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jueves, 14 de febrero de 2019

Nadia Kr煤pskaya: educaci贸n, revoluci贸n y emancipaci贸n social


Por Javier Huerta


En el 150.潞 aniversario del nacimiento de Nadia Kr煤pskaya, resulta necesario recuperar la trayectoria de una de las figuras m谩s importantes de la educaci贸n socialista del siglo XX. Aunque frecuentemente recordada como compa帽era de Vladimir Lenin, Kr煤pskaya fue una destacada te贸rica de la educaci贸n, organizadora revolucionaria y una de las principales impulsoras de la transformaci贸n cultural y pedag贸gica que sigui贸 a la Revoluci贸n de Octubre.

A ciento cincuenta a帽os de su nacimiento, su figura contin煤a ofreciendo valiosas ense帽anzas sobre el papel de la educaci贸n, la cultura y el conocimiento en la construcci贸n de una sociedad m谩s justa. Su legado no se limita al contexto sovi茅tico, sino que forma parte de la historia universal de la pedagog铆a y de la lucha por la democratizaci贸n del saber.

De maestra a revolucionaria

Nadia Konstant铆novna Kr煤pskaya naci贸 el 14 de febrero de 1869 en San Petersburgo, en el seno de una familia de recursos modestos pero con una s贸lida formaci贸n intelectual. Desde muy joven mostr贸 inter茅s por los problemas sociales de la Rusia zarista y se involucr贸 en c铆rculos marxistas clandestinos.

Su experiencia como docente fue decisiva en la formaci贸n de su pensamiento. Como maestra pudo observar las enormes desigualdades educativas existentes en el Imperio ruso, donde millones de campesinos y trabajadores carec铆an de acceso a la ense帽anza b谩sica. Aquella realidad la convenci贸 de que la educaci贸n deb铆a convertirse en un instrumento de emancipaci贸n social y no en un privilegio reservado a las 茅lites.

Durante la d茅cada de 1890 se incorpor贸 activamente al movimiento revolucionario ruso. En esos a帽os conoci贸 a Lenin, con quien compartir铆a militancia pol铆tica, exilio y una intensa actividad organizativa. Sin embargo, reducir su figura al papel de esposa del l铆der bolchevique supone ignorar una trayectoria propia de enorme relevancia.

Kr煤pskaya desempe帽贸 funciones fundamentales en la organizaci贸n de los grupos revolucionarios, la distribuci贸n de propaganda y el mantenimiento de las redes de comunicaci贸n del movimiento socialista durante los a帽os de persecuci贸n y exilio. Su capacidad organizativa fue reconocida incluso por sus compa帽eros de militancia.

Arquitecta de la pedagog铆a sovi茅tica

Tras el triunfo de la Revoluci贸n de Octubre en 1917, Kr煤pskaya asumi贸 responsabilidades en el 谩mbito educativo y cultural. Desde el Comisariado de Educaci贸n particip贸 activamente en la construcci贸n de un sistema educativo destinado a garantizar el acceso universal al conocimiento.

Para ella, la revoluci贸n pol铆tica carec铆a de sentido si no iba acompa帽ada de una profunda revoluci贸n cultural. Consideraba que una sociedad verdaderamente democr谩tica deb铆a ofrecer a toda la poblaci贸n las herramientas necesarias para comprender el mundo y participar conscientemente en su transformaci贸n.

Uno de sus aportes m谩s importantes fue la defensa de la educaci贸n polit茅cnica. Inspirada en las ideas de Karl Marx y Friedrich Engels, sosten铆a que la escuela deb铆a superar la separaci贸n tradicional entre trabajo manual e intelectual.

Seg煤n Kr煤pskaya, la educaci贸n deb铆a combinar la formaci贸n cient铆fica, t茅cnica y human铆stica con experiencias pr谩cticas que permitieran comprender los procesos productivos y sociales. El conocimiento no pod铆a limitarse a la memorizaci贸n de contenidos; deb铆a convertirse en una herramienta para interpretar cr铆ticamente la realidad y actuar sobre ella.

Esta concepci贸n persegu铆a el desarrollo integral de la persona. La escuela deb铆a formar individuos capaces de pensar, crear, cooperar y participar activamente en la vida social.

La lucha contra el analfabetismo

Uno de los mayores desaf铆os de la Rusia posterior a 1917 era el elevado 铆ndice de analfabetismo. Millones de personas, especialmente en zonas rurales, nunca hab铆an tenido acceso a la educaci贸n b谩sica.

Kr煤pskaya desempe帽贸 un papel decisivo en las campa帽as de alfabetizaci贸n impulsadas durante los primeros a帽os del nuevo Estado sovi茅tico. Defendi贸 la necesidad de extender la ense帽anza a trabajadores, campesinos, mujeres y adultos que hab铆an sido excluidos del sistema educativo durante el r茅gimen zarista.

Entend铆a la alfabetizaci贸n no solo como una habilidad t茅cnica, sino como una condici贸n indispensable para la participaci贸n pol铆tica, cultural y social de las personas. Una ciudadan铆a capaz de leer, informarse y comprender la realidad estaba mejor preparada para intervenir en la vida p煤blica.

Bibliotecas para todos

Entre sus contribuciones menos conocidas se encuentra su trabajo en el desarrollo de bibliotecas p煤blicas.

Kr煤pskaya consideraba que el acceso a los libros deb铆a formar parte de la vida cotidiana de toda la poblaci贸n. Impuls贸 la creaci贸n de bibliotecas populares, redes de lectura y espacios culturales destinados a acercar el conocimiento a quienes hist贸ricamente hab铆an permanecido alejados de 茅l.

Su visi贸n de las bibliotecas era extraordinariamente moderna. No las conceb铆a como simples dep贸sitos de libros, sino como centros de formaci贸n permanente, intercambio cultural y participaci贸n comunitaria.

En muchos sentidos, anticip贸 ideas que hoy asociamos al aprendizaje a lo largo de toda la vida y a la democratizaci贸n del acceso a la informaci贸n.

Una pionera en la educaci贸n de las mujeres

La trayectoria de Kr煤pskaya tambi茅n posee una dimensi贸n especialmente significativa para la historia de las mujeres.

En una 茅poca en la que las mujeres encontraban enormes barreras para acceder a espacios de liderazgo pol铆tico e intelectual, logr贸 convertirse en una de las principales responsables de las pol铆ticas educativas de una naci贸n que abarcaba millones de habitantes.

Defendi贸 la incorporaci贸n de las mujeres a la educaci贸n, al trabajo y a la participaci贸n pol铆tica, convencida de que la igualdad entre hombres y mujeres constitu铆a una condici贸n necesaria para cualquier proceso de emancipaci贸n social.

Su ejemplo abri贸 camino a futuras generaciones de docentes, investigadoras, funcionarias y militantes que encontraron en ella una referencia de compromiso intelectual y pol铆tico.

Un legado que trasciende su tiempo

La importancia hist贸rica de Nadia Kr煤pskaya no reside 煤nicamente en las reformas que impuls贸 durante los primeros a帽os de la Uni贸n Sovi茅tica. Su verdadero legado se encuentra en una concepci贸n de la educaci贸n que contin煤a inspirando debates pedag贸gicos en la actualidad.

Entre las ideas que dej贸 a las generaciones futuras destacan:

  • La educaci贸n como derecho universal.
  • La alfabetizaci贸n como herramienta de emancipaci贸n.
  • La necesidad de vincular teor铆a y pr谩ctica.
  • La formaci贸n integral de la persona.
  • La importancia de la cooperaci贸n frente al individualismo.
  • El acceso democr谩tico a la cultura y al conocimiento.
  • El papel de las bibliotecas como espacios de aprendizaje permanente.
  • La funci贸n social del profesorado como formador de ciudadan铆a cr铆tica.

Muchas de estas preocupaciones reaparecer铆an posteriormente en las obras de educadores como Paulo Freire, C茅lestin Freinet y Lev Vygotski, quienes tambi茅n defendieron una educaci贸n activa, participativa y conectada con la realidad social.

