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lunes, 24 de septiembre de 2012

¿Por qu茅 Ch谩vez? Por Stella Calloni


A nuestra redacci贸n lleg贸 esta carta de la combativa periodista argentina Stella Calloni, originalmente escrita para enviarla a Italia, pero puesta a circular en las redes por decisi贸n de ella misma. El correo lo env铆a Juan Romero, quien nos recuerda el compromiso de Stella con la Revoluci贸n bolivariana, expresado en la actualidad en su participaci贸n en la iniciativa "Argentina vota por Ch谩vez".

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A menos de un mes de las elecciones del pr贸ximo 7 de octubre en Venezuela, que aparecen como un plebiscito para dar continuidad a la Revoluci贸n Bolivariana liderada por el presidente Hugo Ch谩vez Fr铆as, el pa铆s vive un ritmo indescriptible, las mareas de banderas rojas "chavistas" inundan las calles y en los barrios populares es evidente la esperanza la poblaci贸n en que el proceso de cambios profundos comenzado en 1998, saldr谩 triunfante de este nuevo desaf铆o.

La poblaci贸n entiende muy bien la importancia de  estas elecciones no s贸lo a nivel interno, sino para avanzar hacia la consolidaci贸n de la integraci贸n y unidad latinoamericana y caribe帽a.

Este bloque regional desafiante enerva a Washington, que destina millones de d贸lares  para sostener a las derechas locales e incluso impone candidatos, aunque tengan pocas luces, como se est谩 viendo en Venezuela.

La oposici贸n de derecha, bajo asesor铆a y financiaci贸n externa que nadie disimula, se ha unido incluyendo los dos partidos tradicionales, Acci贸n Democr谩tica (AD) y el socialcristiano (COPEI)en torno a la candidatura de Henrique Capriles Radonski. un empresario favorito de Estados Unidos e Israel, con un historial ligado al golpismo, jugando un rol protag贸nico en el asedio a la embajada cubana en Venezuela durante el golpe contra Ch谩vez en abril de 2002.

Estados Unidos no s贸lo intenta golpear a Venezuela  sino al bloque de integraci贸n regional, que a pesar de las diferencias de sus gobiernos y la debilidades que a煤n amenazan, intenta un camino emancipatorio.

Los objetivos de esta unidad son liberadores del poder hegem贸nico del cu谩l  a煤n son dependientes las naciones que conforman Am茅rica Latina y el Caribe, salvo Cuba cuya resistencia resulta 茅pica por lo mismo.

Es por eso que en Venezuela se juega en estos momentos  tambi茅n  el futuro latinoamericano, entendiendo que el presidente venezolano ha sido la figura m谩s potente en el camino de unificar e integrar, m谩s all谩 de acuerdos de escritorio.

Ch谩vez, ya plante贸 desde su manifiesto en el alzamiento- c铆vico-militar- en febrero de 1992, la necesidad urgente de la unidad latinoamericana, como el viejo sue帽o de los patriotas que derrotaron al colonialismo espa帽ol en diversas batallas en el siglo XIX mediante la unidad de los pueblos y ej茅rcitos, como los que comandaban el venezolano Sim贸n Bol铆var y el argentino Jos茅 de San Mart铆n.

La independencia lograda fue castrada de ra铆z por Estados Unidos que  entr贸 r谩pidamente a jugar su juego expansionista, imponiendo formas diversas de colonialismo y neocolonialismo encubierto,

La regi贸n bajo  hegemon铆a imperial, fue intervenida a lo largo de todo el siglo XX para impedir que surgieran gobiernos desafiantes, sembrando de dictaduras a Am茅rica Latina.

Entender que los organismos de integraci贸n como la Alianza Bolivariana para los pueblos de Am茅rica (Alba), la Uni贸n de Naciones Suramericanas (Unasur), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe帽os y el Mercado Com煤n del Sur (Mercosur), est谩n trazados con un criterio emancipatorio, hace la diferencia con lo que es la Uni贸n Europea, tan debilitada hoy.

Por eso Venezuela resulta una naci贸n estrat茅gica para la  unidad en estas circunstancias.

Despu茅s de las dictaduras, que dejaron un genocidio en el siglo XX, y dentro del mismo esquema de dominaci贸n, en  Estados Unidos se planearon en 1990, las nuevas "democracias" tuteladas que deb铆an sucederlas. En esos a帽os  fue aplicado el llamado Consenso de Washington y el neoliberalismo rampante  asol贸 la regi贸n, derivando en un asalto a los estados nacionales,  diezmando  茅stos,  destruyendo s logros sociales, educativos y culturales, acumulados despu茅s de largas y cruentas luchas, lo que llev贸 a las resistencias locales.

