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jueves, 23 de mayo de 2019

Reflexiones tras décadas de trabajo solidario


Sally O´Neill sobrevivió a escuadrones de la muerte, a la violencia de Centroamérica, a varios terremotos y al cáncer… y murió en un trágico accidente en una carretera de Guatemala el 7 de abril. Durante 37 años dirigió Trocaire, la agencia para el desarrollo de la Iglesia católica de Irlanda. La conocimos en Nicaragua y en toda Centroamérica, en los difíciles años 80 y 90, años de guerras civiles y de difíciles transiciones hacia la paz. Nunca olvidaremos su alegría, su energía y su compromiso. Hace ya quince años nos dio una charla sobre la historia y los desafíos de la cooperación Norte-Sur. Aún tiene vigencia. En su memoria, reproducimos fragmentos de aquella charla, en la que habló también de su propia historia.

Sally O´Neill

Existen tres grandes formas de cooperación del norte con los países del Sur. Una es la cooperación multilateral: la del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el BID y la Unión Europea. Otra, la cooperación bilateral que llega a los países, de gobierno a gobierno. Y otra, la cooperación privada.

En la cooperación privada encontramos ONG de las más diversas tendencias: agencias católicas con distintos perfiles, agencias de las iglesias protestantes -especialmente de las iglesias históricas europeas- y agencias de cooperación que no pertenecen a ningún grupo religioso, como los Oxfam, los Save the Children y otros muchos, con una larga tradición y trayectoria.

AÑOS 60 Y 70: TIEMPOS MÁS IDEALISTAS


La cooperación, como una vía para que los gobiernos de los países desarrollados se vinculen a los países en desarrollo y los apoyen es una realidad en el mundo desde hace unos cincuenta años. Los dos primeros países en crear agencias oficiales de cooperación fueron Inglaterra en 1935 y Francia en 1940. Las crearon para cooperar con proyectos sociales en los países que empezaban a dejar de ser sus colonias.

La cooperación privada, la de ONG privadas, existía desde mucho antes. La primera Cáritas se fundó en Alemania en 1895. Save the Children–Redd Barna, muy conocida en Nicaragua por su trabajo con la niñez, fue creada en 1919. El ONG más antiguo de todos nació en 1854 en Inglaterra para promover la lucha contra la esclavitud. Al menos en el Norte, las ONG tienen más de un siglo de existencia.

La cooperación para el desarrollo comenzó a tener gran auge en las décadas de los 60 y 70. Eran tiempos más “idealistas” que los actuales. Se propuso entonces que los países ricos dedicaran un 0.7% de su PIB a apoyar a los países en desarrollo. Hoy (2004), los países más ricos entregan como cooperación al desarrollo, en promedio, sólo el 0.22% de su PIB. Hace 20 años, entregaban el 0.48%, una clara señal de que la tendencia iba a la baja. Entonces, el país más generoso en términos de porcentaje es Dinamarca. Y el menos generoso, Estados Unidos, que entrega sólo el 0.10% de su PIB. En términos absolutos, el país que más aportaba a la cooperación era Japón: en 2003 entregó en cooperación unos 12 mil millones de dólares.

APARECE EL CONCEPTO DE LA SOLIDARIDAD


La cooperación privada al desarrollo inició en Europa al término de la Primera Guerra Mundial, con el objetivo de apoyar a las víctimas del conflicto. Años después surgió una segunda ola, para atender a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial. En la década de los años 50, y con toda la experiencia acumulada, estas organizaciones empezaron a ponerle atención a la problemática de los países en desarrollo.

En el mundo católico -que es donde se inserta Trocaire- las décadas de los años 50 y 60 vieron la creación en Europa de un sinnúmero de organizaciones. Nacieron entonces CAFOD en Inglaterra, CFCD en Francia, CEBEMO en Holanda. En la década de los 70, con todos los cambios que produjo el Concilio Vaticano Segundo (1961-65) y la Conferencia de Obispos de Medellín (1968), comenzó a ganar fuerza el concepto de la solidaridad, dejando atrás conceptos previos: caridad y asistencialismo.

Nacen entonces más organizaciones que comienzan a en¬tender que su trabajo no consiste únicamente en transferir dinero a los países en desarrollo, sino que deben luchar en sus propios países, educando a sus compatriotas para que contribuyan a un cambio en las relaciones mundiales, tratando de influir en las políticas públicas de sus propios gobiernos para que asuman un adecuado concepto de desarrollo. Se consolida entonces la que yo llamo “cooperación solidaria”.

LOS ONG: UNA CONTRIBUCIÓN IMPORTANTÍSIMA


En la década de los 80 surgió otra ola de organizaciones en el mundo de la cooperación privada. Algunas manteniendo esta visión solidaria. Otras ya empezaban a tener una visión más mercantilista. Nacieron entonces esas organizaciones a las que, entre nosotros, llamamos “los caza-ambulancias”, creadas para atender “humanitariamente” las grandes hambrunas en África. Hubo también una nueva ola que buscaba aprovecharse de fondos públicos. Y surgieron otras que trabajaban con una mentalidad de corto plazo, no tanto con el interés de apoyar al Sur desde el Norte, sino con el afán de venir desde el Norte al Sur a resolver los problemas del Sur, desplazando así las capacidades locales.

Estos ONG no tuvieron tanta influencia en Centroamérica, pero sí mucha en África. Después del huracán Mitch (1998) aparecieron como invasión por toda Centroamérica. Ya habían aparecido antes en Guatemala en 1996, después de los Acuerdos de Paz.

¿Cuál es el tamaño de la cooperación privada en relación a la cooperación oficial, la multilateral y la bilateral? Según la información de la OCDE -organización de los 26 países más ricos del mundo-, en el año 2000 la cooperación privada de los ONG del Norte trajo en su conjunto a los países del Sur 6 mil 600 millones de dólares. De ese monto, el 20% vino como co-financiamiento de gobiernos a ONG y el resto como donaciones privadas. La cooperación privada constituye, pues, una contribución importantísima para los países del Sur, no sólo por montos tan significativos, también por el trabajo que hace en educación y en incidencia, tanto en el Sur como en el Norte.

DE DÓNDE SALE EL DINERO


¿De dónde saca la cooperación privada tanta cantidad de dinero? En los países del Norte se organizan muy variadas formas de recoger dinero para apoyar proyectos de desarrollo. En el caso de Trocaire, hacemos cada año en Irlanda lo que llamamos la Campaña de Cuaresma: durante seis semanas solicitamos a la población sus aportes. Para darles un ejemplo de la dimensión que alcanzan iniciativas de este tipo: con una población en el sur de Irlanda de unos 3 millones de personas, hasta 2004 Trocaire recogía anualmente
30 millones de euros.

A lo largo de los últimos años observamos cambios significativos en el comportamiento de la población donante de los países del Norte. Hace 20 años a los donantes les convencía más aportar para cambiar las estructuras que causaban el subdesarrollo. Pensaban más en un aporte estructural. Hoy (2004) es cada vez más difícil “vender” en Europa el concepto de apoyar el desarrollo en América Latina.

Son más populares las ayudas puntuales para emergencias. Por ejemplo, en 1994,durante la crisis del genocidio en Ruanda, con una pequeña campaña en la que no usamos los medios y nos valimos sólo de las parroquias, Trocaire consiguió la colecta récord de su historia: recogimos en un solo día 14 millones de dólares.

EL DESAFÍO ES ACORTAR
LA BRECHA DE LA DESIGUALDAD


A pesar de los 60 mil millones de dólares transferidos del Norte al Sur, la problemática del subdesarrollo permanece y la brecha entre los países ricos y los países pobres se ha triplicado en los últimos diez años. Cuando yo comencé a trabajar en el desarrollo, hace ya 25 años, la brecha entre el ingreso de los países europeos y el de los países más ricos de América Latina -Chile, Argentina y Uruguay- era de 10 a uno. Hoy (2004), la brecha se ha ensanchado enormemente: es de 57 a uno.