Nadia Kr煤pskaya en el siglo XXI

En un mundo marcado por las nuevas tecnolog铆as, la expansi贸n de la informaci贸n y la persistencia de profundas desigualdades educativas, muchas de las preguntas planteadas por Kr煤pskaya conservan plena vigencia.

¿C贸mo garantizar una educaci贸n accesible para todos? ¿C贸mo evitar que el conocimiento se convierta en un privilegio? ¿Qu茅 papel deben desempe帽ar las bibliotecas, las escuelas y los espacios p煤blicos de cultura? ¿C贸mo formar ciudadanos cr铆ticos capaces de participar activamente en la vida democr谩tica?

Aunque formuladas hace m谩s de un siglo, estas cuestiones siguen ocupando un lugar central en los debates educativos contempor谩neos.

Conclusi贸n

Recordar a Nadia Kr煤pskaya en el 150.潞 aniversario de su nacimiento no significa 煤nicamente rendir homenaje a una protagonista de la historia revolucionaria rusa. Significa reconocer a una pensadora que dedic贸 su vida a defender el conocimiento como instrumento de emancipaci贸n humana.

Su obra nos recuerda que la educaci贸n no es solamente un mecanismo de transmisi贸n de contenidos, sino una herramienta para ampliar las capacidades de las personas, fortalecer su autonom铆a y favorecer su participaci贸n en la construcci贸n de una sociedad m谩s justa.

M谩s de ocho d茅cadas despu茅s de su muerte, Nadia Kr煤pskaya sigue ocupando un lugar destacado entre quienes entendieron que la transformaci贸n social comienza tambi茅n en las aulas, en las bibliotecas y en el acceso universal a la cultura. Su legado contin煤a interpelando a educadores, estudiantes y ciudadanos de todo el mundo, invit谩ndonos a pensar la educaci贸n como un derecho y como una fuerza capaz de cambiar la realidad.



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viernes, 26 de octubre de 2018

NICARAGUA: B谩ez, el monse帽or del golpismo


Por Fabrizio Casari*

Monse帽or Silvio B谩ez, obispo auxiliar de Managua, de coraz贸n somocista y m谩s acostumbrado a leer Twitter que el Evangelio, ha ca铆do en su ego. No ten铆a la menor idea de que lo estaban grabando y, al intervenir en una reuni贸n, ante la inquietud de actuar como gu铆a pol铆tica para el golpismo, tropez贸 en su propia lengua, exponiendo trama, protagonistas y objetivos del intento de golpe de Estado y los movimientos futuros de su congrega.
En la grabaci贸n se escuchan frases inequ铆vocas sobre su responsabilidad y de casi toda la Conferencia Episcopal de Nicaragua en el intento de golpe de estado que durante meses ha ensangrentado a Nicaragua. Adem谩s de declarar el deseo de enviar al presidente nicarag眉ense Daniel Ortega y la vicepresidenta, Rosario Murillo, al pelot贸n de fusilamiento, ha instado a la oposici贸n a que integre sus filas con cualquiera: "abortistas, homosexuales, drogadictos, narcotraficantes y cualquier persona disponible", especific贸.
Agradeciendo a Estados Unidos ("nos ayudan", dijo) por las leyes piratas que afectan a los dirigentes de Nicaragua, expres贸 su desprecio por el Ministro de Relaciones Exteriores y el Ej茅rcito y llam贸 a la oposici贸n a una organizaci贸n mas beligerante. Sin embargo, siempre concertando sus pasos con la iglesia. ¿La consigna? Elecciones anticipadas o terror.
B谩sicamente, B谩ez confirma c贸mo la Conferencia Episcopal ha sido el aut茅ntico liderazgo pol铆tico del fallido golpe de estado y que tambi茅n gu铆a el proceso pol铆tico que deber铆a llevar a la oposici贸n a las elecciones de 2021. Nadie de buena fe consideraba que las jerarqu铆as eclesiales nicarag眉enses no estaban relacionadas con el plan de golpe de Estado, menos todavia el obispo B谩ez, a pesar que se propone oficialmente como mediador en el conflicto entre el gobierno y el golpismo.
El clamoroso error cometido por B谩ez es propio de un conspirador chismoso y narciso, que reivindica haber dado origen y forma tanto a las barricadas o tranques donde se cometieron las peores atrocidades (B谩ez los llam贸 "una idea extraordinaria") como de la autodenominada Alianza C铆vica, asignando a la Conferencia Episcopal de Nicaragua la paternidad ("la inventamos y la construimos").
El papel de B谩ez, como el del obispo Mata y del obispo 脕lvarez, fue el de ser jefes de la Curia y de la Contra, y esto no es nuevo para los que han seguido el curso de los eventos nicarag眉enses. Un tr铆o de fan谩ticos del horror que invocaron la guerra hasta que la polic铆a fue retirada a los cuarteles y luego apelando a la paz cuando las fuerzas de seguridad salieron para restablecer el orden en el pa铆s. Los obispos, cubiertos por la inmunidad diplom谩tica, trataron de proponer una cara respetable al intento de golpe de Estado.
Mientras se propusieron como mediadores, amenazaron de muerte al presidente, instigaron los enfrentamientos, difundieron mentiras sobre los hechos y participaron directamente, como muestran algunos videos, incluso la tortura infligida a los militantes sandinistas y los polic铆as que cayeron en manos de los terroristas. Intervinieron directamente en apoyo de los l铆deres del golpe y aseguraron la log铆stica con la que contaban los terroristas que desde detr谩s de las barricadas aterrorizaban a la poblaci贸n. Sin modestia y sin decencia, al extender la bandera del Vaticano en sus jeeps, llevaron comida, ropa y dinero a los golpistas; escondieron arsenales y dinero en el s贸tano de las iglesias y disfrazaron a los representantes de los maras como religiosos para dejarlos escapar de la ira de la poblaci贸n.
B谩ez p煤blicamente exhort贸 a los l铆deres golpistas a no abandonar la pelea.
B谩ez recibi贸 la solidaridad la de los empresarios del Cosep y de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), que en una declaraci贸n confirma su apoyo al obispo, como lo confirm贸 Brenes personalmente en una entrevista radial, donde se queja de que B谩ez ha hablado sin sospechar que lo estaban grabando.
Pero la solidaridad incondicional ofrecida por la CEN a B谩ez, sin siquiera expresar una incomodidad por lo que se hizo p煤blico, confirma que no nos enfrentamos a declaraciones de un prelado ambicioso y narciso, indecente como imprudente; no se trata de una responsabilidad personal (que las hay, obviamente), sino que nos enfrentamos con la confirmaci贸n directa, aunque involuntaria, del plan de golpe concertado por la CEN. La iglesia, como muchos hab铆an entendido y ahora todos, incluso los m谩s ciegos, pueden ver, fue un elemento central y activo en la subversi贸n terrorista.
Actu贸 en concierto con los otros actores del golpe: Cosep, liberales, conservadores, MRS, ONG nicarag眉enses y extranjeras, la embajada de los Estados Unidos en Managua, y su papel de liderazgo subraya su profunda identidad. De hecho, se trata de l铆deres golpistas, no de mediadores en el conflicto entre gobierno y oposici贸n, que en el marco de la intentona fue un conflicto entre legalidad e ilegalidad, entre constitucionalidad y golpe de Estado. Exactamente porque el papel de la Iglesia en el intento de golpe de Estado es tan evidente, a la inversa, es a煤n m谩s comprensible y compartible la decisi贸n del Presidente Ortega de negar a los golpistas en sotana cualquier funci贸n de mediadores y testigos en un posible di谩logo nacional.
Entre las declaraciones registradas de B谩ez tambi茅n est谩 la iron铆a con la que recuerda que hace meses el Ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua, que quer铆a informar al Vaticano de lo que estaban haciendo los prelados, no pudo reunirse con el Papa. Con m谩s urgencia el Vaticano, que tambi茅n hab铆a defendido, en parte inevitablemente, el trabajo del CEN, tocar谩 ahora tomar nota de cuan correctas eran las acusaciones que el gobierno nicarag眉ense formulaba hacia los obispos. No hubo una acusaci贸n pol铆tica generalizada, sino una responsabilidad penal verificada de los obispos. No desempe帽aban un papel pastoral, sino criminal.
Para la Santa Sede, la oportunidad de disociarse de un grupo obsceno de golpistas vestidos como prelados es propicia. Es de esperar que en San Pedro puedan comprender que el trabajo de las jerarqu铆as eclesi谩sticas locales es la causa de la progresiva reduci贸n a un rol marginal de la Iglesia en el panorama sociopolitico y del masivo abandono popular de las actividades religiosas en Nicaragua. Porque s铆, es un pa铆s de fe y sabe perdonar, pero sabe leer en la oscuridad y no quiere olvidar.
(*) *_Periodista de la agencia Otra Noticia. www.altrenotizie.org_*


