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martes, 7 de febrero de 2012

Agenda árabe en Siria está muy clara. Por Pepe Escobar

Reunión liga Arabe
Puede apreciarse una deriva acelerada en las “democráticas” maquinaciones de la Liga Árabe, o más bien, de la Liga del CCG, porque el poder real en esta organización pan-árabe lo ejercen dos de las seis monarquías del Golfo Pérsico que componen el Consejo de Cooperación del Golfo, también conocido como Club de la Contrarrevolución del Golfo: Qatar y la Casa de los Saud.

En esencia, el CCG creó un grupo en la Liga Árabe al objeto de controlar lo que está sucediendo en Siria.

El Consejo Nacional Sirio –que tiene su sede en dos países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte: Turquía y Francia- lo apoyó con entusiasmo. Resulta elocuente que el vecino de Siria, el Líbano, no lo hiciera.

Cuando los más de 160 observadores, tras un mes de investigaciones, emitieron su informe… ¡sorpresa! El informe no se ajustaba a la línea oficial del CCG, que postula que el “malvado” gobierno de Bashar al-Asad está, unilateral e indiscriminadamente , matando a su propio pueblo y es por tanto necesario cambiar el régimen.

El comité ministerial de la Liga Árabe había aprobado el informe, con cuatro votos a favor (Argelia, Egipto, Sudán y el miembro del CCG: Omán) y un solo voto en contra, ¿adivinan de quién?: de Qatar, que está ahora presidiendo la Liga Árabe porque el emirato le compró su turno (rotatorio) a la Autoridad Palestina.

Por tanto, el informe fue ignorado (por los medios corporativos occidentales) o destruido sin piedad (por los medios árabes), prácticamente todos ellos financiados bien por la Casa de Saud, bien por Qatar. Ni siquiera se discutió, porque el CCG impidió que se tradujera del árabe al inglés y se publicara en la página web de la Liga Árabe.

Hasta que finalmente se filtró. Aquí está, al completo .

El informe es categórico. No hubo represión letal y organizada por parte del gobierno sirio contra los manifestantes pacíficos. En su lugar, el informe señala a bandas sospechosas como responsables de las muertes de los civiles sirios y de alrededor de mil efectivos del ejército sirio mediante la utilización de tácticas letales tales como la colocación de bombas en autobuses civiles, en trenes que transportaban diesel, en autobuses de la policía y en puentes y canalizaciones.

Una vez más , la versión oficial de la OTAN/CCG sobre Siria es la de un levantamiento popular aplastado con balas y tanques. A diferencia de los miembros de los BRICS, Rusia y China, y amplias franjas del mundo en desarrollo, que consideran que el gobierno sirio está combatiendo a mercenarios extranjeros fuertemente armados. El informe confirma en gran medida estas sospechas.

El Consejo Nacional Sirio es esencialmente una organización de los Hermanos Musulmanes afiliada tanto a la Casa de Saud como a Qatar, con un intranquilo Israel apoyando calladamente en la sombra. La legitimidad no llega exactamente en una taza de té verde. En cuanto al Ejército Sirio Libre, tiene en él desertores del ejército y bienintencionados opositores al régimen de Asad, pero la mayor parte del mismo está infectado de mercenarios extranjeros armados por el CCG, especialmente de bandas salafíes.

Pero nada desalentará a la OTAN/CCG, que en estos momentos no pueden aplicar su modelo para todo para promover la “democracia” bombardeando un país y librándose del proverbial dictador maléfico. Los dirigentes del CCG, la Casa de Saud y Qatar, rechazaron abiertamente su propio informe y fueron derechos al meollo del asunto: imponer un cambio de régimen impulsado por la OTAN/CCG a través del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Por tanto, la actual “deriva dirigida por los árabes en las Naciones Unidas para asegurar un fin pacífico a la campaña de diez meses de duración” en Siria no es más que un burdo intento de cambio de régimen. Los sospechosos habituales, Washington, Londres y París, se han visto obligados a quitarse de en medio para asegurarle a la auténtica comunidad internacional que esto no es otro mandato de bombardeo, a la libia, para la OTAN. La secretaria de estado Hillary Clinton lo describió como “una vía para una transición política que preserve la unidad y las instituciones de Siria”.

