Cuando se les dice que son de ultraderecha se disgustan, dicen que los están denigrando y ponen cara de indignación. Sin embargo, esa es la verdad, y cada dÃa que pasa lo es aún más. Nos referimos a ciertos "renovadores" (¿de qué, si parecen momias?) "sandinistas" (una denominación que afrentan).
En este caso, tenemos que señalar una vez más los pies embarrados de su vaca sagrada, el escritor Sergio RamÃrez Mercado, que hace tiempo ya dejó la literatura para dedicarse a insultar a su pueblo con regulares y crecientes dosis de bilis reaccionaria.
Esta vez Mercado, desde las páginas de La Prensa sale al ataque, nada más ni nada menos que contra el presidente Ecuatoriano Rafael Correa y en defensa del diario El Universo de Guayaquil.
Como es sabido, el presidente ecuatoriano inició y ganó un juicio por injurias contra El Universo y sus directivos, además del ex editor del medio, Emilio Palacio. El diario publicó a inicios de 2011 un artÃculo de Palacio en el que se afirmaba que Correa habÃa ordenado disparar contra civiles durante el intento de golpe de Estado del 30 de septiembre de 2010, y advertÃa al mandatario de que podrÃa ser juzgado por crÃmenes de lesa humanidad.
Un juez dictó tres años de prisión contra los imputados y el pago de una indemnización de 40 millones de dólares en conjunto, al encontrar que incurrieron en el delito de injurias calumniosas, de acuerdo al Código Penal ecuatoriano. La sentencia fue ratificada en septiembre del año pasado y en enero de este año, pero el lunes de esta semana el presidente Correa, haciendo uso de las facultades que le confiere la ley, decidió perdonar a los imputados, aunque aseguró que no habrÃa olvido para campañas injuriosas como la de El Universo.
Para Mercado, esto es un ataque a la democracia y a la libertad de expresión.
Según el escritor, sólo es "una aseveración atrevida" el decirle a un mandatario que "...un nuevo presidente, quizás enemigo suyo, podrÃa llevarlo ante una corte penal por haber ordenado fuego a discreción y sin previo aviso contra un hospital lleno de civiles y gente inocente" cuando no se tienen las más mÃnimas pruebas de que asà sea.
Claro, para un escritor como RamÃrez:"Todo es fabricado. Todo se hace atando cabos (...) creo que en la medida en que el lector queda convencido de que lo que le estoy contando es real, yo estoy desempeñando mi papel. Mi papel es buscar cómo engañar al lector," según dijo en una entrevista concedida a Carlos Powell en 2003 con el paradójico tÃtulo de "El deber de contar es un deber serio".
Lo que dice Mercado podrá ser aceptable en la literatura, pero en el mundo real se llama calumnia.
Sin embargo, Sergio RamÃrez no se queda ahÃ. Acusa al presidente Correa de tener ambiciones dictatoriales porque en su paÃs se ha aprobado una reforma a la ley electoral según la cual durante las campañas electorales, los medios de comunicación "se abstendrán de hacer promoción directa o indirecta, ya sea a través de reportajes especiales o cualquier otra forma de mensaje que tienda a incidir a favor o en contra de determinado candidato".
Evidentemente, de ser asÃ, esa serÃa una prohibición draconiana y además imposible de llevar a la práctica, por no decir, un atentado a la libre expresión de las ideas. Pero lo que Sergio RamÃrez oculta es que la prohibición se refiere al silencio electoral que rige 48 horas antes de una elección - una disposición perfectamente normal, que rige los sistemas democráticos de muchos paÃses del mundo.
Claro, pero según el canon de Sergio RamÃrez "todo es fabricado" y "todo se hace atando cabos". El problema es que ese canon lleva a lo contrario de la democracia, a los golpes de estado barnizados de revueltas por los medios.
La carrera de RamÃrez Mercado va por un derrotero cada vez más derechista. De seguir asà quién sabe adónde irá a parar:
De vicepresidente e intelectual revolucionario durante la década de los 80s a "renovador" socialdemócrata a mediados de los 90s. A fines de esa década le dieron un jugoso premio en la editorial Alfaguara, lo que no le impidió retirar otra distinción de la Casa de las Américas en La Habana. Unos años más tarde, Mercado sale diciendo que "la revolución cubana es un experimento fallido" y que Hugo Chávez, Fidel Castro y Daniel Ortega son "caudillos posmodernos". Más tarde, ya en los territorios del derechismo descarado, se opone a la no-renovación de la licencia del canal venezolano golpista RCTV en mayo de 2007, y asà sucesivamente, hasta ir a dar su apoyo al provecto Fabio Gadea en las elecciones pasadas.
Que ahora lo veamos aparecer en la página de opinión de La Pren-CIA S.A., el diario por excelencia de la reacción nicaragüense y afamado miembro del club de latifundistas mediáticos de la SIP, no deberÃa sorprender a nadie.
WWW.SANDINOVIVE.INFO
http://difusionrebelde.blogspot.com/
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