martes, 28 de abril de 2026

Discurso del Comandante Daniel Ortega de reconocimiento a internacionalistas asesinados por la Contra

Benjamín Linder: El eco de las campanas en las montañas de Nicaragua
El 30 de abril de 1987, el cementerio municipal de Matagalpa se convirtió en el epicentro de un duelo que trascendió fronteras. Bajo un sol de justicia y ante una multitud conmovida, el Comandante Daniel Ortega despedía a Benjamín Linder, el joven ingeniero estadounidense que cambió la comodidad de su país por el barro y la esperanza de las comunidades rurales nicaragüenses.
Linder no empuñaba armas; cargaba herramientas. Fue asesinado por la Contra el 28 de abril mientras trabajaba en una pequeña represa hidroeléctrica en San José de Bocay, un proyecto destinado a llevar luz por primera vez a familias campesinas. Su muerte no fue un accidente de guerra, sino un ataque directo contra la solidaridad internacionalista. ✊🏾
Un discurso para la historia: Puntos fundamentales
Aquel día, Ortega pronunció una de las piezas oratorias más emblemáticas de la Revolución Sandinista, cargada de simbolismo y denuncia política:
  1. La resonancia de Hemingway: El Comandante inició su intervención evocando a Ernest Hemingway con la pregunta: “¿Por quién doblan las campanas?”. Al hacerlo, elevó el sacrificio de Linder al nivel de los voluntarios que lucharon contra el fascismo en la Guerra Civil Española, subrayando que la muerte de un hombre que lucha por la humanidad es una pérdida para toda la especie.
  2. Dardo al corazón de Washington: El discurso fue una denuncia frontal contra la administración de Ronald Reagan. Ortega señaló la contradicción ética de un gobierno que hablaba de "libertad" mientras financiaba a grupos mercenarios para destruir escuelas y proyectos eléctricos, calificando la política estadounidense como una agresión contra su propio pueblo representado en jóvenes como Benjamín.
  3. El altar de los internacionalistas: Ortega no solo honró a Linder, sino que convirtió el funeral en un homenaje a todos los internacionalistas que cayeron en suelo nicaragüense (suizos, franceses, españoles, alemanes). Reafirmó que la hermandad entre los pueblos es el arma más poderosa contra la soberanía violentada.
Benjamín Linder sigue vivo en cada rincón de Nicaragua donde brilla una bombilla gracias a la energía rural. Su legado es el recordatorio de que la paz no es la ausencia de conflicto, sino la presencia de justicia y cooperación mutua. 🟥⬛️


 

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