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jueves, 25 de julio de 2024

Leila Khaled en Managua: Palestina en el coraz贸n de la Revoluci贸n Sandinista

Por Javier Huerta

Leila Khaled invitada en el acto celebraci贸n del 45 aniversario del triunfo de la Revoluci贸n popular Sandinista.

Leila Khaled lleg贸 a Managua el 19 de julio, justo a tiempo para celebrar junto al pueblo nicarag眉ense el 45 aniversario del triunfo de la Revoluci贸n Popular Sandinista. A sus 80 a帽os, aquella mujer que se convirti贸 en uno de los rostros m谩s conocidos de la resistencia palestina no llegaba simplemente como una invitada extranjera a una celebraci贸n oficial: llegaba cargando consigo m谩s de medio siglo de una historia compartida. Al pisar suelo nicarag眉ense record贸 que el primer militante del Frente Sandinista que conoci贸 fue Patricio Arg眉ello Ryan, el joven internacionalista nicarag眉ense que muri贸 en 1970 durante una operaci贸n vinculada a la lucha palestina. "Nicaragua es mi segunda patria, patria de la dignidad", afirm贸 Khaled a su llegada, explicando que regresaba a un pa铆s que considera tambi茅n suyo por la historia de solidaridad que une a ambos pueblos. 

Horas despu茅s, desde el escenario del acto central del 45 aniversario, la presencia de Khaled adquiri贸 todo su significado pol铆tico. "¡Viva Nicaragua! ¡Viva Palestina!", fueron sus primeras palabras ante la multitud. Se dirigi贸 al pueblo nicarag眉ense en nombre del pueblo palestino y, de manera especial, de la poblaci贸n de Gaza, agradeciendo d茅cadas de respaldo y estableciendo un v铆nculo directo entre la experiencia revolucionaria nicarag眉ense y la lucha palestina. "Estoy muy orgullosa de vosotros", dijo, antes de reivindicar el combate contra "el imperialismo" y "el colonialismo" y recordar que quienes luchan por la libertad, seg煤n sus palabras, reconocen y respaldan las causas que consideran justas. 

El mensaje de la dirigente palestina estaba atravesado por la realidad de Gaza. "Gaza hoy pide ayuda", repiti贸 durante su intervenci贸n, describiendo una poblaci贸n sometida, seg煤n sus palabras, a una situaci贸n de hambre y carencias extremas. Desde aquella tribuna vincul贸 adem谩s el presente palestino con la experiencia hist贸rica de Nicaragua: "Hemos aprendido de vosotros, del triunfo de la Revoluci贸n, de la resistencia", afirm贸, para concluir expresando una esperanza que resum铆a la naturaleza pol铆tica de su visita: que alg煤n d铆a sea Palestina quien pueda invitar a los nicarag眉enses a celebrar su propio triunfo. 

No era una comparaci贸n improvisada. Para Khaled, el v铆nculo entre ambas historias tiene nombres y rostros concretos. El m谩s importante durante su visita volvi贸 a ser el de Patricio Arg眉ello Ryan. Cuando el 22 de julio visit贸 el monumento dedicado al internacionalista nicarag眉ense en La Paz Centro, la dirigente palestina volvi贸 sobre aquella historia y record贸 que "la sangre palestina con la sangre nicarag眉ense se mezclaron en esta gran lucha". El monumento de Arg眉ello se convirti贸 as铆 en uno de los lugares m谩s significativos de su recorrido por Nicaragua: all铆 la memoria dej贸 de ser una referencia abstracta y adquiri贸 la forma de un joven que, d茅cadas atr谩s, decidi贸 vincular su destino al de otro pueblo que combat铆a por su liberaci贸n. 

Antes de las embajadas estuvieron los internacionalistas

Para comprender esta relaci贸n hay que retroceder a una 茅poca en la que Nicaragua todav铆a viv铆a bajo la dictadura somocista y Palestina no contaba con un Estado reconocido internacionalmente. Los v铆nculos que posteriormente adquirir铆an car谩cter diplom谩tico nacieron primero entre organizaciones pol铆ticas y militantes que compart铆an una determinada concepci贸n internacionalista de la lucha. Investigaciones hist贸ricas de la Universidad Nacional Aut贸noma de Nicaragua sit煤an en 1970 los contactos del FSLN con organizaciones de la resistencia palestina y documentan el paso de militantes sandinistas por campamentos palestinos en Jordania para recibir entrenamiento. Entre ellos estaba precisamente Patricio Arg眉ello.

