Imagenes

viernes, 26 de agosto de 2022

Juventud Sandinista 19 de Julio, continuidad de las Juventudes Heroicas y protagonista de todos los tiempos


https://diariobarricada.com/

“Estamos celebrando todos estos a帽os de aprendizaje, y celebramos tambi茅n que tenemos una Gloriosa Juventud, que es continuidad de las Juventudes Heroicas, Patri贸ticas, que han dado lo mejor de s铆, para que Nicaragua sea como es hoy: Libre, Bendita, Soberana y siempre llena de Amor, de Aspiraciones, de Sue帽os, de Horizontes que vamos alcanzando.

Compa帽era Rosario Murillo, 19 de agosto 2022

El 23 de agosto de 1979, hace 43 a帽os, se fund贸 la Juventud Sandinista 19 de Julio, organizaci贸n vanguardia en la defensa de la Revoluci贸n Popular Sandinista. Esta organizaci贸n incorpor贸 masivamente a los j贸venes que, de manera entusiasta y comprometida, asumieron las tareas de la transformaci贸n revolucionaria en beneficio del pueblo y en sus derechos como j贸venes.

Con el ejemplo de los H茅roes y M谩rtires, con la gu铆a ejemplar del FSLN, con los antecedentes de organizaciones gremiales y juveniles revolucionarias como el CUUN, el FER, la FES y la AES y con el inmenso reto de construir una nueva sociedad, la Juventud Sandinista asumi贸 un rol protag贸nico en la reconstrucci贸n y construcci贸n de la nueva Nicaragua.

El protagonismo juvenil se desarrolla bajo la responsabilidad de los j贸venes de ayer, de hoy y de siempre, irradiados por el compromiso, que dejan los mayores a las nuevas generaciones.

Lo vimos y lo seguimos viendo: la Juventud se vincula directamente con la poblaci贸n m谩s necesitada y ah铆 se fusiona el sentimiento m谩s puro de servir y dar al ser humano la entrega y dedicaci贸n para mejorar la calidad de vida de la poblaci贸n nicarag眉ense.

Te puede interesar: Luisa Amanda Espinoza: s铆mbolo de la lucha de la liberaci贸n de la mujer

La fundaci贸n de la Juventud Sandinista 19 de Julio

“Nosotros fuimos los que impulsamos la producci贸n, levantando las cosechas. Nosotros desarrollamos la defensa de este pa铆s. Desarrollamos todas las tareas que nos daba la revoluci贸n en los ochenta. Y hoy, es la juventud actual la que est谩 desarrollando las tareas en consolidaci贸n de la paz, son los que en momentos de paz nos traen desarrollo, econom铆a, prosperidad […]”

Este testimonio, brindado en el marco del Primer Encuentro Nacional de fundadores de Juventud Sandinista 19 Julio, el 16 de marzo de 2019, nos aclara que un v铆nculo indisoluble une a todas las generaciones del sandinismo.

A menos de un a帽o de su fundaci贸n, el 23 de marzo de 1980, se le asign贸 a la juventud una tarea 茅pica que cumplir: participar activamente en la Cruzada Nacional de la Alfabetizaci贸n. La tarea fue cumplida con entrega y amor; cinco meses m谩s tarde, el 23 de agosto de 1980, se pudo celebrar el 茅xito de haber reducido la tasa de analfabetismo del 50.35 % al 12.96 %.

Posteriormente, siempre en la d茅cada de los ochenta, la Juventud Sandinista 19 de Julio particip贸 activamente, levantando la producci贸n en las 谩reas rurales y defendiendo el proceso revolucionario a costa de la vida, en el marco de la guerra de agresi贸n impuesta por el gobierno de los Estados Unidos.   

Para los noventa, asumiendo el reto planteado por el Comandante Daniel de “gobernar desde abajo”, la juventud sandinista se sum贸 en todas las acciones de defensas de las conquistas revolucionarias.

Luch贸 incansablemente en las calles, a lado de los trabajadores, en contra de las privatizaciones y en defensa del 6% institucional, de la mano con el movimiento estudiantil. Tiempos dif铆ciles para el pueblo nicarag眉ense.

En el 2007, con la segunda etapa de la Revoluci贸n, la Juventud volvi贸 a participar con beligerancia en los planes de gobierno y en los proyectos sociales impulsados en nuestro pa铆s.

Donde se quema una casa, ah铆 est谩 la Juventud Sandinista brindando apoyo, donde se inunda una vivienda, ah铆 est谩 la Juventud Sandinista ayudando, cuando los huracanes ETA y IOTA en 2020, ah铆 estuvo la Juventud Sandinista en primera l铆nea, a la par de las familias damnificadas.

Actualmente, la juventud aporta a la paz y al desarrollo humano de Nicaragua a trav茅s de movimientos como Promotor铆a solidaria, Red de J贸venes Comunicadores, Movimiento Deportivo “Alexis Arg眉ello”, Movimiento Ambientalista “Guardabarranco”, Movimiento Cultural “Leonel Rugama”, FES y UNEN, entre otros.

La juventud siempre ha comprendido la misi贸n que cada momento hist贸rico demanda, con la convicci贸n que est谩 garantizando bienestar al pueblo nicarag眉ense.

Lo m谩s valioso es la disponibilidad, la solidaridad que permite la integraci贸n a las diferentes actividades, la esencia es fortalecer todo lo que se ha conseguido luchando, siempre defendiendo ante los asedios, sin permitir el arrebato de las conquistas obtenidas.

La Juventud es protagonista en todos los tiempos, en todas las batallas.

La Cruzada Nacional de Alfabetizaci贸n, la defensa de la Revoluci贸n, fue la llama que encendi贸 a esta generaci贸n permanentemente joven, como los seres humanos comprometidos, que dejan el m谩s alto valor de compromiso para la juventud de hoy, en la continuidad de las tareas, a la luz de los nuevos tiempos.

El aporte a la Revoluci贸n se exterioriza en cada una de las tareas organizadas en los diferentes movimientos juveniles, que hacen realidad esa atenci贸n integral a la poblaci贸n nicarag眉ense.

Reconociendo lo propio, para defender con fuerza nuestra identidad, reconociendo as铆 nuestra identidad nacional. La juventud tiene la misi贸n permanente de ser protagonista de todos los tiempos, por eso dejo con ustedes, lo expresado por el nuestro insigne historiador, Aldo D铆az Lacayo:

 “El que siente la identidad propia, tiene la capacidad de sentir la identidad local para defender la identidad nacional y por consecuencia tener dignidad nacional”.

Escrito por: Maritza Andino


Siguenos en twitter:
https://twitter.com/DifusionRebelde
 


lunes, 25 de julio de 2022

¿Est谩 capacitado el Foro Econ贸mico Mundial para evaluar correctamente a Nicaragua?