Vengo de un país, Irlanda, que hace unos años era el más subdesarrollado de Europa. Sin embargo, hace tan sólo 15 años, con su integración a la Unión Europea y con las transferencias de recursos recibidos por esa vía, ocupa ya el puesto número 16 entre los países con ingreso per cápita más altos del mundo. Actualmente (2004), el ingreso per cápita de la población irlandesa es de unos 27 mil euros anuales, mientras que el de Nicaragua es de unos 500 dólares.

Para quienes trabajamos en la cooperación, el desafío, el dilema, es cómo podemos ir acortando esa brecha, entendiendo cada vez en mayor profundidad cuáles son los factores de injusticia que existen en el mundo y que la han ahondado. Necesitamos entender también cuáles son los factores de injusticia que han conformado en América Latina sociedades tan desiguales.

¿A DÓNDE HA IDO A PARAR TANTO DINERO?


Para Nicaragua, la cooperación ha sido especialmente significativa. Desde 1979 -cuando se comenzaron a guardar estadísticas- hasta 2003, Nicaragua había recibido en donaciones de la cooperación bilateral, de gobierno a gobierno, 14 mil 681 millones de dólares. ¿A dónde ha ido a parar todo ese dinero? ¿Qué diferencia ha hecho, viendo que hoy (2004) Nicaragua tiene más pobres que los que tenía cuando yo comencé a conocer este país, en 1978?

De la cooperación solidaria durante los años 80 no hay datos confiables. A partir de los años 90, cuando todas las organizaciones con presencia en Nicaragua están obligadas a informar al gobierno de sus recursos, ya hay datos. En el año 2000, por ejemplo, la cooperación privada, la de los ONG internacionales, aportó 152 millones de dólares. En 2003 se redujo: 90 millones de dólares.

Casi 62 de esos 90 millones vinieron de ONG de países miembros de la Unión Europea. No son datos totalmente exactos, porque hay muchos ONG que no tienen oficinas en Nicaragua, pero que sí envían contribuciones significativas. Estimo que el dato real para 2003 es de 130 millones de dólares.

NO EXIGÍAMOS RESULTADOS


¿Cuáles son algunos de los grandes temas que más preocupan hoy, tanto a la cooperación privada y solidaria como a la cooperación bilateral? ¿Qué dirección está tomando la cooperación? Preocupa mucho, y en primer lugar, la efectividad, la eficacia que logra la cooperación.

Después de haber invertido durante tantos años miles de millones de dólares queda la gran pregunta: ¿Por qué hay más pobres? ¿Por qué la cooperación no ha ayudado a cambiar las injustas relaciones entre el Norte y el Sur ni tampoco ha reducido la exclusión social en los países de América Latina, Asia y África?

La preocupación por la eficiencia en el uso de los recursos de la cooperación ha conducido a un giro, que se fue imponiendo durante la década de los 90, al término de la Guerra Fría, exigiendo los ONG del Norte a sus contrapartes en el Sur toda una serie de indicadores para medir la eficacia: marco lógico, plan estratégico, fortalecimiento institucional... Hoy, si alguien presenta a la cooperación cualquier proyecto y no lo envuelve en toda esta terminología no conseguirá nada. Antes, las claves del trabajo eran el corazón, la mística, el compromiso. Ahora, nada de eso basta.

Esto ha ocurrido, también y en gran medida, porque la ciudadanía de los países ricos ha comenzado a exigir resultados a las agencias de financiamiento y a sus gobiernos. Durante la Guerra Fría, los gobiernos y las agencias de cooperación de Estados Unidos y de Europa, prestaban y donaban dinero para “comprar corazones y amigos”.

En las décadas de los 70 y los 80 -época de las guerras civiles en Centroamérica, de los conflictos en África, del asesinato de dos millones de personas por orden de Pol Pot en Cambodia, de las hambrunas que mataron a miles en Etiopía, época de asesinatos y desaparecidos en Chile y en Argentina- la cooperación solidaria no exigía resultados. Sólo estábamos allí, haciendo todo lo que podíamos.

¿QUÉ PUEDE HACER EL DINERO?


También en esas décadas se generalizó la idea de que la gente de los ONG éramos todos de buen corazón. Nos miraban como una nueva ola de misioneros laicos, heroicos porque íbamos a trabajar a los países en desarrollo, y algunos hasta pensaban que vivíamos en covachas miserables y no comíamos. En muy poco tiempo, la opinión pública de nuestros países y los medios de comunicación pasaron de esa idealización a hacernos una montaña de cuestionamientos: qué ha¬ce esta gente, cómo viven, qué ganan con el trabajo que hacen, por qué andan metidos en ese negocio...

La opinión pública europea comenzó a exigirnos rendición de cuentas: a cuántas personas ayudábamos, en qué condiciones, qué habíamos logrado cambiar... Naturalmente, quienes trabajamos en la cooperación no vamos a ser tan ingenuos como para pensar que el dinero todo lo puede cambiar. El dinero nunca cambia las condiciones culturales de la pobreza, aunque sí sabemos que, bien orientado, puede ayudar y ser un elemento más en la construcción de un mundo más justo.

EL USO TRANSPARENTE DEL DINERO


En el debate sobre la efectividad, y entre marcos lógicos e indicadores, también llegó el debate sobre el uso transparente de los fondos, sobre la corrupción.

En los años 70 y 80, con una problemática de violación a los derechos humanos tan generalizada en Centroamérica, no poníamos suficiente atención a cómo se usaban los fondos que entregábamos. Y hubo abusos. Recuerdo que cuando regresé a Centroamérica a comienzos de los 90, después de cinco años de trabajar en Asia, empecé a escuchar testimonios de gente salvadoreña que nos contaba cómo durante la guerra civil en El Salvador el FMLN cobró un impuesto a las organizaciones que recibían fondos internacionales de cooperación, un impuesto que llegaba a veces hasta el 50-60% de los ingresos. La gente no lo contó antes por miedo, pero después de la paz, cuando las organizaciones de base comenzaron a buscar independencia de las organizaciones político-militares, empezaron a hablar.

Hoy, es un desafío no permitir que esas cosas ocurran. Y en esto se han ido viendo avances. Antes, la práctica más frecuente era que las comunidades ni sabían qué fondos estaban solicitando los ONG en su nombre. Ahora, la gente se involucra mucho más: conocen los presupuestos, conocen lo que se está solicitando, exigen, reclaman. En la medida en que haya más gente involucrada habrá menos riesgos.

UN NUEVO TIPO: LOS “MONGOS”


Desafortunadamente, la corrupción no afecta únicamente a los gobiernos. También a las sociedades. También a la cooperación. Y también a la cooperación solidaria. Lamentablemente, conocemos bastantes casos en los que los fondos privados para proyectos de desarrollo se usan para beneficio personal.

Cuando nos reunimos entre nosotros, las agencias de cooperación privada, tenemos ya tipificado un nuevo tipo de ONG. Hasta le hemos dado un nombre: “mongo”, que en inglés significa “my own ong”, mi propio ONG. Abunda, desgraciadamente, el fenómeno de los ONG de maletín, los ONG familiares, ONG que son sólo un “modus vivendi”, ONG de gente oportunista que, porque sabe hablar inglés -la lengua franca de la cooperación-, y porque maneja mejor el “caliche” de los ONG -las ocho o diez palabras fundamentales de la nueva terminología que hay que meter en cualquier proyecto (marco lógico, sinergia, foda, etcétera, ecétera), se han ido abriendo camino.

