Imagenes

lunes, 5 de agosto de 2013

EL NEOLIBERALISMO, IMPULSOR DEL NARCOTRAFICO Y LA VIOLENCIA EN MEXICO

La guerra estadounidense contra las drogas ha sido como apagar un incendio con el ox铆geno. El negocio vive de la represi贸n. En la condici贸n de ser un comercio il铆cito lo que hace que presente alucinantes tasas de ganancia. (Alonso Salazar J. “La Par谩bola de Pablo”)

VICKY PELAEZ / RIA Novosti – Todo M茅xico qued贸 sorprendido cuando se enter贸 de la captura de Miguel 脕ngel Trevi帽o Morales el jefe de uno de los m谩s violentos carteles del crimen organizado Los Zetas.

Lo raro es que la noticia lleg贸 por medio de un peri贸dico estadounidense The Dallas Morning News y no por los medios de comunicaci贸n locales. As铆 funciona la distribuci贸n de las noticias en el mundo globalizado. Primero, se informa a las grandes transnacionales sobre los acontecimientos locales, las que posteriormente retransmiten la informaci贸n “ordenada” de acuerdo a las necesidades e intereses globales, a lo que se llama la “periferia”, es decir el lugar del acontecimiento.

Por supuesto, este modo de informar tiene su mensaje. En el caso de la captura del fugitivo n煤mero W-456102936, alias “Zeta-40”, “Comandante Fourty”, “El Catorce” se daba a entender que, aunque fuese capturado por los marines mexicanos en territorio nacional, en realidad fueron los norteamericanos que organizaron su detenci贸n.

La confirmaci贸n oficial de la captura lleg贸 unas cinco horas despu茅s de que el peri贸dico texano The Dallas Morning News la difundiera. Tambi茅n hay algo extra帽o en la forma de su detenci贸n. El mismo “Comandante Fourty” asegur贸 en varias ocasiones a sus asociados que jam谩s se rendir铆a vivo: “me capturar谩n muerto, pero jam谩s vivo”. Sucedi贸 lo contrario. La detenci贸n se llev贸 a cabo en la madrugada del pasado 15 de julio a 27 kil贸metros al suroeste de Nuevo Laredo, estado de Tamaulipas sin un solo disparo. En la camioneta en que viajaba EL Z-40 estaban sus dos guardaespaldas llevando ocho armas sofisticadas de largo alcance, 500 cartuchos de municiones y dos millones de d贸lares. No hubo resistencia sino una rendici贸n pac铆fica. Tambi茅n era extra帽o que el narcotraficante m谩s sanguinario de M茅xico, al momento de ser trasladado a la Subprocuradur铆a Especializada en Investigaci贸n de la Delincuencia Organizada no tuviera esposas y entr贸 en la SEIDO caminando altivamente al lado de un militar que ni siquiera lo estaba sujetando de brazo, como se hace habitualmente en estos casos inclusive con los detenidos esposados.

Inmediatamente el presidente Barack Obama felicit贸 a su par mexicano Enrique Pe帽a Nieto por la captura de Trevi帽o. El portavoz del departamento de Estado, Patrick Ventrell declar贸 que “su captura es otro avance de M茅xico hacia el desmantelamiento del crimen organizado y elogiamos a nuestros aliados mexicanos en este sentido”. El gobierno mexicano tambi茅n present贸 este golpe al jefe de uno de los principales carteles como un gran 茅xito de la nueva pol铆tica del presidente Pe帽a Nieto que ha trabajado en la lucha contra el narcotr谩fico y en favor de reducir el nivel de la violencia, es decir asesinatos, secuestros y extorsiones y estimular el crecimiento econ贸mico. Sin embargo, el triunfalismo oficial es demasiado prematuro. C贸mo dice el fil贸sofo franc茅s, Pierre Bourdieu, “la verdad no se mide con el aplaus贸metro”.

El autor del libro, “La Par谩bola de Pablo”, el investigador social Alfonso Salazar J. escribi贸 que el narcotr谩fico “es un negocio de alto relievo en el que se puede derrotar a los narcotraficantes pero no al narcotr谩fico. Siempre hay dispuesta una nueva generaci贸n para reemplazar a los capos que han sido muertos o han sido detenidos”. Tambi茅n en mayo de 2012, el jefe del Comando Norte de Estados Unidos, Charles Jacoby declar贸 que aunque M茅xico ha capturado o matado 22 de 37 de sus m谩s buscados capos, “su eliminaci贸n no ha tenido ning煤n efecto apreciable positivo en reducir la violencia generada por el tr谩fico de drogas”.

Y eso es cierto pues el mismo Trevi帽o reemplaz贸 casi inmediatamente al asesinado en octubre de 2012 en circunstancias misteriosas exjefe del cartel “Los Zetas” Heriberto Lazcano, alias “El Lazca” o “Z-3”. Pocas horas despu茅s de ser abatido, el cuerpo del capo fue robado de la morgue por un comando armado. Dentro del organigrama de carteles siempre hay sucesores en lista de espera y en el caso de Los Zetas es posible que el hermano de Miguel 脕ngel Trevi帽o, 脫scar Omar Trevi帽o Morales, alias “Z-42” tome la jefatura del cartel si es que no lo ha hecho ya. Por supuesto que habr谩 ciertas rencillas y ajusticiamientos dentro de esta organizaci贸n delictiva e igual como se agudizar谩 la lucha del cartel de Sinaloa contra Los Zetas, cuyos m茅todos menos proclives a la violencia son m谩s aceptables por el gobierno, pero la actividad delictiva de estas organizaciones seguir谩 adelante.

