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viernes, 10 de agosto de 2018

La humillante derrota y fracaso político de los golpistas en Nicaragua.

Por: Carlos Alberto Escorcia Polanco

Las echaron todas, hicieron hasta lo imposible. Recibieron millones de dólares de la misma potencia que desde 1855 agrede e interfiere en los asuntos internos de Nicaragua.
Contrataron la basura moral de la sociedad como son las pandillas, los lumpen proletarios, para agredir al pueblo.
Hicieron un “plus” esfuerzo por derrocar al gobierno legítimamente constituido del presidente Daniel Ortega, siguiendo el libreto del golpe suave del ideólogo de la Agencia Central de Inteligencia, C IA, Gene Sharp y fracasaron.
Alguien tendrá que responder por los 85 mil empleos perdidos en la fiesta de los “autoconvocados”, apodo que utilizaron para esconder la carencia total de una dirigencia con autoridad para convocar a los “así mismos convocados”.
Alguien, no solo el gobierno, tendrá que responder por los centenares de muertos, alguien tendrá que ir a la cárcel por el terrorismo.
Alguien tendrá que responderle a los ancianitos jubilados, porque ya nadie del sector golpista ni siquiera los menciona y los han lanzado al mas cruel de los olvidos. Porqué tanto escándalo para luego ignorarlos olímpicamente?
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, alegremente se lava las manos y se hace la sueca, con el argumento que ellos solo investigan violaciones a los Derechos Humanos cometidos por el gobierno, no por los ciudadanos “autoconvocados.”
Para eso están las instancias policiales y judiciales del estado nicaragüense para hacerlo.
Pero entonces aquí intervienen los obispos de la Conferencia Episcopal para ir a las estaciones policiales a exigir les devuelvan a sus muchachos, considerados como “la reserva moral de la patria” por el obispo golpista del romanismo, Silvio José Báez Ortega.
Pero eso no es lo peor. Pudimos ver con horror los videos en donde un sacerdote católico y un pastor evangélico, aparentemente estaban presentes durante las sesiones de tortura en la ciudad de León.
La oposición antisandinista nicaragüense ha cometido el más grave, el más serio y vergonzoso error estratégico de los últimos 30 años al saltar etapas y pretender derrocar mediante un golpe suave, al presidente Daniel Ortega, siguiente al pie de la letra el mismo guión mediático aplicado sin éxito en la hermana república de Venezuela.
Lo que los golpistas vandálicos de Nicaragua no entienden es que Estados Unidos no tiene ni amigos ni enemigos, sino solo intereses. Esa fue la triste lección que aprendieron demasiado tarde muchos dictadores de derecha, como Anastasio Somoza, Ferdinando Marcos en Filipinas, Hosni Mubarak en Egipto y Otto Perez Molina en Guatemala, solo para mencionar a los mas conocidos.
Aunque a largo plazo, Estados Unidos está embarcado en una gigantesca contra revolución continental para revertir los procesos revolucionarios, tal esfuerzo se está convirtiendo en una misión imposible. El arrollador triunfo electoral de Andrés Manuel López Obrador en México es solo el último ejemplo de lo que afirmo.
Los pueblos de Brasil, Argentina, Colombia, Peru y demás naciones latinoamericanas, tarde o temprano elegirán gobiernos de izquierda revolucionaria porque esa es la tendencia histórica de los últimos 100 años, comenzando con el triunfo de la Revolución campesina en México en 1910, pasando por la gesta heroica de Sandino en 1927, el gobierno revolucionario del coronel Jacobo Arbenz Guzmán en Guatemala, derrocado por la CIA en 1954, la Revolución cubana de Fidel Castro en 1959, la victoria popular en República Dominicana en 1965, cuando miles de adolescentes dominicanos conocidos como “los tigres” salieron de todos los barrios de Santo Domingo y obligaron a retirarse a 42 mil “marines” estadounidenses, incluyendo a 150 guardias nacionales somocistas, hasta llegar al 19 de Julio de 1979 con el triunfo de la Revolución Popular Sandinista y el triunfo de Hugo Rafael Chávez Frías en Venezuela.
Las revoluciones las hacen los pueblos y los pueblos son invencibles. Del mismo seno de los oprimidos salen los dirigentes carismáticos como Benjamín Zeledón, Augusto Sandino, Carlos Fonseca y Daniel Ortega Saavedra, cuyas madres fueron cortadoras de café y obreras de la costura.
Irónicamente en el caso de la Nicaragua del 2018, el hombre que más conviene a moros y cristianos es José Daniel Ortega Saavedra, líder indiscutible de la Revolución Popular Sandinista de los últimos 40 años. Ortega tiene en su haber, una victoria militar aplastante contra la tiranía somocista, otra victoria demoladora contra la Contra, la cual se desarmó y una impresionante victoria social y económica a partir de 2008. Los plumíferos criollos olvidan que aunque perdió 3 elecciones seguidas, Ortega ganó la guerra.
En el contexto actual, los intereses estratégicos de Estados Unidos buscan garantizar 3 cosas: 1- El control firme y efectivo del narcotráfico que fluye de Colombia a Estados Unidos; 2- El control del flujo migratorio de inmigrantes indocumentados hacia Estados Unidos y 3- un clima favorable a las inversiones norteamericanas en Nicaragua que garantice paz, seguridad y estabilidad a las corporaciones estadounidenses en el país.
La ironía política de este siglo es que el único que está en la capacidad de garantizar esos 3 elementos que tanto necesitan los Estados Unidos es el presidente Ortega. El triangulo del Norte (Guatemala, El Salvador y Honduras) son la mas sonora evidencia de tal cosa. Los países del triangulo del Norte se han convertido virtualmente en narco estados fallidos, mientras Nicaragua fue, hasta el 18 de Abril un oasis de paz, estabilidad y progreso social.
Solo el gobierno de Ortega puede garantizar un alto al tráfico de cocaína procedente de Colombia. Solo Ortega ha demostrado que niños nicaragüenses no llegan a la frontera del Rio Grande sin sus padres. Solo Ortega ha sido capaz de garantizar un clima ideal para las inversiones norteamericanas.
El núcleo golpista claramente identificado como el verdadero “cerebro” del vandalismo criollo es el mal llamado Movimiento Renovador Sandinista, MRS, fundado por el ex -vicepresidente Sergio Ramírez Mercado y su principal “operadora” político-militar Dora María Téllez, inspirado más en ajustar cuentas con la pareja presidencial, por rencillas personales y amarguras de derrotas electorales a lo interior del partido gobernante en décadas pasadas, que en promover la democracia.
Pero junto con este núcleo de dirección, existe también en el resto del grupo golpista toda una amalgama de intereses y grupos disimiles, ninguno de los cuales se destaca ni por tener cuadros de liderazgo nacional capaces de competir con el presidente Ortega, ni por tener un plan de nación.
A todos les une un solo denominador común, derrocar a Daniel Ortega. Aparte de violentar la voluntad popular expresada en una elección presidencial reconocida por la OEA, no tienen nada que ofrecer. No hablan de ningún plan de nación, porque no lo tienen, nadie lo conoce.
La presencia en el país de organismos internacionales de toda forma, color y tamaño, sirve únicamente para bajarle un poco la elevada temperatura basal al paciente golpista, el cual se niega a admitir que ya perdió la partida. Los organismos internacionales no les van a hacer el mandado que los golpistas mismos no han podido lograr.
El grupo golpista se aferra con desesperación a los tranques, como forma de compensar su raquítico apoyo popular. Las multitudes pagadas o amenazadas de perder sus empleos por el COSEP (de todos modos los están perdiendo por miles cada día), jamás tuvieron las agallas de lanzarse a marchar contra El Carmen para “apresar al dictador o hacerlo huir” como sucedió ya en Egipto y en Guatemala, donde medio millón de manifestantes plantados día y noche lograron derrocar a Hosni Mubarak y Otto Pérez Molina, respectivamente.
Que lo intentaron, lo intentaron y lo han intentado varias veces.
Pero el pueblo no ha salido a bailar a las calles a como salió en León cuando entró la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional a la primera capital de la Revolución, el 19 de Julio de 1979, o cuando esa misma Junta, encabezada por José Daniel Ortega Saavedra entró triunfante a la plaza de la Revolución en Managua al día siguiente, el 20 de Julio.
