1. Alepo: ayer y hoy. Afectados y responsables. Propaganda y absurdos estrat茅gicos de actuaci贸n
Durante la entrevista y ante la preocupaci贸n de su entrevistador por la suerte de los afectados por los bombardeos del Ej茅rcito 脕rabe Sirio sobre la secci贸n Este de Alepo, el Presidente ha calificado la ofensiva sobre dicha ciudad como episodio inextricable a la liberaci贸n de la 铆ntegra superficie del pa铆s, se帽alando al mismo tiempo a los terroristas como causantes de la situaci贸n que afecta a la poblaci贸n alepina. El Presidente a帽adi贸 que la situaci贸n extrema provocada por el asentamiento terrorista en esos distritos urbanos se prolonga ya por a帽os. Tal lapso longevo contrasta con el muy reciente descubrimiento period铆stico “occidental” del drama; inter茅s novedoso que –seg煤n el Presidente- responde a la adversa situaci贸n por la que hoy atraviesan los propios terroristas.
A la pregunta sobre las fotograf铆as de v铆ctimas civiles que han dado la vuelta al Mundo, el Presidente ha respondido lamentando las v铆ctimas inocentes, que hacen que esta guerra, como todas las dem谩s, sea horrible. Evitar al 100% las v铆ctimas de guerra es una quimera b茅lica. Ha subrayado, de todos modos, el sesgo medi谩tico de una prensa “occidental” que se empe帽a en representar como blancos deliberados lo que es en realidad un drama humano de afectaci贸n no perseguida, mientras esos mismos medios decretan sello de silencio sobre las masacres terroristas –茅stas s铆: intencionales y sistem谩ticas- contra la poblaci贸n del Alepo Oeste, y que se suceden a diario con especial ah铆nco sobre los barrios habitados por quienes los terroristas desean borrar del mapa (armenios, asirios, sir铆acos, cristianos, etc.).
El Presidente ha se帽alado lo absurdo de suponer destrucci贸n estatal premeditada de escuelas, hospitales, viviendas, mercados y otras estructuras sociales, no solamente a tenor de consideraciones morales, sino a la vista del error estrat茅gico que comportar铆a brindar a los terroristas un caldo de cultivo del que aprovecharse y que reclutar. “Hacer eso ser铆a dispararnos a nosotros mismos en el pie”, aclar贸. Ante la alegaci贸n hipot茅tica que formul贸 el periodista sobre la autor铆a rusa de esos ataques, Bashar mencion贸 la primera consideraci贸n criminol贸gica de la que hacer partir cualquier investigaci贸n: el famoso Qui bono, o “¿a qui茅n beneficia una actuaci贸n tal?”. Agreg贸 que la actuaci贸n militar de Estado se ci帽e a las leyes internacionales en materia de espacios de inmunidad, lo que excluye de las operaciones a los hospitales y las escuelas, siempre y cuando no hayan sido desalojadas de su funcionalidad civil por los terroristas, para ser re-utilizadas como cobertura de operativos. A los subsiguientes cuestionamientos period铆sticos sobre autor铆a, el Presidente ha animado a cualquier profesional a ir a ejercer su oficio y desvelar “el misterio” registrando con una c谩mara las centenas de ataques “rebeldes” silenciados. Ha ironizado as铆 sobre la falta de voluntad esclarecedora de quienes nadan como tiburones en la turbiedad de la confusi贸n. “Si estuviera cometiendo la atrocidad de masacrar poblaci贸n civil, no tendr铆a apoyo hoy d铆a y no me habr铆a mantenido como Presidente de mi pa铆s durante los 煤ltimos seis a帽os; no son Superman”.
Respecto de los twitts enviados con insistencia por la ni帽a Bana Alabed, supuesta habitante de la zona Este de Alepo, el Presidente ha contestado lo err贸neo de fundamentar el posicionamiento pol铆tico propio en base a videos u otras clases de documentos promovidos por los terroristas y/o por quienes apoyan a estos 煤ltimos, puesto que eso ser铆a convertirse en un ap茅ndice actorial del juego de propaganda desplegado por actores terceros. El mismo uso terrorista de escudos humanos civiles –incluido ni帽os- no puede convertirse en derrotismo gubernamental en su compromiso constitucional de defender la integridad del pa铆s frente a la agresi贸n terrorista/exterior. Una resoluci贸n de ese tipo ser铆a entreguismo, no importa lo seductor que para algunos pueda sonar cualquier tentativa a no actuar para evitar as铆 todo riesgo a los escudos. El Presidente ha concluido su razonamiento en esta materia, ejerciendo distinci贸n entre errores de Campa帽a (que puede haberlos) y una l铆nea de actuaci贸n debida a directrices que nada tienen en com煤n con los posibles errores de implementaci贸n. Si el error es de exceso, Siria posee instituciones de punici贸n para esos casos (que, por cierto, ya ha empleado con anterioridad).
2. Abandono mercenario/colono/terrorista de n煤cleos poblados: separar el grano de la paja
Entorno a las concreciones de rendici贸n ya aplicadas en distintas 谩reas del territorio sirio desde hace a帽os, y de previsible aplicaci贸n en lo sucesivo, el Presidente explic贸 que ellas est谩n presididas por el principio de proteger, a los civiles, de los terroristas. Es a ese fin que el EAS garantiza el tr谩nsito de los terroristas en abandono de las zonas liberadas militarmente. Lo m谩s efectivo desde tal racionalidad, es “permitir” a los terroristas desplazarse a zonas carentes de poblaci贸n civil y pasar entonces a combatirlos sin ese condicionamiento anterior.
El Presidente ha afirmado que, aunque la opci贸n 贸ptima potencial es el alcance de reconciliaci贸n en cualquier 谩rea del pa铆s, liberar la totalidad del mismo respecto de la ocupaci贸n no es una opci贸n, o un capricho personal o pol铆tico, sino, en cambio, un imperativo constitucional, que descansa sobre la Soberan铆a del pueblo sirio y de la que 茅l, en calidad de mandatario representativo, no puede disentir. Por eso, y a la luz del buen funcionamiento de las amnist铆as pasadas, se brinda esa posibilidad a los terroristas tambi茅n en el caso alepino.
3. Quim茅rica actuaci贸n del amo contra sus cachorros: quimera de la “moderaci贸n”. El caso de Deir Ezzor
El Presidente ha negado la existencia de voluntad estadounidense a la hora de cumplir un acuerdo con Rusia que incluye el ataque conjunto a al-Nusra, brigadas al uso de los propios estadounidenses (“la carta estadounidense en la arena siria”). Es por ello, ha a帽adido, que el Gobierno sirio se arrepiente de haber promovido un acuerdo cuyos t茅rminos son incumplibles.
La llamada “oposici贸n armada moderada” es un mito –el cuerno en el caballo; el unicornio. Pues los productos de la matriz son inextricables de la matriz misma, ll谩mese Ej茅rcito Libre de Siria o, m谩s tempranamente, al-Nusra o Estado Isl谩mico. Eso no es un mito; es la realidad total al seno de cuyas coordenadas los armados van desplaz谩ndose, desertando, reingresando, alterando denominaciones… Rusia insiste en que, si existiera oposici贸n moderada, sus avalistas deber铆an ser capaces de separarla sobre el terreno respecto de “los extremistas”. Esa separaci贸n de presencias y actuaciones es quim茅rica por el simple hecho de la inexistencia de ese esp茅cimen publicitario que es “los destacamentos moderados”.
La escalada imperialista in crescendo ha venido produci茅ndose desde la ruptura pr谩ctica del Acuerdo, por ejemplo cuando los estadounidenses masacraron al ej茅rcito sirio en Deir Ezzor, a sabiendas de que el Estado Isl谩mico ocupar铆a el vac铆o de efectivos resultante. Ello revela c贸mo los estadounidenses juegan con todas y cada una de las cartas que pueden resultarles funcionales en uno u otro escenario completo, siendo metaf铆sico separar –y ni mucho menos contraponer- a la moderaci贸n “homologada a occidente” respecto del extremismo “sin control y a combatir resolutivamente por occidente”. Refiri茅ndose a la masacre citada, el Presidente distingui贸 entre la directriz maquiav茅lica estadounidense se帽alando el blanco de ataque, y el error cometido por la Coalici贸n de brit谩nicos, daneses, australianos… En tal sentido, la no verificaci贸n de los ejecutores no justifica su error, sino que, al contrario, se convierte en acusaci贸n de crimen por negligencia. Y, junto con el sangriento crimen inmediato, hallamos el crimen de haber ayudado al Estado Isl谩mico a posicionarse all铆 donde la poblaci贸n aut贸ctona hallaba hasta aquel momento protecci贸n militar siria. Tal funesto seguidismo ciego de la Coalici贸n es el reflejo del servilismo y falta de independencia europeas en relaci贸n al Patr贸n de patrones estadounidense.
4. Imperialismo dan茅s: seguidismo al Patr贸n atl谩ntico y convergencia con la UE hambreante
En relaci贸n a la pol铆tica danesa sobre Siria, el Presidente ha se帽alado que la participaci贸n de ese pa铆s en la Coalici贸n estadounidense (sedicente “internacional”) es un hecho adverso a las leyes internacionales y a la soberan铆a del pueblo sirio. Tambi茅n se halla en contradicci贸n con la voluntad gubernamental siria desde el momento en que ha eludido cualquier ofrecimiento de coordinaci贸n con Siria, que no invit贸 ni permiti贸 en ning煤n momento a Dinamarca, a diferencia de lo que s铆 hizo con Rusia. Pero, m谩s fundamenta a煤n, el prop贸sito manifiesto de tal intervenci贸n parece contradecir el posicionamiento mantenido por los miembros de la Coalici贸n hacia la poblaci贸n siria, sojuzgada a un embargo de a帽os privativo a la entrada de medicinas, equipamiento m茅dico, alimentos, tecnolog铆a de seguridad a茅rea de transporte civil, etc. En tanto que parte de la UE, Dinamarca es parte de esa pol铆tica severamente privativa.
