ALGUNOS TEMAS DE ACTUALIDAD EN NICARAGUA
Carlos Fonseca Ter谩n.
Ha transcurrido casi un mes desde la gran victoria obtenida por el sandinismo contra el plan golpista de la derecha vendepatria. Durante este tiempo han surgido algunos temas que considero necesario abordar, y estos son: el uso de t茅rminos tales como paramilitarismo y golpe de Estado; la justicia, la reconciliaci贸n y ciertas pol铆ticas a seguir al respecto; el di谩logo nacional; el 6% para las universidades; y finalmente, un tema que no ha sido bien analizado y que es incluso, pr谩cticamente desconocido, pero cuyo an谩lisis es importante retomar, y es el de la reforma a la seguridad social, que fue usada por la derecha como pretexto para dar inicio a sus planes golpistas; reformas que incluso, debido a la desinformaci贸n que a煤n existe sobre ellas, algunos sandinistas piensan que eran incorrectas o al menos, que eran un mal necesario, pero aqu铆 demostrar茅 que no es as铆 y que por el contrario, eran beneficiosas para el pueblo nicarag眉ense.
1. Los “paramilitares” y el golpe de Estado.
La derecha golpista y terrorista nos acusa de haber usado fuerzas “paramilitares” contra la poblaci贸n civil que se manifestaba pac铆ficamente. El t茅rmino “paramilitar” se usa para fuerzas militares irregulares afines al gobierno y por tanto, paralelas a las fuerzas armadas y policiales legalmente constituidas, o sea que no act煤an subordinadas a esas fuerzas institucionales para la defensa militar, el orden y la seguridad, ya que si lo hicieran, no ser铆an fuerzas paralelas, sino auxiliares de las fuerzas armadas y policiales, como era el caso de los Batallones de Infanter铆a de Reserva en la d茅cada de los ochenta, integrados por combatientes voluntarios, y que sostuvieron el peso de la guerra hasta 1984, cuando comenz贸 a implementarse el Servicio Militar Patri贸tico, integrado por tropas de combatientes reclutados del mismo modo que se reclutan las fuerzas armadas en muchos pa铆ses donde existe el servicio militar, y que as铆 como los reservistas, no eran militares profesionales, sino gente del pueblo que era organizada y armada por el Estado para la defensa militar del pa铆s en el marco de una guerra de agresi贸n impuesta por el imperialismo norteamericano.
Los combatientes que acompa帽aron a las fuerzas policiales en la ofensiva de la caravana de la libertad para la liberaci贸n de las ciudades secuestradas por el terrorismo golpista y fascista de la extrema derecha, son por tanto una fuerza auxiliar de la Polic铆a Nacional, subordinada a 茅sta y por tanto, parte org谩nica de esta instituci贸n, y no una fuerza paramilitar, como la ha pretendido presentar la derecha. Esa fuerza auxiliar, leg铆tima y org谩nica, es la que era conocida en los a帽os ochenta como la Polic铆a Voluntaria, a la cual – al igual que a los Batallones de Reserva – tuve el honor de pertenecer.
Sin embargo, las fuerzas militares organizadas por la derecha en este intento de derrocamiento de nuestro gobierno s铆 pueden ser consideradas como paramilitares, ya que a diferencia de lo que sucede con los movimientos armados antigubernamentales en otras circunstancias, estas fuerzas estuvieron dirigidas por ex militares sandinistas, traidores a la causa revolucionaria al igual que muchos ex dirigentes pol铆ticos del sandinismo en los a帽os ochenta y que como ellos, forman parte de esa especie de secta ideol贸gica que comenz贸 como reformismo socialdem贸crata y termin贸 como ultraderecha, llamada Movimiento Renovador Sandinista.