Pero los miembros de los BRICS, Rusia y China, lo ven como lo que es. Otro miembro de los BRICS, la India, junto con Pakistán y Sudáfrica, han planteado serias objeciones al borrador de resolución de las Naciones Unidas pergeñado por la OTAN/CCG.

No habría otra zona de exclusión aérea estilo Libia; después de todo, el régimen de Asad no está desplegando exactamente Migs contra los civiles. Rusia y China bloquearían de nuevo una resolución de la ONU pidiendo un cambio de régimen. Incluso en la OTAN/CCG se sienten confusos, porque cada uno de los bloques de actores –Washington, Ankara y el dúo de la Casa de Saud y Doha- tiene una agenda geopolítica distinta a largo plazo. Por no mencionar a Iraq, crucial vecino y socio comercial de Siria; Bagdad está oficialmente contra cualquier esquema de cambio de régimen.

Por tanto, aquí va una sugerencia para la Casa de Saud y para Qatar: Ya que tanto os seduce la perspectiva de una “democracia” en Siria, ¿por qué no utilizáis todo el armamento estadounidense y la invadís en mitad de la noche –como hicisteis en Bahrain- e imponéis vosotros mismos el cambio de régimen?

Asia Times Online

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jueves, 2 de febrero de 2012

Europa en guerra con Irán. Por Pepe Escobar

Nadie ha perdido dinero nunca apostando a la insensatez de los políticos de la Unión Europea (UE). Y si comercias con petróleo alégrate, muérete de risa; como era de esperar, los Ministros de Exteriores de la UE, siguiendo dócilmente al gobierno de Barack Obama, han dado luz verde a un embargo total del petróleo iraní.

El embargo no solo se aplica a los contratos nuevos, sino también a los existentes, que vencerán el 1 de julio. E incluso se imponen sanciones adicionales al Banco Central de Irán y a las exportaciones petroquímicas a la UE.

Es esencial recordar siempre que el embargo –una declaración de guerra económica de facto por parte de Europa- fue propuesto enérgicamente en primer lugar por el neo-napoleónico «liberador» de Siria y Presidente de Francia Nicolás Sarkozy. La excusa oficial de la guerra económica son las «severas y crecientes preocupaciones por el programa nuclear iraní».

No sirvió de nada que Moscú advirtiese a los países de la UE para que dejen de actuar como simples peones de Washington disparando una vez más sobre sus propios pies calzados por Ferragano. Los rusos saben todo lo que hay que saber respecto a lo terriblemente contraproducente que puede ser este embargo.

La UE defiende su estrategia –o guerra económica- como única manera de evitar «el caos en Oriente Medio». Sin embargo la guerra económica puede acabar provocando la guerra real que teóricamente intenta prevenir. ¡Una serie de consecuencias imprevistas está al acecho!

Y eso nos lleva directamente al asunto del Estrecho de Ormuz. Teherán ha reiterado que únicamente lo cerrará –repetimos, únicamente- si se bloquean las exportaciones de petróleo de Irán. Esa medida representaría un golpe mortal a la economía iraní, totalmente dependientes de las exportaciones petróleo, por no hablar del régimen controlado por el Supremo Líder Ayatolá Ali Jamenei.

El cambio de régimen es el verdadero plan de Washington y sus mascotas europeas (Vea «El mito de ‘Irán aislado», Rebelión, 20 de enero de 2012), pero eso no se le puede aclarar a la opinión pública mundial.

Las huellas de mis lágrimas

De los cinco principales importadores de petróleo iraní cuatro están en Asia; dos miembros del BRICS (China e India), más los aliados de EE.UU. Japón y Corea del Sur. Se puede argumentar imparcialmente que todos estos importadores culparían severamente a los estadounidenses y europeos por sus provocaciones (de hecho algunos ya lo están haciendo) si Irán considerase bloquear –o activar una serie de minas- en el Estrecho de Ormuz.

La UE, por su parte, importa unos 600.000 barriles diarios de petróleo de Irán; es aproximadamente un 25% de las exportaciones diarias de petróleo de Irán, de 2,6 millones de barriles. El principal importador en la UE es Italia. Otros importadores claves son España y Grecia. Todos estos países del Club Med, para decirlo cuidadosamente, en la actualidad están enredados en profundos líos económicos.

