
A ra铆z de la geoestrategia de EEUU en lo que Brzezinski denomina el "Balcanes Globales", el gobierno de Estados Unidos ha trabajado estrechamente con las principales ONGs para "promover la democracia" y la "libertad" en las ex rep煤blicas sovi茅ticas, desempe帽ando un papel tras bastidores fomentando lo que se denomina "revoluciones de color", que instalan l铆deres t铆teres amigos de Estados Unidos y Occidente para promover los intereses de Occidente tanto econ贸mica como estrat茅gicamente.
La Parte 2 de este ensayo sobre "Los Or铆genes de la Tercera Guerra Mundial", analiza las revoluciones de color como una estratagema clave en la imposici贸n del Nuevo Orden Mundial liderado por Estados Unidos. La estrategia de la "revoluci贸n de color" o "suave" es una t谩ctica pol铆tica encubierta para ampliar la OTAN y la influencia de Estados Unidos hacia las fronteras de Rusia e incluso China; siguiendo la l铆nea de uno de los principales objetivos de la estrategia de Estados Unidos en el Nuevo Orden Mundial: contener a China y Rusia, y evitar el surgimiento de cualquier desaf铆o al poder de Estados Unidos en la regi贸n.
Estas revoluciones son retratadas en la prensa occidental como revoluciones populares democr谩ticas, en la que la gente de los respectivos pa铆ses demanda la rendici贸n de cuentas y la gobernabilidad democr谩tica hacia sus dirigentes desp贸ticos y sistemas pol铆ticos arcaicos. Sin embargo, la realidad dista mucho de lo que esta imagen ut贸pica sugiere. Las ONGs y los medios occidentales financian y organizan en gran medida a los grupos de oposici贸n y movimientos de protesta, y en medio de una elecci贸n, crean la percepci贸n p煤blica de fraude electoral, a fin de encausar a movimientos masivos de protesta para exigir que "su" candidato sea instalado en el poder. Lo que pasa es que "su" candidato es siempre el candidato favorito de Estados Unidos y Occidente, cuya campa帽a es a menudo gruesamente financiada por Washington, y que propone pol铆ticas favorables a Estados Unidos y a las condiciones econ贸micas neoliberales. Al final, son las personas las que salen perdiendo, pues su aut茅ntica esperanza por el cambio y la rendici贸n de cuentas termina siendo negada por la influencia que Estados Unidos ejerce sobre sus l铆deres pol铆ticos.
Las revoluciones blandas tambi茅n tienen el efecto de enemistar con China y Rusia, en concreto, ya que las coloca como protectorados de Estados Unidos en sus fronteras, y empuja a muchos de los pa铆ses del antiguo Pacto de Varsovia para conseguir una mayor cooperaci贸n pol铆tica, econ贸mica y militar. Esto a continuaci贸n, exacerba las tensiones entre Occidente y China y Rusia, que en 煤ltima instancia conduce al mundo hacia un conflicto potencial entre los dos bloques.
Serbia
Curiosamente, "Algunos estadounidenses que participaron en el esfuerzo contra Milosevic se帽alaron que eran conscientes de actividad de la CIA al margen de la campa帽a, pero tuvieron problemas para descubrir lo que el organismo preparaba. Sea lo que sea, concluyeron que no era particularmente efectivo. El papel principal fue tomado por el Departamento de Estado y la Agencia de Desarrollo Internacional de Estados Unidos, la agencia de asistencia externa del gobierno, que canaliza los fondos a trav茅s de contratistas comerciales y grupos sin fines de lucro tales como el NDI y su hom贸logo republicano, el International Republican Institute (IRI)."
