Managua volvió a situarse en el centro de un debate histórico que muchos consideran inconcluso. Entre el 25 y el 27 de mayo de 2026, la capital nicaragüense acogió el Seminario Regional del Caribe sobre Descolonización, organizado por el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C-24), reuniendo a representantes gubernamentales, expertos internacionales, delegaciones de territorios no autónomos y funcionarios de la ONU para analizar los desafíos que aún persisten en la erradicación del colonialismo.
El encuentro se celebró bajo el lema “Impulsar los progresos, los compromisos renovados, las alianzas y los enfoques innovadores”, en el marco del Cuarto Decenio Internacional para la Eliminación del Colonialismo (2021-2030), una iniciativa de Naciones Unidas destinada a acelerar la resolución de los casos coloniales aún pendientes en el mundo.
Aunque la gran ola de descolonización del siglo XX permitió la independencia de decenas de países de Asia, África, el Caribe y Oceanía, la ONU reconoce que todavía es un problema que sigue vigente en el siglo XXI y existen 17 territorios no autónomos cuya situación continúa bajo examen internacional. Entre ellos figuran Gibraltar, las Islas Malvinas, Guam, Nueva Caledonia, Polinesia Francesa, Anguila, las Islas Vírgenes Británicas y el Sáhara Occidental, entre otros.
El Comité Especial de Descolonización, creado por la Asamblea General de la ONU en 1961, tiene precisamente la misión de supervisar la aplicación de la Declaración sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Coloniales y promover soluciones acordes con el derecho internacional y el principio de autodeterminación.
Según los organizadores, el seminario congregó a más de 110 participantes entre representantes de unos 40 Estados miembros de Naciones Unidas, observadores internacionales, especialistas en derecho internacional y delegaciones procedentes de diversos territorios pendientes de descolonización.
La inauguración estuvo encabezada por autoridades nicaragüenses y representantes del sistema de Naciones Unidas. Durante las sesiones se abordaron cuestiones relacionadas con la soberanía, la autodeterminación, el acceso a los recursos naturales, el desarrollo económico de los territorios no autónomos y los mecanismos multilaterales necesarios para avanzar en los procesos de descolonización.
La presidenta del Comité Especial de Descolonización, Menissa Rambally, destacó que cada territorio presenta circunstancias históricas y políticas distintas, por lo que no existe una fórmula única para culminar los procesos de descolonización. También subrayó la importancia de reforzar el compromiso internacional para cumplir los objetivos fijados por la ONU.
El Caribe y América Latina impulsan la agenda anticolonial
Uno de los aspectos más relevantes del encuentro fue la participación activa de países caribeños y latinoamericanos que históricamente han defendido el derecho de los pueblos a la autodeterminación.
Delegaciones de Cuba, Venezuela, Bolivia, Antigua y Barbuda, Dominica, Santa Lucía y otros Estados reiteraron la necesidad de fortalecer el multilateralismo y acelerar las soluciones políticas para los territorios que continúan bajo administración colonial.
Asimismo, el seminario sirvió como espacio para intercambiar experiencias sobre procesos históricos de independencia y para debatir nuevas estrategias diplomáticas capaces de responder a los desafíos contemporáneos, incluyendo el impacto de la globalización, las disputas territoriales y el control de recursos estratégicos.
Entre los asuntos que generaron especial atención se encontraron los debates relacionados con el Sáhara Occidental, considerado por Naciones Unidas uno de los territorios pendientes de descolonización. Delegaciones saharauis y marroquíes participaron en distintas actividades vinculadas al seminario, reflejando la relevancia internacional que continúa teniendo este conflicto.
También estuvieron presentes representantes vinculados a territorios como Gibraltar, las Islas Malvinas, Guam, las Islas Vírgenes Británicas y la Polinesia Francesa, casos que forman parte de la agenda permanente del C-24.
La elección de Managua como sede no fue casual. Nicaragua ha mantenido históricamente una posición favorable a los movimientos de liberación nacional, a los procesos de autodeterminación de los pueblos, al antiimperialismo y a la cooperación Sur-Sur.
Durante el seminario, las autoridades del país anfitrión reivindicaron la solidaridad internacional y el derecho de las naciones a decidir libremente su futuro político, económico y cultural.
Además, el evento consolidó a la capital nicaragüense como un punto de encuentro diplomático para debates relacionados con la soberanía, la cooperación Sur-Sur y la reforma del sistema internacional.
Las conclusiones y recomendaciones surgidas en Managua servirán de base para las próximas deliberaciones del Comité Especial de Descolonización en la sede de Naciones Unidas en Nueva York. El objetivo es fortalecer las iniciativas encaminadas a cumplir las metas del Cuarto Decenio Internacional para la Eliminación del Colonialismo y mantener la presión diplomática sobre los casos aún sin resolver.
La descolonización, una tarea aún inacabada ¿por qué sigue siendo relevante este debate en 2026?
Más de seis décadas después de la creación del Comité de los 24, la ONU insiste en que la descolonización sigue siendo una asignatura pendiente para la comunidad internacional. Aunque cientos de millones de personas alcanzaron la independencia durante el siglo pasado, la existencia de territorios no autónomos demuestra que el proceso no ha concluido.
Desde 1945, más de 80 territorios han alcanzado la independencia mediante procesos de descolonización impulsados o acompañados por Naciones Unidas. Sin embargo, la organización mantiene una lista de 17 Territorios No Autónomos cuya situación continúa siendo examinada por el Comité Especial de Descolonización (C-24), creado en 1961 para supervisar la aplicación de la Declaración sobre la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Coloniales.
El seminario celebrado en Managua evidenció que el debate sobre la soberanía, la identidad nacional y el derecho de los pueblos a decidir su futuro continúa siendo una cuestión central de la agenda internacional. En un mundo marcado por nuevas tensiones geopolíticas, la descolonización sigue apareciendo no como un asunto del pasado, sino como uno de los desafíos políticos y jurídicos más relevantes del presente.
17 territorios pendientes que la ONU considera pendientes de descolonización
- Samoa Americana
- Anguila
- Bermudas
- Islas Vírgenes Británicas
- Islas Caimán
- Islas Malvinas
- Polinesia Francesa
- Gibraltar
- Guam
- Montserrat
- Nueva Caledonia
- Pitcairn
- Santa Elena
- Tokelau
- Islas Turcas y Caicos
- Islas Vírgenes de Estados Unidos
- Sáhara Occidental
La ONU señala que estos territorios continúan bajo administración de Francia, Nueva Zelanda, Reino Unido o Estados Unidos.
Muchos de estos territorios son estratégicos porque concentran: Bases militares, Rutas marítimas, Recursos pesqueros, Reservas minerales, Proyección geopolítica en el Atlántico, Caribe y Pacífico.
Por ejemplo:
- Guam es una pieza central de la estrategia militar estadounidense en Asia-Pacífico.
- Gibraltar controla el acceso al Mediterráneo.
- Las Malvinas tienen relevancia pesquera y potencial energético.
- El Sáhara Occidental posee importantes reservas de fosfatos y recursos pesqueros.
Esto convierte la descolonización en una cuestión no solo jurídica, sino también económica y estratégica.
Diversos participantes defendieron que la autodeterminación política está estrechamente vinculada al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente en ámbitos como la gestión de recursos naturales, la reducción de desigualdades y el fortalecimiento institucional.
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