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miércoles, 29 de abril de 2026

39 Aniversario del Asesinato de Benjamín Linder, luz y entrega para Nicaragua


Por Stalin Vladimir Centeno


En un rincón del norte de Nicaragua, donde las montañas abrazan la dignidad de los pueblos humildes, un joven ingeniero nacido en Portland, Oregón, decidió escribir su historia con luz, risa y sangre. Se llamaba Benjamín Linder, y aunque vino de muy lejos, Nicaragua fue su patria elegida, su trinchera y su último suspiro.

A inicios de los años 80, cuando la Revolución Sandinista recién había derrocado a la dictadura de Somoza, Ben, como le decían con cariño, tomó una decisión que cambió su vida: dejar atrás las comodidades del primer mundo, su título de ingeniería mecánica de la Universidad de Washington y su prometedora carrera profesional en Estados Unidos, para venir a un país herido, pero renacido, a ofrecer sus manos, su intelecto y su alma.

Ben no dejó esposa ni hijos. Su entrega fue total, y su familia fue el pueblo nicaragüense. Sus padres, médicos comprometidos con causas sociales, lo educaron en un ambiente de justicia y solidaridad. Desde joven, participaba en actos contra la guerra en Vietnam y en defensa de los derechos civiles. Una anécdota que se volvió entrañable entre quienes lo conocieron es que, en sus días como payasito, a veces cambiaba su nombre a “Tío Ben” y hacía malabares con piedras porque no tenía pelotas de circo; decía que “la alegría no necesita presupuesto, solo voluntad”. Esa capacidad de convertir la carencia en risa, y la tristeza en dignidad, fue su mayor acto de magia.

Benjamín Linder no vino a dar discursos. Vino a construir. Con planos, herramientas y mucho amor, comenzó a trabajar en las zonas más apartadas de Nicaragua, particularmente en San José de Bocay, Jinotega. Allí, donde el Estado apenas llegaba y donde la oscuridad era parte de la rutina, diseñó y ayudó a levantar pequeñas plantas hidroeléctricas que hoy siguen dando luz a comunidades enteras. No fue sólo ingeniero: fue un sembrador de futuro.

Pero Ben, no se detuvo en los cables ni en las turbinas. También se vestía de payasito, con nariz roja, zapatones y un sombrero ridículo, para llevar alegría a los niños pobres, a los que les daba chimbombas, comida, abrigo y ternura. Visitaba hospitales, llevaba vacunas, colaboraba con las brigadas de salud, y nunca pidió nada a cambio. Lo que quería era claro: un mundo más justo, un país más digno, una patria libre de imposiciones extranjeras.

Benjamín entendía la Revolución no solo como un cambio de gobierno, sino como un acto profundo de amor y justicia social. Su vida entera fue una denuncia contra la indiferencia. Cada bombillo encendido en las montañas, cada carcajada de un niño enfermo, cada gota de sudor que dejó en los caminos polvorientos del norte era su manifiesto de paz. No traía armas, traía ideas. No vino a dar órdenes, vino a aprender, a entregarse con humildad, con ternura, con valentía.

El 28 de abril de 1987, mientras trabajaba en la zona rural de El Cuá, fue emboscado y asesinado por la Contra nicaragüense, ese grupo armado y financiado por la CIA para destruir la Revolución y devolverle el poder a los lacayos del imperialismo. Lo asesinaron cobardemente, junto a dos compañeros nicaragüenses. Murió desarmado, con una libreta de apuntes en el bolsillo y un casco de trabajo en la cabeza. Así mataron al gringo bueno. Al que no vino a explotar, sino a liberar.

Después de su paso a la inmortalidad, Benjamín Linder sigue siendo faro y semilla. En los actos de solidaridad internacional, en los proyectos de energía comunitaria, en los brigadistas que llegan a los barrios humildes con amor y convicción, vive su espíritu. Y cada vez que alguien pregunta si vale la pena entregarse por los demás, la respuesta está en su ejemplo. Porque él lo dio todo, incluso la vida, sin pedir nada.

Hoy, a más de cuatro décadas de su siembra, Benjamín sigue iluminando el alma de esta patria. Cada niño que estudia con energía eléctrica en una zona remota, cada familia que enciende su fogón sin miedo, cada brigadista de salud que lleva sonrisas a los barrios más humildes, lleva un poco de Ben.

Si la Revolución tuviera un ángel en bicicleta, un ingeniero con alma de payaso, sería él. Y si el pueblo nicaragüense tuviera que dibujar la solidaridad en un rostro extranjero, sería el de Benjamín Linder.

No murió, lo sembramos. No se fue, se quedó. Y mientras haya niños que sueñen, pueblos que resistan y corazones que amen la libertad, Benjamín vivirá en cada rincón de Nicaragua.