El NDI (National Democratic Institute), "trabaj贸 en estrecha colaboraci贸n con los partidos de la oposici贸n serbia, el IRI centr贸 su atenci贸n en "Otpor", que sirvi贸 como columna vertebral ideol贸gica y organizacional de la revoluci贸n. En marzo, el IRI financi贸 a dos docenas de l铆deres de Otpor para asistir a un seminario sobre resistencia no violenta en el Hotel Hilton de Budapest." En el seminario, "los estudiantes serbios recibieron capacitaci贸n en temas tales como la forma de organizar una huelga, c贸mo comunicarse con s铆mbolos, c贸mo superar el miedo y la manera de socavar la autoridad de un r茅gimen dictatorial." [1]
Como revelara el New York Times, Otpor, el principal grupo de oposici贸n estudiantil, recib铆a un constante flujo de dinero procedente de la National Endowment for Democracy (NED), una organizaci贸n financiada por el Congreso para "promover la democracia". La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) le dio dinero a Otpor, como tambi茅n lo hizo el Internacional Republican Institute", otro grupo no gubernamental de Washington financiado en parte por el A.I.D." [2]
Georgia
En 2003, Georgia pas贸 por su "Revoluci贸n de las Rosas", que llev贸 al derrocamiento del presidente Eduard Shevardnadze, y su reemplaz贸 por Mikhail Saakashvili, despu茅s de las elecciones de 2004. En un art铆culo de noviembre de 2003 en The Globe and Mail, se inform贸 que una fundaci贸n establecida en Estados Unidos "empez贸 a instalar los ladrillos para el derrocamiento del presidente de Georgia, Eduard Shevardnadze," a trav茅s del financiamiento de su organizaci贸n sin fines de lucro "enviando a la activista de 31 a帽os de Tbilisi llamada Giga Bokeria a Serbia para reunirse con los miembros del movimiento Otpor (Resistencia), y aprender c贸mo utilizaron las manifestaciones callejeras para derrocar al dictador Slobodan Milosevic. Luego", en el verano, "la fundaci贸n pag贸 un viaje de regreso a Georgia con activistas de Otpor, que dirigieron cursos de tres d铆as de ense帽anza a m谩s de 1.000 estudiantes para emprender una revoluci贸n pac铆fica".Esta fundaci贸n con sede en Estados Unidos, "tambi茅n financi贸 una popular estaci贸n de televisi贸n de la oposici贸n que fue crucial para movilizar el apoyo de [la] 'revoluci贸n de terciopelo', y [que] brind贸 apoyo financiero a un grupo de j贸venes que encabez贸 las protestas callejeras." El due帽o de la fundaci贸n "tiene una relaci贸n cordial con el principal opositor del Sr. Shevardnadze, Mikhail Saakashvili, un abogado educado en Nueva York que se espera, gane la presidencia en una elecci贸n programada para el 4 de enero."
Durante una conferencia de prensa realizada una semana antes de su dimisi贸n, el Sr. Shevardnadze dijo que la fundaci贸n norteamericana "est谩 en contra del Presidente de Georgia." Adem谩s, "el Sr. Bokeria, cuya Liberty Institute recibi贸 dinero de ambas, [la fundaci贸n financiera] y el Eurasia Institute apoyado por el Gobierno de Estados Unidos, dice que otras tres organizaciones desempe帽aron un papel clave en la ca铆da del Sr. Shevardnadze: el partido del Movimiento Nacional del Sr. Saakashvili, la televisi贸n Rustavi-2 y la estaci贸n Kmara! (¡Basta! En georgiano), un grupo de j贸venes que declar贸 la guerra al Sr. Shevardnadze [en] abril y comenz贸 una campa帽a de carteles y graffitis atacando la corrupci贸n del gobierno." [3]
Al d铆a siguiente de la publicaci贸n del art铆culo anteriormente citado, el autor public贸 otro art铆culo en el Globe and Mail, que explica que la "revoluci贸n sin sangre" en Georgia "huele m谩s como otra victoria de los Estados Unidos sobre Rusia en el juego de ajedrez internacional de la post-Guerra Fr铆a." El autor, Mark MacKinnon, explic贸 que la ca铆da de Eduard Shevardnadze radicaba "en el petr贸leo del Mar Caspio, uno de los pocos grandes remanentes, relativamente sin explotar, de fuentes de petr贸leo mundial", pues "Georgia y su vecina Azerbaiy谩n, que limitan al Caspio, r谩pidamente comenzaron a ser vistas no s贸lo como nuevos pa铆ses independientes, sino como parte de un "corredor energ茅tico". "Se hicieron planes para un gaseoducto masivo", que ir铆a a trav茅s de Georgia hacia Turqu铆a y el Mediterr谩neo." Vale la pena citar a MacKinnon en detalle:
Cuando se hicieron estos planes, el Sr. Shevardnadze fue visto como un activo tanto por los inversores occidentales como por el gobierno de los Estados Unidos. Su reputaci贸n como el hombre que ayud贸 a terminar la Guerra Fr铆a dio a los inversores un sentido de confianza en el pa铆s, y su intenci贸n declarada de sacar a Georgia de la 贸rbita de Rusia hacia las instituciones occidentales como la Organizaci贸n del Tratado del Atl谩ntico Norte y la Uni贸n Europea ha jugado bien para el Departamento de Estado de Estados Unidos.Despu茅s de las elecciones en Georgia, el respaldado y educado en EEUU, Mikhail Saakashvili, ascendi贸 a la Presidencia y "gan贸 la batalla." [4] Este es un nuevo ejemplo de la 铆ntima relaci贸n entre la geopol铆tica del petr贸leo y la pol铆tica exterior de Estados Unidos. La revoluci贸n de color fue vital en empujar hacia adelante los intereses de Estados Unidos y la OTAN en la regi贸n, obteniendo el control sobre las reservas de gas de Asia Central y conteniendo a Rusia de expandir sus influencias. Esto se vincula directamente con la estrategia imperial estadounidense y de la OTAN para el nuevo orden mundial, tras el colapso de la URSS. [Esta estrategia se describe en detalle en la Parte 1 de este ensayo: Una estrategia imperial para el Nuevo Orden Mundial: Los Or铆genes de la Tercera Guerra Mundial].
