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lunes, 10 de agosto de 2015

"Ni euro-comunistas, ni euro-céntricos: por una quinta internacional".Por Diego Taboada


No, no tienen papeles, pero dice la leyenda que tienen mucha hambre, mucha rabia e índices casi explosivos de angustia y ansiedad, como los personajes de Gasán Kanafani en las tres novelas polifónicas que dan forma a Una trilogía Palestina; Hombres en el sol, Lo que os queda y Um saad.
A Manuel Vázquez Montalbán, desde tu ausente presencia.
7 millones de libras : es la inversión que Londres tiene previsto para construir un área de protección de camiones. Más perros adiestrados, más vallas y más asistencia es lo que ha declamado David Cameron este Viernes para reforzar la seguridad en el Reino Unido.
¿Qué es lo que perturba a François Hollande y Cameron?. Calais. ¿Qué existe en Calais?. Inmigrantes, sin trabajo y sin papeles. En concreto, es la terminal de Coquelles lo que quita el sueño a la podrida diplomacia palaciega del Reino Unido y Francia. Allí, en Coquelles, noche tras noche, desde un túnel que une a Francia e Inglaterra bajo el canal de la Mancha, emergen cientos y miles de almitas con la, por lo visto, ofensiva, violenta y desestabilizadora pretensión de buscar pan y trabajo.
No, no tienen papeles, pero dice la leyenda que tienen mucha hambre, mucha rabia e índices casi explosivos de angustia y ansiedad, como los personajes de Gasán Kanafani en las tres novelas polifónicas que dan forma a Una trilogía Palestina; Hombres en el sol, Lo que os queda y Um saad.
El consejo de administración de Eurotunnel y el funcionariado galo y británico, uña y carne que son, colaboran juntos para reforzar la vigilancia de la Zona. Mientras tanto, Francia pone los agentes de policía y Reino Unido pone la platita para la construcción de la susodicha área de protección – sic – : 7 millones de libras. Al cambio, unos diez millones de euros, en los que van empaquetados los destinados a la construcción de una valla de seguridad.
Y, mientras tanto, en tiempo real,  enfoquemos al parlamento Inglés. Ese fétido burdel de inhumanidad que es el palacio de Westminster; Greg Clark anuncia la próxima ley de inmigración, cuya intención implícita no es otra que obligar a los propietarios de inmuebles a expulsar a los inquilinos sin papeles. Una negativa a proceder en consecuencia tendría como castigo multas y penas de hasta cinco años de cárcel.
El podrido cinismo de Greg Clark no conoce fronteras; para maquillar de intenciones humanitarias su camaleónico fascismo, neoliberal en lo económico, puritano en lo moral y, en consecuencia, racista, clasista y patriarcal en lo social, argumenta que su nuevo juguetito legal tiene el motivo de impedir que los caseros exploten a sin papeles u ofrezcan morada en condiciones insalubres a esos pobres plebeyos extranjeros sin más posesión que sus cuerpos.
A esta gestión securitaria, la mayor parte de nuestros eurobobos parlamentarios – gracias a Carlos Taibo por acuñar el término -, han respondido. y responden, siempre, con silencio. Con el mismo silencio con el que la avalan, porque saben que si alguien levanta el dedo en Bruselas más de lo debido, éste le será cortado y sus privilegios de funcionario de la euro-realpolitik se terminarían con un mero pestañear de las élites del Palacio de Westminster y el Palacio de Versalles.
Seamos realistas, aunque duela : el neo-fascismo financiero ha ganado la batalla cultural a la izquierda. Ha normalizado el nihilismo y la narcotización moral y política de la fraternité plebeya. ¿De quien es la responsabilidad en esta derrota? : nuestra, y de nadie más. De los plebeyos mismos y de los que se quieren sus representantes o cargos electos; sabemos hace mucho tiempo que la ignorancia y la miseria, cuando fermentan en geografías pluri-étnicas, son un perfecto caldo de cultivo para una auténtica normalización de escenarios Mad-Max en las calles coexistiendo con una totalitaria y esquizofrénica ansiedad, tanto por el control demógrafico de los movimientos de población como por su enfrentamiento recíproco.
Sí, sabemos esto hace mucho, mucho, mucho tiempo, pero no tenemos coraje ni agallas para atajar el mal por su misma raíz, y esa raíz no es otra que la reproducción globalizada de geografías-miseria y cientos de pasos fronterizos vallados y amurallados en guerra civil permanente. Esa raíz no tiene otro diagnóstico que capitalismo en su fase superior : Imperialism, It’s called.