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La fortaleza intergeneracional del sandinismo

Por Stephen Sefton

Una característica esencial que comparte el sandinismo con las otras grandes organizaciones revolucionarias del mundo ha sido su invencible capacidad de avanzar y superar aun en medio de los momentos más difíciles y ante los desafíos más desalentadores.


 La visión del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de una Nicaragua soberana y justa, sobrevivió la muerte prematura de Blanca Arauz y el cruel asesinato del General Sandino y la subsiguiente persecución del sandinismo porque los años de batalla habían transmitido con mucha fuerza esos ideales a sus compañeros de lucha. Las vidas y gestas de sobrevivientes de la guerra de Sandino como el General Ramón Raudales y del Coronel Santos López son las expresiones más claras de esta realidad.

De una u otra manera, a pesar de la censura y represión de parte de la dictadura, la gesta del General Sandino y su “pequeño ejército loco” permeaba prácticamente todos los estratos sociales de la sociedad nicaragüense. Es impresionante como el espíritu de Sandino inspiraba especialmente a las y los jóvenes en los años 1950, especialmente durante la feroz represión generalizada después del heroico ajusticiamiento de Anastasio Somoza por el joven poeta Rigoberto López Pérez. En ese período histórico cayó en combate el General Ramón Raudales y se dio el combate guerrillero de El Chaparral. Poco después, el Comandante Carlos Fonseca fundó el Frente Sandinista de Liberación Nacional junto con sus jóvenes contemporáneos Tomás Borge, Silvio Mayorga, Germán Pomares, Pablo Úbeda, Jorge Navarro y Francisco Buitrago.

Mirando retrospectivamente, se puede apreciar cómo este período marcó el inicio de un proceso imparable de resistencia, protesta y creciente conciencia popular del imperativo para Nicaragua de finalmente reivindicar la lucha del General Sandino por una Nicaragua digna y libre. Todos los heroicos avances y retrocesos de los años 1960s y 1970s aportaron al paulatino aumento de conciencia y conocimientos en la población hacia mayores niveles de lucha que culminaron con el derrocamiento de la dictadura. A lo largo de este período, la mística revolucionaria se iba construyendo entre la población de manera intuitiva y orgánica casi inconsciente, impulsada por la profunda convicción revolucionaria y fe espiritual que florecieron plenamente con el triunfo del 19 de julio 1979 y la Cruzada Nacional de Alfabetización.

Los años de la guerra terrorista impuesta por el presidente Ronald Reagan abrieron un nuevo capítulo de pasos adelante y reveses, de alentadores acontecimientos inspiradores de heroísmo y solidaridad entrelazados con el más doloroso sufrimiento. De igual manera, luego de derrotar militarmente al imperio, el Frente Sandinista hizo posible el primer traspaso democrático del poder en Nicaragua por la vía electoral lo cual dio lugar a otra fase de acumulación de experiencia, de luchas en defensa de los logros de la Revolución Popular Sandinista y de una nueva concientización de otra generación de juventud. La vital transmisión intergeneracional de los principios revolucionarios sandinistas era un elemento central del exitoso trabajo a nivel de base en los municipios del país para asegurar, paso a paso, la acumulación de mayor fuerza electoral por el Sandinismo en las sucesivas elecciones hasta la victoria electoral de noviembre 2006.

Ahora, el Sandinismo ha añadido la derrota del fallido intento de golpe de Estado de 2018 al catálogo de fracasos del imperio yanqui en Nicaragua, de esa manera fortaleciendo todavía más el legado de la lucha sandinista de los últimos cien años. Escribiendo en 2019, el compañero Miguel Ayerdis explica como ahora “la recuperación de la mística revolucionaria que acompañara las jornadas de lucha durante la década de los setenta y ochenta, por medio de procesos de intercambio y retroalimentación intergeneracional entre la familia sandinista, es un factor de cambio y actualización importante que se está realizando, con mayor celeridad”. Como ha dicho el Comandante Lumberto Campbell, es la continuidad histórica. El que tiene más experiencia va a pasar la antorcha, pero sigue acompañando para ir transmitiendo la experiencia“. Y este es otro sentido en que la Copresidencia del Comandante Daniel y compañera Rosario está cumpliendo con el programa histórico de Frente Sandinista, que prometió educar “a las nuevas generaciones en la gratitud y veneración eterna hacia los caídos en la lucha para que Nicaragua sea una Patria Libre”

Es imposible exagerar la importancia contemporánea de esta tarea. En otro contexto, Dmitri Medvedev, vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, ha explicado como el lenguaje es “una importante herramienta que permite mantener seculares tradiciones, que sirven de garantía de vínculo intergeneracional, así como un componente sociocultural de gran relevancia… Por este motivo, Occidente está lanzando un golpe ideológico contra la lengua como elemento de la solidaridad ciudadana. Los objetivos son evidentes: provocar desde fuera una crisis de autoidentificación y pérdida de la memoria histórica, minar los referentes éticos propios de nuestras civilizaciones, la justicia, la bondad, la misericordia, la compasión, el amor. Y, lo más importante, sustituirlos con valores sucedáneos, fruto de la agenda neoliberal”.