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viernes, 14 de septiembre de 2018

Xerrades: Situaci贸 actual de Nicaragua i Xil茅 a 45 anys del cop.a Barcelona



DISSABTE 15 SETEMBRE

11:30H XERRADES:
-SITUACI脫 ACTUAL A #NICARAGUA. amb Jaume Soler, president de SOARPAL.
-XIL脡 A 45 ANYS DEL COP. amb Leo Lamich, militant de UP.

LLOC: Local UGT DE CATALUNYA

RAMBLA SANTA M脪NICA,10 Barcelona.

11 a 16h.


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mi茅rcoles, 22 de agosto de 2018

NICARAGUA: GOLPE ESTA SIENDO DERROTADO, DICE CARLOS FONSECA TER脕N

“Los grupos que utilizan las fuerzas de la derecha nicarag眉ense, subordinada a Estados Unidos, est谩n debilitados”, afirm贸 hoy en La Habana el Secretario de Relaciones Internacionales del FSLN, Carlos Fonseca Ter谩n… “La derecha ya no tiene gente, ya a sus marchas y convocatorias no va casi nadie, porque muchas personas abrieron los ojos percat谩ndose de la manipulaci贸n de la que fueron v铆ctimas’, declar贸 a Prensa Latina, en la edici贸n XXIV del Foro de Sao Paulo… “Estamos enfrentando el intento de golpe por parte de las fuerzas de la oligarqu铆a nacional al servicio del gobierno de Estados Unidos, de hecho, esa acci贸n fracas贸”, dijo Fonseca… “Este es el formato que aplica Washington a los pa铆ses que no responden a sus intereses, a los gobiernos que constituyen estorbos para ellos, que son considerados los adversarios”, argument贸.
… SUBRAYADO…
“A trav茅s de la manipulaci贸n inculcan la mentira y ella conduce al odio, a la culpa y hacia el miedo, y ese es el recorrido de la manipulaci贸n a trav茅s de la guerra psicol贸gica. Hicieron atrocidades en las ciudades que llegaron a controlar, dedic谩ndose a cazar sandinistas, a torturarlos, violar a las mujeres, eso fue algo terrible lo que vivimos. Los sandinistas organizados en apoyo a las fuerzas policiales hemos logrado recuperar las ciudades tomadas por las fuerzas contrarrevolucionarias, y ya hemos podido eliminar traques y barricadas, solo queda un peque帽o reducto de ellos en una zona de la capital”. Carlos Fonseca Ter谩n.


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jueves, 16 de agosto de 2018

El hierro candente de Nicaragua: 92 d铆as de furia

                                                                                               
Por Leandro Grille

La Revoluci贸n nicarag眉ense no fue la obra cumbre de un grupo de comandantes ni el truco deslumbrante de un prestidigitador que acab贸 con la tiran铆a din谩stica de los Somoza. Fue el fruto de una larga y dolorosa lucha protagonizada por una multitud, fundamentalmente an贸nima, inspirada en la idea del h茅roe anticolonialista Augusto C茅sar Sandino, que ech贸 a los yanquis de Nicaragua y muri贸 traicionado. Durante los diez a帽os que transcurrieron entre la victoria de julio de 1979 y las elecciones de 1990, en las que el Frente Sandinista cayera frente a la derecha, la contrarrevoluci贸n, organizada y financiada por Estados Unidos no otorg贸 ni un minuto de tregua a la epopeya revolucionaria, al punto de que aquel resultado electoral s贸lo puede explicarse por el anhelo mayoritario de los nicarag眉enses de acabar con la guerra, incluso a costa de la derrota de un sue帽o.

Si es cierto que la oportunidad del poder y el desaf铆o de conservarlo en mitad de una guerra amalgama a las fuerzas de los que lo ejercen, y suspende las contradicciones que albergan en su seno, m谩s cierto aun es que la derrota es un hito removedor de la cual rara vez se sale unido. En 1990 el FSLN perdi贸 la elecci贸n, la revoluci贸n fue desmantelada y el sandinismo ingres贸 en una terrible confrontaci贸n interna, nada extra帽a a la que atravesaron todos los movimientos pol铆ticos de la izquierda, ya no por haber perdido lo que se hab铆a ganado en su lugar, sino por el contenido traum谩tico planetario que tuvo la ca铆da del campo socialista en esta trinchera del pensamiento.

La escisi贸n interna del sandinismo

Entre 1991 y 1995 dos corrientes antag贸nicas se disputaron la conducci贸n del sandinismo, una de ellas de car谩cter dialoguista y renovador, de tendencia socialdem贸crata, dirigida por Sergio Ram铆rez, y otra de car谩cter m谩s confrontativo ortodoxo, de asumido marxismo, que dirig铆an Daniel Ortega y Tom谩s Borge. Entre los que se fueron del Frente Sandinista por esos a帽os se cuentan algunos de los intelectuales m谩s renombrados que participaron de la revoluci贸n, como Gioconda Belli, el poeta y religioso Ernesto Cardenal y el escritor Sergio Ram铆rez, que hab铆a sido hasta 1990 vicepresidente de Nicaragua.

Este 煤ltimo se fue del FSLN a principios de ese a帽o, liderando a 29 de los 38 diputados del Frente, que abandonaron el partido con 茅l, fundaron el Movimiento de Renovaci贸n Sandinista, se quedaron con las bancas y votaron una reforma constitucional que suprimi贸 la Constituci贸n revolucionaria aprobada en 1987, desoyendo el mandato del Frente Sandinista. Ciertamente, muchos de los nombres m谩s reconocidos de la revoluci贸n apoyaron al MRS en las elecciones del a帽o 1996, que impulsaba a Ram铆rez como candidato a la presidencia, pero este movimiento y sus cuadros tan prestigiosos obtuvieron en la elecci贸n presidencial 7.665 votos a presidente y  algo m谩s de 20.000 votos a lista de legisladores, mientras que el FSLN de Daniel Ortega obtuvo cerca de 665.000 votos, que no fueron suficientes para ganar la elecciones, pero s铆 para dejar claro de qu茅 lado estaba el pueblo sandinista en la batalla interna por su orientaci贸n.

Habiendo sido vencidos, el Frente Sandinista impuls贸 entre febrero y abril de 1990 una serie de leyes que ser铆an conocidas luego como “leyes de la pi帽ata”. En particular, las leyes 85 y 86, que estipulaban la transmisi贸n de la propiedad de las viviendas que hab铆an sido expropiadas y otorgadas por el Estado revolucionario y la legalizaci贸n de viviendas y tierras ocupadas durante los a帽os de revoluci贸n, muchas de las cuales hab铆an pertenecido a la burgues铆a nicarag眉ense que se hab铆a ido masivamente a Miami. Estas leyes especiales favorecieron a cientos miles de  familias, aunque no por ello debe soslayarse que bajo el amparo de estas figuras legales se conocieron hechos de corrupci贸n que involucraron a algunos dirigentes y exdirigentes sandinistas que se habr铆an quedado ellos mismos con propiedades. Sin embargo, estos hechos de corrupci贸n no invalidan ni el prop贸sito ni la oportunidad de la norma que permiti贸 asegurar la vivienda obtenida por much铆simos nicarag眉enses humildes beneficiados por la revoluci贸n.

