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viernes, 3 de julio de 2015

Daniel Ortega: Sandino fue el creador del pensamiento revolucionario


El Presidente Comandante subrayó que en su legado están recogidas esas líneas rectoras de esta Nicaragua que hoy estamos construyendo

REDACCIÓN CENTRAL 18/05/2015
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Acto conmemorativo del 120 aniversario del Héroe de las Segovias
El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega, aseguró que el General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino, no solamente fue el guerrero que levantó el fusil contra la invasión yanqui, también fue el pensador el filósofo, el creador del pensamiento revolucionario.

Durante el acto conmemorativo del 120 aniversario del héroe, en su casa natal de Niquinohomo, señaló que ese pensamiento revolucionario sienta las bases a partir del principio de la soberanía, “porque un país sin soberanía no es país, no es Patria”

Sienta las bases combatiendo el yanqui, derrotando el yanqui y acompañando lo que es todo un planteamiento de valores profundamente cristianos, de valores profundamente socialistas y profundamente solidarios.

Insistió en que en este legado están recogidas esas líneas rectoras de esta Nicaragua que hoy estamos construyendo.

El Presidente Comandante rememoró que en 1979 se abre entonces la etapa para construir la Patria, para decir entonces que tenemos nación, que somos un Estado–Nación.

Fue él (Sandino) con su pensamiento, en el corazón y la conciencia de la juventud y el pueblo nicaragüense que ya había luchado y derrotado a la tiranía impuesta por los yanquis y ahí se abre entonces la etapa para construir la Patria, apuntó.

Aseguró que el Héroe Nacional nos dio el pensamiento, la base, la filosofía para poder ir construyendo una verdadera Patria, una verdadera nación.

En ese sentido, Daniel indicó que en estos tiempos de globalización como Estado–Nación que se respete, intercambiamos, nos relacionamos sin excepción con todos los países y pueblos de nuestro planeta.

Subrayó el Presidente que tenemos la oportunidad de construir Patria y hemos venido librando estas batallas por defender nuestra autodeterminación, que pasan por recuperar territorio de Nicaragua.

“Patria y soberanía es defender nuestro derecho soberano total y absoluto sobre el Río San Juan, batallas que hemos librado en organismos internacionales, batallas que las hemos ganado, las ha ganado Sandino, sin Sandino jamás podríamos haber ganado esas batallas”, manifestó.

El Presidente Comandante aseguró que sin el Héroe de las Segovias no hubiera habido Revolución Popular Sandinista, ni el Frente Sandinista hubiese contado con las bases ideológicas para haber fundado una verdadera nación que se respete.

Sandino con su espíritu socialista hablaba de los derechos de los trabajadores y de los campesinos, rememoró el Presidente, al considerar que en aquellos y estos tiempos siguen siendo una fuerza fundamental.

“Hablaba también de las cooperativas. Hablaba en el plano de lo que deben ser y debían ser las conquistas básicas a favor de los trabajadores y campesinos”, evocó.

Indicó que ese sueño empezó a ser posible con el Triunfo de la Revolución, cuando se entregaron las tierras a los campesinos y se organizaron en cooperativas.

Daniel recordó que este sector luego tuvo que enfrentar la embestida neoliberal que le quería arrebatar las tierras que les había entregado Sandino.

Gracias a Dios llegamos de nuevo al Gobierno, de nuevo al poder en el año 2007 y ahí estaba Sandino nuevamente en el poder, señaló el Presidente, enfatizando en que desde antes estuvo el General desde abajo, en el campo de batalla, defendiendo los derechos de los campesinos.

El Presidente Comandante hizo un llamado a los jóvenes que aún no se incorporan y reconoció a los miles que con espíritu sandinista se han incorporado a la lucha por la construcción de la Patria, de justicia, de la Paz, de la Libertad de Nicaragua.


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domingo, 28 de junio de 2015

Pequeña biografía del general Augusto César Sandino

“Nosotros iremos hacia el sol de la libertad o hacia la muerte; y si morimos, nuestra causa seguirá viviendo. Otros nos seguirán.”

“En uno de aquellos días manifesté a mis amigos que si en Nicaragua hubieran cien hombres que la amaran tanto como yo, nuestra nación restauraría su soberanía absoluta, puesta en peligro por el mismo imperialismo yanqui. Mis amigos me contestaron que posiblemente habría en Nicaragua ese número de hombres, o más…”

“Mi mayor honra es surgir del seno de los oprimidos, que son el alma y nervio de la raza.”


Biografía de Augusto César Sandino

Augusto Nicolás Calderón Sandino, nació el 18 de mayo de 1895 en Niquinohomo, departamento de Masaya. Su madre, Margarita Calderón, era una humilde campesina, que se ganaba la vida como doméstica y obrera agrícola. Gregorio Sandino, su padre, fue un mediano propietario y productor agrícola, con quien se fue a vivir a los 11 años de edad.

La infancia de Sandino transcurrió junto a su madre con la cual trabajaba recolectando café en las plantaciones del Pacífico nicaragüense, ahí conoció y sufrió toda clase de miserias y privaciones.

En su adolescencia, fue testigo de la primera gran intervención militar del imperialismo yanqui en su tierra, que culminó con el asesinato del general Benjamín Zeledón, el 4 de octubre de 1912. Sandino quedó muy impresionado con la imagen del patriota.

“Era yo un muchacho de 17 años y presencié el destace de nicaragüenses en Masaya y otros lugares de la República, por las fuerzas filibusteras norteamericanas. Personalmente miré el cadáver de Benjamín Zeledón, quien fue sepultado en Catarina, pueblo vecino al mío. La muerte de Zeledón me dio la clave de nuestra situación nacional frente al filibusterismo norteamericano; por esa razón, la guerra en que hemos estado empeñados, la consideramos una continuación de aquella.”

Más tarde, Sandino abandona la casa de su padre para buscarse la vida por sí mismo. Así, trabaja como ayudante de mecánica, en un lugar cerca de la frontera con Costa Rica. Posteriormente, en 1920, viaja a Honduras y a Guatemala, en 1923, donde trabaja en las plantaciones de la United Fruit. Posteriormente marcha a México donde trabaja, para empresas petroleras en Tampico y Cerro Azul.

Durante su estancia en México, Sandino se vincula con líderes sindicales, obreros, militantes socialistas, anarquistas y masones. Conoce de las luchas sindicales, de la agresión yanqui contra México por el control de los yacimientos petroleros, de la Revolución Mexicana y de las luchas de la clase trabajadora.

En agosto de 1925, luego de 13 años de ocupación, Estados Unidos retira sus tropas de Nicaragua. Sin embargo, permanecen los instructores de la Constabulary, antecesora de la Guardia Nacional. En octubre, ocurre el golpe militar del general Emiliano Chamorro.

En el mes de mayo del año 1926, ocurre un alzamiento liberal contra Chamorro. Las tropas norteamericanas desembarcan en Bluefields. Al enterarse del inicio de la Guerra Constitucionalista, Sandino parte rumbo a Nicaragua a donde llega el 1 de junio.

“…en vista de los abusos de Norteamérica en Nicaragua, partí de Tampico, México, el 18 de mayo de 1926 -en donde me encontraba prestando mis servicios materiales a la compañía yanqui- para ingresar al Ejército Constitucionalista de Nicaragua, que combatía contra el régimen impuesto por los banqueros yanquis en nuestra república.”

El 26 de octubre de 1926, con algunos trabajadores del mineral de San Albino se alza en armas y se incorpora a la causa constitucionalista.

El 2 de noviembre, en El Jícaro, durante su primer enfrentamiento contra las tropas conservadoras, sufre su primera derrota.

El 24 de diciembre, tropas norteamericanas desembarcan en Puerto Cabezas. Al día siguiente, Sandino consigue armas y municiones ayudado por prostitutas del puerto. En entrevista sostenida con el general José María Moncada, en Prinzapolka, éste le ordena regresarlas; pero Sandino logra conservar las armas e inicia el retorno a Las Segovias.

En enero de 1927, tropas norteamericanas desembarcan en Corinto.

En febrero, Sandino se instala en El Yucapuca y comienza, en San Juan de Segovia, una campaña militar victoriosa; participando, él mismo, en gran número de combates. Las tropas conservadoras son totalmente derrotadas y Moncada trata de deshacerse de él enviándolo a Boaco.

A comienzos de mayo de 1927 mantiene un intercambio de correspondencia con Moncada sobre los términos del armisticio que éste ha logrado con el delegado del presidente Calvin Coolidge en Nicaragua, Henry Stimson.

El 12 de mayo de 1927, en una circular dirigida a las autoridades locales de todos los departamentos anuncia su firme determinación de continuar la lucha hasta que sean retiradas las tropas norteamericanas de ocupación.

El 18 de mayo contrae matrimonio con con Blanca Aráuz. A la cual escribe en una ocasión: “El amor a mi patria lo he puesto sobre todos los amores y tú debes convencerte que para ser feliz conmigo, es menester que el sol de la libertad brille en nuestras frentes.”

El 1 de julio de 1927, desde su campamento en Mineral de San Albino, emite su primer Manifiesto Político dirigido al pueblo de Nicaragua.

El 14 de julio responde a la propuesta de rendición que le hiciera el capitán de los marines, Gilbert Hatfield.

El 16 de julio, luego de una batalla de 15 horas, toma por unas horas El Ocotal. La aviación norteamericana bombardea y ametralla el poblado causando 300 muertos entre la población civil.

Sandino sigue combatiendo en varias ciudades y se retira hacia su campamento de El Chipote; inicia la guerra de guerrillas.

El 2 de septiembre de 1927 se constituye el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua.

El 14 de noviembre suscribe el Acuerdo sobre los traidores a la Patria.

En diciembre, los gobiernos de Coolidge y Díaz acuerdan la transformación de la Constabulary en Guardia Nacional.

El 26 de enero de 1928, luego de varios días de «combate», los marines alcanzan finalmente la cumbre de El Chipote y encuentran sólo muñecos de zacate.

El 22 de junio de 1928 el dirigente comunista salvadoreño Farabundo Martí se incorpora a las filas del sandinismo.

Combatientes internacionalistas acudieron al llamado de la lucha antiimperialista de Nicaragua; intelectuales, estudiantes y obreros llegaban de distintos puntos de América Latina hasta Las Segovias a prestar servicio militar; los hubo de México, El Salvador, Guatemala, Costa Rica, Republica Dominicana, Venezuela, Colombia, Honduras. Algunos como soldados de línea, otros sirvieron en el Estado Mayor como secretarios de Sandino; varios allí murieron.

El 6 de noviembre de 1928, en elecciones organizadas y supervisadas por los marines, es electo presidente el traidor Moncada.

El 23 de mayo de 1929, Sandino, parte de Nicaragua rumbo a México buscando, infructuosamente, el apoyo del presidente mexicano Emilio Portes Gil. Sus generales prosiguen la lucha. Regresa a Nicaragua el 16 de mayo de 1930.

El 15 de febrero de 1931 suscribe su manifiesto Luz y Verdad.

En noviembre de 1932, Juan Bautista Sacasa es electo presidente. Anque solicitó a Washington la permanencia de los marines, su petición fue denegada.

El 1 de enero de 1933, triunfa la causa sandinista al retirarse los invasores norteamericanos de Nicaragua. Sacasa asume la presidencia y el «general» Anastacio Somoza García la jefatura de la Guardia Nacional. Sandino viaja a Managua en febrero y firma un tratado de paz.

“La paz se firmó para evitar el regreso de la intervención armada que apenas estaba detrás de la puerta, esperando regresar antes de un año… Ese es el secreto por el cual no salgo del Norte, para estar pendiente de todos los momentos en que se presente la oportunidad de restaurar también nuestra independencia política-económica.”

El 20 de mayo emprende viaje nuevamente a Managua para quejarse con Sacasa por los constantes ataques de la Guardia Nacional en contra de su gente. Allí regresa el 30 de noviembre con la misma queja sin obtener resultados.

Después de firmado el convenio, Sandino viaja en varias ocaciones a Managua (el 20 de mayo y el 30 de noviembre), para entrevistarse con Sacasa y discutir las violaciones que de dicho convenio hacía la Guardia Nacional, asesinando y persiguiendo a los miembros del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua. De sus entrevistas no obtuvo ningún resultado.

El 21 de febrero de 1934, al bajar la loma de Tiscapa, luego de una cena con Sacasa, es capturado y posteriormente asesinado junto a loslos generales Francisco Estrada y Juan Pablo Umanzor por orden de Somoza García. Poco antes, su hermano Sócrates había corrido la misma suerte. El coronel Santos López, quién participará posteriormente en la fundación del Frente Sandinista de Liberación Nacional, logra escapar.

El 23 de agosto de 1934, el Congreso decreta una amnistía para todos los crímenes cometidos por la Guardia Nacional.

Creyeron que asesinando a Sandino moría su ideología. Pero se equivocaban, el sandinismo había calado hondo en la conciencia del pueblo, buscando completar la obra iniciada por el Padre de la Revolución Popular y Antiimperialista. Es así como surge el Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, heredero y continuador del programa popular y antiimperialista del general Sandino.

Bibliografía
El pensamiento vivo de Sandino, Casa de las Américas, La Habana, 1980.
Gregorio Selser, Nicaragua de Walker a Somoza, Mex Sur Editorial, México, 1984

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lunes, 18 de mayo de 2015

La sagaz advertencia del general Sandino. Por Atilio Borón

Buenos Aires. Por Atilio Borón/Telesur | 18 mayo de 2015


En este nuevo aniversario del nacimiento de Augusto César Sandino (18 de Mayo de 1895) comparto la carta que el gran patriota nuestroamericano le enviara a Froylán Turcios, poeta, ensayista y diplomático hondureño, director de la Revista Ariel, y permanente colaborador del “general de hombres libres” en su campaña contra la ocupación norteamericana de Nicaragua.


La carta caracteriza con exactitud la actitud de Washington hacia nuestros países, atizando la hoguera de las disputas territoriales y fomentando la discordia y la desunión para, de ese modo, caer indefensos ante la arremetida imperial.


Lo denunciaba Sandino en 1928 y su juicio sigue siendo tan válido hoy como lo fuera ayer cuando se comprueban las maniobras estadounidenses para sabotear a la UNASUR, la CELAC y para exacerbar la rivalidad entre nuestros pueblos.


La figura de este gran revolucionario y eximio jefe militar asesinado por el dictador Anastasio Somoza en 1934 había quedado relegada a la memoria oral del pueblo nicaragüense.


Le debemos al periodista y ensayista argentino Gregorio Selser el enorme mérito de haber rescatado su ejemplo y proyectado su figura a toda América Latina y el Caribe cuando en 1955 publicó en Buenos Aires su: Sandino, General de Hombres Libres, precipitando a partir de ese momento la revalorización del legado antiimperialista del líder nicaragüense y la fecundidad de su estrategia militar, exitosamente puesta en práctica años después por el Frente Sandinista de Liberación Nacional.



La carta dice así:



El Chipotón, 10 de Junio de 1928.



Grande estimado maestro y amigo:



Con profunda sorpresa leí en Ariel del 1° de Mayo último, sus palabras editoriales, relativas al peligro en que se halla la integridad territorial de Honduras, en lo que respecta a la cuestión de límites con Guatemala.