Por Stephen Sefton

Pocas personas dudan ahora de que los acontecimientos contempor谩neos en todo el mundo apuntan a un declive acelerado de los pa铆ses de Am茅rica del Norte y Europa como l铆deres mundiales en pr谩cticamente cualquier esfera de la actividad humana. El colapso alrededor de todo el mundo en la aceptaci贸n de la vacua autoridad moral y pol铆tica de los Estados Unidos o la Uni贸n Europea es evidente por la negativa de la mayor铆a de los pa铆ses del mundo mayoritario a apoyar las ilegales medidas coercitivas dirigidas por los Estados Unidos y sus aliados contra la Federaci贸n de Rusia. Puede ser que el mundo sigue amenazado por las p谩lidas sombras del antiguo dominio imperialista, pero 茅stas est谩n siendo desplazadas r谩pidamente por los sue帽os vibrantes y las nuevas perspectivas de esperanza que r谩pidamente est谩n tomando forma y llegando a ser realidad.
En este contexto incierto, cuando aparece un informe como el del Foro Econ贸mico Mundial de este a帽o sobre la Brecha de G茅nero Global, las personas que viven en el mundo mayoritario naturalmente echan un vistazo a sus principios subyacentes, su visi贸n moral y sus suposiciones fundamentales. Esto es especialmente cierto en el caso de pa铆ses como Cuba, Nicaragua y Venezuela, u otros pa铆ses de todo el mundo, que est谩n siendo atacados de manera similar por las mismas 茅lites corporativas y pol铆ticas occidentales que controlan el propio Foro Econ贸mico Mundial. Una caracter铆stica importante del informe del FEM es su dependencia de los datos y presupuestos de diversas instituciones y organizaciones occidentales financiados por gobiernos o grandes intereses empresariales. Sin embargo, a pesar de este contexto aparentemente desfavorable, el informe del FEM s铆 reconoce los tremendos avances en igualdad para las mujeres en Nicaragua, como se resume en el gr谩fico.
La escritora y trabajadora de salud comunitaria, Becca Mohally Renk, ha analizado en detalle para la red norteamericana de solidaridad con Nicaragua los resultados de este informe del FEM. Ella se帽ala que Nicaragua es l铆der en igualdad de g茅nero en t茅rminos de los logros educativos y ocupa el quinto lugar en el mundo en t茅rminos de empoderamiento pol铆tico. Becca tambi茅n podr铆a haber agregado que Nicaragua est谩 a solo 0,002 puntos del primer lugar en el 铆ndice de Salud y Supervivencia del FEM. En relaci贸n con ese logro, Becca se帽ala que aunque se informa que poco m谩s del 30% de las mujeres nicarag眉enses se casan j贸venes, el FEM informa que la edad promedio de las mujeres cuando que tienen su primer hijo es ahora un poco menos de 27 a帽os, mientras que la tasa de fertilidad total (nacimientos por mujer) se informa que es de 2,38.
Adem谩s, el informe ubica a Nicaragua en el primer lugar de igualdad de g茅nero para
- trabajadoras profesionales y t茅cnicas
- tasa de alfabetizaci贸n de las mujeres
- matriculaci贸n de mujeres en la ense帽anza terciaria
- mujeres en el parlamento
- mujeres en puestos ministeriales (gabinete)
Becca tambi茅n explic贸 en sus notas para la red de solidaridad que, de acuerdo con el informe del FEM Nicaragua de igual forma ha logrado la igualdad de derechos o casi la igualdad de derechos en las siguientes 谩reas:
- acceso a la justicia
- acceso a los servicios financieros
- acceso a los activos de la tierra
- acceso a activos no terrestres
- derechos de herencia para viudas e hijas
- libertad de circulaci贸n
- derecho al divorcio
En general, los datos del FEM reflejan de manera positiva a Nicaragua, aunque se podr铆a objetar que, por ejemplo, que el informe omite los logros del pa铆s en otras 谩reas relevantes para la igualdad de las mujeres, como la formaci贸n profesional y t茅cnica gratuita, una mayor disponibilidad de agua potable o el apoyo con comidas escolares y suministros escolares gratuitos para las y los ni帽os que asisten a la escuela preescolar y primaria. Empero el informe tiene dos fallas fundamentales en t茅rminos de dar cuenta de manera adecuada como un relato narrativo y estad铆stico de la igualdad de las mujeres en el pa铆s.
En primer lugar, deja en el aire la pregunta de c贸mo Nicaragua, dada su historia como pa铆s, podr铆a haber logrado una igualdad de g茅nero tan sorprendentemente impresionante.
La econom铆a y la sociedad de Nicaragua se est谩n recuperando del legado del colonialismo genocida espa帽ol, seguido de m谩s de 170 a帽os de repetidas intervenciones militares de Estados Unidos y una dictadura promovida por Estados Unidos, una d茅cada de guerra contrarrevolucionaria fomentada por Estados Unidos, 17 a帽os de subdesarrollo deliberado neoliberal y luego la destrucci贸n econ贸mica al por mayor infligida por el fallido intento de golpe de Estado de 2018. Ahora, el pa铆s tambi茅n se est谩 recuperando de los efectos de las medidas globales implementadas para enfrentar el Covid-19 y los da帽inos efectos econ贸micos globales de las medidas coercitivas ilegales de Occidente contra la Federaci贸n de Rusia.
Una segunda falla es que el informe del FEM utiliza supuestos esencialmente neocoloniales de los pa铆ses ricos sobre c贸mo funciona realmente la econom铆a de Nicaragua. La econom铆a de Nicaragua tiene poco en com煤n con una econom铆a occidental avanzada basada principalmente en el empleo formal y salarios relativamente altos. Nicaragua es una econom铆a de inspiraci贸n socialista con m谩s del 70% de su econom铆a basada en el sector familiar, cooperativo y asociativo, a menudo llamado econom铆a popular. Es esta econom铆a popular que ha permitido a Nicaragua ser pr谩cticamente autosuficiente en la producci贸n sostenible de alimentos sanos.
Adem谩s, Nicaragua cuenta con la mejor infraestructura de salud p煤blica de Centroam茅rica. La atenci贸n de salud p煤blica es gratuita. La educaci贸n es gratuita, incluida la educaci贸n t茅cnica vocacional. los hogares de bajos ingresos reciben subsidios para sus facturas de electricidad. Los gastos de transporte p煤blico est谩n subvencionados. Hay becas universitarias disponibles para estudiantes de bajos ingresos. Las y los ni帽os en edad preescolar y primaria reciben una merienda escolar gratis y apoyo con los 煤tiles escolares.
El 99% del pa铆s tiene electricidad, de la cual hasta el 70% se genera en base a fuentes renovables. El sistema de carreteras de Nicaragua se valora entre los mejores de Am茅rica Latina. Nicaragua se encuentra entre los pa铆ses m谩s seguros de Am茅rica Latina y el Caribe. y entre las econom铆as m谩s din谩micas de Am茅rica Latina, con un crecimiento actual de alrededor del 5,5%. Todas estas caracter铆sticas econ贸micas tienen una importante dimensi贸n de g茅nero, la cual apenas se refleja adecuadamente en el informe del Foro Econ贸mico Mundial.
Por lo tanto, el informe sobre la Brecha Global de g茅nero del FEM evade reconocer lo que implica todos estos detalles de la estructura social y econ贸mica de Nicaragua para la promoci贸n de la igualdad de las mujeres. Y esa evasi贸n en s铆 misma deja abierta la pregunta de c贸mo Nicaragua ha logrado superar su historia de agresi贸n imperialista en su contra para poder defender los derechos y la igualdad de las mujeres mejor que otras naciones mucho m谩s ricas y econ贸micamente m谩s avanzadas. De hecho, este a帽o Nicaragua dar谩 la respuesta n煤mero 43 a esa pregunta cuando su pueblo celebre el 43 Aniversario del Triunfo de la Revoluci贸n Popular Sandinista el 19 de julio de 1979.
Esa victoria se produjo apenas diez a帽os despu茅s de la publicaci贸n del hist贸rico programa revolucionario de 1969, que se declar贸 expl铆citamente para la emancipaci贸n y la igualdad de la mujer como uno de sus principales objetivos. Estados Unidos trat贸 de sofocar ese programa con una d茅cada de guerra contrarrevolucionaria y luego a帽adi贸 por encima de ese brutal ataque militar y econ贸mico otros 17 a帽os de destrucci贸n sistem谩tica neoliberal. A pesar de todos sus esfuerzos, Estados Unidos y sus aliados nunca lograron destruir la Revoluci贸n Sandinista.
Desde enero de 2007, el programa revolucionario original del FSLN se ha hecho realidad, llevado a cabo por el Frente Sandinista de Liberaci贸n Nacional. Dirigida por el Comandante Daniel Ortega y la Compa帽era Rosario Murillo, la Revoluci贸n Nicarag眉ense ha rescatado la igualdad de las mujeres del feudal callej贸n sin salida de una cultura pol铆tica basado en la identidad la cual siembra la divisi贸n social y cultural al servicio de los intereses de clase de las 茅lites gobernantes occidentales.
Nuestro Comandante Daniel y nuestra Compa帽era Rosario con los gobiernos del FSLN han devuelto el pleno significado a los derechos de las mujeres en t茅rminos de justicia de clase. Es por ese motivo que Nicaragua ha logrado reivindicar su historia y sus principios revolucionarios al liderar la lucha por los derechos de las mujeres en Am茅rica Latina y el Caribe. Pero eso nunca lo aprender谩s de los informes del Foro Econ贸mico Mundial.

