Los grandes medios ensalzaron a Mark Zuckerberg como al ni帽o maravilla que a los 23 a帽os se convirti贸 en multimillonario por el 茅xito alcanzado por el Facebook, pero no le prestaron atenci贸n a la “inversi贸n de capital de riesgo” por m谩s de 40 millones de d贸lares efectuada por la CIA para sacar adelante la red social.
Cuando el delirio especulativo de Wall Street hizo creer a los incautos que el valor de Facebook ascender铆a a 15 mil millones de d贸lares, en 2008 Zuckerberg se convirti贸 en el multimillonario "hecho a s铆 mismo" m谩s joven de la historia del “ranking” de la revista Forbes, con 1.500 millones de d贸lares. Entonces, la apuesta del capital de riesgo invertido por la CIA parec铆a haber obtenido buenos r茅ditos, pero el “valor” de Facebook se ajust贸 a su nivel real en 2009 y Zuckerberg desapareci贸 del listado Forbes.
La burbuja Facebook se infl贸 cuando William Gates, el due帽o de Microsoft, adquiri贸 en octubre de 2007 una participaci贸n del 1,6% en 240 millones de d贸lares. Esta operaci贸n condujo a especular que si el 1% de Facebook costaba 150 millones de d贸lares, entonces el valor del 100% ascender铆a a 15 mil millones de d贸lares, pero el chamullo termin贸 desinfl谩ndose. La cuesti贸n de fondo es que Facebook existe gracias a una inversi贸n de capital de riesgo de la CIA.
En 2009, los grandes medios no escatimaron “propaganda informativa” para rendir culto a Zuckerberg como paradigma del joven emprendedor-triunfador, pero la reiterada difusi贸n de esta “noticia” no logr贸 obtener que la revista “Forbes” lo mantuviera en la versi贸n 2009 de su listado (1). El ni帽o maravilla desapareci贸 de la lista, pese a la intensa campa帽a de CNN y de la gran prensa mundial que refleja los intereses de Wall Street. La “lista Forbes” es como el Oscar de los grandes negocios e infla o desinfla el valor de las acciones.
La CIA invirti贸 en Facebook mucho antes que llegara a convertirse en una de las redes sociales m谩s populares de Internet, seg煤n una investigaci贸n del periodista brit谩nico Tom Hodgkinson publicada en 2008 en el diario londinense The Guardian (2) y comentada por algunos medios independientes de habla inglesa, pero sin repercusi贸n alguna en la gran prensa.
La propaganda corporativa convirti贸 al portal social en sin贸nimo de 茅xito, popularidad e incluso buenos negocios. Facebook se presenta como un inofensivo sitio web de redes sociales que facilitan las relaciones interpersonales. Su popularidad hizo especular que sus aproximadamente 70 millones de usuarios aumentar铆an en un par de a帽os a 200 millones en todo el mundo, porque en sus mejores semanas lleg贸 a recibir hasta dos millones de nuevos usuarios. Empero, el Facebook no convence a todos.
Cr铆ticos y detractores
“El que no est谩 en Facebook no est谩 en nada o es antisist茅mico”, dicen unos. Es como tener una imagen nueva pero sin contenido, para darse importancia en el mall en que se ha convertido Internet, como sustituto de las antiguas plazas p煤blicas, dicen otros. Los m谩s pragm谩ticos afirman que es una herramienta para re-encuentros con antiguos compa帽eros de infancia y juventud perdidos en las mudanzas de la vida. Sus defensores de izquierda sostienen que sirve para promover luchas contra la globalizaci贸n y coordinar campa帽as contra actividades como las reuniones del G8.
El periodista espa帽ol Pascual Serrano describi贸 como fue utilizado por el gobierno de Colombia para coordinar la jornada mundial contra las FARC que en 2008 marc贸 el comienzo de la ofensiva propagand铆stica contra la guerrilla que a煤n contin煤a. Y hay mucha evidencia de que Facebook ha sido instrumentalizado por la CIA. Para Walter Goobar, de MiradasAlSur.com, "es en realidad un experimento de manipulaci贸n global: [...] es una sofisticada herramienta financiada por la Agencia Central de Inteligencia, CIA, que no s贸lo la utiliza para el reclutamiento de agentes y la recopilaci贸n de informaci贸n a lo largo y ancho del planeta, sino tambi茅n para montar operaciones encubiertas".