Digo que en este caso s铆 es v谩lido referirse a fuerzas paramilitares, porque aunque son fuerzas opuestas al gobierno, la idea de reclutar a sus integrantes, su organizaci贸n, entrenamiento y direcci贸n han estado a cargo de un personal cuya formaci贸n militar proviene de las fuerzas armadas y policiales constituidas como tales, raz贸n por la cual tambi茅n es leg铆timo llamar golpe de Estado a este intento de derrocamiento del gobierno sandinista, ya que por golpe de Estado se entiende el derrocamiento de un gobierno usando para ello una parte de las fuerzas institucionales del mismo Estado al que pertenece ese gobierno, ya sean militares (fuerzas armadas, polic铆a, a trav茅s de sus integrantes activos o en retiro; en este caso fueron algunos en retiro) o pol铆ticas (poder legislativo, poder judicial).
Vale aclarar aqu铆 que aunque ese grupo de ex militares traicionaron al sandinismo organizando esas fuerzas paramilitares en contra de nuestro gobierno revolucionario, las fuerzas armadas y policiales de Nicaragua han demostrado su apego a la legalidad y un elevad铆simo nivel de conciencia patri贸tica, popular y revolucionaria, en correspondencia con su origen y con el car谩cter del poder revolucionario como poder del pueblo.
2. Justicia y reconciliaci贸n.
Es ir贸nico que quienes pretenden presentarse como fuerzas c铆vicas que protestan pac铆ficamente, tengan “comandantes” en sus filas, como es c铆nico el hecho de que la derecha golpista y terrorista se queje y nos condene por acusaciones y 贸rdenes de captura contra sus “comandantes” autoconvocados y autonombrados, porque… ¿c贸mo vas a querer ser “comandante” de un intento fallido de derrocamiento de un gobierno y despu茅s esperar que no te echen preso, si adem谩s asum铆s que te est谩s enfrentando a una “dictadura”? Es igual a lo que sucede con los supuestos “presos pol铆ticos”, como le llaman ahora a los violadores de derechos humanos, torturadores y agresores de la poblaci贸n civil en la etapa de los tranques golpistas, que actualmente est谩n detenidos y siendo procesados legalmente por los cr铆menes que cometieron, y cuya peligrosidad ante la sociedad hace que su puesta en libertad sea inadmisible.
A prop贸sito de esto, es importante reiterar el llamado al di谩logo y la reconciliaci贸n en el seno del pueblo, entre familiares, amigos, vecinos, compa帽eros de trabajo que estuvieron en bandos opuestos durante la crisis reci茅n vivida, ya que la gran mayor铆a de quienes estuvieron en el bando opuesto al sandinismo fueron personas manipuladas por la guerra psicol贸gica que forma parte del dise帽o de estos planes de derrocamiento de gobiernos no afines a los intereses del imperialismo norteamericano y por tanto, son v铆ctimas de la derecha golpista; pero sabiendo distinguir entre manipulados y manipuladores, y entre simples participantes en actividades pac铆ficas en contra del gobierno y quienes cometieron cr铆menes, ya que la reconciliaci贸n no puede ser sin贸nimo de impunidad, pues la libertad de estos criminales, aparte de ser un peligro para la sociedad ser铆a un precedente funesto en la necesaria aplicaci贸n de las leyes a quienes las transgreden, adem谩s de que entre quienes cometieron cr铆menes en el bando golpista, hay tambi茅n delincuentes que ya desde antes formaban parte del crimen organizado, por lo cual tienen en su contra tambi茅n otra cantidad de delitos graves en su trayectoria de malhechores.
En el caso de los funcionarios del Estado, es absolutamente leg铆timo que quienes hayan participado en acciones violentas en contra del gobierno o se hayan manifestado contra lo que consideran una dictadura, sean excluidos de las instituciones de este gobierno y del Estado en general, ya que de no hacerse esto, el gobierno y el Estado estar铆an aceptando en sus instituciones a funcionarios cuya actuaci贸n va en contra de sus pol铆ticas, adem谩s de ser evidentemente, potenciales boicoteadores en el desempe帽o de las instituciones p煤blicas, lo cual perjudica principalmente al pueblo.