Fuente:


Siguenos en twitter:
https://twitter.com/DifusionRebelde
 


s谩bado, 30 de abril de 2022

Tom谩s Borge: el centinela de la ternura y la revoluci贸n

Por Javier Huerta

Evaluar a Tom谩s Borge requiere entender la dualidad del ser humano en contextos extremos. Fue el guerrillero que pas贸 hambre en las monta帽as, el prisionero que no se dobleg贸 ante el l谩tigo, el ministro que gestion贸 el poder en tiempos de guerra y el poeta que so帽贸 con un mundo sin fronteras.
Borge ense帽贸 que la pol铆tica sin m铆stica es administraci贸n vac铆a, y que la revoluci贸n, antes que un cambio de gobierno, es un cambio en la sensibilidad humana. A 10 a帽os de su partida, su frase "Solidaridad: la ternura de los pueblos" sigue resonando como el testamento de un hombre que, por encima de todo, cre铆a en la capacidad redentora del amor organizado.
Tom谩s Borge fue un creyente absoluto en la justicia, un hombre cuya vida demostr贸 que, a veces, la impaciencia es la 煤nica forma digna de esperar el futuro.

Hablar de Tom谩s Borge Mart铆nez (1930-2012) es adentrarse en el coraz贸n de la historia contempor谩nea de Nicaragua. Su figura est谩 铆ntimamente ligada al desarrollo del Frente Sandinista de Liberaci贸n Nacional (FSLN) y, en consecuencia, a los procesos pol铆ticos y sociales que marcaron el siglo XX en el pa铆s. Borge no fue 煤nicamente un l铆der pol铆tico o militar; fue tambi茅n un pensador, un poeta y un revolucionario que logr贸 unir la acci贸n con la reflexi贸n, la firmeza con la sensibilidad.

Nacido en Matagalpa, en una regi贸n profundamente marcada por las desigualdades sociales, su juventud estuvo influenciada por el legado de Sandino, s铆mbolo de resistencia y dignidad nacional. A diferencia de otros revolucionarios que llegaron a la lucha a trav茅s de la teor铆a, Borge lo hizo movido por una profunda indignaci贸n moral frente a la dictadura de la familia Somoza. Esta convicci贸n lo llev贸, en 1961, a fundar junto a Carlos Fonseca Amador y Silvio Mayorga el FSLN, una organizaci贸n que en sus inicios parec铆a un sue帽o idealista, pero que con el tiempo transformar铆a el destino de Nicaragua.

Uno de los momentos m谩s significativos de su vida ocurri贸 durante su encarcelamiento en 1976. Tras ser capturado, fue sometido a torturas y aislamiento, experiencias que marcaron profundamente su pensamiento. Sin embargo, tras el triunfo de la Revoluci贸n en 1979, sorprendi贸 al mundo con una respuesta inesperada: en lugar de buscar venganza, propuso la reconciliaci贸n. En su poema “Mi venganza personal”, expres贸 que su mayor triunfo ser铆a garantizar que los hijos de sus verdugos tuvieran acceso a educaci贸n y salud. Esta idea dio origen a una de sus frases m谩s recordadas: “la solidaridad es la ternura de los pueblos”.

Con el triunfo revolucionario, Borge asumi贸 el cargo de Ministro del Interior, desempe帽ando un papel clave durante la d茅cada de 1980, marcada por el conflicto con la “Contra”. Desde esta posici贸n, tuvo la dif铆cil tarea de garantizar la seguridad del Estado en un contexto de guerra, lo que lo convirti贸 en una figura controvertida. No obstante, su discurso siempre mantuvo un componente humanista, defendiendo la idea de que un revolucionario pod铆a ser firme sin perder la sensibilidad.