La mayoría de la terminología para los proyectos está copiada de la de las grandes empresas. Muchos de los conceptos que se emplean en la planificación estratégica vienen de la empresa privada. El “marco lógico” viene de la NASA, la agencia espacial de Estados Unidos, que lo inventó hace cuarenta años.

Todos estos cambios en el lenguaje expresan también cambios en la concepción: en gran medida, la cooperación dejó de ser una actividad de solidaridad entre quienes tenemos más hacia quienes no tienen, para convertirse en una forma de negocio. Desde el lenguaje, eso se va filtrando en nuestros métodos y en nuestras percepciones. Naturalmente, profesionalizar el mundo de la cooperación y los sectores de la sociedad civil es un valor y ha sido positivo, pues con profesionalismo debemos poder demostrar que estamos llegando a la gente más pobre y siendo eficaces con los recursos y métodos que empleamos.

Realmente, los ONG son como los hongos: los hay sanos y nutritivos y los hay venenosos y fatales. Los hay de todo tipo, y no se debe pintar a todos con la misma brocha. También hay que reconocer que, en ocasiones, la misma gente de la cooperación es corresponsable por haber cerrado los ojos ante casos de corrupción que conocía perfectamente.

CUANDO APARECIÓ EN ESCENA
LA SOCIEDAD CIVIL


En los últimos cincuenta años la cooperación tuvo una primera etapa, en la que se intentó fortalecer el Estado de los países en desarrollo. Ahora, cuando el modelo neoliberal se ha propuesto desmantelar el Estado y privatizar la ayuda, ha surgido con fuerza el concepto de Sociedad Civil.

El modelo neoliberal está obsesionado con achicar los Estados nacionales en Centroamérica y en toda América Latina y con eliminar en Europa el Estado de bienestar, que fue lo que nos permitió desarrollar en nuestros países “capital humano” -concepto muy frío pero lleno de contenido-, que fue lo que nos permitió crear masivamente capacidades entre la gente, generar una gran movilidad social dentro de todos nuestros países y ampliar las clases medias, un proceso que en América Latina no ha ocurrido aún.

Los neoliberales pretenden que la sociedad civil, los ONG, asuman todas las responsabilidades que los Estados abandonan. Naturalmente, todo el lenguaje en torno a la sociedad civil debe ser muy bien analizado. La sociedad civil es muy amplia, no son sólo los ONG. La sociedad civil no siempre es progresista, no siempre es “de izquierda”, tampoco es un espacio angélico: en ella conviven desde las organizadas pandillas de los barrios hasta las cámaras de comercio de los empresarios más ricos.

CUANDO ENTRÓ EN EL ESCENARIO
EL DEBATE SOBRE LA POBREZA


En la década de los 90 y en los últimos dos-tres años del siglo 20 otro tema que acapara gran atención en el mundo de la cooperación es el de la pobreza extrema. En la década de los 70 y 80, cuando teníamos la esperanza de que con el cambio político podríamos cambiar las estructuras de injusticia, no se reflexionaba directamente en la problemática de la pobre¬za. Las organizaciones de masas, las organizaciones populares, las organizaciones gremiales eran las favorecidas por nuestra cooperación: las veíamos como los instrumentos del cambio en Centroamérica.

No favorecíamos directamente a los pobres. Considerábamos que esas organizaciones los representaban. Ahora, retorna el tema de la pobreza el de los pobres, un tema que adquirió gran relevancia a partir de la Cumbre Social de la ONU en Copenhague en 1995. Fue entonces cuando el Banco Mundial publicó un Informe sobre la Pobreza en el Mundo. Cuando uno lo lee hasta podría pensar que fue escrito por algún radical de la sociedad civil.

Aquel texto nos mostraba un giro espectacular: “nuestro” lenguaje ya no era nuestro. Hasta el Banco Mundial lo asumía, abandonando la teoría que había mantenido durante cuarenta años, cuando consideró que la pobreza era simplemente limitación en los ingresos. Ahora, el Banco hablaba de otras formas de pobreza: de la falta de participación, de la falta de autonomía, de las carencias en el desarrollo humano... Y así sigue hablando hasta hoy. Quienes tenemos otra visión, ¿qué lenguaje vamos a inventar para comunicar esa otra visión, para diferenciarnos del lenguaje de los organismos multilaterales?

En Centroamérica el debate sobre la pobreza adquirió un importante nivel después del huracán Mitch, y se vinculó al tema de la deuda externa. Fue un momento internacional muy importante y las iglesias, especialmente las protestantes, jugaron un papel muy importante al vincular el perdón de la deuda externa de los países en desarrollo al del Jubileo del año 2000.

Este movimiento generó mucha pasión y mucha energía en las sociedades de toda Europa. Realmente, en Europa no existe fatiga ante el concepto de la solidaridad y pervive el interés por apoyar a los países en desarrollo. Lo que genera cierta fatiga son las dudas sobre la eficacia que tienen los recursos de la cooperación.

MOZAMBIQUE Y NICARAGUA:
DOS PAÍSES MIMADOS


Hasta 2004 Nicaragua había sido el país más favorecido por la cooperación en toda América Latina. En el año 2003, el 28% del PIB de Nicaragua provino de la cooperación, el porcentaje más alto en todo el continente. En Honduras, el país más próximo en geografía y en pobreza a Nicaragua, la cooperación aportaba ese año sólo el 6% del PIB. En El Salvador, la proporción era el 2%. En México, Perú, Ecuador y países del Cono Sur, no llegaba ni al 1%.

Montos tan elevados de cooperación mantienen a Nicaragua en una situación de riesgo. ¿Qué pasaría si la cooperación decidiera un día que Nicaragua no es prioritaria? Es una pregunta en la que debe reflexionar seriamente no sólo el gobierno de Nicaragua, también la sociedad nicaragüense.

De esos 14 mil millones, una buena cantidad, más de 8 mil millones, llegó a partir de los años 90, al final del gobierno sandinista, y se ha mantenido constante hasta hoy (2004), lo que significa que, a pesar de los cambios de gobierno, la cooperación sigue apostando a Nicaragua.

Sólo dos países en el mundo han logrado ser “niños bonitos”, mimados, favorecidos, priorizados por la cooperación multilateral, bilateral y privada, a pesar de sus pésimos resultados en el uso de los recursos que se les entregan: Mozambique y Nicaragua. ¿Podemos garantizar que eso continuará siendo así para Nicaragua? No estoy muy segura. Porque ya viene el relevo de quienes llevamos muchos años en la cooperación. Ya viene una nueva generación con otra visión, con otros intereses, gente que jamás recogió un grano de café en las montañas de Nicaragua, como sí los recogieron en los años de la Revolución muchos funcionarios de gobiernos de la Unión Europea.

UN CAMBIO DRÁSTICO


Otro tema que acapara nuestra atención son los cambios tan drásticos que ha habido en el liderazgo de la cooperación internacional. Hace diez años, las agencias de Naciones Unidas eran los principales actores. Hoy, los actores dominantes son el Fondo Monetario y el Banco Mundial, que se han ido metiendo cada vez más en los temas del desarrollo, dejando de ser bancos que prestan dinero para convertirse en organismos que fijan metas, ponen condiciones, influencian a los gobiernos y controlan la cooperación.

Naciones Unidas ha ido perdiendo cada vez más espacios y el Fondo y el Banco han pasado a liderar los procesos de democratización, los de desarrollo, las estrategias de reducción de la pobreza... Hoy, el Banco Mundial tiene una especie de monopolio sobre la investigación, la información y el conocimiento sobre el desarrollo en los países del Sur. Y en la Era de la Información en la que ya vivimos, quien tiene el monopolio de las ideas tiene un poder demasiado grande. Es un riesgo que un único organismo mantenga tanto control sobre la información del Sur. Es un peligro que se dejen de escuchar otras voces.