Así que la defensa de la paz en Nicaragua requiere un lenguaje que reconoce la vital importancia del intercambio intergeneracional que honra la verdad histórica de los valores, ideales y principios del Sandinismo. La Asamblea Nacional destaca su importancia al incluir este intercambio como uno de sus cinco políticas institucionales explicando que “la política generacional e intergeneracional de la Asamblea Nacional se define como las acciones, prácticas y compromisos, que se deben alcanzar para incorporar elementos que garanticen justicia y restitución de derechos en las relaciones generacionales e intergeneracionales. Tiene como objetivo implementar prácticas que permitan hacer realidad los derechos, garantías y libertades de todos los grupos generacionales en el proceso de formación de Ley, el quehacer legislativo y en la gestión administrativa de la Asamblea Nacional”.

La escritora Becca Renk ha resaltado que el impacto de esta política institucional al reconocer que “en Nicaragua existe un liderazgo intergeneracional que logra a la vez respetar a sus mayores y venerar a sus jóvenes. El programa más importante para la juventud nicaragüense es el acceso universal a una educación gratuita de calidad desde el preescolar hasta la universidad, que incluye también cientos de programas gratuitos de formación profesional”. Y dentro del sistema educativo nacional, el intercambio intergeneracional se promueve, por ejemplo, en el Programa Nacional de Arte y Cultura, de manera que, como reportó la compañera Maryorie Duarte el año pasado, “se fortalecerá la sensibilización artística y cultural, la colaboración intergeneracional, la creación colectiva, y la formación y certificación de maestros, además de promover la cultura popular y el conocimiento ancestral”.

El compañero Roger Avilés del Centro Cultural y Politécnico José Coronel Urtecho, confirma que una “gran experiencia que hemos tenido es el intercambio intergeneracional; como nosotros en el centro desarrollamos formación que va desde los 14 años, los jóvenes hasta toda la edad, de adultos mayores y demás, entonces encontramos grandes experiencias de intercambio, donde adultos mayores, abuelos, abuelitas, están en los espacios de formación con jóvenes… Entonces se vuelve un ejercicio rico, de que el adulto mayor cuenta todas sus vivencias, pero también el chavalo como lo ve hoy, como lo vive. Entonces, toda esa parte evidencia nuestro modelo en la educación técnica, que se sustenta en la calidad y la gratuidad”.

En un sentido más amplio, el compañero diputado Carlos Emilio López enfatiza que “la Revolución Popular Sandinista es una Revolución multidimensional porque a lo largo de su existencia, desde su génesis a la fecha, ha transformado las estructuras políticas, económicas, sociales, culturales, simbólicas, valóricas, relacionales, jurídicas e institucionales del Estado-Nación, Estado-Pueblo a nivel personal, familiar, comunitario, municipal, regional y nacional. Una revolución generacional en donde se respetan y materializan los derechos humanos de las personas en sus ciclos de vida, niñas, niños, adolescentes, jóvenes, y personas adultas y adultas mayores”.

El compañero Edgar Palazio Galo resume el proceso de transmisión intergeneracional de esta manera: “la continuidad histórica es una fuerza palpable que une a las generaciones actuales con los héroes y mártires que las precedieron, recordándoles que son parte de una ininterrumpida cadena de resistencia. En este sentido, el sandinismo del siglo 21 no es un punto de llegada estático, sino un proceso continuo en la incesante defensa de la soberanía, la justicia social y la dignidad del pueblo nicaragüense… Este proceso de transformación preserva el pasado como un mapa para el futuro, extrayendo lecciones valiosas para la toma de decisiones. Al mismo tiempo, el proyecto inyecta en sus venas la vitalidad de la juventud y su capacidad para imaginar y construir un mundo diferente”.

Una faceta central de esta revolución generacional es el alto protagonismo de la juventud en la vida pública del país. La ministra de la Juventud Darling Hernández ha comentado que en el modelo del Pueblo-Presidente desarrollado por el Comandante Daniel y la compañera Rosario, “no nos extraña que tenemos tantos jóvenes diputados, ministros, vice ministros, directores. Es así que la mujer y la juventud nicaragüense somos presidentes”. En la formación intergeneracional de esta juventud protagonista, el compañero Milton Ruiz destaca la centralidad de la figura y ejemplo del General Sandinoel mejor homenaje a Sandino, debe ser la siembra de su legado en el corazón nuestro y en el corazón de las generaciones nuevas, esas generaciones que deben marcar la diferencia, desde el bien común, el amor al prójimo y al trabajo, para conquistar lo que ha dicho nuestro Comandante Daniel: ¡el camino es la paz!”

