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lunes, 23 de enero de 2012

Polic铆a comunitaria convierte a Nicaragua en ejemplo de seguridad p煤blica.Por Giorgio Trucchi

Pese a la pobreza tiene la menor tasa de homicidios en la regi贸n

La existencia o no de una relaci贸n directa entre pobreza y criminalidad ha dividido durante d茅cadas a gobernantes y especialistas de diversas matices pol铆ticas. La falta de una respuesta definitiva a esta pregunta es a煤n m谩s intrigante en el caso de Nicaragua.
¿C贸mo es posible que uno de los pa铆ses m谩s pobres de Am茅rica pueda mantener unos niveles tan bajos de violencia, detener el avance de los fen贸menos que acechan a los pa铆ses vecinos, como el crimen organizado y el tr谩fico de drogas, y prevenir la proliferaci贸n y la organizaci贸n de las llamadas maras?

En junio pasado, esa pregunta perme贸 el debate que se dio durante la Conferencia Internacional en apoyo a la Estrategia de Seguridad Regional. En esa ocasi贸n, representantes del SICA (Sistema de Integraci贸n Centroamericana) y de organismos multilaterales latinoamericanos, felicitaron p煤blicamente a la Polic铆a Nacional nicarag眉ense por los resultados obtenidos en materia de prevenci贸n e investigaci贸n del delito.

“La respuesta a esta pregunta hay que buscarla en el hecho de que somos una instituci贸n muy joven y en la implementaci贸n de un modelo profundamente relacionado con nuestra origen y con la historia reciente del pa铆s”, explic贸 a Opera Mundi Miriam Martha Torres, jefa de la Secretar铆a Ejecutiva de la Polic铆a Nacional de Nicaragua.

En lo que se refiere a la lucha contra la delincuencia com煤n, los asesinatos, el crimen organizado y el narcotr谩fico, Nicaragua es una excepci贸n en Centroam茅rica. “Logramos revertir el 铆ndice delictivo demogr谩fico, coloc谩ndonos en 13 homicidios por cada 100 mil habitantes. Es un resultado importante si lo comparamos con los datos de Honduras (78), El Salvador (69) y Guatemala (42)”, explic贸 Torres. Seg煤n datos del PNUD (2010), el promedio regional es de 35 homicidios y la tasa latinoamericana de 26.

En t茅rminos globales, el 29 por ciento de los homicidios acontecen en Honduras, el 27.7 en Guatemala y el 18.6 en El Salvador. Nicaragua representa a penas el 3.7 por ciento de los homicidios de la regi贸n, y esto pese a tener el 脥ndice de fuerzas policiales m谩s bajo de la regi贸n: s贸lo nueve agentes policiales por 100 km² en comparaci贸n, por ejemplo, con los casi 100 por km² de El Salvador.

Durante casi medio siglo, la dictadura de los Somoza (1934-1979) atribuy贸 a la sangrienta Guardia Nacional las funciones propias del Ej茅rcito y la Polic铆a. Cuando la lucha revolucionaria logr贸 derrotar a la dictadura (1979), fue preciso desmontar el sistema existente y crear uno nuevo. “La nueva Polic铆a fue formada en medio del proceso revolucionario, con la participaci贸n y el involucramiento directo de los y las combatientes y de otros sectores de
la poblaci贸n insurrecta. Es decir, surgi贸 directamente del pueblo y ah铆 contin煤a manteniendo sus ra铆ces”, recuerda Torres.

Miriam se involucr贸 muy joven al proceso de lucha armada contra la dictadura y fue herida de gravedad justo dos meses antes del triunfo de la revoluci贸n. Pas贸 casi un a帽o recuper谩ndose de las heridas, y en 1980, teniendo a penas 16 a帽os, se integr贸 a la nueva instituci贸n.

“Nuestra Polic铆a surgi贸 de las entra帽as del pueblo. No hubo convocatoria, ni llamados o academia para aprender el trabajo. Hombres, mujeres, j贸venes, todos nos integramos a la tarea, muchas veces por disciplina partidaria. Era un fermento de emociones para construir algo nuevo que, con el tiempo, se fue estructurando y profesionalizando, pero sin perder su relaci贸n constante con la gente, con las comunidades”, afirm贸 la comisionada mayor.

Prevenci贸n

Seg煤n las autoridades nicarag眉enses, el modelo de polic铆a “preventivo, proactivo y comunitario” no podr铆a existir sin un v铆nculo profundo con la poblaci贸n. De acuerdo con las estad铆sticas oficiales de la Polic铆a, ser铆an m谩s de 100 mil las personas que, de manera voluntaria, estar铆an apoyando activamente la labor preventiva en todo el territorio nacional.

Con el Decreto 16-2007 se crearon los Consejos de Seguridad Ciudadana (CSC), instancias de coordinaci贸n entre la Polic铆a, el Estado y la ciudadan铆a. “Actualmente, gozamos del apoyo directo de 25 mil miembros de los Comit茅 de Prevenci贸n Social del Delito, m谩s de 76 mil miembros de los Gabinetes del Poder Ciudadano y 9 mil j贸venes voluntarios. En la zona rural contamos tambi茅n con 1.300 integrantes de los Comit茅s Comarcales, con m谩s de 1.000 polic铆as voluntarios y 3.900 promotoras contra la violencia intrafamiliar. Un verdadero ej茅rcito que respalda ese modelo”, explic贸 Torres.

Adem谩s, se ha puesto un 茅nfasis particular en los j贸venes. “Todo el mundo se pregunta por qu茅 en Nicaragua no existe el problema de la mara. Para nosotros, se trata de una problem谩tica ligada a la exclusi贸n social, y la soluci贸n que hemos adoptado es la prevenci贸n, por medio de la inclusi贸n de los j贸venes”, afirm贸 la primera Comisionada Aminta Granera, jefa de la Polic铆a Nacional, recientemente reconfirmada en su cargo por el presidente Daniel Ortega, hecho in茅dito en la historia reciente de Nicaragua.

La prevenci贸n hacia la juventud nicarag眉ense tiene tres enfoques: el primero para evitar que los j贸venes en general se involucren en actos delictivos, el segundo para tratar de disuadir los delitos con grupos en riesgo, y el tercero con acciones encaminadas a evitar la reincidencia de los adolescentes que est谩n cumpliendo medidas socio-educativas o son privados de libertad.

Fue constituida la DAJUV (Direcci贸n de Asuntos Juveniles) para trabajar en los centros preescolares y en las escuelas primarias y secundarias, bajo la premisa fundamental de la inclusi贸n. “Eso encarna el accionar de la Polic铆a como parte de la comunidad y se mueve al un铆sono con su sentir y vivir. Nosotros actuamos en, desde, para y con la comunidad”, argument贸 Granera.

A lo largo de los 煤ltimos a帽os, ese modelo permiti贸 la promoci贸n de un trabajo preventivo directo con m谩s de 250 mil j贸venes, que cada a帽o logr贸 desmovilizar y reinsertar en la vida social a m谩s de 500 j贸venes miembros de bandas juveniles (pandillas).

Durante la inauguraci贸n del Centro de Formaci贸n y Desarrollo Juvenil “Juventud”, que brindar谩 atenci贸n y capacitaci贸n en carreras t茅cnicas y profesionales a 200 j贸venes en riesgo y a ex miembros de pandillas, Granera explic贸 que este es el resultado de un esfuerzo que conjuga el esp铆ritu de esta Polic铆a, la sensibilidad social del gobierno, la compenetraci贸n de la sociedad civil con el modelo y la generosidad de la cooperaci贸n internacional.

“Con este Centro, tratamos de aproximarnos a los j贸venes en situaci贸n delictiva o de riesgo, no para castigarlos, sino para abrirles espacio para su regeneraci贸n y formaci贸n. No se trata de acompa帽arlos a la prisi贸n, sino a la educaci贸n”, afirm贸 Granera ante centenares de j贸venes emocionados por la oportunidad que se les est谩 ofreciendo.

G茅nero

Otro eje del modelo policial nicarag眉ense es la lucha contra la violencia de g茅nero o intrafamiliar. “Abrimos m谩s Comisar铆as de Mujeres en todo el pa铆s, lo cual permiti贸 aumentar a m谩s de 100 mil las mujeres atendidas cada a帽o”, detall贸 Miriam Martha Torres.

Adem谩s, fueron capacitados 200 mil personas en funci贸n de la reivindicaci贸n del derecho de la mujer, y se fortaleci贸 el modelo de atenci贸n con la introducci贸n de las Comisar铆as M贸viles, las defensor铆as itinerantes, las comisiones comunitarias de prevenci贸n de la violencia intrafamiliar, as铆 como con la adopci贸n del modelo 煤nico de informe psicosocial y la capacitaci贸n de 4 mil promotoras voluntarias.

El enfoque de g茅nero es algo que caracteriza el propio cuerpo policial. “Actualmente, m谩s del 35 por ciento de los efectivos policiales somos mujeres. Ocupamos el 26 por ciento de los puestos principales de la escala de mando”, record贸 la comisionada mayor.

Narcotr谩fico

En la lucha contra el crimen organizado y el narcotr谩fico, el modelo nicaraguense ha sido un ejemplo para toda la regi贸n. De hecho, en Nicaragua resulta ser una excepci贸n a nivel de la regi贸n centroamericana, y no se percibe la presencia de esos fen贸menos, tan dram谩ticos para los dem谩s pa铆ses, ni el v铆nculo entre las bandas juveniles y el crimen organizado. “Hemos golpeado al narcotr谩fico de forma contundente, desarticulando a 63 c茅lulas de los grandes carteles de la droga y sacudiendo sus base log铆sticas, econ贸micas y su plataforma terrestre, a茅rea y mar铆tima. Calculamos que le hemos arrebatado unos 2.5 billones de d贸lares”, dijo Granera.

“El verdadero desaf铆o, ahora, es continuar a profundizar el modelo, incentivando m谩s la relaci贸n y el intercambio con las comunidades, porque nuestra mayor legitimidad es la social, aquella que te da la gente”, concluy贸 Torres.

Fuente: Opera Mundi (original en portugu茅s)

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