Tanto sus palabras, como las que reproduce del editorial de El Cronista de esa ciudad, hicieron que sintiera por un momento helada mi sangre.



Pronto comprendí que personajes de la política imperialista yanqui, son los atizadores de esta hoguera centroamericana. En estos instantes me preocupan más las graves dificultades entre ustedes, los dirigentes de Centro América, o sea la Patria Grande, que la causa que yo mismo estoy defendiendo con mis pocos centenares de bravos; porque me convenzo que con nuestra firmeza de ánimo y el terror que hemos logrado sembrar en el corazón de los piratas, nuestro final será evidente, mientras tanto que ustedes están rodeados de patricidas que siempre andan al olfato de las causas grandes, para dejar en ellas la semilla de la traición.



En nombre de Nicaragua, de Honduras, de Guatemala y en nombre de Dios, querido amigo mío, yo le suplico a usted y a todos los hombres de entendimiento y claro patriotismo de América Central, traten de evitar por todos los medios posibles, el acaloramiento de ánimos y la ruptura de nosotros mismos. Ustedes están en la obligación de hacer comprender al pueblo de América Latina, que entre nosotros no deben existir fronteras y que todos estamos en el deber preciso de preocuparnos por la suerte de cada uno de los pueblos de la América Hispana, porque todos estamos corriendo la misma suerte ante la política colonizadora y absorbente de los imperialistas yanquis.



Las bestias rubias están colocadas en uno de los extremos de la América Latina y desde allí observan ávidas nuestros movimientos políticos y económicos: ellos conocen nuestra ligereza de carácter y procuran mantener latente entre uno y otro país nuestros graves problemas sin resolver. Por ejemplo, la cuestión de límites entre Guatemala y Honduras, entre Honduras y Nicaragua: el asunto canalero entre Nicaragua y Costa Rica, la cuestión del Golfo de Fonseca entre El Salvador, Honduras y Nicaragua; la cuestión de Tacna y Arica entre Perú y Chile. Y así por el estilo, hay un encadenamiento de importantes asuntos en resolución entre nosotros. Los yanquis nos tienen bien estudiados y se aprovechan de nuestro estado de cultura y de la ligereza de nuestros caracteres para hacemos peligrar siempre que a los intereses de ellos conviene.



Tomando como se debe, por lema las frases anteriores, los yankees sólo pueden venir a nuestra América Latina como huéspedes; pero nunca como amos y señores, como pretenden hacerlo.



No será extraño que a mí y a mi Ejército se nos encuentre en cualquier país de la América Latina donde el invasor asesino fije sus plantas en actitud de conquista. Sandino es indohispano y no tiene fronteras en la América Latina. Sin más que recomendarle por ahora, querido maestro, le envío mi corazón, con el cual le hablo en esta carta. Patria y libertad.



Augusto C. Sandino

Fuente: Telesur

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lunes, 16 de febrero de 2015

Sandino, patriota leal y sincero

El General de Hombres y Mujeres Libres siempre demostró que su amor a la Patria era superior a cualquier otro, por lo que a su total independencia dedicó todo su empeño
Enfrascados en la construcción de una Patria mejor, más justa y próspera, los nicaragüenses rendimos homenaje permanente al General Augusto C. Sandino, el humilde campesino para el que no hubo interés mayor que la causa de su pueblo.

“El amor a mi patria lo he puesto sobre todos los amores y tú debes convencerte que para ser feliz conmigo, es menester que el sol de la libertad brille en nuestras frentes”, escribió el luchador a su amada Blanca Araúz, manifestando su decisión de ir hasta el final contra el ultraje a la Patria.

Y así lo dejó constar con su ejemplo inquebrantable hasta aquel 21 de febrero de 1934, cuando inútilmente quisieron apagar su voz que hoy renace multiplicada en toda una nación.

Desde muy joven encaró Sandino las injusticias, pobreza y trabajos a los que estaba sometido el país por la injerencia yanqui, siendo testigo de acontecimientos que marcarían su rumbo revolucionario, como la intervención estadounidense de 1912.

“Personalmente miré el cadáver de Benjamín Zeledón, que fue sepultado en Catarina, pueblo vecino al mío. La muerte de Zeledón me dio la clave de nuestra situación nacional frente al filibusterismo norteamericano; por esa razón, la guerra en que hemos estado empeñados, la consideramos una continuación de aquella”, testimonió el luchador  años después de aquellos acontecimientos, ocurridos cuando era solo un adolescente.

Cuentan que a su regreso a Nicaragua en 1926, tras ejercer diferentes trabajos en varios países del área y nutrirse con corrientes vanguardistas de liberación, partió a Bluefields para integrarse al Ejército Liberal Constitucionalista y posteriormente a las selvas de Nueva Segovia, desde donde dejó claro que nunca entregaría sus armas y que prefería morir como rebelde que vivir como esclavo.

Esa fue su respuesta tras enterarse de la negociación del enviado norteamericano con los títeres del país para pagar una indemnización por el desarme de las fuerzas nacionales.

“No me importa que se me venga el mundo encima, pero cumpliremos con un deber sagrado. Por todo lo dicho protestaré por mi propia cuenta, si es que no hay quien me secunde…”, declaró.

Durante más de seis años combatió contra las tropas de diferentes gobiernos apoyados por Estados Unidos, reuniendo a miles de hombres humildes bajo su mando en el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, al que jamás pudieron rendir.

Sus acciones le hicieron valer el respeto de combatientes nacionales y extranjeros, y también el sobrenombre con el que pasaría a la posteridad: General de Hombres Libres.

En su primer manifiesto, escrito en Mineral de San Albino, Nueva Segovia, el primero de julio de 1927, dejó como legado a las futuras generaciones su fidelidad y grito inquebrantable de lucha por una Nicaragua libre de vasallaje.

“Soy nicaragüense y me siento orgulloso de que en mis venas circule, más que cualquiera, la sangre india americana que por atavismo encierra el misterio de ser patriota leal y sincero”, afirmó entonces.

Así de grande era el amor de nuestro Sandino por la tierra pinolera, de la que dijo sentirse orgulloso de ser hijo y a la que dispuso siempre corazón y espada, para defender su decoro.


“Honramos a Sandino restituyéndole derechos al pueblo desde los Gobiernos Locales”

Raúl Lenin Rivas/El 19


La restitución de los derechos del pueblo nicaragüense, a través de obras y proyectos ejecutados por los Gobiernos municipales y el Gobierno del Frente Sandinista, que preside el Comandante Daniel Ortega Saavedra y la Compañera Rosario Murillo, es una forma de honrar y conmemorar al General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino, así lo manifestaron los ediles de los diferentes municipios del país al referirse a las actividades que desarrollarán en los próximos días como parte de la Jornada 80/35 Sandino.

El Alcalde de Ocotal, Edward Centeno Gadea, afirmó que en el marco del 80/35 Sandino están llevando a cabo inauguración de proyectos en los distintos municipios del departamento de Nueva Segovia, como la Casa Materna de Ocotal que tiene como propósito garantizar la vida de las mujeres embarazadas, pero también realizarán encuentros y visitas en San Albino para confirmar el compromiso de garantizar un Buen Gobierno.

“Estamos combinando la realización de estos encuentros, de análisis, de discusión con asambleas informativas, asambleas conmemorativas y también vamos a estar realizando una serie de inauguraciones en los diferentes municipios y particularmente en Jinotega vamos a estar inaugurando un proyecto de vivienda, entregando más de 70 viviendas, vamos a estar entregando una cantidad grande de lotes a familias pobres, unos 200 lotes, vamos a estar realizando algunas asambleas con algunos barrios que el Invur, en representación del Gobierno y la Alcaldía Municipal vamos a hacer un mejoramiento de un barrio grande de 400 familias, y vamos a estar inaugurando algunos tramos de camino en la zona rural, inaugurando algunas calles nuevas en la ciudad de Jinotega”, expresó Leónidas Centeno, Alcalde de Jinotega.