Nuestra Copresidencia enfatiza de manera paradigmática el tema de la comunicación e intercambio intergeneracional. Por ejemplo, a los graduandos de la Policía Nacional en diciembre 2023, el Comandante Daniel expresó explícitamente: “Ustedes son el relevo generacional y llevan en sus Corazones los Principios y Valores que nos legaron nuestros Héroes y Mártires”.

Y la compañera Rosario, en la celebración del 19 de Julio en 2021, dijo: “Nuestra juventud nos conmueve, nos asegura que el futuro en esta Nicaragua, bendita y siempre libre, pertenece a esta cultura de convicción revolucionaria, de unidad revolucionaria… Irrenunciable exigencia de respeto a los externos; respeto a lo que hemos sido, respeto a lo que somos, y a lo que, sintiendo toda esta fuerza joven, Dios mediante, vamos a seguir siendo, para que Nicaragua sea cada vez de mayor cristianismo, libertad, dignidad, fraternidad, de familia y solidaridad”.

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Nicaragua prioriza la paz

Por Yosbel Bullaín


En abril de 2018 grupos violentos utilizaron el mismo guion empleado en otros países de América Latina para desestabilizar los Gobiernos de izquierda y seguir la agenda norteamericana de dominio continental según la doctrina Monroe.

Esos grupúsculos hicieron cuanto pudieron para tratar de eliminar al Ejecutivo sandinista y destruir un país que, antes de la intentona golpista, mostraba resultados económicos sobresalientes a nivel regional.

Violencia por doquier, asesinatos de sandinistas, una feroz campaña mediática y noticias falsas, centraron el accionar de los golpistas durante casi tres meses con decenas de muertos entre ellos, más de 20 oficiales de la Policía Nacional, según cifras oficiales.

No obstante, el país centroamericano logró superar esa etapa, y con el esfuerzo y sacrificio de su pueblo avanzó por sendas de desarrollo y progreso.

Recientemente la copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, durante un acto que celebró aquí el Día Nacional de la Paz -19 de abril-, sostuvo que quienes “profanaron el amor sagrado” hoy añoran lo que perdieron, pero “no pueden ni podrán” revertir el curso de la historia en el país.

“Hoy quisieran retroceder el calendario, los relojes, las agujas, las campanas, los soles, los días, los salmos, las lunas; pero no pueden ni podrán”, afirmó.

Subrayó que Nicaragua avanza con dignidad hacia el futuro, guiada por valores como el honor, el amor, la valentía y el orgullo patrio.

“Del pasado no se vuelve; al futuro se camina erguido, nunca de rodillas, y el presente es donde hemos llegado caminando con honor, con valor y con amor grande”, destacó.

MANIPULACIÓN MEDIÁTICA

Para el analista político nicaragüense Xavier Díaz-Lacayo, en 2018 se realizó en Nicaragua una penetración de contenidos manipulados que, difundidos principalmente a través de redes sociales no certificadas, impactaron en la percepción colectiva.

Díaz-Lacayo identifica como punto de inflexión la proliferación de noticias falsas que simulaban normalidad informativa, pero que en el fondo contenían elementos distorsionados.

“Estas narrativas, amplificadas por figuras públicas y dirigidas a sectores con menor formación política o ideológica, generaron estados de alarma social, miedo e incertidumbre sobre la estabilidad del país”, declaró a Prensa Latina.

El analista afirmó que la desinformación no fue un fenómeno aislado, sino que respondió a objetivos concretos.

Por un lado, distorsionar la gobernabilidad para propiciar la salida del gobierno o un quiebre institucional; y por otro, impulsar escenarios más extremos, incluyendo acciones dirigidas contra el liderazgo político del país.

Asimismo, resaltó la influencia de organizaciones no gubernamentales y fuentes de financiamiento externo que, en su interpretación, habrían contribuido a dinámicas desestabilizadoras.

EL GOBIERNO SE FORTALECIÓ

La violencia golpista que intentó destruir Nicaragua fortaleció al Gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en unidad con el pueblo.

En ese sentido, el experto señaló un fortalecimiento de la institucionalidad con la implementación de nuevos mecanismos de prevención y control, sin abandonar -afirmó- los objetivos de desarrollo social ni la apertura hacia quienes desean integrarse al país.

“La institucionalidad crece dotando de nuevas firmas de advertencia sin perder la ternura, nuevas formas de prevención sin perder la objetividad hacia el desarrollo de las personas”, subrayó.

VERDAD PALPABLE

A decir de la copresidenta nicaragüense, la realidad del país es visible en los avances en infraestructura, salud, educación y programas sociales, los cuales -destacó- reflejan el esfuerzo sostenido por mejorar la calidad de vida de la población.

