Una ola de optimismo se extiende entre las organizaciones feministas egipcias, tras la participaci贸n masiva de mujeres en la revoluci贸n popular. La experiencia de libertad vivida en la plaza de Tahrir y la posibilidad de involucrarse desde un principio en las movilizaciones, a trav茅s de una plataforma segura como es internet, son algunas de las causas que se esconden detr谩s de esta nueva situaci贸n.
“La gente oprimida siempre busca a alguien de quien poder abusar y oprimir. Ahora, por primera vez en 40 a帽os, esa misma gente ha probado el sabor de la libertad. Los hombres no van a volver a tocar a una mujer”, con estas palabras explica Azza Kamel, militante feminista y escritora, lo que para ella han supuesto 20 d铆as de revoluci贸n en la mentalidad de los egipcios. Algo que alcanz贸 su m谩xima expresi贸n en el campamento de la plaza de Tahrir, donde “la mujer se sent铆a libre. Cada vez que un hombre tocaba involuntariamente a una mujer, 茅ste se disculpaba. Lo nunca visto…”. Algo que puede parecer extra帽o, y que no lo es tanto en un pa铆s en el que, seg煤n un estudio del a帽o 2008 del Centro egipcio para los derechos de la mujeres, cuatro de cada cinco mujeres han sido asaltadas sexualmente alguna vez en su vida.
Lo cierto es que internet est谩 repleto de im谩genes de cientos de mujeres acampadas en la plaza de Tahrir, enfrent谩ndose a la polic铆a o encabezando manifestaciones. Seg煤n diversos colectivos feministas, “lo que habitualemente supon铆a una participaci贸n de la mujer de un 10%, en esta ocasi贸n se sit煤a entre un 40 o 50% de los manifestantes en los d铆as previos a la marcha de Mubarak”. Todo un cambio en un pa铆s donde en el a帽o 2010 hubo m谩s de 300 huelgas de car谩cter laboral.
Un cambio evidente
“Evidentemente, Egipto sigue siendo una sociedad pratiarcal, y ciertos valores siguen estando lo suficientemente enraizados como para permanecer tras una protesta tan innovadora como la del 25 de enero”, reconoce Amal Abdel Hady, de la Fundaci贸n Nueva Mujer, tratando de mantener los pies en el suelo ante ese presunto cambio en la mentalidad de la sociedad egipcia. No obstante, durante estos d铆as se han visto cosas impensables hasta ahora, “mujeres que lideran grandes protestas en confraternizaci贸n con los hombres, rezos conjuntos, sin que ellas tengan que ponerse detr谩s, o gente de ambos sexos durmiendo bajo la misma tienda, sin que siquiera se conozcan”, continua Abdel Hady.
Al mismo tiempo, tanto hombres como mujeres fueron de la mano en la preparaci贸n de las movilizaciones. El hecho de que internet fuera el medio por el que se extendi贸 la idea de una gran movilizaci贸n, “ofrec铆a una plataforma segura para las mujeres, donde no sent铆an ning煤n tipo de miedo a las consecuencias que, hasta entonces, sol铆an tener las grandes concentraciones de personas”, afirma Mozn Hassan, directora del Centro de estudios feministas Nasra. Seg煤n esta veterana activista, una vez las manifestaciones estaban lanzadas “la transici贸n a la participaci贸n f铆sica en las manifestaciones fue mucho m谩s f谩cil”.
Nuevo escenario
Una vez la gente ha abandonado la calle, a la espera de ver c贸mo transcurren los acontecimientos en torno al nuevo poder militar, se abre una etapa clave en la participaci贸n pol铆tica y social de la mujer. Para la Fundaci贸n Nueva Mujer, la mayor preocupaci贸n es que “el hecho de que las mujeres no estuvieran organizadas durante las protestas, con unas exigencias de derechos espec铆ficos en mente, puede suponer que se las vuelva a ignorar en esta etapa post-Mubarak”, como hist贸ricamente ha sucedido en Egipto.
Con objeto de dar luz p煤blica al papel de la mujer en todo el proceso de revoluci贸n, desde dicha fundaci贸n se han propuesto recoger testimonios de mujeres que han participado en los 18 d铆as de movilizaci贸n. Con ello, pretenden “mantener a esas mujeres en la lucha por el cambio”, en tanto que para muchas de ellas esta era la primera ocasi贸n en la que hac铆an activismo pol铆tico. No obstante, “hasta el momento ning煤n grupo, ni siquiera aquellos liderados por j贸venes, han luchado activamente por que se escuche la voz de la mujer”, concluyen desde la Fundaci贸n Nueva Mujer.
El movimiento J贸venes del 25 de enero, el cual agrupa a todas las organizaciones que convocaron las primeras movilizaciones en Egipto, hizo p煤blico ayer un nuevo comunicado. En el mismo vuelven a recordarle al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que la mayor parte de las reivindicaciones de la revoluci贸n siguen sin cumplirse. Seg煤n dicho documento, los comunicados hechos p煤blicos hasta el momento por la nueva autoridad militar “quedan muy lejos del nivel de las aspiraciones de las masas revolucionarias”, y exigen el cumplimiento inmediato de varias reivindicaciones que consideran urgentes: “la suspensi贸n de la ley de emergencia y la inmediata liberaci贸n de los presos pol铆ticos; la disoluci贸n del aparato de seguridad del Estado; la destituci贸n del Gobierno de Ahmad Shafiq, designado por el presidente derrocado, y la formaci贸n de un gobierno de tecn贸cratas (administrativo) para ocuparse de la gesti贸n de los asuntos corrientes; la disoluci贸n del Partido Nacional y el procesamiento a todos los s铆mbolos de la corrupci贸n y a todos los que dispararon contra los manifestantes”.
Por otro la lado, dicho comunicado rechaza “el contenido del Comunicado del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas en cuanto al cumplimiento de todos los tratados internacionales y regionales”, en tanto que que los manifestantes “no ten铆amos ning煤n problema contra la persona del presidente derrocado, nuestra principal diferencia ha sido con el r茅gimen corrupto, aliado de Estados Unidos y de Israel”.
Finalmente, el comunicado llama a los ciudadanos egipcios a “participar en la manifestaci贸n multitudinaria del viernes 18 de febrero 2011”, para acabar con una frase que trata de resumir el esp铆ritu de las movilizaciones: “La legitimidad a la revoluci贸n... Y toda la autoridad al pueblo”.
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