A medio siglo de que el mafioso Vito Genovese comenzara a usar la vecindad de una instalaci贸n naval en Puerto Rico para trasbordo de drogas, el pa铆s no s贸lo sirve para el paso de los narc贸ticos sino de armas hacia Rep煤blica Dominicana, Honduras, M茅xico y Colombia y suficientes municiones como para asesinar toda la poblaci贸n del archipi茅lago de las Antillas.
El drama se remonta a viejas y dudosas decisiones geopol铆ticas que llevaron a Estados Unidos a promover v铆nculos con bandas de contrabandistas de drogas, armas y otras mercanc铆as desde la invasi贸n de Italia en la Segunda Guerra Mundial, sistema que se usar铆a ante las situaciones militares en China, Vietnam, Cuba, Centroam茅rica, Ir谩n, Afganist谩n y Rusia.
Las consecuencias son cada vez m谩s impactantes debido a que de esta peque帽a naci贸n isle帽a y colonia estadounidense ubicada cerca del paso de Anegada, principal puerta mar铆tima transatl谩ntica del Caribe, se han ido escapando las alternativas econ贸micas al punto que desde mediados de la d茅cada de los noventa a noviembre del a帽o pasado ya se hab铆an perdido 369,000 empleos. No se ha podido desarrollar un puerto de trasbordo para el comercio mar铆timo como los que operan en Panam谩, Bahamas, Jamaica, Rep煤blica Dominicana y hasta uno en construcci贸n en Cuba, en tanto que EEUU prohibi贸 que se use de punto de trasbordo comercial a茅reo mientras dure la Guerra Global.
Ante la situaci贸n, se plantea volver a militarizar a Puerto Rico con apoyo de los dos partidos pro EEUU, cada uno con su propia versi贸n, de manera que en los comicios de noviembre pr贸ximo el electorado que respalda mayoritariamente esas formaciones pol铆ticas podr谩 escoger entre la alternativa anexionista y la autonomista, pero del mismo plan. No se conoce, sin embargo, cu谩l es la posici贸n del Pent谩gono sobre el problema, que se remonta a mediados de los a帽os cincuenta del siglo pasado.
En 1955 los narc贸ticos eran un asunto muy marginal en Puerto Rico y los asesinatos tan escasos que sus causas no aparec铆an en los informes estad铆sticos de la Polic铆a nacional. En aquel tiempo, el problema que las autoridades policiales analizaban en detalle era el de las causas de los accidentes de autom贸viles y en t茅rminos de muertes violentas, se desglosaban las causas de los suicidios entre enfermedades, “disgustos de familia”, celos, locura y “amores contrariados”, entre otras.
Pero en octubre de ese a帽o se produjo una reuni贸n en Nueva York, en la que participaron entre otros el contrabandista puertorrique帽o Nelson Silva Cantellops y el jefe mafioso Genovese. Seg煤n el expediente del caso en el Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, en la reuni贸n se discuti贸 que ante la agitaci贸n rebelde en Cuba hab铆a que buscar otro punto de trasbordo para la hero铆na y se escogi贸 la isla puertorrique帽a de Vieques, parte del 谩rea de maniobras de la Estaci贸n Naval de Roosevelt Roads.
Genovese hab铆a sido un protegido de las fuerzas armadas estadounidenses desde que por recomendaci贸n de la Oficina de Inteligencia Naval de EEUU y el MI6 brit谩nico se hab铆a montado la operaci贸n conjunta con la Mafia en Italia durante la guerra. Adem谩s, ya EEUU hab铆a usado el esquema del tr谩fico de opio en el apoyo al Kuomintang durante la revoluci贸n en China y desde que los franceses perdieron Indochina en la batalla de Diem Bien Phu de 1954 estaba comenzando el proceso para la entrada de EEUU en la guerra, uno de cuyos efectos colaterales fue el auge del narcotr谩fico del sudeste de Asia con apoyo log铆stico de la Agencia Central de Inteligencia.
Silva Cantellops lleg贸 a Vieques en septiembre de 1956 y pudo sacar, sin mayor dificultad, el cargamento que le entreg贸 un tal “P茅rez” en un saco de la Armada. El a帽o siguiente, cuando fue capturado, confes贸 toda la conspiraci贸n y aunque eso conllev贸 que Genovese pas贸 el resto de sus d铆as en prisi贸n junto con algunos de sus pandilleros, no se produjeron arrestos ni acusaciones en Puerto Rico, donde aumentaron de 1.600 a 16.000 los casos reportados de adictos a drogas entre 1961 y 1970.
Ese a帽o, EEUU aprob贸 una nueva ley anti drogas que entrar铆a en vigor en 1971 con penas muy severas y Puerto Rico atemper贸 su estatuto con la aprobaci贸n de la “Ley de Sustancias Controladas” copiada de la ley federal, a tiempo para la proclamaci贸n de la Guerra contra las Drogas del presidente Richard Nixon. Al a帽o siguiente, ya hab铆a 30.000 adictos en Puerto Rico y comenz贸 la escalada de asesinatos, que a 2011 ya hab铆a acumulado 27.000 muertos.
En 1977 la Polic铆a nacional comenz贸 a llevar estad铆sticas sobre los motivos de los asesinatos, facilitados por la presencia creciente de armas de fuego, pero debidos mayormente a “peleas o ri帽as”, “discusiones”, “viejas rencillas”. No es sino hasta 1979 que comenz贸 a aparecer el m贸vil “drogas” y sigui贸 siendo uno muy marginal hasta entrados los a帽os noventa, tanto que en un estudio para el Gobierno por Paul Tracy, de la Universidad de Northeastern en 1991, se calcul贸 que la tasa de asesinatos del doble de la de EEUU se deb铆a a los robos a mano armada.
Desde la toma militar de los proyectos de vivienda p煤blica en 1994 y hasta el 2002, los asesinatos por “drogas” fueron la mayor铆a, pero luego de ese per铆odo, volvi贸 a bajar y ya se encuentra en lo que siempre fue su nivel normal. Lo que no baj贸 fue la incidencia de asesinatos. Mientras tanto, el trasbordo de armas ha continuado con casos como el cargamento de misiles SAM para Colombia en 1997, la captura de dos yates de
Puerto Rico con armas en Punta Cana, Rep煤blica Dominicana, y el uso de la antigua base a茅rea de Ramey Field para enviar armas a Rep煤blica Dominicana, as铆 como las encontradas en Puerto Rico de un cargamento en ruta a Honduras en la Operaci贸n Castaway.
Se calcula que el mercado legal de municiones de Puerto Rico vende anualmente 5.000.000 de balas, suficientes para matar toda la poblaci贸n antillana en ocho a帽os.