Memoria Hist贸rica, Playa Gir贸n y... un 18 de Julio
“¡Tr谩iganme un par de pelos de la barba de Castro!”
Encarg贸 Somoza a los “chicos” de la CIA, la que creyera entusiasta como ni帽o, en informes de p铆caros esp铆as “locales”, de esos que cobran buenas pagas mercenarias para decir no m谩s lo que gusta o铆r y escuchar a sus propios verdugos para seguir cobrando la paga. Dicho entusiasmo y confianza infantil hizo confundir a los envalentonados la geograf铆a con un mapa militar ajeno a la idiosincrasia del lugar e historia, su gente con todo. Ciega, pues, la CIA de infantilismo y aventura paranoica adem谩s de sanguinaria, eligi贸 para su desembarco uno de los lugares que en otros tiempos fuera uno de los m谩s miserables , de la hermosa y sugerente Cuba... A la ceguera con forma de invasi贸n y guerra inyectada de sangre humana, les recibe “un reino de cocodrilos y mosquitos”, (hasta que la revoluci贸n lleg贸 y mand贸 parar...). Gracias a ese “quedate ah铆, quietecito, ojo al cinto!”, cuentan muchos lugare帽os que el esp铆ritu revolucionario de vida y entusiasmo humano recibido tras la autoestima que la revoluci贸n les aport贸, enarbol贸 cuotas altas transformando los lodazales; crearon sobre ellos escuelitas, centros sanitarios y otros servicios, caminos, relaciones humanas, pueblo. Es por ello l贸gico!, que su gente, del lugar de “el reino de los cocodrilos y mosquitos” quiero decir, fuera primera linea a enfrentar y encararse con la muerte anunciada por los invasores “que ven铆an a salvar la patria”. Supieron por la prensa patri贸tica que Kennedy fue el que dio la orden “contra la tiran铆a roja” y, que Eisenhower puso en marcha la mancha aceitosa del plan de aprobar invasiones, Guatemala, Cuba... Y, que el comemierda Allen Dulles, jefe de la CIA, asegur贸 en su fanfarroner铆a diarraica perjurando a lo maton, poder acabar con el comandante Fidel Castro Ruz, m谩ximo dirigente de la revoluci贸n, como acab贸 con Arbenz; Pero en esto que, llegaron los guajiritos lugare帽os y, “¡se acab贸 la diversi贸n!”.
Cuenta a su vez la historia que, un “padre capuchino”, harto de revoluci贸n tom贸 una misi贸n a sangre fr铆a. As铆, pues, esta es la historia de us铆a y, “La misi贸n” de, un cura falangista y espa帽ol, aqu茅l 17 de Abril de 1961.
Moderador.- ¿Su nombre, por favor?
Prisionero.- Padre Ismael de Lugo.
Moderador.- ¿A qu茅 unidad pertenec铆a usted?
Prisionero.- A la jefatura de la brigada.
Moderador.- ¿Se siente usted en condiciones de contestar las preguntas de los periodistas, a pesar de que se encuentra usted herido en un brazo?
Prisionero.- S铆 Se帽or.
Moderador.- Compa帽ero Masseti.
Periodista.- ¿Podr铆a decirnos c贸mo se enrol贸 en el ej茅rcito invasor?
Prisionero.- Pues, el frente revolucionario democr谩tico, para asistir espiritualmente a los muchachos cat贸licos que hab铆an en el campamento, solicit贸 a un Padre.
Periodista: ¿C贸mo fue a unirse a este ej茅rcito invasor?
Prisionero.- Por la v铆a legal, sal铆 de la Habana.
Periodista.-¿Cu谩ndo?
Prisionero.-En el mes de noviembre
Periodista.- En el mes de noviembre, ¿del a帽o?
Prisionero.-1960.
Periodista.- Con autorizaci贸n de sus superiores?
Prisionero.- De mis Superiores Generales de Roma.
Periodista.- ¿Sus Superiores en Roma le autorizaron a usted a unirse a un ej茅rcito invasor?
Prisionero.-Bueno, no me autorizaron a... ¿c贸mo hizo la pregunta?
Periodista.- Yo le pregunto si sus superiores eclesi谩sticos en Roma lo autorizaron para unirse a un ej茅rcito mercenario invasor.
Prisionero.- Respondo que no de mercenario invasor, sino a prestar los auxilios a unos muchachos que eran cat贸licos.
Periodista.-Ayer estuvo aqu铆 mismo otro sacerdote. Si yo empleo el t茅rmino de " el ej茅rcito mercenario invasor" es porque muchos prisioneros dijeron que recib铆an una paga. Tambi茅n otro asesor espiritual de esos " muchachos", como usted les llama, invasores, les dio una paga para unirse a ese ej茅rcito, y el ej茅rcito que pelea por paga es un ej茅rcito mercenario. Dejemos eso. ¿Sus superiores lo autorizaron a unirse al ej茅rcito mercenario invasor que ven铆a a Cuba?
Prisionero.- Si usted dice " ej茅rcito mercenario invasor"... S铆 Se帽or.
Periodista.- Bueno, vamos a obviar el problema: ¿sus superiores lo autorizaron a venir con estos invasores a Cuba?
Prisionero.- S铆.
Periodista.- ¿Qui茅nes son esos superiores en Roma?
Prisionero.- El Superior General nuestro.
Periodista.- ¿El Superior General de que orden?
Prisionero.- Capuchinos.
Periodista.- El Superior General de los capuchinos autoriz贸 a unos eclesi谩sticos a venir en un ej茅rcito de invasi贸n a Cuba. ¿es exacto?
Prisionero.- Exacto.