Los jefes contras Adolfo Calero, Arístides Sánchez, Azucena Ferrey, el ex vicepresidente de Somoza, Alfonso Callejas Deshon, Indalecio Rodríguez, Lucia Salazar y Marcos Zeledón, soñaron con entrar triunfantes a Managua. Jamás lo hicieron.
Hasta la fecha, el único líder todavía en funciones que ha entrado triunfante a Nicaragua en los últimos 40 años es el comandante Daniel Ortega Saavedra.
Los golpistas de 2018, vieron con amargura como el pueblo no se insurreccionó masivamente, ni marchó contra El Carmen multitudinariamente, como deseaban los golpista y tuvieron que proceder al contrato de mercenarios y pandilleros de los barrios pobres de Managua, quienes lo único que lograron fue sembrar el terror en la población civil y tomar al pueblo de Nicaragua como rehén.
O renuncia Ortega o matamos de hambre al pueblo y torturamos a quien se oponga.
El resultado fue el más rápido y relampagueante desempleo masivo para el pueblo de Nicaragua y la quiebra de centenares de empresas pequeñas y grandes. Lo más ridículo de todo fue que culparon al gobierno de Nicaragua por la obra de sus propias manos esperando que el pueblo les creyera semejante disparate.
Tomado inicialmente por sorpresa, el presidente Ortega hizo de tripas corazón y pacíficamente resistió la embestida. Pasando por alto el articulo 97 de la Constitución, Ortega replegó a sus cuarteles a las fuerzas policiales, por insolente exigencia de la conferencia episcopal.
Simultáneamente con el anticonstitucional acuartelamiento de la policía, las fuerzas golpistas tejieron de tranques arterias urbanas y carreteras en abierta violación del artículo 31 de la Constitución que garantiza la libre circulación de la ciudadanía.
A diferencia de Somoza, jamás vimos los temidos bombarderos T-33, ni los push n pull de fabricación israelí, ni las ametralladoras Galil, provenientes de Galilea, la tierra de nuestro Señor Jesucristo.
La oposición golpista inauguró niveles de barbarie jamás vistos en Nicaragua, ni siquiera en la época de la tiranía Somocista. Las redes sociales dieron cuenta de prácticas de tortura realizadas públicamente ante las cámaras de los teléfonos celulares en donde la crueldad de jóvenes bajo el efecto de las drogas, desnudaban y latigaban a indefensos pobladores, sospechosos de ser Sandinistas, mientras los tenían atados de pies y manos, tal como sus madres los echaron al mundo.
Los tranques se constituyeron en el sustituto del apoyo popular.
El pueblo se “encuevo” en sus viviendas y no salió. Cerraron mercados, pulperías, escuelas, pequeños negocios, mientras la oposición, mostrando su torpeza política decía “el dictador esta c. y alista maletas para huir a Cuba.”
Pero la tan ansiada huida de Ortega jamás ocurrió, ni la entrada triunfal, como la gloriosa entrada del 20 de Julio de 1979 a la plaza de la Revolución tampoco jamás ocurrió.
Desesperada, la oposición junto con los obispos católicos, quienes cometieron suicidio pastoral al parcializarse descaradamente contra el gobierno, se aferró con terror a los tranques como única tabla de salvación. El masivo y multitudinario apoyo popular para “dar al traste con la dictadura” jamás se materializó. Entonces había que castigar al pueblo, había que maltratarlo por no unirse en la aventura golpista y eso si lo lograron con creces, ultrajar al pueblo.
Simultáneamente, la oposición cosechó derrota tras derrota en el plano de la diplomacia internacional. Subestimando la astucia y sabiduría política del comandante Ortega, los golpistas creyeron que con el fuerte cabildeo y respaldo político de Estados Unidos, lograrían aislar a Ortega y conseguirían una condena de parte de la Organización de Estados Americanos, OEA, contra Ortega, pero fracasaron.
Estados Unidos prácticamente dejo solos a los ineptos “diplomáticos” de la oposición nicaragüense y por el contrario emitió una declaración conjunta con el gobierno de Nicaragua. La oposición golpista vandálica nicaragüense fue a Washington por lana y volvió trasquilada. Sus esfuerzos de cabildeo en el congreso igualmente fracasaron, solo los congresistas y senadores Cubano-Batistianos los recibieron y otros senadores incluso republicanos se negaron a recibirlos.
La amarga respuesta de la oposición ante su escandaloso fracaso diplomático en Washington fue tranques y más tranques, torturas y más torturas a jóvenes desnudos, flagelándolos al mejor estilo del narcotráfico colombiano y las maras mexicanas y salvadoreñas.
Las ejecuciones de Sandinistas con un tiro en la cabeza y las sesiones de tortura filmadas por celulares que terminaban en las redes sociales, fueron un fiasco de relaciones públicas para los golpistas.
Así las cosas, perdiendo terreno tanto en el plano internacional como en el campo doméstico, la oposición cifró entonces sus esperanzas en la presencia de organismos internacionales como la CIDH, la Unión Europea y la Comisión de Derechos Humanos de la ONU y la Misión Especial de Seguimiento e Investigaciones, MESENI de la OEA.
Pero a pesar de una falsa victoria mediática con la lectura en Washington de una mera lista denuncias de la oposición, los organismos internacionales, rápidamente bajaron de las nubes a la oposición dejando claro que ni eran mediadores, ni fiscales, ni procesadores para judicializar la lucha de los golpistas en el plano internacional.
Los organismo internacionales, quizás sin proponérselo, reivindicaron la vigencia de las autoridades nacionales y ratificaron la relevancia de los organismos policiales y judiciales nicaragüenses para resolver los asuntos de delitos y crímenes cometidos en el territorio nacional.
Igualmente se hizo relevante que Nicaragua no es signataria del Estatuto de Roma (tampoco lo es Estados Unidos), razón por la cual los sueños de la oposición de ver a Ortega esposado y enfrentado a un proceso judicial internacional, se han visto ensombrecidos al carecer la Corte Penal Internacional de jurisdicción sobre Nicaragua.
A lo anterior se suma el hecho que la OEA no aprobó el informe de la CIDH sobre la lista de quejas de la oposición por ser un informe amañado como lo denunció en el mismo seno de la OEA, la embajadora de Venezuela, dejando a la oposición como una serpiente desdentada. La amarga oposición golpista quedó entonces sin ninguna fuerza de imponer su virulento discurso incendiario de tierra arrasada.
La única capacidad que les queda es la de martirizar, hostigar y hacerle la vida miserable al pueblo en los tranques e incendiar las casas d los Sandinistas y a cuanto ciudadano ose no someterse a su violenta dictadura fascista.
El diálogo tutelado por la Conferencia Episcopal, la que sufre el mayor de los descréditos porque de mediadora no tiene nada, se ha convertido en un ejercicio simbólico irrelevante en donde la oposición solo llega a lucirse y robar cámara, con la esperanza de acumular puntos ante sus jefes políticos de la embajada Americana.
No lograron derrocar al presidente Ortega, no tienen fuerza política, ni tranquera, ni pandilleril para forzar su salida.
Eso si, han maltratado al pueblo, han asesinado al pueblo, han flagelado ante las cámaras a un pueblo pobre y humilde, han secuestrado a un pueblo pacífico pero este sufrido pueblo, les pasará la cuenta en las próximas elecciones presidenciales.
Como lo dijera el presidente Ortega en su discurso del Sábado 7 de Julio, si quieren alcanzar el poder, que se organicen de acuerdo a tiempo y forma como lo mandata la constitución, formen sus partidos políticos y oferten su visión ante el pueblo, ya que no lo han hecho, solo saben repetir el barato estribillo de “que se van se van”, torpe slogan fracasado que no constituye ningún plan de nación y luchen por sacar a Ortega del poder, (ya lo han derrotado electoralmente antes), pero no a trancazos ni morterazos sino con el ejercicio civilizado del voto popular.
Así las cosas, lo mejor que puede hacer la oposición es retrotraerse, volver a sus cuarteles donde dibujaron su estrategia, hacerse un profundo, pero verdaderamente profundo examen de conciencia, tratar de reinventarse, pedirle perdón públicamente al pueblo por tanta sangre derramada, tanta pobreza y tanto desempleo provocado por ellos y reconocer que este poder es del pueblo, este poder es Sandinista y que en Nicaragua siempre será 19 de Julio.