En su discurso político la UE insiste en su denominado «enfoque de doble pista» respecto a Irán. Dejando de lado el discurso, la doble pista se traduce en la práctica como «callad, ceded ante nuestras naciones, dejad de enriquecer uranio y sentaos a la mesa a negociar según nuestras condiciones».

Por lo tanto cuando la jefa de política exterior de la UE –la estupendamente inocua Catherine Ashton– discursea sobre la «validez del enfoque de doble pista», los diplomáticos serios de todo el mundo en desarrollo solo pueden interpretarlo como lo que es: un chiste. No es exactamente un incentivo para que Irán renueve sus negociaciones nucleares con el grupo de los «Seis de Irán» (los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas: EE.UU., Gran Bretaña, Francia, Rusia, China y Alemania).

Mientras tanto, el Señor de las mascotas europeas –el gobierno de Obama– aplica todo tipo de presiones sobre las potencias asiáticas para que dejen de comprar petróleo iraní. Para todas ellas –incluidas Japón y Corea del Sur– seguirá haciendo lo mismo: necesitan el petróleo de Irán aún más que Occidente.

Incluso BP –el supercontaminador del Golfo de México– ha solicitado al gobierno de Obama una exención de las sanciones. Todo tiene que ver con el capítulo crucial del «Ductistán», el desarrollo del inmenso yacimiento de gas Sha Deniz II de Azerbaiyán.

No hay forma de que Europa se pueda beneficiar del gas del Mar Caspio sin una enorme inversión de 22.000 millones de dólares para desarrollar Shah Deniz II, en el cual Irán tiene una participación del 10%. Shah Deniz II sería esencial para abastecer el gasoducto Nabucco, si se llega a construir. Nabucco soslaya a Rusia, aliado estratégico de Irán que casualmente mantiene una influencia oculta en el suministro de gas de Europa, como los propios europeos nunca dejan de lamentar en Bruselas.

Si Irán lo bloquea, el acuerdo muere. Por lo tanto tenemos una situación post surrealista en la que Gran Petróleo de Gran Bretaña –a través de BP– implora a EE.UU. que lo exima de las sanciones, de otra manera la seguridad energética de Europa estaría en peligro. También sucede que Gran Bretaña es un implacable enemigo del régimen de Teherán, pero todavía se basa en Irán para que «salve» Europa de las garras de Gazprom. Es algo imposible de inventar.

La City nunca duerme

El nombre del juego de Irán será siempre el cambio de régimen porque el perenne sueño húmedo de Washington y sus mascotas europeas es apoderarse de la fabulosa riqueza de petróleo (12,7% de las reservas globales) y gas. Y el hecho es que esa riqueza ya está beneficiando a la Red de Seguridad Energética Asiática y no a Occidente.

Los inmensos yacimientos de Azadegan del Norte y del Sur –26 millones de barriles– son explotados –quién si no- por China; la Corporación Nacional de Petróleo de China está desarrollando ambos, con una inversión de 8.400 millones de dólares en los próximos 10 años.

En cuanto al campo Yadavaran, está siendo desarrollado por la Corporación de Petróleo y Química de China; en cuatro años producirá casi 200.000 barriles diarios. Y todo esto sin mencionar el mayor yacimiento de gas del mundo –South Pars– del cual Irán posee una gran parte, junto con Catar.

Y luego tenemos el crucial frente del petrodólar. Dominique Strauss-Kahn (DSK), poco antes de verse obligado a dimitir de su puesto de director general del Fondo Monetario Internacional por un escándalo sexual, insistía en el final del dólar estadounidense como moneda mundial de reserva, proponiendo en su lugar los derechos especiales de giro del FMI –la moneda virtual del FMI que incluye el dólar estadounidense, el euro, la libra, el yen y el yuan-

Bueno, ya está ocurriendo por otros caminos. Memorando para un eje Washington/Bruselas que no hace sus deberes: China e India ya están soslayando las sanciones de EE.UU./UE contra Irán.

Tres miembros del BRICS (Rusia, India y China), más Japón e Irán –una poderosa mezcla de los mayores productores y consumidores de energía– ya comercian, o están a punto de hacerlo, con sus propias monedas.