No hay que olvidar, que a pesar de que Los Zetas son uno de los principales carteles mexicanos y tambi茅n el m谩s sanguinario de los existentes (tienen por costumbre cortar las cabezas de sus v铆ctimas entre otras maldades) que controla casi todos los estados costeros del este del pa铆s y que hasta tiene sus ramificaciones en Guatemala, en M茅xico existen al menos siete carteles principales: Los Zetas, Cartel Pac铆fico Sur, Cartel Sinaloa, Cartel de Ju谩rez, Cartel del Golfo, Cartel de Jalisco Nueva Generaci贸n y Los Caballeros Templarios. Tambi茅n all铆 operan 20 bandas y grupos locales. La formaci贸n de los carteles comenz贸 en los a帽os 1970 con el advenimiento del neoliberalismo y su pol铆tica de la privatizaci贸n de la propiedad nacional, la apertura indiscriminada de mercados, la desregulaci贸n econ贸mica y el aniquilamiento de derechos sociales y sindicales. La firma del tratado de libre comercio con Canad谩 y Estados Unidos (NAFTA) agudiz贸 la situaci贸n econ贸mica de millones de mexicanos, especialmente en el campo donde el gobierno de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) aceler贸 el proceso de destrucci贸n del sistema de ejidos, obligando a los campesinos abandonar sus terru帽os y convertirse en trabajadores indocumentados en Norteam茅rica en el mejor de los casos.

Aquel expresidente llam贸 a su experimento neoliberal “la revoluci贸n econ贸mica” permitiendo que Wal-Mart, Starbucks, Office Depot etc. invadieran el pa铆s llevando a la quiebra los mercados populares. Poco a poco el gigante del norte se apoder贸 de la estructura productiva del pa铆s. La situaci贸n lleg贸 a tal extremo que produciendo M茅xico 2,67 millones de barriles de petr贸leo diariamente, tiene que utilizar las refiner铆as norteamericanas para la tercera parte de la gasolina consumida en el pa铆s. Alrededor de 60 millones de mexicanos viven en la pobreza. Seg煤n la revista Forbes, al cierre del 煤ltimo sexenio, el 20 por ciento de los m谩s ricos concentraba el 51 por ciento del ingreso corriente total (ICT), sin contar las fortunas de los doce empresarios multimillonarios que representan el 15 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI). En este contexto el 20 por ciento m谩s pobre se repart铆a apenas el 4.9 por ciento del ICT.

Por supuesto que M茅xico era el corredor del tr谩fico de drogas de Sudam茅rica desde hac铆a mucho tiempo sin la existencia de los carteles organizados. Fue la implantaci贸n del neoliberalismo al final de los a帽os 1970 que cambi贸 la situaci贸n en el pa铆s. De acuerdo al representante del Centro de investigaci贸n Laboral y Estudios Sindicales (CILAS), Hugo Rosell, precisamente en aquel per铆odo los traficantes de drogas vieron su oportunidad de organizarse en carteles y convertir la droga, las armas, el tr谩fico humano, la extorsi贸n, la pirater铆a y el secuestro en mercanc铆as e instrumentos abriendo por medio de la corrupci贸n y la violencia su propio espacio en lo que se llama el mercado libre. El crimen organizado hizo transformar a M茅xico, de un territorio de tr谩nsito de droga al otro, agregando el consumo y penetrando pr谩cticamente todas las instituciones estatales y p煤blicas.

Mientras la memoria es proclive al olvido, los documentos publicados por The Washington Post, USA Today en 2004 nos recuerdan c贸mo en noviembre de aquel a帽o, debido a la corrupci贸n generalizada en M茅xico, unos 160 m谩s relevantes fiscales e investigadores empezaron a recibir implantes de Microchips en los brazos para acceder a las 谩reas restringidas en el interior del Ministerio de Justicia. Ni esta medida ayud贸 a combatir el crimen organizado. Se calcula que los carteles tienen a su servicio unos 100,000 hombres armados, la mayor铆a exsoldados y de preferencia comandos. De acuerdo a los estudios de las Naciones Unidas, alrededor del 60 por ciento de los municipios de M茅xico est谩n penetrados o controlados por uno de los carteles.

De acuerdo a la estad铆stica oficial, el narcotr谩fico mueve en el territorio nacional alrededor de 30 mil millones de d贸lares al a帽o, empleando entre 300,000 a 500,000 personas, incluyendo ni帽os. Se calcula que el pa铆s produce unas 15,000 toneladas de marihuana, 18 toneladas de hero铆na y transporta a EE.UU. no menos 600 toneladas de coca铆na al a帽o. Tambi茅n los carteles producen en sus laboratorios metanfetaminas utilizando insumos tra铆dos de China. Todo esto explica por qu茅 en los 煤ltimos siete a帽os, seg煤n el consultor de la Asociaci贸n de Autoridades Locales de M茅xico. A.C., Miguel 脕ngel Ju谩rez Franco se han producido 75,000 ejecuciones, quedando 50,000 ni帽os hu茅rfanos.

En estimaci贸n de Ju谩rez Franco, durante la gesti贸n del actual presidente Enrique Pe帽a Nieto la violencia no ha bajado y actualmente ocurren 34 asesinatos por d铆a sin que el Estado sea capaz de elaborar un plan estructural y no solamente institucional para combatir el crimen organizado y garantizar la seguridad ciudadana. Todo queda en ret贸rica y promesas, la opini贸n general es que no hay ning煤n intento bien pensado y estructurado para retornar el pa铆s al sendero de la paz y tranquilidad. El potencial econ贸mico de M茅xico lo permite hacer, faltan la voluntad del gobierno y la decisi贸n del pueblo.

Fuente: http://sp.rian.ru/opinion_analysis/20130719/157585655.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario