Desde que el presidente Daniel Ortega, en una impresionante ceremonia present贸 al empresario chino Wang Jin, como el gran gestor o facilitador empresarial del canal por Nicaragua, aparecieron como por arte de magia “expertos” en ecolog铆a, opinando sobre los da帽os medioambientales al lago de Nicaragua y nuestras selvas tropicales.
Muy poco o nada se sab铆a sobre la existencia de esta “pl茅yade” de profesionales y expertos en medio ambiente hasta que apareci贸 el “fantasma” de China en los salones de la Secretar铆a del Frente Sandinista, acompa帽ado de l铆deres empresariales de Estados Unidos y Australia de reconocida trayectoria mundial, como lo confirma la opini贸n autorizada de nuestro ex-embajador en Washington, Arturo Cruz Sequeira.
Dos caracter铆sticas distinguen a tan augusto grupo de “profesionales”: 1-Un misterio acad茅mico los envuelve, no se les conoce trayectoria en la disciplina medioambientalista, ni se sabe que Universidad del mundo les otorg贸 el t铆tulo como tales. 2- Todos son furibundos antiSandinistas de larga data “especializados” en saltar de manera autom谩tica contra todo lo que hace el gobierno Sandinista.
La carencia de credenciales acad茅micas sobre la materia y su reconocidos antecedentes de fan谩ticos y recalcitrantes opositores a las pol铆ticas del presidente Ortega, no fueron ning煤n freno para que estos “expertos” se lanzaran en tropel, despotricando con un celo digno de mejor causa, en contra del proyecto del Gran Canal Interoce谩nico de Nicaragua.
Con el terremoto del 10 de Abril de 2014, el fen贸meno se repiti贸. Repentinamente apareci贸 un enjambre de expertos, quienes ahora pasaron de “ecologistas” a “sism贸logos”, con el muy sui generis caso que reun铆an exactamente las mismas caracter铆sticas de cuando apareci贸 el fantasma de Pekin: poca o total carencia de credenciales acad茅micas que los avalen y el mismo fanatismo antiSandinista.
Esta vez el rid铆culo fue mayor. Pese a que se llegaron a registrar hasta mil r茅plicas en un d铆a, pese a que el gobierno se asesor贸 de un panel de verdaderos expertos internacionales, los acad茅micos de doble carrera [ecologistas y sism贸logos simultaneamente] se apresuraron a acusar al gobierno de irresponsable y alarmista por haber decretado la alerta roja ante los constantes fen贸menos tel煤ricos.
Un robusto comentarista politico, quien acostumbra a hacer sus an谩lisis a gritos como si estuviera en un estanco deMatiguas y no ante la television, lleg贸 al extremo de decir que con la instalaci贸n de 3 hospitales de campa帽a, el gobierno estaba provocando sosobra en la poblaci贸n y obteniendo “r茅dito politico.”
El gobierno de Nicaragua de manera inmediata cre贸 un panel de expertos internacionales venidos de M茅xico, Cuba y Venezuela quienes han estado asesorando a la presidencia sobre el fen贸meno y ha sido en base a las recomendaciones de estos sism贸logos y de INETER que el gobierno ha extendido la alerta roja en los municipios mas directamente afectados.
Pero los sism贸logos de la oposici贸n han continuado hacienda el rid铆culo con sus cr铆ticas infundadas y motivadas mas por el fanatismo politico que por un analisis cient铆fico real. La mayor铆a de los jerarcas de la oposici贸n, “auxiliaron” al pueblo terremoteado desde sus mansiones en San Juan del Sur, viendo los toros de largo, mientras la Juventud Sandinista y el gobierno hac铆an acto de presencia en los lugares 谩lgidos mas afectados. A煤n as铆 se quejaron que los activistas sandinistas usaran camisetas del partido.
Para enfatizar la horfandad de la oposici贸n antiSandinista, elpais que hist贸ricamente siempre hab铆a hecho acto de presencia ante los desastres naturales, Estados Unidos, esta vez brill贸 por su ausencia. En cambio Venezuela, asediada por una conspiraci贸n golpista del narcotr谩fico colombiano y el Departamento de Estado, auxili贸 a Nicaragua con ayuda de emergencia y asistencia t茅cnica, trayendo sism贸grafos sofisticados y expertos en la materia.
En los albergues y zonas de desastre fue notoria la presencia de 3 tipos de personas: funcionarios gubernamentales, tanto del gobierno central como municipales, activistas de la Juventud Sandinista y miembros de las Iglesias evang茅licas. Las Asambleas de Dios pusieron a la orden los templos evang茅licos para refugiar a los damnificados. Dirigentes de la Alianza Evang茅lica Nicarag眉ense levantaron un censo preliminar cuantificando los da帽os a la poblaci贸n y destrucci贸n de templos.
La comatosa oposici贸n timbuco-calandraca de las paralelas hist贸rica en vias de extinci贸n, que jura hasta con los dedos de sus extremidades inferiores representar a mas del 60% de la poblaci贸n [“porque el Frente solo tiene el 38%”], brill贸 por su ausencia. Una buena cantidad de ellos se fueron a hartarse guaro y a zambullirse en las playas de San Juan del Sur, mientras miles de nicarag眉ense viv铆an la angustia de un viacrucis tel煤rico que constantemente mecia el terreno bajo sus pies.
Comparar el terremoto del 10 de Abril de 2014 con el del 23 de Diciembre de 1972, hace 42 a帽os es altamente revelador. El terremoto del 72 ocurri贸 a las 12:30 am de la madrugada aproximadamente. La luz, el agua y los servicios telef贸nicos y telegr谩ficos se interrumpieron inmediatamente en todo el pais. Somoza utiliz贸 un transmisor de radioaficionados, alimentado con bater铆a de carro, para comunicarse con la Casa Blanca y pedir ayuda.
A las 5:00 AM de ese mismo d铆a, un gigantesco avi贸nHercules de la Fuerza Aerea de Estados Unidos, proveniente de Fort Gullick en la zona del canal de Panam谩, aterriz贸 en el aeropuerto Las Mercedes de Managua, trayendo el primer contingente de marines estadounidenses, los cuales fueron helitransportados inmediatamente a la residencia de El Retiro para proteger al dictador ya que la G.N. se hab铆a desbandado y todos hab铆an hu铆do a ver a sus familias.
Las tropas de ocupaci贸n yanka que ocuparon Managua, tendieron unos alambres de p煤as que cubrian un area de 700 manzanas conocida despues como la zona de los escombros y con la anuencia y vista gorda del regimen somocista, se dedicaron a ejecutar y fusilar a cuanto nicaraguense quisiera entrar a sus casas en esa zona alambrada.
Un gigantesco 茅xodo de “Managuas” fue el tristes y dantesco espect谩culo de un pueblo abandonado a merced de la naturaleza. Miles y miles de nicaraguenses emprendieron el viaje a pie, a Masaya, a Le贸n, a Matagalpa buscando familiares y amigos donde irse a refugiar, mientras Somoza se embolsaba toda la ayuda enviada por las naciones del mundo.
Ir贸nicamente tanto Fabio Gadea Mantilla como Carlos Mej铆a Godoy han inmortalizado con poemas y canciones la tragedia del 72 y como Somoza se rob贸 la ayuda para el pueblo. Incluso los millones de d贸lares que envi贸 la administraci贸n de Richard Nixon para la reconstrucci贸n fueron saqueados por Somoza y Managua jam谩s fuereconstru铆da.
Las 煤nicas viviendas construidas “temporalmente” fueron peque帽as viviendas bautizadas como “Las Am茅ricas” 1, 2, 3 y 4 y que hoy 42 a帽os despues todav铆a siguen en su caractertemporal.
Aunque la devastaci贸n del terremoto del 72 fue infinita, comparada con la destrucci贸n del terremoto del 2014 y existen otras diferencias, la realidad es que Nicaragua no ha sido ocupada militarmente ni por Cuba, ni por Venezuela enesta ocasi贸n, ni vemos fuerzas extranjeras fusilando nicarag眉enses como sucedi贸 en el 72.
Mientras tanto los sism贸logos de nuevo cu帽o, siguen criticando al gobierno por el delito de instalar hospitales de campa帽a, porque eso “crea p谩nico” en la poblaci贸n y porque al gobierno lo 煤nico que le interesa es obtener “r茅ditopolitico” seg煤n un sism贸logo comentarista que hace de analista televisivo a gritos como que si estuviera en una mesa de tragos o una gallera del reparto Schick.
La ag贸nica oposici贸n antiSandinista no aprende, no encuentra el norte, navega por aguas cenagosas y se encuentra perdida en “el mar de los Sargazos” haciendo el rid铆culo al pretender debutar como ecologistas y sism贸logos con tal de obtener “redito politico” para sus felon铆as y causas perdidas.
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Carlos Escorcia Polanco es analista politico nicarag眉ense, afincado en Los Angeles, California.

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