Por Edwin S谩nchez
I
En algunos miembros del Frente Sandinista, quiz谩s de media data, puede haber cierta inquietud con la apertura de la organizaci贸n hacia otros sectores o, inclusive, con la presencia protag贸nica de la juventud, como si esta pol铆tica de puertas abiertas pudiera afectar el tejido hist贸rico del 煤nico partido revolucionario de Nicaragua.
No obstante, el FSLN se afirma y confirma con los mejores valores de la nicaraguanidad, potenci谩ndolos adem谩s, porque forman parte de sus primigenias ra铆ces. El documento “35/19: Unido/as en victorias”, dado a conocer por la intelectual sandinista Rosario Murillo, lo sintetiza. Y si algo palpita en el escrito, es el coraz贸n de Carlos Fonseca Amador.
Podemos reconocer que el Frente es abanico y arco iris, es el concierto de los hombres y mujeres de buena voluntad. No fue, ni es, una logia de iniciados como algunos quisieron disminuirlo en los a帽os 80, y que gracias a Dios ya no est谩n. Para estos, solo val铆an los que empu帽aron el fusil, y al resto, simples mortales, los ve铆an por encima de su bordado adoqu铆n rojinegro. Carlos conden贸 estas jactancias desde 1960: “La ostentaci贸n exhibicionista representa el izquierdismo infantil”.
No se trata de desconocer los m茅ritos sino de reconocer a los que hicieron posible el 19 con las balas y los que lo mantienen con los votos, aunque sean de nueva data.
II
En nuestro pa铆s, donde la historia se construy贸 con fragmentos, desencuentros, divisiones, y que incluso Rub茅n debi贸 llamar a la uni贸n de tantos Vigores Dispersos, el sandinismo ha contado con la ventaja nacional de renovar, de fondo, la unidad.
“Nicaragua es el Bien Com煤n, forj谩ndose cada d铆a en el Coraz贸n Individual y Social”, es decir, lo particular y lo colectivo, lo personal y lo nacional. Este planteamiento est谩 muy lejos de conducir al totalitarismo, palabra manida de los ultraconservadores que s铆 cuentan con una obcecada visi贸n anacr贸nica de Nicaragua, tan as铆 que a falta de la armada, invocan y se prestan a la intervenci贸n medi谩tica internacional.
El documento 35/19, es una celebraci贸n de la unidad para andar. Unidad de valores supremos. Esa que nace del alma y no de los c谩lculos. Que no surge de hoy, sino que es un largo camino y que empez贸 en el movimiento de unos cuantos caminantes, cuando las paralelas libero-conservadora hab铆an reducido a Nicaragua a una historieta. Y eso era, en sus penosas p谩ginas, “lo correcto”, lo “establecido”, o, con la asistencia del pensamiento hegem贸nico, la “voluntad” de Dios.
Para lograr lo que parec铆a una formidable ilusi贸n, Carlos debi贸 dar un paso que mover铆a la realidad, al interpretar el ser nicarag眉ense: “Es fundamental en el Frente Sandinista la unidad entre los verdaderos revolucionarios y los verdaderos cristianos” (Mensaje al Pueblo de Nicaragua, octubre de 1970). Y a los cristianos no les puso apellidos ni credos: los identific贸 a partir de su praxis.
Carlos subray贸 la palabra “verdaderos”. Dos emblem谩ticas vidas u ofrendas de sacrificio por la liberaci贸n de nuestros pueblos, le inspiraron: Ernesto Che Guevara, ca铆do en 1967 y el sacerdote Camilo Torres, muerto en combate un a帽o antes.
Por supuesto, Carlos, un santo casi sacado de las ep铆stolas de San Pablo, ped铆a lo que hac铆a y algo m谩s: supo ver que la unidad era esencial para el crecimiento y consolidaci贸n del Frente Sandinista. Unidad entre los revolucionarios, pero unidad tambi茅n con el hermano gemelo del revolucionario, o hermana melliza: el cristiano, la cristiana.
El Modelo Cristiano, Socialista y Solidario germina de esta premisa. En palabras de Carlos, para el Frente Sandinista, expresi贸n superior de la Causa de Sandino, “es fundamental”.
III
Pese a las toneladas de injurias, el Frente est谩 hecho de vigores, no de rencores. Sus directrices no derrapan en un culto al odio como s铆 se puede observar en ciertos dirigentes de siglas.
Desde una emisora, un ex miembro de la Junta de Gobierno trat贸 de causar un efecto negativo, al recordar que en 1979 le coment贸 “muy preocupado”, al comandante Daniel Ortega, que en los CDS se hab铆an integrado miembros del reci茅n colapsado r茅gimen de Somoza. El hoy Presidente le dijo: “¿Y qu茅 quer茅s? ¿Que los mandemos a matar?”. Hasta en ese ataque se revela el esp铆ritu humanista del l铆der hist贸rico de la Revoluci贸n: el respeto a la vida.
Vale precisar, en la cancha del Frente no se juega a la revancha, como s铆 ocurre en un segmento de la oposici贸n pol铆tica controlada por la derecha fundamentalista.
Inclusi贸n, no exclusi贸n. El exhorto 35/19 de Rosario: “Nicaragua es la Unidad de Objetivos, Metas, Prop贸sitos, y sobre todo, la Conciencia de Unidad y Respeto como factor indispensable para Vivir Mejor, Hoy, Ma帽ana, y Siempre”, se enlaza con las coordenadas trazadas por Carlos en los albores del Frente Sandinista.
“El sectarismo es el principal enemigo de la unidad. Debemos de tener el cuidado de saber distinguir entre las diversas fuerzas pol铆ticas del pa铆s, los elementos que coinciden con nuestras aspiraciones, aunque esa coincidencia sea m铆nima. El sectario se empe帽a en ver solamente lo que diferencia y lo que separa. Es muy importante comprender que en las filas del Partido Conservador hay representativos del pueblo que si son convencidos mediante una paciente explicaci贸n pueden acompa帽arnos en la lucha. Lo mismo ocurre dentro del gobierno, la Guardia y dentro de otras instituciones nacionales”. (La lucha por la transformaci贸n de Nicaragua. CFA. 1960)

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