“Cualquiera que recorre las comunidades, que utiliza las carreteras o accede al sistema de salud y educación, sabe cuál es la verdad”, expresó.

La mandataria enfatizó que el Gobierno continúa construyendo el porvenir “paso a paso, con calma, fe y certeza de bien común”, promoviendo la unidad como principal fortaleza del pueblo nicaragüense.

En ese sentido, resaltó que, en un contexto internacional marcado por conflictos, la defensa de la paz constituye un deber esencial, especialmente para quienes profesan valores cristianos.

Murillo reiteró que la verdad “se ve, se toca y se vive”, y aseguró que el pueblo nicaragüense se distingue por su “valentía espiritual” y su capacidad de avanzar pese a los desafíos.

Reafirmó el compromiso de seguir trabajando por un futuro de desarrollo, justicia social y lucha contra la pobreza, “con verdades verdaderas que derrotan la mentira”, y exaltó el orgullo nacional y la vocación de progreso del país.

Para Díaz-Lacayo, existe una percepción mayoritaria en la población de que el país vive en paz y que esta debe ser preservada, lo cual refuerza la importancia de consolidar espacios de entendimiento social.

De cara al futuro, proyecta un escenario de prudencia, pero también de consolidación. Considera que la sociedad nicaragüense ha aprendido a valorar el crecimiento alcanzado y a resguardar la estabilidad como un bien estratégico.

Manifestó que los fundamentos ideológicos y políticos del país -basados en la identidad nacional, la dignidad, la soberanía y la independencia- continúan siendo, a su juicio, el eje sobre el cual se sostiene el modelo de desarrollo en Nicaragua.

Desde esa perspectiva, no visualiza una alternativa que supere las condiciones actuales de estabilidad para esta nación centroamericana.

“Yo no veo una oferta mejor en el mundo para Nicaragua que no sea la estabilidad sandinista”, subrayó.

RESPALDO POPULAR

El Gobierno Sandinista goza hoy día de un amplio respaldo popular; de acuerdo con el más reciente estudio de opinión pública de la encuestadora M&R Consultores, el 88,4 por ciento de la población nicaragüense aprueba la gestión del Ejecutivo que lidera el copresidente Daniel Ortega.

El sondeo correspondiente al primer trimestre de 2026 destacó que el 86 por ciento de los encuestados calificó de positivo el trabajo que realiza la copresidenta Rosario Murillo.

En cuanto al índice de predisposición política, el 86,7 por ciento corresponde al Frente Sandinista de Liberación Nacional, mientras a la oposición solo la respalda un 13,5 de los encuestados.

Añadió que el 90,9 por ciento de los entrevistados opinó que el Gobierno les genera esperanza. Asimismo, consideraron que bajo ningún concepto se debe poner en riesgo la paz ni la estabilidad económica del país.

arb/ybv



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martes, 28 de abril de 2026

VIDEO: Brian Wilson, Héroe de la Humanidad: “Perdí el miedo a tener miedo”.


Por Javier Huerta

En una sesión especial cargada de emotividad y memoria histórica, el histórico activista estadounidense y veterano de la guerra de Vietnam, Brian Wilson, ofreció un discurso ante el plenario de la Asamblea Nacional de Nicaragua en conmemoración del primer Día Nacional de los Héroes Internacionalistas (28 de abril 2026).
El Parlamento nicaragüense se vistió de gala para rendir homenaje a los hombres y mujeres que, a lo largo de las últimas décadas, han entregado su esfuerzo y, en muchos casos, su vida en solidaridad con el pueblo nicaragüense. El invitado de honor de la jornada fue Brian Wilson, símbolo viviente de la resistencia pacífica global, quien conmovió a los legisladores con un testimonio marcado por la congruencia política y el humanismo.
Durante su intervención, Wilson pronunció una frase que resonó con fuerza en el recinto y que capturó los titulares de la prensa local e internacional: "Perdí el miedo a tener miedo". Con estas palabras, el activista explicó cómo las duras experiencias de su vida lo llevaron a despojarse del temor para actuar firmemente bajo los dictados de su conciencia.
El sentido de una vida ligada a la solidaridad
Wilson, a quien el Gobierno de Nicaragua ha calificado como un "Héroe de la Humanidad", rechazó cómodas etiquetas durante su comparecencia. Recordó de forma anecdótica que, mientras el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de los Estados Unidos lo catalogó en su momento como un "terrorista doméstico" debido a sus protestas contra el armamentismo, él no se considera a sí mismo un héroe, sino un ser humano que cumplió con su deber moral.
El activista confesó ante los diputados que los procesos revolucionarios de Vietnam y Nicaragua fueron los verdaderos motores que transformaron su existencia y le otorgaron un propósito definitivo. Su vínculo con la nación centroamericana quedó sellado con sangre el 1 de septiembre de 1987, cuando en un acto de valentía pacífica, intentó bloquear un tren militar en California que transportaba armas destinadas a la "contra" nicaragüense, un suceso en el que perdió ambas piernas tras ser arrollado por la maquinaria.
Un reconocimiento institucional
El presidente del Parlamento, Gustavo Porras, dio la bienvenida al líder pacifista describiéndolo como un "ciudadano del mundo y un entrañable hermano nicaragüense". La sesión especial no solo sirvió para condecorar la trayectoria de Wilson, sino también para institucionalizar el agradecimiento del Estado hacia la militancia internacionalista que respaldó al país desde la década de los años 80.
A la sesión asistieron representantes de organizaciones juveniles y movimientos sociales. Los medios de comunicación destacaron el impacto del discurso en las nuevas generaciones, sirviendo como un puente entre la memoria de las luchas del siglo pasado y los desafíos geopolíticos actuales.
Brian Wilson, quien actualmente reside de forma permanente en la histórica ciudad de Granada y se autodefine orgullosamente ante la opinión pública como un "gringo-nica", cerró su intervención reafirmando su amor por la tierra que una vez defendió desde las vías del tren en su California natal.