Rusia e Irán acaban de comenzar a comerciar en riales y rublos. Todas estas potencias tienen acuerdos bilaterales, que inexorablemente serán multilaterales; y eso se traduce en que el dólar estadounidense comienza a desvanecerse lentamente como moneda de reserva global, con todas las consecuencias sísmicas que esto implica.

Es como si un mundo atónito estuviera observando un suicidio ritual a cámara lenta cometido por Occidente dominado por Washington.

También aparecen auspicios anaranjados en este Año del Dragón –la próxima bolsa de divisas que negociarán en yuanes en la City de Londres-. Pekín lo desea, y la City lo desea como nunca. Teherán ya vende petróleo en yuanes a Pekín. Imaginad a Irán utilizando la Bolsa de la City en yuanes y de esa forma manteniendo el acceso a todos los mercados globales, sin que le importe la avalancha de sanciones y embargos de la UE y EE.UU.

Obviamente, los actores de la City saben que una bolsa de yuanes «de libre comercio» en Londres puede resultar una ventaja para Irán; pero a diferencia de esos idiotas de Bruselas, por lo menos los embaucadores de la City saben que los negocios son los negocios.

Pepe Escobar es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y de Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge. Su nuevo libro, recién aparecido, es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). Contacto: pepeasia@yahoo.com.