martes, 8 de mayo de 2018

NICARAGUA: "NO AGUANTARON EL ACIDO,".

Por: Carlos Escorcia Polanco

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, esta siendo victima de su propio exito.
Sus enemigos politicos no aguantaron que crecimiento economico sostenido sin precedentes en los ultimos 7 anos.
No aguantaron ver la realidad que en 10 anos, el pasaje del transporte urbano, que beneficia a un millon de usuarios, no ha subido un solo centavo y su precio real es el doble de lo que se cobra.
No aguantaron que 800 mil habitantes tienen los servicios de agua y luz subsidiados, especialmente aquellos de escasos recursos.
No aguantaron los informes periodicos de la CEPAL dando cuenta del solido crecimiento economico que no tiene rival en la America Central.

No aguantaron que 150 mil familias encabezadas por madres solteras ahora son pequenas comerciantes exitosas y han criado y administrado sus vaquitas, gallinitas y chanchitas. Odiaron con odio satanico, los huevitos, la lechita y los chicharrones de mujeres pobres que ahora no estan desnutridas. Este dictador ya no lo aguanto.

No aguantaron que los ninos reciben su almuerzo escolar y su merienda en un protocolo de cooperacion, en donde el gobierno aporta los ingredientes basicos y las madres cocinan y aportan las mejoras para la alimentacion de los ninos.

No aguantaron que las autopistas de Managua se miran mas nuevas, mas limpias y mas elegantes que las de Estados Unidos. Manejando en mi carrito rentado de Metro Centro hacia Plaza Santo Domingo, me preguntaba si eso era Beverly Hills, California o Managua, Nicaragua.