VIDEO DEL EMOTIVO DISCURSO DE BRIAN WILSON

 

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Discurso del Comandante Daniel Ortega de reconocimiento a internacionalistas asesinados por la Contra

Benjamín Linder: El eco de las campanas en las montañas de Nicaragua
El 30 de abril de 1987, el cementerio municipal de Matagalpa se convirtió en el epicentro de un duelo que trascendió fronteras. Bajo un sol de justicia y ante una multitud conmovida, el Comandante Daniel Ortega despedía a Benjamín Linder, el joven ingeniero estadounidense que cambió la comodidad de su país por el barro y la esperanza de las comunidades rurales nicaragüenses.
Linder no empuñaba armas; cargaba herramientas. Fue asesinado por la Contra el 28 de abril mientras trabajaba en una pequeña represa hidroeléctrica en San José de Bocay, un proyecto destinado a llevar luz por primera vez a familias campesinas. Su muerte no fue un accidente de guerra, sino un ataque directo contra la solidaridad internacionalista. ✊🏾
Un discurso para la historia: Puntos fundamentales
Aquel día, Ortega pronunció una de las piezas oratorias más emblemáticas de la Revolución Sandinista, cargada de simbolismo y denuncia política:
  1. La resonancia de Hemingway: El Comandante inició su intervención evocando a Ernest Hemingway con la pregunta: “¿Por quién doblan las campanas?”. Al hacerlo, elevó el sacrificio de Linder al nivel de los voluntarios que lucharon contra el fascismo en la Guerra Civil Española, subrayando que la muerte de un hombre que lucha por la humanidad es una pérdida para toda la especie.
  2. Dardo al corazón de Washington: El discurso fue una denuncia frontal contra la administración de Ronald Reagan. Ortega señaló la contradicción ética de un gobierno que hablaba de "libertad" mientras financiaba a grupos mercenarios para destruir escuelas y proyectos eléctricos, calificando la política estadounidense como una agresión contra su propio pueblo representado en jóvenes como Benjamín.
  3. El altar de los internacionalistas: Ortega no solo honró a Linder, sino que convirtió el funeral en un homenaje a todos los internacionalistas que cayeron en suelo nicaragüense (suizos, franceses, españoles, alemanes). Reafirmó que la hermandad entre los pueblos es el arma más poderosa contra la soberanía violentada.
Benjamín Linder sigue vivo en cada rincón de Nicaragua donde brilla una bombilla gracias a la energía rural. Su legado es el recordatorio de que la paz no es la ausencia de conflicto, sino la presencia de justicia y cooperación mutua. 🟥⬛️