Mirémonos al espejo un poquito : nuestro relajo cultural y ético debiera darnos tanta vergüenza como la brutal inhumanidad de nuestros enemigos. Que la sociedad civil llegue a colaborar con esta bárbara legislación anti-inmigración es responsabilidad de un persistente y prolongado olvido de la pedagogía laica, republicana y marxista en los barrios y escuelas de las geografías-misería.
En Ferraz, el PSOE guarda silencio. En el comité de sabios y los círculos – ¿críticos? – de Podemos, se guarda silencio. En Génova, el Partido popular guarda silencio. En la mayor parte de los medios mayoritarios de la península ibérica se guarda silencio. En Jerusalén, se guarda silencio. En Washington, silencio. En Bruselas, silencio. En Berlín, silencio. En Londres, silencio. En la meca, silencio. El mismo silencio que se sigue guardando después de la claudicación de Tsipras seguida de su despido fulminante a todo su equipo de gobierno. El mismo silencio que se guardó cuando nadie supo y quiso gritar : – ¡Eh, idiotas, que este referéndum es sólo consultivo, no vinculante!.
Decime qué callais y os diré cuales son vuestros miedos y, por supuesto, vuestras posibles estrategias. Decidme qué callais y os diré aquello que el anacrónico – sic – Silvio Rodríguez decía en Playa Girón : ¿Hasta dónde debemos practicar las verdades?. Las izquierdas estamos dando un espectáculo tan patético, tanto en España como en Europa, que no vendría mal que pasásemos medio año con la cabeza metida en un agujero, como los avestruces, haciendo penitencia moral e intelectual :
  • “Soy un gilipollas, no volveré hacerlo. Soy un gilipollas, no volveré hacerlo. Soy un gilipollas, !no volveré hacerlo!”.
Exigimos, debemos exigir, hacia afuera, una declaración oficial que atribute a David Cameron y a François Hollande como personas non gratas en España, puesto que el bloque unitario del bipartidismo dinástico, hacia adentro, para las gentes republicanas y de izquierda, ya hace mucho tiempo que es persona non grata. En este sentido, aforismos tan luminosos como los de Lichtenbeg – La sinceridad abofetea a la gratitud en plena cara – adquieren un sentido político evidente en relación a las retóricas amables de quienes siguen tratanto de de vendernos la moto de una revisión del espíritu – ¿santo? – de la transición. Por mi parte, quisiera dejar claro que la total ruptura de relaciones y diálogo institucional con cualquier agente político que trate de re-interpretar o re-formular el espíritu de la transición, no es actitud negociable.
De la ya harto conocida voluntad de destino en la barbarie entre el conservadurismo liberal y el conservadurismo social-liberal sólo podemos inferir una cosa; nada, absolutamente nada podemos oponer a ese matrimonio in-civil sino una profunda subversión, una profunda desobediencia civil permanente ante la que pasará a la historia como la política del muro y el alambre que siguió a décadas de espejismo binestarista  en Europa. La política del muro y el alambre que desenmascaró poco a poco losbellos sentimientos democráticos de una Europa que ofreció al mundo, después de dos mal llamadas guerras mundiales, un modelo social lo más parecido a un campo de concentración en el que la vigilancia, el control y el castigo, hacia dentro y hacia fuera, tanto contra el nativo y el extranjero plebeyo y disidente, se convirtieron en doctrina y práctica política.
Por el amor de un Dios en el que no creo, y por el amor de una humanidad con la que soy cada día más escéptico : mirémonos al espejo de una santa vez las izquierdas europeas y atrevámonos a negar que somos responsables directos de la normalización de la auto-humillación cultural ante el fascismo, porque si alguien se atreve a negarlo no merece más que desprecio y la expulsión de cualquier organización presuntamente revolucionaria y di sinistra.
Apliquemos severa auto-crítica y la auto-exigencia que también esperamos de nuestros compañeros. Apliquémosnola, porque es altamente probable que Europa no tenga otra solución que aquel fantasmaque supo canalizar  y organizar los profundos anhelos vitales de millones de personas que no buscaban otra cosa que una vida sin miseria cotidiana.
No somos, ni euro-céntricos, ni euro-comunistas. Humanidad somos, y caminar pensando queremos, y viceversa, hacia una quinta internacional.
Sigue estando en nuestras manos.
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miércoles, 8 de abril de 2015

¡Rise up, España¡ Por una huelga general de brazos caídos. Por Diego Taboada

Anhelo un partido comunista que sea tanto la proyección orgánica y dinámica de los movimientos sociales como la proyección orgánica y dinámica de un sindicalismo revolucionario y de clase. Y lo anhelo, por una sencilla razón : porque es necesario.