Adem谩s de su labor pol铆tica, Borge destac贸 como escritor. Su obra La paciente impaciencia, reconocida con el Premio Casa de las Am茅ricas en 1989, refleja sus vivencias y pensamientos sobre la lucha, el miedo, la lealtad y la esperanza. Su estilo, intenso y emocional, revela a un autor que entend铆a la palabra como una herramienta fundamental en la construcci贸n de la memoria hist贸rica.

El internacionalismo fue otro pilar en su pensamiento. Para Borge, la Revoluci贸n Sandinista no era un fen贸meno aislado, sino parte de una lucha global contra la injusticia. Su estrecha relaci贸n con Fidel Castro y sus constantes viajes por distintos continentes evidencian su compromiso con los movimientos de liberaci贸n en todo el mundo. Nicaragua, en su visi贸n, era solo una trinchera dentro de una causa universal.

Tras la derrota electoral del FSLN en 1990, Borge se mantuvo fiel a sus ideales y a su partido, acompa帽ando el liderazgo de Daniel Ortega en momentos de crisis interna. En sus 煤ltimos a帽os, ocup贸 cargos como diputado y embajador, pero su papel m谩s importante fue el de custodio de la memoria hist贸rica del sandinismo.

Tom谩s Borge falleci贸 el 30 de abril de 2012, marcando el fin de una generaci贸n fundadora de Frente Sandinista. Fue un hombre de contrastes: guerrillero y poeta, estratega y so帽ador, firme en la lucha pero profundamente humano en sus ideales.

En definitiva, Borge demostr贸 que la revoluci贸n no solo implica cambios pol铆ticos, sino tambi茅n una transformaci贸n en la forma de entender la humanidad. Su vida y pensamiento siguen record谩ndonos que la justicia y la ternura no son opuestas, sino complementarias, y que la esperanza, aunque impaciente, puede ser una fuerza poderosa para construir el futuro.



Siguenos en twitter:
https://twitter.com/DifusionRebelde
 


domingo, 20 de marzo de 2022

S谩hara Occidental: treinta a帽os de una promesa incumplida por Naciones Unidas

Por Javier Huerta

La ONU, el refer茅ndum que nunca lleg贸 y la geopol铆tica internacional

Treinta a帽os despu茅s del alto el fuego que puso fin a la guerra abierta entre Marruecos y el Frente Polisario, el pueblo saharaui contin煤a esperando que se cumpla una promesa que parec铆a estar en el centro del acuerdo alcanzado en 1991: poder decidir libremente su futuro. La Misi贸n de las Naciones Unidas para el Refer茅ndum del S谩hara Occidental, la MINURSO, naci贸 precisamente con ese objetivo, pero el refer茅ndum nunca lleg贸 a celebrarse. En noviembre de 2020, adem谩s, el alto el fuego volvi贸 a romperse y las armas regresaron a un conflicto que durante casi tres d茅cadas hab铆a permanecido relativamente congelado. En marzo de 2022, Naciones Unidas vuelve a encontrarse ante la misma cuesti贸n que lleva d茅cadas sin resolver: c贸mo convertir el reconocimiento del derecho de autodeterminaci贸n del pueblo saharaui en una realidad pol铆tica.

La cuesti贸n del S谩hara Occidental no puede entenderse, por tanto, como una disputa territorial convencional entre dos Estados. Naciones Unidas mantiene el territorio en su lista de Territorios No Aut贸nomos desde 1963, cuando todav铆a era administrado por Espa帽a. La propia naturaleza jur铆dica del problema remite a un proceso de descolonizaci贸n pendiente. En 1975, el Tribunal Internacional de Justicia concluy贸 que los v铆nculos jur铆dicos alegados entre Marruecos y el territorio no constitu铆an v铆nculos de soberan铆a territorial capaces de impedir la aplicaci贸n del principio de autodeterminaci贸n. La cuesti贸n fundamental deb铆a ser, por tanto, la voluntad de la poblaci贸n del territorio.

Y ah铆 comienza la gran contradicci贸n que atraviesa toda la historia reciente del S谩hara: el derecho ha permanecido reconocido mientras la soluci贸n pol铆tica se ha ido alejando cada vez m谩s.

La promesa de 1991

Cuando el alto el fuego entr贸 en vigor el 6 de septiembre de 1991, despu茅s de diecis茅is a帽os de guerra, parec铆a que finalmente se hab铆a encontrado una salida. Marruecos y el Frente Polisario aceptaban detener las operaciones militares y Naciones Unidas desplegaba una misi贸n encargada de preparar el camino hacia un refer茅ndum de autodeterminaci贸n.

La MINURSO no recibi贸 su nombre por casualidad. La palabra «refer茅ndum» formaba parte de su propia denominaci贸n porque ese era el objetivo fundamental para el que hab铆a sido creada. La poblaci贸n saharaui deb铆a poder decidir sobre el futuro del territorio. Sin embargo, la identificaci贸n de las personas que tendr铆an derecho a participar en la consulta termin贸 convirti茅ndose en un problema pol铆tico de enormes dimensiones. Determinar qui茅n deb铆a formar parte del censo significaba, en la pr谩ctica, determinar qui茅n pod铆a participar en una decisi贸n hist贸rica sobre la soberan铆a del territorio.

El problema se prolong贸 durante a帽os. Las diferencias entre Marruecos y el Frente Polisario impidieron alcanzar un acuerdo definitivo sobre el cuerpo electoral y el proceso comenz贸 a perder el impulso que hab铆a tenido en sus primeros momentos. Lo que deb铆a ser una etapa transitoria se convirti贸 progresivamente en una situaci贸n permanente.

Durante los a帽os posteriores se sucedieron las negociaciones y las propuestas de Naciones Unidas. El antiguo secretario de Estado estadounidense James Baker, que ejerci贸 como enviado personal del secretario general, impuls贸 diferentes f贸rmulas destinadas a desbloquear la situaci贸n. El Plan Baker II lleg贸 a plantear un periodo de autonom铆a seguido de una consulta sobre el estatuto definitivo del territorio, pero tampoco consigui贸 el acuerdo de las partes.

La cuesti贸n hab铆a cambiado de naturaleza. Ya no se trataba 煤nicamente de organizar el refer茅ndum previsto en 1991. Cada nueva propuesta intentaba encontrar un punto de encuentro entre posiciones que segu铆an siendo incompatibles: Marruecos defend铆a la integraci贸n del territorio mediante una f贸rmula de autonom铆a bajo soberan铆a marroqu铆, mientras el Frente Polisario continuaba defendiendo el derecho de los saharauis a decidir su futuro y la posibilidad de la independencia.