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jueves, 12 de mayo de 2011

Ahora te toca, Gadafi. Por Pepe Escobar

Asia Times Online
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Comencemos con la invocación de un icono cultural occidental, Dante: “Oh vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza" – porque el derecho internacional tal como lo conocemos acaba de recibir una estaca a través de su corazón. El “nuevo” darwinismo sociopolítico implica neocolonialismo humanitario, asesinatos selectivos –ejecuciones extrajudiciales– y guerras de drones, todo realizado en nombre de una carga del hombre blanco actualizada.
En el torbellino de mentiras e hipocresía que abruma el asesinato de Osama bin Laden, el hecho crucial relacionado con la justicia es cómo un hombre desarmado, con “Gerónimo” como nombre de código, fue capturado vivo y ejecutado sumariamente frente a una de sus hijas – después de la invasión con la rapidez de un relámpago de un país teóricamente “soberano”.
En cuando a la guerra pantanosa librada por la OTAN contra Libia, el hecho es que a la opinión pública occidental se le hizo tragar un ataque militar contra un país soberano que no ha cometido violación alguna de la carta de las Naciones Unidas. Y hablen de un colonialismo lobo –disfrazado de cordero– la “guerra humanitaria”.
El meollo de la cuestión es el concepto mismo del derecho internacional –adoptado por todas las naciones “civilizadas”, así como lo que constituye una guerra justa. Sin embargo, para las elites gobernantes occidentales es solo un detalle; no ha habido ningún debate a alto nivel sobre las implicaciones de una guerra de la OTAN justificada por las Naciones Unidas cuyo objetivo en última instancia –y nunca declarado– es el cambio de régimen.
Darwinismo Tomahawk
La operación sucia en el Norte de África resulta ser aún más repugnante ya que se ha probado que la guerra contra Libia fue inicialmente conceptualizada por dudosos intereses franceses; que Arabia Saudí organizó una truculenta votación de la Liga Árabe para EE.UU. porque quería librarse de Muamar Gadafi y al mismo tiempo tener mano libre para aplastar las manifestaciones por la democracia en Bahréin; que Libia ofrece la posibilidad perfecta para que el AFRICOM del Pentágono tenga una base africana; que un montón sospechoso de “rebeldes” abusó de protestas legítimas, junto con desertores de Gadafi, yihadistas vinculados a al-Qaida y exiliados como ser el agente de la CIA, Khalifa Hifter, quien vivió durante casi 20 años en Virginia, y se encargan de la tarea.
Lo que sucedía se hizo aún más repugnante cuando se supo que el 19 de marzo las elites financieras de Washington/Londres/París autorizaron al Banco Central de Bengasi a que tuviera su propia política monetaria –dictada por Occidente–, a diferencia del banco nacional libio, de propiedad estatal, y totalmente independiente, en Trípoli; Gadafi quería librarse del dólar de EE.UU. y del euro y pasar al dinar de oro como divisa común africana – y muchos gobiernos ya estaban de acuerdo.
La guerra contra Libia ha sido vendida globalmente con la consigna R2P –Responsabilidad de Proteger– un “nuevo” concepto humanitario imperialista que fue blandido con entusiasmo en Washington por tres amazonas porristas: la secretaria de Estado Hillary Clinton, la embajadora de EE.UU. ante la ONU, Susan Rice, y la consejera presidencial, Samantha Power.
Amplios sectores del mundo en desarrollo –la verdadera “comunidad internacional”, no esa ficción en las páginas de los medios dominantes occidentales– lo vieron por lo que es: el fin del concepto de la soberanía nacional, como en un hábil “replanteamiento” que desdibuja completamente el Artículo 2, Sección 1, original, de la Carta de la ONU del principio de la igualdad soberana de los Estados.
Vieron que los “que toman las decisiones” sobre R2P son exclusivamente Washington y un puñado de capitales europeas. Vieron que a Libia la golpearon con bombardeos de la OTAN – pero no a Bahréin, Yemen o Siria. Vieron que los “que toman las decisiones” no hicieron esfuerzo alguno por negociar un cese al fuego dentro de Libia – ignorando planes de Turquía y de la Unión Africana (UA).
Y los peces gordos, Moscú y Beijing, claro está, no pudieron dejar de ver que R2P podría ser invocado en caso de agitación en el Tíbet y en Xinjiang – y que el próximo paso sería ver tropas de la OTAN dentro de territorio chino. Lo mismo en lo que concierne a Chechenia – con el factor hipócrita occidental adicional de que los chechenos han sido armados durante años por la OTAN a través de redes vinculadas a al-Qaida en el Cáucaso/Asia Central.
Incluso los protagonistas suramericanos no pudieron dejar de ver que podrían usar R2P a largo plazo para una intervención “humanitaria” de la OTAN en Venezuela o Bolivia.
Por lo tanto, estamos ante el nuevo significado de “derecho internacional”: Washington –a través de AFRICOM o de la OTAN– interviene en todo caso, con o sin resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, en nombre de R2P, y todos guardan silencio respecto al daño colateral, al bombardeo de un régimen mientras se niega que el objetivo sea el cambio de régimen, a que no se auxilie a botes cargados de refugiados abandonados en el Mediterráneo.
En cuanto al motivo por el cual se patea a Gadafi mientras los al-Khalifa en Bahréin, Saleh en Yemen y Bashar al-Asad en Siria se salen con la suya – es simple: nadie es un maligno dictador si se trata de uno de “nuestros” hijueputas – es decir se ajusta a “nuestras” reglas. El destino de “independientes” como Gadafi es que los tuesten. Ayuda si uno ya tiene una base militar esencial de EE.UU. en su territorio – como los al-Khalifa y la Quinta Flota de EE.UU.
Si los al-Khalifa no fueran lacayos de EE.UU. y si no hubiera una base militar estadounidense, Washington no tendría problemas en justificar una intervención a favor de los manifestantes pacíficos, en su mayoría chiíes, por la democracia contra una horrenda tiranía suní que necesita a la Casa de Saud para reprimir a su propio pueblo.
Y luego hay los legalismos. Imaginad que se procesara a Gadafi. ¿Una corte marcial o un tribunal civil? ¿Un tribunal irregular y arbitrario –estilo Sadam Hussein– u ofrecerle todos los medios “civilizados” para que se defienda? ¿Y cómo enjuiciar crímenes contra la humanidad más allá de toda duda razonable? ¿Cómo utilizar testimonios objetivos gracias a la tortura, perdón, “interrogatorios realzados”? ¿Y por cuánto tiempo? ¿Años? ¿Cuántos testigos? ¿Miles?
Es mucho más fácil solucionarlo todo con un Tomahawk –o una bala en la cabeza– y luego llamarlo “justicia”.
Pepe Escobar es autor de “Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War” (Nimble Books, 2007) y “Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge”. Su último libro es “Obama does Globalistan” (Nimble Books, 2009). Puede contactarse con él en: pepeasia@yahoo.com.

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