El Alcalde de Matagalpa, Sadrach Zeledón Rocha, afirmó que la Perla del Septentrión conmemora a Sandino con compromisos de proyectos, apertura de las escuelas de oficio de los municipios, escuelas en el campo, a través de los cuales se ha habilitado más de 60 centros, así como las obras Avenida Sandino en San Ramón y la Casa Materna Blanca Arauz en La Dalia, mejoramiento de ambientes escolares, entre otros.

“Esa es una manera muy concreta de parte nuestra de honrar a Sandino, además lógicamente de rememorar, comprometernos con su legado ya que nosotros como un territorio donde se desarrollaron los acontecimientos más epopéyicos de Sandino en la lucha contra las fuerzas invasoras norteamericanas, tenemos un compromiso con mayores propiedades de restituir derechos a los campesinos, a las cooperativas por las cuales luchó el General Sandino”, indicó Zeledón.


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jueves, 20 de febrero de 2014

En el 80ª Aniversario de su desaparición: La gesta de Sandino y su vigencia en tiempos de lucha. Por José M. Torres

El 21 de febrero, se cumplen 80 años de la muerte de Augusto C. Sandino, “General de Hombres Libres y Padre de la Revolución Popular y Antiimperialista”, como declara en su preámbulo la Constitución Política de Nicaragua.
El 21 de febrero, se cumplen 80 años de la muerte de Augusto C. Sandino, “General de Hombres Libres y Padre de la Revolución Popular y Antiimperialista”, como declara en su preámbulo la Constitución Política de Nicaragua.
Sandino fue rescatado del estado mítico o utópico, e incluso del olvido en que se encontraba en los años 50 y 60 del siglo XX, para ser convertido en hecho real, encarnado por la gesta del Frente Sandinista de Liberaclón Nacional. Muchos dicen que ésta fue la principal conquista de la Revolución popular que derrocó el régimen de los Somoza el 19 de julio de 1979.
La dignidad que le concedió la Constitución de 1987, con esos títulos, se mantuvo intacta tras las sucesivas reformas constitucionales de 1995, 2000 y 2005, aprobadas durante los 17 años del período neoliberal, que comenzó en febrero de 1990 con la derrota en las urnas del FSLN hasta noviembre de 2006, en que por las mismas, el sandinismo recuperó el poder político, reanudando una segunda fase de la Revolución. Pero es que más allá, Sandino, en su lucha por la Soberanía Nacional logra condensar un Código de principios y valores que son internacionalizables, como se puede desprender del estudio de su pensamiento político.[1]
De todas maneras, no profesamos un nacionalismo excesivo. No queremos encerrarnos aquí solos. ¡Que vengan extranjeros, incluso [norte] americanos, desde luego! Tampoco pensamos que en el nacionalismo político está toda la solución. Por encima de la nación, la federación: continental, primero; luego más amplia, hasta llegar a la total.[2] 
Soy perfectamente capaz de ganar mi sustento y el de mi esposa en cualquier ocupación, por humilde que sea. Soy mecánico, y si fuese necesario volvería al oficio. Hemos tomado las armas por amor a la patria y porque todos los demás jefes la traicionaron, se vendieron al extranjero o, cobardes, doblaron la cerviz. En nuestra propia casa estamos luchando por nuestros derechos inalienables. ¿Qué derecho asiste a las tropas extranjeras para calificarnos de bandidos y forajidos y decir que somos los agresores? [3]
El 21 de febrero de 1934, Sandino saliendo de la casa presidencial, levantada en lo alto de la loma de Tiscapa, después de cenar con el presidente Juan Bautista Sacasa en compañía de dos de sus Generales, Juan Pablo Umanzor y F. Estrada, y el escritor  Sofronías Salvatierra (Ministro de Agricultura), son detenidos. Los Guardias, cumpliendo la orden de su Director Jefe, Anastasio Somoza García, en coordinación con el representante del gobierno de Estados Unidos ante el gobierno de Nicaragua Arthur Bliss Lañe, separó a los tres primeros a los que condujo en un camión hasta un lugar conocido por el nombre de “La Calavera” en el campo Larreynaga donde fueron asesinados a tiros. Al perpetrarse el asalto, cuenta el testigo Sofronías Salvatierra que “Sandino conservaba serenidad inalterable y, con el timbre de voz firme…, exclamó: ¿Por qué semejante atropello? Hecha la paz, todos somos hermanos. Mi único afán propende el resurgimiento de Nicaragua por medio del trabajo, y en los años pasados he luchado por la libertad de nuestra patria”.[4]
Acto seguido la Guardia Nacional asaltó la casa de Sofronías Salvatierra donde estaban hospedados el hermanastro de Sandino, Sócrates Sandino, Rolando Murillo y el General Santos López. Mueren los dos primeros junto con un pobre chiquillo de diez años, mientras Santos López, “herido en una pierna logró escapar de sus captores”. El mismo Santos López, que regresó a la montaña, dará años más tarde el testimonio de estos hechos a Carlos Fonseca Amador, el hombre que con Santos, Tomás Borge y otros guerrilleros fundarán el Frente Sandinista de Liberación Nacional en julio de 1961.
La personalidad de Sandino
Augusto C. Sandino es un personaje increíble y su vida podría ser una buena novela de ficción si no fuera por la cantidad abundante de testimonios incuestionables que nos han dejado quienes lo conocieron o contaron o escribieron sus hazañas.
Siendo físicamente una persona menuda, su poder moral era gigantesco. De una capacidad reflexiva fuera de lo normal, supo captar los secretos de la vida y saber expresarlos con una sencillez sobrecogedora
Había nacido en 1895 (18 de mayo) en una pequeña aldea, de nombre indígena Niquinohomo, a 60 Km. al Sur de Managua, muy cerca de Masaya. Aunque su nombre Augusto era bien occidental, Sandino era de etnia india, hijo de una humilde campesina llamada Margarita Calderón, que se desempeñaba como doméstica y obrera agrícola. Su padre Gregorio Sandino, un mediano propietario, productor agrícola, que no lo reconoció como hijo hasta la adolescencia, en que le empleó en la administración de su hacienda. Amaba profundamente a su madre por su pobreza y por las privaciones que tuvo que padecer con ella, en su niñez. Fue castigada por un pequeño robo y como era costumbre el hijo tuvo que acompañarla a la cárcel, teniendo la dura experiencia de verla dar a luz en la celda. Todo esto tuvo que crear en él un enorme amor a su madre que con un gran sentido universalista, lo extrapoló a su patria Nicaragua, a la pasión por la Unión Centroamérica, a toda Latinoamérica y la humanidad entera.
No abandonaré mis montañas mientras quede un gringo en Nicaragua; no abandonaré mi lucha mientras falte a mi pueblo un derecho por enderezar. Mi causa es la causa de mi pueblo, la causa de América, la causa de todos los pueblos oprimidos[5].
Y a la misma Tierra:
[...] la naturaleza inspira y da fuerza. Todo en ella nos enseña. La ciudad nos desgasta y nos empequeñece. El campo: no para encerrarse egoístamente en él, sino para marchar a la ciudad y mejorarla.[6]
Años más tarde se interna en las montañas de Nicaragua, con su Ejército guerrillero, que comenzó con una treintena de decididos voluntarios, que fue creciendo hasta llegar a más de un millar, que operan distribuidos en pequeños grupos y, acosan permanentemente a muchos miles de “marines” norteamericanos, bien armados y ayudados de bombardeos periódicos de la aviación yanqui, Sandino durante sus 7 años de resistencia heroica entre 1936  y 1933, elaborará los fundamentos de su pensamiento político[7]:
No abandonaré mis montañas mientras quede un gringo en Nicaragua; no abandonaré mi lucha mientras falte a mi pueblo un derecho por enderezar. Mi causa es la causa de mi pueblo, la causa de Améri­ca, la causa de todos los pueblos oprimidos.[8]
Nosotros iremos hacia el sol de la libertad o hacia la muerte; y, si morimos, nuestra causa seguirá viviendo. Otros nos seguirán.[9] 
“La muerte no es sino un pequeño instante de incomodidad que no debe ser tomado en serio, y elige a aquél que más la teme”[10]
Siendo físicamente una persona menuda, su poder moral era gigantesco. De una capacidad reflexiva fuera de lo normal, supo captar los secretos de la vida y saber expresarlos con una sencillez sobrecogedora. Más allá de mantener una posición política firmemente comprometida contra la esclavitud en la que el imperio norteamericano sometía a Nicaragua, era un gran comunicador que exponía sus pensamientos siempre cargados de una emoción que, como ocurre con las personas excepcionales, tenían cierto magnetismo hacia la gente, no solo con el campesino nicaragüense, sino sobre muchos internacionalistas extranjeros que visitaron a Sandino en las montañas o se unieron a la guerrilla.
“No importa, mi mayor honra es surgir del seno de los oprimidos, que son el alma y nervio de la raza.” [11]
Para Sandino la raza era equivalente a la clase de los explotados que él identifica con los campesinos y obreros de una América Latina, que, tras independizarse de la colonización española, estaban entrando en un estado de sometimiento al imperialismo norteamericano.
A la edad de 20 años Sandino deja la casa de su padre para buscar la manera de hacer vida por sí mismo, y así recorre haciendas y plantaciones, trabajando como ayudante de mecánica, volviendo más tarde a Niquinohomo para dedicarse al comercio de granos. Posteriormente, sale hacia Honduras, empleándose en la multinacionalSugar and Distilling Company. Después, viaja a Guatemala en 1923 y trabaja para la United Fruit Company en Quiriguá. Más tarde, viaja a  México, y en la ciudad de Tampico es contratado para trabajar en la South Pennsylvania Oil Company. En México permanece hasta junio de 1926, cuando en Nicaragua se produce una insurrección liberal contra el gobierno del general Emiliano Chamorro, recordado como un vende-patrias por elTratado Chamorro-Bryan[12].
Durante este viaje, conoce las condiciones de explotación implacable del proletariado y la vida y la práctica política y trabaja con líderes sindicales, obreros, militantes socialistas, anarquistas y masones. Es ahí donde conoce las luchas sindicales, la agresión yanqui contra México por el control de los yacimientos petroleros, de la propia Revolución Mexicana y, en fin, del progreso de las luchas de la clase trabajadora.
No deja de seguir los acontecimientos de una convulsa Nicaragua donde estalla una segunda Revolución en 1926, ya más orientada a la defensa del decoro nacional y a evitar el vasallaje de Nicaragua a los EEUU. Sandino se dispone a participar regresando a su tierra natal. El alma de la naciente burguesía nicaragüense todavía porta un fuerte sentimiento de pertenencia a una comunidad nacional que reclama soberanía frente a la opresión y que cree tiene una hoja de ruta en el desarrollo económico de pequeñas empresas para salir de la pobreza, que nos recuerda a los sant-simonianos del naciente capitalismo francés Pero esa burguesía no dará el paso de enfrentarse decididamente al imperialismo y, finalmente, cederá ante él, dejando todo el campo de la lucha por la Soberanía Nacional a Augusto Sandino que se ha curtido como estratega militar durante los 6 meses que median entre la fecha en que se “levanta en armas en las minas de San Albino” para incorporarse al Ejercito del liberal de Moncada (26-oct-1926) que opera desde la Costa Atlántica y la rendición de éste ante los EEUU con el vergonzoso Pacto del Espino Negro el 4 de mayo de 1927.
Su regreso a Nicaragua y su involucramiento político
Sandino, que ha llegado a Nicaragua viajando por Centroamérica desde México, a finales de mayo de 1926, logra emplearse en las Minas de oro de San Albino y el 26 de octubre de 1926[13], se levanta en armas, tras una huelga en la que logra juntar a una treintena de obreros seguidores. Todavía el general Emiliano Chamorro ocupa la Presidencia de Nicaragua, pero, bajo presión norteamericana, la cederá a Adolfo Díaz el 14 de noviembre de 1926, no sin antes buscar un intermediario por tres días, para evitar la humillación de la vergüenza.
La guerra, que como hemos dicho, se llama comúnmente en Nicaragua “Guerra Constitucionalista”, es en realidad una guerra civil entre liberales y conservadores, estos últimos apoyados por los Estados Unidos pues esa es la vía para saquear y robar en Nicaragua. Pero responde a la voluntad de completar la revolución liberal que los EEUU frustraron al derrocar a Santos Zelaya en 1909 (19 de diciembre), que había logrado gobernar el país durante 16 años. Esta guerra es cruenta y los liberales buscan ir acercándose a Managua y tomar la fortaleza de Tiscapa donde está el centro del poder militar que se encuentra bajo dominio del Partido Conservador de Emiliano Chamorro. El Ejército liberal avanza desde los puertos de la Costa Atlántica, principalmente de Puerto Cabezas, donde Sacasa ha constituido un Gobierno provisional y posee armamento y dinero que ha conseguido del Presidente Mexicano Plutarco Elías Calles que lo reconoce como el Presidente legítimo de Nicaragua. También Guatemala y Costa Rica, se negaron a reconocer al Gobierno de Chamorro durante un tiempo.
Tras seis meses de progreso, el General José M. Moncada, ministro de Guerra del Gobierno provisional liberal ya muy cerca de Managua se rinde 4 de may de 1927, entrega sus armas a Henry. L. Stimson, representante del presidente de Estados Unidos, Calvin Cooligde. Hay, sin duda, un pacto secreto, pues José M. Moncada llegará a la Presidencia de Nicaragua el 1 de enero de 1929, tras unas elecciones amañadas.
Sandino, que está con su columna de guerrilleros muy cerca en Boaco, en el cerro “El Común”, al ver esta rendición se propone lanzar, “su protesta redentora… salvar el honor nacional”. J. M. Moncada intentará hacer desistir a Sandino de su acti­tud, haciéndole ofrecimientos materiales; acerca de esto Sandino dijo: “Wall Street conoce el precio de todos los traidores…”. [14]
La gesta de liberación de Sandino
Sandino aquí se deja llevar de un sentimiento profundo de libertad, pero no de libertad personal, sino de libertad de su pueblo, de su comunidad, que se abre a toda Nicaragua, o, como él dice, de su patria o de su “raza” en el sentido de clase explotada, porque Sandino conoce las privaciones de la explotación bajo las multinacionales en Centroamérica y México y lo ha podido comprobar en las minas de San Albino. No puede entender que pueda haber proyecto social para un país que entrega su Ejército al invasor, para facilitar el expolio nacional por Wall Street. Significa someterse a esa superpotencia para siempre y más aún acrecentar su poderío salvaje. Pero esa es la dialéctica entre Latinoamérica y los Estados Unidos.
Desde ese momento en Nicaragua se dan dos fenómenos paralelos: Por una parte, Sandino consolida su ejército guerrillero que mantendrá en jaque a un poderoso contingente militar extranjero compuesto por decenas de miles de marines que intentan buscarle y destruirle, repitiendo el escarmiento dado al General Benjamín Zeledón. Y, por otra parte, está la iniciativa llevada a cabo por los EEUU de crear unas una fuerza armada  radicada en Nicaragua pero controlada desde Washington: la Guardia Nacional.
Así fue que el 8 de mayo 1927 “… el presidente Díaz… pidió el nombramiento de un oficial norteamericano para entrenar y comandar la Guardia Nacional” [15] y unos días más tarde sin que los dos hechos estén intercomunicados, Sandino pronuncio un pensamiento conocido:
Yo no estoy dispuesto a entregar mis armas… porque es preferible hacerme morir como rebelde al fuego y no vivir como esclavo.[16]
Claro que Sandino está diciendo que “no entregará las armas mientras el ejército estadounidense pise tierra nicaragüense”. Sandino se enfrenta a esa demanda sobre la que insisten tanto los dirigentes del Partido Liberal como por los altos jefes militares norteamericanos con los que Sandino se cartea y trata con todo respeto, pero con la dignidad de un revolucionario que ama tanto a su país, que lo quiere libre.
Siete años resistiendo
Exhaustivamente conocida y detallada la epopeya del General muestra que dejó honda huella en su pensamiento y su propio espíritu, pero más aún en toda América Latina y en Estados Unidos. Tanto tiempo sobreviviendo terminó por acumular una gran contestación latinoamericana, aunque no toda la que hubiera sido justo desear.
Entre los hechos más destacados, hay que citar la campaña mediática de los EEUU por enturbiar la imagen de Sandino que quitaba el sueño a los sucesivos presidentes norteamericanos, que heredaban el quebradero de Nicaragua, con periódicas bajas de los marines, incluso a veces con grades derrotas tras caer en emboscadas como ocurrió con el episodio del Bramadero. Para evitar su vergüenza lo acusan públicamente de “bandido”, “bandolero”, etc. sin lograr hacer mella en su fuerza. Incluso llegaron a ofrecer 10.000, 00 dólares por su cabeza.[17]
Pero finalmente el ejército gringo, al cabo de 7 años de recorrer las montañas de Nicaragua en busca de Sandino yanqui se dio por vencido y tuvo que salir de Nicaragua.
Lo más característico de este hombre extraordinario fue su fuerza moral. “Tiene una fe en un mundo moral, que está faltando en la Humanidad” (143) “tiene un sentido profundo que le lleva a investigar las causas más íntimas y con una fe rectilínea en la trascendencia de la vida” (148-149). “Para mí, esa fe infantil de Sandino es uno de los rasgos más fundamentales de su carácter que explican su éxito y su tenacidad” (149).”El general Sandino es un espíritu delicado y fino, un hombre de acción y un vidente, como hemos dicho ya, y sin tener sino una instrucción bastante limitada, es una extraordinaria personalidad, aún aparte de su papel de libertador” (171).“Sí; el gran sueño de Bolivar –responde Sandino en una entrevista- está todavía en perspectiva. Los grandes ideales, las ideas todas, tienen sus etapas de concepción y perfeccionamiento hasta su realización” (197). Son éstas algunas citas que hemos entresacado del libro del periodista español Ramón de Belausteguigoitia que le fue a visitar justo en los días en que estaba pendiente la firma de la paz con el Gobierno del entonces presidente Juan Bautista Sacasa.[18]
Los últimos días de Sandino. Las negociaciones de paz
El presidente Franklin Delano Roosevelt se decide por fin a dar la orden para que sus marines abandonen Nicaragua, el 26 de diciembre de 1933[19], pero han dejado una Guardia Nacional bien pertrechada bajo la Dirección de su fiel Anastasio Somoza García.
Sandino sabe de las dificultades a las que se enfrenta. La Guardia no es una fuerza constitucional y, en última instancia, obedece las órdenes de Wahington y está bajo el control de la legación norteamericana en Managua.
Las negociaciones de paz, para Sandino pasan por resolver además otros problemas.
El 1º de enero [1933], suscribe un documento que titula “Inte­rrogatorio”, en el que se refiere a los puntos fundamentales que tendrá en consideración en las discusiones con el gobierno de Juan Bautista Sacasa, yque se refieren a la realización de un “programa político” en bien de la nación, a prescindir de “intromisiones extrañas en las finanzas de Ni­caragua”, a la política a seguir respecto a “la llamada Guardia Nacio­nal”, a la eliminación de “pactos… suscritos con los interventores norteamericanos.[20]
Sandino negocia con el Presidente de Nicaragua Juan Bautista Sacasa y realiza 4 viajes a Managua, en las fechas de 1 de febrero, 20 de mayo, fines de noviembre de 1933 y el cuarto y último lo realiza el 16 de febrero de 1934[21].
Ya sabemos en líneas generales lo que sucede en este cuarto y último viaje.
La inmortalidad de los héroes
Sandino no iba a ceder sus armas sin que la Asamblea Nacional de Nicaragua aprobara una fuerza militar para Nicaragua conforme a su Constitución. Pedía una reforma en realidad, pero los Estados Unidos ya habían logrado imponer su propio programa y su propia fuerza, para poder seguir saqueando el país y explotando a la población nicaragüense. El turno Liberales-Conservadores ya estaba conseguido. La Pax Americana pasaba por esclavizar económicamente a la mayor parte de la población y moralmente a la totalidad de ella.
Para Sandino la raza era equivalente a la clase de los explotados que él identifica con los campesinos y obreros de una América Latina, que, tras independizarse de la colonización española, estaban entrando en un estado de sometimiento al imperialismo norteamericano
Además, la Guardia Nacional se encargaría de apagar cualquier rebelión mediante una represión sangrienta. Cualquier crimen cometido por la Guardia podría ser silenciado. Unos años más tarde, el 9 de junio de 1936, Anastasio Somoza daría un golpe de Estado a Juan Bautista Sacasa y, un poco después, se haría nombrar Presidente. Los Estados Unidos podrán estar satisfechos del cumplimiento de su política de Derechos Humanos.
Pero Sandino no fue ningún ingenuo. El no estaba dispuesto a caer en la trampa de promover una guerra contra la Guardia Nacional. Como buen estratega sabía que no tenía posibilidad alguna de imponer por la fuerza una reforma de la Constitución, que disolviera la Guardia Nacional e instaurara a sus guerrilleros, queridos por el campesinado como el nuevo Ejército de Nicaragua (libre). Y como hombre dotado de una gigantesca fuerza espiritual optó por beber la cicuta. Era totalmente consciente de que era lo mejor, pues ya lo tenía muy claro:
Nosotros iremos hacia el sol de la libertad o hacia la muerte; y si morimos, nuestra causa seguirá viviendo. Otros nos seguirán. 
“La muerte no es sino un pequeño instante de incomodidad que no debe ser tomado en serio, y elige a aquél que más la teme”
Sandino no fue elegido por la muerte, de alguna manera él la eligió, en su preciso momento y por eso y por su ejemplo vivo, el personaje pasó a la inmortalidad. Nos recuerda el caso de Presidente Hugo Chávez que le sucedió en el rango de los héroes latinoamericanos.