A los que, sobre todo desde la izquierda, invocan a famosos referentes del sandinismo como si fueran los verdaderos representantes de su legado, que el pueblo sandinista, 煤nico tributario de su gloria, y protagonista excluyente de la peripecia revolucionaria, se qued贸 en el FSLN y le dio la espalda sistem谩ticamente a los nombres propios que intentaron enfrentarlo electoralmente, ll谩mese Sergio Ram铆rez, Carlos Mej铆a Godoy, que fue candidato a vicepresidente por el Movimiento de Rescate del Sandinismo de Henry Lewites o Henry Ruiz, Modesto, uno de los nueve comandantes de la revoluci贸n.

Repasemos otra de las famosas “leyes de la pi帽ata” del Frente Sandinista por su trascendencia hist贸rica: la ley 89. En esta ley de abril de 1990, poco tiempo antes de entregar el poder, se le otorg贸 la autonom铆a a las universidades y en el art铆culo 55 de la norma se oblig贸 al Estado a brindarle a estas un presupuesto no inferior al 6 por ciento del presupuesto general de ingresos de la Rep煤blica.

La relevancia pol铆tica de esta ley no est谩 dada s贸lo por su contenido, sino porque ambient贸 un movimiento impresionante de los estudiantes universitarios, organizados en la Uni贸n Nacional de Estudiantes de Nicaragua, que durante los 17 a帽os que transcurrieron entre que el sandinismo entreg贸 el gobierno y que lo recuperara mediante elecciones en 2007, exigieron el cumplimiento cabal de la obligaci贸n presupuestaria de 6 por ciento a una seguidilla de gobiernos neoliberales que hicieron todo por incumplirla. La UNEN es y ha sido siempre la organizaci贸n estudiantil universitaria de Nicaragua y su persistencia movilizada tuvo mucho que ver con el retorno del Frente Sandinista al poder. En aquellas movilizaciones por el 6 por ciento no era extra帽o que fueran v铆ctimas de represi贸n e incluso el presidente de la UNEN perdi贸 una pierna por un balazo en una movilizaci贸n, en la que, adem谩s, otros dos estudiantes fueron asesinados por la represi贸n. Reci茅n cuando el FSLN recuper贸 el gobierno en 2007, el 6 por ciento fue reconocido y otorgado de acuerdo a la interpretaci贸n aut茅ntica de la norma que hab铆an hecho la Asamblea Nacional y la Corte Suprema, que favorec铆a los reclamos de la comunidad universitaria.

La reforma previsional y el estallido

Han pasado once a帽os desde que Daniel Ortega volvi贸 a la presidencia. En las 煤ltimas elecciones, del 6 de noviembre de 2016, la victoria de la f贸rmula integrada por Ortega y su esposa Rosario Murillo alcanz贸 el 72 por ciento de los votos con una participaci贸n de 68 por ciento de los habilitados. M谩s all谩 de las denuncias de fraude, ninguna tuvo relevancia para impugnar el resultado abrumador de la elecci贸n, por lo que los que insisten en que Ortega es un dictador simplemente est谩n ignorando la contundencia del pronunciamiento de los nicarag眉enses en las urnas. Para volver al gobierno, el sandinismo teji贸 alianzas con sectores que hab铆an sido contrarrevolucionarios, y entre las m谩s pol茅micas se cuenta el acercamiento a una parte de la Iglesia encabezada por el cardenal Miguel Obando y Bravo, fallecido este a帽o, quien fuera durante los a帽os de la revoluci贸n uno de los m谩s f茅rreos opositores del FSLN y patrocinante de la Contra. El acercamiento de Obando y Bravo a Ortega fue ferozmente criticado por la derecha, que lo odi贸 durante sus 煤ltimos a帽os de vida, como por una parte de la izquierda internacional y de los exsandinistas, que observaron en ese acercamiento una se帽al de la “desviaci贸n” de Ortega: una suerte de conversi贸n m铆stica que alienta Murillo y que incluy贸 la penalizaci贸n del aborto como forma de obtener el favor del voto cat贸lico en un pa铆s de poblaci贸n muy creyente.

En los once a帽os de gobierno sucedidos desde 2007, Ortega mantuvo tambi茅n una buena relaci贸n con el Cosep, que es el consejo de la empresa privada nicarag眉ense, pero tambi茅n con los trabajadores. De este modo, esta alianza tripartita, que no fue gratuita, permiti贸 una d茅cada de estabilidad en un pa铆s con una econom铆a muy fr谩gil -la m谩s pobre de Am茅rica Latina, despu茅s de Hait铆- y un crecimiento econ贸mico espectacular sostenido en un promedio de 5 por ciento anual.

Junto a ello, el gobierno desarroll贸 varias decenas de programas sociales orientados a la poblaci贸n m谩s humilde que redundaron en una franca disminuci贸n de la pobreza y en un aumento del salario m铆nimo y del ingreso medio muy superior al per铆odo neoliberal que lo precedi贸 durante 17 a帽os. Nicaragua se convirti贸 en el pa铆s m谩s seguro de la regi贸n, con una tasa de delitos muy inferior a sus vecinos y, como indicador elocuente, un tasa de homicidios de seis por cada 100.000 personas, menor que el de Uruguay y seis veces m谩s chico que sus pa铆ses fronterizos.

Pero la alianza con los empresarios se rompi贸. El detonante fue la reforma del Instituto Nacional de Seguridad Social. Hace a帽os que se sab铆a que la seguridad social atravesaba una situaci贸n cr铆tica. El Fondo Monetario Internacional hab铆a previsto en su 煤ltima visita que todo el sistema de pensiones colapsar铆a en 2019. Es que si durante el per铆odo posterior a la derrota de la revoluci贸n y hasta 2007, los beneficios de la seguridad social eran precarios, m铆nimos o inexistentes, con los gobiernos de Ortega la situaci贸n hab铆a cambiado mucho. Ahora mismo en Nicaragua la edad jubilatoria es de 60 a帽os y apenas se exige una cotizaci贸n formal de 750 semanas que, en t茅rminos concretos, no alcanza ni a los 15 a帽os. Con esos a帽os de aportes y esa edad se puede obtener una jubilaci贸n de acuerdo a los ingresos de la vida activa, pero incluso quienes no llegan a tenerlos, si prueban 250 semanas de aportes (cinco a帽os), se hacen beneficiarios de una pensi贸n reducida. Adem谩s, los beneficiarios de la seguridad social tienen derecho a m煤ltiples estudios y tratamientos m茅dicos no s贸lo en el pa铆s, sino tambi茅n en el extranjero cuando no se realicen localmente. El FMI propuso una reforma que implicaba recortar las jubilaciones, aumentar la edad jubilatoria, incrementar el n煤mero de semanas aportadas requeridas y eliminar las pensiones reducidas. El gobierno de Ortega se opuso a ese proyecto bien t铆pico del FMI y, por el contrario, impuso una reforma que aumentaba el aporte patronal de 19 por ciento a 22,5 por ciento, mientras que los aportes de los trabajadores se incrementaban s贸lo 0,75 por ciento, deduci茅ndose de las pensiones 5 por ciento para los gastos de salud.

Esta reforma previsional gener贸 la ira de los empresarios, muy bien alimentada por los medios de comunicaci贸n que intentaron presentar el cambio como un perjuicio a los jubilados y pensionados, pero no de las organizaciones sindicales que conoc铆an el contenido de un proyecto que era mucho m谩s progresista que el programa de reforma previsional que impulsaba el empresariado en t谩ndem con el FMI. A partir de all铆 y de la confusi贸n que reinaba sobre la reforma del INSS, se producen algunas manifestaciones contrarias al decreto, y el involucramiento de estudiantes, en particular, estudiantes universitarios de clases media alta y alta contrarios a la dirigencia de la UNEN, que apoyaba la reforma. Los enfrentamientos entre j贸venes y estudiantes sandinistas que apoyaban la reforma y los opositores deton贸 la crisis. Ya desde el principio hubo muertos de los dos lados y aunque Ortega intent贸 detener la revuelta derogando el decreto cuatro d铆as despu茅s haberlo emitido y convocando una mesa de di谩logo con mediaci贸n de la Iglesia, la crisis escal贸 y escal贸, naturalmente, porque el Diablo meti贸 la cola.