No aguantaron ver puentes a desnivel, construcciones masivas de edificios modernos en la capital que ha dejado de ser un pueblon para convertirse en una ciudad moderna con centros comerciales que rivalizan con cualquier "moll" de Estados Unidos.

No aguantaron que la policia Nicaraguense fue declarada la mejor policia por la Asociacion de Policias de la America Central. El narcotrafico ha hecho de las suyas en todo Centroamerica, menos en Nicaragua.

No aguantaron que Managua esta inundada de carros del ano y los carros chatarra de los 17 anos de peregrinar en el desierto practicamente desaparecieron.

No aguantaron que Nicaragua alcanzo la meta de un millon de turistas al ano, aunque la derecha pretenda descalificarlos como "nicas", cuando esos nicas, de los cuales yo soy uno, nos hospedamos en hoteles, rentamos carros, visitamos los balnearios y comemos en restaurantes caros y somos turistas, con el agravante para la derecha que somos nicas,, y por eso "no cuentan".

No aguantaron que la electricidad ha llegado hasta el ultimo rincon de la patria incluyendo la aislada e inhospita Costa Atlantica, con sus impenetrables selvas tropicales.

No aguantaron que se han virtualmente empantanado con la "Nica Act" y que Ortega se les adelanto y se los almorzo temprano y sin bastimento, firmando un protocolo con Luis Almagro, secretario general de la OEA y ahora ya no han nada que hacer en términos de sentar a Ortega en el banquillo de los acusados en ese foro hemisferio.

No aguantaron que Nicaragua es una nueva Nicaragua. Que entre ellos mismos se viven matando como perros y gatos. Tuvieron que recurrir al "golpe suave" del ideologo de la CIA, Gene Harp y sus 5 pasos para derrocar un gobierno.

No aguantaron que no existen presos políticos en Nicaragua, que no han periodistas encarcelados, ni asesinatos políticos y si se suspendieron ciertos noticieros fue por horas mientras pasaba la crisis.

Tuvieron que convertir a cipotes imberbes en delincuentes, y estos profieren andar quemando buses en vez de estudiar y dialogar, a pesar de recibir becas del gobierno.

No aguantaron el acido del impresionante exito de Ortega y ahora quieren derrocarlo a la brava, pero NO PASARAN.


viernes, 18 de julio de 2014

NICARAGUA: «Solo Tomás y Carlos lo entendieron». Por Carlos Escorcia Polanco


Por Carlos Escorcia Polanco.



Aquella luminosa mañana del 19 de Julio de 1979, cuando se derrumba la genocida guardia somocista del dictador Anastasio Somoza Debayle, el pueblo de Nicaragua dió inicio al “momento más glorioso de nuestra historia”, cuando Nicaragua fue libre por primera vez, desde la época de los indios.


“Solo Tomás y Carlos lo entendieron” sentenció poéticamente un empresario radial posteriormente metido a político. Levantamientos y rebeliones hubieron muchas, todas valientes y heroicas, merecedoras de todo nuestro respeto. Pero todas fracasaron. Solamente el Frente Sandinista como la vanguardia histórica del pueblo nicaragüense, logró forjar la más amplia coalición de nuestra historia que logró el triunfo.



Solo Tomas y Carlos lograron descifrar las ansias libertarias del pueblo nicaraguense, solo Tomas y Carlos lograron interpretar  y traducir la ira popular, en indignacion popular, en lucha organizada que finalmente logro alcanzar el triunfo sobre la tirania somocista.




Atrás quedaron 45 años de explotación, felonía, humillaciones, saqueos, torturas, asesinatos, violaciones y muerte del pueblo nicaragüense. Como lo dijera ese mismo viejo locutor nicaragüense, cuando hablaba el lenguaje de su pueblo, “en el pecho de cada combatiente resucitó Sandino.”
Ningún miembro de mi generación, la generación que derrocó a la tiranía somocista, había conocido jamás en su vida ningún otro gobierno que el gobierno somocista. La noticia del derrocamiento de la tiranía le dio la vuelta al mundo y causó un profundo impacto en todo el planeta.



Hubo conmoción en Washington. Con rostro sombrío, Warren Christopher, el flemático abogado de Los Angeles que desde la Casa Blanca monitoreaba el desarrollo de los acontecimientos, a la cabeza del “Comité Christopher”, le dió la mala noticia al presidente demócrata Jimmy Carter.



Carter odiaba a Somoza, pero quería salvar el somocismo. Carter mismo deseaba la salida de Somoza, pero era el principal defensor de la tesis de un “somocismo sin Somoza”. Tanto el comité Christopher como el asesor presidencial Robert Pastor mantenían estrecho contacto con el embajador estadounidense en Managua Larry Pezullo y con el enviado presidencial William Bowdler, quien desplegaba no tanto su diplomacia sino su poder imperial negociando con un grupo de muchachos que eran los comandantes Sandinistas.



El gobierno de Estados Unidos, con experiencia de generaciones en quitar y poner gobiernos se encontró con que los negociadores Sandinistas, pese a su juventud manejaban con maestría el arte de la negociación. La Casa Blanca logró persuadir al gobierno privisional en el exilio y huéspedes de la administración del presidente costarricense Rodrigo Carazo Odio, de aceptar un gobierno de transición.



Según dicho acuerdo, firmado por la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional de Nicaragua y por el embajador especial Bowdler, Somoza renunciaría a la presidencia de la república ante el congreso somocista reunido en “cámaras unidas”, depositaría de manera interina la presidencia en manos del vice-presidente somocista Francisco Urcuyo Maliaños, este luego entregaría la banda presidencial, también de manera provisional al arzobispo de Managua, monseñor Obando quien a su vez, la entregaría a la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, dominada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional.



Se declararía un cese al fuego tanto de parte de la Guardia Nacional somocista como del Frente Sandinista de Liberación Nacional. El ejército somocista se rendiría, se daría una oportunidad a que los altos oficiales y ministros de Somoza abandonaran el país y escaparían procesamiento judicial. El acuerdo exigía la renuncia de Somoza, de su hijo el “Chigüin”, su medio hermano “papa Chepe” y del estado mayor de la Guardia Nacional y su salida inmediata del país.