Periodista.- ¿Qu茅 actividades realizaba usted en Cuba por la contrarrevoluci贸n?
Prisionero.- Ninguna.
Periodista.- ¿Ninguna? y, ¿c贸mo fue seleccionado para incorporarse, para ser asesor espiritual del Sr. Calvi帽o y de otros Se帽ores que han venido acompa帽谩ndolo a usted en esta invasi贸n?
Prisionero.-En primer lugar, el Sr. Calvi帽o lleg贸 al campamento en el mes de marzo, y cuando llegu茅 yo all铆 no hab铆a m谩s que ciento veinte muchachos, todos ellos cat贸licos, porque eran casi todos pertenecientes a la agrupaci贸n cat贸lica universitaria.
Periodista.- Y ¿usted sabe que tambi茅n los dirigentes de esta invasi贸n, los que han estado en todas las componendas con el jefe y con el gobierno de los Estados Unidos, son, por ejemplo, Tony Varona? ¿conoce a Tony Varona?
Prisionero.- S铆 Se帽or.
Periodista.- ¿Conoce las cartas que intercambiaron Tony y Ventura?
Prisionero.- Las desconozco...
Periodista.- ¿Usted sabe qui茅n es Ventura?
Prisionero.- S铆 Se帽or.
Periodista.- ¿Sabe que Ventura era un terrible torturador, que ha sido uno de los m谩s crueles asesinos que soport贸 Cuba?
Prisionero.- S铆, lo reconozco.
Periodista.- Y ¿usted saben que Ventura y Tony Varona estaban de acuerdo con esta invasi贸n?
Prisionero.- Lo desconozco.
Periodista.- ¿Lo desconoc铆a?; ¿y si hubiera sabido?
Prisionero.- Me parecer铆a mal, pero yo seguir铆a prestando mi labor espiritual, que era mi misi贸n, mientras hubiera muchachos cat贸licos que la solicitasen.
Periodista.- (...) ¿Usted es cubano?
Prisionero.- No.
Periodista.- (…) ¿O sea, que usted interviene en esta misi贸n, en esta invasi贸n contra Cuba, en esta agresi贸n contra Cuba, exclusivamente por qu茅 lo llaman, porque lo autorizan sus superiores?
Prisionero. Puramente espiritual, como ir铆a a otro lado.
Periodista.- No, yo no le pregunt贸 si por una cuesti贸n espiritual, le digo que si solamente lo hizo por cumplir una orden de sus superiores eclesi谩sticos en Roma.
Prisionero.- Una orden que tenemos nosotros la tenemos cumplir, cuando dicen que tenemos que ir a cualquier lugar, como antes me mandaron destinado a...
Periodista.- Perd贸n, perd贸n: yo quer铆a que usted me especifique. Yo s茅 que los sacerdotes tienen que ir donde los manden sus superiores eclesi谩sticos. Yo quiero saber, exclusivamente, si usted se incorpor贸 por orden de sus superiores eclesi谩sticos en Roma.
Prisionero.- Al solicitar el frente revolucionario democr谩tico, por contactos aqu铆 en la Habana, de un Padre, dijeron que yo estaba dispuesto, los superiores. Los de aqu铆 no pueden dar esa autorizaci贸n.
Periodista.- ¿Estaban enterados los superiores capuchinos de aqu铆 de que se estaba tramando una invasi贸n contra Cuba?
Prisionero.- Estaban enterados de que exist铆an ciertos campamentos, como estaba enterado todo el pueblo de Cuba. Ahora, desde aqu铆 no pod铆an dar esa autorizaci贸n, porque es una autorizaci贸n en que uno va a una misi贸n que tiene que ser en cierto modo voluntaria, y si no es por una fuerza mayor no podemos nosotros ir, porque hay que solicitar el consenso de la jerarqu铆a eclesi谩stica nuestra; no de la jerarqu铆a eclesi谩stica episcopal sino de la jerarqu铆a eclesi谩stica religiosa. Es decir que, si se pod铆a ir, pues, march茅 a los campamentos a prestar esa labor espiritual,
Periodista.- O sea, que las autoridades eclesi谩sticas de aqu铆, de Cuba, estaban enteradas, y las autoridades eclesi谩sticas de su orden como en Roma, lo autorizaron a integrar ese ej茅rcito invasor. ¿Est谩 claro, verdad?
Prisionero.- Pero en esa invasi贸n, no como invasor.
Periodista.- ¿No como invasor? Y ¿c贸mo cree que vino usted?
Prisionero.- Prestando un servicio religioso, c贸mo va el m茅dico a donde lo llaman.
Periodista.- ¿usted cree eso?
Prisionero.- Igual, es igual... Cuando estaba en el ej茅rcito rebelde en la sierra solicitaron tambi茅n, los soldados rebeldes los auxilios de un padre cat贸lico, y tambi茅n hubo padres cat贸licos en la sierra...
Periodista.- ¿usted cree que esos contactos que hicieron ac谩 para pedirle autorizaci贸n a sus superiores para que lo manden a integrar este ej茅rcito invasor no ten铆an nada que ver con los sabotajes que se hicieron en Cuba, donde murieron decenas de personas?
Prisionero.- Yo desconozco eso.
Periodista.- ¿usted no sab铆a que hab铆a sabotajes donde murieron decenas de personas en Cuba, donde hubo centenares de heridos, y que esos sabotajes estaban organizados por esas mismas c茅lulas que pidieron a usted sus auxilios espirituales?
Prisionero. Yo lo que quisiera es que usted comprendiera cual es la misi贸n, por lo menos, m铆a en particular, de sacerdote. Llevaba cinco a帽os en Cuba, antes de ir a los campamentos. Y no hay ni puede existir ning煤n dato de que en la iglesia donde yo ejerc铆a, que era la iglesia de el Salvador, de Marianao, donde nunca tuve un acto ni revolucionario ni contrarrevolucionario, porque no creo que sea la misi贸n del sacerdote meterse ni en revoluci贸n ni en contrarrevoluci贸n, sino ejercer su ministerio.
Periodista.- ¿Entonces usted opina que no es misi贸n de los sacerdotes meterse en revoluci贸n ni en contrarrevoluci贸n? ¿usted est谩 de acuerdo con eso?
Prisionero.- Por lo menos, ese es mi criterio personal.
Periodista.- ¿Ese es su criterio?
Prisionero.- Yo puedo respetar el de otros, pero quiero que respeten el m铆o.
Periodista.- ¿Y usted cree que ese uniforme es el uniforme de capell谩n?
Prisionero.- Usted sabe que lo mismo en el ej茅rcito ingl茅s, que en el franc茅s, que en el italiano, que en el americano, en el espa帽ol, los capellanes militares usan el mismo uniforme de la tropa.
Periodista.- ¿Con que insignia?
Prisionero.- Con una cruz de oro puesta aqu铆, que nosotros no la llevamos porque es un blanco para la aviaci贸n. Nosotros s贸lo llev谩bamos, en vez de llevar la crucesita esa, para distinguirnos de la tropa y para auxiliar a los heridos, lo 煤nico que llevamos era un Santo Cristo, que le damos a besar a los fieles.
Periodista.- Bueno, yo no creo que la devoci贸n ni la religi贸n se mide por el tama帽o del crucifijo ¿verdad?
Prisionero.- Bueno, pero es que usted me hace la pregunta que por qu茅 no llevaba en el uniforme ninguna insignia que me se帽alara como capell谩n. Y le digo eso, porque lo que lleva casi todo el mundo es una cruz aqu铆 nada m谩s.
Periodista.- ¿C贸mo desembarc贸 en Cuba?
Prisionero.- Por la Playa Gir贸n.
Periodista.- ¿Pero c贸mo?
Prisionero.- En barco.
Periodista.- ¿Y c贸mo iba armado?
Prisionero.- Ni llev茅 armas en el campamento ni las llev茅 aqu铆 tampoco.
Periodista.- ¿Nunca fue instruido en el manejo de armas?
Prisionero.- No Se帽or
Periodista.- ¿Qui茅nes eran los instructores en el campamento?
Prisionero.- Los instructores... Hab铆a dos clases de instructores.
Periodista.- ¿C贸mo?
Prisionero.- Hab铆a dos clases de instructores: unos que eran americanos, ucranianos, y de esos pa铆ses; y despu茅s hab铆a los instructores cubanos, que eran los que dirig铆an directamente la instrucci贸n de la fuerza.
Periodista.- ¿Usted cree que es cristiano atentar contra la vida de un pueblo como fue atentando aqu铆 contra el pueblo cubano? ¿usted cree que es obligaci贸n prestar auxilios, no hablemos del auxilio espiritual sino del auxilio que da el sacerdote, como es utilizado en nombre de los sacerdotes para atacar a Cuba? ¿usted cree que es l铆cito utilizar su estado sacerdotal, no para una misi贸n espiritual, no para atender un herido, no para atender un moribundo, si no para entrar directamente en una conspiraci贸n, luego venir en una invasi贸n donde han muerto tantos, donde a trav茅s de los sabotajes han muerto tantas personas, han resultado tantos heridos, y luego esa invasi贸n ha provocado tantas y tantas v铆ctimas? ¿usted cree que est谩 re帽ido con el catolicismo la reforma agraria, la repartici贸n de la tierra? ¿usted cree que est谩 re帽ido con el catolicismo la igualdad racial?
Prisionero.- Eso estamos todos de acuerdo que no; pero yo le vuelvo a insistir en lo mismo; que mi misi贸n no era ni ideol贸gica ni pol铆tica, era puramente espiritual y, por lo tanto, yo ten铆a que estar donde esos muchachos me necesitaban, como s铆 otros la necesitan... ah铆 en la Playa Gir贸n yo he enterrado a un miliciano, yo he asistido a dos o tres heridos que estaban en la playa, porque nuestra misi贸n no es de esta raza ni de la otra, si no asistir a todo aquel que necesite una ayuda espiritual y material del sacerdote.
Periodista.- ¿Y usted cree que colaborando como colabor贸 en la invasi贸n, ya su alma ha quedado limpia al enterrar a un miliciano que usted ayud贸 a matar?
Prisionero.- Yo no lo ayud茅 a matar; yo no he matado a nadie, porque no he manejado un arma ni antes ni despu茅s (¿...?)
Periodista.- Pero ha colaborado con las gentes que vino a matar.
Prisionero.- He colaborado espiritualmente.
Periodista. Ha colaborado de cualquier manera.
Prisionero.- He colaborado espiritualmente...
[Del otro lado... di谩logo en el Senado de los EE UU ]
Senador Capehart — ¿Cu谩ntos aviones ten铆amos?
Allen Dulles (director de la CIA) — ¿Cu谩ntos ten铆an los cubanos?
Senador Sparkman — No, los americanos, ¿Cu谩ntos?
Dulles — Bueno, se trata de cubanos.
Sparkman — Los rebeldes.
Dulles — Nosotros no los llamamos rebeldes.
Capehart — Quiero decir: las fuerzas revolucionarias.
Sparkman — Cuando 茅l pregunt贸 cu谩ntos aviones ten铆amos, se refer铆a a eso, a las fuerzas anti-Castro.
Richard M. Bissell (sub-director de la CIA) — Empezamos, se帽or, con diecis茅is B-26...
-II-
Periodista.- Usted ha estado en una conspiraci贸n contra un pa铆s, ¿s铆 o no?
Prisionero.- Si lo toma usted en ese sentido, s铆.
Periodista.- No, no, no en ese sentido. Mire, le pregunto, si ha estado en una conspiraci贸n contra un pa铆s, contra un pueblo.
Prisionero.- Ahora el que yo est茅 metido en una conspiraci贸n no quiere decir que sea conspirador, porque si a m铆 me mandan en una misi贸n a una c谩rcel donde no haya nada m谩s que criminales y asesinos, el que est茅 yo dentro de esa c谩rcel no quiere decir que yo sea ni un criminal, ni tenga yo las ideas de los criminales.
Periodista.- Ese parang贸n que usted hace con la c谩rcel entre criminales y asesinos, quiere decir entonces que todos los que estaban con usted eran criminales y asesinos?
Prisionero.- No, quiero decirle que a veces uno tiene que ir a las c谩rceles, que a los hospitales, que a los leprosos, que a los pobres, que a los ricos, donde necesite un ser que crea como yo, mis auxilios, yo tengo que prest谩rselos.
Periodista.- Usted dijo que no era papel de sacerdote meterse en una revoluci贸n ni en una contrarrevoluci贸n. Era su criterio. Ahora Ud. admite que estuvo en una conspiraci贸n.
Prisionero.- Conspiraci贸n no; yo estuve auxiliado a unos individuos que eran cat贸licos, que eran conspiradores...
Preriodista.- (…) ¡esa es la misi贸n!
Prisionero.- La misi贸n de auxiliado aquel que necesite nuestros auxilios, no porque nosotros pensemos c贸mo puede pensar esa gente.
Periodista. ¿Usted no pensaba como los contrarrevolucionarios?
Prisionero.- Yo, en primer lugar, por desgracia no soy cubano; por lo tanto, las cosas de Cuba son cosas que se ventilan entre cubanos. Y al estar yo entre cubanos yo s贸lo tengo que realizar la misi贸n que a m铆 me corresponde como sacerdote; un cat贸lico, veinte, treinta, quinientos mil, los que me pidan los auxilios. Como el m茅dico que le piden la ayuda para un herido y para un enfermo.
Periodista.- ¿Me podr铆a contestar una pregunta?... ¿si un cat贸lico o sea un grupo de cat贸licos est谩 organizando un asesinato y le piden su auxilio espiritual por si al realizar ese asesinato resultan heridos, usted conspira con ellos, prepara ese asesinato, o su deber es acudir para impedir ese asesinato, de evitar ese asesinato?
Prisionero.- El sacerdote como el m茅dico si 茅l puede debe impedir el asesinato y debe evitar el asesinato. Pero cuando esos hombres que han asesinado, el sacerdote y el m茅dico tienen el deber, tanto uno como otro, de aliviar espiritualmente o fisiol贸gicamente a aqu茅l...
Periodista.- ¿Qu茅 hizo usted para evitar que se produjeran esas v铆ctimas?
Prisionero.- ¿Qu茅 hice yo?
Periodista.- Si, ¿qu茅 hizo usted para evitar que se produjeran esas v铆ctimas? ¿qu茅 hizo usted para evitar que haya que darle la extremaunci贸n a tanta gente?
Prisionero.-Yo no pod铆a hacer nada, eran gentes voluntarias.
Periodista.- Gracias, nada m谩s.
Moderador.- ¿Usted ha vivido cinco a帽os en Cuba?
Prisionero.- S铆 Se帽or.
Moderador.- ¿Usted conoce las leyes de Cuba?
Prisionero.- No s茅...
Moderador.- ¿El hecho de ser usted religioso le excusa a usted de cumplir las leyes del pa铆s en que vive?
Prisionero.- No Se帽or.
Moderador.- ¿Usted sab铆a que hab铆a una conspiraci贸n para un movimiento de invasi贸n contra Cuba cuando sali贸 de este pa铆s?
Prisionero.- Eso son...
Moderador.- ¿Lo sab铆a usted, s铆 o no? Tenga la bondad de contestar.
Prisionero.- ¿Cu谩ndo?
Moderador.- ¿Cu谩ndo usted solicit贸 permiso de sus superiores en Roma para unirse a ese movimiento, usted sab铆a que hab铆a el movimiento, que exist铆a?
Prisionero.- Yo sab铆a que hab铆a unos muchachos que quer铆an...
Moderador.- Exacto. ¿eso se llama un delito de qu茅 Padre?
Prisionero.-...
Moderador.- Un delito de conspiraci贸n para la rebeli贸n. Todos los ciudadanos tienen la obligaci贸n de denunciarlo a las autoridades, ¿lo hizo usted?
Prisionero-. No.
Moderador.- No lo denunci贸, me basta.
Compa帽ero Franqui.
Periodista.- Primero yo quer铆a preguntarle por su herida. ¿qu茅 tipo de herida es la suya?
Prisionero.- Contestando, y perdonen Sr. Moderador, que dice que si yo no denuncie eso, creo, y perdone el Sr. Moderador que no haya contestado antes, si no lo denunci茅 fue porque era un secreto a voces, y con mi denuncia no creo que yo fuese ni a resolverse el problema ni tampoco a que ese problema dejar谩 de ocurrir.
Y ahora, ya que es usted tan amable y me pregunta por la herida... Pues estando en la Playa Gir贸n un avi贸n a chorro ametrall贸 la base donde estaba la enfermer铆a y uno de los heridos pues cay贸 ametrallado por una cincuenta, y cuando me pidi贸 auxilio de que fuese a socorrerle, porque no quer铆a morir sin la extremaunci贸n, al atravesar yo la plazoleta, muy cerca de la piscina de la Playa Gir贸n, me atac贸 de nuevo un chorro y un "rocket" estall贸 cerca y un poco de metralla me dio el brazo.
Periodista.- ¿Es una herida grave o leve?
Prisionero.- Menos grave.
Periodista.-Ahora yo quisiera preguntarle lo siguiente: usted dijo que no era cubano...
Prisionero.- No.
[Un s谩bado 18 de Julio, el gobierno de la Rep煤blica, anuncia p煤blicamente que ha habido una insurrecci贸n en diferentes provincias del Estado... A la vez que afirma “tener en mano la situaci贸n”... Mientras, la Legi贸n Extranjera y miles de “moros” (mercenario marroqu铆), desembarcan en Sevilla... Barcelona empieza a batallar en las calles contra el levantamiento fascista. Se declara la huelga general... Comit茅s obreros comienzan a incautar propiedades privadas que colaboran abiertamente con el fascismo culpables de conspiraci贸n, sus negocios, f谩bricas, casas... Empiezan a contarse los desaparecidos que nunca aparecieron. M茅rida, Badajoz... miles de miles de muertos]
Periodista.- ¿Es usted espa帽ol?
Prisionero.- Espa帽ol.
Periodista.- ¿Particip贸 usted en la guerra de Espa帽a?
Prisionero.- S铆, ten铆a entonces yo dieciocho a帽os.
Periodista.- ¿Qu茅 cargo ocup贸 entonces en el ej茅rcito de Espa帽a?
Prisionero.- Yo ven铆a de alf茅rez provisional.
Periodista.- ¿En el ej茅rcito de Franco?
Prisionero.- Si, pero provisional.
Periodista.- ¿C贸mo?
Prisionero.- Sin pertenecer al ej茅rcito, como pudi茅ramos decir aqu铆 oficiales de milicias, que no son del ej茅rcito regular.
Periodista.- Usted era oficial y pertenec铆a...
Prisionero.- Quiero decir que esos grados eran unos grados que no son del ej茅rcito regular, si no que eran grados que se van dando seg煤n iban avanzando las operaciones, con m谩s o menos conocimiento para dirigir...
Periodista.- ¿Porqu茅 le dieron el grado entonces?
Prisionero.- ¡Ah!, Porque yo estaba peleando all铆 con ellos.
Periodista.- Usted peleaba con el r茅gimen de Franco. ¿usted consideraba, considera que el r茅gimen de Franco es un r茅gimen cristiano?
Prisionero.- Yo no me meto en esas cuestiones tampoco. Usted me pregunta por qu茅 peleaba y yo le digo que de mi familia 27 cayeron asesinados, y usted comprender谩: si le matan 27 seres de una familia hay que pelear.
Periodista.- Posiblemente... Usted dice que han ca铆do 27 asesinados, Pero se sabe muy bien que la culpa de eso la trajeron Franco, el nazismo, el hitlerismo que llevaron la guerra a la Rep煤blica, porque aqu茅l era un pueblo que viv铆a, que se hab铆a dado unas elecciones y, sin embargo, usted se escribi贸 en ese ej茅rcito, ¿no era sacerdote todav铆a?
Prisionero.- No, yo era un muchacho de dieciocho a帽os.
Periodista.- ¿Pero adquiri贸 all铆 cierta instrucci贸n militar?
Prisionero.- Bueno, instrucci贸n que se adquiere m谩s o menos peleando.
Periodista.- Y entonces ahora vino en esta invasi贸n...
[Piquetes de milicianos toman las calles, esquinas, centros; piden la documentaci贸n. El caudillo pide al gobierno la rendici贸n sin condiciones. El gobierno republicano contesta con una declaraci贸n de guerra formal. Miles de balcones abiertos, la poblaci贸n est谩 sensible a los noticieros, se oyen radios y comentarios al trasiego por las calles, pasos ligeros, nerviosos... Cada vez m谩s manifestaciones de pu帽os en alto, cada vez m谩s ¡salud!, y vivas a la Rep煤blica como saludo, cada vez m谩s vivas al Frente Popular, FAI, UHP... las consignas contra el fascismo se expanden a todos los rincones exteriores, casas. Las carrocer铆as de los coches empiezan a exhibir cada vez m谩s pintadas de consignas, de emblemas de partidos, sindicatos a los que saludan los transe煤ntes pu帽o en alto... los milicianos se agrupan, cantan, cada vez hay m谩s y m谩s poblaci贸n voluntaria dispuesta a embarcarse donde se la pida, hacer guardias... El fascismo provoca la exaltaci贸n, la mayor铆a de iglesias se convierten en dep贸sitos de armas de los conspiradores. Sectores de la poblaci贸n reaccionan y comienzan a responder a la provocaci贸n del golpe militar. Quema de s铆mbolos fascistas, iglesias... respetadas las obras de arte en ellas, siempre que los curas entreguen las llaves de la instituci贸n religiosa pr谩cticamente 100% a favor del golpe; demoliendo a su vez las figuras (santos) de cart贸n piedra y expropiando los candelabros de lat贸n de ellas para hacer cartuchos. Se empieza a percibir a francotiradores falangistas en balcones de las casas. Heridos y muertos empiezan a caer en cualquier esquina, ni帽os gritando reventados en sangre. Se reafirma la militancia, el pu帽o en alto, la expresi贸n compa帽eros, camaradas se hace m谩s sensible en los encuentros, los vivas, cantos revolucionarios, consignas de lucha y defensa, el himno de Riego y la Internacional, a las Barricadas. Se forma el 5潞 Regimiento]
Periodista.- Yo quer铆a preguntarle lo siguiente: ¿vio usted a los ni帽os y a las mujeres asesinadas por la metralla de los aviones norteamericanos en la ci茅naga de Zapata?
Prisionero.- Bueno, yo si le digo la verdad y no miento como sacerdote (¿...?), en la Playa Gir贸n yo no he visto asesinados.
Periodista.- Entonces usted cree que la poblaci贸n civil que estaba all铆 fue bombardeada...
Prisionero.- Yo lo que digo, la poblaci贸n civil que fue bombardeada, les pueden preguntar ustedes a ver si fueron ametrallados...
Periodista.- Mire, aqu铆 le vamos a mostrar... ¿a estos ni帽os los auxili贸 espiritualmente alg煤n sacerdote o fueron muertos por los aviones norteamericanos?
Prisionero.- ¿en qu茅 parte?, si mi hace el favor.
Periodista.- En Playa Gir贸n... Ahora yo quiero preguntarle lo siguiente: ya que usted no pudo ver a ninguna mujer, ni a ning煤n ni帽o, ni a ning煤n campesino asesinado por las bombas, yo quiero preguntarle lo siguiente: ¿y no pudo ver usted lo que la revoluci贸n hizo all铆?
Prisionero.- Verdaderamente una cosa maravillosa.
Periodista.- ¿En qu茅 sentido maravilloso?
Prisionero.- Bueno, en aquel sitio donde se ve que es un lugar inh贸spito han levantado un pueblo, han hecho algo...
Periodista.- ¿Y lo que hicieron los compa帽eros espirituales suyos de la invasi贸n usted cree que es una obra maravillosa, o es una obra de muerte?
Prisionero.- Ustedes me ponen siempre en una...
Periodista.- No, yo le hablo del objeto desgraciado... Yo no quisiera tenerlo... Porque no quisiera que hubiera tantos miles...
Prisionero.- Ustedes parece como si me quisieran a mi inculpar en que yo soy el causante de la invasi贸n o de todas esas cosas. Ya digo, yo quiero insistir en que mi misi贸n ha sido puramente espiritual, y no he manejado un arma ni antes ni despu茅s (¿...?) Dir铆jase a la brigada o al pueblo de Playa Gir贸n a ver si el padre cuando iba a visitar a todas aquellas familias, que estaban asustadas o les llevaba alimentos o se preocupaba por ellos le vieron que cargar谩 una pistola, o un rifle, o una carabina o cualquier arma. Esas son cosas que yo soy el primero en lamentar, pero que la misi贸n m铆a era... Yo odio la guerra (¿...?)
[El 19 de julio, el general Mola, dio las siguientes instrucciones para la represi贸n en Nafarroa: "Es necesario propagar una atm贸sfera de terror.Tenemos que crear una impresi贸n de dominaci贸n [...]. cualquiera que sea abierta o secretamente defensor del Frente Popular debe ser fusilado". En Durango unos 336 muertos y en Gernika (1937) unos 400 muertos, todos por la aviaci贸n nazi... destruidos pr谩cticamente ambas poblaciones; acci贸n estudiada, aprovechando el famoso mercado del Lunes, d铆a grande: Se ilumin贸 todo por el fuego abrasando la villa, el d铆a hab铆a comenzado feliz, bonito, con la propia agitaci贸n y trasiego hacia el mercado... A primeras horas de la tarde las alarmas asolaban la villa de Gernika y pueblo de Durango... las bombas comenzaron a caer con fuerte estruendo... el camino de vuelta a Kortezubi (cuentan los pocos abuelos que a煤n viven), s贸lo vimos brazos y piernas mutiladas, colgaban de los 谩rboles del bosque]
Periodista.- Bien, vayamos a esto: ¿d贸nde se escribi贸 usted?
Prisionero.- En Miami.
Periodista.- ¿Desde ah铆 fue hasta d贸nde?
Prisionero.- A Guatemala.
Periodista.- ¿Sab铆a para que iba?
Prisionero.- Sab铆a lo que me hab铆an dicho, para prestar auxilios espirituales a los muchachos cat贸licos que hab铆a en el campamento.
Periodista.- ¿Y usted no cree que hubiera sido m谩s humano, ser m谩s cristiano, preservar vidas que acabar con la vida? ¿qu茅 usted cree que es m谩s cristiano?
Prisionero.- Desde luego que es m谩s cristiano preservar las vidas.
Periodista.- ¿Qu茅 deber hubiera tenido un sacerdote como usted que hubiera hecho una denuncia diciendo que se preparaba una expedici贸n contra un pueblo donde iban a morir muchas personas?
Prisionero.- Pero es que dije antes que eso estaba all谩...
Periodista.- No, pero yo hablo de su responsabilidad, de su responsabilidad espiritual. Pero bueno, apart茅monos de eso. Usted habl贸 ahorita de colaboraci贸n espiritual, ¿verdad? Le digo, usted hizo una colaboraci贸n espiritual a esa invasi贸n, ¿no?
Prisionero.- Yo auxili茅 espiritualmente a los muchachos que ven铆an en la invasi贸n, que eran cat贸licos...
Periodista.- Esos muchachos eran el Sr. Calvi帽o, el asesino famoso; un mont贸n de miembros de la dictadura de Batista que hab铆an asesinado a este pueblo; un mont贸n de millonarios que all铆 ten铆an llenos de hambre a los campesinos de la ci茅naga de Zapata; un mont贸n de pol铆ticos que hab铆an hundido a este pa铆s durante tiempo. Es decir, usted les prest贸 todo el auxilio espiritual a toda esa gente, y no le prest贸 auxilio espiritual al pueblo cubano...
Prisionero.- Bueno, yo le dije a usted, antes lo preste hace cinco a帽os.
Periodista.- La 煤ltima pregunta que yo le voy a hacer: ¿usted cree que estuvo bien o mal lo muertos de Playa Gir贸n?
Prisionero.- ¿qu茅 muertos?
Periodista.- ¡Ah! ¿no hubo muertos ah铆? Todos, civiles y militares.
Prisionero.- ¿en la Playa Gir贸n?
Periodista.- S铆.
Prisionero.- Que yo sepa, no vi m谩s que un muerto.
Periodista.- ¿Un solo muerto?
Pues est谩 muy mal informado, porque all铆 han habido, solamente compa帽eros nuestros...
Prisionero.-En la Playa Gir贸n...
Periodista.- En la playa y en Playa Larga y en todo eso.
Prisionero.- No digo en Playa Larga y lo que hay all铆 en todo eso, yo digo y lo que es en d贸nde est谩 ese pueblo tur铆stico de la Playa Gir贸n. All铆 yo s贸lo vi un muchacho muerto.
Periodista.- S铆, pero aparte de Playa Gir贸n est谩 Playa Larga y estaban otros puntos de la ci茅naga de Zapata, donde se hizo toda esta operaci贸n.
Prisionero.- Yo digo lo que vi.
Periodista.- Bueno, ese muerto que usted vio. ¿estaba bien o estaba mal?
Prisionero.- Ese muerto cay贸 en la operaci贸n del desembarco.
Periodista.- ¿pero estaba bien o estaba mal?
Prisionero.- Lo lamento profundamente; yo hubiera querido que no hubiera muerto.
[El golpe de estado con su guerra declarada a la Rep煤blica -legal, sufragista- la cost贸 unos 500.000 muertos y otros 500.000 “desaparecidos” , cifras aproximadas... Un aeroplano vuela bajo sobre Madrid de Sur a Norte regando de bombas el trayecto dejando un rastro inmenso de sangre, la mayor parte de bombas fueron dirigidas a plazas p煤blicas donde jugaban ni帽os; un Junkers vuela m谩s bajito todav铆a, sobre una escuela de Getafe, decenas de ni帽os muertos; otra bomba es lanzada sobre una inmensa cola de mujeres que esperaban la distribuci贸n diaria de leche (cl铆nica “Gota de Leche”), muchas de ellas portaban los hijos, otras adem谩s estaban embrazas; vientres reventados, gritos, muerte]
Periodista.- ¿Usted cree en Dios, verdad?
Prisionero.- (Gesto afirmativo).
Periodista.- ¿Cree en el juicio final, no?
Prisionero.- Cre贸 en el juicio final.
Periodista.- Qu茅 cree usted que pasar铆a cuando usted tuviera que responder de su colaboraci贸n espiritual con esos cr铆menes?
Prisionero.- Yo creo que tengo la conciencia muy tranquila.
[Queipo de Llano (destac贸 su terror sobre Andaluc铆a y se jact贸 por ello en radio de las haza帽as sangrientas cometidas. Masacre en la carretera M谩laga-Almer铆a en Febrero de 1937, las tropas franquistas causaron muerte a varios miles de paisanos que intentaban alejarse de la ciudad que junto con C贸rdoba, donde dej贸 carreteras sembradas de muerte y Granada fueron terriblemente castigadas): “Estamos decididos a aplicar la ley con firmeza inexorable ¡Mor贸n, Utrera, Puente Genil, Castro del R铆o, id preparando sepulturas!. Yo os autorizo a matar como a un perro a cualquiera que se atreva a ejercer coacci贸n ante vosotros; que si lo hiciereis as铆, quedar茅is exentos de toda responsabilidad”. En la provincia castellana Vallisoletana, s贸lo la "patrulla del amanecer" falangistas y de las JONS, fusilaba a unas cuarenta personas cada d铆a. All铆, como en otras ciudades de la zona sublevada, los presos eran sacados por la noche en camiones para ser fusilados en las afueras de la ciudad sin siquiera el simulacro de un juicio. El general Mola enviar铆a un comunicado urgente pidiendo que estas ejecuciones se hiciese en lugares m谩s discretos... En Zaragoza asesinaron a m谩s de 6.000 personas, la mayor铆a en los primeros meses del golpe de estado. Totalmente imposible olvidar la gran matanza de “La toma de Badajoz” por las tropas mercenarias marroqu铆es al mando del criminal general Yag眉e].
Moderador.- Compa帽ero Carlos Rafael...
Periodista.- ¿Se siente usted mal? ¿no quiere seguir declarando?
Prisionero.-No, no, puedo seguir. Es que me est谩 doliendo un poquito la herida.
Periodista.- Mi pregunta va ser muy breve. Usted conoci贸 los horrores de una guerra civil. Esos horrores los conoce usted en la juventud; ya usted no es un hombre joven, es ahora un sacerdote. ¿no crey贸 usted que su supremo deber espiritual era evitar otra guerra civil?
Prisionero.- Yo creo que no ten铆a fuerza de moral, y f铆sica mucho menos, para evitar la guerra civil, porque era un problema que exist铆a entre cubanos.
Periodista.- ¿Usted hizo algo por evitarlo?
Prisionero.- Yo hice todo lo que pude por evitarlo.