En 2007, Marruecos present贸 formalmente ante Naciones Unidas su propuesta de autonom铆a. Desde entonces, Rabat ha defendido que esa propuesta constituye la soluci贸n pol铆tica m谩s realista, mientras el Frente Polisario ha rechazado que pueda considerarse una soluci贸n de autodeterminaci贸n si la independencia queda excluida de antemano.

Aqu铆 aparece una cuesti贸n fundamental que no deber铆a perderse entre el lenguaje diplom谩tico: una cosa es que las partes negocien una soluci贸n y otra diferente es que el pueblo del territorio pueda decidir libremente cu谩l quiere que sea su futuro.

Una misi贸n internacional atrapada en el tiempo

La historia de la MINURSO resume como pocas instituciones la paradoja del S谩hara Occidental. Su nombre contin煤a hablando de un refer茅ndum que nunca se celebr贸 y, sin embargo, su mandato se ha ido prorrogando a帽o tras a帽o.

En octubre de 2021, el Consejo de Seguridad volvi贸 a extender su mandato hasta el 31 de octubre de 2022. La resoluci贸n 2602 reclam贸 a las partes que reanudaran las negociaciones sin condiciones previas y en buena fe, con el objetivo de alcanzar una soluci贸n pol铆tica justa y duradera que proporcionara la autodeterminaci贸n del pueblo del S谩hara Occidental. La resoluci贸n fue aprobada por 13 votos a favor y dos abstenciones.

Pero las palabras «autodeterminaci贸n» y «soluci贸n pol铆tica» conviven desde hace a帽os con una realidad muy diferente. La MINURSO ha conseguido desempe帽ar un papel importante en la supervisi贸n del alto el fuego durante d茅cadas, pero no ha podido cumplir el objetivo que dio origen a su nombre. Y la ausencia de una soluci贸n pol铆tica ha terminado haciendo que lo provisional se convierta en permanente.

Existe adem谩s otra anomal铆a. La MINURSO no cuenta con un mandato espec铆fico de vigilancia de los derechos humanos comparable al de otras misiones internacionales. Esto ha sido objeto de cr铆ticas durante a帽os por parte de organizaciones y actores pol铆ticos que reclaman mecanismos independientes de supervisi贸n.

El problema no es menor. Una misi贸n internacional puede contribuir a mantener una situaci贸n de calma, pero si carece de instrumentos suficientes para abordar las violaciones de derechos y, al mismo tiempo, no consigue llevar adelante el proceso pol铆tico para el que fue creada, corre el riesgo de convertirse en parte de la propia estructura de congelaci贸n del conflicto.

El muro que convirti贸 la divisi贸n en una realidad permanente

La dimensi贸n pol铆tica del conflicto tiene adem谩s una expresi贸n f铆sica: el muro construido por Marruecos.

La llamada berma se extiende durante miles de kil贸metros y divide las zonas controladas por Marruecos de aquellas en las que el Frente Polisario mantiene presencia. A su alrededor existe una amplia infraestructura militar y un elevado n煤mero de minas y otros restos explosivos. Para la poblaci贸n saharaui, la divisi贸n no es una abstracci贸n diplom谩tica. Significa familias separadas, territorios fragmentados y generaciones que han crecido en realidades completamente diferentes.

El muro tambi茅n ha contribuido a consolidar una situaci贸n territorial que inicialmente deb铆a ser provisional. Mientras la comunidad internacional contin煤a hablando de una soluci贸n futura, sobre el terreno existen estructuras pol铆ticas, militares y econ贸micas que se han desarrollado durante d茅cadas.

Ese es uno de los problemas fundamentales del paso del tiempo. El tiempo no permanece quieto mientras los diplom谩ticos negocian. Cada a帽o que transcurre permite que la realidad existente se consolide.

Y cuanto m谩s se consolida una situaci贸n, m谩s dif铆cil resulta modificarla.

Los recursos naturales y el otro conflicto dentro del conflicto

Hay adem谩s una dimensi贸n econ贸mica que tampoco puede quedar al margen. El S谩hara Occidental dispone de importantes recursos naturales, entre ellos los yacimientos de fosfatos y una zona pesquera de gran valor econ贸mico. La explotaci贸n de los recursos del territorio ha generado durante a帽os controversias jur铆dicas y pol铆ticas porque el S谩hara contin煤a siendo considerado por Naciones Unidas un Territorio No Aut贸nomo.

En 2002, el asesor jur铆dico de Naciones Unidas, Hans Corell, fue consultado sobre la legalidad de las actividades de exploraci贸n de recursos minerales en el territorio. Su dictamen se帽al贸 que las actividades de exploraci贸n y explotaci贸n de recursos en un Territorio No Aut贸nomo solo pod铆an desarrollarse respetando los intereses y deseos de la poblaci贸n del territorio.

La cuesti贸n es especialmente importante porque la explotaci贸n econ贸mica puede contribuir a consolidar sobre el terreno una determinada estructura pol铆tica. Cuando se construyen infraestructuras, se desarrollan actividades industriales, se explotan recursos y se establecen relaciones econ贸micas internacionales, la realidad del territorio cambia mientras su estatuto pol铆tico contin煤a sin resolverse.

No ser铆a correcto reducir todo el conflicto a una lucha por los fosfatos o por la pesca. El problema es mucho m谩s profundo y tiene ra铆ces hist贸ricas, nacionales y pol铆ticas. Pero tampoco puede ignorarse que los recursos naturales convierten al territorio en un espacio de inter茅s econ贸mico para diferentes actores.

La descolonizaci贸n no puede convertirse en una cuesti贸n puramente administrativa mientras los recursos de un territorio pendiente de descolonizaci贸n generan beneficios econ贸micos. La pregunta sobre qui茅n decide sobre esos recursos est谩 directamente relacionada con la pregunta sobre qui茅n tiene derecho a decidir el futuro del territorio.

Francia y el peso de las alianzas internacionales

Para comprender por qu茅 el conflicto lleva d茅cadas bloqueado tambi茅n es necesario mirar al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y, especialmente, a las grandes potencias.

Francia ha mantenido hist贸ricamente una relaci贸n muy estrecha con Marruecos y ha sido uno de sus principales apoyos diplom谩ticos en el escenario internacional. Su posici贸n resulta especialmente relevante porque Francia es miembro permanente del Consejo de Seguridad y, por tanto, posee capacidad de veto.

Esto ayuda a comprender una de las grandes dificultades estructurales del conflicto. Naciones Unidas puede aprobar resoluciones y mantener misiones internacionales, pero la capacidad efectiva del Consejo de Seguridad depende tambi茅n de las relaciones de fuerza entre sus miembros permanentes.