El gobierno de Estados Unidos le ofreció a Somoza, a cambio de su renuncia y salida del país, otorgarle asilo político, a el, a su hijo, a su hermano y a su entorno inmediato. Los detalles fueron aprobados por el “comité de crisis” como también era conocido en la Casa Blanca el Comité Christopher, creado especialmente por el presidente Jimmy Carter para lidiar con la crisis nicaragüense.



La Agencia Central de Inteligencia, CIA ,no logró persuadir a Somoza dos semanas antes de su caída, que había perdido la guerra contra el Frente Sandinista y que era tiempo de abandonar el país antes que el dictador fuera capturado por las fuerzas Sandinistas. Somoza se resistía a salir, negándose a aceptar la realidad que la misma CIA le presentaba diariamente.



Mientras mas prolongara Somoza su propia agonía, mayor el apoyo del pueblo para el Frente Sandinista de Liberación Nacional. Estados Unidos temía perder el control de los acontecimientos si la Guardia Nacional se desmoronaba totalmente como en efecto sucedió.



Un preocupado Jimmy Carter, en plena ofensiva final de la insurrección Sandinista, se tomó la molestia de levantar el teléfono y llamar personalmente al presidente de Costa Rica, don Rodrigo Carazo Odio, quien hospedaba la Casa Presidencial de San José a la Junta de Gobierno Sandinista en el exilio y un tanto perplejo ante la terquedad de Somoza, le preguntó a Carazo que podía hacer con Somoza.



Lo que sigue a continuación es mi propia reconstrucción de un diálogo telefónico que me fue relatado personalmente por el anciano ex-presidente de Costa Rica don Rodrigo Carazo Odio en el restaurante “Cholo’s Caffee” de Los Angeles, California, en Septiembre de 2005, unos 5 años antes de su fallecimiento:
Presidente Carter: “Señor presidente Carazo, cual es el problema que usted tiene con el presidente Somoza”.



Presidente Carazo: “Señor Carter, yo no se, solo se que este carajo agarro bronca conmigo.”
Presidente Carter: “Dígame señor Carazo, que hacemos con su vecino Somoza”?
Presidente Carazo: “Este problema es de Estados Unidos, ustedes lo crearon, ustedes lo pusieron, ustedes sáquenlo.”
“Esa fue la ocasión en que llegaron helicópteros del ejército de Estados Unidos a Liberia, Costa Rica”? interrumpí al presidente Carazo con mi pregunta. “Exactamente, eso fue, nosotros le dimos permiso a Estados Unidos que estacionaran una limitada fuerza rápida para secuestrar a Somoza.”
Yo no podía dar crédito a lo que mis oídos escuchaban de un calificado testigo privilegiado de la historia como el doctor Carazo: “Carter envio a los ‘navy seals’ a que sacaran a Somoza de Montelimar, redujeron a la guardia presidencial, sin disparar un solo tiro, como en las películas y lo trasladaron en helicóptero al bunker en donde el hijo de Somoza dirigía la guerra.”
Continué interrogando al presidente Carazo para que me revelara más detalles, pero no logré que me dijera nada mas. Horas después Somoza presentaba su renuncia ante el congreso somocista reunido en cámaras unidas en el hotel intercontinental al pie de la loma de Tiscapa.



Según documentos desclasificados, revelados por el investigador estadounidense Gary Webb, autor del libro “Alianzas Oscuras” [Dark Alliance], el periodista narra como Anastasio Somoza Debayle fue “evacuado” de Nicaragua en un avión piloteado por Barry Seal, soplón de la DEA, sabijondo de la CIA y aviador de los carteles de Medellín.



Seal, aterrizó en la base militar de Homestead, Florida, de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, en donde recibió asilo político, como parte del acuerdo negociado entre Somoza y la Casa Blanca de Carter. Barry Seal era también el dueño de un avión apodado “la vieja gorda” el cual en 1984 aterrizó en el aeropuerto Los Brasiles en las afueras de Managua, en un montaje de la CIA para incriminar al gobierno Sandinista en el tráfico de drogas.



El derribamiento de dicho avión el 5 de Octubre de 1986 en Zelaya Sur por “flecheros” del EPS, puso al descubierto el historial del “avioncito” y de su infame piloto Barry Seal, el hombre que rescató a Somoza, [al estilo Chuck Norris], de la justicia revolucionaria sandinista.



Luego de la salida de Somoza, el nuevo presidente Francisco Urcuyo Malianos, sabiendo que a excepción del Bunker y algunas zonas estratégicas de Managua, como Telcor, el canal 6 de televisión, radiodifusora nacional y el aeropuerto, todo el país estaba tomado por el Frente Sandinista de Liberación Nacional y con un comandante Bravo aislado en El Naranjo, departamento de Rivas, desconoce el acuerdo y sorpresivamente le pide al Frente Sandinista que deponga las armas.



La dirección nacional conjunto del Frente Sandinista de Liberación Nacional, ante semejante ridícula burla, igualmente desconoce el acuerdo por haber sido roto primero por el somocismo moribundo, le comunica a Estados Unidos que el acuerdo ha perdido toda vigencia y sucede lo que tanto temia la administración Carter, un triunfo completo de las fuerzas Sandinistas y la derrota total de la Guardia Nacional. Esto es exactamente lo que sucedió.



Tanto Urcuyo como el nuevo director de la Guardia Nacional, el general Federico Mejía huyen de Nicaragua la tarde del 18 de Julio, dejando abandonada a una desmoralizada tropa somocista. Horas después la Guardia Nacional se desploma la madrugada del 19 de Julio de 1979.



Mientras Somoza ahogaba en wisky la amargura de su derrota, consolado en los brazos de su amante Dinorah Sampson, el pueblo celebraba y bailaba en las calles de Managua, ese momento sublime libre por primera vez en los últimos 500 años.