Huelga general de brazos caídos : no veo otra solución pacífica, aún haciendo serios esfuerzos por resistirme a las no-pacíficas; escribo este texto a medio camino entre la indignación y la templanza.

Datos demoscópicos, estadísticas, especulaciones pre-electorales, ambigüedades lingüísticas calculadas, puñaladas traperas intra-organizativas y guettificación de las izquierdas.. etc. Debo confesar que me causa vergüenza la izquierda social y la izquierda política realmente existente en España. Debo confesar que mi contención ya ha llegado a su límite. Me he cansado de diplomacias.

Ante la imposibilidad de autosuficiencia económica con los salarios medios existentes, la precarización continuada y desaparición del empleo autónomo, las condiciones contractuales de parcialidad, inseguridad e insuficiencia salarial para hacer frente al costo de los gastos básicos, necesarios y radicales de las micro-economías domésticas, no queda otro remedio que volver de nuevo a la calle.

Recientemente he escrito un texto apelando a la sensatez y a la seriedad para una refundación real de Izquierda Unida que ya hace mucho tiempo viene reclamándose dentro y fuera de la organización. He sido preciso y claro sobre los horizontes ideológico-políticos y programáticos de la misma. Pero no basta sólo con esto; a mi modo de ver, toda la estructura de representación sindical en España debe refundarse desde el mismo espíritu. Anhelo un partido comunista que sea tanto la proyección orgánica y dinámica de los movimientos sociales como la proyección orgánica y dinámica de un sindicalismo revolucionario y de clase. Y lo anhelo, por una sencilla razón : porque es necesario, porque debe aspirar a ser hegemónico dentro y fuera de las estructuras estatales de representación y porque debe aplicar pedagogía política alternativa en la vida cotidiana descolonizando todos y cada uno de los recovecos que el populismo de mercado ha ido ocupando progresivamente durante décadas de hegemonía neoliberal.

Hablemos claro : la política sindical y educativa realmente existente en España es una absoluta porquería burocratizada y tecnocrática desgajada totalmente de los intereses del mundo del trabajo que ha sido fagocitada por los tiempos y las prioridades de la política electoral mass media. La responsabilidad no debe recaer sino en la desideologización tecnocrática que la ha ido colonizando y en la falta de tensión ética y vocación de los propios profesionales de la representación sindical y la docencia.

En todo este tiempo en el que Podemos ha monopolizado el foco de atención discursivo y mediático apenas sí he oído la palabra trabajo 10 veces. Apenas sí he podido ver y escuchar debates concretos con economistas y abogados laboralistas que analicen la realidad cotidiana del trabajo en España con precisión y honestidad. Vivimos absortos en un globo de significantes sin significado y de opiniones sin realidades en el que la mesura y la propuesta apenas emerge. Causa vergüenza ajena el contraste entre la seriedad de la situación y la ironía progre que supura la porquería mental de la oferta cultural de los medios audio-visuales españoles.

Puesto que el valor personal y social del trabajo y la instrucción parece no contar en absoluto en un país radicalmente hecho polvo y sin horizonte ni modelo definido a medio-corto plazo, no nos quedará más remedio que empezar a crear estructuras de representación sindical fuera de las ya existentes y cristalizadas en la transición Española. Puede o no agradar recordar lo siguiente, a saber : que la política de izquierdas se empieza dando forma discursiva, armas interpretativas y, sobre todo y ante todo, organización y resolutividad, a los sectores sociales más sufrientes. Puede resultar ofensivo y de mal gusto para puritanos lo que voy a escribir como metáfora moral, pero, hablando claro, ante la opción realista de practicar asistencialismo para Yonkies, putas marginales a contragusto o vagos y maleantes de toda laye, hay que trabajar también desde la opción romántica que los interpreta como seres capaces de autonomía ética y pensamiento independiente.