La explosi贸n popular contra las primeras medidas neoliberales que intent贸 imponer el gobierno del socialdem贸crata  ex presidente  Carlos  Andr茅s P茅rez (AD) en Venezuela produjo lo que se llam贸 el "caracazo" en febrero de 1989. una rebeli贸n que gan贸 las calles y fue reprimida violentamente dejando unas mil v铆ctimas fatales y centenares de heridos.

Cayeron entonces las m谩scaras de las falsas "democracias" venezolanas y se pusieron en evidencia los pactos de los partidos de la burgues铆a que aseguraban la permanencia de un bipartidismo con la exclusi贸n de las mayor铆as venezolanas.

Una clase olig谩rquica, de escaso desarrollo pol铆tico, era la beneficiaria absoluta de los dividendos del petr贸leo y fue construyendo una capital (Caracas) como una ciudad "saudita, no en las arenas de un desierto, sino entre monta帽as verdes que quedaron escondidas en un extra帽o paisaje.

Por un lado los rascacielos desafiantes y por el otro los "barrios", edificados en las alturas, como las favelas de Brasil, multicolores, mirados como un manto de estrellas bajas en las noches, frente a la opulencia de los nuevos ricos  y los pol铆ticos voraces.

Esto lleva a entender los planteamientos hechos por  Ch谩vez  quien al frente de j贸venes militares, estudiantes y grupos de izquierda  se rebel贸  en febrero de 1992 lo que fue caracterizado como un t铆pico "golpe militar"  a los que estaba acostumbrada Am茅rica Latina.

Pero este ten铆a particularidades: no era un golpe planeado en  Washington y sus propuestas eran revolucionarias  al declarar que  los militares se negaban a ser usados para reprimir al pueblo y su programa advert铆a contra las falsificaciones democr谩ticas,  la corrupci贸n reinante, la necesidad de la participaci贸n popular y recuperaci贸n soberana. Manifiesto cuidadosamente ocultado por los medios masivos de comunicaci贸n.

Ch谩vez se diferenci贸 as铆 del golpismo com煤n en la regi贸n y aunque fue derrotado continu贸 trabajando en sus dos a帽os de c谩rcel creando un Movimiento Bolivariano Revolucionario 200  que fue base para el crecimiento de otro movimiento m谩s amplio y finalmente integr贸 con fuerzas de izquierda, nacionalistas tambi茅n de izquierda y otros, un Polo Patri贸tico, ganando las elecciones el 6 de diciembre de 1998, rompiendo el bipartidismo reinante.

Esta corta rese帽a es clave para entender en qu茅 momento pol铆tico surge la figura de Hugo Ch谩vez Fr铆a en Venezuela.

La revoluci贸n bolivariana iniciada desde que  Ch谩vez asume la presidencia ya ha cumplido trece a帽os  durante los cu谩les hubieron 16 procesos electorales en 15 de los cuales se impuso el gobierno.

En este per铆odo, y desde 2003  comenzaron a surgir gobiernos elegidos por voluntad popular en Am茅rica Latina, que cambiaron el escenario en la regi贸n, y  expresaron las grandes rebeliones  contra el neoliberalismo,  un hurac谩n despiadado  derrotado en las calles y carreteras por las rebeliones populares.

Ch谩vez logr贸 que el pueblo votara a favor de una Constituyente que elabor贸 una de las Constituciones m谩s avanzadas en Am茅rica Latina, donde el pueblo y sus necesidades est谩 en primer lugar y tambi茅n es un camino abierto a la recuperaci贸n de soberan铆a e independencia. Volvi贸 a exponer su cargo s贸lo un a帽o despu茅s de haber ganado las elecciones de 1998 ganando en 1999, aumentando su caudal de votos.

En todo este proceso y el que sigui贸  las masas populares lograron una experiencia de participaci贸n, protagonismo y presencia  como nunca hab铆a sucedido en el pa铆s.

Frente a este surgimiento y desde esos primeros a帽os, se organiz贸 una oposici贸n ideol贸gicamente pobre, que era due帽a de monopolios de la informaci贸n con intereses trasnacionalizados, que a lo largo de estos a帽os ha recurrido a todas las formas de desestabilizaci贸n posible.

Asi se produjo el  golpe de Estado de abril de 2002 que  puso en el escenario las verdaderas caracter铆sticas de una oposici贸n violenta y las groseras manipulaciones medi谩ticas, repetidas por las cadenas mundiales del poder hegem贸nico.