A partir de ese momento Nicaragua no solamente se levantaba de las cenizas de la guerra, sino que en el más grande proceso de unidad nacional jamás visto en nuestra historia, el pueblo de Nicaragua inicia el sendero de una nueva experiencia, la fundación de una nueva nación en donde reinará la justicia.



Una vez dado el primer paso, el pueblo de Nicaragua no ha dejado de andar jamás. Muchos se quedaron en el camino, pero el pueblo, ese pueblo pobre, ese pueblo humilde, jamás traicionó a su vanguardia, el Frente Sandinista de Liberación Nacional encabezado por el presidente Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo.



En estos 35 años de sacrificios, de luchas y de actos heroicos, con avances y retrocesos, se perfila la fundación de una nueva nación y se cumple al pie de la letra la profecía de Sandino: “Por el carácter que toma la lucha, los débiles, los cobardes y los pusilánimes nos abandonan; solo los obreros y campesinos irán hasta el final, solo su fuerza organizada lograra el triunfo.”
[Carlos Escorcia Polanco es analista político nicaragüense, afincado en Los Angeles, California]

lunes, 30 de junio de 2014

NICARAGUA: El estado de derecho y el fallo de La Haya de los 80's. Por Carlos Escorcia

Por Carlos Escorcia Polanco

Incapaces de articular un discurso coherente y atractivo para las grandes mayorías que ellos mismos ayudaron a empobrecer durante los 17 años de ridícula “economía social de mercado” [léase saqueo y explotación inmisericorde], los auto-apodados “sectores democráticos” repiten hasta el cansancio que ellos defienden el estado de derecho y la institucionalidad de la nación.
Igualmente bravuconean hasta el infinito su victoria electoral de 1990, salpicada con la sangre santa del pueblo de Nicaragua, cuando los votantes acudieron a las urnas “con una pistola apuntándoles a la cabeza”, según palabras de Edgar Chamorro, ex director de la contra, cuando se dio el retorno de los brujos y de toda “la guardiadasomociana” de Miami para reclamar sus “legitimas” propiedades.
Pero callan escandalosamente ante el fallo de la Corte Internacionalde Justicia de La Haya, el 27 de Junio de 1986 [hoy hace 28 años], en el cual la administración Reagan fue condenada por su guerra de agresión contrarevolucionaria en Nicaragua.
La colocación de minas por parte de hombres rana de la CIA a los puertos nicaragüenses, la voladura de puentes en caminos rurales, el ataque a clínicas, cooperativas y centros de salud, fueron todas actividades terroristas declaradas al margen de la ley por el más alto tribunal judicial del planeta.
Para la oligarquía blancoide, provinciana, parroquial, fanática e incoherente, el derecho internacional consuetudinario nada tiene que ver con el estado de derecho por el que tanto lloran ante las cámaras de televisión y cuanto medio mediático tengan a su alcance.
Es reveladora la indiferencia de esas grandes mayorías que ellos pauperizaron mediante la implementación de “la magia del mercado libre”, a como la denominó Ronald Reagan, histórico engaño y brutal manipulación, calificada como “economía de vudú” nada menos que por el propio vice-presidente de Reagan, George W. Bush.
Si la oposición libero-conservadora de las paralelas históricas “Timbuco-Calandracas” realmente fuera seria en su cacareada línea propagandística del “estado de derecho e institucionalidad” deberían comenzar respetando y honrando el histórico fallo de La Haya que le dio la razón a Nicaragua y condenó a Ronald Reagan y a los contras, apodados eufemísticamente como los “paladines de la libertad.”
Pero estos falsos demócratas que mentirosamente alegan defender el estado de derecho, desprecian olímpicamente el derecho internacional consuetudinario y se hacen los súbditos del reino de Suecia [se hacenlos suecos] ante la monumental victoria jurídica de Nicaragua en donde David venció a Goliat y los paladines de la libertad quedaron expuestos como lo que verdaderamente eran, terroristas y mercenarios al servicio de una potencia extranjera.
El silencio sepulcral mostrado por la oposición antisandinista durante 28 años desde que se dio el fallo de La Haya el 27 de Junio de 1986, es el más elocuente reconocimiento que su disco rayado sobre su supuesta “lucha inclaudicable” en defensa del estado de derecho es no solo falsa, sino constituye una escandalosa admisión que la justicia internacional le dio la razón a la Revolución Sandinista y condenó a los verdaderos jefes de la “lucha democrática” de los coroneles Oliver North y Enrique Bermúdez Varela.
La indigna actitud de doña Violeta Chamorro de retirar la demanda de Nicaragua en La Haya y su perdón del resarcimiento ordenado por La Haya de 17 mil millones de dólares, patrimonio de todos los nicaragüenses, sin consultarle al pueblo mediante un referéndum, merece todo un capítulo aparte.
La democracia “Chamorro-Arnoldo-Churruco” somociana le fue impuesta al pueblo nicaragüense a sangre y fuego, inaugurando una oscura etapa rimbombante denominada “economía social de mercado” que provocó la más grande estampida migratoria jamás vista en los anales de la historia contemporánea de Nicaragua.
Entre 1990 y 2007, luego de 3 regímenes títeres de Estados Unidos, un millón 500 mil nicaragüenses votaron con los pies contra esa democracia y emigraron a Estados Unidos, España, Costa Rica, Guatemala y hasta a países tan lejanos como Australia.
La brutal censura que acostumbraba imponer el coronel Alberto Luna Solórzano sobre los medios nicaragüenses durante la tiranía somocista, palidece ante la feroz censura que la oposición antisandinista se ha auto-impuesto sobre la más grande victoria jurídica internacional que ha obtenido Nicaragua en toda su historia.
La oligarquía lleva 28 años puesto un zipper en la boca sobre estefallol. Hablarle a las paralelas históricas Timbuco-Calandracas de dicho veredicto es como sacarle un crucifijo a un hechicero o mostrarle una biblia a Satanás. Deberían dejar de hacerse los suecos y ser patriotas alguna vez en su vida.
Para que la moribunda oposición oligárquica verdaderamente tenga autoridad moral para hablarle al pueblo de estado de derecho, debe primero reconocer el fallo de la Corte Internacional de Justicia, condenando su guerra de los 80 y defiendan el Derecho Internacional Consuetudinario que le dió la razón a Nicaragua hace 28 años en la ciudad holandesa de La Haya.
Mientras tanto, el pueblo les seguirá dando la espalda a como lo demuestran las encuestas de la CID-GALLUP, M & R Consultores, como lo confirmaron los observadores electorales de la OEA que admitieron que su propio conteo paralelo coincidía con el del CSE [“OEA avaló todo” El Nuevo Diario, 16 de Noviembre de 2011] y como lo han ratificado ellos mismos al no ser capaces de poner en las calles ni siquiera 200 personas con motivo del último aniversario del doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, en donde ignominiosamente deshonraron al mártir de las libertades públicas.