A la pregunta del entrevistador sobre el derecho de muchos ciudadanos daneses a prestar apoyo a la oposici贸n siria sin por ello declararse enemigos de Siria en tanto que tal, el Presidente respondi贸 si puede parecerle a alguien una definici贸n de “hacer oposici贸n”, el nutrir con dinero y equipamiento a cierta “oposici贸n” con objeto de habilitarla para matar en masa, presionando as铆 hacia una modificaci贸n perseguida del funcionamiento institucional y el posicionamiento y objetivos gubernamentales. ¿Aceptar铆a cualquier dan茅s de a pie que determinados sirios hicieran eso con Dinamarca? “Eso es intervenci贸n”, apostill贸.
5. Obediencia al mandato popular y compromiso de defensa nacional
A la pregunta sobre acelerar la fructificaci贸n de negociaciones asentadoras de un futuro pac铆fico en Siria, a condici贸n de abandonar su cargo, el Presidente respondi贸 que ello, lejos de estar en su mano, descansa sobre el respaldo que 茅l recibe del pueblo sirio, y que ser铆a traici贸n a su pueblo el desobedecer tal mandato. Si no tuviera tal apoyo, 茅l o cualquier otro en su lugar no tendr铆an otra senda realista a emprender que la de marchar del gobierno, pues sin el apoyo popular quedar铆an condenados al fracaso. A帽adi贸 que, especialmente en caso de guerra, el Presidente tiene que manejar el tim贸n hasta alcanzar a orilla en lugar de abandonar el barco; justamente porque el pa铆s se enfrenta a una guerra.
A la insinuaci贸n del entrevistador en relaci贸n a su rol como una de las causas de la guerra, el Presidente contesto que, de serlo, la guerra se habr铆a iniciado entonces en 2000 y no en 2011. Pero la diferencia entre ambas fechas estriba en el alud de dinero fluctuante desde Qatar y otros Estados hacia la formaci贸n y adiestramiento de la fuerza armada capaz de librar esa guerra. A la interpelaci贸n de responsabilidad en la escalada b茅lica, el Presidente respondi贸 que eso ser铆a declarar que la Agenda estadounidense para Siria se edifica a imagen y semejanza de las necesidades del pueblo sirio, y no es el caso. En relaci贸n a la prosecuci贸n de la ofensiva de liberaci贸n total territorial, el Presidente record贸 que esa es su misi贸n delegada, y no su elecci贸n pol铆tica, como tambi茅n es misi贸n constitucionalmente ordenada para el EAS y para el conjunto de instituciones del Estado. Y, aunque su misi贸n es tambi茅n la de proteger a la totalidad poblacional civil siria, es un hecho que la amplia mayor铆a de las v铆ctimas civiles del “conflicto” eran personas que respaldaban al Gobierno, al menos al Gobierno en lo que se refiere a su funci贸n defensiva de la Soberan铆a Nacional e independencia frente a una invasi贸n neo-colonial.
6. Acci贸n militar y acci贸n pol铆tica: dial茅ctica entre esferas
“Cuando tienes un problema, tienes la soluci贸n. La comprensi贸n misma de la naturaleza del problema gu铆a hacia la soluci贸n”. La soluci贸n meramente pol铆tica es ilusoria en el contexto de caos premeditadamente generado por los terroristas, hecho que distorsiona cualquier base material de implementaci贸n de pol铆ticas. Hay, al contrario, que caminar con dos pies inextricables: la dimensi贸n militar y la diplom谩tico-pol铆tica. En este comprender-hacer, no es uno mismo quien define el camino a seguir, sino el conjunto sist茅mico de condiciones existentes. En efecto: solventar la dimensi贸n militar no es algo que pueda hacerse de la noche a la ma帽ana por medio de la acci贸n militar. Los actores exteriores, tanto “occidentales” como “orientales”, implicados en la emisi贸n de armados, deber铆an detener su actuaci贸n. Eso debilitar谩 a sus deudores en Siria, de forma que la definici贸n de una Agenda pol铆tica (e iniciativas) de solventaci贸n pueda abrirse paso. Si la dimensi贸n militar agresora no es marginalizada, entonces ser谩 la dimensi贸n pol铆tica la determinada a marginalizarse.
Tamer Sarkis Fern谩ndez
Vicedirector de DIARIO UNIDAD
Acceda al video de la entrevista completa en lengua inglesa a trav茅s del link:https://www.youtube.com/watch?v=u3lihkh182I
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