El hombre de PONTIS en Cuba, el mercenario y estafador Francisco Chaviano Gonz谩lez (en el extremo derecho) junto a Lowell Dale Lawton, segundo secretario Pol铆tico Econ贸mico de la SINA. (Foto: Aday del Sol)
Por M. H. Lagarde
Desde que en 1960 el entonces presidente estadounidense Dwight D. Eisenhower orden贸 que respecto a las agresiones contra Cuba era preciso mantener oculta la mano de los Estados Unidos, hasta el “Informe de la Comisi贸n para la Asistencia a una Cuba Libre”, m谩s conocido como el Plan Bush, donde se estipula que deben incrementarse: “los esfuerzos directos con gobiernos de terceros pa铆ses dispuestos a desarrollar una pol铆tica fuerte y pro-activa para apoyar la sociedad civil en Cuba, incluyendo la “oposici贸n” y desarrollar un marco pol铆tico para la asistencia a una Cuba “post-dictadura”, once administraciones norteamericanas han usado a las ONG, principalmente de pa铆ses europeos, como tapadera de la labor de sus servicios de inteligencia.
La estrategia de tira la bomba y esconde la mano, utilizada durante medio siglo por Estados Unidos contra Cuba, pretende esencialmente, adem谩s de encubrir la participaci贸n de Estados Unidos, ampliar las v铆as encubiertas a trav茅s de las cuales fomentar la contrarrevoluci贸n as铆 como tratar de dar una imagen de que la condena contra la revoluci贸n no es un asunto solo de Washington, sino un reclamo de la comunidad internacional.
Una buena parte de las ONG, que utilizan el dinero del contribuyente norteamericano, para la subversi贸n en la Isla, se encuentra en los antiguos pa铆ses socialistas de Europa del Este, los cuales, en pago a su papel de lacayos, esperan el apoyo imperial para poder insertarse en el esquema pol铆tico y militar europeo (UE y OTAN).
Como fue denunciado en el documental recientemente transmitido por la televisi贸n cubana, “Razones de Cuba: Mentiras bien pagadas”, entre las ONG radicadas en terceros pa铆ses que reciben dinero de la USAID, o de organizaciones fachadas de la CIA -como Freedom House y la NED- para llevar a cabo acciones anticubanas se destaca la Fundaci贸n eslovaca PONTIS la cual desarrolla proyectos subversivos en pa铆ses como Belarus y Cuba.
Desde su surgimiento luego de la ca铆da del campo socialista, y en el contexto de las llamadas Revoluciones de Colores, PONTIS ha establecido estrechas relaciones con instituciones estadounidenses para promover acciones de “cambios de r茅gimen en pa铆ses con gobiernos tir谩nicos” en aquellos pa铆ses que se resisten a subordinarse a la dictadura mundial encabezada por el gobierno norteamericano.
En el caso especifico de Cuba, PONTIS ha colaborado con otras ONG del este europeo como People in Need y People in Perin, tambi茅n eslovaca, as铆 como con el Comit茅 Internacional por la Democracia en Cuba, organizaci贸n creada y financiada por el Instituto Internacional Republicano (IRI), que preside John McCain.
Tanto el IRI como la USAID son los principales financistas de PONTIS. Solo entre octubre de 2008 y septiembre de 2009, la fundaci贸n eslovaca recibi贸 108 millones de d贸lares destinado a brindarle ayuda a la contrarrevoluci贸n interna en Cuba.
Por M. H. Lagarde
Desde que en 1960 el entonces presidente estadounidense Dwight D. Eisenhower orden贸 que respecto a las agresiones contra Cuba era preciso mantener oculta la mano de los Estados Unidos, hasta el “Informe de la Comisi贸n para la Asistencia a una Cuba Libre”, m谩s conocido como el Plan Bush, donde se estipula que deben incrementarse: “los esfuerzos directos con gobiernos de terceros pa铆ses dispuestos a desarrollar una pol铆tica fuerte y pro-activa para apoyar la sociedad civil en Cuba, incluyendo la “oposici贸n” y desarrollar un marco pol铆tico para la asistencia a una Cuba “post-dictadura”, once administraciones norteamericanas han usado a las ONG, principalmente de pa铆ses europeos, como tapadera de la labor de sus servicios de inteligencia.
La estrategia de tira la bomba y esconde la mano, utilizada durante medio siglo por Estados Unidos contra Cuba, pretende esencialmente, adem谩s de encubrir la participaci贸n de Estados Unidos, ampliar las v铆as encubiertas a trav茅s de las cuales fomentar la contrarrevoluci贸n as铆 como tratar de dar una imagen de que la condena contra la revoluci贸n no es un asunto solo de Washington, sino un reclamo de la comunidad internacional.
Una buena parte de las ONG, que utilizan el dinero del contribuyente norteamericano, para la subversi贸n en la Isla, se encuentra en los antiguos pa铆ses socialistas de Europa del Este, los cuales, en pago a su papel de lacayos, esperan el apoyo imperial para poder insertarse en el esquema pol铆tico y militar europeo (UE y OTAN).