Los Estados Unidos se movieron r谩pidamente para abrazar Georgia, abriendo una base militar en el pa铆s [en 2001], para dar los soldados georgianos formaci贸n "antiterrorista". Eran las primeras tropas de Estados Unidos que se establec铆an en una ex rep煤blica sovi茅tica.
Pero en alg煤n lugar a lo largo del camino, el Sr. Shevardnadze dio marcha atr谩s y decidi贸 abrazar una vez m谩s a Rusia. Este verano, Georgia firm贸 un acuerdo secreto de 25 a帽os haciendo que el gigante energ茅tico ruso Gazprom, sea su 煤nico proveedor de gas. Entonces, le vendieron efectivamente la red el茅ctrica a otra empresa de Rusia, cortando con AES, la empresa que la administraci贸n de Estados Unidos hab铆a apoyado para ganar el acuerdo. El Sr. Shevardnadze atac贸 a los de AES como "mentirosos y tramposos". Ambos acuerdos aumentaron dram谩ticamente la influencia rusa en Tbilisi.
Ucrania
El autor, Ian Traynor, explic贸 que, "financiado y organizado por el gobierno de los Estados Unidos, desplegando consultores, encuestadores, diplom谩ticos de EEUU, los dos grandes partidos estadounidenses y las organizaciones gubernamentales Estados Unidos, la campa帽a fue utilizada por primera vez en Europa en Belgrado en 2000 cuando Slobodan Milosevic fue vencido en las urnas". Adem谩s, "El International Democratic del Partido Republicano, el Departamento de Estado de EEUU y el USAID son los principales organismos involucrados en estas campa帽as de base, as铆 como la ONG Freedom House" y el mismo financiero multimillonario involucrados en la "Revoluci贸n de las Rosas" de Georgia. En la implementaci贸n de la estrategia del cambio del r茅gimen, "Las oposiciones generalmente d铆scola pasa a estar unida detr谩s de un candidato 煤nico, si es que existe alguna posibilidad de destronar al r茅gimen. Ese l铆der es elegido por razones pragm谩ticas y objetivas, incluso si 茅l o ella es antiestadounidense".
Traynor contin煤a:
Freedom House y el NDI del Partido Dem贸crata ayudaron a financiar y organizar el m谩s grande "esfuerzo regional de observaci贸n electoral civil" en Ucrania, con m谩s de 1.000 observadores entrenados. Tambi茅n organizaron las encuestas a boca de urna. El domingo por la noche las encuestas le dieron a Yuschenko una ventaja de 11 puntos y estableci贸 la agenda por lejos para lo que ven铆a.Como explica Jonathan Steele en The Guardian, el l铆der de la oposici贸n, Viktor Yushchenko, quien cuestion贸 los resultados electorales, "fue primer ministro bajo el presidente saliente, Leonid Kuchma, y algunos de sus seguidores tambi茅n est谩n vinculados a los brutales clanes industriales que manipularon la privatizaci贸n de la Ucrania post-Sovi茅tica." Explic贸 adem谩s que el fraude electoral es fundamentalmente irrelevante, ya que "La decisi贸n de la protesta parece depender principalmente de la realpolitik y de si los rivales o el titular son considerados m谩s "pro-occidentales" o "pro-mercado"". En otras palabras, los que apoyan una agenda econ贸mica neoliberal contar谩n con el apoyo de los Estados Unidos y la OTAN, pues el neoliberalismo es el orden econ贸mico internacional establecido y hace avanzar sus intereses en la regi贸n.
Las encuestas a boca de urna eran consideradas cr铆ticas, ya que toman la iniciativa en la guerra de propaganda contra el r茅gimen, siempre que aparecen en primer lugar, reciben una amplia cobertura medi谩tica y poner la responsabilidad en las autoridades para responder.
La etapa final de la plantilla de Estados Unidos se enfoca al modo de reaccionar cuando el titular intenta robar una elecci贸n perdida.