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lunes, 12 de mayo de 2014

Los ecologistas y sismólogos de la oposición antiSandinista. Por Carlos Escorcia

Desde que el presidente Daniel Ortega, en una impresionante ceremonia presentó al empresario chino Wang Jin, como el gran gestor o facilitador empresarial del canal por Nicaragua, aparecieron como por arte de magia “expertos” en ecología, opinando sobre los daños medioambientales al lago de Nicaragua y nuestras selvas tropicales.
Muy poco o nada se sabía sobre la existencia de esta “pléyade” de profesionales y expertos en medio ambiente hasta que apareció el “fantasma” de China en los salones de la Secretaría del Frente Sandinista, acompañado de líderes empresariales de Estados Unidos y Australia de reconocida trayectoria mundial, como lo confirma la opinión autorizada de nuestro ex-embajador en Washington, Arturo Cruz Sequeira.
Dos características distinguen a tan augusto grupo de “profesionales”: 1-Un misterio académico los envuelve, no se les conoce trayectoria en la disciplina medioambientalista, ni se sabe que Universidad del mundo les otorgó el título como tales. 2- Todos son furibundos antiSandinistas de larga data “especializados” en saltar de manera automática contra todo lo que hace el gobierno Sandinista.
La carencia de credenciales académicas sobre la materia y su reconocidos antecedentes de fanáticos y recalcitrantes opositores a las políticas del presidente Ortega, no fueron ningún freno para que estos “expertos” se lanzaran en tropel, despotricando con un celo digno de mejor causa, en contra del proyecto del Gran Canal Interoceánico de Nicaragua.
Con el terremoto del 10 de Abril de 2014, el fenómeno se repitió. Repentinamente apareció un enjambre de expertos, quienes ahora pasaron de “ecologistas” a “sismólogos”, con el muy sui generis caso que reunían exactamente las mismas características de cuando apareció el fantasma de Pekin: poca o total carencia de credenciales académicas que los avalen y el mismo fanatismo antiSandinista.
Esta vez el ridículo fue mayor. Pese a que se llegaron a registrar hasta mil réplicas en un día, pese a que el gobierno se asesoró de un panel de verdaderos expertos internacionales, los académicos de doble carrera [ecologistas y sismólogos simultaneamente] se apresuraron a acusar al gobierno de irresponsable y alarmista por haber decretado la alerta roja ante los constantes fenómenos telúricos.
Un robusto comentarista politico, quien acostumbra a hacer sus análisis a gritos como si estuviera en un estanco deMatiguas y no ante la television, llegó al extremo de decir que con la instalación de 3 hospitales de campaña, el gobierno estaba provocando sosobra en la población y obteniendo “rédito politico.”
El gobierno de Nicaragua de manera inmediata creó un panel de expertos internacionales venidos de México, Cuba y Venezuela quienes han estado asesorando a la presidencia sobre el fenómeno y ha sido en base a las recomendaciones de estos sismólogos y de INETER que el gobierno ha extendido la alerta roja en los municipios mas directamente afectados.
Pero los sismólogos de la oposición han continuado hacienda el ridículo con sus críticas infundadas y motivadas mas por el fanatismo politico que por un analisis científico real. La mayoría de los jerarcas de la oposición, “auxiliaron” al pueblo terremoteado desde sus mansiones en San Juan del Sur, viendo los toros de largo, mientras la Juventud Sandinista y el gobierno hacían acto de presencia en los lugares álgidos mas afectados. Aún así se quejaron que los activistas sandinistas usaran camisetas del partido.
Para enfatizar la horfandad de la oposición antiSandinista, elpais que históricamente siempre había hecho acto de presencia ante los desastres naturales, Estados Unidos, esta vez brilló por su ausencia. En cambio Venezuela, asediada por una conspiración golpista del narcotráfico colombiano y el Departamento de Estado, auxilió a Nicaragua con ayuda de emergencia y asistencia técnica, trayendo sismógrafos sofisticados y expertos en la materia.
En los albergues y zonas de desastre fue notoria la presencia de 3 tipos de personas: funcionarios gubernamentales, tanto del gobierno central como municipales, activistas de la Juventud Sandinista y miembros de las Iglesias evangélicas. Las Asambleas de Dios pusieron a la orden los templos evangélicos para refugiar a los damnificados. Dirigentes de la Alianza Evangélica Nicaragüense levantaron un censo preliminar cuantificando los daños a la población y destrucción de templos.
La comatosa oposición timbuco-calandraca de las paralelas histórica en vias de extinción, que jura hasta con los dedos de sus extremidades inferiores representar a mas del 60% de la población [“porque el Frente solo tiene el 38%”], brilló por su ausencia. Una buena cantidad de ellos se fueron a hartarse guaro y a zambullirse en las playas de San Juan del Sur, mientras miles de nicaragüense vivían la angustia de un viacrucis telúrico que constantemente mecia el terreno bajo sus pies.
Comparar el terremoto del 10 de Abril de 2014 con el del 23 de Diciembre de 1972, hace 42 años es altamente revelador. El terremoto del 72 ocurrió a las 12:30 am de la madrugada aproximadamente. La luz, el agua y los servicios telefónicos y telegráficos se interrumpieron inmediatamente en todo el pais. Somoza utilizó un transmisor de radioaficionados, alimentado con batería de carro, para comunicarse con la Casa Blanca y pedir ayuda.
A las 5:00 AM de ese mismo día, un gigantesco aviónHercules de la Fuerza Aerea de Estados Unidos, proveniente de Fort Gullick en la zona del canal de Panamá, aterrizó en el aeropuerto Las Mercedes de Managua, trayendo el primer contingente de marines estadounidenses, los cuales fueron helitransportados inmediatamente a la residencia de El Retiro para proteger al dictador ya que la G.N. se había desbandado y todos habían huído a ver a sus familias.
Las tropas de ocupación yanka que ocuparon Managua, tendieron unos alambres de púas que cubrian un area de 700 manzanas conocida despues como la zona de los escombros y con la anuencia y vista gorda del regimen somocista, se dedicaron a ejecutar y fusilar a cuanto nicaraguense quisiera entrar a sus casas en esa zona alambrada.
Un gigantesco éxodo de “Managuas” fue el tristes y dantesco espectáculo de un pueblo abandonado a merced de la naturaleza. Miles y miles de nicaraguenses emprendieron el viaje a pie, a Masaya, a León, a Matagalpa buscando familiares y amigos donde irse a refugiar, mientras Somoza se embolsaba toda la ayuda enviada por las naciones del mundo.
Irónicamente tanto Fabio Gadea Mantilla como Carlos Mejía Godoy han inmortalizado con poemas y canciones la tragedia del 72 y como Somoza se robó la ayuda para el pueblo. Incluso los millones de dólares que envió la administración de Richard Nixon para la reconstrucción fueron saqueados por Somoza y Managua jamás fuereconstruída.
Las únicas viviendas construidas “temporalmente” fueron pequeñas viviendas bautizadas como “Las Américas” 1, 2, 3 y 4 y que hoy 42 años despues todavía siguen en su caractertemporal.
Aunque la devastación del terremoto del 72 fue infinita, comparada con la destrucción del terremoto del 2014 y existen otras diferencias, la realidad es que Nicaragua no ha sido ocupada militarmente ni por Cuba, ni por Venezuela enesta ocasión, ni vemos fuerzas extranjeras fusilando nicaragüenses como sucedió en el 72.
Mientras tanto los sismólogos de nuevo cuño, siguen criticando al gobierno por el delito de instalar hospitales de campaña, porque eso “crea pánico” en la población y porque al gobierno lo único que le interesa es obtener “réditopolitico” según un sismólogo comentarista que hace de analista televisivo a gritos como que si estuviera en una mesa de tragos o una gallera del reparto Schick.
La agónica oposición antiSandinista no aprende, no encuentra el norte, navega por aguas cenagosas y se encuentra perdida en “el mar de los Sargazos” haciendo el ridículo al pretender debutar como ecologistas y sismólogos con tal de obtener “redito politico” para sus felonías y causas perdidas.
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Carlos Escorcia Polanco es analista politico nicaragüense, afincado en Los Angeles, California.

domingo, 9 de febrero de 2014

Señales de los tiempos. Por: Carlos Escorcia Polanco.

A un año de la partida del Comandante Hugo Chávez, rescatamos un articulo del compañero Carlos Escorcia Polanco.


Sucedió el pasado Jueves 7 de Marzo de 2013. Me dirigía al ascensor en mi trabajo luego de hacer un caso de “conducir en estado de ebriedad” de un cliente latino en el quinto piso. De repente escucho una colega que en los pasillos casi a gritos me dice: “Siento mucho Carlos”. Aunque suponía correctamente a que se refería le pregunté: “Siento mucho porqué”? La colega me responde: “Ya desde hace rato te quería dar el pésame por la muerte de tu comandante Chávez”. Un poco sorprendido porque este tipo de escenas son raras en Estados Unidos le respondí: "Gracias." 

Luego me preguntó: “Y ya vistes que Maduro dice que Estados Unidos le provocó el cáncer?” No tuve ni tiempo de contestar, porque otro cliente, un hombre de unos 35 años que pasaba frente a nosotros en el pasillo, con una boina negra puesta, le contestó: “Estados Unidos mandó a matar al presidente” y rápidamente desapareció en el ascensor.

Aprovechando el receso de almuerzo en mi trabajo, hoy Lunes 11 de Marzo, me puse a conversar en el chat privado de facebook con una hermosa colombiana y surgió el tema obligado de la muerte de nuestro comandante. Le comenté lo miserable que es Capriles, el candidato de la Oligarquía con sus declaraciones y de repente esta muchacha colombiana también me sorprende con estas palabras: “El q no conoce todo lo q chavez hizo x venezuela esta viviendo en la ignorancia.”

Tanto el hombre de la boina negra en Los Angeles, Calfornia, como la hermosa muchacha colombiana, ningúno de los cuales es ni venezolano ni nicaragüense, tenían una idea clara y positiva de quien Chávez. Pero es para mi toda una revelación política. La dimensión política de Chávez y el impacto de su muerte es un fenómeno mundial. 

Por todas partes la gente habla de mu vida y su muerte. Si los que lo infectaron con bacterias cancerígenas creyeron que lo desaparecerían para siempre, lo único que habrán logrado es hacerlo inmortal.

Con su muerte Chávez se ha vuelto mundial, universal. Su figura, su mensaje, sus ideas se han popularizado. Su mensaje político está calando profundamente en todo el mundo. Sus seguidores se están multiplicando como hongos por toda Latinoamérica y el mundo. Apenas anoche (Domingo 10 de marzo de 2013), la primera iglesia presbiteriana Enmanuel de Los Angeles, California estaba llena a mas no poder, solamente para rendirle tributo al comandante presidente, la reencarnación de Simón Bolivar, Hugo Rafael Chavez Frías. 

Ciertamente que estas son señales de los tiempos que confirman que la espada de Bolívar se pasea por América Latina y resto del mundo. Nuestros hermanos venezolanos deben tener claro que no están solos, que la mejor forma de sobrellevar el dolor de la perdida de nuestro presidente es seguir su ejemplo y que todas las mujeres y todos los hombres en todo el mundo, todos seamos Chávez.