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miércoles, 5 de abril de 2017

Según los medios españoles Rusia "acusa" a Siria de ataque químico

El Ministerio de Defensa ruso ha acusado a la aviación siria del ataque químico que este martes acabó con la vida de 72 personas, 20 de ellas niños. "Aviones de combate sirios atacaron un almacén terrorista que contenía sustancias tóxicas", reza la nota de Moscú.(diario El Mundo

Aún hoy RNE, la emisora oficial del Clan de los Borbones ,decía que los aviones atacantes no llevaban distintivos identificativos mientras que el Inmudo panfletillo habla de aviones sirios. Les rogamos a ambos que para la próxima entrega de embustes, al menos se pongan de acuerdo.

Siria niega su implicación en el ataque por una simple razón: desconocía que en ese depósito de armamento convencional también había armas químicas.

Una vez más Occidente usa a civiles indefensos como conejillos de indias en su intento desesperado por atacar de manera masiva a Damasco algo que no sucederá porque Rusia está y estará siempre en Siria, le va en ello su propia supervivencia.

Encontramos también titulares como este: "Aviones de guerra de origen desconocido atacaron las inmediaciones de un `Centro médico´ en la ciudad de Jan Shijún"

¿Desconocidos si hasta los controles rusos confirmaron que son sirios? Pero además ¿qué hacían allí esas armas químicas almacenadas por los terroristas?

¿Quién se las proporciona?

¿No nos dicen los medios de "información" que los "rebeldes" no tienen?

Aquí la versión real de Rusia, es decir, no la que se inventan los medios "democráticos"

El portavoz del Ministerio de Defensa de Rusia, el general mayor Ígor Konashénkov, ha confirmado que la aviación siria ha llevado a cabo este martes un ataque aéreo contra un depósito de los terroristas en la periferia de la localidad de Jan Sheijun, en la provincia de Idlib.

Konashénkov ha señalado que en la zona había mucha técnica militar y en el depósito se almacenaban las municiones de los terroristas y armas químicas. "Desde este arsenal más grande, los milicianos transportaban los proyectiles de armas químicas al territorio de Irak", ha agregado.

Según datos del Ministerio de Defensa ruso, en la zona del depósito se encontraba un taller de fabricación de proyectiles con sustancias tóxicas, la misma arma utilizada en Alepo a finales de 2016.

Los síntomas de los afectados en Jan Sheijun son "los mismos que los de los afectados en Alepo en otoño del año pasado", ha subrayado Konashénkov. Al mismo tiempo, el general mayor ha lamentado que en la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) "aún siguen examinando las pruebas que demuestran el uso de sustancias tóxicas en Siria por los terroristas" pese a tener todas las pruebas documentales y materiales entregadas por los expertos rusos. (RT)

El enviado de la ONU para Siria, "Estafa de Mistela", ha anunciado que el Consejo de Seguridad de la organización se reunirá hoy para tratar este ataque "horrible"; sin embargo no hace ninguna mención a la existencia camuflada de un horrible arsenal de armas químicas en manos de bandidos, terroristas y salafo-fascistas.

Que os compre quien no os conozca, demócratas de pacotilla. El nuevo show está servido... y agotado.

jmalvarezblog.blogspot.com.es


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jueves, 21 de abril de 2016

Celebración del 70º aniversario de la independencia nacional de Siria

Sábado 30 de abril a las 18:30 horas en el Ateneo 1º de Mayo, Calle Concilio de Trento nº 134, bajos, entrada por el patio interior. Metro L2, Bac de Roda. Barcelona. Organizan: Comitè Antiimperialista, Brigada Artística Tina Modotti-Frida Kahlo, comunidad siria en Barcelona.


* Recital poético sobre Siria (miembro del Comitè Antiimperialista)
* La proyección de una falsa imagen denigrante de Siria como ejercicio “occidental” de auto-idealización (miembro del CAI)
* Presentación de revista HUL, número monográfico en torno a la República Árabe Siria y su resistencia frente a la invasión imperialista
* La República Árabe Siria, hoy: estado socio-político, económico y militar interno, y correlación internacional de fuerzas (miembro del CAI)
* La llamada “crisis de los refugiados”: operación turca de éxodo violento forzado contra población siria (camarada sirio, jurista)
* La juventud patriota siria a contracorriente del pensamiento único en el “occidente” sionista: ¡romper una lanza por la RAS! (Unión de Jóvenes Estudiantes Sirios)
* Pase de video-debate: Lo que no te cuentan sobre los rebeldes en Siria
* Retomando el recital poético...
* Té de varios sabores y degustación de platos y dulces


EN EL 70º ANIVERSARIO DE LA INDEPENDENCIA NACIONAL DE LA REPÚBLICA ÁRABE SIRIA: ¡AYER, AHORA YSIEMPRE POR SIRIA!
Celebramos este 2016 nuestro día de la independencia nacional mostrando un año más nuestra solidaridad internacionalista con los sufrimientos padecidos y la heroica resistencia ofrecida por el pueblo sirio, su Gobierno, su Estado popular y su ejército nacional frente a la invasión mercenaria reclutada, entrenada y enviada por el Hegemonismo sionista estadounidense, que ha contado y cuenta con el total apoyo logístico, territorial, militar y dinerario de sus esbirros imperialistas israelíes, británicos, europeos, turcos y arabescos (Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Arabia Saudí).

A pesar de que desde hace más de 50 años el imperialismo dictaminó contra la RAS un férreo bloqueo tecnológico, de fuerzas productivas y a la circulación del secreto industrial y científico, nuestro país, comandado en lo político por la coalición BAAZ y en lo ideológico por la unidad árabe y socialista como horizonte, ha salido adelante por sus propias fuerzas, construyendo soberanía alimentaria, industrial y financiera. Siria es aún hoy día una excepción mundial, libre al completo de deuda externa pública y libres sus campos respecto de la dictadura del hambre, ejercida a lo ancho del Planeta por los monopolios agrónomos y articulada a través de la Bolsa alimentaria con centro en Chicago. El grano se distribuye, junto con decenas de productos básicos, ajeno a los itinerarios de mercado. A contracorriente del asedio imperialista e incluso en mitad del demoledor escenario actual, Siria ha conservado la soberanía nacional sobre las telecomunicaciones, sobre la producción de material sanitario y de instrumental médico, sobre medicinas (cuyo volumen era independiente al 70% respecto de los monopolios “occidentales” químicos y petroquímicos), sobre la energía y los hidrocarburos, sobre la gestión de las aguas, sobre la construcción de infraestructuras. A los jóvenes farmacéuticos recién licenciados la rama sindical correspondiente les garantiza en Siria disponer de una farmacia para el ejercicio de su profesión y para su subsistencia. Destinado a las jóvenes familias y matrimonios, el parque estatal de vivienda fue, en condiciones normales de paz, económico y accesible. La revolución agraria había repartido los terrenos desde la época de la revolución nacional que puso fin al feudalismo otomano y a sus herencias coloniales galas. El sindicato agrario gestiona un sistema de créditos a intereses bajos y laxa devolución para los campesinos que quieren mejorar la productividad de sus tierras. Para los jóvenes y las familias que desean acceder a suelo cultivable, el Estado sirio practica una política de irrigación gratuita, preparación de suelos y cesión al productor, cuya licencia lo es en propiedad. El importe anual de la educación universitaria es, para el estudiante, de 1.5 euros. Aun bajo las circunstancias actuales, a los niños sirios les equipa el sindicato de enseñanza con gratuidad de libros, material didáctico y de escritura. Hasta las mochilas escolares se les da a los niños.

En materia de internacionalismo, Siria ha demostrado siempre su compromiso con la resistencia palestina (FPLP, FDLP), con la resistencia popular kurda frente al racismo genocida otomanista (PKK) y con la resistencia árabe en Líbano, condenada a estar en guardia frente a los delirios bíblicos territorial-expansionistas del supremacismo israelita. En otras palabras: Siria encarna el ejemplo de lo Imposible para el imperialismo internacional. Si los países pasaran a regirse por tales premisas auto-sustentatorias en lo que a estructuras materiales se refiere, entonces al supuesto “mundo rico” se lo tragaría la ruina. El proyecto de grabar “el fin de la historia” y “el mundo libre” a modo de axiomas en los horizontes subjetivos de nuestra especie humana (pensamiento único), requiere de instaurar una realidad única mundial libre de tener que confrontar alteridad comparativa alguna.

La dimensión de Soberanía e independencia nacional que caracteriza a la Siria baazista ha sido y es indigerible para un imperialismo “occidental” en decadencia, cuya solución de salida a su crisis de rentabilidad acumulativa capitalista reside forzosamente en abrir nuevos mercados rentables para la exportación de capitales y nuevos nichos de extracción de factores productivos (hidrocarburos, minerales, algodón, grano, etc.). A ello se debe que, como jugada primordial en su diseño de la sumisión para el Mundo Árabe (o Primaveras Árabes), al Hegemonismo estadounidense, entonces con Hillary Clinton y Brzezinski a la cabeza, se le ocurriera en 2010 aplicar la violencia a lo que llama “la liberalización” de Siria, es decir, su “apertura” a la penetración de capitales, su homologación al club de Estados acatadores de la jerarquía internacional y su ingreso en los organismos internacionales instrumento del imperialismo (OMC, OIT, etc.). La previa combinación de coacciones y de acción diplomática, emprendida hacía casi una década atrás por George Bush-Colin Powell, no había fructificado. Henry Kissinger había declarado al respecto, que, debido al denso tejido de alianzas de Siria con las potencias emergentes, así como tomándose en consideración la capacidad siria de respuesta a una entidad sionista geográficamente colindante (a través de Líbano-Hezbu Allah, del EAS y de la resistencia palestina radicada al interior), el sistema sirio no podría ser destruido mediante guerra convencional, sino solamente inyectando el principio de disolución al corazón mismo del país.

Y así fue como el imperialismo estableció decenas de campos de entrenamiento de la CIA en territorio jordano y turco fronterizo, donde fue forjando a los caza-recompensas que adentraría en el país mientras hacía lazos y promesas con un puñado de jerarcas militares corruptos del interior, enseguida idealizados con la cantinela romántica de “desertores” por la prensa “occidental”. Se les irían añadiendo soldados de fortuna, lúmpenes y fanáticos procedentes de hasta 86 países. Al envite externo se le sumaría una minoría de reaccionarios del interior, arrastrados por una mezcla de hirviente fanatismo sectario y gélido cálculo de intereses de clase. En efecto; no hay que ocultarlo: la destrucción imperialista del tejido económico e institucional soberano interesa en Siria a fracciones parasitarias de clase, radicadas sobre todo en la pequeña burguesía, en la burguesía comercial y burocrático-compradora, y en los residuos venidos a menos del viejo caciquismo agrario-tribal.

Este escarnio contra el pueblo sirio ha venido siendo disfrazado por la prensa “occidental” en concepto de “revolución siria”, “rebelión popular” contra un supuesto “Régimen dictatorial demoníaco”, “guerra inter-confesional”, “guerra inter-étnica”. Pero, como reza el antiguo principio griego filosófico, “la verdad –la libertad- triunfa”, y hasta los espectadores más desorientados terminan por recelar de cada falsificación; serpiente que ha tenido que ir mudando la piel hasta culminar en la última etiqueta hoy en boga. El imperialismo nos habla “de intervención contra el Estado Islámico y por librar a Siria de una catástrofe humanitaria…”, que ellos mismos han propiciado produciendo a sus títeres genocidas “rebeldes” del Consejo Nacional Sirio y a su brazo armado, el Ejército Libre de Siria (Conferencia de Doha, Qatar). El propio anfitrión de la maniobra, el Emirato qatarí, había gastado ya a fecha de 2012 la cantidad de 30.000 millones de $ en financiación a la propaganda, inversión que en parte explica la nauseabunda postura mistificadora mantenida por TV3, LASEXTA, EL PAÍS, ARA, EL MUNDO y cientos de otros medios de prensa en esta Europa comparsa del atlantismo asesino. Por más que el imperialismo gaste y gaste en tapar con una alfombra roja de falaz “revolución” su propia basura generada, llega siempre el tiempo en que el volumen de basura es tan gigantesco que es ella quien tapa la alfombra de idealización. A pocos escapa ya que cuanto se está haciendo con Siria fue desde el inicio una invasión violenta y lo sigue siendo. La atrocidad mercenaria ha sido auspiciada coetáneamente por distintos planes imperialistas “alternativos” en función de fracción específica, y que van desde la “liberalización” política de Siria (es decir: transformarla en mercado de barra libre y en libre despensa de recursos para el Hegemonismo estadounidense), hasta la partición del país en múltiples Estados confesionales o pseudo-étnicos, pasando por la entronización de la reaccionaria Hermandad Musulmana ubicándose a Siria y a Egipto como ejes de una especie de neo-sultanato dirigido por la Turquía de Erdogan, y donde el subdesarrollo, el atraso, la postración y la distracción maniática clerical les estén garantizados a masas así convertidas en individuos pasivos, desarticulados y por ende dependientes de las exportaciones del imperialismo.

La destrucción de Siria propiciada por el imperialismo y sus agentes es extrema: cada día llegan a las familias las listas de bajas de los soldados que en el frente defienden su pueblo; hay apropiación colonial de oleoductos y gaseoductos; sabotaje de polígonos industriales; detonación de puentes e infraestructuras; asedio a hospitales; quema de escuelas nacionales por no ceñirse al protocolo de escuela coránica tan grato a los “rebeldes”; cientos de miles de desplazados que huyen invariablemente de las áreas controladas por esos “rebeldes” y corren a refugiarse a los territorios sirios protegidos por el Estado y con implantación institucional y militar; matanza de los cristianos sirios y éxodo de estos fuera de una tierra candidata a “islamización” integral violenta para dar así mayor credibilidad a la narrativa “occidental” de “continentes-civilización” en shock de incompatibilidad; se provoca la sed de la población, por ejemplo en Alepo, a fin de expulsarla y así colonizar el suelo y ocupar los inmuebles; pozos de agua potable y canales son envenenados; los mercenarios extranjeros “islamistas” devenidos auténticos colonos se implantan en las tierras tomadas a la población siria, tal y como el sionismo hiciera con la tierra palestina con previedad a la fundación del Estado de Israel; los rebeldes asesinan selectivamente a maestros, profesores, ingenieros, arquitectos, personal técnico y científico, personal médico y sanitario…, a la orden de quienes les pagan desde “occidente”, y que ejecutan aquel precepto postulado por el viejo Kissinger: “A Siria solamente podremos doblegarla operando desde dentro”.

En las cruciales circunstancias citadas, es imprescindible volver una vez más a clarificar en voz alta el total apoyo que a los pueblos y naciones del Mundo y al proletariado internacional, les corresponde dispensar al pueblo sirio y a su resistencia nacional, liderada por el Gobierno socialista árabe que preside el Dr. Bashar al Assad. Dicho gobierno, bien lejos de ser un “régimen” o una “dictadura”, es obediente reflejo de la Voluntad Popular y cuenta con la adhesión de las amplias masas sirias. Es más: todo posicionamiento centrado hoy en atacar la persistencia gubernamental del Dr. Bashar al Assad es objetivamente parte del criminal asedio imperialista, pues su salida podría generar el contra-ataque de fracciones y elementos vende-patrias que hoy callan bajo la hegemonía de las fuerzas patrióticas, y así precipitar luchas intestinas nefastas para una resistencia antiimperialista que necesita de la unidad como respirar requiere oxígeno.

Más importante aún que esta cuestión estratégica defensiva del pueblo sirio: nuestro respaldo al Gobierno sirio es una cuestión de Principio; no somos nadie para desdecir al pueblo de Siria, que ha hablado en las urnas dándole su apoyo presidencial y parlamentario. Este posicionamiento democrático de Principio no nos convierte, ni en lo personal ni como Comité, en “assadistas”, contra eso que reza la etiqueta ideada por el social-imperialismo y colocada a todos aquellos que denunciamos a sus ratas del Ejército Libre y a su presumida “revolución”. Pero, a la vez e indisociablemente, nosotros, contra la masacre imperialista, contra sus diseños de transformación esclavizadora y contra sus agentes de allí y de aquí (trotskismo organizado, LIT, Izquierda Anticapitalista, En Lucha, Lluita internacionalista, Avalot, CGT, CC.OO, UGT, etc.) –en esa dialéctica concreta- sí somos asaddistas, y a mucha honra.

En base a idéntica lógica, el Ejército Árabe Sirio tiene todo nuestro apoyo. Aunque difamado hasta la saciedad por la prensa sionista, el EAS dista de ser el ejército “de Assad”, ni tampoco lo es de ningún régimen, confesión, clan o camarilla. Ni siquiera es el ejército del Estado. Es el ejército nacional de Siria, consagrado a defender al pueblo y a protegerlo contra quienes le pretenden liquidado, esclavo y sometido al orden internacional proyectado por el Hegemonismo estadounidense y sus consortes supremacistas. Ni los jóvenes soldados del EAS ni las mujeres sirias combatientes en los CPD piden a sus compatriotas ni carnet ni explicaciones sobre filias políticas. Ejército y Comités defienden sencillamente a la población siria, sean, unos u otros sirios, mucho, poco o nada “assadistas”, por ironizar con el juego-lenguaje de nuestros enemigos.

Nosotros, el Comité Antiimperialista, seguiremos con nuestro posicionamiento internacionalista de apoyo a Siria en su combate y periplo contra quienes tratan de secuestrar su independencia nacional, de retornarla a la semi-feudalidad o de cercenarla en micro-Estados de opereta. Extendemos este posicionamiento, naturalmente, a la Causa árabe sea en su expresión iraquí, palestina, libanesa, sudanesa, yemení… Llevaremos a la práctica nuestro posicionamiento desde donde se precise y, para empezar, desde este rincón del podrido “occidente” que duerme cínico y egoísta su sueño de prepotencia, de ignorancia, de confusión, de rapiña y de racismo; hablando una vez más de “arreglar el mundo” y de “salvarlo” con “intervenciones”, cuando al mundo oprimido le bastaría con que “occidente” lo dejara en paz dejando de dispensarse privilegio material, sobre-salarios y superbeneficios a costa de su sangre, de su tierra y riquezas, de su sudor y de su trabajo.

¡DEJAD EN PAZ A SIRIA!, ¡ADELANTE SIRIA!, ¡CON EL PUEBLO SIRIO HASTA CULMINAR LA INDEPENDENCIA NACIONAL, AHORA Y SIEMPRE!
¡EL MUNDO ÁRABE ENTERO LIBRE Y SOBERANO COMO DAMASCO!
¡SIRIA ES PALESTINA, PALESTINA ES SIRIA: ADELANTE HASTA LA DESTRUCCIÓN DE LA ENTIDAD SIONISTA Y, MÁS PROFUNDAMENTE, DEL SIONISMO INTERNACIONAL!
ABAJO EL HEGEMONISMO; SU IDEOLOGÍA DE VARIANTE RACISTA SIONISTA O TEOLÓGICA SUPREMACISTA, RADIQUE EN TEL-AVIV, JERUSALÉN, WASHINGTON O NY; SU BRAZO ARMADO LA OTAN; SU BRAZO FINANCIERO EL FMI; SUS ESBIRROS REGIONALES REACCIONARIOS; SU PERRA UNIÓN EUROPEA Y SUS AGENTES OCCIDENTALES FALSOS “REVOLUCIONARIOS”
ABAJO LA CARTA IMPERIALISTA DE ENFRENTAR A LOS SIRIOS A TRAVÉS DEL IDENTITARISMO DE CONFESIÓN O CORPORATIVO: ¡SOMOS SIRIOS Y SIRIAS!. ¡VIVA LA MUY MAYORITARIA INTEGRACIÓN KURDA EN EL COMBATE ANTIIMPERIALISTA DE TODA LA NACIÓN SIRIA!
CONTRA EL DIVIDE Y VENCERÁS, UN SOLO PUÑO DIRECTO A LAS ENTRAÑAS DEL ENEMIGO COMÚN DE TODOS LOS PUEBLOS QUE COMPONEN EL ORIENTE ÁRABE
¡SIRIA VENCERÁ!

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Comitè Antiimperialista

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viernes, 4 de septiembre de 2015

DOCUMENTAL: "La verdad detrás de Siria2 parte II : El Presidente de Al-Qaeda

Financiados y utilizados por los británicos y saudíes, Al-Qaeda ha sido protegido bajo el gobierno de Obama como una herramienta para alcanzar una guerra mundial imperial. En este documental, mostramos las redes de Al-Qaeda en Libia utilizadas por el Presidente Obama para derrocar a Kadafi y los intentos de derrocamiento de Assad en y Siria. A su vez, estas fuerzas son las mismas que atacaron el Consulado norteamericano en Bengasi el once de septiembre de 2012.




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jueves, 3 de septiembre de 2015

DOCUMENTAL: " la verdad detras de Syria"

Documental "La verdad detrás de Siria" producido por el comité de Acción Política de Lyndon LaRouche en Estados Unidos, se trata sobre la operación imperial detrás de la desestabilización terrorista en Siria, organizada y financiada desde Gran Bretaña, Arabia Saudita y EE.UU. Aquí se exponen todas las redes terroristas que van desde Al-Qaeda, hasta la empresa británica BAE systems y los grandes bancos del mundo.




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viernes, 3 de julio de 2015

La ilógica de Siria: inconsistencias e irracionalidades en prensa europea. Por Tamer Sarkis

Dicen las malas lenguas que el Gobierno sirio se dedica a demoler desde el aire las casas de sus ciudadanos. Tesis rocambolesca, si se tiene en cuenta la inexistencia de grandes consorcios constructores ni de promotoras privadas en el país. La inmensa mayoría del parque de vivienda es público. A diferencia de lo que ha venido ocurriendo en España, allí no es la finanza quien, bajo la forma del crédito (hipotecario o empresarial), concentra el grueso de plusvalías inmobiliarias. Recuerdo el caso de unos parientes: habían comprado un piso en Tartous por 500.000 liras (alrededor de un millón 300.000 pesetas entonces), que incluía electrodomésticos de cocina, también de fabricación nacional. Es el Estado quien hace la vivienda civil. Lo mismo vale decir para escuelas, hospitales, emplazamientos institucionales, polígonos, centrales energéticas y museos. Las estructuras significan décadas de destinar excedentes. La reconstrucción no es negocio: al revés, es inversión social en una coyuntura más que adversa para el país. ¿A qué la supuesta dilapidación?. ¿Acaso estará el Gobierno de la RAS invadido del espíritu ritual del Potlatch?.

Cuando se nos cuenta que los caza-bombarderos arrasan contra la población, la prensa está retando la lógica de los lectores. Se trata de esa misma población cuya mayoría acudió a decidir la actual composición parlamentaria, además de votar a Bashar en las presidenciales y decir SÍ a la nueva Constitución. ¿Para qué ser sádico?; ¿para qué regalar adhesiones al enemigo?. Más allá, ponerse a extinguir la población “propia” va contra la Razón de Estado cuando éste rige una economía grosso modo mercantil. Cuando las fuerzas nucleares del sujeto social han llegado a objetivarse como fuerza de trabajo, la superestructura política e institucional pasa a ejercer de “conservante” de su propia base material productiva, sean los gobiernos despóticos o populares. El colosal gasto-concentración del vértice se sostiene por el flujo de Valor emitido desde la base. Sin entrar a analizar el carácter de clase(s) del Estado sirio, la visión de la “batida aérea” es fundamentalmente ilógica. No es preciso ser Michel Foucault, acuñador conceptual de la “biopolítica de las poblaciones”, para darse cuenta de esto.

Será también que el Ejército Árabe Sirio, en su holgura balística sobre un enemigo “poco potente” y “escasamente” pagado, instruido y cobijado por el exterior, tiene tiempo táctico y reservas materiales para recrearse con la población. Esta pintura periodística debería ejemplificar las clases de Lógica Formal. A lo que sumar las noticias sobre el derrumbamiento aéreo de museos, con la consecuente destrucción de registro arqueológico, vestido, reliquias, figuras, testimonio documental, etc. Los museos en Siria son el “monumento” ante cuyo mensaje vivo la nación se representa su auto-conciencia histórica. Los museos relatan al presente el milenario acervo nacional, que fue pre-islámico, pre-cristiano y pre-judaico, y que alumbró el nacimiento de la historia escrita, la domesticación pecuaria, la conservación de producto sobrante, el monoteísmo primigenio (EL), la siembra, los oficios especializados o la urbanización. Los semitas de Poniente (amorritas: de la voz paleo-arábiga amurru, que significa “occidente”), se concretan en el tiempo como civilización cananea a la vez que sus migraciones a Mesopotamia llegarán a traducirse como fundación dinástica babilonia (véase Hamurabi, de la misma raíz amurru). La síntesis de la descendencia gentilicia amorrita con los descendientes de la civilización acadio-sumeria, aflorará como civilización asiria (de la voz semítica ashuura, con doble connotación complementaria de “comunidad” y de “señorío comunitario sobre una tierra”).

Pero no es precisamente el Gobierno sirio el interesado en borrar este registro vivo de unidad. Son los enemigos de Siria los genuinos interesados en re-presentarla como collage imposible de confesiones, “etnias” y micro-identidades medievalizantes. Collage que en poco habría contribuido a nuestro Género Humano, subsumido siempre en su esterilidad fratricida.

Sería posible seguir detallando noticias de prensa sobre la supuesta destrucción gubernamental aérea de zocos, de extensos y pintorescos mercados de calle, de ciudadelas, de remotos templos, etc. Todo ello en perfecta sintonía lógica con lo anterior, aunque no fuera por tener en cuenta sino posibilidades futuras de reconstituir un sector turístico que en su década dorada hasta 2011 llegó a suponer casi 10% del PIB.

En 2012 la prensa de “occidente” se apresuró a hacerse eco de los bulos ideados por Human Rights Watch y Amnistía Internacional. Ambas ONGs imperialistas hablaban de planes confesionales de matanza en la Siria costeña. Las autoridades locales, al servicio del Estado y en connivencia con supuestos grupos “paramilitares”, habrían estado organizando reuniones donde programar la liquidación de las minorías sunnitas residentes en las provincias de Tartous y Latakia. De haber sido cierto, ahora sí lo tendrían fácil para celebrar una siniestra “orgía” a gran escala:

Tartous, ciudad que contaba con alrededor de 200.000 habitantes anteriormente al inicio de la agresión imperialista contra la RAS, supera hoy el millón. Si contamos el área aledaña a la capital, el perímetro se sitúa en 2 millones. Entre las provincias de Tartous y Latakia, los nuevos venidos suman más de 5 millones de sirios. Llegan de Idleb, Sueida, Homs, Alepo, Raqqa, Tadmor... Los hay maronitas, ortodoxos, drusos... Pero la mayoría son sunníes, en consonancia con la demografía mayoritaria en las zonas de procedencia. Huyen de las regiones y distritos controlados por los “rebeldes” del ELS, el EI y otras bandas de la oposición armada, para refugiarse en aquella Siria costera de sólido funcionamiento institucional. Unos han escapado al rigorismo de maneras y a la extorsión practicada por los opositores en sus ahora feudos. Otros son víctimas del fuego cruzado; algunos de ellos lo han perdido todo. Y muchos otros han sido llanamente expulsados por una lógica imperialista de neo-poblamiento que emplea colonos venidos de los cuatro puntos cardinales. Estos parias, algunos de ellos lúmpenes, bajo el aspecto superficial de práctica “yihadista”, niegan a Siria su continuidad, reclamándola para sí como “tierra del Islam”.

Como no puede ser de otra manera en estos casos, no todo lo que ha llegado a la franja costera es bueno. Los hay también oportunistas, secuestradores e infiltrados, quienes, mezclados con los ríos de refugiados, han conseguido instalarse “en la cocina” y empiezan a golpear desde el interior. Algunos entre los venidos no renuncian a su cantinela confesional, dedicándose al proselitismo, al secretismo, reconstituyendo nodos sociales bajo una óptica sectaria, etc. Por supuesto que hay no escasa transversalidad en las estructuras delincuenciales generadas: una banda compuesta por nuevos instalados secuestró hace unas semanas a unos parientes míos del pueblo. “Casualmente” uno de los raptados acababa de ganar a la lotería. Quiero decir: soplones hay en la Administración, que informan a elementos y gangs desconocidos entre los convecinos y así cómodamente instalados en su desarraigo y anonimato.

Más allá de casos, el nuevo escenario no ha podido más que acrecentar el deterioro de las condiciones de vida para la población costera previa, ya lo bastante arduas a causa de la agresión imperialista y de su bloqueo mercantil. La densidad poblacional se halla descompensada en relación a los recursos locales, faltan suministros, la electricidad se interrumpe, se multiplica el descontrol y los robos, brotan redes mafiosas y de especulación con stocks, la corrupción encuentra terreno abonado, el aumento exponencial de los costes-riesgo de transporte origina inflación, etc.

Y en mitad de todos estos cambios y desestructuraciones, la única constante es la acogida, la hospitalidad y solidaridad entre sirios, sumado a la implicación asistencial de Estado, volcado sin reservas en sus ciudadanos. Se han improvisado estructuras, desviando su función originaria hacia la actual prioridad (por ejemplo, escuelas destinadas al alojamiento y a la manutención, hospitales transformados en hospederías, farmacias devenidas hospitales, etc.). “Contradictoriamente”, este proceso humano fraternal ha forzado la traslación de funciones antes cumplidas, hacia espacios terceros supletorios, lo que en efecto precariza la enseñanza, la labor sanitaria, etc. Los tartousinos y los latakienses, quienes padecen la nueva situación de emergencia, suelen comprender que más han sufrido sus compatriotas evadidos del yugo imperialista o expulsados de su tierra. “Sigues en tu tierra. Tu tierra es Siria”, se les anima.

Aquellos diseños costeros de masacre eran un bulo; la asistencia fraterna actual lo demuestra, justo cuando esa población sunní aparece condensada en un espacio geográfico de cohesión administrativa y de fortaleza militar. Pero, ya para empezar, si la aviación siria se dedicara a la razzia confesionalista, y tal fuera la causa de los desplazamientos descritos, ¿qué lógica sería la de peregrinar a la boca del lobo?.

¿Alguien puede creer en la existencia de un “ejército alawí”, o “ejército de Bashar al-Assad”, tal y como continúan etiquetando las noticias al Ejército Árabe Sirio?. La población siria sunní es más del 70% del total, para un ejército nacional no profesional, es decir, de leva de masas. Ello en un país donde los parlamentarios son en su mayoría sunníes (reflejando la demografía nacional); donde la burguesía mercantil damascena es sunní; donde el empresariado privado tradicional es sunní; donde a ése empresariado hay que añadirle una nomenklatura empresarial sunní que floreció durante la línea de Gobierno “liberal” (pro-individualista y pro-mercado) del quinquenio anterior a 2011; donde el lugar de la producción nacional (y no restrictivamente estatal) ha venido siendo un lugar destacado en relación a una amplia gama de productos, con el consecuente afianzamiento de industriales particulares sunníes. No nos engañemos: Siria es un país donde la clase económica de origen ha continuado siendo un factor destacado de auto-promoción en la carrera militar. Ni la jerarquía castrense ni la composición de la Oficialía se determinan por confesión. Siria es, en efecto, una sociedad con diferencias de clase, pero justamente por eso el EAS no se ha configurado como un ejército sectario.

Precisamente aquí son los verdugos quienes hacen de víctimas: quienes auto-filman escenificaciones lacrimógenas contra el ficticio “ejército de Bashar al-Assad”, son aquellos que practican el genocidio y la “purga” territorial sistemática, no ya sólo contra el “infiel”, el “hereje” y el kaafir (“cafre”, término condenatorio aplicado a los alawíes), sino contra los sirios en general. Pues estos, ni se auto-conciben sirios, ni soportan la realidad siria. No en vano, Siria encarna la cosmovisión antagónica a la suya propia, volcada en un misticismo transmundano privativo de cualquier desarrollo social y enemigo mortalde cualquier tratamiento colectivista a las cuestiones materiales. La cosmovisión de la anti-patria, partiendo de su moralismo extremo, acaba subsumiéndose en las aguas globales del “liberalismo”, al revocar la función económica del Poder Político y entregar tales “pormenores terrenales” al postor imperialista, sea Washington, NY, Doha, Ankara, Riad, Londres, París, Berlín o Tel-Aviv.

Algún tele-espectador debe de formularse preguntas como las que he planteado en este escrito, sin entrar siquiera a discurrir sobre economía, geoestrategia o política. Son cuestiones de Lógica Formal.



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miércoles, 22 de octubre de 2014

Geopolítica de la guerra contra Siria y de la guerra contra Daesh

por Thierry Meyssan




En este nuevo y original análisis, Thierry Meyssan expone las causas geopolíticas del fracaso de la guerra contra Siria y los verdaderos objetivos de la supuesta guerra contra el Emirato Islámico. Este artículo resulta especialmente importante para quien aspire a entender el panorama de las relaciones internacionales en este momento y la cristalización de los conflictos en el Levante (Irak, Siria y Líbano).


Las tres crisis en el seno de  la coalición estadounidense

En este momento estamos viendo la tercera crisis que tiene lugar en el bando de los agresores desde el inicio de la guerra contra Siria.

- En junio de 2012, durante la conferencia Ginebra I, que debía iniciar el regreso a la paz y organizar una nueva repartición del Medio Oriente entre Estados Unidos y Rusia, Francia –donde Francois Hollande acababa de ganar la elección presidencial– planteó una interpretación restrictiva del comunicado final de aquel encuentro. Y después organizó la reanudación de la guerra, con la complicidad de Israel y Turquía y con el apoyo de la secretaria de Estado Hillary Clinton y del director de la CIA David Petraeus.

- Cuando el presidente Barack Obama sacó del juego a Hillary Clinton y David Petraeus, Turquía, junto con Israel y Francia, organizó el ataque químico en las afueras de Damasco, atribuyéndolo a Siria. Pero Estados Unidos se negó a dejarse arrastrar a una guerra punitiva.

- En una sesión secreta del Congreso realizada en enero de 2014, Estados Unidos impuso la aprobación del financiamiento y la entrega de armamento a Daesh [1], grupo yihadista al que se le asignó la misión de invadir la parte sunnita de Irak y la parte de Siria donde viven los kurdos. El objetivo era dividir esos dos grandes Estados. Francia y Turquía armaron entonces al grupo representante de al-Qaeda en Siria (el Frente al-Nusra) para que atacara a Daesh y lograr así que Estados Unidos volviera al plan inicial de la coalición. Al-Qaeda y Daesh se reconciliaron en mayo de 2014, como resultado de un llamado de Ayman al-Zawahiri en ese sentido, y actualmente Francia y Turquía siguen sin sumarse a los bombardeos de la coalición estadounidense.

En general, en la coalición de los llamados «Amigos de Siria», que en julio de 2012 contaba «un centenar de Estados y organizaciones internacionales», hoy sólo quedan 11 países. Por su parte, la coalición formada contra Daesh cuenta oficialmente «más de 60 Estados», pero estos tienen tan poco en común que la lista se mantiene en secreto.

Intereses muy diferentes

La coalición se compone en realidad de numerosos Estados que persiguen cada uno sus propios objetivos muy específicos, al extremo de no lograr ponerse de acuerdo sobre un objetivo común. Podemos distinguir 4 fuerzas:

- Estados Unidos quiere controlar los hidrocarburos de la región. En el año 2000, el National Energy Policy Development Group (NEPDG) presidido por Dick Cheney había identificado –gracias a imágenes satelitales y datos provenientes de prospecciones– las reservas mundiales de hidrocarburos y había observado las inmensas reservas de gas existentes en Siria. Durante el golpe de Estado militar que se produjo en Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001, Washington decidió atacar sucesivamente 8 países (Afganistán, Irak, Libia, Líbano y Siria, así como Sudán, Somalia e Irán) para apoderarse de sus riquezas naturales. El estado mayor estadounidense adoptó entonces el plan de rediseño del «Medio Oriente ampliado», que también incluye el desmantelamiento de Turquía y Arabia Saudita, y el Departamento de Estado creó al año siguiente su departamento MENA para organizar las «primaveras árabes».

- Israel defiende sus propios intereses nacionales: a corto plazo el Estado hebreo prosigue su campaña de expansión territorial. Simultáneamente y sin esperar a controlar todo el espacio entre los dos ríos (el Nilo y el Éufrates) Israel también espera controlar todo el conjunto de la actividad económica de la zona, incluyendo –por supuesto– los hidrocarburos. Para garantizar su propia protección en esta era de misiles, Israel espera simultáneamente hacerse del control de una zona de seguridad a lo largo de su frontera (en este momento, ha expulsado a los cascos azules de la frontera del Golán, reemplazándolos por al-Qaeda) y neutralizar por otra parte los ejércitos de Egipto y de Siria sorprendiéndolos de revés (despliegue de los misiles Patriot de la OTAN en Turquía y creación de un Kurdistán en Irak y así como de Sudán del Sur).

- Francia y Turquía persiguen el sueño de la restauración de sus respectivos imperios. Francia espera obtener un mandato sobre Siria, o al menos sobre una parte de ese país. Para eso creó el Ejército Sirio Libre y le entregó la bandera verde, blanca y negra con las tres estrellas utilizada en tiempos del mandato francés en Siria. Mientras tanto, Turquía espera restaurar el Imperio otomano. Desde septiembre de 2012, Ankara designó un wali encargado de administrar lo que ya consideraba una provincia. Los proyectos de Turquía y Francia son incompatibles dado que el Imperio otomano había admitido que algunas de sus provincias fueran administradas con otras potencias coloniales.

- Para terminar, Arabia Saudita y Qatar saben que sólo pueden lograr sobrevivir poniéndose al servicio de Estados Unidos y combatiendo los regímenes laicos, cuyo único representante en la región es precisamente la República Árabe Siria.

Evolución de la coalición

Esas 4 fuerzas sólo lograron colaborar entre sí durante la primera parte de la guerra –desde febrero de 2011 hasta junio de 2012. Se trataba, en efecto, de una estrategia de 4ª generación: varios grupos de fuerzas especiales organizaban incidentes y emboscadas aquí y allá, mientras que las televisiones atlantistas y de los países del Golfo iban creando la imagen de una dictadura alauita que reprimía una revolución democrática. Las sumas invertidas y la cantidad de soldados desplegados no eran gran cosa y cada uno de los participantes creía que después del derrocamiento de la República Árabe Siria podría arreglárselas para sacar el mayor provecho a expensas de las otras fuerzas.

Sin embargo, a principios de 2012, la población siria comenzó a dudar de las televisiones que aseguraban que el presidente Bachar al-Assad era un torturador de niños y que el derrocamiento de la República Árabe Siria daría paso a un régimen confesional al estilo libanés. El asedio impuesto a los takfiristas del emirato islámico de Baba Amro ya se veía como el preludio del fracaso de la operación. Francia negoció entonces una salida de la crisis y la liberación de los oficiales franceses que habían caído prisioneros. Estados Unidos y Rusia negociaron para tomar los lugares del Reino Unido y de Francia y repartirse toda la región, como Londres y París lo habían hecho en 1916 con los acuerdos Sykes-Picot.

Y desde aquel momento nada ha funcionado bien en el seno de la coalición. Sus sucesivos fracasos indican que no puede ganar.

En julio de 2012, Francia celebraba con bombo y platillo en París la reunión más importante de la coalición y reanudaba la guerra. El discurso del presidente francés Francois Hollande había sido redactado en inglés, probablemente por los israelíes, y traducido al francés para que lo leyera el presidente de Francia. La secretaria de Estado Hillary Clinton y el embajador estadounidense Robert S. Ford (formado por John Negroponte [2]) emprendían la mayor guerra secreta de la historia. Al igual que en Nicaragua, ejércitos privados reclutaban mercenarios y los enviaban a Siria. Pero esta vez los mercenarios contaban con una formación ideológica cuyo objetivo eran la creación y entrenamiento de las hordas de yihadistas. El Pentágono perdía el control de las operaciones, control que pasó a manos del Departamento de Estado y la CIA. El costo de la guerra ya alcanzaba proporciones colosales. Pero ese costo no lo asumieron Estados Unidos, Francia ni Turquía sino Arabia Saudita y Qatar.

Según la prensa atlantista y los medios de las monarquías del Golfo, algunos miles de extranjeros acudieron así en ayuda de la «revolución democrática siria».

Pero en Siria «la revolución democrática» no aparecía por ningún lado. Lo que sí podía verse eran grupos de fanáticos que gritaban eslóganes como «¡Revolución pacífica: los cristianos a Beirut, los alauitas al hueco!» [3] y «¡No al Hezbollah! ¡No a Irán! ¡Queremos un presidente temeroso de Dios!» [4]. Según el Ejército Árabe Sirio, a Siria llegaron no algunos miles sino 250 000 yihadistas entre julio de 2012 y julio de 2014.

Sin embargo, al día siguiente de su reelección, Barack Obama obligaba al general David Petraeus a renunciar a su cargo como director de la CIA y descartaba mantener a Hillary Clinton como miembro de su nueva administración. Así que, a inicios de 2013, la coalición se reducía prácticamente a Francia y Turquía mientras que Estados Unidos hacía lo menos posible. Por supuesto, era el momento que el Ejército Árabe Sirio esperaba para iniciar su inexorable reconquista del territorio.

En Siria, Francois Hollande y Recep Tayyip Erdogan, Hillary Clinton y David Petraeus pretendían derrocar la república laica e imponer un régimen sunnita, que habría estado bajo la administración directa de Turquía pero que incluiría altos funcionarios franceses, un modelo heredado del final del siglo XIX pero que no presentaba interés de ningún tipo para Estados Unidos.

Barack Obama y sus dos secretarios de Defensa Leon Panetta y Chuck Hagel, abrigan una visión política radicalmente distinta. Panetta fue miembro de la Comisión Baker-Hamilton y Obama fue electo en función del programa de esa comisión. Según ellos, Estados Unidos no es ni debe ser una potencia colonial en el sentido mediterráneo del término. O sea, Estados Unidos no debe plantearse el control de un territorio mediante la instalación de colonos. En relación con lo que se obtuvo, el experimento de la administración Bush resultó extremadamente costoso y por lo tanto es algo que no debe repetirse.

Después de que Turquía y Francia trataran de empujar Estados Unidos a emprender una gran campaña de bombardeos contra Siria con la puesta en escena del ataque químico del verano de 2013, la Casa Blanca y el Pentágono decidieron retomar la iniciativa. Así que en enero de 2014, la Casa Blanca y el Pentágono convocaron el Congreso de Estados Unidos en una reunión secreta y lo obligaron a votar una ley secreta que aprobaba un plan para dividir Irak en 3 Estados así como la secesión de la zona kurda de Siria. Para ello decidieron financiar y armar un grupo yihadista capaz de hacer lo que las fuerzas armadas de Estados Unidos no pueden hacer porque el derecho internacional no lo permite: una limpieza étnica.

Barack Obama y sus ejércitos no se plantean el rediseño del «Medio Oriente ampliado» como un objetivo en sí sino únicamente como una manera de controlar los recursos naturales. Y utilizan un concepto clásico: el principio de «divide y vencerás», no para crearse puestos de reyes y presidentes en nuevos Estados sino para proseguir con la política que Estados Unidos ha venido aplicando desde los tiempos de la administración de Jimmy Carter.

En su discurso sobre el Estado de la Unión pronunciado el 23 de enero de 1980, el entonces presidente Jimmy Carter planteaba la doctrina que lleva su nombre: Estados Unidos considera que los hidrocarburos del Golfo son indispensables para su economía y que por lo tanto le pertenecen. Así que cualquier forma de poner en duda ese axioma será considerada «un acto contra los intereses vitales de los Estados Unidos de América y ese acto será rechazado con todos los medios necesarios, incluyendo el uso de la fuerza militar». Con el tiempo, Washington se ha dotado del instrumento necesario para aplicar esa política –el CentCom– y ha extendido su zona vedada hasta el Cuerno de África.

A partir de lo anterior, la actual campaña de bombardeos de la coalición ya no tiene nada que ver con la voluntad inicial de derrocar la República Árabe Siria. Tampoco tiene relación alguna con la supuesta «guerra contra el terrorismo». Sólo busca defender los intereses económicos exclusivos de Estados Unidos, incluso en caso de que eso implique la creación de nuevos Estados aunque no obligatoriamente recurriendo a ello.

En este momento, unos cuantos aviones de Arabia Saudita y Qatar prestan al Pentágono una ayuda puramente simbólica, pero ni Francia ni Turquía lo están haciendo. El propio Pentágono dice haber realizado más de 4 000 misiones aéreas en las que habrían muerto sólo un poco más de 300 combatientes del Emirato Islámico. Si nos atenemos al discurso oficial, eso representa más de 13 misiones aéreas y ni se sabe cuántas bombas y misiles para matar un solo yihadista. Se trataría entonces de la campaña aérea más costosa y más ineficaz de toda la Historia. Pero si tenemos en cuenta el razonamiento anterior, el ataque de Daesh contra Irak corresponde a una manipulación de los precios del petróleo que ha hecho caer los precios del barril de crudo en un 25% (de 115 dólares a 83 dólares el barril). Nuri al-Maliki, el primer ministro iraquí democráticamente electo que vendía a China la mitad del petróleo iraquí, fue súbitamente vilipendiado y derrocado. Daesh y el gobierno regional del Kurdistán iraquí redujeron por sí mismos su robo de petróleo y sus exportaciones de crudo en alrededor del 70%. El conjunto de las instalaciones petroleras utilizadas por las compañías chinas simplemente fueron destruidas. De hecho, el petróleo iraquí y el petróleo sirio ya no están ahora al alcance de los compradores chinos… pero volvieron al mercado internacional controlado por Estados Unidos.

La actual campaña de bombardeos aéreos es, en definitiva, una aplicación directa de la «doctrina Carter» y una advertencia al presidente chino Xi Jinping, quien actualmente intenta concluir una serie de contratos bilaterales destinados a garantizar el aprovisionamiento de su país sin pasar por el mercado petrolero internacional.

Prever el futuro

Como resultado de este análisis, podemos concluir que:

- En el actual periodo, Estados Unidos únicamente está dispuesto a aceptar guerras que tengan como objetivo la defensa de su propio interés estratégico en controlar el mercado internacional del petróleo. Por consiguiente, podría entrar en guerra contra China pero no contra Rusia.

- Francia y Turquía nunca lograrán realizar sus sueños de recolonización. Francia debería reflexionar sobre el papel que el AfriCom le ha asignado en África. Podrá seguir interviniendo en todos los Estados que tratan de acercarse a China (Costa de Marfil, Mali y la República Centroafricana) y reinstaurar el orden «occidental» pero nunca logrará restaurar su imperio colonial. Turquía también deberia bajar el tono. Aunque el presidente Erdogan lograra concretar una alianza contranatura entre la Hermandad Musulmana y los oficiales kemalistas turcos, de todas maneras tendría que renunciar a sus ambiciones neootomanas. Y tendría que recordar sobre todo que, como miembro de la OTAN, Turquía está mucho más expuesta que otros países a ser víctima de un golpe de Estado proestadounidense, como ya sucedió en Grecia en tiempos de Georgios Papandreu y en la propia Turquía en tiempos de Bulent Ecevit.

- Arabia Saudita y Qatar nunca lograrán recuperar los miles de millones de dólares que invirtieron tratando de derrocar la República Árabe Siria. Peor aún, es probable que tengan que pagar parte de la reconstrucción de ese república laica. La familia reinante en Arabia Saudita tendrá que seguir plegándose a los intereses económicos de Estados Unidos, pero debería evitar seguir metiéndose en guerras de gran envergadura y tener en cuenta que en cualquier momento Washington puede decidir dividir el país que los Saud consideran de su propiedad.

- Israel puede abrigar la esperanza de seguir jugando por debajo de la mesa a provocar a mediano plazo la división de Irak en 3 Estados diferentes. Así obtendría la creación de un Kurdistán iraquí comparable al Sudán del Sur que ya creó anteriormente. Pero es poco probable que pueda incorporar de inmediato el norte de Siria a ese «Kurdistán». Es también poco probable que logre expulsar a la FINUL del sur del Líbano y reemplazarla por al-Qaeda, como ya hizo con los cascos azules que garantizaban la separación entre las fuerzas israelíes y sirias en la frontera siria. Pero, a lo largo de 66 años, Israel se ha acostumbrado a tratar siempre de ir más lejos y a menudo ha logrado avanzar siempre un poco más. Israel es, en realidad, el único ganador de la guerra contra Siria en el seno de la coalición. No sólo ha debilitado por un buen rato a su vecino sirio sino que además logró obligarlo a renunciar a su arsenal químico. Por lo tanto, Israel es actualmente el único país del mundo que dispone oficialmente tanto de un arsenal atómico perfeccionado como de un arsenal químico y biológico.

- Irak ya está divido de facto entre Estados diferentes. Uno de ellos, el Califato proclamado por el Emirato Islámico, nunca podrá obtener el reconocimiento de la comunidad internacional. En cambio, no hay a la vista razones que parezcan impedir la secesión del Kurdistán, aparte de lo difícil que resultará explicar cómo fue que logró expandir su territorio en un 40%, apoderándose además de los campos petrolíferos de Kirkuk. El califato podría ir cediendo poco a poco su lugar a un Estado sunnita, probablemente gobernado por individuos que «abandonarían» Daesh oficialmente. Se trataría entonces de un proceso comparable al de Libia, donde los ex combatientes de al-Qaeda fueron aupados al poder sin que nadie protestara por ello.

- Siria volverá paulatinamente a la paz y habrá de dedicarse a su larga reconstrucción. Para ello se volverá hacia las empresas chinas, pero mantendrá a Pekín al margen de sus hidrocarburos. Para reconstruir su industria del petróleo y explotar sus reservas de gas, Siria tendrá que volverse hacia las empresas rusas. El tema de los oleoductos o gasoductos que podrían transitar por su territorio dependerá del apoyo que puede encontrar en Irán y Rusia.

- El Líbano seguirá viviendo bajo la amenaza de Daesh, que nunca obtendrá más papel que el de grupo terrorista. Los yihadistas sólo serán la herramienta necesaria para prolongar un poco más el congelamiento del funcionamiento político de un país que sigue hundiéndose en la anarquía.

- Para terminar, Rusia y China deberían intervenir urgentemente contra Daesh, en Irak, Siria y Líbano, no por compasión hacia las poblaciones locales sino porque Estados Unidos utilizará próximamente contra ellas ese grupo yihadista –también denominado como Emirato Islámico. Aunque está bajo las órdenes del príncipe saudita Abdul Rahman –el hombre que pone el dinero– y del autoproclamado califa Ibrahim, Daesh ya cuenta en este momento con georgianos –todos miembros de los servicios secretos de Georgia– que fungen como sus principales oficiales y con algunos chinos de lengua turca. El ministro georgiano de Defensa incluso reconoció, antes de corregir esas declaraciones, la existencia en Georgia de campos de entrenamiento de yihadistas. Si Moscú y Pekín no se deciden pronto, tendrán que acabar enfrentando a Daesh en el Cáucaso, en el valle de Ferghana y en la región china de Xinjiang.

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lunes, 13 de octubre de 2014

El Comité catalán en solidaridad con los verdugos de Siria, y sus "denuncias" farisaicas. Por Tamer Sarkis

Por Tamer Sarkis Fernández,
Con fecha reciente ha salido a las calles de Barcelona un sedicente “Comité en solidaridad con el pueblo sirio”, quien ha clamado en triplete contra el Gobierno sirio electo, contra la banda reaccionaria “Estado Islámico” y contra el ataque imperialista estadounidense. Estos señores “solidarios” tienen guasa: se les olvida que el ataque imperialista contra el pueblo sirio tuvo inicio ya años atrás con la creación de la banda Ejército Libre de Siria, compuesta mayoritariamente por cosmopolitas mercenarios llevados a Jordania y a Turquía, formados allí en relación al escenario sirio y en fin filtrados por frontera, mientras los “amigos de Siria” proyectaban fundar en Doha (Qatar) el ente de su dirección política directa o visible (CNS).
Hay que “admitir” una cosa: tal asalto paramilitar desde fuera convergía en el tiempo con cierto disentimiento multi-sectorial interno sirio: fracciones de la burguesía comercial y de la burocracia gestora de intercambios mercantiles, sectores pequeñoburgueses ligados a la oferta de producción externa, gerifaltes militares “con ambiciones”, residuos decadentes clan-familiares ligados al antiguo régimen de propiedad agraria, sus respectivas bolsas clientelares locales lumpen más un nubarrón de capitostes clericales con ideas de supremacía confesional sunní sobre la nación, la política, las leyes, las riquezas y el territorio sirios. La subterránea efervescencia, en resumidas cuentas, venía protagonizada por elementos clasistas cuyos intereses particulares interseccionaban, en virtud de una u otra aspiración, con el proyecto imperialista de reemplazar al Estado nacional sirio por un nuevo Estado tan liquidador de Fuerzas Productivas como entreguista de su desarrollo al Capital anglo-sionista. Ése es el rostro poli-clasista particular del supuesto “pueblo sirio” (genérico) con el que dicho comité catalán dice solidarizarse, frente a una agresión imperialista estadounidense que recién descubre en estas últimas semanas de bombardeos aéreos. La misma agresión que dura más de tres años y que por todo ese tiempo viene sirviéndose de comités como el suyo, de sus recaudaciones y envíos, de su propaganda falsificadora y de su idealización (en términos abstractos de “pueblo sirio”) cantada en brindis al parasitismo vende-patrias del interior tanto como a la invasión proveniente del exterior.
Todo este prodigio “solidario” se comprenderá mejor, si pensamos en el hecho de que las clases sociales están recíprocamente vinculadas en relaciones materiales internacionales: ese imperialismo yankie de cuyos progresos medio-orientales esperan obtener renta los vende-patrias sirios, es el imperialismo de cuyo expolio mundial depende la aristocracia obrera asalariada española, cada vez más inestable a la hora de conservar indemnes sus parasitarias condiciones de estatus y existencia. Disecciónese un mínimo la composición sociológica de los sindicatos, O”N”Gs, franquicias políticas anglosajonas, fundaciones para-institucionales y socialdemocracias corpusculares que articulan ese comité barcelonino. Se hallará a la aristocracia obrera, dependiente ahora y siempre de la demolición de las Soberanías nacionales (como aquélla por cuya preservación combaten heroicos el Estado sirio y su Pueblo). Sedienta, ahora y siempre, por embeber la llovizna de sangre que las plusvalías, en su viaje de “libre” centralización imperialista, dejan caer sobre satélites como España.
A sumar, a la hora de distinguir el elemento sociológico aglutinado en comités tales, sujetos árabes o incluso sirios que por su propia pertenencia de clase se hallan interesados en ese “Nuevo Oriente Medio” ideado con proyección hacia nuevos mercados de capitales en el medio-oriente septentrional (Siria para el caso), des-nacionalizador de Fuerzas Productivas, aperturista del “libre” tránsito de inversiones y vitrina para la “libre” compra y patentado de sectores en futura subasta “internacional”. Estos business-men oriundos de Siria, admiradores de Qatar y Turquía y de sus oportunidades de inversión en crecimiento (en tanto que ambos polos imperialistas locales emergentes se les aparecen como la bisagra para catalizar su actividad “emprendedora”), creen ser candidatos a merendarse a su propio país en orgía caníbal. Tendrían, cierto, su lugar en el festín,siempre y cuando hablemos de las migajas capitalistas subalternas, sin amenazar la concentración Hegemonista de sectores rectores como son las telecomunicaciones, la agro-industria, las grandes estructuras viarias, la oferta crediticia, el equipamiento militar, la canalización energética y, por supuesto, la compra de una futura deuda pública de la que el Estado sirio, hoy por hoy, no adolece.
Completar el cuadro sociológico precisaría también de distinguir al no del todo escaso componente ciudadano sirio -y a fortiori árabe-islámico- residente en el exterior y para cuyo tradicional gregarismo -a la postre excitado por la efervescencia de las Primaveras Árabes y más ampliamente al calor del revival neo-confesional delineado por el Pentágono- el sujeto de Derecho Natural sobre la tierra siria jamás dejó de ser el sirio sunní. Estos ciudadanos jamás han tragado con el actual paradigma, portado por la Revolución democrática nacional baazista, que define una Siria nacional-civil y que la construye, más allá de multiplicidades confesionales y protegiéndolas a éstas en el plano de lo intersubjetivo y de lo jurídico, mientras, desde luego, las desestima en lo relativo a convertirse en rectoras de la vida política ni de las relaciones sociales del conjunto poblacional civil.
Dichos militantes de comité se llenan la boca mentando al “pueblo sirio” como eje de su propio discurso oportunista de atracción de las sociedades civiles “occidentales” de residencia, pero, en realidad, no comprenden ni profesan el concepto mismo de “sociedad civil”. Para ellos, y no digamos ya para algunos casos entre los sunníes (árabes o no) ghettizados, por ejemplo, en el casco viejo barcelonino, Siria está lejos de ser una nacióncon un Pueblo, siendo, en cambio, una porción indisociable a “la tierra del Islam”. En el orden mental de identidad y Derecho albergado por estos sujetos, “pueblo sirio” significa la población sunní en Siria, siendo (y eso atribuyendo ya máxima “generosidad”) unos sirios más iguales que otros, por definir este esquema mediante paráfrasis orwelliana.
Cuando se les ha planteado, en la historia reciente, su alineamiento respecto de cualquier hipotética ofensiva confesionalista exterior contra Siria, estos señores apátridas siempre han respondido lo mismo: “Si fueran sunnitas los incursores, yo defenderé al sunnita y dispararé al sirio no sunnita. Mi lealtad es con los valedores del Profeta”. En los últimos años, regiones de Siria han sido ocupadas por “incursores” armados cuyas miras no eran únicamente las de combatir “liberando” así “tierra del Islam”, sino, ya a priori, establecerse allí sine die. Colonos de nuevo poblamiento, funcionales a los mapas, trazados por el anglo-sionismo, dibujantes de una Sunna Syriaen mitad de un Great Middle East.
Y es aquí justamente, atendiendo a este punto proyectivo de la llamada revolución siria (el de azuzar las subjetividades identitarias exclusivistas con objeto de generar una lealtad de grupo humano que pudiera servir de soporte a la hegemonización del Poder político por parte de los elementos de clase confluyentes, en sus respectivos intereses materiales “liberalizadores”, con el proyecto global anglo-sionista), donde se revela la clamorosa contracción de estar denunciando al Estado Islámico mientras se actúa como franquicia supporter del ELS y su “revolución”. Porque, en calidad de consecuencia no prevista, ha sido la inenarrable actuación concreta del ELS en sus primigenias áreas geográficas de control, lo que ha constituido el principal factor explicativo del crecimiento del Estado Islámico, tanto cuantitativo como orgánico y armamentístico, a costa del enorme tránsito de elementos armados desde la primera organización hacia la segunda.
Con el paso de los años y desde sus primeras muestras de comportamiento, el ELS fue perdiendo a sus destacamentos fanáticos confesionalistas para ir moldeándose cada vez más como banda compuesta netamente por una lumpen-hampa internacional de buscavidas. El imperialismo, en sus tácticas de reclutamiento contra Siria, había empleado sobre todo “la llamada a yihad” contra el hereje (kaafir) alawí, “indigno” de participar de las instituciones gubernativas o de la administración de Estado, y solamente “digno” para arrodillarse a limpiar las botas a los “legítimos señores” de la “tierra de Islam”, eso si se le dejaba con vida (“Cristianos a Líbano, alawitas a la tumba” fue una de las consignas fundacionales del ELS). En este sentido, y paralelamente a la operación venal de reclutamiento de mercenarios y de seducción al oportunismo delincuencial, hay toda una narrativa de rigorismo y de purismo implícita a la ideología referencial que hizo de Canto de Sirena y de argamasa en pro de la venida de combatientes de todo el mundo islámico. La piedra angular de tal referencia era, ni que decir tiene, la aplicación de la sharia como Ley integral rectora de la vida social.
Pero pronto fue comprobándose sobre el terreno el enorme trecho entre el dicho y el hecho. Muchos se desencantaron respecto de esa nueva Contra montada por Hillary Clinton, por McCain y por Henry-Levy. Se retractaron e ingresaron en las resistencias populares armadas contra la contra, allí donde, como en Ain Al-helua, en Ain Al-arab y en centenares de otras poblaciones, el Ejército Árabe Sirio no llegaba directamente con facilidad. Hubo otros elementos frustrados con el ELS que decidieron ir en pos de su “ideal”, adocenados ya como lo estaban en la ilusión de purismo sectario, que había ido promocionándose desde la Agenda imperialista y a través de la emisión satelital religiosa junto con el pago qatarí, saudí, turco... a las redes de mezquitas cooptadas y a sus predicadores. Así fue como el ELS fue descomponiéndose en -literalmente- cientos de micro-bandas locales cada una devota de su auto-erigido Emir comarcal, y que luchaban entre sí por imponer sus marcas de terreno. Fue éste el caso de muchos entre los fanáticos multi-nacionales integrantes del primer ELS. Fue también el caso de algunos pobladores de la Siria profunda aldeana que, dotados de una cosmovisión ultra-tradicionalista y anómicos respecto de las ideologías sociales sirias modernas, se habían enrolado en un alzamiento que apelaba descarnadamente a su “espíritu de cuerpo” en calidad de genuinos miembros de la Umma con derecho tributario sobre el infiel dimmi y con derecho sin límites sobre el impío.
Con su contradictoria excitación de la escrupulosidad fundamentalista entre su propia carne de cañón de base, mientras reclutaba a gran parte de dicha base armada entre escoria desclasada sin ningún tipo de Principio más que el lucrarse con la ocasión brindada y abusar canallescamente de las poblaciones ocupadas, la oronda Oficialía del ELS, sita a la distancia en fortines y refugios, cuando no en hoteles 5* parisinos o londinenses, estaba montando un evidente fraude y en tal medida cavando la fosa de su propia descomposición organizativa. El nutrido trasvase de los reaccionarios hacia el Estado Islámico estaba labrado, siendo, ésta última, una organización tan execrable como ceñida al gusto de los reales reaccionarios: contrariamente al ELS, el Estado Islámico aplica verdaderamente la Sharia; lucha verdaderamente contra la corrupción en sus propias filas; respeta los recursos agropecuarios y domésticos de las localidades ocupadas; aplica una punición rigorista y a menudo cruel y vejatoria, pero siempre ceñida escrupulosamente al marco normativo coránico; se abstiene de abusar indiscriminadamente de las poblaciones autóctonas de su mismo credo o de extorsionarlas (lo que tiene extraordinaria importancia entre los pobladores autóctonos sunníes); se abstiene de emplear a la población autóctona como escudo humano o de obligarla al atentado suicida; se abstiene de entrar en espirales de luchas intestinas fraccionarias por cuotas de poder local y asentamiento. Paralelamente, el Ejército Libre de Siria ha venido y continúa caracterizándose por:
*Las matanzas y el subsiguiente vaciamiento de cuerpos con vistas al tráfico de órganos, teniendo este mercadeo su principal destinatario en Israel (país con gran demanda dado la prescripción religiosa judía relativa a la integridad orgánica del cuerpo fallecido).
*Las matanzas indiscriminadas de población siria en general, pero también de población siria sunní en particular; práctica reiterada que literalmente shockó, como disonancia cognitiva, a muchos de quienes en principio habían caído en redes locales de apoyo. Añádase el secuestro de mujeres (sin importar credo) y su venta como esclavas en mercados exteriores saudíes, del Golfo o africanos.
*La carencia de unicidad y la tendencia manifiesta al confrontacionismo interno al impulso de cualquier motivación pragmática o de apropiación de recursos.
*El asalto bandidesco repetido a fondos sociales regionales, sindicales o cooperativos de redistribución social e inversión infraestructural. El saqueo sistemático de los yacimientos arquelógicos y de la riqueza arqueológica museística. 
*La comercialización de alcohol y el tráfico de drogas, tanto como de armas en malversación.
*La invocación a la unicidad de perspectiva inter-regional en el seno del “Islam Político” (Hermandad Musulmana), contradictoriamente combinada, en la práctica, con el seguidismo militar táctico e incluso de tipo organizativo hacia bandas (Al-Qaeda, Al-Nusra...) paladines de una corriente “regeneracionista”, el wahabismo, que constituye el puntal ideológico para la materialización del proyecto hegemonista saudita en el Oriente Árabe.
*El explosionado sistemático contra estructuras de uso y beneficio civil como son centrales eléctricas, presas, potabilidad de aguas, hospitales, etc. La demolición de riqueza monumental histórica y arquitectónica, junto al ataque y destrucción de edificios de culto (de iglesias, pero también de mezquitas y de la antiquísima sinagoga de Jobar).
*La detonación explosiva contra escuelas y universidades en clave de ataque a la enseñanza nacional laica, produciendo de un plumazo gran cantidad de víctimas docentes y estudiantiles, obviamente muchas de ellas sunníes.
*El exterminio, apoyado por la Tsahal israelí, de poblaciones sirias drusas y sunníes respectivamente en el Golán ocupado y en territorios sirios fronterizos con Israel, en pro de tomar enclaves más o menos cercanos a Damasco.
*La canalización sistemática del petróleo y el gas sirios hacia Turquía siempre que el ELS ha tomado yacimientos, así como el desmontaje de plantas industriales para su traslado en piezas a Turquía junto con maquinaria ystocks.
No queda ya demasiado de la estructura del ELS. Además de derrotados por la resistencia militar y popular ofrecida por la nación, los fariseos hipócritas han caído en Siria por el propio peso de su fariseísmo, asfixiante hasta para quienes mayor credulidad les hubieron prestado en un inicio. También aquí el pueblo y el proletariado distinguirán en breve el rostro farisaico de sus apologetas y recaudadores, en Barcelona y en todo “occidente”, por más que estos últimos, a fin de enrolar a la “opinión pública” en su negocio social-imperialista, disfracen de “solidaridad con el pueblo sirio” su connivencia con los verdugos de ese pueblo y de ese país irredento.


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