al títere venezolano de Washington, Juan Guaidó, y al oligarca opositor de extrema derecha Leopoldo López, proclamando: “Caminamos juntos”.

Para 2020, Téllez y su partido MRS se habían movido tanto a la derecha que decidieron abandonar cualquier pretensión de fidelidad al sandinismo, quitando de su plataforma todas las referencias al movimiento sandinista y cambiando el nombre del Movimiento Renovador Sandinista a Unión Democrática. Renovadora (Unión de Renovación Democrática), o UNAMOS.

La UNAMOS ha elogiado abiertamente a los líderes latinoamericanos de derecha , como el banquero multimillonario convertido en presidente de Ecuador, Guillermo Lasso .

Mientras tanto, Téllez y sus colegas de UNAMOS han presionado públicamente al gobierno de Estados Unidos y a la Unión Europea para que se impongan sanciones más agresivas a su propio país, que ya han dañado la economía de la nación.



Relacionado:
https://difusionrebelde.blogspot.com/2021/11/de-revolucionarios-nicaraguenses.html 

De revolucionarios nicaragüenses a informantes de la embajada de Estados Unidos: cómo Washington reclutó a ex sandinistas como Dora María Téllez y su partido MRS [I]


La historia de cómo la ex guerrillera de Nicaragua Dora María Téllez y su partido antisandinista MRS se aliaron con la derecha y se convirtieron en informantes golpistas de la embajada de Estados Unidos.

Una de las opositoras más destacadas del gobierno sandinista de Nicaragua justifica postura con su pasado como revolucionaria. Y mientras los medios internacionales la alaban constantemente, lo que no mencionan es que ella abandonó la política revolucionaria hace mucho tiempo y se ha convertido en un activo clave en la campaña de guerra no convencional del gobierno de Estados Unidos contra Nicaragua.

Cuando tenía solo 22 años, Dora María Téllez luchó como guerrillera en la Revolución Sandinista de Nicaragua, junto al actual presidente Daniel Ortega. Pero rompió con el sandinismo hace más de dos décadas y se ha ido desviando constantemente hacia el ala derecha respaldada por Estados Unidos.

Téllez es una figura clave en un grupo de exrevolucionarios, muchos de élite, de clase alta, que se unieron como una escisión de derecha del Frente Socialista Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en la década de 1990. Juntos, formaron un partido político centrista llamado Movimiento de Renovación Sandinista (Movimiento Renovador Sandinista, o MRS), negociando sus historias revolucionarias para promover una contrarrevolución neoliberal.

Bajo el liderazgo de Téllez y sus colegas, el MRS desarrolló una estrecha relación con la oligarquía derechista de Nicaragua. También colaboró ​​extensamente con el gobierno de los Estados Unidos, trabajando con miembros neoconservadores del Congreso y el lobby de cambio de régimen de Miami, todo mientras recaudaba fondos de organizaciones intervencionistas estadounidenses.

Cables clasificados del Departamento de Estado publicados por WikiLeaks y analizados por la revista The Grayzone muestran que Téllez y otros líderes de su partido MRS se han reunido con frecuencia con la embajada de Estados Unidos y han servido como informantes durante años.

En reuniones periódicas con funcionarios estadounidenses, Téllez, Sergio Ramírez, Hugo Torres Jiménez, Víctor Hugo Tinoco y otras altas figuras del MRS proporcionaron inteligencia a Estados Unidos sobre el FSLN y la política interna nicaragüense, en un intento por evitar que los sandinistas regresaran al poder. Luego ayudaron a Washington a intentar desestabilizar el gobierno del presidente Daniel Ortega después de que ganó las elecciones de 2006.

La embajada declaró claramente que «la posición del gobierno de los Estados Unidos [es] que el MRS es una opción viable y constructiva, con quien Estados Unidos mantendría buenas relaciones».

La embajada agregó con aprobación, «si el MRS puede cambiar los votos del FSLN y obtener algunos de los votos indecisos, todavía es una opción viable y podría ser la clave para evitar que Ortega gane».

Hoy en día, Téllez y su MRS están abiertamente aliados con la derecha, incluso cuando ella y sus seguidores explotan cínicamente su antigua bona fides revolucionaria para dividir el apoyo de izquierda a los sandinistas y confundir a los observadores progresistas fuera del país.

El MRS jugó un papel clave en un violento intento de golpe de Estado en Nicaragua en 2018, en el que fuerzas extremistas respaldadas por Estados Unidos paralizaron la nación levantando barricadas mientras perseguían, torturaban y asesinaban a activistas sandinistas.

Con fondos sustanciales de los recortes de la CIA dedicados a promover el cambio de régimen, los líderes del MRS ayudaron a organizar y liderar el fallido golpe de Estado. Y utilizaron sus posiciones influyentes en los medios de comunicación, el sector de las ONG y la academia para diseñar cómo se comercializó la operación violenta en el resto del mundo.

Continuará.


Fuente:
https://mpr21.info/de-revolucionarios-nicaraguenses-a-informantes-de-la-embajada-de-estados-unidos-como-washington-recluto-a-ex-sandinistas-como-dora-maria-tellez-y-su-partido-mrs-i/