Arg眉ello representa quiz谩 la expresi贸n m谩s dram谩tica de aquel internacionalismo. Despu茅s de abandonar Nicaragua y desarrollar actividades de solidaridad con la causa sandinista, entr贸 en contacto con la resistencia palestina. En septiembre de 1970 particip贸 junto a Leila Khaled en una operaci贸n destinada a llamar la atenci贸n internacional sobre la cuesti贸n palestina y reclamar la liberaci贸n de prisioneros. Arg眉ello muri贸 durante el intento y Khaled fue detenida, siendo posteriormente liberada en un intercambio de prisioneros. D茅cadas despu茅s, aquella joven palestina que hab铆a compartido con 茅l los 煤ltimos d铆as de su vida regresar铆a varias veces a Nicaragua y terminar铆a siendo recibida oficialmente como una figura hist贸rica de la causa palestina. La historia de ambos explica, mejor que cualquier comunicado diplom谩tico, hasta qu茅 punto las dos experiencias revolucionarias llegaron a encontrarse en aquellos a帽os. 

La relaci贸n entre el FSLN y la Organizaci贸n para la Liberaci贸n de Palestina se desarroll贸, por tanto, antes de que Nicaragua pudiera hablar en nombre de un Estado revolucionario. Cuando los sandinistas entraron triunfantes en Managua el 19 de julio de 1979, aquella historia previa ya exist铆a. La revoluci贸n nicarag眉ense pas贸 entonces a disponer de una pol铆tica exterior propia y convirti贸 sus v铆nculos con movimientos de liberaci贸n de 脕frica, Asia y Am茅rica Latina en relaciones que tambi茅n tendr铆an expresi贸n diplom谩tica. Palestina ocup贸 un lugar destacado dentro de esa nueva pol铆tica internacional.

Arafat en Managua: el encuentro de dos revoluciones

El 22 de julio de 1980, apenas tres d铆as despu茅s del primer aniversario del triunfo sandinista, Yasser Arafat lleg贸 a Nicaragua. La visita ten铆a un enorme valor simb贸lico: el dirigente de la OLP llegaba a una revoluci贸n latinoamericana que acababa de derrotar a la dictadura somocista y que, en medio de la Guerra Fr铆a, trataba de construir una pol铆tica exterior independiente de Washington. Ese mismo 22 de julio se establecieron oficialmente las relaciones diplom谩ticas entre Nicaragua y Palestina. El propio Gobierno nicarag眉ense recordar铆a a帽os despu茅s aquella fecha como el comienzo de una relaci贸n basada en "solidaridad y hermandad". 

La visita de Arafat no fue una an茅cdota protocolaria. En la Nicaragua revolucionaria de aquellos primeros a帽os, las relaciones exteriores estaban estrechamente vinculadas a una concepci贸n internacionalista que buscaba establecer alianzas con movimientos y gobiernos enfrentados al colonialismo, las dictaduras y la hegemon铆a de las grandes potencias. Palestina formaba parte de ese mapa. La revoluci贸n que acababa de triunfar en Managua era observada desde el mundo 谩rabe y desde los movimientos de liberaci贸n como una experiencia que hab铆a demostrado que una dictadura sostenida durante a帽os por el poder estadounidense pod铆a ser derrotada por una movilizaci贸n popular organizada.

Desde Palestina, aquella victoria tambi茅n fue observada como una fuente de esperanza. En un conversatorio celebrado en Ramallah en 2021 para conmemorar el aniversario de la revoluci贸n y de las relaciones diplom谩ticas entre ambos pueblos, representantes palestinos recordaron que el triunfo sandinista hab铆a sido interpretado como una referencia para la lucha palestina. El encuentro sirvi贸 adem谩s para revisar cuatro d茅cadas de cooperaci贸n pol铆tica y diplom谩tica. 

La relaci贸n sobrevivi贸 a los cambios del escenario internacional. En julio de 2020, con motivo del 40 aniversario de la visita de Arafat, Nicaragua volvi贸 a recordar oficialmente aquel momento y destac贸 que desde entonces ambos pueblos hab铆an mantenido un camino com煤n de cooperaci贸n y solidaridad. Dos a帽os despu茅s, la representaci贸n diplom谩tica nicarag眉ense en Palestina deposit贸 una ofrenda floral en el mausoleo de Arafat en Ramallah para conmemorar aquella visita hist贸rica. 

Nicaragua y el reconocimiento del Estado palestino

La relaci贸n diplom谩tica dar铆a otro paso en 1988. El 15 de noviembre de aquel a帽o, el Consejo Nacional Palestino proclam贸 el Estado de Palestina en Argel. La Asamblea General de Naciones Unidas reconoci贸 posteriormente esa proclamaci贸n mediante la resoluci贸n 43/177, aprobada el 15 de diciembre de 1988. Nicaragua vot贸 a favor de la resoluci贸n.

Aqu铆 conviene hacer una precisi贸n hist贸rica para no confundir dos acontecimientos distintos: Nicaragua estableci贸 relaciones diplom谩ticas con la representaci贸n palestina en 1980, mientras que el reconocimiento formal del Estado de Palestina corresponde al proceso iniciado con la proclamaci贸n de noviembre de 1988. La Canciller铆a palestina registra a Nicaragua entre los pa铆ses que reconocieron al Estado palestino el 16 de noviembre de ese a帽o. As铆, cuando se habla de Nicaragua como uno de los primeros pa铆ses que reconocieron a Palestina, la referencia correcta es al reconocimiento producido inmediatamente despu茅s de la proclamaci贸n de 1988, no al triunfo revolucionario de 1979. 

Desde entonces, la bandera palestina ha seguido apareciendo en diferentes espacios de la vida pol铆tica y diplom谩tica nicarag眉ense. La relaci贸n se ha expresado en encuentros bilaterales, actividades de solidaridad, cooperaci贸n y presencia de representantes palestinos en las celebraciones del aniversario de la Revoluci贸n Sandinista. En 2023, por ejemplo, Rawhi Fattouh, presidente del Consejo Nacional Palestino, visit贸 Managua en el marco de las actividades del 44 aniversario del triunfo revolucionario, renovando tambi茅n los v铆nculos entre las instituciones parlamentarias de ambos pa铆ses.

La presencia palestina en las celebraciones del 19 de julio tiene una importancia que va m谩s all谩 del protocolo. Cada aniversario de la revoluci贸n re煤ne en Managua a delegaciones procedentes de diferentes lugares del mundo y permite a la Nicaragua sandinista reivindicar sus v铆nculos hist贸ricos con los pueblos y movimientos que considera parte de una tradici贸n com煤n de lucha contra el colonialismo y la dominaci贸n imperial. Palestina ha formado parte de esa tradici贸n desde los primeros a帽os.

Leila Khaled: la memoria de los a帽os setenta vuelve a Managua

Por eso la llegada de Leila Khaled en julio de 2024 ten铆a un significado especial. No era la primera vez que visitaba Nicaragua, pero s铆 llegaba en un momento particularmente dram谩tico para Palestina. La guerra iniciada tras los ataques de Ham谩s del 7 de octubre de 2023 hab铆a colocado nuevamente la cuesti贸n palestina en el centro de la agenda internacional, mientras la poblaci贸n de Gaza sufr铆a una ofensiva militar de enormes dimensiones y una crisis humanitaria que organismos internacionales ven铆an documentando desde los primeros meses del conflicto.

Khaled llev贸 esa realidad a cada uno de los lugares que visit贸. En La Paz Centro, frente al monumento de Arg眉ello, habl贸 a j贸venes nicarag眉enses de los ni帽os palestinos que estaban muriendo y de una generaci贸n privada de escuelas y de una vida normal. "Esos ni帽os tienen sue帽os como ustedes", explic贸, estableciendo un puente entre la juventud nicarag眉ense que la escuchaba y los ni帽os de Gaza a los que representaba en su mensaje. 

Dos d铆as despu茅s, en Diriamba, volvi贸 a dirigirse a la juventud. "Nuestro pueblo est谩 firme y jam谩s se rendir谩", afirm贸 al hablar de Palestina, antes de agradecer la solidaridad de Nicaragua. All铆 tambi茅n volvi贸 a establecer una comparaci贸n con la historia nicarag眉ense, recordando la lucha contra Somoza y sosteniendo que ambas experiencias hab铆an identificado a Estados Unidos como adversario.

En sus palabras aparece, por tanto, una concepci贸n del internacionalismo que atraviesa toda su visita. Para Khaled, la solidaridad no consiste 煤nicamente en declaraciones diplom谩ticas: se construye a partir de la memoria de quienes combatieron juntos, de los m谩rtires que dejaron sus nombres en las historias de ambos pueblos y de la convicci贸n de que una victoria obtenida en un lugar puede convertirse en esperanza para quienes todav铆a luchan en otro.

Una historia que no termina en los archivos diplom谩ticos

La trayectoria que une Nicaragua y Palestina no puede reducirse a una sucesi贸n de tratados, reconocimientos y visitas oficiales. Hay una historia anterior a las embajadas y a los comunicados: la de los militantes que viajaron de un continente a otro, la de Patricio Arg眉ello, la de Leila Khaled, la de los dirigentes palestinos que llegaron a Managua despu茅s del triunfo de 1979 y la de los sandinistas que llevaron su solidaridad a los espacios internacionales donde se discut铆a el futuro de Palestina.
Despu茅s llegaron las relaciones diplom谩ticas, el reconocimiento del Estado palestino, los intercambios institucionales y la presencia reiterada de representantes palestinos en las celebraciones revolucionarias. Pero el significado pol铆tico de esos encuentros se sigue construyendo sobre aquella memoria inicial.
Quiz谩 por eso la imagen de Leila Khaled en Managua durante el 45 aniversario resulta tan poderosa. La mujer que en 1970 hab铆a conocido a Patricio Arg眉ello regresaba m谩s de cinco d茅cadas despu茅s al pa铆s de aquel joven internacionalista. La revoluci贸n que 茅l hab铆a conocido como una lucha clandestina contra Somoza llevaba 45 a帽os convertida en la fecha central del calendario pol铆tico nicarag眉ense. Y Palestina, que entonces luchaba por hacer visible internacionalmente su causa, segu铆a reclamando su derecho a existir, a decidir su futuro y a vivir sin ocupaci贸n.

Durante su intervenci贸n del 19 de julio, Khaled dej贸 una frase que condensaba esa relaci贸n entre pasado y futuro: "Estamos con el anhelo de esperar el d铆a en el cual vamos a invitaros para el triunfo palestino."

Es dif铆cil encontrar una imagen m谩s clara de lo que significa esta amistad pol铆tica para quienes la reivindican desde ambos lados. Nicaragua celebra una revoluci贸n que ocurri贸 hace 45 a帽os; Palestina espera todav铆a poder celebrar su propio triunfo. Entre ambas fechas hay una historia de internacionalismo, de encuentros y de solidaridad que comenz贸 cuando todav铆a no exist铆an relaciones diplom谩ticas y que contin煤a apareciendo, generaci贸n tras generaci贸n, en las calles, las plazas y los actos pol铆ticos de Managua.

El 19 de julio de 2024, mientras Nicaragua celebraba su aniversario revolucionario, Palestina estuvo nuevamente presente en el coraz贸n de la celebraci贸n. Esta vez fue Leila Khaled quien tom贸 la palabra. Su mensaje fue dirigido a Nicaragua, pero tambi茅n llevaba consigo la voz de Gaza: "¡Viva Nicaragua! ¡Viva Palestina!"
Y detr谩s de esas palabras estaba toda una historia: Arg眉ello, Arafat, los primeros contactos entre sandinistas y palestinos, el reconocimiento del Estado palestino y m谩s de cuatro d茅cadas de relaciones. Una historia en la que la distancia geogr谩fica nunca impidi贸 que dos pueblos se reconocieran mutuamente en sus luchas y en su aspiraci贸n a decidir su propio destino.
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