[. . . ] En Belgrado, Tbilisi, y ahora Kiev, donde inicialmente las autoridades trataron de aferrarse al poder, el consejo era mantenerse fresco, pero decidido y organizar grandes manifestaciones de desobediencia civil, que deber谩n seguir siendo pac铆ficas, pero a riesgo de provocar la represi贸n violenta del r茅gimen. [5]
Adem谩s, "En Ucrania, Yushchenko, gan贸 el premio occidental, y caudales de dinero fueron invertidos en los grupos que lo apoyan, que van desde la organizaci贸n juvenil Pora, a diversos sitios de oposici贸n. M谩s provocador, las embajadas de EEUU y otras embajadas occidentales, pagaron encuestas a boca de urna". Este es un s铆mbolo de la importancia estrat茅gica de Ucrania a Estados Unidos, "que se niega a abandonar su pol铆tica de Guerra Fr铆a de cercar a Rusia y de tratar atraer a todas las ex rep煤blicas sovi茅ticas a su lado." [6]
Un comentarista de The Guardian, se帽al贸 la hipocres铆a de la cobertura de los medios occidentales: "Dos millones de manifestantes contra la guerra pueden escucharse por las calles de Londres y ser pol铆ticamente ignorados, pero unas pocas decenas de miles de personas en el centro de Kiev son proclamadas como «el pueblo», mientras que la polic铆a de Ucrania, los tribunales y las instituciones gubernamentales son descalificados como como instrumentos de opresi贸n." Tambi茅n explic贸 que, "Enormes manifestaciones se han celebrado en Kiev en apoyo del primer ministro, Viktor Yanukovich, pero no aparecen en nuestras pantallas de televisi贸n: si se admite su existencia, los partidarios de Yanukovich ser铆an denigrados por haber sido "trasladados en autobuses''. Las manifestaciones en favor de Viktor Yushchenko tienen luces l谩ser, pantallas de plasma, sofisticados sistemas de sonido, conciertos de rock, tiendas de campa帽a para acampar en grandes cantidades y de prendas de vestir naranja, sin embargo, estaremos encantados de enga帽arnos a nosotros mismos pensando que son espont谩neas." [7]
En 2004, la Associated Press inform贸 que, "La Administraci贸n Bush ha gastado m谩s de $ 65 millones de d贸lares en los 煤ltimos dos a帽os para ayudar a organizaciones pol铆ticas en Ucrania, pagando para que el l铆der opositor Viktor Yushchenko se reuniese con los l铆deres de Estados Unidos y ayudando a implementar una encuesta a boca de urna indicando que gan贸 la segunda vuelta disputada el mes pasado". El dinero, se帽alan, "fue canalizado a trav茅s de organizaciones como la Fundaci贸n Eurasia, o a trav茅s de grupos alineados con republicanos y dem贸cratas que organizaron capacitaci贸n electoral, con foros de derechos humanos o con medios de comunicaci贸n independientes". Sin embargo, incluso funcionarios del gobierno "reconocen que parte del dinero ayud贸 a formar grupos e individuos contra el candidato de gobierno apoyado por Rusia".
El informe se帽ala que algunas importantes fundaciones internacionales financiaron las encuestas a boca de urna, que seg煤n el l铆der titular eran "sesgadas". Estas fundaciones incluyen "La National Endowment for Democracy, que recibe el dinero directamente del Congreso, la Eurasia Foundation, que recibe dinero de el Departamento de Estado, y la Renaissanse Foundation", que recibe dinero del mismo financista multimillonario [Geogre Soros], as铆 como del Departamento de Estado de EEUU. Dado que se trata del Departamento de Estado, implica que esta financiaci贸n est谩 directamente inmersa en la estrategia de pol铆tica exterior de Estados Unidos. "Otros pa铆ses que participan incluyen Gran Breta帽a, los Pa铆ses Bajos, Suiza, Canad谩, Noruega, Suecia y Dinamarca." Asimismo, participan en la financiaci贸n de determinados grupos y actividades en Ucrania el National Republican Institute y el Nacional Democratic Institute, que era presidido por la ex Secretaria de Estado, Madeleine Albright, en ese momento [8].
Mark Almond escribi贸 para The Guardian en 2004, sobre la llegada del "Poder Popular", describiendo en el la relaci贸n con la situaci贸n que se estaba desencadenando en Ucrania, y declar贸 que, "La agitaci贸n en Ucrania se presenta como una batalla entre el pueblo y las estructuras de poder de la era sovi茅tica. El papel de las agencias occidentales del tiempo de la Guerra Fr铆a es un tab煤. Coloca las narices en la financiaci贸n del prolijo carnaval en Kiev, y los gritos de rabia demuestran que has tocado un punto neur谩lgico del Nuevo Orden Mundial".