Y es evidente que cada vez se recortan más las fuentes de financiamiento del Norte para la investigación, los medios y las voces alternativas en el Sur.

AMÉRICA LATINA:
EL CONTINENTE MÁS DESIGUAL


La problemática de la desigualdad que existe en América Latina, el continente más desigual del planeta, espanta a la cooperación. Ése es un gran tema de debate entre nosotros, cuando nos juntamos los de la cooperación solidaria y los de la bilateral a puertas cerradas... y sin ningún latino presente en la reunión.

Con estos niveles de desigualdad, cuesta persuadir a nuestras poblaciones para que cooperen solidariamente con los países de Centroamérica. En el caso de Trocaire, la gente que apoya nuestras campañas no son los ricos de Irlanda. Son los trabajadores, la juventud, la gente común que todavía va a la iglesia y apoya los proyectos con un gran sentimiento de solidaridad. Pero cuando ven cómo se concentra el ingreso, cuando ven las políticas públicas en los países centroamericanos, cuando ven cómo la sociedad civil de Centroamérica ha sido incapaz de influir sobre esas políticas, entonces se desaniman.

¿CUÁLES ONG SOBREVIVIRÁN?


Son muchas las señales que hoy vemos y que nos deben alertar. Yo estoy segura que en los próximos diez años la cooperación bilateral va a ir disminuyendo y la cooperación solidaria va a ir siendo cada vez más exigente. No sé qué nuevos instrumentos se van a inventar para medir las exigencias y confío en que esta ola de técnicas de profesionalización de los ONG, envasadas en esa terminología empresarial, ya llegó a su tope.

Pienso que las organizaciones que en el futuro van a sobrevivir, las que van a continuar teniendo apoyo, serán las que logren una más transparente rendición de cuentas, no sólo hacia las agencias sino hacia las personas con quienes trabajan, combinando el uso eficaz y transparente de los recursos con la participación de la población.

Pienso también que sobrevivirán las que tomen en serio el tema de la desigualdad social en sus países y busquen y encuentren mecanismos para incidir en que las políticas públicas apunten a la equidad. En la cooperación hay modas: el medioambiente, el género, la incidencia… Pienso que la incidencia es una de las modas que más va a durar y a mantener su importancia en el futuro.

Esto pienso, esto creo. Lo que espero, contra toda esperanza, es que llegarán nuevos tiempos en que se revalorice la solidaridad, el compromiso y la mística y por fin los pobres participen en su propia liberación. Y así podamos, entre todos, construir un mundo más justo.


ACTIVISTA DE LA COOPERACIÓN
Y DE LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS.
EN 2011 RECIBIÓ EL PREMIO HUGH O´FLAHERTY
EN 2017 LA UNIVERSIDAD DE ULSTER LE OTORGÓ
UN DOCTORADO HONORARIO EN DERECHO.

EXTRACTO DE LA CHARLA PUBLICADA EN ENVÍO
(JULIO 2004). AL MORIR, SALLY O´NEILL
ERA REPRESENTANTE PARA HONDURAS
DEL FONDO GLOBAL DE DERECHOS HUMANOS.
EN EL ACCIDENTE MURIERON TAMBIÉN
ANA PAULA HERNÁNDEZ, MEXICANA,
OFICIAL DEL PROGRAMA DEL FONDO
PARA AMÉRICA LATINA; ANA VELÁSZQUEZ, GUATEMALTECA, DEL CONSEJO DE PUEBLOS
DE OCCIDENTE; Y DANIEL TUC,
QUIEN CONDUCÍA EL VEHÍCULO.

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lunes, 15 de abril de 2019

Solidaridad y Paz para Nicaragua desde Italia


El Auditorio Atrion, en la ciudad de Carugate, Milán, ha sido sede de un encuentro dedicado a Nicaragua, bajo el lema “Paz, Solidaridad y Autodeterminación de los Pueblos”, organizado por la Asociación La Comune Luigi Bottasini, con la participación de grupos de solidaridad con Nicaragua.

Esta asociación con gran entusiasmo y compromiso solidario lleva a cabo proyectos sociales en Nicaragua, desde 1984, y actualmente están presentes en la Comarca el Bonete, ubicada en Villa Nueva, departamento de Chinandega así como en Jinotega y Managua. En el 2018 y este año, han realizado un viaje 5 voluntarios italianos para dar apoyo en los proyectos en curso.

Durante el evento, Edoardo Verderio (Dino), Responsable de Proyectos, quién en el pasado mes de enero participó en el IV Foro de Amor, Paz y Solidaridad con Nicaragua, ha patentizado su fuerte compromiso en contribuir con el desarrollo de nuestro pueblo, desde una perspectiva integral y  apoyando el proceso de diálogo impulsado por el Gobierno de nuestro Presidente Comandante Daniel Ortega y de nuestra Vice Presidenta Cra. Rosario Murillo.

Asimismo, Marika Bragato y Andrea Perugini, ambos voluntarios que estuvieron en Nicaragua el año pasado, han compartido su experiencia , destacando que a pesar de las incertezas iniciales durante su estadía con el pasar de los días pudieron constatar como Nicaragua recuperaba la paz y armonía, logrando incluso realizar más tareas de las propuestas inicialmente.

En este sentido, la Cra. Monica Robelo, embajadora de Nicaragua en Italia, invitada especial del encuentro, ha reafirmado la determinación de nuestro gobierno de encontrar un camino para reestablecer una paz estable y duradera en Nicaragua. “La voluntad de nuestro Gobierno con el diálogo y la concertación se ha mantenido firme, invitando y llamando formalmente a organismos internacionales neutrales como garantes y acompañantes  de este proceso. El diálogo nacional, gracias a este compromiso del gobierno de Nicaragua al apoyo del Papa Francisco,  a través de su representante el Nuncio Apostólico,  busca un entendimiento entre todas las fuerzas políticas y los actores sociales, con el fin de salvaguardar la paz y la seguridad de los y las  nicaragüenses”, recalcó la Cra. Robelo.

Asimismo, en representación de nuestro gobierno, ha hecho llegar el afectuoso saludo del pueblo nicaragüense a los participantes. “Deseo agradecer a los asistentes por su presencia y, en particular, a Dino y Gloria por su amor por Nicaragua y por haber organizado esta reunión, que resume los esfuerzos y la pasión durante más de 35 años de arduo trabajo, realizando proyectos de gran impacto social para nuestras comunidades” manifestó nuestra embajadora.

A la vez que reiteró los fuertes lazos que unen Italia y Nicaragua así como la trascendencia de la fraternidad, el respeto de la autodeterminación  y la solidaridad entre los pueblos, especialmente en el actual escenario mundial.

La Asociación La Comune Luigi Bottasini realiza distintos proyectos sociales en Nicaragua, tanto en salud, como educación y cultura. Recibe su nombre en honor del homónimo Luigi Bottasini, quien fue uno de los primeros italianos en viajar a Nicaragua, inmediatamente después de la victoria sandinista el 19 de julio de 1979.


Para Luigi Bottasini, la revolución en Nicaragua no fue únicamente la liberación de un pueblo de la dictadura de Somoza, sino una verdadera esperanza para todos los pueblos latinoamericanos. Bottasini murió a la edad de 44 años, el 15 de enero de 1997, con el deseo de comprender y experimentar los acontecimientos del mundo y de "su" Nicaragua.

A su muerte, Dino Verderio y Gloria Chiaratti idearon un proyecto para recordarlo en una de las muchas comunidades nicaragüenses que había visitado.

Posteriormente se unieron Nadia Volpi y  otros amigos dando origen entre otros al proyecto en El Bonete.