lunes, 27 de abril de 2026

EEUU NO BUSCA LA PAZ CON IRÁN, SINO SU DESTRUCCIÓN

Por Augusto Zamora

El fin, por ahora, de los criminales ataques contra la República Islámica de Irán (RII), la tregua existente y el incierto proceso de negociación en marcha no debe interpretarse como el fin del conflicto que enfrenta a Irán con los países agresores, EEUU e Israel. Aunque se llegara a firmar un acuerdo de paz, los hechos demuestran sobradamente que los acuerdos, para EEUU, desde el siglo XIX carecen de obligatoriedad y, por tanto, pueden ser rotos o desconocidos en cualquier momento. Trump retiró a EEUU del tratado nuclear con Irán, firmado en 2015, echando por tierra en minutos años de negociaciones. EEUU también se retiró de todos los tratados sobre control de armamentos firmados con la URSS y prolongados con Rusia, como Estado sucesor, además de retirarse de decenas de organismos internacionales. Desde los propios orígenes de EEUU, los tratados internacionales son instrumentales, no obligatorios. Firmar acuerdo con EEUU no garantiza nunca nada. Quien crea lo contrario se pierde.
El conflicto que enfrenta a Israel con todos sus vecinos, pero, muy particularmente, con Irán, es existencial. El régimen sionista tiene como objetivo adquirir su “espacio vital” (el lebensraun nazi), que es ocupar toda Palestina y, para lograrlo, debe destruir a los palestinos como pueblo. El genocidio en Gaza no es hecho puntual, sino una etapa más para ampliar su ‘lebensraun’. Ese objetivo cuenta con el apoyo irrestricto de EEUU y de países europeos como Alemania y Francia. Busca, igualmente, destruir a los países vecinos y, con el apoyo de EEUU y la complicidad vergonzante de los países árabes, someter Oriente Medio y Próximo a los dictados del sionismo y de EEUU. Hagan memoria sobre el destino del llamado “eje de resistencia” al sionismo. Egipto, vendido a EEUU y Arabia Saudita por 1.500 millones de dólares anuales. Iraq, Libia y Siria destruidos por ataques armados y operaciones secretas, hasta el colapso de esos Estados. Del “eje de resistencia” sólo que Irán como Estado y los movimientos que apoya.
Desde su fundación, en 1948, el Estado sionista no ha cesado de ocupar territorio palestino y no cesará de hacerlo. La nueva invasión de Líbano y la pretensión de crear una ‘franja de seguridad’ vaciándola de libaneses busca -aunque no lo digan- crear condiciones para anexionarse dicha franja, como hicieron con los Altos del Golán. Detrás de todo eso está el delirio nazionista de establecer un -imposible- ’Gran Israel’ invadiendo el vecindario. Quien quiera creer lo contrario o se engaña o no entiende.
En el otro lado se encuentran el pueblo palestino, Irán y los movimientos afines. Todos ellos defienden la creación de un Estado palestino y el fin del régimen sionista. No hay forma, en las presentes -y futuras- circunstancias, de encontrar arreglo a esa contradicción, que se ha agudizado al extremo tras el genocidio y destrucción de Gaza.
Lo que se pueda firmar como ‘acuerdo de paz’ entre Irán y EEUU será más una tregua que un acuerdo real. Prueba de ello es que Trump ha ordenado la construcción de miles de misiles THAAD y Tomahawk, entre otros, para suplir los empleados en la agresión contra Irán. Además, está solicitando triplicar su cantidad, tanto para surtir de misiles suficientes al Estado sionista, como para llenar los arsenales de EEUU. En dos años, como máximo, según calculan expertos, EEUU dispondría de un arsenal enorme. En otras palabras, ganado tiempo, EEUU estaría en mejores condiciones para intentar destruir Irán, destruyendo lo que crean que deban destruir para alcanzar ese objetivo. Quien crea que EEUU busca un acuerdo real con Irán ignora lo que es EEUU y, peor aún, desconoce, voluntaria o idiotamente, el peso del lobby sionista/evangélico ahí.
El Ejército de EEUU ha solicitado 745,7 millones de dólares para adquirir 96 sistemas lanzacohetes múltiples Himars, multiplicando por doce la financiación inicial, según los documentos presupuestarios del Pentágono. Según esos documentos, para el año fiscal 2026, que finaliza el 30 de septiembre, había destinados únicamente 61,5 millones de dólares, para adquirir sólo seis unidades. Ahora, el Ejército quiere ampliar las reservas de Himars hasta las 617 unidades. Hay que retroceder a 2023 para encontrar una cantidad similar. Ese año se destinaron 672 millones de dólares a los Himars, incluidos 516 millones para reponer los sistemas transferidos al régimen ukronazi. El Pentágono también tiene solicitados 2.700 millones de dólares para lanzadores terrestres MRC, usados por los misiles Tomahawk y SM-6. En suma, EEUU prepara otra guerra, y no será para ocupar Groenlandia ni contra Rusia. Su destino más seguro es Irán.
Tres factores han sido determinantes para que EEUU haya buscado un alto al fuego. El primero fue el agotamiento de sus arsenales, ante la inesperada resistencia de Irán. El 23 de abril, según una última evaluación publicada por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), el ejército de EEUU “agotó sus reservas de misiles críticos hasta niveles peligrosos durante la guerra de siete semanas contra Irán, lo que generó un riesgo a corto plazo que podría dejar al país vulnerable”. Si los agresores hubieran dispuesto de armamento suficiente, la guerra habría continuado.
El segundo factor es el económico. El cierre del estrecho de Ormuz y los ataques -merecidos- de Irán a la infraestructura energética de los países del golfo, estaban desencadenando una crisis energética que, en primer lugar, se iba a llevar por delante a los principales aliados de EEUU, es decir a la Europa atlantista, Japón y Corea del Sur. El rechazo atlantista a apoyar la agresión yanqui/sionista contra Irán tenía una profunda razón económica. Si la guerra hubiera continuado, la crisis energética habría podido desatar una crisis en una mayoría de economías del mundo, pero, en primer término, entre los aliados de EEUU. La prórroga del cese al fuego es respuesta a la agonía económica y al ahogo financiero de las petromonarquías. El 19 abril pasado, Emiratos Árabes Unidos inició conversaciones con EEUU para obtener respaldo financiero, según informara el diario Wall Street Journal. Y la crisis apenas comienza, pues desde el inicio de la agresión contra Irán la fuga de capitales y empresas ha sido cotidiana.
El tercer factor es la insospechada resistencia de Irán y su asombroso arsenal misilístico. Podría ocurrir que la capacidad militar demostrada de Irán sea el detonante de una tercera -y casi definitiva- agresión contra este país. Vamos a explicarnos. El Estado genocida sionista ha sufrido en vivo y directo el poder militar y tecnológico de Irán, cuyos misiles causaron daños terribles a entidad sionista. Sería ingenuo no pensar que el poder iraní no ha causado una preocupación existencial entre los sionistas. Tendrán ya considerado que, si Irán, con todo y las enormes sanciones que ha sufrido, ha podido desarrollar el poderoso armamento del que ha hecho gala, ¿qué no podría desarrollar con una economía reconstruida y con apoyo de Rusia, China y Corea del Norte? La paz beneficiaría grandemente a Irán, pero sería fatal para el ente sionista. Si destruir Irán ha sido objetivo de dicho ente, tras el fracaso de la agresión, pasará a ser objetivo esencial. No se detendrá hasta lograr que EEUU lance un tercer y aniquilador ataque contra Irán.
Si en Irán entienden la hondura del juego, el único medio de garantizar su sobrevivencia sería desarrollando como sea el arma nuclear. Porque, así como Irán ha demostrado su fuerza y resiliencia, esa fuerza y resiliencia habrá multiplicado el temor, en el ente sionista, a un Irán cada día más potente económica, militar y tecnológicamente. De esa guisa, una tercera agresión estaría cantada, y esta vez en manada, de forma similar a lo que le ocurrió al Iraq de Sadam Husein. EEUU y el ente sionista no irían solos. En esa tercera agresión, no lo duden, participarían la OTAN, las petromonarquías del golfo Pérsico y todos los títeres que EEUU pueda arrastrar, al estilo Afganistán.
Desde esa perspectiva adquiere tu verdadero sentido la exigencia de EEUU y el ente sionista, de pretender despojar a Irán de todas, absolutamente todas, sus reservas de uranio enriquecido. Sólo privando a Irán de dicho uranio se garantizaría que Irán quede imposibilitado de desarrollar un arma nuclear y -asegurada esta imposibilidad-, podrían EEUU y su cohorte planificar una tercera y definitiva guerra de agresión, para aniquilar de raíz a la república islámica y desmantelar Irán como país, dividiéndolo a su antojo. En Irán parece que lo están entendiendo. Así, el presidente Pezeshkian defendió que ningún actor externo tiene derecho a privar al país de sus derechos nucleares. El 26 de abril, se filtró la última propuesta de Irán a EEUU: reabrir el estrecho de Ormuz y poner fin a la guerra y posponer para una etapa posterior las negociaciones nucleares. Nos dejaría sorprendidos que EEUU pueda aceptar esa propuesta, pues la idea de EEUU (mejor dicho, del ente sionista) es lo opuesto: el uranio enriquecido a cambio de ¿paz? Recuerden Libia. Gadafi, para agradar a Occidente, se desarmó. ¿Qué pasó luego?...
El destino del uranio enriquecido es el nudo de la cuestión y la posición de EEUU sobre este tema será la señal de lo que piense a futuro. Si insiste a muerte en que Irán entregue su uranio, es porque está considerando un tercer y definitivo ataque. Si opta por una posición más sensata y aceptable para Irán, es que la posibilidad de este tercer ataque se aleja. Por demás, si algo demostró Irán en la guerra impuesta por el eje gringo/sionista es que dispone de tecnología suficiente para fabricar misiles capaces de ser dotados de ojivas nucleares. Dicho de otra forma, Irán ha demostrado que posee la tecnología necesaria para fabricar misiles de largo y medio alcance con capacidades múltiples. Disponiendo de uranio enriquecido suficiente, estaría en capacidad de fabricar en meses ojivas nucleares. En caso de necesitar una mano amiga, ahí está Corea del Norte, cuyos ingenieros enseñaron a los iraníes cómo se construyen fortalezas subterráneas.

Por último, señalamos que la agresión contra Irán puede entenderse como un ensayo de la casi inevitable guerra entre EEUU y China (y Rusia) por el control del Pacífico. Pero ese es otro tema, para otro día calendario.


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