La resoluci贸n 2602 de octubre de 2021 resulta reveladora. Francia vot贸 a favor de la pr贸rroga de la MINURSO, al igual que Estados Unidos y Reino Unido, mientras Rusia y T煤nez se abstuvieron. El problema no est谩, por tanto, en afirmar que Francia haya utilizado en esa ocasi贸n un veto para impedir una resoluci贸n. La cuesti贸n es m谩s amplia: la posici贸n de las grandes potencias condiciona el margen de actuaci贸n de Naciones Unidas y la naturaleza de las soluciones que pueden llegar al Consejo de Seguridad.

Estados Unidos tambi茅n ha adquirido un peso creciente. En diciembre de 2020, la Administraci贸n de Donald Trump reconoci贸 la soberan铆a marroqu铆 sobre el S谩hara Occidental, rompiendo con la tradicional posici贸n estadounidense de mantener una cierta distancia respecto de la cuesti贸n de soberan铆a. Ese reconocimiento se produjo en el contexto del acuerdo de normalizaci贸n de relaciones entre Marruecos e Israel.

La decisi贸n estadounidense introdujo un nuevo elemento en un conflicto que ya estaba marcado por fuertes alianzas internacionales. Marruecos obtuvo un importante respaldo de Washington mientras Argelia continuaba apoyando al Frente Polisario y defendiendo el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminaci贸n.

El S谩hara hab铆a dejado de ser 煤nicamente un problema de descolonizaci贸n. Se hab铆a convertido tambi茅n en una pieza del tablero geopol铆tico del Magreb.

Argelia y Marruecos: una rivalidad que trasciende el S谩hara

El enfrentamiento entre Marruecos y el Frente Polisario tampoco puede separarse de la rivalidad entre Marruecos y Argelia.

Argelia ha sido uno de los principales apoyos pol铆ticos, diplom谩ticos y humanitarios del Frente Polisario y alberga los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf. Marruecos, por su parte, considera que Argelia desempe帽a un papel fundamental en el mantenimiento del conflicto y reclama que participe directamente en la b煤squeda de una soluci贸n.

Detr谩s de esta disputa existe una rivalidad regional mucho m谩s antigua. Marruecos y Argelia representan dos grandes potencias del Magreb con intereses estrat茅gicos diferentes, y el S谩hara Occidental se encuentra en el centro de esa confrontaci贸n.

Esto no significa que el pueblo saharaui sea simplemente un instrumento de Argelia. Reducir la cuesti贸n de esa manera supondr铆a negar su propia historia, su identidad nacional y d茅cadas de reivindicaci贸n pol铆tica. Pero tampoco puede ignorarse que el conflicto saharaui se encuentra profundamente condicionado por la rivalidad entre las dos grandes potencias del Magreb.

Una vez m谩s, los intereses de los Estados se superponen a la cuesti贸n fundamental: qu茅 quiere el pueblo saharaui para su propio territorio.

2020: cuando la guerra volvi贸 a romper el silencio

Durante casi treinta a帽os, el alto el fuego de 1991 permiti贸 que el conflicto desapareciera parcialmente de la agenda internacional. La guerra hab铆a terminado, pero la causa pol铆tica que la hab铆a provocado continuaba sin resolverse.

En noviembre de 2020, la situaci贸n cambi贸. La crisis de Guerguerat, en el extremo sur del territorio, termin贸 provocando la ruptura del alto el fuego. El Frente Polisario declar贸 que el acuerdo hab铆a quedado roto y se reanudaron las hostilidades.

Aquello deber铆a haber constituido una advertencia para la comunidad internacional. El alto el fuego no hab铆a sido concebido como una soluci贸n definitiva, sino como el paso previo hacia un acuerdo pol铆tico. Si el acuerdo pol铆tico nunca llega, la tregua corre el riesgo de convertirse en una espera indefinida.

La reanudaci贸n de los combates demostr贸 precisamente que el conflicto nunca hab铆a desaparecido. Hab铆a sido congelado.

Y esa diferencia es fundamental.

La paz no consiste 煤nicamente en que durante un determinado periodo no se disparen las armas. La paz requiere tambi茅n abordar las causas pol铆ticas que originaron el enfrentamiento. En el S谩hara Occidental, esas causas contin煤an abiertas.

Staffan de Mistura: una nueva oportunidad para la diplomacia

En octubre de 2021, Naciones Unidas nombr贸 a Staffan de Mistura como nuevo enviado personal del secretario general para el S谩hara Occidental. Su nombramiento lleg贸 despu茅s de que el puesto permaneciera vacante desde la salida de Horst K枚hler en 2019. De Mistura deb铆a trabajar con las partes, los pa铆ses vecinos y otros actores para intentar reactivar el proceso pol铆tico.

Su llegada gener贸 expectativas moderadas. La Uni贸n Europea expres贸 su confianza en que pudiera dar un nuevo impulso al proceso dirigido por Naciones Unidas. Espa帽a, todav铆a en octubre de 2021, afirmaba oficialmente que apoyaba «el papel central de las Naciones Unidas» en la b煤squeda de una soluci贸n conforme a la Carta de Naciones Unidas.

Pero el problema que heredaba De Mistura era enorme. No bastaba con encontrar una nueva f贸rmula diplom谩tica. Hab铆a que conseguir que Marruecos y el Frente Polisario aceptaran volver a negociar en un momento en el que la confianza entre ambos estaba profundamente deteriorada y el alto el fuego hab铆a sido roto.

La diplomacia volv铆a a intentarlo all铆 donde hab铆a fracasado durante d茅cadas.

Espa帽a: de potencia colonial a actor decisivo

Y en ese momento vuelve a aparecer Espa帽a.

La responsabilidad espa帽ola en el S谩hara Occidental es diferente de la de cualquier otro pa铆s. Espa帽a fue la potencia colonial que administr贸 el territorio hasta 1975 y abandon贸 el proceso de descolonizaci贸n sin permitir que la poblaci贸n pudiera decidir su futuro.

Naciones Unidas registra que Espa帽a comunic贸 el 26 de febrero de 1976 que daba por terminada definitivamente su presencia en el territorio y que consideraba que quedaba desligada de cualquier responsabilidad internacional relacionada con su administraci贸n. Sin embargo, la cuesti贸n del S谩hara continu贸 formando parte del proceso de descolonizaci贸n de Naciones Unidas.

Durante d茅cadas, los sucesivos gobiernos espa帽oles defendieron oficialmente el marco de Naciones Unidas y una soluci贸n pol铆tica negociada. Pero Espa帽a tambi茅n mantuvo relaciones econ贸micas, comerciales, migratorias y de seguridad con Marruecos. La cuesti贸n saharaui se convirti贸 as铆 en una contradicci贸n permanente de la pol铆tica exterior espa帽ola: por un lado, la responsabilidad hist贸rica y los v铆nculos con la sociedad saharaui; por otro, la importancia estrat茅gica de Marruecos.