Unos años después un grupo de valientes estudiantes, hijos de familias de la Nicaragua profunda, tomando consciencia de la criminal Dictadura de Somoza, pero, sobre todo, aprendiendo del ejemplo de la triunfo de la Revolución cubana de 1959, tomó la senda acertada. Desenterraron la memoria de Sandino y descubrieron el enorme tesoro escondido en su ejemplo moral. Esto es verídico: una organización guerrillera resucitó las ideas, la dignidad y el ejemplo de Sandino y al cabo de unos años acompañados por las grandes mayorías populares dieron el triunfo a la Revolución el 19 de julio de 1979.
Ahora sí, ahora los guerrilleros, tras disolver la Guardia Nacional somocista y proimperialista, fueron instituidos como el Ejercito Nacional de Nicaragua por la Constitución (1987). Se ha cumplido una gran parte del sueño de Sandino
Recordemos que el sueño de Sandino no terminaba en Nicaragua, pues él había dicho:
[...] el gran sueño de Bolívar está todavía en perspectiva. Los grandes ideales, las ideas todas, tienen sus etapas de concepción y perfeccionamiento hasta su realización. Yo no sé cuándo podrá reali­zarse esto. Pero nosotros iremos poniendo las piedras. Tengo la con­vicción de que este siglo verá cosas extraordinarias. [22]
Queremos probar a los pesimistas que el patriotismo no se invoca para alcanzar prebendas y puestos públicos; se demuestra con hechos tangibles, ofrendando la vida en defensa de la soberanía de la patria, pues es preferible morir antes que aceptar la humillante libertad del esclavo.[23]
[...] si en los actuales momentos históricos nuestra lucha es nacional y racial, ella devendrá internacional conforme se unifiquen los pueblos coloniales y semicoloniales con los pueblos de las metrópolis imperialistas.[24]
Los retos del presente
La gesta de Sandino tiene lugar en un tiempo en que está en auge la Revolución Socialista en muchos países del planeta y el capitalismo está siendo puesto en cuestión por los partidos obreros en ascenso. España vive la II República, con una composición de clases muy distinta a la actual.
El imperialismo norteamericano hoy ya no combate directamente desembarcando sus marines. La experiencia de Afganistán e Irak han sido enormemente costosas en dólares y vidas humanas norteamericanas. Sin embargo, no ha dejado de atacar y debilitar la Soberanía de las Naciones y comprar las conciencias individuales, si bien ahora lo hace por otros medios. Señalaremos tres de ellos: el mediático, el ciberespionaje  y el financiero.
La dimensión de estas nuevas amenazas es inmensa. Mediante la primera ciegan la conciencia de los pueblos, fragmentan las luchas y convierten la comunicación interna de los principales actores en un babel que impide la mas amplia unión. Mediante la segunda se informan de cómo actuamos, como pensamos, como intentamos cambiar el mundo, hasta los planes y métodos de producción de las empresas extranjeras, haciendo prevalecer un imperialismo de las multinacionales más poderosas, hacia el monopolio totalitario. Por el tercer mecanismo extraen grandes masas de plusvalía que realizan en dólares y euros a través del control de los mercados, principalmente los de medios de subsistencia y los financieros, que les permite costear toda su estrategia de dominación, comprar cerebros, pagar voluntades, pagar operaciones militares relámpago, además de financiar miles de instituciones destinadas al control del pensamiento y a fabricar embustes. Estamos en la Época de la Mentira[25].
¿Cómo luchar contra esto? Si en la Unión Europea estamos regresando a un estado  de empobrecimiento económico de las familias y de esclavitud política, donde la Soberanía Nacional se está perdiendo progresivamente, habrá que reconocer que nos estamos acercando a una situación donde se dan ciertas similitudes con los años 30 en los países coloniales y semicoloniales. ¿No caminamos hacia los tiempos de Augusto C. Sandino? La esencia depredadora de un capitalismo superdesarrollado no parece haber variado de la del imperialismo de los años 30. Entonces se correspondían con la Gran Depresión, hoy lo repiten con la Gran Recesión. Nos arrastran a la “esclavitud por deudas” y la lógica no ha variado aunque las formas de manifestar la dominación estén ahora mucho más encubiertas por la mentira.
Quizás en el ideario político de Sandino encontremos algunas respuestas:
Sandino no fue elegido por la muerte, de alguna manera él la eligió, en su preciso momento y por eso y por su ejemplo vivo, el personaje pasó a la inmortalidad. Nos recuerda el caso de Presidente Hugo Chávez que le sucedió en el rango de los héroes latinoamericanos
“Nos hacían falta, no armas, ni dinero, ni cartuchos, sino el apoyo moral, la simpatía que hemos tenido siempre de todos los pueblos de América. Nos agobiaba el silencio, el aislamiento, la desesperaciónde permanecer ignorados. Nos hacía falta que el mundo conociera que aún estábamos en la lucha; por eso salí de Nicaragua.”[26]
 Queremos probar a los pesimistas que el patriotismo no se invoca para alcanzar prebendas y puestos públicos; se demuestra con hechos tangibles, ofrendando la vida en defensa de la soberanía de la patria, pues es preferible morir antes que aceptar la humillante libertad del esclavo.[27]
Esta lucha está completamente desligada de todo interés económi­co, y por el dinero se siente el más profundo desprecio en los campa­mentos de nuestro ejército.[28]
Nuestro ejército es el más disciplinado, abnegado y desinteresado en todo el mundo terrestre, porque tiene conciencia de su alto papel histórico. No importa que plumas rastreras nos den el calificativo de “bandidos”.[29]
¡Ah, creen por ahí que me voy a convertir en un latifundista! No, nada de eso; yo no tendré nunca propiedades. No tengo nada. Algu­nos dicen que eso es ser necio, pero no tengo por qué hacer otra cosa.[30]
Si Sandino con su lucha libertaria impidió que Nicaragua se convirtiera en una estrella de la bandera Norteamericana, la nuestra no podrá menos que aprender de aquella si queremos que España se hunda en la servidumbre de la Troika y quedemos supeditados a los designios de los EEUU, que no han variado un ápice su ambición depredadora.
Sandino dejo clara su idea de que la soberanía de los pueblos tendría que caminar no hacia un “nacionalismo excesivo”  sino hacia la unidad de Latinoamérica y la de todos los pueblos del mundo. [...] el gran sueño de Bolívar está todavía en perspectiva…… Tengo la convicción de que este siglo verá cosas extraordinarias. [31].
Y quizás la clave esté en la reflexión que hace el periodista vasco que le entrevistó
La grandeza de Sandino está, más que en los resultados, en su actitud: más que sus éxitos de guerrillero en su elevación moral…… se ha levantado solo, en un pueblo cuya clase política estaba moralmente degradada y donde un pueblo escéptico se disponía a sobrellevar con resignación el collar de sus dominadores… es la fuerza de su ejemplo y de su sacrificio, en su fe en el triunfo lejano de la paz y de la justicia[32]
Hoy tenemos el reto de encontrar las claves de un código moral de lucha que, divorciándose de la cultura política dominante y adaptándose a las nuevos condiciones materiales, nos permita construir un movimiento moral, social y popular fuertemente cohesionado como lo consiguió hacer en su tiempo el General de Hombres Libres Augusto C. Sandino.
Notas:
  1. Siendo muy abundante la bibliografía al respecto nos limitamos en este trabajo citar sólo dos importantes obras:El pequeño ejército loco. Sandino la operación México-Nicaragua, del periodista argentino Gregorio Selser, Editorial Nueva Nicaragua, Managua 1983, 1ª Edición. Buenos Aires, Triángulo 1958, 2ª Edición. La Habana. Imprenta Nacional 1961, 3ª Edición. Managua. Tipografía Asel, 1965, 4ª Edición. México. Bruguera Mexicana de Ediciones S.A. 1980. Y el no menos importante Viva Sandino, 2 tomos. Editorial Nueva Nicaragua, 1985. Recopilación de textos del Instituto de Estudios Sandinistas, de Carlos Fonseca Amador, fundador del FSLN en 1961.
  2. Del libro Viva Sandino, tomo 2º. Editorial Nueva Nicaragua, 1985. Recopilación de textos del Instituto de Estudios Sandinistas.. Pág. 183.
  3. VIva Sandino, de Carlos Fonseca Amador, tomo 2º. Pág. 173
  4. Viva Sandino , de Carlos Fonseca Amador, tomo 2º.Pág. 156
  5. Viva Sandino, de Carlos Fonseca Amador, tomo 2º. Pág. 182
  6. Viva Sandino, tomo 2º. Pág. 178.
  7. Ideario político del general Sandino
  8. Texto íntegro del Capítulo 3º del libro Viva Sandino, tomo 2º. Editorial Nueva Nicaragua, 1985. Recopilación de textos del Instituto de Estudios Sandinistas. Pág. 182. El documento tiene una extraordinaria importancia histórica por haber sido compilado por Carlos Fonseca Amador hacia 1966, sobre textos dispersos escritos por el General Sandino, durante los 7 años que defendió, con su ejército popular. Guerrillero, la Dignidad y Soberanía del pueblo Nicaragüense frente a la ocupación militar de los EEUU entre 1926 y 1933)
  9. Viva Sandino, tomo 2º. Pág. 197
  10. El pequeño ejército loco. Sandino. La operación México-Nicaragua, obra citada, Pág. 275
  11. Viva Sandino, tomo 2º. Pág. 177.
  12. En la adolescencia Sandino descubre la barbarie del imperialismo norteamericano que, tras ahogar la Revolución Libero-burguesa emprendida por el Presidente José Santos Zelaya en 1909, mantuvo sometida a Nicaragua durante 16 años (1909-1925), bajo la Presidencia de Adolfo Díaz. Este Presidente permitió endeudar a Nicaragua con millones de dólares en créditos con la garantía del control aduanero por los yanquis, la creación de un Banco Nacional controlado por Wall Street, que tenía como competencias el control fiscal del Gobierno nicaragüense y la emisión de una nueva moneda nacional –el Córdoba para la economía nicaragüense. Para colmo los conservadores, conspiraron con el Tratado Chamorro-Bryan por el que Nicaragua cedía a los EEUU el derecho a construir el canal interoceánico por Nicaragua.  Este escándalo provocó un levantamiento armado del Partido Liberal el 28 julio de 1912, que fue ahogada en sangre por el ejército norteamericano, con la muerte en combate del Ministro de Guerra, el liberal patriota Benjamín Zeledón el 4 de octubre de 1912.
  13. 26 de octubre de 1926. Sandino se levanta en armas en San Albino [Muy cerca de la frontera con Honduras hacia el 40% del recorrido desde Pto. Corinto] a la cabeza de los trabajadores que ha agrupado; él dice: “El 26 de octubre de aquel mismo año de 1926, logré levantarme en armas en las Segovias” (G. Selser, t. II, ob. cit., p. 82). Citado en Cróonica de la resistencia sandinista, de Carlos Fonseca Amador. Viva Sandino, tomo 2º. Pág. 198.
  14. 4 de mayo de 1927.  Mientras J. M. Moncada se entrega a Stimson, Sandino en el cerro “El Común” [Boaco] se propone lanzar, como él lo dice: “su protesta redentora… salvar el honor nacional” (G. Alemán, ob. cit., p. 103). J. M. Moncada intentará hacer desistir a Sandino de su actitud, haciéndole ofrecimientos materiales; acerca de esto Sandino dijo: “Wall Street conoce el precio de todos los traidores…” (G. Selser, ob. cit., 1.1, p. 81).”Crónica de la resistencia sandinista., Pág. 98.
  15. Trascribe estas palabras de la fuente “J. Smith, R.C. N° 5, ob. cit., octubre de 1962, p. 10”.
  16. Viva Sandino, tomo 2º. Pág. 198
    El 12 de mayo de 1927, Sandino suscribe desde Yalí, Jinotega, una comuni­cación a las autoridades locales de los departamentos, en la que expresa su resolución de no entregar sus armas, y dice que es preferible “hacerme morir como rebelde al fuego y no vivir como esclavos” (A. Somoza G., ob. cit., p. 41). Cronología de la resistencia sandinista, en Viva Sandino, tomo 2º. Pág. 99
  17. El dato lo da Ramón de Belausteguigoitia, periodista vasco, en su libro Con Sandino en Nicaragua que resume una larga visita que le hizo a Sandino en 1933 en su cuartel en la selva de Las segovias, al poco de salir derrotados los EEUU de Nicaragua. Diez mil dólares entonces tenían el valor de 1.500 kg de oro, equivalente a unos 225 millones de US$ de hoy.
  18. Con Sandino en Nicaragua de Ramón de Belausteguigoitia. 2ª Edición nicaragüense, Managua 1985. 1ª Edición en Nicaragua 1981. 1ª Edición España Calpe 1934. Editorial Nueva Nicaragua
  19. “El 26 de diciembre, Se informa en Washington: “Saldrá de Nicaragua el último soldado yanqui el próximo 2 de enero” (Cable de Associated Press procedente de Washington).
    El 26 de diciembre, Se informa en Washington que el oficial norteamericano Julián D. Smith ha sido nombrado “encargado de preparar oficiales nicaragüenses para dicho cuerpo, una vez efectuada la evacuación de los marinos americanos” (Cable de Associated Press procedente de Washington).Cronologia de la resistencia sandinista, en Sandino vive, obra citada. Carlos Fonseca Amador. Pág. 143
  20. Cronologia de la resistencia sandinista, en Sandino vive, Pág. 144.
  21. El 1 de febrero de 1933, suscribe Sandino una proclama que dirige a “mis queridos hermanos”, en la que explica a los miembros del ejército patriótico el papel de la lucha en la determinación de la “expulsión” de los ocupantes norteamericanos de Nicaragua, pero que “el impotente invasor” se propone “fomentar” provocaciones para intervenir de nuevo en Nicaragua con sus “ejércitos filibusteros”. Por tal razón explica que ha resuelto viajar a Managua para conferenciar con el presidente J. B. Sacasa, y que, de no ser aceptadas “las patrióticas bases que nuestro ejército propone”, deberá continuarse la lucha(Ibid., pp. 443-444).
    El 20 de mayo de 1933, Realiza Sandino un segundo viaje a Managua en el que insiste en las garantías a favor de los antiguos miembros del ejército patriótico (S. Salvatierra, Sandino…, ob. cit., p. 218; A. Somo­za G., ob. cit., p. 296).
    A fines de noviembre de 1933, realiza Sandino un tercer viaje a Managua, con el objeto de verificar nuevas gestiones a favor del cumplimiento de los acuerdos vigentes (S. Salvatierra, Sandino…, ob. cit.,p. 218).
    El16 de febrero, después de nombrar al General  Ramón Raudales jefe de la fuerza que se conserva en Wiwilí, asiento de la sección central de la “Cooperativa del Río Coco”, Sandino se traslada por cuarta vez a Ma­nagua (Ibid., pp. 223-237).
    Escrito por Carlos Fonseca Amador, Cronología de la resistencia sandinista, en Sandino vive, Págs. 153, 154.
  22. Viva Sandino.  Pág. 186
  23. Viva Sandino. Pág. 194
  24. Viva Sandino. Pág. 182
  25. Recogemos aquí el acertado y valiente diagnóstico de nuestro tiempo, que nos legó Carlos París. Vivimos en la epoca de la mentirahttp://carlosparis.wordpress.com/2013/10/21/carlos-paris-vivimos-en-la-epoca-de-la-mentira/
  26. “Sandino vive” 172
  27. “Sandino vive”  194
  28. “Sandino vive” pág. 194
  29. “Sandino vive”, pág. 195
  30. “Sandino vive”, Pág. 195
  31. Ver nota 22
  32. Con Sandino en Nicaragua de Ramón de Belausteguigoitia, obra citada, Prólogo. Pág. 9 y 10

José M. Torres (Presidente de la Fundación Rubén Darío-Campo Ciudad)

Articulo en KAOSENLARED
http://2014.kaosenlared.net/component/k2/81359-en-el-80%C2%AA-aniversario-de-su-desaparici%C3%B3n-la-gesta-de-sandino-y-su-vigencia-en-tiempos-de-lucha

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