En el caso de los m茅dicos despedidos, por ejemplo, esto no se debi贸 a que curaran heridos en las marchas, como ellos y sus defensores alegan, sino a que eran los m茅dicos de las tropas contrarrevolucionarias del terrorismo golpista, organizando puestos m茅dicos que formaban parte de la estructura militar de las acciones violentas contra el Estado y el pueblo nicarag眉ense, de lo cual hay evidencia gr谩fica en abundancia.
Ser铆a incorrecto, sin embargo, excluir a funcionarios de las instituciones p煤blicas por el solo hecho de no ser sandinistas, siempre que sean buenos trabajadores, pues a los malos trabajadores se les debe corregir o en casos extremos, excluir de las instituciones, pero independientemente de que sean o no sandinistas, tomando en cuenta que hay casos en los que compa帽eros sandinistas hacen mal su trabajo por falta de m铆stica revolucionaria, amor al pueblo, sentimiento del deber y amparados en la incorrecta idea de que por ser sandinistas son intocables. Los sandinistas no somos una cofrad铆a politiquera al acecho del poder para repart铆rnoslo a t铆tulo personal, sino un movimiento revolucionario que lucha por el poder y su preservaci贸n en manos del pueblo, como un medio para la transformaci贸n revolucionaria de la sociedad y con ello, alcanzar el bienestar material y espiritual de todos los seres humanos.
Finalmente, hay que estar alerta frente a la posibilidad de que haya ciertos oportunistas y malos dirigentes que pretendan aprovechar la situaci贸n actual para excluir a compa帽eros sandinistas – o incluso, a trabajadores del Estado no sandinistas –, motivados por razones de 铆ndole personal y en ocasiones, para que no haya quienes los se帽alen por sus malos actos. En ese sentido, y tambi茅n en general para velar por el uso de criterios adecuados en todas las decisiones, y por una conducta consecuente con los principios revolucionarios, es fundamental el correcto funcionamiento de las estructuras org谩nicas de base del FSLN, que no deben ser s贸lo para el activismo, sino para velar por el buen desempe帽o de las instituciones en el caso de las estructuras organizadas en este 谩mbito, y para promover la participaci贸n popular en la gesti贸n de gobierno, en el caso de las estructuras organizadas en el 谩mbito territorial, para lo cual es indispensable practicar la cr铆tica y la autocr铆tica, que requiere criterios cuya existencia y puesta en pr谩ctica s贸lo es posible con formaci贸n ideol贸gica y estudio pol铆tico, que debe ser otro de los contenidos fundamentales de trabajo de nuestras estructuras a todos los niveles.
3. El di谩logo.
La misma derecha que boicoteaba el di谩logo, utiliz谩ndolo como tribuna de su discurso pol铆tico radicalizado por las ambiciones de poder de sus voceros autonombrados como tales, o suspendi茅ndolo sus mediadores parcializados cada vez que quer铆an, ahora pide di谩logo, y est谩 bien, porque es la manera civilizada de resolver las diferencias de cualquier tipo, y por eso mismo hemos sido los sandinistas sus principales impulsores.
Pero hay dos problemitas. Uno de ellos es la idoneidad de los mediadores y otro, la representatividad de los interlocutores o contraparte del gobierno. Como todo el mundo sabe, los obispos como mediadores – salvo honrosas excepciones – han estado expl铆cita y activamente a favor del plan de derrocamiento del gobierno. Por su parte, los representantes del golpismo en el di谩logo han sido c煤pulas autonombradas: 1) Los due帽os de los caramancheles ideol贸gicos llamados ONGs, dirigidos por las mismas personas desde su fundaci贸n – en algunos casos desde hace casi treinta a帽os, como el CENIDH –, a las que nadie ha electo en muchos casos ni siquiera a lo interno de esos organismos, ni mucho menos como representantes de los nicarag眉enses que est谩n en desacuerdo con el sandinismo, aunque ellos se presenten a s铆 mismos como representantes de la “sociedad civil”; 2) Los “representantes estudiantiles” no electos por los estudiantes y a quienes casi nadie conoc铆a ni en las universidades hasta antes de esta crisis; 3) Los representantes de la empresa privada que s贸lo representan a una parte de los grandes propietarios individuales, pero cuyo peso en la econom铆a, a煤n si los representaran a todos, es de cerca de un 30% del Producto Interno Bruto, pues el resto est谩 distribuido entre peque帽os y medianos empresarios e inversionistas extranjeros.
Cuando en el di谩logo se les demandaba el levantamiento de los tranques, estos representantes ileg铆timos y fraudulentos se opon铆an, pero no s贸lo porque no les conven铆a que los tranques se levantaran, sino porque a煤n en caso de haber estado de acuerdo o de haber tenido la voluntad de hacerlo como un aporte a la paz, no habr铆an podido, porque la gente que estaba en los tranques – como la inmensa mayor铆a de las personas que de alguna manera participaron en las acciones violentas o en las protestas en contra del gobierno – no les iban a hacer el m谩s m铆nimo caso. Por el contrario, fueron y son abundantes las manifestaciones de rechazo a esta falsa c煤pula por parte de la misma gente movilizada, convencida o manipulada por la derecha.
La aceptaci贸n de estos interlocutores y la propuesta a la Conferencia Episcopal de ejercer mediaci贸n no fue m谩s que una muestra de buena voluntad de parte del gobierno sandinista para superar la crisis por la v铆a del di谩logo, que no fue tomado en serio por la contraparte, cuya expectativa era la toma del poder, contrario a la del gobierno, que era superar la crisis a trav茅s de la b煤squeda del consenso, lo que fue imposibilitado por el comportamiento soberbio y fundamentalista de la derecha golpista. En igual sentido se puede hablar de la invitaci贸n a la CIDH, cuya parcializaci贸n a favor del golpe fue descarada a m谩s no poder.
El di谩logo s贸lo podr铆a funcionar si se diera entre aut茅nticos representantes de los dos verdaderos bandos opuestos: el sandinismo y el antisandinismo, y por tanto en 茅l deber铆an participar los grupos pol铆ticos de todos los signos ideol贸gicos que existen en el pa铆s, pero a partes iguales entre el sandinismo por un lado, y todos los dem谩s juntos por el otro, tomando en cuenta que el sandinismo representa al gobierno y que por esta raz贸n y muchas otras, su peso pol铆tico es mucho mayor que el de cualquier otra fuerza pol铆tica organizada. Otros actores de un di谩logo serio y productivo tendr铆an que ser las organizaciones sociales de la verdadera sociedad civil: sindicatos obreros, gremios productivos, comerciantes, transportistas, estudiantes, entre otros, incluso el COSEP, pero sin arrogarse la representaci贸n de toda la empresa privada.
En cuanto a la mediaci贸n, y s贸lo para poner un ejemplo que tome en cuenta la importancia que tendr铆a mantener en ella la presencia de la Iglesia Cat贸lica – puesta en peligro por los mediadores principales de la Conferencia Episcopal –, un posible buen mediador podr铆a ser el Vaticano a trav茅s del Nuncio, quien tiene a su favor haber actuado con la prudencia que deb铆a ser propia de los mediadores en la reciente crisis, aunque para el fortalecimiento de esta dif铆cil labor ser铆a lo mejor que estuviera acompa帽ado de otros actores con la legitimidad y el prestigio suficientes, pero dejando fuera a los ya fracasados obispos golpistas, que han fracasado tambi茅n como mediadores, provocando adem谩s una verdadera y silenciosa estampida de feligreses.
4. El presupuesto universitario.
Sin duda y sobre todo al comienzo de la crisis reci茅n pasada, muchos estudiantes universitarios fueron manipulados por la guerra psicol贸gica emprendida por la derecha como parte de su plan golpista. Ahora s贸lo una minor铆a del estudiantado universitario persiste en su rechazo al gobierno sandinista, pero se trata de un sector que siempre ha estado opuesto a nosotros por razones ideol贸gicas, pues la mayor铆a de los estudiantes han logrado darse cuenta de la realidad.
Esto se debe entre otras cosas, a que s贸lo el sandinismo ha hecho posible en Nicaragua el acceso a la educaci贸n superior para los sectores populares, lo cual se manifiesta en el 6% del Presupuesto General de la Rep煤blica, destinado a las universidades por iniciativa del FSLN desde hace ya muchos a帽os, y que siempre les fue negado cuando gobernaba esa misma derecha que pretende continuar manipulando a los estudiantes, raz贸n por la cual en determinado momento y de la manera m谩s c铆nica, se quiso poner como defensora del 6% que supuestamente se le estaba negando a la UCA, bandera que se le cay贸 al momento mismo de ser levantada, pues las autoridades correspondientes han dejado claro que el 6% est谩 garantizado para todas las universidades incluidas previamente en el mismo, a pesar de las grandes p茅rdidas econ贸micas causadas al pa铆s por esa misma derecha que ahora se quiere presentar como defensora de los intereses estudiantiles, y que fue respaldada tambi茅n por las autoridades de las universidades privadas.
O sea, destruyen la UNAN-Managua y despu茅s reivindican el 6% para la UCA – que se le dar谩, como ha quedado claro –, universidad que como las dem谩s privadas, no fue tocada por los golpistas, a excepci贸n de la UPOLI. Esta reivindicaci贸n demag贸gica surgi贸 de la interpretaci贸n que hizo la derecha de ciertas declaraciones tendenciosas de las autoridades de esa universidad cuando declararon que no reanudar铆an a煤n las clases como consecuencia de atrasos en los desembolsos del gobierno, totalmente comprensible en vista de los da帽os acusados a la econom铆a por el intento de golpe. Hemos sabido que la UNAN-Managua no podr谩 reanudar las clases este a帽o debido al alto nivel de destrucci贸n ocasionado en sus instalaciones por la derecha golpista, que por otra parte, si hubiera llegado al poder les negar铆a el 6% a las universidades. Este es el resultado de la acci贸n de algunos grupos estudiantiles, entre los cuales hay muchos que ya han logrado comprender qu茅 intereses se han movido detr谩s del intento de derrocamiento del gobierno sandinista.
En otras palabras, s贸lo la derecha es quien ha perjudicado siempre al estudiantado universitario, mientras el sandinismo es la 煤nica fuerza pol铆tica que ha revindicado y garantizado la universidad para los nicarag眉enses de escasos recursos, defendiendo y poniendo en pr谩ctica el car谩cter gratuito de la educaci贸n y asegurando la entrega del 6% a las universidades p煤blicas y a las parcialmente subvencionadas con dicha partida presupuesta.
5. Las reformas a la seguridad social.
El tema de las reformas a la seguridad social ha sido ignorado en los an谩lisis con respecto a la reciente crisis, debido a su derogaci贸n inmediata al comienzo de 茅sta, pero su necesidad misma, as铆 como su papel como pretexto de la derecha para llevar a cabo las acciones que dieron inicio al frustrado proceso de derrocamiento del gobierno, hace que este tema sea relevante y deba ser retomado.
Una de las causas fundamentales de la crisis financiera del INSS es que la seguridad social en Nicaragua, a partir del regreso del sandinismo al poder en 2007, cubre una mayor cantidad de sujetos beneficiarios y de beneficios para los asegurados. Entre los sujetos asegurados que antes no lo estaban, est谩n las v铆ctimas de guerra y los beneficiarios de la pensi贸n reducida, que fue creada por el gobierno sandinista para beneficiar a quienes habiendo llegado a la edad de jubilaci贸n (60 a帽os), no hubieran completado las 750 semanas establecidas para recibir su pensi贸n de jubilaci贸n, bastando con 250 semanas para recibir este beneficio, que ha salvado de la miseria a muchos nicarag眉enses que por ser sandinistas, fueron despedidos en los gobiernos de esa misma derecha que ahora pretende representarlos.
Entre los beneficios que antes no recib铆an y ahora s铆 reciben los beneficiarios de la seguridad social est谩n: ex谩menes de tomograf铆a y resonancia magn茅tica, hemodi谩lisis, quimioterapia, ex谩menes radiol贸gicos, atenci贸n en el extranjero, medicamentos antes no incluidos, entre otros.
Pero hay otro factor en la crisis financiera del INSS, que es el fraude habitualmente cometido contra esta instituci贸n por los grandes empresarios privados, el cual consiste en autonombrarse o nombrar a familiares y testaferros, en cargos fantasmas donde ganan sueldos ficticios, con el objetivo de beneficiarse de la seguridad social. Pero esto no ser铆a negocio si no fuera porque el actual sistema incluye un techo salarial de C$82,953.22, a partir del cual el asegurado no debe pagar m谩s, pero s铆 recibe m谩s beneficios, lo que obviamente, beneficia a los que ganan m谩s.
Una de las reformas consist铆a precisamente, en eliminar este techo salarial para las cotizaciones, con lo que ya los grandes empresarios no podr铆an seguir defraudando al INSS y contribuyendo as铆 a su crisis financiera. Las otras reformas eran aumentos en las cotizaciones a trabajadores y en mayor medida, a empresarios, adem谩s del establecimiento de la cotizaci贸n para los jubilados.
El aumento de las cotizaciones de los empresarios (del 19% al 22.5%, para un aumento del 3.5%) era bastante mayor que el aumento de las cotizaciones de los trabajadores (del 6.25% al 7%, para un aumento del 0.75%), pero algo que no se dice en la reforma y que sus detractores ocultan es que el aumento en las cotizaciones de los trabajadores y el establecimiento de las cotizaciones a los jubilados (del 5%, las menores de todas) eran muy inferiores a los beneficios adicionales que ambos grupos de beneficiarios (trabajadores y jubilados) reciben de la seguridad social en comparaci贸n con los que recib铆an antes del regreso al poder por parte del FSLN, y sobre todo en el caso de las personas de la tercera edad que reciben la pensi贸n reducida, dado que 茅sta no exist铆a en la 茅poca neoliberal. Es decir, para trabajadores y jubilados el resultado era a su favor, ya que segu铆an recibiendo mucho m谩s que antes y a la vez, se salvaba al INSS de la crisis financiera actual, lo que garantizaba la continuidad de dichos beneficios; no as铆 en el caso de los empresarios, a quienes se les sub铆a la cotizaci贸n, y en el caso de los que ganan altos salarios, a quienes ya no se les iba a permitir recibir m谩s y aportar menos, medida con la que tambi茅n se terminaba el negocio fraudulento de los empresarios que saquean la seguridad social.
Esto explica por qu茅 fue el COSEP y no los sindicatos quienes se manifestaron en contra de las reformas, y es esto lo que resuelve la gran inc贸gnita que correctamente ve铆an tanto dentro como fuera de Nicaragua, y a煤n desinformados, quienes no se tragaban el cuento de la derecha, debido a que estaban conscientes de la imposibilidad de que los empresarios defendieran los intereses de los trabajadores y los jubilados.
La otra opci贸n para salvar al INSS es la propuesta del FMI y la empresa privada, que consiste en aumentar la edad de jubilaci贸n, aumentar la cantidad de semanas cotizadas, eliminar la pensi贸n reducida y excluir a las v铆ctimas de guerra, y de remate manteniendo el techo salarial del que se aprovechan fraudulentamente los grandes empresarios. Debido a las caracter铆sticas neoliberales de esta otra propuesta, nuestro gobierno la consider贸 inaceptable – sobre todo en lo concerniente a eliminar la pensi贸n reducida y excluir a las v铆ctimas de guerra –, optando por aplicar las reformas ya conocidas, y esto explica por qu茅, si las reformas aplicadas por el gobierno eran neoliberales – como muchos dec铆an –, Estados Unidos – promotor del neoliberalismo a trav茅s del FMI y el Banco Mundial – se mostraba tan benevolente con la falsa reivindicaci贸n en contra de las mismas, asumiendo luego un papel tan beligerante en la campa帽a contra nuestro gobierno, adem谩s de financiar a los golpistas a trav茅s de los ONGs que viven del presupuesto asignado por la USAID y la NED.
Pero independientemente de todo, sigue siendo necesario – y ahora m谩s que nunca, por el deterioro de la situaci贸n econ贸mica causado por la derecha golpista – hacer algo para salvar la seguridad social en nuestro pa铆s, de modo que en alg煤n momento deber谩 plantearse este tema en el marco de la b煤squeda de consenso que siempre ha caracterizado a nuestro gobierno de reconciliaci贸n y unidad nacional, o bien como parte de un eventual relanzamiento del di谩logo, incierto a estas alturas debido al autoritarismo de la derecha y a lo fallido de su estrategia.
A la derecha le fue f谩cil manipular las reformas con el cuento de que se les estaba quitando dinero a los trabajadores y a los ancianos, cuando era todo lo contrario, tal como acabo de demostrar, pero esa manipulaci贸n fue posible por la desinformaci贸n en el estudiantado y pueblo en general acerca de lo beneficiosas que eran en realidad esas reformas para ambos sectores de la sociedad (trabajadores y jubilados), y esa desinformaci贸n se debe al debilitamiento tanto de la participaci贸n popular en las decisiones gubernamentales como del trabajo pol铆tico de las estructuras org谩nicas del FSLN, sobre todo a nivel territorial, lo cual sin embargo, no se debe a fallas de nuestras estructuras como tales, sino a ciertos estilos de trabajo y m茅todos de conducci贸n pol铆tica que deben ser corregidos.
En consecuencia, el gran reto que tenemos como sandinistas es fortalecer nuestro modelo pol铆tico de protagonismo popular en la gesti贸n p煤blica y mejorar el contenido de trabajo de las estructuras pol铆ticas del FSLN como vanguardia revolucionaria del pueblo nicarag眉ense, adem谩s de asegurar organizativamente todo lo que fortalezca ese car谩cter de vanguardia, incluyendo nuestra institucionalidad como organizaci贸n pol铆tica, haciendo que funcionen organismos de direcci贸n tales como el Congreso y la Asamblea Sandinista Nacional, retomando la importancia de nuestro Programa y Estatutos – que deben ser analizados, reformados en caso necesario y aplicados – y asegurando el car谩cter colectivo de la direcci贸n revolucionaria a la vez que fortaleciendo el liderazgo sandinista a todos los niveles, adem谩s de fortalecer el trabajo pol铆tico y retomar la formaci贸n ideol贸gica, el estudio pol铆tico, la cr铆tica y la autocr铆tica como pr谩cticas cotidianas en nuestras estructuras, que deben garantizar el buen desempe帽o de las instituciones p煤blicas y la participaci贸n popular en las tomas de decisiones del gobierno y en la definici贸n de las pol铆ticas p煤blicas, para de esa manera tener, como dec铆a Germ谩n Pomares, “el campo sembrado y la libertad asegurada” que nos permitir谩n, como dec铆a Ricardo Morales Avil茅s, “cambiar tantas cosas… primero el poder, la propiedad, nosotros; y despu茅s: aire fresco y ma铆z para todos, aire y flores para todos”.
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