El 18 de marzo de 2022 esa contradicci贸n alcanz贸 un nuevo punto.

El Gobierno de Pedro S谩nchez anunci贸 el inicio de una nueva etapa con Marruecos y vincul贸 esa nueva relaci贸n a la estabilidad, la soberan铆a y la integridad territorial de ambos pa铆ses. El cambio fue interpretado como un giro de la posici贸n espa帽ola sobre el S谩hara.

La cuesti贸n adquiri贸 todav铆a mayor importancia porque la posici贸n espa帽ola se modificaba precisamente cuando Naciones Unidas segu铆a intentando recuperar el proceso pol铆tico y cuando el alto el fuego permanec铆a roto.

¿Qu茅 queda entonces de la autodeterminaci贸n?

La cuesti贸n central que queda despu茅s de treinta a帽os de diplomacia internacional es inc贸moda pero necesaria: ¿qu茅 significa la autodeterminaci贸n si el pueblo que debe ejercerla nunca llega a tener la posibilidad de hacerlo?

Naciones Unidas contin煤a hablando de autodeterminaci贸n. La resoluci贸n 2602 de 2021 sigue situ谩ndola entre los objetivos del proceso. El S谩hara contin煤a figurando en la lista de Territorios No Aut贸nomos. La MINURSO contin煤a existiendo. El enviado personal del secretario general contin煤a buscando una salida pol铆tica. Y, sin embargo, el refer茅ndum para el que se cre贸 la misi贸n sigue sin celebrarse.

Ah铆 reside el verdadero fracaso del sistema internacional en el caso saharaui. No consiste en que Naciones Unidas haya declarado formalmente que el derecho de autodeterminaci贸n ha dejado de existir. Consiste en que el reconocimiento jur铆dico no se ha transformado en una soluci贸n pol铆tica efectiva.

Durante a帽os se ha pedido paciencia al pueblo saharaui. Se le ha pedido esperar a que las negociaciones den resultado, a que las partes encuentren un compromiso y a que las condiciones internacionales sean favorables. Pero mientras se esperaba, varias generaciones han nacido y crecido en los campamentos de refugiados; otras han vivido bajo la administraci贸n marroqu铆 del territorio; familias enteras han permanecido separadas y la poblaci贸n ha visto c贸mo el conflicto se convert铆a en una parte permanente de su existencia.

La espera tambi茅n tiene consecuencias pol铆ticas.

Un conflicto congelado no es un conflicto resuelto

Desde una perspectiva de izquierda, internacionalista y anticolonial, el caso del S谩hara Occidental plantea una cuesti贸n que no puede quedar subordinada a la comodidad diplom谩tica de las grandes potencias.

La historia de la descolonizaci贸n demuestra que los derechos de los pueblos no pueden depender exclusivamente de la conveniencia de los Estados m谩s poderosos. Si la legalidad internacional reconoce un proceso de autodeterminaci贸n, ese principio deber铆a aplicarse con independencia de las alianzas militares, econ贸micas o estrat茅gicas que existan alrededor del territorio.

Eso no significa ignorar los intereses leg铆timos de las poblaciones marroqu铆es ni negar la necesidad de una soluci贸n negociada. Significa algo m谩s b谩sico: ninguna negociaci贸n deber铆a eliminar de antemano el derecho de la poblaci贸n saharaui a decidir sobre su propio futuro.

Tampoco puede ignorarse la dimensi贸n econ贸mica. Los recursos naturales, las infraestructuras, la pesca, los fosfatos y las inversiones desarrolladas en el territorio forman parte de una realidad que evoluciona mientras la cuesti贸n pol铆tica contin煤a pendiente. El dictamen jur铆dico de Naciones Unidas de 2002 ya advert铆a sobre la necesidad de respetar los intereses y deseos de la poblaci贸n del territorio en cualquier actividad de exploraci贸n o explotaci贸n de sus recursos.

Por eso la descolonizaci贸n no puede limitarse a dibujar una soluci贸n sobre un mapa. Tambi茅n debe preguntarse qui茅n controla el territorio, qui茅n decide sobre sus recursos y qui茅n puede determinar su futuro pol铆tico.

Treinta a帽os despu茅s, la promesa sigue pendiente

En marzo de 2022, treinta a帽os despu茅s del alto el fuego de 1991, el S谩hara Occidental se encuentra nuevamente ante una encrucijada. La MINURSO contin煤a desplegada, pero el refer茅ndum no se ha celebrado. El alto el fuego se rompi贸 en 2020. Staffan de Mistura intenta recuperar el proceso diplom谩tico. Marruecos contin煤a defendiendo la autonom铆a bajo su soberan铆a. El Frente Polisario mantiene su reivindicaci贸n de autodeterminaci贸n. Argelia contin煤a apoyando la causa saharaui y Estados Unidos ha reconocido la soberan铆a marroqu铆 sobre el territorio. Y Espa帽a acaba de modificar sustancialmente su posici贸n hist贸rica.

Cada uno de estos elementos demuestra que el conflicto no est谩 realmente congelado. Lo que se encuentra congelado es la soluci贸n.

El problema es que mientras la soluci贸n permanece congelada, la realidad contin煤a cambiando. El muro permanece. Las familias contin煤an separadas. Los campamentos siguen existiendo. Los recursos contin煤an siendo explotados y las alianzas internacionales se modifican. Las nuevas generaciones crecen en una situaci贸n que deb铆a ser temporal y que, sin embargo, amenaza con convertirse en permanente.

Por eso la pregunta fundamental no deber铆a ser 煤nicamente qu茅 soluci贸n resulta m谩s conveniente para Marruecos, Espa帽a, Argelia, Francia o Estados Unidos. Tampoco deber铆a reducirse a qu茅 f贸rmula diplom谩tica resulta m谩s c贸moda para el Consejo de Seguridad.

La pregunta fundamental es mucho m谩s sencilla:

¿Qu茅 quiere el pueblo saharaui para su propio futuro?

Despu茅s de casi medio siglo de descolonizaci贸n inconclusa y treinta a帽os de una promesa incumplida, esa pregunta contin煤a esperando respuesta.

Y mientras Naciones Unidas siga reconociendo el derecho a la autodeterminaci贸n sin conseguir que ese derecho pueda ejercerse, el S谩hara Occidental continuar谩 record谩ndonos una de las grandes contradicciones del orden internacional: la distancia que puede existir entre reconocer un derecho y estar dispuesto a hacerlo realidad.