92 d铆as de furia

Si la represi贸n inicial es injustificable, lo que motiv贸 la renuncia de la directora nacional de la polic铆a nicarag眉ense, exguerrillera sandinista que dirig铆a el cuerpo desde 2006 y que hab铆a llevado adelante una gesti贸n muy importante para feminizar la fuerza, el estallido de violencia que termin贸 con la vida de cientos nicarag眉enses dista de ser el resultado de una “masacre” del gobierno sobre los opositores. Durante 92 d铆as se produjo una cantidad impresionante de hecho violentos en los que murieron tanto sandinistas como antisandinistas en cantidades similares. Se quemaron instituciones p煤blicas, dependencias universitarias, municipios, alcald铆as, edificios y hasta locales de medios de comunicaci贸n como las radios sandinistas Nueva Radio Ya o Radio Nicaragua y la opositora Radio Dar铆o. Hubo francotiradores, secuestros de sandinistas, gente quemada, torturas bendecidas por curas opositores y una ampl铆sima operaci贸n propagand铆stica para presentar todos los hechos como una cruenta acci贸n gubernamental contra un movimiento dem贸crata de autoconvocados y una as铆 llamada Alianza C铆vica para la Justicia y la Democracia, integrada por el consejo de la empresa privada, la c谩mara de comercio americana nicarag眉ense, las patronales rurales y el Movimiento 19 de abril de estudiantes de derecha, que incluso viajaron a Estados Unidos a reunirse con los referentes de la derecha republicana Marco Rubio e Ileana Ross Lehtinen, quienes promovieron en 2016 la “Nica Act”, una ley, aprobada en el Congreso, claramente injerencista que impide el financiamiento internacional del pa铆s.

El manual que sigui贸 adelante luego de los enfrentamientos iniciales fue parecido al de Venezuela y el di谩logo qued贸 en la nada cuando la Iglesia, que en teor铆a iba a actuar de mediadora, exigi贸 la renuncia del presidente y el adelantamiento de las elecciones.

Para propiciar el di谩logo, el gobierno acept贸 acuartelar a la polic铆a, pero lo violencia no cedi贸 y hasta las comisar铆as fueron rodeadas durante semanas por manifestantes organizados y armados. Tambi茅n fueron incendiadas sedes de la Uni贸n Nacional de Estudiantes de Nicaragua, que se mantuvo siempre del lado del oficialismo. Finalmente, el sandinismo se propuso recuperar el control del pa铆s, con localidades enteras tomadas por fuerzas opositoras e inici贸 una operaci贸n pol铆tica y policial llamada “Caravana de la libertad”, que les permiti贸 recuperar cada uno de los territorios, hasta que el martes 17 de julio se dio el operativo decisivo para tomar Monimb贸, donde resist铆a el 煤ltimo basti贸n controlado por opositores violentos.

El 19 de julio el sandinismo organiz贸 el 39 aniversario del triunfo de la revoluci贸n en una serie de actos gigantescos, el m谩s importante de ellos en la Plaza de la Fe de Managua, ya con la sensaci贸n de haber recuperado el control total del pa铆s.

Es indiscutible que en los 92 d铆as hubo actos de represi贸n y actuaciones indefendibles de fuerzas progubernamentales, pero no es cierto que del otro lado hubiese un movimiento pacifista. Por el contrario, la violencia opositora, promovida por el empresariado y la derecha, con el auspicio de grandes medios de comunicaci贸n como La Prensa, el principal diario de Nicaragua, francamente derechista, y con financiamiento de Estados Unidos, siempre a la orden para desestabilizar pa铆ses que no se alineen con sus designios, tienen una responsabilidad enorme con lo que sucedi贸 en el pa铆s y con este intento real de derrocar a Ortega. El que no quiere ver la actuaci贸n del imperialismo y no quiere meterse en la complejidad de lo sucedido puede levantar su dedo acusador contra el l铆der del FSLN por todos los motivos que se le ocurran, al fin y al cabo nunca se sentir谩 solo en un mundo donde m谩s de 95 por ciento de los medios de comunicaci贸n van a presentar al gobierno del FSLN como una tiran铆a sangrienta, pero la realidad es mucho m谩s compleja y en Nicaragua en estos 92 d铆as hubo un intento de golpe de Estado contra un gobierno electo con m谩s de 70 por ciento de los votos.




Fuente:
http://www.ensartaos.com.ve/el-hierro-caliente-de-nicaragua/

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martes, 14 de agosto de 2018

TEMAS DE ACTUALIDAD EN NICARAGUA: paramilitares, Reconciliaci贸n, Di谩logo, 6%, Reformas Seguridad Social, etc...


ALGUNOS TEMAS DE ACTUALIDAD EN NICARAGUA
Carlos Fonseca Ter谩n.

Ha transcurrido casi un mes desde la gran victoria obtenida por el sandinismo contra el plan golpista de la derecha vendepatria. Durante este tiempo han surgido algunos temas que considero necesario abordar, y estos son: el uso de t茅rminos tales como paramilitarismo y golpe de Estado; la justicia, la reconciliaci贸n y ciertas pol铆ticas a seguir al respecto; el di谩logo nacional; el 6% para las universidades; y finalmente, un tema que no ha sido bien analizado y que es incluso, pr谩cticamente desconocido, pero cuyo an谩lisis es importante retomar, y es el de la reforma a la seguridad social, que fue usada por la derecha como pretexto para dar inicio a sus planes golpistas; reformas que incluso, debido a la desinformaci贸n que a煤n existe sobre ellas, algunos sandinistas piensan que eran incorrectas o al menos, que eran un mal necesario, pero aqu铆 demostrar茅 que no es as铆 y que por el contrario, eran beneficiosas para el pueblo nicarag眉ense.
1. Los “paramilitares” y el golpe de Estado.
La derecha golpista y terrorista nos acusa de haber usado fuerzas “paramilitares” contra la poblaci贸n civil que se manifestaba pac铆ficamente. El t茅rmino “paramilitar” se usa para fuerzas militares irregulares afines al gobierno y por tanto, paralelas a las fuerzas armadas y policiales legalmente constituidas, o sea que no act煤an subordinadas a esas fuerzas institucionales para la defensa militar, el orden y la seguridad, ya que si lo hicieran, no ser铆an fuerzas paralelas, sino auxiliares de las fuerzas armadas y policiales, como era el caso de los Batallones de Infanter铆a de Reserva en la d茅cada de los ochenta, integrados por combatientes voluntarios, y que sostuvieron el peso de la guerra hasta 1984, cuando comenz贸 a implementarse el Servicio Militar Patri贸tico, integrado por tropas de combatientes reclutados del mismo modo que se reclutan las fuerzas armadas en muchos pa铆ses donde existe el servicio militar, y que as铆 como los reservistas, no eran militares profesionales, sino gente del pueblo que era organizada y armada por el Estado para la defensa militar del pa铆s en el marco de una guerra de agresi贸n impuesta por el imperialismo norteamericano.
Los combatientes que acompa帽aron a las fuerzas policiales en la ofensiva de la caravana de la libertad para la liberaci贸n de las ciudades secuestradas por el terrorismo golpista y fascista de la extrema derecha, son por tanto una fuerza auxiliar de la Polic铆a Nacional, subordinada a 茅sta y por tanto, parte org谩nica de esta instituci贸n, y no una fuerza paramilitar, como la ha pretendido presentar la derecha. Esa fuerza auxiliar, leg铆tima y org谩nica, es la que era conocida en los a帽os ochenta como la Polic铆a Voluntaria, a la cual – al igual que a los Batallones de Reserva – tuve el honor de pertenecer.
Sin embargo, las fuerzas militares organizadas por la derecha en este intento de derrocamiento de nuestro gobierno s铆 pueden ser consideradas como paramilitares, ya que a diferencia de lo que sucede con los movimientos armados antigubernamentales en otras circunstancias, estas fuerzas estuvieron dirigidas por ex militares sandinistas, traidores a la causa revolucionaria al igual que muchos ex dirigentes pol铆ticos del sandinismo en los a帽os ochenta y que como ellos, forman parte de esa especie de secta ideol贸gica que comenz贸 como reformismo socialdem贸crata y termin贸 como ultraderecha, llamada Movimiento Renovador Sandinista.
Digo que en este caso s铆 es v谩lido referirse a fuerzas paramilitares, porque aunque son fuerzas opuestas al gobierno, la idea de reclutar a sus integrantes, su organizaci贸n, entrenamiento y direcci贸n han estado a cargo de un personal cuya formaci贸n militar proviene de las fuerzas armadas y policiales constituidas como tales, raz贸n por la cual tambi茅n es leg铆timo llamar golpe de Estado a este intento de derrocamiento del gobierno sandinista, ya que por golpe de Estado se entiende el derrocamiento de un gobierno usando para ello una parte de las fuerzas institucionales del mismo Estado al que pertenece ese gobierno, ya sean militares (fuerzas armadas, polic铆a, a trav茅s de sus integrantes activos o en retiro; en este caso fueron algunos en retiro) o pol铆ticas (poder legislativo, poder judicial).
Vale aclarar aqu铆 que aunque ese grupo de ex militares traicionaron al sandinismo organizando esas fuerzas paramilitares en contra de nuestro gobierno revolucionario, las fuerzas armadas y policiales de Nicaragua han demostrado su apego a la legalidad y un elevad铆simo nivel de conciencia patri贸tica, popular y revolucionaria, en correspondencia con su origen y con el car谩cter del poder revolucionario como poder del pueblo.
2. Justicia y reconciliaci贸n.
Es ir贸nico que quienes pretenden presentarse como fuerzas c铆vicas que protestan pac铆ficamente, tengan “comandantes” en sus filas, como es c铆nico el hecho de que la derecha golpista y terrorista se queje y nos condene por acusaciones y 贸rdenes de captura contra sus “comandantes” autoconvocados y autonombrados, porque… ¿c贸mo vas a querer ser “comandante” de un intento fallido de derrocamiento de un gobierno y despu茅s esperar que no te echen preso, si adem谩s asum铆s que te est谩s enfrentando a una “dictadura”? Es igual a lo que sucede con los supuestos “presos pol铆ticos”, como le llaman ahora a los violadores de derechos humanos, torturadores y agresores de la poblaci贸n civil en la etapa de los tranques golpistas, que actualmente est谩n detenidos y siendo procesados legalmente por los cr铆menes que cometieron, y cuya peligrosidad ante la sociedad hace que su puesta en libertad sea inadmisible.
A prop贸sito de esto, es importante reiterar el llamado al di谩logo y la reconciliaci贸n en el seno del pueblo, entre familiares, amigos, vecinos, compa帽eros de trabajo que estuvieron en bandos opuestos durante la crisis reci茅n vivida, ya que la gran mayor铆a de quienes estuvieron en el bando opuesto al sandinismo fueron personas manipuladas por la guerra psicol贸gica que forma parte del dise帽o de estos planes de derrocamiento de gobiernos no afines a los intereses del imperialismo norteamericano y por tanto, son v铆ctimas de la derecha golpista; pero sabiendo distinguir entre manipulados y manipuladores, y entre simples participantes en actividades pac铆ficas en contra del gobierno y quienes cometieron cr铆menes, ya que la reconciliaci贸n no puede ser sin贸nimo de impunidad, pues la libertad de estos criminales, aparte de ser un peligro para la sociedad ser铆a un precedente funesto en la necesaria aplicaci贸n de las leyes a quienes las transgreden, adem谩s de que entre quienes cometieron cr铆menes en el bando golpista, hay tambi茅n delincuentes que ya desde antes formaban parte del crimen organizado, por lo cual tienen en su contra tambi茅n otra cantidad de delitos graves en su trayectoria de malhechores.
En el caso de los funcionarios del Estado, es absolutamente leg铆timo que quienes hayan participado en acciones violentas en contra del gobierno o se hayan manifestado contra lo que consideran una dictadura, sean excluidos de las instituciones de este gobierno y del Estado en general, ya que de no hacerse esto, el gobierno y el Estado estar铆an aceptando en sus instituciones a funcionarios cuya actuaci贸n va en contra de sus pol铆ticas, adem谩s de ser evidentemente, potenciales boicoteadores en el desempe帽o de las instituciones p煤blicas, lo cual perjudica principalmente al pueblo.
En el caso de los m茅dicos despedidos, por ejemplo, esto no se debi贸 a que curaran heridos en las marchas, como ellos y sus defensores alegan, sino a que eran los m茅dicos de las tropas contrarrevolucionarias del terrorismo golpista, organizando puestos m茅dicos que formaban parte de la estructura militar de las acciones violentas contra el Estado y el pueblo nicarag眉ense, de lo cual hay evidencia gr谩fica en abundancia.
Ser铆a incorrecto, sin embargo, excluir a funcionarios de las instituciones p煤blicas por el solo hecho de no ser sandinistas, siempre que sean buenos trabajadores, pues a los malos trabajadores se les debe corregir o en casos extremos, excluir de las instituciones, pero independientemente de que sean o no sandinistas, tomando en cuenta que hay casos en los que compa帽eros sandinistas hacen mal su trabajo por falta de m铆stica revolucionaria, amor al pueblo, sentimiento del deber y amparados en la incorrecta idea de que por ser sandinistas son intocables. Los sandinistas no somos una cofrad铆a politiquera al acecho del poder para repart铆rnoslo a t铆tulo personal, sino un movimiento revolucionario que lucha por el poder y su preservaci贸n en manos del pueblo, como un medio para la transformaci贸n revolucionaria de la sociedad y con ello, alcanzar el bienestar material y espiritual de todos los seres humanos.
Finalmente, hay que estar alerta frente a la posibilidad de que haya ciertos oportunistas y malos dirigentes que pretendan aprovechar la situaci贸n actual para excluir a compa帽eros sandinistas – o incluso, a trabajadores del Estado no sandinistas –, motivados por razones de 铆ndole personal y en ocasiones, para que no haya quienes los se帽alen por sus malos actos. En ese sentido, y tambi茅n en general para velar por el uso de criterios adecuados en todas las decisiones, y por una conducta consecuente con los principios revolucionarios, es fundamental el correcto funcionamiento de las estructuras org谩nicas de base del FSLN, que no deben ser s贸lo para el activismo, sino para velar por el buen desempe帽o de las instituciones en el caso de las estructuras organizadas en este 谩mbito, y para promover la participaci贸n popular en la gesti贸n de gobierno, en el caso de las estructuras organizadas en el 谩mbito territorial, para lo cual es indispensable practicar la cr铆tica y la autocr铆tica, que requiere criterios cuya existencia y puesta en pr谩ctica s贸lo es posible con formaci贸n ideol贸gica y estudio pol铆tico, que debe ser otro de los contenidos fundamentales de trabajo de nuestras estructuras a todos los niveles.
3. El di谩logo.
La misma derecha que boicoteaba el di谩logo, utiliz谩ndolo como tribuna de su discurso pol铆tico radicalizado por las ambiciones de poder de sus voceros autonombrados como tales, o suspendi茅ndolo sus mediadores parcializados cada vez que quer铆an, ahora pide di谩logo, y est谩 bien, porque es la manera civilizada de resolver las diferencias de cualquier tipo, y por eso mismo hemos sido los sandinistas sus principales impulsores.
Pero hay dos problemitas. Uno de ellos es la idoneidad de los mediadores y otro, la representatividad de los interlocutores o contraparte del gobierno. Como todo el mundo sabe, los obispos como mediadores – salvo honrosas excepciones – han estado expl铆cita y activamente a favor del plan de derrocamiento del gobierno. Por su parte, los representantes del golpismo en el di谩logo han sido c煤pulas autonombradas: 1) Los due帽os de los caramancheles ideol贸gicos llamados ONGs, dirigidos por las mismas personas desde su fundaci贸n – en algunos casos desde hace casi treinta a帽os, como el CENIDH –, a las que nadie ha electo en muchos casos ni siquiera a lo interno de esos organismos, ni mucho menos como representantes de los nicarag眉enses que est谩n en desacuerdo con el sandinismo, aunque ellos se presenten a s铆 mismos como representantes de la “sociedad civil”; 2) Los “representantes estudiantiles” no electos por los estudiantes y a quienes casi nadie conoc铆a ni en las universidades hasta antes de esta crisis; 3) Los representantes de la empresa privada que s贸lo representan a una parte de los grandes propietarios individuales, pero cuyo peso en la econom铆a, a煤n si los representaran a todos, es de cerca de un 30% del Producto Interno Bruto, pues el resto est谩 distribuido entre peque帽os y medianos empresarios e inversionistas extranjeros.
Cuando en el di谩logo se les demandaba el levantamiento de los tranques, estos representantes ileg铆timos y fraudulentos se opon铆an, pero no s贸lo porque no les conven铆a que los tranques se levantaran, sino porque a煤n en caso de haber estado de acuerdo o de haber tenido la voluntad de hacerlo como un aporte a la paz, no habr铆an podido, porque la gente que estaba en los tranques – como la inmensa mayor铆a de las personas que de alguna manera participaron en las acciones violentas o en las protestas en contra del gobierno – no les iban a hacer el m谩s m铆nimo caso. Por el contrario, fueron y son abundantes las manifestaciones de rechazo a esta falsa c煤pula por parte de la misma gente movilizada, convencida o manipulada por la derecha.
La aceptaci贸n de estos interlocutores y la propuesta a la Conferencia Episcopal de ejercer mediaci贸n no fue m谩s que una muestra de buena voluntad de parte del gobierno sandinista para superar la crisis por la v铆a del di谩logo, que no fue tomado en serio por la contraparte, cuya expectativa era la toma del poder, contrario a la del gobierno, que era superar la crisis a trav茅s de la b煤squeda del consenso, lo que fue imposibilitado por el comportamiento soberbio y fundamentalista de la derecha golpista. En igual sentido se puede hablar de la invitaci贸n a la CIDH, cuya parcializaci贸n a favor del golpe fue descarada a m谩s no poder.
El di谩logo s贸lo podr铆a funcionar si se diera entre aut茅nticos representantes de los dos verdaderos bandos opuestos: el sandinismo y el antisandinismo, y por tanto en 茅l deber铆an participar los grupos pol铆ticos de todos los signos ideol贸gicos que existen en el pa铆s, pero a partes iguales entre el sandinismo por un lado, y todos los dem谩s juntos por el otro, tomando en cuenta que el sandinismo representa al gobierno y que por esta raz贸n y muchas otras, su peso pol铆tico es mucho mayor que el de cualquier otra fuerza pol铆tica organizada. Otros actores de un di谩logo serio y productivo tendr铆an que ser las organizaciones sociales de la verdadera sociedad civil: sindicatos obreros, gremios productivos, comerciantes, transportistas, estudiantes, entre otros, incluso el COSEP, pero sin arrogarse la representaci贸n de toda la empresa privada.
En cuanto a la mediaci贸n, y s贸lo para poner un ejemplo que tome en cuenta la importancia que tendr铆a mantener en ella la presencia de la Iglesia Cat贸lica – puesta en peligro por los mediadores principales de la Conferencia Episcopal –, un posible buen mediador podr铆a ser el Vaticano a trav茅s del Nuncio, quien tiene a su favor haber actuado con la prudencia que deb铆a ser propia de los mediadores en la reciente crisis, aunque para el fortalecimiento de esta dif铆cil labor ser铆a lo mejor que estuviera acompa帽ado de otros actores con la legitimidad y el prestigio suficientes, pero dejando fuera a los ya fracasados obispos golpistas, que han fracasado tambi茅n como mediadores, provocando adem谩s una verdadera y silenciosa estampida de feligreses.
4. El presupuesto universitario.
Sin duda y sobre todo al comienzo de la crisis reci茅n pasada, muchos estudiantes universitarios fueron manipulados por la guerra psicol贸gica emprendida por la derecha como parte de su plan golpista. Ahora s贸lo una minor铆a del estudiantado universitario persiste en su rechazo al gobierno sandinista, pero se trata de un sector que siempre ha estado opuesto a nosotros por razones ideol贸gicas, pues la mayor铆a de los estudiantes han logrado darse cuenta de la realidad.
Esto se debe entre otras cosas, a que s贸lo el sandinismo ha hecho posible en Nicaragua el acceso a la educaci贸n superior para los sectores populares, lo cual se manifiesta en el 6% del Presupuesto General de la Rep煤blica, destinado a las universidades por iniciativa del FSLN desde hace ya muchos a帽os, y que siempre les fue negado cuando gobernaba esa misma derecha que pretende continuar manipulando a los estudiantes, raz贸n por la cual en determinado momento y de la manera m谩s c铆nica, se quiso poner como defensora del 6% que supuestamente se le estaba negando a la UCA, bandera que se le cay贸 al momento mismo de ser levantada, pues las autoridades correspondientes han dejado claro que el 6% est谩 garantizado para todas las universidades incluidas previamente en el mismo, a pesar de las grandes p茅rdidas econ贸micas causadas al pa铆s por esa misma derecha que ahora se quiere presentar como defensora de los intereses estudiantiles, y que fue respaldada tambi茅n por las autoridades de las universidades privadas.
O sea, destruyen la UNAN-Managua y despu茅s reivindican el 6% para la UCA – que se le dar谩, como ha quedado claro –, universidad que como las dem谩s privadas, no fue tocada por los golpistas, a excepci贸n de la UPOLI. Esta reivindicaci贸n demag贸gica surgi贸 de la interpretaci贸n que hizo la derecha de ciertas declaraciones tendenciosas de las autoridades de esa universidad cuando declararon que no reanudar铆an a煤n las clases como consecuencia de atrasos en los desembolsos del gobierno, totalmente comprensible en vista de los da帽os acusados a la econom铆a por el intento de golpe. Hemos sabido que la UNAN-Managua no podr谩 reanudar las clases este a帽o debido al alto nivel de destrucci贸n ocasionado en sus instalaciones por la derecha golpista, que por otra parte, si hubiera llegado al poder les negar铆a el 6% a las universidades. Este es el resultado de la acci贸n de algunos grupos estudiantiles, entre los cuales hay muchos que ya han logrado comprender qu茅 intereses se han movido detr谩s del intento de derrocamiento del gobierno sandinista.