Almond se explay贸:
"A lo largo de la d茅cada de 1980, en la construcci贸n de las revoluciones de terciopelo de 1989, un peque帽o ej茅rcito de voluntarios - y, seamos sinceros, esp铆as - cooperaron para promover lo que se convirti贸 en el Poder Popular. Una red de fundaciones y organizaciones caritativas entrelazadas se multiplicaron para coordinar la log铆stica de la transferencia de millones de d贸lares hacia los disidentes. El dinero proviene mayoritariamente de los estados de la OTAN y aliados encubiertos de "neutrales", como Suecia.Almond delicadamente indic贸, "el Poder Popular, en sus resultados, es m谩s cercano a cerrar cosas que a crear una sociedad abierta. Cierra f谩bricas pero, peor a煤n, cierra mentes. Sus defensores demandan libre mercado en cualquier cosa – menos en la opini贸n. La actual ideolog铆a de los mentores del Nuevo Orden Mundial, muchos de ellos comunistas renegados, es el Mercado-Leninismo - la combinaci贸n de un modelo econ贸mico dogm谩tico con m茅todos maquiav茅licos para agarrar las palancas del poder." [9]
[...] La resaca del Poder Popular es la terapia de shock. Cada muchedumbre sucesiva es vendida a la visi贸n multimedia de la prosperidad Euro-Atl谩ntica por parte de los medios "independientes" financiados por Occidente para conseguir que se vuelquen a las calles. Nadie se fija en el desempleo masivo, las rampantes operaciones con informaci贸n privilegiada, el crecimiento del crimen organizado, la prostituci贸n y crecientes tasas de mortalidad en los exitosos estados del Poder Popular.
Como Mark MacKinnon report贸 en el Globe and Mail, Canad谩 tambi茅n apoy贸 los esfuerzos del grupo de activistas j贸venes, Pora, en Ucrania, proporcionando financiaci贸n para el movimiento democr谩tico del "poder popular". Como se帽ala MacKinnon, "La Administraci贸n Bush tiene especial inter茅s en ver a una personalidad pro-occidental como presidente para garantizar el control de un importante gasoducto que va desde Odessa en el Mar Negro hacia Brody en la frontera polaca." Sin embargo, "El presidente saliente, Leonid Kuchma, recientemente ha invertido el flujo del gasoducto que lleva el crudo al sur de Rusia en lugar de ayudar a los productores de Estados Unidos en la regi贸n del Mar Caspio para enviar sus productos a Europa". Como analiza MacKinnon, la financiaci贸n inicial de las naciones occidentales vino de Canad谩, aunque esta medida fue finalmente superada en cantidad por los Estados Unidos.
Andrew Robinson, el embajador de Canad谩 en Ucrania para ese tiempo, en 2004, "comenz贸 a organizar reuniones mensuales en secreto para los embajadores occidentales, presidiendo lo que 茅l llama sesiones peri贸dicas de "coordinaci贸n de los donantes" entre los 28 pa铆ses interesados en ver al Sr. Yushchenko tener 茅xito. Finalmente, actu贸 como portavoz del grupo y se convirti贸 en un destacado cr铆tico del control medi谩tico de mano dura del gobierno de Kuchma". Canad谩 tambi茅n "invirti贸 en una controvertida encuesta a boca de urna, llevada a cabo en el d铆a de la elecci贸n por el Centro Razumkov de Ucrania y otros grupos, que contradec铆an los resultados oficiales que se帽alaban que Yanukovich hab铆a ganado". Una vez que el nuevo gobierno pro-occidental se encontraba instalado, fue que se"anunci贸 su intenci贸n de invertir el flujo del oleoducto Odessa-Brody." [10]
De nuevo, esto sigue el ejemplo de Georgia, donde varios intereses de los Estados Unidos y la OTAN se cumpl铆an a trav茅s del 茅xito de la "revoluci贸n de color", al mismo tiempo que evitaban la expansi贸n rusa y la extensi贸n de su influencia en la regi贸n, as铆 como avanzaron el control e influencia de Estados Unidos y la OTAN sobre los principales recursos y los corredores de transporte de la regi贸n.
Daniel Wolf escribi贸 para The Guardian que, "Para la mayor铆a de las personas se reunieron en la Plaza de la Independencia de Kiev, la manifestaci贸n se sinti贸 espont谩nea. Ten铆an muchas razones para querer detener al candidato del gobierno, Viktor Yanukovich, de su llegada al poder, y aprovecharon la oportunidad que se les ofrec铆a. Sin embargo, caminando por el campamento en diciembre pasado, era dif铆cil pasar por alto la evidencia de la meticulosa preparaci贸n - las cocinas y las tiendas de los manifestantes, la astucia del concierto, la profesionalidad de la cobertura televisiva, la proliferaci贸n del enfermizo logo naranja donde quiera que pasara". Tambi茅n declar贸, por escrito, "los acontecimientos de la plaza fueron el resultado de una planificaci贸n cuidadosa y en secreto por el c铆rculo 铆ntimo de Yushchenko durante un per铆odo de a帽os. La verdadera historia de la revoluci贸n naranja es mucho m谩s interesante que la f谩bula de que ha sido ampliamente aceptada".
Roman Bessmertny, director de campa帽a de Yuschenko, dos a帽os antes de las elecciones de 2004, "puso a m谩s de 150.000 personas en cursos de formaci贸n, seminarios, y clases pr谩cticas realizadas por especialistas legales y medi谩ticos. Algunos de los que asisten a estos cursos eran miembros de las comisiones electorales a nivel local, regional y nacional, y otros fueron observadores electorales, a los que no s贸lo ense帽aban a ser cuidadosos, tambi茅n se les entregaron c谩maras para grabarlos en v铆deo. M谩s de 10.000 c谩maras se distribuyeron, con el fin de registrar los acontecimientos en cada mesa de votaci贸n". En definitiva, se trat贸 de una intrincada y medi谩tica campa帽a de relaciones p煤blicas bien preparada, orquestada gracias a un potente financiamiento. Dif铆cilmente la espor谩dica noci贸n de "poder popular" es aplicada a un "golpe pac铆fico" en los medios occidentales. [11]
La "Revoluci贸n de los Tulipanes" en Kirguist谩n
Por otra parte, otros pa铆ses que han "contribuido a financiar programas para desarrollar la democracia y la sociedad civil" en Kirguist谩n fueron Gran Breta帽a, los Pa铆ses Bajos y Noruega. Estos pa铆ses en conjunto "desempe帽aron un papel crucial en la preparaci贸n del terreno para el levantamiento popular que llev贸 al poder a los pol铆ticos de la oposici贸n". El dinero flu铆a en su mayor铆a de los Estados Unidos, en particular, a trav茅s de la National Endowment for Democracy (NED), as铆 como a trav茅s de "la prensa de Freedom House o el servicio en idioma kirgu铆s de Radio Free Europe/Radio Liberty, una emisora pro-democr谩tica". El National Democratic Institute, tambi茅n jug贸 un papel importante en el financiamiento, raz贸n por la cual uno de los principales beneficiarios de su ayuda financiera, dijo, "Hubiese sido absolutamente imposible que esto sucediera sin esa ayuda."
El Times inform贸 adem谩s de que:
"Dinero estadounidense ayuda a financiar centros de sociedad civil por todo el pa铆s donde los activistas y los ciudadanos puedan reunirse, recibir formaci贸n, leer la prensa independiente, e incluso ver la CNN o navegar por Internet en algunos de ellos. Solamente el [National Democratic Institute, NDI] opera 20 centros que ofrecen res煤menes de noticias, en ruso, kirgu铆s y uzbeco.Respecto a aquellos "que no le铆an ruso o carec铆an de acceso a la prensa escucharon los res煤menes de sus art铆culos en lengua kirgu铆s de la Radio Azattyk, la franquicia local de Radio Free Europe/Radio Liberty financiada por Estados Unidos." Otros medios de comunicaci贸n "independientes" se financiaron por cortes铆a del Departamento de Estado de EEUU. [12].
Estados Unidos patrocina la Universidad Americana de Kirguist谩n, cuya misi贸n es, en parte, promover el desarrollo de la sociedad civil, y financiar programas de intercambio que env铆an a los estudiantes y dirigentes de organizaciones no gubernamentales a los Estados Unidos. El nuevo primer ministro de Kirguist谩n, Kurmanbek Bakiyev, fue uno de ellos.
Todo el dinero y mano de obra puestos en la oposici贸n unificada de Kirguist谩n apoyando financiera y moralmente en los 煤ltimos a帽os, as铆 como la infraestructura permitieron comunicar sus ideas para el pueblo kirgu铆s".
Como el Wall Street Journal revel贸 antes de las elecciones, los grupos de oposici贸n, las ONG y los medios de comunicaci贸n "independientes" en Kirguist谩n estaban recibiendo asistencia financiera de la Freedom House de los Estados Unidos as铆 como de la Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional (USAID). El diario inform贸 que, "para no provocar a Rusia y violar las normas diplom谩ticas, los EEUU no pueden apoyar directamente a los partidos pol铆ticos de oposici贸n. Pero financia una red de influyentes organizaciones no gubernamentales cuyo apoyo a la libertad de prensa, el Estado de derecho y elecciones limpias, casi inevitablemente, se ha enfrentado a los intereses arraigados de los antiguos reg铆menes autocr谩ticos."
Como informara el Journal, Kirguist谩n "ocupa un lugar estrat茅gico. Estados Unidos y Rusia, ambos tienen bases militares aqu铆. Cinco millones de ciudadanos del pa铆s, de mayor铆a musulmana, se intercalan en un barrio tumultuosa entre un Kazajst谩n, rico en petr贸leo, cuyo r茅gimen tolera poca disidencia pol铆tica; un Uzbekist谩n dictatorial, que ha tomado medidas contra los grupos de ayuda exterior y un Tayikist谩n en la miseria".
En el pa铆s, la principal ONG de oposici贸n, la Coalici贸n para la Democracia y los Derechos Civiles, obtiene su financiaci贸n "del National Democratic Institute for International Affairs, agencia sin fines de lucro con base en Washington financiada por el gobierno de los EEUU, y la USAID". Otras agencias que participaron, ya sea a trav茅s de la financiaci贸n o la formaci贸n t茅cnica ideol贸gica (ver: propaganda), son el National Endowment for Democracy (NED), el Instituto Albert Einstein, Freedom House, y el Departamento de Estado de EEUU. [13].
El presidente Askar Akayev de Kirguist谩n se refiri贸 a que una "tercera fuerza" hab铆a ganado el poder en su pa铆s. El t茅rmino fue tomado de uno de los m谩s destacados think tanks, pues “tercera fuerza” es:
"... lo que detalla el c贸mo, organizaciones no gubernamentales (ONG) apoyadas por occidente, pueden promover el cambio de r茅gimen y pol铆tica en todo el mundo. La formula es repetida por la tercera revoluci贸n del "poder popular" en la antigua Uni贸n Sovi茅tica en poco m谩s de un a帽o - despu茅s de los eventos similares ocurridos en Georgia en noviembre de 2003 y en Ucrania la pasada Navidad – lo que significa que el espacio post-sovi茅tico ahora se asemeja a Centroam茅rica en los a帽os 1970 y 1980, cuando una serie de Golpes de Estado respaldados por Estados Unidos consolid贸 el control del pa铆s en el hemisferio occidental."Como inform贸 The Guardian:
"Muchos de los mismos operativos de Estados Unidos en Am茅rica Latina han ejercido su funci贸n en Europa Oriental bajo el alero de George Bush, sobre todo, Michael Kozak, ex embajador de EEUU en Bielorrusia, quien se jactaba en estas p谩ginas en 2001 de que estaba haciendo en Bielorrusia exactamente lo que hab铆a hecho en Nicaragua: "apoyar la democracia".M谩s informaci贸n:
"El caso de Freedom House es particularmente llamativo. Presidida por el ex director de la CIA, James Woolsey, Freedom House fue el principal auspiciador de la revoluci贸n naranja en Ucrania. Se estableci贸 una imprenta en Bishkek en noviembre de 2003, que imprime 60 de los peri贸dicos de la oposici贸n. Aunque se describe como una prensa "independiente", el organismo que oficialmente es el propietario est谩 presidido por el belicoso senador republicano John McCain, mientras que el ex asesor de Seguridad Nacional, Anthony Lake, est谩 en la junta. Estados Unidos tambi茅n apoya la radio y televisi贸n de oposici贸n". [14]As铆 que de nuevo, la misma f贸rmula fue seguida en las rep煤blicas de Asia Central de la antigua Uni贸n Sovi茅tica. Esta estrategia de pol铆tica exterior de Estados Unidos de promoci贸n de la "revoluci贸n suave" se gestiona a trav茅s de una red de organizaciones no gubernamentales y think tanks estadounidenses e internacionales. Hacen avanzar a la OTAN y, en particular, a los intereses de Estados Unidos en la regi贸n.
Conclusi贸n
Las revoluciones blandas o "revoluciones de color" son una estratagema clave en el Nuevo Orden Mundial, fomentando, a trav茅s de enga帽os y manipulaci贸n, la estrategia fundamental para contener a Rusia y controlar los recursos clave. Esta estrategia es fundamental para entender la naturaleza imperialista del Nuevo Orden Mundial, especialmente cuando corresponde identificar d贸nde se repite esta estrategia, espec铆ficamente en relaci贸n con las elecciones iran铆es de 2009.
La Parte 1 de este ensayo se帽al贸 la estrategia imperial estadounidense y de la OTAN para entrar en el Nuevo Orden Mundial, tras la desintegraci贸n de la Uni贸n Sovi茅tica en 1991. El objetivo principal se centr贸 en cercar a Rusia y China y prevenir la aparici贸n de una nueva superpotencia. Estados Unidos actuaba como la potencia hegem贸nica imperial, sirviendo a los intereses financieros internacionales para imponer el Nuevo Orden Mundial. La Parte 2 explic贸 la estrategia imperial de Estados Unidos de utilizar "revoluciones de color" para hacer avanzar sus intereses en Asia Central y Europa del Este, siguiendo la pol铆tica general rese帽ada en la Parte 1, de contener la expansi贸n de la influencia de Rusia y China, y de acceso a recursos naturales clave.
La tercera y 煤ltima parte de este ensayo analiza la naturaleza de la estrategia imperial para construir un Nuevo Orden Mundial, centr谩ndose en el aumento de los conflictos en Afganist谩n, Pakist谩n, Ir谩n, Am茅rica Latina, Europa Oriental y 脕frica, y el potencial de estos conflictos para desencadenar una nueva guerra mundial con China y Rusia. En particular, se centra en los 煤ltimos a帽os, y hace hincapi茅 en la naturaleza cada creciente de conflictos y guerras en el Nuevo Orden Mundial. La Parte 3 observar谩 el potencial de "Una Nueva Guerra Mundial para un Nuevo Orden Mundial".
Original en: Global Research
Notas Finales
[1] Michael Dobbs, U.S. Advice Guided Milosevic Opposition. The Washington Post: December 11, 2000: http://www.washingtonpost.com/ac2/wp-dyn/A18395-2000Dec3?language=printer
[2] Roger Cohen, Who Really Brought Down Milosevic? The New York Times: November 26, 2000: http://www.nytimes.com/2000/11/26/magazine/who-really-brought-down-milosevic.html?sec=&spon=&pagewanted=1
[3] Mark MacKinnon, Georgia revolt carried mark of Soros. The Globe and Mail: November 23, 2003: http://www.markmackinnon.ca/dispatches_georgia3.html
[4] Mark MacKinnon, Politics, pipelines converge in Georgia. The Globe and Mail: November 24, 2003: http://www.markmackinnon.ca/dispatches_georgia2.html
[5] Ian Traynor, US campaign behind the turmoil in Kiev. The Guardian: November 26, 2004: http://www.guardian.co.uk/world/2004/nov/26/ukraine.usa
[6] Jonathan Steele, Ukraine's postmodern coup d'etat. The Guardian: November 26, 2004: http://www.guardian.co.uk/world/2004/nov/26/ukraine.comment
[7] John Laughland, The revolution televised. The Guardian: November 27, 2004: http://www.guardian.co.uk/media/2004/nov/27/pressandpublishing.comment
[8] Matt Kelley, U.S. money has helped opposition in Ukraine. Associated Press: December 11, 2004: http://www.signonsandiego.com/uniontrib/20041211/news_1n11usaid.html
[9] Mark Almond, The price of People Power. The Guardian: December 7, 2004: http://www.guardian.co.uk/world/2004/dec/07/ukraine.comment
[10] Mark MacKinnon, Agent orange: Our secret role in Ukraine. The Globe and Mail: April 14, 2007: http://www.markmackinnon.ca/dispatches_ukraine4.html
[11] Daniel Wolf, A 21st century revolt. The Guardian: May 13, 2005: http://www.guardian.co.uk/world/2005/may/13/ukraine.features11
[12] Craig S. Smith, U.S. Helped to Prepare the Way for Kyrgyzstan's Uprising. The New York Times: March 30, 2005: http://query.nytimes.com/gst/fullpage.html?res=9806E4D9123FF933A05750C0A9639C8B63&sec=&spon=&pagewanted=all
[13] Philip Shishkin, In Putin's Backyard, Democracy Stirs -- With U.S. Help. The Wall Street Journal: February 25, 2005: http://www.iri.org/newsarchive/2005/2005-02-25-News-WSJ.asp
[14] John Laughland, The mythology of people power. The Guardian: April 1, 2005: http://www.guardian.co.uk/world/2005/apr/01/usa.russia
Andrew Gavin Marshall es Investigador Asociado al Centre for Research on Globalization (CRG). Actualmente est谩 estudiando Econom铆a Pol铆tica e Historia en la Simon Fraser University.
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