Periodista.- ¿Usted habl贸 a los muchachos para que no vinieran?
Prisionero.- Yo les aconsej茅 a los muchachos que no vinieran. A los asesores americanos, una de las cosas que yo les dec铆a era que estaban completamente enga帽ados en el asunto de que el doctor Fidel Castro no ten铆a pueblo.
Periodista.- Entonces, ¿usted condena la agresi贸n a Cuba?
Prisionero.- Yo condeno la guerra.
Periodista.- ¿Condena la agresi贸n a Cuba?
Prisionero.- Y la agresi贸n directa.
Periodista.- ¿Esta agresi贸n usted la condena?
Prisionero.- Yo la condeno.
Periodista.- ¿La condena?
Prisionero.- Como condeno cualquier agresi贸n armada.
[Asesinatos y bendici贸n del 99% de la iglesia a favor del golpe fascista prestando con entusiasmo sus servicios ideol贸gicos, pol铆ticos, materiales y se帽alando con el dedo o realizando directamente el asesinato masivo. M谩s de un “padre” tiene a sus espaldas cientos de milicianos y paisanos del pueblo asesinados como “misi贸n divina”. Maestros de la denuncia, se帽ores en se帽alar con el dedo, activistas de primera entre los asaltantes contra el pueblo; siempre en las columnas destacadas por sangrientas; m谩s de “un” asesinato dentro de la “casa de dios” de milicianos o gente asustada... El “padre Gal谩n” (otro ejemplo s贸lo otro ejemplo entre mil): “Esta pistola ha librado al mundo de m谩s de un centenar de revolucionarios (…).Todav铆a no hemos tenido tiempo de legislar c贸mo y de qu茅 manera ser谩 exterminado el marxismo en Espa帽a; por eso, todos los procedimientos de exterminio de estas ratas son buenos. Y Dios, en su inmenso poder y sabidur铆a, los aplaudir谩”].
Periodista.- Pero esta agresi贸n, ¿la condena?
Prisionero.- La condeno tambi茅n.
Periodista.- ¿Usted cree que nuestro pueblo hizo bien en defenderse de esta agresi贸n?
Prisionero.- Hizo lo que creo que debe hacer todo pueblo: defenderse; como tiene que hacer todo hombre: defenderse de quien lo ataca.
Periodista.- M谩s nada.
Moderador.- Puede retirarse el prisionero.
NOTA
Declaraci贸n ante la televisi贸n cubana del se帽orito falangista cura y espa帽ol Fermin Asla Polo, quien participo como mercenario en la invasi贸n a Cuba por Bah铆a de Cochinos (1961), encubriendo su verdadero nombre con el de Ismael de Lugo. En sus declaraciones, se pone de manifiesto la actividad contrarrevolucionaria del “clero oficial y falangista” junto a los planes “criminales del imperialismo yanqui”, para agredir a dirigentes y revolucionarios del pueblo de Cuba. Comparecencia efectuada ante un panel de periodistas, el 25 de Abril de 1961, pocos dias despu茅s de liquidada la invasi贸n, y reproducida mediante cinta magnetof贸nica en el juicio, siendo ratificada por el citado falangista,“cura mercenario”, en todas sus partes.
PD.
Para acabar con la “insolencia comunista”, la CIA lanza una invasi贸n desde Estados Unidos, Guatemala y Nicaragua. Somoza II despide en el muelle a los expedicionarios. “El Ej茅rcito Cubano de Liberaci贸n”, que la CIA ha fabricado y puesto en funcionamiento, est谩 formado por militares y polic铆as de la dictadura de Batista y por los desalojados herederos de las plantaciones de az煤car, los bancos, los diarios, los garitos, los burdeles y los partidos pol铆ticos.
En la invasi贸n a Cuba por Bahia de Cochinos, los mercenarios pierden 114 muertos y 1197 prisioneros, al pueblo cubano le cost贸 176 muertos y 300 heridos.
Aviones estadounidenses irrumpen el azul celeste tropical del cielo de Cuba camuflados. Llevan pintada la estrella de la Fuerza A茅rea Cubana. Los aviones ametrallan, volando bajo, al pueblo que los saluda y descargan bombas sobre las ciudades. En tres d铆as acaba Cuba con los invasores. El presidente Kennedy asume la responsabilidad del fiasco de la CIA.
EEUU continu贸 y continua agrediendo Cuba y su revoluci贸n como agrede a todos los pueblos y culturas del mundo. Ya saben, si no quieren terminar con las colas de paro humillantes y focos de miseria descomponiendo el continente Europeo; que si los pueblos se “duermen” nunca conquistaremos la gloria. S贸lo nos queda la esperanza de que el pueblo cubano siga orgulloso de querer seguir siendo, con independencia y ese patriotismo cultural e hist贸rico que los caracteriza, siempre en 26! : “...Fueron ciertamente las organizaciones de masas. Claro que las masas tienen sus l铆deres pol铆ticos, y las masas tienen su partido; no andamos con hipocres铆a de ninguna clase, pues, igual que aqu铆 estamos, estamos en todo; no andamos haciendo ficciones, ¡no andamos haciendo ficciones!. Estamos unidos, y tenemos un Partido, tenemos una direcci贸n; pero, claro, el Partido no puede organizar la marcha, no puede. Solo a trav茅s de las organizaciones de masas se puede organizar la marcha, s贸lo a trav茅s de las organizaciones de masas se puede organizar este acto, y s贸lo a trav茅s del milagro de una revoluci贸n se puede crear el entusiasmo de un acto como este. Esas son realidades” Fidel.
No hay comentarios:
Publicar un comentario