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lunes, 4 de marzo de 2019

Una breve historia de la contrarrevolución cubana. Por Michael Moore


Traducción libre: Andrés Capelán

¿Alguna vez se preguntaron como ha hecho Fidel Castro para permanecer tanto tiempo en el poder? Nadie -excepto el Rey de Jordania- ha permanecido en el gobierno por un período más largo de tiempo. El hombre sobrevivió a ocho presidentes estadounidenses, diez Juegos Olímpicos, y el regreso del Cometa Halley. Y sin importar lo que el gobierno de Estados Unidos hace para derrocarlo, tiene más vidas que "regresos" ha tenido Cher.

No es porque nuestros líderes no hayan hecho su mejor esfuerzo para derrocarlo.
No, ya desde que Castro liberó su país del corrupto régimen de Fulgencio Batista (al que apoyaban los Estados Unidos y la Mafia) Washington ha probado una gran variedad de métodos para derrocarlo. Estos han incluído intentos de asesinato (pagados con el dinero de nuestros impuestos), invasiones, bloqueos, embargos, amenazas de aniquilación nuclear, desorganización interna, y guerra biológica (la CIA tiró manojo de gérmenes de  Fiebre Porcina Africana sobre el país en 1971, obligando a los cubanos a matar 500 mil cerdos).

Y -algo que siempre me ha parecido extraño- ¡hay actualmente una base naval estadounidense en la isla de Cuba! Imaginen si luego de haber derrotado a los británicos en nuestra Revolución de Independencia, les hubiéramos dejado mantener unos miles de soldados y un puñado de acorazados en la bahía de Nueva York. ¡Increíble! El presidente Kennedy, que siguió con el plan del Presidente Eisenhower para invadir Cuba en la Bahía de Cochinos, ordenó a la CIA matar a Castro, intentándolo todo, desde una lapicera rellenada con tinta envenenada hasta un cigarro explosivo. (No, no estoy obteniendo mi información de Maxwell Smart; está todo en el informe del Comité Church al Congreso, de 1975).

Por supuesto que nada de esto funcionó. Castro se volvió más fuerte y los Estados Unidos continuaron pasando vergüenza. Cuba era visto como "el país que se nos escapó." Comenzó a ser una molestia para nosotros. Aquí tenemos a cada nación de este hemisferio metida en nuestro bolsillo, excepto a "esos malditos cubanos." Se ve mal. Como cuando toda la familia sale a cenar y la oveja negra, el pequeño Billy, no se quiere quedar quieto en la silla y hacer lo que le dicen. Todos en el restaurante miran a los padres y se preguntan qué clase de educación le están dando. La apariencia de que no lo están disciplinando o controlando como se debe es la peor humillación. Entonces comienzan a vapulear al pequeño Billy, el que -olvídenlo- no va a terminar sus porotos nunca.

Así es cuán tontos lucimos al resto del mundo. Como si nos hubiéramos vuelto locos por esta pequeña isla a 90 millas de nuestras costas. No nos sentimos de ese modo frente a una real amenaza para la humanidad, como la que significa el gobierno Chino. ¡Y hablo acerca de una pandilla de asesinos! Aún así no podemos movernos más rápido para meternos en la cama con ellos. Washington gastó 23 años poniéndonos en contra de los Chinos, y luego, repentinamente: ¡un día son nuestros amigos! Parece que los Republicanos y sus compinches empresarios no estaban realmente en contra de los dictadores comunistas, sino contra aquellos que no los dejaban entrar a China para hacer dinero.

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Francisco «Paco» Hernández,
líder de la más poderosa organización
 de exiliados extremistas cubanos en Miami.

Y ese fue, por supuesto, el error fatal de Castro. Una vez que tomó el poder, nacionalizó todos los negocios americanos y pateó a la mafia fuera de La Habana. Fue como si se sentara en la Falla de San Andrés, porque la ira del Tío Sam cayó duro sobre él, y no lo ha dejado tranquilo por más de 37 años. Y a pesar de eso Castro ha sobrevivido. Por ese sólo éxito, y a pesar de todos sus defectos (represión política, discursos de cuatro horas y una tasa de alfabetismo del cien por ciento), hay que admirar al muchacho.

Pero: ¿Por qué continuamos peleando por esta pata de pavo sobrante de la Guerra Fría? La respuesta puede encontrarse mirando no más lejos de una ciudad llamada Miami. Es desde allí que un puñado de exilados cubanos enloquecidos han controlado la política extranjera de los Estados Unidos hacia esta insignificante nación insular. Estos cubanos, muchos de ellos acólitos de Batista que vivían a todo trapo mientras esa pandilla asolaba el país, parecen no haber cerrado un ojo desde que juntaron su dinero y huyeron a La Florida.

Y desde 1960, han insistido en contagiarnos su locura. ¿Por qué es que en cada incidente o crisis nacional que ha sufrido nuestro país en las pasadas tres décadas (el asesinato de Kennedy, Watergate, el caso Irán Contras, la epidemia del abuso de drogas, y la lista sigue...) siempre encontramos a exilados cubanos presentes o implicados? Primero, fue la conexión de Lee Harvey Oswald con los cubanos de Nueva Orleáns. ¿O eran exilados cubanos actuando solos para matar a Kennedy, o Castro ordenando su asesinato porque se había aburrido de que Kennedy intentara derrocarlo? En cualquiera de las teorías que usted suscriba, los cubanos están rondando por el barrio.

Luego, en la noche del 17 de junio de 1972, tres cubanos, Bernard Barker, Eugenio Martinez, y Virgilio Gonzalez (junto con los estadounidenses Frank Sturgis y James McCord Jr.) fueron atrapados entrando en las oficinas de campaña del Partido Demócrata en Watergate. Esta operación encubierta, eventualmente causó la renuncia de Richard Nixon, por lo que entreveo que hay gato encerrado en esa operación del exilio cubano en particular. Hoy, Barker y González son considerados héroes en la comunidad cubana de Miami. Martínez, perdonado más tarde por Ronald Reagan, es el único que se siente mal. "Yo no quise estar implicado en la caída del Presidente de los Estados Unidos," dijo. ¡Oh! ¡Que hermoso de su parte!

Cuando Oliver North necesitó un grupo encubierto para entrar armas en Nicaragüa con el objetivo de derrocar al gobierno sandinista: ¿a quién pudo recurrir sino a los cubanos de Miami? Los veteranos de Bahía de Cochinos Ramón Medina y Rafael Quintero eran los hombres clave en la compañía de transporte aéreo que entregaba las armas a los Contras. La guerra de los Contras, apoyada por Estados Unidos, fue responsable de la muerte de 30 mil nicaragüenses.

Uno de los premios mayores que recogimos de nuestra inversión en estos exilados cubanos fue la ayuda que nos dieron introduciendo drogas ilegales en los Estados Unidos, destruyendo familias y barrios enteros de nuestras ciudades. Comenzando a principios de los sesenta, una cantidad de cubanos (que también participaron en la invasión de Bahía de Cochinos) empezó a regentear los círculos mayores de los narcóticos en éste país. La DEA encontró poco apoyo dentro del gobierno federal para ir atrás de estos exilados cubanos, porque se habían organizado a sí mismos bajo la flasa bandera de "grupos de la libertad." De hecho, muchos no eran más que frentes de operaciones masivas de contrabando de drogas. Los mismos contrabandistas de drogas que ayudaron más tarde a contrabandear armas para los Contras nicaragüenses.

Las organizaciones terroristas cubanas radicadas en los Estados Unidos han sido responsables por la colocación de mas de 200 bombas y por lo menos un centenar de asesinatos desde el triunfo de la revolución de Castro. Tienen a todos tan preocupados por apoyarlos, que yo probablemente no debería estar escribiendo este capítulo. ¿Pero por que no estoy preocupado? Porque estos exilados cubanos, con toda su alaraca y terrorismo, son realmente una manga de cagones. Eso: Cagones. ¿Quieren pruebas? Para empezar, cuando a uno no le gusta el opresor de su país, se queda allí y trata de derrocarlo. Esto puede ser hecho por la fuerza (Revolución Americana, Revolución Francesa) o a través de medios pacíficos (Gandhi en India o Mandela en Sudáfrica). Pero lo que no se hace meter la cola entre las patas y correr, como hicieron estos cubanos.

Imaginen si todos los colonos americanos hubieran huído al Canadá, y luego hubieran insistido en que los canadienses tenían la responsabilidad de echar a los británicos de América. Los Sandinistas nunca hubieran liberado su país de Somoza si hubieran estado todos sentados en una playa en Costa Rica, bebiendo margaritas y enriqueciéndose. Mandela se fue a la cárcel, no a Libia o a Londres. Pero los cubanos ricos se pelaron a Miami... y se volvieron más ricos.

El noventa por ciento de estos exilados son blancos, mientras la mayoría de los cubanos (62 por ciento) son negros o mestizos. Esos blancos sabían que no podían quedarse en Cuba porque no tenían apoyo del pueblo. Entonces vinieron aquí, esperando que nosotros peleáramos su pelea por ellos. Y, como tarados, la peleamos.

No es que estos nenes llorones de los cubanos no hayan tratado de ayudarse a sí mismos. Pero una rápida mirada a sus esfuerzos recuerda a las viejas películas cómicas mudas. El de Bahía de Cochinos es su fiasco más conocido. Tenía todos los elementos de una gran comedia cómica: barcos equivocados, playa equivocada, no tenían municiones para sus armas, nadie los fue a esperar, y -finalmente- fueron dejados morir vagando por una parte de su isla completamente desconocida para ellos (los choferes de sus limosinas -adivino- nunca los habían llevado allí en los viejos buenos tiempos). Este fiasco fue tan monumental que el mundo todavía no ha parado de reírse, y los cubanos de Miami nunca han olvidado ni perdonado ésto. Diga "Bahía de Cochinos" a alguno de ellos, y lo verán como a un dentista taladrándole el nervio de un diente.

Uno pensaría que la derrota de Bahía de Cochinos les debería haber enseñado una lección, que hubieran dejado de insistir con esas cosas. No hizo eso esta pandilla. Desde 1962 numerosos grupos de exilados cubanos han intentado mas incursiones para "liberar" su patria. Veamos las más sobresalientes:

En 1981, un grupo de cubanos exilados de Miami desembarcaron en la islita de Providenciales, en el Caribe, camino a invadir Cuba. Su barco, el único que llegó de cuatro que salieron del Río Miami (los otros tres fueron hechos volver por la Guardia Costera debido al mar picado, problemas de motor o falta de chaquetas salvavidas),  tocó tierra en un arrecife cerca de Providenciales. Atascados en la isla sin comida ni abrigo, los cubanos de Miami comenzaron a pelearse entre ellos. Rogaron a la gente de Miami que los rescatara de la isla, y luego de tres semanas fueron devueltos a Florida vía aérea. El único de ese grupo que llegó a aguas cubanas, Gerardo Fuentes, sufrió un ataque de apendicitis en el mar, y tuvo que ser evacuado por la Guardia Costera hacia Guantánamo.

En 1968, un grupo de cubanos de Miami supieron que un barco polaco estaba amarrado en el puerto y que una delegación cubana podía estar a bordo del carguero. De acuerdo al "St.Petersburg Times," los exilados cubanos dispararon con una bazooka casera e hicieron impacto en el casco del buque. Sólo le hicieron un abollón, y el líder del grupo, Orlando Bosch, fue apresado y sentenciado a diez años de prisión, pero fue fue liberado en 1972. Bosch explicó que habían esperado causar más daños al barco pero, se excusó: "¡Era un barco grande!" Bosch había estado arrestado antes por remolcar un torpedo a través de las calles de Miami a la hora de salida de las oficinas, y otra vez había sido capturado con 600 bombas aéreas cargadas con dinamita en el baúl de su Cadillac. En 1990 la administración Bush lo sacó de la prisión, donde estaba nuevamente, cumpliendo una pena por violación de libertad condicional.

De acuerdo al "Washington Monthly," "Durante el verano y principios del otoño de 1963, fueron lanzadas cinco incursiones de comandos contra Cuba con la esperanza de desestabilizar al régimen. La raquítica "quinta columna" en Cuba fue instruída para  dejar las canillas abiertas y las lamparillas prendidas para gastar energía...  En 1962, según el "San Francisco Chronicle," el exilado cubano José Basulto, en una misión auspiciada por la CIA, disparó un cañón de 20 mm desde una lancha rápida contra el Hotel Inca, cerca de la bahía de La Habana, esperando matar a Fidel Castro. El proyectil erró al blanco, y Basulto, viendo que su barco se llenaba de gasolina derramada, pegó la vuelta para Florida. "Uno de nuestros tanques de combustible, hecho de plastico, comenzó a gotear," explicó Basulto más tarde. "El combustible se derramó sobre la cubierta. No sabíamos qué hacer."

Años más tarde, Basulto formó "Hermanos Al Rescate," un grupo de exilados que hace unos años estuvo haciendo vuelos sobre Cuba, zumbando con sus aviones sobre las ciudades, tirando panfletos, y generalmente tratando de intimidar al gobierno cubano. En febrero de 1996, Castro aparentemente se aburrió de este acoso, y luego del 25avo incidente en un año de los "Hermanos" violando el espacio aéreo cubano, ordenó que dos de sus aviones fueran derribados.

Aunque los "Hermanos al Rescate" violaban la ley estadounidense por volar dentro del espacio aéreo cubano, la administración Clinton fue de nuevo al chiquero del exilio e instantáneamente sacó un decreto para endurecer el embargo contra Cuba.
Este embargo trajo la ira del resto del mundo contra nosotros. La Asamblea General de las Naciones Unidas votó 117 a 3 a favor de condenar a los Estados Unidos por su violencia económica contra Cuba, tal y como ha sido en cada votación sobre el tema desde que el embargo fue impuesto.

La semana después de que los aviones fueran derribados, los exilados trataron de apurar a los Estados Unidos, esperando comprometer a los militares en algún tipo de acción contra Castro. Anunciaron que al siguiente sábado llevarían una flotilla de barcos desde Florida hasta la costa cubana para protestar por el derribo de los dos aviones. Clinton decidió la puesta en escena de la más grande exhibición de fuerza contra Cuba desde la Crisis de los Misiles, y envió un escuadrón de cazas F 15, once escampavías de la Guardia Costera, dos cruceros misilísticos de la Marína, una fragata de la Marina, dos aviones C 130, y una bandada de Choppers, AWACs, y 600 guardamarinas para apoyar a la flotilla.

Lo único que se olvidó de mandar fue remedio contra el mareo, que -al final- era lo único que los cubanos de Miami hubieran necesitado realmente. Sólo a 40 millas de Key West, los cubanos en los botes comenzaron a marearse, a vomitar y a rogar a sus pilotos que dieran vuelta los malditos yates y volvieran a Miami. Con el mundo entero mirando, los cubanos huyeron de nuevo con la cola entre las patas. Cuando llegaron al puerto, dieron una conferencia de prensa para explicar su retirada. El portavoz estaba todavía un poco mareado, y se podía ver cómo los periodistas se separaban de él, temiendo ser cubiertos por un "Linda Blair Special" en cualquier momento...


"Una terrible tormenta se levantó en el mar," dijo el líder de la huída cubana mientras palidecía rápidamente. "¡Las olas tenían más de diez pies de alto, y tuvimos que volver o perder nuestros barcos!" Mientras así hablaba, algún genio creativo en la CNN comenzó a emitir imágenes aéreas de la flotilla rumbo a Cuba. El sol brillaba, el mar estaba calmo como un plato, y el viento soplaba gentilmente, si es que soplaba. Los reporteros en alta mar dijeron que luego de que las cámaras de la CNN se fueron, la aguas se pusieron "bastante duras." Sí, seguro, era por las carcajadas de Fidel, que se estaba cagando de la risa...








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Emblemas de los exiliados cubanos extremistas

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El terrorista Bosch, foto AÑOS 70’.

Atentados y sabotajes de los extremistas cubanos en La Habana.


Este artículo aparecio originalmente en inglés el 10 de abril 2004. Traducción LIBRE: Andrés Capelán

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jueves, 14 de febrero de 2019

Nadia Krúpskaya: educación, revolución y emancipación social


Por Javier Huerta


En el 150.º aniversario del nacimiento de Nadia Krúpskaya, resulta necesario recuperar la trayectoria de una de las figuras más importantes de la educación socialista del siglo XX. Aunque frecuentemente recordada como compañera de Vladimir Lenin, Krúpskaya fue una destacada teórica de la educación, organizadora revolucionaria y una de las principales impulsoras de la transformación cultural y pedagógica que siguió a la Revolución de Octubre.

A ciento cincuenta años de su nacimiento, su figura continúa ofreciendo valiosas enseñanzas sobre el papel de la educación, la cultura y el conocimiento en la construcción de una sociedad más justa. Su legado no se limita al contexto soviético, sino que forma parte de la historia universal de la pedagogía y de la lucha por la democratización del saber.

De maestra a revolucionaria

Nadia Konstantínovna Krúpskaya nació el 14 de febrero de 1869 en San Petersburgo, en el seno de una familia de recursos modestos pero con una sólida formación intelectual. Desde muy joven mostró interés por los problemas sociales de la Rusia zarista y se involucró en círculos marxistas clandestinos.

Su experiencia como docente fue decisiva en la formación de su pensamiento. Como maestra pudo observar las enormes desigualdades educativas existentes en el Imperio ruso, donde millones de campesinos y trabajadores carecían de acceso a la enseñanza básica. Aquella realidad la convenció de que la educación debía convertirse en un instrumento de emancipación social y no en un privilegio reservado a las élites.

Durante la década de 1890 se incorporó activamente al movimiento revolucionario ruso. En esos años conoció a Lenin, con quien compartiría militancia política, exilio y una intensa actividad organizativa. Sin embargo, reducir su figura al papel de esposa del líder bolchevique supone ignorar una trayectoria propia de enorme relevancia.

Krúpskaya desempeñó funciones fundamentales en la organización de los grupos revolucionarios, la distribución de propaganda y el mantenimiento de las redes de comunicación del movimiento socialista durante los años de persecución y exilio. Su capacidad organizativa fue reconocida incluso por sus compañeros de militancia.

Arquitecta de la pedagogía soviética

Tras el triunfo de la Revolución de Octubre en 1917, Krúpskaya asumió responsabilidades en el ámbito educativo y cultural. Desde el Comisariado de Educación participó activamente en la construcción de un sistema educativo destinado a garantizar el acceso universal al conocimiento.

Para ella, la revolución política carecía de sentido si no iba acompañada de una profunda revolución cultural. Consideraba que una sociedad verdaderamente democrática debía ofrecer a toda la población las herramientas necesarias para comprender el mundo y participar conscientemente en su transformación.

Uno de sus aportes más importantes fue la defensa de la educación politécnica. Inspirada en las ideas de Karl Marx y Friedrich Engels, sostenía que la escuela debía superar la separación tradicional entre trabajo manual e intelectual.

Según Krúpskaya, la educación debía combinar la formación científica, técnica y humanística con experiencias prácticas que permitieran comprender los procesos productivos y sociales. El conocimiento no podía limitarse a la memorización de contenidos; debía convertirse en una herramienta para interpretar críticamente la realidad y actuar sobre ella.

Esta concepción perseguía el desarrollo integral de la persona. La escuela debía formar individuos capaces de pensar, crear, cooperar y participar activamente en la vida social.

La lucha contra el analfabetismo

Uno de los mayores desafíos de la Rusia posterior a 1917 era el elevado índice de analfabetismo. Millones de personas, especialmente en zonas rurales, nunca habían tenido acceso a la educación básica.

Krúpskaya desempeñó un papel decisivo en las campañas de alfabetización impulsadas durante los primeros años del nuevo Estado soviético. Defendió la necesidad de extender la enseñanza a trabajadores, campesinos, mujeres y adultos que habían sido excluidos del sistema educativo durante el régimen zarista.

Entendía la alfabetización no solo como una habilidad técnica, sino como una condición indispensable para la participación política, cultural y social de las personas. Una ciudadanía capaz de leer, informarse y comprender la realidad estaba mejor preparada para intervenir en la vida pública.

Bibliotecas para todos

Entre sus contribuciones menos conocidas se encuentra su trabajo en el desarrollo de bibliotecas públicas.

Krúpskaya consideraba que el acceso a los libros debía formar parte de la vida cotidiana de toda la población. Impulsó la creación de bibliotecas populares, redes de lectura y espacios culturales destinados a acercar el conocimiento a quienes históricamente habían permanecido alejados de él.

Su visión de las bibliotecas era extraordinariamente moderna. No las concebía como simples depósitos de libros, sino como centros de formación permanente, intercambio cultural y participación comunitaria.

En muchos sentidos, anticipó ideas que hoy asociamos al aprendizaje a lo largo de toda la vida y a la democratización del acceso a la información.

Una pionera en la educación de las mujeres

La trayectoria de Krúpskaya también posee una dimensión especialmente significativa para la historia de las mujeres.

En una época en la que las mujeres encontraban enormes barreras para acceder a espacios de liderazgo político e intelectual, logró convertirse en una de las principales responsables de las políticas educativas de una nación que abarcaba millones de habitantes.

Defendió la incorporación de las mujeres a la educación, al trabajo y a la participación política, convencida de que la igualdad entre hombres y mujeres constituía una condición necesaria para cualquier proceso de emancipación social.

Su ejemplo abrió camino a futuras generaciones de docentes, investigadoras, funcionarias y militantes que encontraron en ella una referencia de compromiso intelectual y político.

Un legado que trasciende su tiempo

La importancia histórica de Nadia Krúpskaya no reside únicamente en las reformas que impulsó durante los primeros años de la Unión Soviética. Su verdadero legado se encuentra en una concepción de la educación que continúa inspirando debates pedagógicos en la actualidad.

Entre las ideas que dejó a las generaciones futuras destacan:

  • La educación como derecho universal.
  • La alfabetización como herramienta de emancipación.
  • La necesidad de vincular teoría y práctica.
  • La formación integral de la persona.
  • La importancia de la cooperación frente al individualismo.
  • El acceso democrático a la cultura y al conocimiento.
  • El papel de las bibliotecas como espacios de aprendizaje permanente.
  • La función social del profesorado como formador de ciudadanía crítica.

Muchas de estas preocupaciones reaparecerían posteriormente en las obras de educadores como Paulo Freire, Célestin Freinet y Lev Vygotski, quienes también defendieron una educación activa, participativa y conectada con la realidad social.

Nadia Krúpskaya en el siglo XXI

En un mundo marcado por las nuevas tecnologías, la expansión de la información y la persistencia de profundas desigualdades educativas, muchas de las preguntas planteadas por Krúpskaya conservan plena vigencia.

¿Cómo garantizar una educación accesible para todos? ¿Cómo evitar que el conocimiento se convierta en un privilegio? ¿Qué papel deben desempeñar las bibliotecas, las escuelas y los espacios públicos de cultura? ¿Cómo formar ciudadanos críticos capaces de participar activamente en la vida democrática?

Aunque formuladas hace más de un siglo, estas cuestiones siguen ocupando un lugar central en los debates educativos contemporáneos.

Conclusión

Recordar a Nadia Krúpskaya en el 150.º aniversario de su nacimiento no significa únicamente rendir homenaje a una protagonista de la historia revolucionaria rusa. Significa reconocer a una pensadora que dedicó su vida a defender el conocimiento como instrumento de emancipación humana.

Su obra nos recuerda que la educación no es solamente un mecanismo de transmisión de contenidos, sino una herramienta para ampliar las capacidades de las personas, fortalecer su autonomía y favorecer su participación en la construcción de una sociedad más justa.

Más de ocho décadas después de su muerte, Nadia Krúpskaya sigue ocupando un lugar destacado entre quienes entendieron que la transformación social comienza también en las aulas, en las bibliotecas y en el acceso universal a la cultura. Su legado continúa interpelando a educadores, estudiantes y ciudadanos de todo el mundo, invitándonos a pensar la educación como un derecho y como una fuerza capaz de cambiar la realidad.



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viernes, 26 de octubre de 2018

NICARAGUA: Báez, el monseñor del golpismo


Por Fabrizio Casari*

Monseñor Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua, de corazón somocista y más acostumbrado a leer Twitter que el Evangelio, ha caído en su ego. No tenía la menor idea de que lo estaban grabando y, al intervenir en una reunión, ante la inquietud de actuar como guía política para el golpismo, tropezó en su propia lengua, exponiendo trama, protagonistas y objetivos del intento de golpe de Estado y los movimientos futuros de su congrega.
En la grabación se escuchan frases inequívocas sobre su responsabilidad y de casi toda la Conferencia Episcopal de Nicaragua en el intento de golpe de estado que durante meses ha ensangrentado a Nicaragua. Además de declarar el deseo de enviar al presidente nicaragüense Daniel Ortega y la vicepresidenta, Rosario Murillo, al pelotón de fusilamiento, ha instado a la oposición a que integre sus filas con cualquiera: "abortistas, homosexuales, drogadictos, narcotraficantes y cualquier persona disponible", especificó.
Agradeciendo a Estados Unidos ("nos ayudan", dijo) por las leyes piratas que afectan a los dirigentes de Nicaragua, expresó su desprecio por el Ministro de Relaciones Exteriores y el Ejército y llamó a la oposición a una organización mas beligerante. Sin embargo, siempre concertando sus pasos con la iglesia. ¿La consigna? Elecciones anticipadas o terror.
Básicamente, Báez confirma cómo la Conferencia Episcopal ha sido el auténtico liderazgo político del fallido golpe de estado y que también guía el proceso político que debería llevar a la oposición a las elecciones de 2021. Nadie de buena fe consideraba que las jerarquías eclesiales nicaragüenses no estaban relacionadas con el plan de golpe de Estado, menos todavia el obispo Báez, a pesar que se propone oficialmente como mediador en el conflicto entre el gobierno y el golpismo.
El clamoroso error cometido por Báez es propio de un conspirador chismoso y narciso, que reivindica haber dado origen y forma tanto a las barricadas o tranques donde se cometieron las peores atrocidades (Báez los llamó "una idea extraordinaria") como de la autodenominada Alianza Cívica, asignando a la Conferencia Episcopal de Nicaragua la paternidad ("la inventamos y la construimos").
El papel de Báez, como el del obispo Mata y del obispo Álvarez, fue el de ser jefes de la Curia y de la Contra, y esto no es nuevo para los que han seguido el curso de los eventos nicaragüenses. Un trío de fanáticos del horror que invocaron la guerra hasta que la policía fue retirada a los cuarteles y luego apelando a la paz cuando las fuerzas de seguridad salieron para restablecer el orden en el país. Los obispos, cubiertos por la inmunidad diplomática, trataron de proponer una cara respetable al intento de golpe de Estado.
Mientras se propusieron como mediadores, amenazaron de muerte al presidente, instigaron los enfrentamientos, difundieron mentiras sobre los hechos y participaron directamente, como muestran algunos videos, incluso la tortura infligida a los militantes sandinistas y los policías que cayeron en manos de los terroristas. Intervinieron directamente en apoyo de los líderes del golpe y aseguraron la logística con la que contaban los terroristas que desde detrás de las barricadas aterrorizaban a la población. Sin modestia y sin decencia, al extender la bandera del Vaticano en sus jeeps, llevaron comida, ropa y dinero a los golpistas; escondieron arsenales y dinero en el sótano de las iglesias y disfrazaron a los representantes de los maras como religiosos para dejarlos escapar de la ira de la población.
Báez públicamente exhortó a los líderes golpistas a no abandonar la pelea.
Báez recibió la solidaridad la de los empresarios del Cosep y de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), que en una declaración confirma su apoyo al obispo, como lo confirmó Brenes personalmente en una entrevista radial, donde se queja de que Báez ha hablado sin sospechar que lo estaban grabando.
Pero la solidaridad incondicional ofrecida por la CEN a Báez, sin siquiera expresar una incomodidad por lo que se hizo público, confirma que no nos enfrentamos a declaraciones de un prelado ambicioso y narciso, indecente como imprudente; no se trata de una responsabilidad personal (que las hay, obviamente), sino que nos enfrentamos con la confirmación directa, aunque involuntaria, del plan de golpe concertado por la CEN. La iglesia, como muchos habían entendido y ahora todos, incluso los más ciegos, pueden ver, fue un elemento central y activo en la subversión terrorista.
Actuó en concierto con los otros actores del golpe: Cosep, liberales, conservadores, MRS, ONG nicaragüenses y extranjeras, la embajada de los Estados Unidos en Managua, y su papel de liderazgo subraya su profunda identidad. De hecho, se trata de líderes golpistas, no de mediadores en el conflicto entre gobierno y oposición, que en el marco de la intentona fue un conflicto entre legalidad e ilegalidad, entre constitucionalidad y golpe de Estado. Exactamente porque el papel de la Iglesia en el intento de golpe de Estado es tan evidente, a la inversa, es aún más comprensible y compartible la decisión del Presidente Ortega de negar a los golpistas en sotana cualquier función de mediadores y testigos en un posible diálogo nacional.
Entre las declaraciones registradas de Báez también está la ironía con la que recuerda que hace meses el Ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua, que quería informar al Vaticano de lo que estaban haciendo los prelados, no pudo reunirse con el Papa. Con más urgencia el Vaticano, que también había defendido, en parte inevitablemente, el trabajo del CEN, tocará ahora tomar nota de cuan correctas eran las acusaciones que el gobierno nicaragüense formulaba hacia los obispos. No hubo una acusación política generalizada, sino una responsabilidad penal verificada de los obispos. No desempeñaban un papel pastoral, sino criminal.
Para la Santa Sede, la oportunidad de disociarse de un grupo obsceno de golpistas vestidos como prelados es propicia. Es de esperar que en San Pedro puedan comprender que el trabajo de las jerarquías eclesiásticas locales es la causa de la progresiva redución a un rol marginal de la Iglesia en el panorama sociopolitico y del masivo abandono popular de las actividades religiosas en Nicaragua. Porque sí, es un país de fe y sabe perdonar, pero sabe leer en la oscuridad y no quiere olvidar.
(*) *_Periodista de la agencia Otra Noticia. www.altrenotizie.org_*


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viernes, 14 de septiembre de 2018

Xerrades: Situació actual de Nicaragua i Xilé a 45 anys del cop.a Barcelona



DISSABTE 15 SETEMBRE

11:30H XERRADES:
-SITUACIÓ ACTUAL A #NICARAGUA. amb Jaume Soler, president de SOARPAL.
-XILÉ A 45 ANYS DEL COP. amb Leo Lamich, militant de UP.

LLOC: Local UGT DE CATALUNYA

RAMBLA SANTA MÒNICA,10 Barcelona.

11 a 16h.


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