El golpe financiado y dirigido por EE.UU, como se comprob贸 fehacientemente,  fue una de las mayores derrotas para esa oposici贸n y para Washington  y por primera vez en la historia de Am茅rica Latina, el pueblo sin armas, con un peque帽o libro de la Constituci贸n en sus manos, dio una lecci贸n de democracia al mundo y acompa帽ada por un fuerte sector del ej茅rcito-otro movimiento ejemplar- lograron derrotar el golpe. En 48 horas Ch谩vez fue rescatado de su secuestro y regresado  a su cargo presidencial.

No fue el 煤nico golpe, vendr铆an luego el paro patronal, que intent贸 paralizar y desabastecer al pa铆s y no pudo hacerlo, porque la imaginaci贸n popular tambi茅n lo derroc贸, al crear formas de abastecimiento, que dar铆an lugar a la aparici贸n de mercados populares, y a la desaparici贸n de intermediarios que encarec铆an los alimentos.

A fines de 2002 y principiosd de 2003 fue el paro petrolero, tan fuerte como un nuevo golpe de Estado, con sabotajes inclu铆do y con el robo de  la tecnolog铆a m谩s avanzada en la inform谩tica. Fue derrotado nuevamente.

De cada golpe y otros que vinieron, Ch谩vez no s贸lo logr贸 salir triunfante sino que, como en el caso del petr贸leo, recuper贸 para el pa铆s la empresa clave.

LOGROS

"Las empresas del sector tributaban, hasta entonces, poco m谩s del uno por ciento de impuestos", relata Nelson Merentez, actual presidente del Banco Central y ex-ministro de Finanzas,  "El gobierno elev贸 esa tasa al 33% y hizo de PDVSA socia mayoritaria de todas las compa帽铆as del sector, adem谩s de poner a la propia estatal bajo su comando. Antes, era un Estado dentro del Estado."

Con la derrota del paro, el gobierno pudo apoderarse de la principal palanca para el desarrollo venezolano. Pero no s贸lo esto sino que recuper贸 la relaci贸n con los pa铆ses productores unidos en la OPEP, para lograr la reducci贸n de la producci贸n petrolera, con el precio del barril subiendo a US$ 23 en diciembre de 1999 e iniciando una escalada que llegar铆a a m谩s de US$ 100 en los 煤ltimos a帽os. Las condiciones econ贸micas comenzaron a cambiar.

Ya en 2004 se fij贸 como prioridad  la expansi贸n de los programas sociales,  Este es otro inusual aspecto. Impedido  por las burocracias estatales de avanzar en estos proyectos Ch谩vez cre贸 las "misiones"; Robinson para la alfabetizaci贸n, lo que se logr贸 r谩pidamente; Vuelvan caras" para luchar contra el desempleo,lo que tambi茅n logr贸 derrotar;  "Barrio Adentro", que signific贸 la atenci贸n directa de salud para decenas de  miles de venezolanos por primera vez y tantas otras similares. Cuba fue clave en Robrinson y Barrio adentro por su colaboraci贸n con maestros y m茅dicos.

El gobierno desafi贸 la desinformaci贸n absoluta, con la presencia directa de Ch谩vez en "Al贸 presidente ", todos los domingos  informando a la poblaci贸n y demostrando las mentiras m谩s violentas contra su gobierno, con documentos y testimonios, lo que signific贸 el mejor mensaje did谩ctico para el pueblo.

Tambi茅n  propuso intercambios directos en el caso de salud:  petr贸leo por m茅dicos con Cuba. En Argentina cuando este pa铆s estaba en una crisis energ茅tica concret贸 el intercambio de petr贸leo por vacas y  equipos para desarrollar agricultura, ya que la Venezuela "saudita" importaba todo, incluso alimentos f谩ciles de producir en un pa铆s esencialmente verde.

Adem谩s pensando en las asimetr铆as regionales, ofreci贸 petr贸leo a los pa铆ses m谩s peque帽os con cr茅ditos a largo plazo y ayudas que, marcaron un nuevo camino en Am茅rica Latina. Contribuy贸 decisivamente a concretar la integraci贸n hasta ese momento s贸lo posible en acuerdos y papeles difusos.

Adem谩s de combatir la dram谩tica situaci贸n de pobreza, miseria y destrucci贸n de los servicios p煤blicos que hab铆a heredado en su pa铆s, este fue tambi茅n uno de los caminos para aumentar tanto el consumo familiar, como los gastos  lo que gener贸 una amplia recuperaci贸n de la econom铆a, del empleo y de la renta.

La elevaci贸n del precio internacional del petr贸leo, se asoci贸 en Venezuela  a inversiones sociales y de nuevos proyectos de infraestructura, que han cambiado radicalmente al pa铆s, como reconocen los organismos internacionales.

" En el segundo quinquenio de Ch谩vez, el pa铆s tuvo el mayor 铆ndice de crecimiento del PBI de Sudam茅rica y uno de los m谩s altos de mundo. El salto fue de un 61,20% en el per铆odo, un promedio anual superior al  10%. S贸lo volver铆a a bajar en 2009 (-3,3%) y 2010 (-1,4%), durante la crisis internacional, para volver a crecer en 2011 (4%), se帽ala Nelson Merentez.

Estos recursos destinados  a los programas sociales  convirtieron a Venezuela en el pa铆s con menor desigualdad social del subcontinente, reduciendo dr谩sticamente la miseria entre otros indicadores positivos.

"Pero tambi茅n sirvieron, particularmente tras 2006, para dotar al Estado de mecanismos m谩s potentes de intervenci贸n en la econom铆a. Fondos p煤blicos fueron creados para financiar la industrializaci贸n y la infraestructura, adem谩s de inversiones sociales. Actualmente, el m谩s importante de ellos es el Fonden (Fondo de Desarrollo Nacional), creado en 2005 con un

capital inicial de US$ 6 mil millones, pero que alcanza, en 2012, casi US$ 100 mil millones", a帽ade.

Abastecido por la receta tributaria del petr贸leo y por reservas del Banco Central, este fondo, que hoy tiene en su cartera m谩s de 400 proyectos de gran porte, permiti贸 al Estado nacionalizar empresas de sectores estrat茅gicos, realizar obras log铆sticas e incentivar programas sociales.

Explica Merentez que aunque las nacionalizaciones hayan sido originalmente planificadas para alcanzar s贸lo algunos segmentos estructurales de la econom铆a (energ铆a, telecomunicaciones y sistema financiero), terminaron por extenderse, a veces de forma ca贸tica, a otros rubros y actividades. "Muchas de las adquisiciones de empresas por el Estado fueron tomadas para resolver embotellamientos en la producci贸n, problemas

de oferta, resistencias de los capitalistas a pol铆ticas del gobierno o demandas de los trabajadores".

LAS ESTRATEGIAS DE WASHINGTON Y LAS RESPUESTAS

La fuga de capitales fue una de las estrategias m谩s utilizadas por los empresarios alentados por Washington. De acuerdo al Banco Central despu茅s de  reelecci贸n de Ch谩vez a fines de 2006, en pocas semanas fueron remitidos al exterior m谩s de diez mil millones de d贸lares, lo que oblig贸 al gobierno a que cualquier proceso de remesa o de importaci贸n pasara por un estricto sistema de autorizaci贸n.

"No somos una econom铆a neoliberal", dice Merentez."Nuestra l贸gica no es recortar la demanda para proteger la remuneraci贸n del capital a cualquier costo, sino ampliar la oferta a trav茅s de inversiones crecientes en las distintas formas de propiedad."

Leyes recientes fijaron la combinaci贸n de cuatro tipos de econom铆a. El primero, el de control estatal, potencialmente orientado a los pilares ya mencionados del desarrollo nacional. Otro, de car谩cter privado y relativo a la competencia, que se concentra en los nichos que no afectan al funcionamiento estrat茅gico del  pa铆s. El tercero, de capital mixto, representa la asociaci贸n del Estado a empresas privadas nacionales o compa帽铆as extranjeras. Finalmente el cuarto, que alberga la econom铆a cooperativa y comunal, de propiedad de los consejos comunales y centrada en la autogesti贸n.

"Esta cuarta forma de propiedad, que se basa, un poco, en los m茅todos conducidos por la Yugoslavia de Tito entre los a帽os 1950 y 1980, es actualmente el orgullo de distintos dirigentes del pa铆s. B谩sicamente, se trata de una estrategia de iniciativa empresarial colectiva, a trav茅s de la cual los propios ciudadanos, y sus organizaciones, crear铆an empresas capaces de ofrecer servicios, producir bienes de menor complejidad tecnol贸gica y incluso abastecer parcialmente la demanda alimenticia"

Tambi茅n "el desarrollo de la econom铆a comunal es fundamental para que derrotar la inflaci贸n y evitar situaciones de escasez(…)Buena parte de los productos y servicios fundamentales para la poblaci贸n se pueden poner en pr谩ctica a nivel local, atendiendo a la demanda y generando renta en donde viven los ciudadanos, bajo su control y propiedad."