Como fue denunciado en el documental recientemente transmitido por la televisi贸n cubana, “Razones de Cuba: Mentiras bien pagadas”, entre las ONG radicadas en terceros pa铆ses que reciben dinero de la USAID, o de organizaciones fachadas de la CIA -como Freedom House y la NED- para llevar a cabo acciones anticubanas se destaca la Fundaci贸n eslovaca PONTIS la cual desarrolla proyectos subversivos en pa铆ses como Belarus y Cuba.
Desde su surgimiento luego de la ca铆da del campo socialista, y en el contexto de las llamadas Revoluciones de Colores, PONTIS ha establecido estrechas relaciones con instituciones estadounidenses para promover acciones de “cambios de r茅gimen en pa铆ses con gobiernos tir谩nicos” en aquellos pa铆ses que se resisten a subordinarse a la dictadura mundial encabezada por el gobierno norteamericano.
En el caso especifico de Cuba, PONTIS ha colaborado con otras ONG del este europeo como People in Need y People in Perin, tambi茅n eslovaca, as铆 como con el Comit茅 Internacional por la Democracia en Cuba, organizaci贸n creada y financiada por el Instituto Internacional Republicano (IRI), que preside John McCain.
Tanto el IRI como la USAID son los principales financistas de PONTIS. Solo entre octubre de 2008 y septiembre de 2009, la fundaci贸n eslovaca recibi贸 108 millones de d贸lares destinado a brindarle ayuda a la contrarrevoluci贸n interna en Cuba.
Se supone que el dinero del contribuyente norteamericano facilitado por el IRI y la USAID sirva para derrocar a la Revoluci贸n cubana mediante acciones de apoyo a los presos contrarrevolucionarios, facilitar la entrada clandestina a la Isla de materiales para entrenar en Cuba a los mercenarios en lo que ellos llaman “periodos de transici贸n”, brindarle apoyo material y t茅cnico a contrarrevoluci贸n interna, en especial los “presos pol铆ticos” y fomentar acciones de apoyo a los llamados “disidentes” en Europa del Este.
Seg煤n algunos investigadores, uno de los principales intereses de la USAID es usar a la Fundaci贸n PONTIS como promotora en Cuba de las llamadas “revoluciones de colores” y para ello cuenta con personajes de la catadura moral de Francisco Chaviano Gonz谩lez quien, seg煤n el programa del IRI que subvenciona a PONTIS, es el l铆der de una organizaci贸n contrarrevolucionaria llamada Unidad Liberal de la Rep煤blica que re煤ne nada menos que a un grupo de 17 organizaciones.
Seg煤n algunos investigadores, uno de los principales intereses de la USAID es usar a la Fundaci贸n PONTIS como promotora en Cuba de las llamadas “revoluciones de colores” y para ello cuenta con personajes de la catadura moral de Francisco Chaviano Gonz谩lez quien, seg煤n el programa del IRI que subvenciona a PONTIS, es el l铆der de una organizaci贸n contrarrevolucionaria llamada Unidad Liberal de la Rep煤blica que re煤ne nada menos que a un grupo de 17 organizaciones.
La falsedad de semejante aseveraci贸n -dichas organizaciones solo existen en la cabeza del estafador Francisco Chaviano-, dan una idea clara de cu谩l es el verdadero destino que hacen el IRI y la USAID del dinero del contribuyente norteamericano.
Como escribi贸 Jonathan Farrar, actual jefe de la Misi贸n de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana en uno de los cables develados recientemente por Wikileaks:
“Habiendo dicho eso, vemos muy poca evidencia de que las organizaciones disidentes de la l铆nea principal tengan mucha resonancia entre los cubanos de a pie. Sondeos informales que hemos realizado entre postulantes a visas y refugiados no han mostrado virtualmente ninguna percepci贸n de personalidades o agendas disidentes. A juzgar por las reacciones que hemos escuchado de nuestros contactos disidentes, la acusaci贸n m谩s dolorosa hecha por los comentaristas fue que los disidentes son viejos y fuera de contacto. Muchos de los dirigentes del movimiento disidente son por cierto comparativamente viejos. Antiguos disidentes XXXXXXXXXXXX tienen m谩s de 60 a帽os. Otros como Francisco Chaviano y su esposa Ana Aguililla, Ren茅 G贸mez Manzano y Oswaldo Paya tienen bastante m谩s de 50”.M谩s claro, ni el agua.
(...)
“Cuando interrogamos a dirigentes de la oposici贸n sobre sus programas, no vemos plataformas hechas para atraer a una amplia muestra representativa de la sociedad cubana. En su lugar, su mayor esfuerzo se dirige a obtener suficientes recursos para mantener en vida de un d铆a al otro a los principales organizadores y a sus principales seguidores”.
http://cambiosencuba.blogspot.com/2011/03/la-fundacion-pontis-y-la-estafa-al.html


No hay comentarios:
Publicar un comentario