Porque una descolonizaci贸n que nunca permite al pueblo colonizado decidir su destino no es una descolonizaci贸n terminada.

Es una descolonizaci贸n pendiente.


Siguenos en twitter:
https://twitter.com/DifusionRebelde
 


lunes, 17 de enero de 2022

Organizaciones norteamericanas expresan respaldo al sistema pol铆tico nicarag眉ense y rechazan sanciones internacionales

Por Javier Huerta

Diversas organizaciones sociales y de solidaridad de Estados Unidos y Canad谩 han manifestado en distintos momentos su respaldo al modelo pol铆tico impulsado por el Gobierno de Nicaragua, destacando avances en 谩reas como infraestructura, programas sociales, salud y educaci贸n, as铆 como la defensa de la soberan铆a nacional frente a presiones externas. Seg煤n estas agrupaciones, el pa铆s ha desarrollado mecanismos institucionales que permiten la participaci贸n ciudadana y la ejecuci贸n de pol铆ticas orientadas al bienestar social.

Las organizaciones sostienen que gran parte de las cr铆ticas internacionales hacia Nicaragua responden a visiones pol铆ticas influenciadas por intereses geopol铆ticos y cuestionan la aplicaci贸n de sanciones econ贸micas por parte de gobiernos occidentales. Desde esta perspectiva, las medidas coercitivas unilaterales afectar铆an el desarrollo econ贸mico y limitar铆an la capacidad del Estado para ejecutar programas p煤blicos.

Por otra parte, gobiernos de Estados Unidos y Canad谩 han mantenido posiciones cr铆ticas hacia la administraci贸n nicarag眉ense durante los 煤ltimos a帽os. No obstante, sectores solidarios con Nicaragua consideran que dichas posturas no pueden analizarse al margen de los intereses geopol铆ticos hist贸ricos que Washington ha mantenido en Am茅rica Latina. Desde esta perspectiva, las cr铆ticas al Gobierno Sandinista responder铆an tambi茅n a una estrategia de presi贸n pol铆tica dirigida a debilitar un proyecto pol铆tico que ha defendido posiciones soberanas e independientes frente a la influencia estadounidense en la regi贸n.

Sobre las diversas organizaciones internacionales de derechos humanos, medios de comunicaci贸n y organismos multilaterales que han denunciado presuntas restricciones a las libertades civiles, limitaciones a la libertad de prensa y acciones contra organizaciones de la sociedad civil tal vez se deberian de cuestionar debido a la imparcialidad de algunas de estas organizaciones, se帽alando que varias reciben financiamiento de agencias gubernamentales occidentales o de entidades vinculadas a programas de promoci贸n pol铆tica internacional, como la National Endowment for Democracy (NED), USAID y otras instituciones europeas. Seg煤n esta visi贸n, dicho financiamiento podr铆a influir en la construcci贸n de narrativas cr铆ticas hacia gobiernos que no se alinean con los intereses de las principales potencias occidentales.

Respecto a los acontecimientos de 2018, mientras numerosos informes internacionales describen aquellos sucesos como protestas c铆vicas reprimidas por el Estado, hay otros an谩lisis que sostienen que la realidad fue m谩s compleja. Desde esta interpretaci贸n, durante los meses de crisis se produjeron acciones violentas protagonizadas por grupos radicalizados que instalaron tranques, restringieron la libre circulaci贸n de los ciudadanos y generaron situaciones de inseguridad que afectaron a amplios sectores de la poblaci贸n. Diversos registros audiovisuales difundidos en medios y redes sociales muestran episodios de agresiones, persecuciones y ataques contra personas identificadas como simpatizantes del Gobierno Sandinista, as铆 como da帽os a instituciones p煤blicas y privadas.

En relaci贸n con la libertad de prensa, podemos decir que Nicaragua ha mantenido hist贸ricamente una amplia diversidad de medios de comunicaci贸n con l铆neas editoriales cr铆ticas hacia el Ejecutivo, incluyendo canales de televisi贸n, emisoras de radio, peri贸dicos online o impresos y blogs y otras plataformas digitales. No olvidemos que durante la crisis de 2018 numerosos medios opositores continuaron operando y transmitiendo informaci贸n sin restricciones generalizadas. Desde esta perspectiva, algunas coberturas realizadas durante ese per铆odo habr铆an contribuido a la difusi贸n de versiones inexactas o descontextualizadas de los acontecimientos, influyendo en la percepci贸n internacional del conflicto y alimentando narrativas contrarias al Gobierno.

El debate sobre la realidad pol铆tica de Nicaragua refleja dos visiones contrapuestas. Por un lado, sectores de solidaridad internacional consideran que el pa铆s representa un modelo de defensa de la soberan铆a y desarrollo social frente a presiones externas. Por otro, organismos internacionales, gobiernos occidentales y organizaciones de derechos humanos afirman que persisten serias preocupaciones sobre la calidad democr谩tica y el respeto de los derechos fundamentales.

En este contexto, el respaldo expresado por organizaciones de Estados Unidos y Canad谩 se suma a un escenario internacional donde Nicaragua contin煤a siendo uno de los temas m谩s debatidos en materia de democracia, soberan铆a y derechos humanos en Am茅rica Latina.

Enlace a Intervenciones de los compa帽er@s representantes de organizaciones de EEUU y Canada:

Intervenciones de las Compa帽eras Margaret Kimberley y Jemima Pierre de la Alianza Negra por la Paz en Conferencia de Prensa de la Solidaridad Norteamericana con Nicaragua.

Interventions by Compa帽eras Margaret Kimberley and Jemima Pierre of the Black Alliance for Peace at the Press Conference of the North American Solidarity with Nicaragua.

Declaraci贸n del Congreso Canadiense por la Paz en Conferencia de Prensa de la Solidaridad Norteamericana con Nicaragua.

Declaration by the Canadian Peace Congress at the Press Conference of the North American Solidarity with Nicaragua.

Intervenci贸n del Compa帽ero Arjae Rebmann  del Partido Mundo Obrero, en Conferencia de Prensa de la Solidaridad Norteamericana con Nicaragua. 12 de enero de 2022

Intervention by Comrade Arjae Rebmann from the Workers World Party at the Press Conference of the North American Solidarity with Nicaragua. January 12, 2022

Mensaje del Compa帽ero S. Brian Willson, H茅roe de la Solidaridad, en Conferencia de Prensa de la Solidaridad Norteamericana con Nicaragua. 12 de enero de 2022

Message from Comrade S. Brian Willson, Hero of Solidarity, at the Press Conference of the North American Solidarity with Nicaragua. January 12, 2022

 



Fuente:

Siguenos en twitter:
https://twitter.com/DifusionRebelde