El sue帽o de una econom铆a sin Estado ni patr贸n no es propiamente una novedad. Pero en Venezuela es fomentado por una formidable receta petrolera, hoy enteramente bajo tutela del gobierno, que incluso se puede dar el lujo de dar alas a la imaginaci贸n.

Por otra parte la integraci贸n suramericana es el centro de la pol铆tica exterior de Ch谩vez y la   Reforma agraria es la apuesta para la independencia alimenticia de Venezuela que comenz贸 a aparecer en el mapa del mundo y especialmente en Am茅rica Latina a partir de este gobierno.

LA OPOSICI脫N ELECTORAL

La alianza opositora, de la que en los 煤ltimos d铆as se han apartado  algunos sectores, ante el hecho de que Capriles Radonski hab铆a ocultado su programa neoliberal y su proyecto de romper con la unidad regional,  ha quedado a m谩s de entre 18  y 25 puntos de distancia de Ch谩vez en las 煤ltimas encuestas Ante esta situaci贸n y con la decisi贸n del presidente de EE.UU Barack Obama, se han destinado en Washington 20 millones de d贸lares para diversos planes destinados a obstruir el proceso electoral acusando fraude y otras alternativas mucho m谩s graves.

Pero el tema del fraude no ser谩 posible, por el nuevo y moderno sistema electoral incorporado, 煤nico en la regi贸n y que se prob贸 el pasado 28 de agosto en un simulacro que fue elogiado por los veedores internacionales de distintos pa铆ses.

Pero hay   amenazas m谩s graves, despu茅s que el ex presidente Alvaro UribE, amparado por Washington confesara que "no hab铆a tenido suficiente  tiempo de gobierno para invadir Venezuela" y luego que jefes paramilitares colombianos tambi茅n mencionaran -en los juicios a los que est谩n sometidos-que empresarios venezolanos  intentaron contratar sus servicios para derrocar a Ch谩vez y asesinarlo.

Ha habido varios intentos de magnicidio frustrados.  Ya en enero 2005, la entonces secretaria de Estado, Condoleezza Rice, dijo que Ch谩vez era "una amenaza" para la regi贸n". Justo despu茅s, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) coloc贸 a Venezuela como un pa铆s "indeseable" y unos d铆as m谩s tarde  el reverendo Pat Robertson (republicano)declar贸 p煤blicamente que era mejor "asesinar" a Ch谩vez de inmediato.

Desde entonces hasta ahora la guerra encubierta y psicol贸gica-a trav茅s de los medios masivos y la corporaci贸n mundial- contra Ch谩vez  no ha tenido tregua y esto se advierte como una sombra en las pr贸ximas elecciones , que est谩n bajpo amenazas militares de crear alguna "rebeli贸n popular" e introducir mercenarios por distintas fronteras  como en Libia o en Siria.

Obsesi贸n anti-Ch谩vez

En la prensa internacional, afirman que Ch谩vez es un dictador, tirano, autoritario, anti-americano, terrorista, pero nunca presentaron pruebas.  Convirtieron la imagen de Venezuela en violencia, inseguridad, crimen, corrupci贸n y caos, sin mencionar nunca los grandes logros y avances sociales durante la 煤ltima d茅cada, ni las causas de las desigualdades sociales dejadas desde gobiernos anteriores, advierte el analista Juan Romero.

Durante a帽os, un grupo de congresistas estadounidenses, dem贸cratas y republicanos, han intentado colocar a Venezuela en su lista de "estados terroristas" por su relaci贸n con Cuba, Ir谩n, Rusia,  China y otros , como evidencia de la "grave amenaza" que el pa铆s suramericano representa para Washington.

El candidato presidencial republicano Mitt Romey amenaza con "avabar con Venezuela". El presidente Barack Obama declar贸 en estos d铆as que Ch谩vez no era una amenaza para la seguridad de Estados Unidos pero ante las presiones de lso grupos de Miamy y los republicanos envi贸  m谩s de  20 millones de d贸lares  a las agencias estadounidenses para la campa帽a opositora en Venezuela.

¿Es Venezuela una amenaza para Washington?. No "lo que amenaza es el ejemplo de lo que se puede hacer en un pa铆s con soberan铆a ", dicen los trabajadores agrupados ahora en nuevas asociaciones sindicales, que no est谩n ligadas a las patronales ni a Washington.

En 2009 el golpe en Honduras y en el 2012 el golpe de Estado parlamentario en Paraguay fueron dos mensajes para la regi贸n, Pero esta sigue avanzando y por eso los pueblos organizados en Am茅rica Latina han lanzaso una consigna que "toda Am茅rica vota por Ch谩vez" el pr贸ximo  7 de octubre.


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