En otras palabras, s贸lo la derecha es quien ha perjudicado siempre al estudiantado universitario, mientras el sandinismo es la 煤nica fuerza pol铆tica que ha revindicado y garantizado la universidad para los nicarag眉enses de escasos recursos, defendiendo y poniendo en pr谩ctica el car谩cter gratuito de la educaci贸n y asegurando la entrega del 6% a las universidades p煤blicas y a las parcialmente subvencionadas con dicha partida presupuesta.
5. Las reformas a la seguridad social.
El tema de las reformas a la seguridad social ha sido ignorado en los an谩lisis con respecto a la reciente crisis, debido a su derogaci贸n inmediata al comienzo de 茅sta, pero su necesidad misma, as铆 como su papel como pretexto de la derecha para llevar a cabo las acciones que dieron inicio al frustrado proceso de derrocamiento del gobierno, hace que este tema sea relevante y deba ser retomado.
Una de las causas fundamentales de la crisis financiera del INSS es que la seguridad social en Nicaragua, a partir del regreso del sandinismo al poder en 2007, cubre una mayor cantidad de sujetos beneficiarios y de beneficios para los asegurados. Entre los sujetos asegurados que antes no lo estaban, est谩n las v铆ctimas de guerra y los beneficiarios de la pensi贸n reducida, que fue creada por el gobierno sandinista para beneficiar a quienes habiendo llegado a la edad de jubilaci贸n (60 a帽os), no hubieran completado las 750 semanas establecidas para recibir su pensi贸n de jubilaci贸n, bastando con 250 semanas para recibir este beneficio, que ha salvado de la miseria a muchos nicarag眉enses que por ser sandinistas, fueron despedidos en los gobiernos de esa misma derecha que ahora pretende representarlos.
Entre los beneficios que antes no recib铆an y ahora s铆 reciben los beneficiarios de la seguridad social est谩n: ex谩menes de tomograf铆a y resonancia magn茅tica, hemodi谩lisis, quimioterapia, ex谩menes radiol贸gicos, atenci贸n en el extranjero, medicamentos antes no incluidos, entre otros.
Pero hay otro factor en la crisis financiera del INSS, que es el fraude habitualmente cometido contra esta instituci贸n por los grandes empresarios privados, el cual consiste en autonombrarse o nombrar a familiares y testaferros, en cargos fantasmas donde ganan sueldos ficticios, con el objetivo de beneficiarse de la seguridad social. Pero esto no ser铆a negocio si no fuera porque el actual sistema incluye un techo salarial de C$82,953.22, a partir del cual el asegurado no debe pagar m谩s, pero s铆 recibe m谩s beneficios, lo que obviamente, beneficia a los que ganan m谩s.
Una de las reformas consist铆a precisamente, en eliminar este techo salarial para las cotizaciones, con lo que ya los grandes empresarios no podr铆an seguir defraudando al INSS y contribuyendo as铆 a su crisis financiera. Las otras reformas eran aumentos en las cotizaciones a trabajadores y en mayor medida, a empresarios, adem谩s del establecimiento de la cotizaci贸n para los jubilados.
El aumento de las cotizaciones de los empresarios (del 19% al 22.5%, para un aumento del 3.5%) era bastante mayor que el aumento de las cotizaciones de los trabajadores (del 6.25% al 7%, para un aumento del 0.75%), pero algo que no se dice en la reforma y que sus detractores ocultan es que el aumento en las cotizaciones de los trabajadores y el establecimiento de las cotizaciones a los jubilados (del 5%, las menores de todas) eran muy inferiores a los beneficios adicionales que ambos grupos de beneficiarios (trabajadores y jubilados) reciben de la seguridad social en comparaci贸n con los que recib铆an antes del regreso al poder por parte del FSLN, y sobre todo en el caso de las personas de la tercera edad que reciben la pensi贸n reducida, dado que 茅sta no exist铆a en la 茅poca neoliberal. Es decir, para trabajadores y jubilados el resultado era a su favor, ya que segu铆an recibiendo mucho m谩s que antes y a la vez, se salvaba al INSS de la crisis financiera actual, lo que garantizaba la continuidad de dichos beneficios; no as铆 en el caso de los empresarios, a quienes se les sub铆a la cotizaci贸n, y en el caso de los que ganan altos salarios, a quienes ya no se les iba a permitir recibir m谩s y aportar menos, medida con la que tambi茅n se terminaba el negocio fraudulento de los empresarios que saquean la seguridad social.
Esto explica por qu茅 fue el COSEP y no los sindicatos quienes se manifestaron en contra de las reformas, y es esto lo que resuelve la gran inc贸gnita que correctamente ve铆an tanto dentro como fuera de Nicaragua, y a煤n desinformados, quienes no se tragaban el cuento de la derecha, debido a que estaban conscientes de la imposibilidad de que los empresarios defendieran los intereses de los trabajadores y los jubilados.
La otra opci贸n para salvar al INSS es la propuesta del FMI y la empresa privada, que consiste en aumentar la edad de jubilaci贸n, aumentar la cantidad de semanas cotizadas, eliminar la pensi贸n reducida y excluir a las v铆ctimas de guerra, y de remate manteniendo el techo salarial del que se aprovechan fraudulentamente los grandes empresarios. Debido a las caracter铆sticas neoliberales de esta otra propuesta, nuestro gobierno la consider贸 inaceptable – sobre todo en lo concerniente a eliminar la pensi贸n reducida y excluir a las v铆ctimas de guerra –, optando por aplicar las reformas ya conocidas, y esto explica por qu茅, si las reformas aplicadas por el gobierno eran neoliberales – como muchos dec铆an –, Estados Unidos – promotor del neoliberalismo a trav茅s del FMI y el Banco Mundial – se mostraba tan benevolente con la falsa reivindicaci贸n en contra de las mismas, asumiendo luego un papel tan beligerante en la campa帽a contra nuestro gobierno, adem谩s de financiar a los golpistas a trav茅s de los ONGs que viven del presupuesto asignado por la USAID y la NED.
Pero independientemente de todo, sigue siendo necesario – y ahora m谩s que nunca, por el deterioro de la situaci贸n econ贸mica causado por la derecha golpista – hacer algo para salvar la seguridad social en nuestro pa铆s, de modo que en alg煤n momento deber谩 plantearse este tema en el marco de la b煤squeda de consenso que siempre ha caracterizado a nuestro gobierno de reconciliaci贸n y unidad nacional, o bien como parte de un eventual relanzamiento del di谩logo, incierto a estas alturas debido al autoritarismo de la derecha y a lo fallido de su estrategia.
A la derecha le fue f谩cil manipular las reformas con el cuento de que se les estaba quitando dinero a los trabajadores y a los ancianos, cuando era todo lo contrario, tal como acabo de demostrar, pero esa manipulaci贸n fue posible por la desinformaci贸n en el estudiantado y pueblo en general acerca de lo beneficiosas que eran en realidad esas reformas para ambos sectores de la sociedad (trabajadores y jubilados), y esa desinformaci贸n se debe al debilitamiento tanto de la participaci贸n popular en las decisiones gubernamentales como del trabajo pol铆tico de las estructuras org谩nicas del FSLN, sobre todo a nivel territorial, lo cual sin embargo, no se debe a fallas de nuestras estructuras como tales, sino a ciertos estilos de trabajo y m茅todos de conducci贸n pol铆tica que deben ser corregidos.
En consecuencia, el gran reto que tenemos como sandinistas es fortalecer nuestro modelo pol铆tico de protagonismo popular en la gesti贸n p煤blica y mejorar el contenido de trabajo de las estructuras pol铆ticas del FSLN como vanguardia revolucionaria del pueblo nicarag眉ense, adem谩s de asegurar organizativamente todo lo que fortalezca ese car谩cter de vanguardia, incluyendo nuestra institucionalidad como organizaci贸n pol铆tica, haciendo que funcionen organismos de direcci贸n tales como el Congreso y la Asamblea Sandinista Nacional, retomando la importancia de nuestro Programa y Estatutos – que deben ser analizados, reformados en caso necesario y aplicados – y asegurando el car谩cter colectivo de la direcci贸n revolucionaria a la vez que fortaleciendo el liderazgo sandinista a todos los niveles, adem谩s de fortalecer el trabajo pol铆tico y retomar la formaci贸n ideol贸gica, el estudio pol铆tico, la cr铆tica y la autocr铆tica como pr谩cticas cotidianas en nuestras estructuras, que deben garantizar el buen desempe帽o de las instituciones p煤blicas y la participaci贸n popular en las tomas de decisiones del gobierno y en la definici贸n de las pol铆ticas p煤blicas, para de esa manera tener, como dec铆a Germ谩n Pomares, “el campo sembrado y la libertad asegurada” que nos permitir谩n, como dec铆a Ricardo Morales Avil茅s, “cambiar tantas cosas… primero el poder, la propiedad, nosotros; y despu茅s: aire fresco y ma铆z para todos, aire y flores para todos”.



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