A grandes rasgos Facebook es una herramienta de comunicaci贸n que permite contactar y archivar direcciones y otros datos de amigos y familiares. Es una mina de informaci贸n sobre las amistades de sus usuarios para entidades como el ministerio de Seguridad de la Patria, de EEUU, y, en general, para la comunidad de inteligencia, abocada con igual entusiasmo al “enemigo” interno que externo desde la era Bush.
Millones de usuarios ofrecen informaci贸n sobre su identidad, fotograf铆as y listas de sus objetos de consumo favoritos. Un mensaje de parte de alg煤n amigo invita a inscribirse y a participar en Facebook. Los datos personales, que suelen ser capturados por toda suerte de estafadores y clonadotes de tarjetas bancarias, tambi茅n van a parar a los discos duros de la comunidad de inteligencia de EEUU. El sistema Beacon de Facebook hace seguimientos de los usuarios y asociados, incluyendo a quienes nunca se registraron o a los que desactivaron sus v铆nculos. Facebook resulta m谩s pr谩ctico y r谩pido que los InfraGard (2), que son 23.000 micro-comunidades o “c茅lulas” de peque帽os comerciantes-soplones organizadas por el FBI para conocer los perfiles psico-pol铆ticos de su clientela.
Desde diciembre de 2006, la CIA utiliza Facebook para reclutar nuevos agentes. Otros organismos gubernamentales deben someter el reclutamiento y contrataci贸n a regulaciones federales, pero la CIA adquiri贸 m谩s "chipe libre" que nunca bajo el gobierno de Bush, incluso para torturar sin guardar las apariencias. "No es necesario obtener ning煤n tipo de permiso para poder incluirnos en la red social", dijo la CIA.
Capital de riesgo CIA
Una muy fundada voz de alerta sobre la propiedad CIA del Facebook la entreg贸 el periodista brit谩nico Tom Hodgkinson, en el documentado art铆culo “With friends like these ...” (Con los amigos nos gusta…), publicado en el diario londinense The Guardian el 14 de enero de 2008 (3). Dijo que despu茅s del 11 de septiembre de 2001 se redobl贸 el entusiasmo por la alta tecnolog铆a que ya ten铆a capturada a la comunidad de inteligencia de EEUU desde que dos a帽os antes hab铆a creado el fondo de capitales “In-Q-Tel”, para oportunidades de inversi贸n de riesgo en altas tecnolog铆as.
Para el periodista Hodgkinson, los v铆nculos del Facebook con la CIA pasan por Jim Breyer, uno de los tres socios clave que invirti贸 en esa red social 12,7 millones de d贸lares en abril de 2005, tambi茅n asociado del fondo de capital Accel Partners, miembro de los directorios de gigantes como Wal-Mart y Marvel Entertainment y adem谩s ex presidente de National Venture Capital Association (NVCA), caracterizada por invertir en talento joven.
“La m谩s reciente ronda de financiamiento de Facebook fue conducida por una compa帽铆a financiera llamada Greylock Venture Capital, que puso 27,5 millones de d贸lares”, escribi贸 Hodgkinson. “Uno de los mayores socios de Greylock se llama Howard Cox, que es otro ex presidente del NVCA que tambi茅n est谩 en la junta directiva de In-Q-Tel”.
“¿Y qu茅 es In-Q-Tel?”, se pregunta Hodgkinson, “Bueno, cr茅ase o no (y verifiquen en su sitio web) es un fondo de capital de riesgo de la CIA”. Creado en 1999, su misi贸n es “identificar y asociarse con compa帽铆as que est茅n desarrollando nuevas tecnolog铆as para ayudar a proveer soluciones a la Agencia Central de Inteligencia”.
La p谩gina web de In-Q-Tel (4) recomendada por Hodgkinson es muy expl铆cita: “En 1998, el Director de Inteligencia Central (DCI) identific贸 la tecnolog铆a como prioridad estrat茅gica superior, directamente conectada a los avances de la Agencia en futuras tecnolog铆as para mejorar sus misiones b谩sicas de recolecci贸n y an谩lisis. El liderazgo de la Direcci贸n de Ciencia y Tecnolog铆a dise帽贸 un plan radical para crear una nueva empresa que ayudar铆a a incrementar el acceso de la Agencia a la innovaci贸n del sector privado". Ni agreg谩ndole agua quedar铆a m谩s claro, dijo Hodgkinson.
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