Desde ayer, desde hoy y desde mañana se han creado herramientas de análisis e interpretación que Podemos ha querido esconder en el armario para agradar a una sociedad civil desideologizada y a un establishment mediático reacio a permitir determinadas fórmulas discursivas. Digámoslo alto y claro : el rancio, casposo y puritano anti-comunismo de siempre en España no ha sido curado en absoluto. Se sigue camuflando bajo formas retóricas y poses muy diversas, desde la ironía progre social-liberal, hasta el cinismo carca neocon, hasta – tragicómica es la humana conditio – el auto-odio de comunistas de toda la vida que reaccionan contra su antiguo objeto de deseo con todo el furor del neoconverso.

Las viejas formas culturales e ideológicas de anti-comunismo se pavonean con más garbo que nunca. Hablar de él es hablar de ese ingrediente afectivo que mueve a la antropología profunda del fascismo de corbata y puerta giratoria, hoy hegemónico, como lo es seguir recordando, también, al viejo fascismo de uniforme y marcha castrense.

Ha cambiado la iconografía, sí, pero no la célula madre del odio escondida bajo la retórica anti-comunista : las fuerzas de seguridad siguen invadiendo tanto el espacio público como el personal en aras de la protección de los llamados derechos y libertades liberales, el cinismo amoral imprime todo el discurso cultural hegemónico en los medios, la violencia y la ansiedad socializadas se han cronificado. Ante esta irreversibilidad y caos estructural del modelo neoliberal de desarrollo es evidente que los límites político-morales de las estructuras de estado deberían frenar las consecuencias de la expansión de una economía asesina, brutalmente militarizada y nuclearizada, que detrae más y más recursos para la alimentación y escolarización básica de miles de millones de niños y mujeres carentes de ella.

A pesar de todo, me resulta difícil, sino imposible, visualizar alternativas que vayan más allá de enfrentarse de modo pusilánime a los dictados de los bancos centrales que funcionan como jeringuillas de liquidez para los grandes clanes económicos de esta economía pirata y asesina, así como a los consejos de administración que funcionan como resolutivos asesores fiscales y laborales de sus propios gobiernos-títere a la hora de privatizar beneficios socializando perdidas.

¿ Es que no queremos darnos cuenta de la extrema seriedad de lo que está sucediendo ?. ¿ Es que no estamos cayendo en la cuenta de lo peligrosa que es nuestra paciencia para nuestra propia supervivencia ?. Digámoslo claramente : están destrozando por completo las ya de por sí frágiles, muy frágiles bases materiales que garantizaban un mínimo de autonomía y autosuficiencia a las comunidades para poder autodeterminar su propia relación con el medio, su capacidad creativa, su proyecto de vida y su volición ética. No podemos permitirlo de ningún modo; tenemos que ser capaces de conseguir que una sociología crítica y reflexiva sobre las verdaderas condiciones socio-laborales de existencia de las comunidades vaya interiorizándose poco a poco en la cultura general y visual de las mismas.

Sin nuestro trabajo no hay medicinas, ni libros, ni películas, ni profesores, ni hospitales, ni escuelas, ni enfermeros, ni equipos de radiología, ni investigación médica… etc; no hay siquiera todo aquello que el costoso ocio parasitario y consumo suntuoso de las grandes castas de intocables del capitalismo globalizado anhelan con ciego fervor, y sin lo cual no podrían vivir.

¡ Despertemos ¡ : tenemos que ser conscientes del poder real que tendríamos sobre el modus vivendi, las filias y las fobias de los intocables si interiorizásemos, poco a poco, subterráneamente, aquello que André Gorz denominó El humanismo del trabajo. Tenemos que creer y confiar en el poder de nuestro trabajo material y simbólico para civilizar a una modernidad capitalista sádica, decadente, insotenible y moribunda.

Ellos, los intocables, nos necesitan a nosotros en mucha mayor medida que nosotros a ellos; paralicemos, así pues, nuestra actividad intelectiva y manual. Organicemos una huelga general de brazos y cabezas caídas para recuperar el control sobre nuestras vidas y ser sujetos agentes y protagonistas de un nuevo contrato social con énfasis medular en la humanización y el control sobre nuestro trabajo.


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